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Grupo de Psicología Forense y Jurídica



Técnicas psicológicas en la investigación criminal

Denisse
Canelones, Uruguay
Escrito por Denisse Motta
el 12/08/2013
Técnicas psicológicas en la investigación criminal


La 3ª sesión fue presentada y hábilmente moderada por Jorge Sobral Fernández, Catedrático de Psicología Social de la Universidad de Santiago de Compostela, quien a lo largo de sucesivas sesiones, no solo moderó otras intervenciones, sino que hizo aportaciones especialmente enriquecedoras, o síntesis sobre las aportaciones de otros conferenciantes, que todos los presentes hemos agradecido.
Jorge Sobral enunció el contenido de esta sesión en una sola frase ¿Preguntar, y preguntar bien, es un arte?

Técnicas de obtención de información: Interrogatorios policiales, entrevistas a víctimas y testigos, declaraciones en sede policial y entrevista cognitiva.

Sobral dio paso a Eugenio Garrido Martín, Catedrático de Psicología Social de la Universidad de Salamanca, que presentó una ponencia sobre las técnicas de interrogatorio. Sus temas de investigación se desarrollan entorno a la Teoría Social Cognitiva (Autoeficacia) y sus aplicaciones al mundo de las organizaciones, de la salud y de la delincuencia. En este campo ha desarrollado la teoría de la autoeficacia y delincuencia. Con más de 200 publicaciones técnicas asesoró al Ministro Roson en la negociación que llevó a la desaparición de ETA-Político Militar, y ha realizado conjuntamente con Jaume Masip y Carmen Herrero, el libro “Manual de Psicología Jurídica” (Editorial Paidos Ibérica).

Eugenio Garrido abrió fuego con una sentencia aparentemente desalentadora: “Probablemente nunca sepamos si una persona miente o dice la verdad, con toda seguridad”. Sin embargo, desde 1984 la llamada “entrevista cognitiva” intenta contradecir dicha sentencia.

Creada por Fisher y Geiselman, la entrevista cognitiva no posee su formulación definitiva hasta 1987. En sus orígenes, la entrevista cognitiva nació para ayudar a la policía y a los agentes sociales a obtener un mayor número de información de quienes pretendían ayudarles en su investigación: víctimas y testigos, no para el interrogatorio a los acusados. Hasta entonces el FBI utilizaba otras técnicas, como la hipnosis, pero este método presentaba varias deficiencias:

-Fomentaba los errores
-Las declaraciones parecían poco convincentes
-Los testigos eran más sugestionables
-Rechazada po r los tribunales



En este sentido Garrido Martín ahondó en la importancia de la víctima y su testimonio para la investigación policial. Los policías emplean el 70-80% de su tiempo en interrogatorios. Sin embargo, en una encuesta a policías el 52,6% afirman no obtener datos interesantes de los interrogatorios, testimonios incompletos, etc. De ahí la importancia, según Garrido, de la entrevista cognitiva. Continuando en esa línea, enunció las características del interrogatorio policial a víctimas y testigos:

-Falta de rapport
-Exceso de interrupciones
-Exceso de preguntas inquisitoriales
-Exceso de preguntas indirectas
-Secuencia inadecuada en la formulación de preguntas
-Sospecha de la veracidad del testigo o víctima
-Preocupación por cubrir los informes


En este momento Eugenio Garrido Martín nos proyectó varios vídeos, tomados en la Academia de Policía de Ávila, en los que alumnos de dicho centro de formación realizan interrogatorios utilizando, o no, la entrevista cognitiva, ilustrando de esta forma las diferencias de ambos tipos de interrogatorios.

En cuanto al fundamento científico de la entrevista cognitiva, las teorías para la recuperación de recuerdos son, básicamente:



1: Principio de descodificación específica. (Recuerdos asociados a estímulo externo)
2: Componentes del trazo. (Hay que recorrer muchos caminos para encontrar los recuerdos)

Y las primeras técnicas para obtener esos recuerdos:

A: Restablecer el contexto. (Centrarse en el lugar; olores, sentimientos, etc.)
B: Cuéntalo todo: (El sujeto cuenta hasta los detalles que cree insignificantes y sin valor)
C: Recordar los acontecimientos en Orden Inverso. (No buscar el recuerdo cronológico sino al revés o desde lo más importante, en un sentido u otro)
D: Cambio de perspectiva. (El sujeto se identifica con otro testigo del incidente e intenta ponerse en su lugar)

En cuanto a la “entrevista mejorada” Eugenio Garrido destacó los siguientes puntos:

-Estrategias mnemotécnicas: -Mantener cerrada la atención
-Hacer preguntas compatibles con el testigo
-“Sacudida del árbol”
-Recopilación final

-Habilidades sociales: -Crear rapport (Disposición a contar, tranquilizar, enseñar a
contar todos los detalles)
-Comunicación no verbal (Mirar al sujeto a los ojos)
-Ayudarle en el esfuerzo para recordar
-Advertirle de los cambios de estrategia
-Despedida (Rapport, agradecimiento, etc)

En conclusión, la entrevista cognitiva parte de unos conceptos psicológicos sobre el funcionamiento de la memoria, y elabora un sistema de interrogatorio que aporta más información del testigo/víctima, y no menos exacta que en una entrevista estructurada.

La detección de mentiras mediante procedimientos verbales y no verbales.
La detección de mentiras mediante técnicas poligráficas y otras recientes.

Tras Garrido llego el turno de Jaume Masip, compañero del primero en la publicación de numerosos artículos técnicos y libros como “La evaluación del abuso sexual infantil” (MAD Eduforma, 2007), Doctor en Psicología Social y profesor de dicha materia en la Universidad de Salamanca, quien no brindó una, sino dos disertaciones tan profundas y eruditas como aparentemente contradictorias.


Masip, veterano experto en diferentes técnicas para la detección de falsos testimonios, afirma “una cosa es que el interrogado mienta, y otra que nos proporcione información falsa, y viceversa”. Según su reflexión “el que no ha cometido el delito y el que lo cometió pero quiere ocultarlo, dicen lo mismo”. Las técnicas para identificar a uno u otro pueden ser, básicamente, tres: verbal, no verbal y psicofisiológicas (detector de mentiras).

En cuanto a la técnica no verbal Masip dedicó buena parte de su exposición a analizar los diferentes elementos de esta técnica; precisión, confianza, indicadores, entrenamiento, etc, así como los meta análisis realizados al respecto por Aamodt y Custer -2006- (con 193 muestras, M=54,5%, siendo azar 50%) y Bond y De Paulo -2006- (con 292 muestras, M=53,58%, siendo azar 50%).

Desmitifico que la creencia sobre los indicadores que popularmente consideramos más fiables, en el estudio estadístico no se corresponde con los resultados reales, y a la vez, conductas ante las que socialmente atribuimos un engaño, no coinciden con los indicadores reales. “Ninguna conducta aislada indica engaño”, concluyó, aunque se pueden indicar procesos que quizás se dan al mentir, Por ejemplo el modelo de Zuckerman y Cols de 1981:

- Arousal: Tono de voz agudo
- Emociones: Errores al hablar
- Carga cognitiva: Expresión facial
- Control: Mas lento, tarda más en respuestas mas cortas. Poca espontaneidad.

Sin embargo y para desgracia de quienes creían tener ya las claves del interrogatorio perfecto, Masip añadió que estos indicadores pueden deberse a otros factores ajenos al engaño.

Continuó exponiendo otros estudios como los de De Paulo y Cols (2003) y su meta análisis con 120 muestras, examinando 158 indicadores. Aunque con muy pocas claves de discriminación. Sin embargo según estos autores cuando el sujeto mostraba empatía con la historia, había más visos de que no mintiese. Al igual que cuantos más detalles expusiese. Frecuencia y tono mas agudo, sin embargo, parecían sugerir mentira.

Desafortunadamente este metaánalisis tampoco es concluyente, y respectoa los indicadores condicionados añadió la importancia de analizar si la comunicación es más o menos larga, si se ha preparado lo que se iba a decir, el grado de interacción, la subjetividad de la clave, si se declara en torno a una trasgresión de la Ley o no, etc.

Respecto al entrenamiento en estas técnicas expuso el metaánalis de Frank y Fesley (2003), donde un grupo entrenado obtenía 58% de resultados sobre el 54% de uno no entenado. Sin embargo a continuación añadió que, según este estudio, cuando se juzgan mentiras el entrenado detecta mejor dichos engaños, pero identifica menos verdades, porque se fija en los indicadores de mentira. Y viceversa. En otras palabras, el entrenamiento para identificar verdades o mentiras influye en los resultados de lo estudios.

Respecto a la aproximación verbal, Masip enunció los análisis de contenido basado en los criterios CBCA, el control de la realidad RM y el ARJS.

El CBCA, el más utilizado, nació del estudio del abuso sexual infantil. En esta técnica la persona ofrece todo su relato sin interrupciones. A continuación se trascribe toda la declaración, palabra por palabras, y se buscan esos criterios de verdad/mentira. Se basa en la hipótesis de Undeutsch: “Las descripciones de cosas vividas son distintas en contenido, calidad y descripción, a las que nos hemos imaginado”.

En 200r Vrij enunció los mejores criterios del CBCA hacia la verdad:

-Cantidad de detalles
-Engranaje contextual
-Reproducción de conversaciones
-Elaboración no estructurada

Y también los peores:

-Autodiscriminación
-Detalles que no se comprenden y se cuentan con precisión
-Plantear dudas

Finalmente, en relación a las técnicas psicofisiológicas, Masip mencionó varias: analizadores de tensión vocal, potenciales evocados, resonancia magnética funcional, cámaras térmicas, etc, aunque, sin duda, el más famoso es el polígrafo o detector de mentiras.

El polígrafo, como su nombre indica, presenta de forma gráfica distintas variables psicofisiológicas del interrogado: conductividad eléctrica, presión sanguínea, ritmo cardiorrespiratorio, etc.

Lejos de la imagen que recientemente trasmiten diferentes programas de TV actuales, la técnica del polígrafo requiere una preparación más compleja, siendo necesarias la realización de varias sesiones, en secuencias repetidas, existiendo dos tipos de análisis poligráficos básicos: la prueba de la pregunta control (CQT) y la prueba de lo que conoce el culpable (GKT).

En la primera (CQT) se intercalan preguntas neutra, relevante y de control, en secuencias repetidas, y en la segunda (GKT) se hacen preguntas que solo el culpable, o un testigo presencial, puede conocer, y se dan 6 opciones de respuesta, calibrando las reacciones del sospechoso tanto en una como otra opción.

A pesara de todo lo expuesto, y según el último estudio publicado (a petición del Departamento de Energía de EEUU), todavía existen demasiadas variables en la técnica del polígrafo (interrelación técnico/entrevistado, es posible engañar el sistema, no hay base científica para contratar los mecanismos, no hay coherencia en la prueba con el avance del conocimiento psicofisiológico de la ciencia actual, etc) que no son concluyentes para garantizar su fiabilidad.

La detección psicométrica de la simulación y el engaño

La última conferencia de la jornada llegó de la mano del Dr. Jose Antonio Gómez Fraguela, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, y único ponente, hasta ahora, que ofreció su exposición en lengua gallega.

A diferencia de los sistemas aportados por Masip o Garrido, el Dr. Gómez Fraguela defendió el uso de las técnicas psicométricas para la detección del engaño, más clásicas que las antes expuestas.

Gomez Fraguela mantuvo la validez de la standarización, repetición de pruebas, valoración, etc, de test y cuestionarios, utilizados con éxito desde hace años, en todo tipo de exámenes de personalidad. “Una prueba es fiable cuando repite los resultados”. Según su criterio, la técnica del cuestionario esta infravalorada y es poco atractiva (en comparación con técnicas más modernas), pero tiene demostrado cierto nivel de validez. Y aunque criminológicamente presenta carencias en el interrogatorio (las preguntas son siempre las mismas), si es útil en la investigación.

Jose Antonio Gómez recordó que ya en los años 50 varios autores norteamericanos sugirieron auto informes del delito, validos y que funcionan. Y recordó que los cuestionarios tradicionalmente no han sido sólo utilizados para discernir la verdad o mentira de un testimonio, en el ámbito criminológico, sino para la selección de personal, seguros, accidentología, etc.

Diseñados para esa función, algunos de estos test, como el MMPI-2, con 567 ítems y un tiempo de respuesta limitado, permiten identificar a un fabulador. Por ejemplo, sin un sujeto responde afirmativamente a todos los síntomas de patologías diversas, miente. Si responde afirmativamente a síntomas obvios, pero negativamente a síntomas sutiles de la misma patología, miente. Etc.

Manuel Carballal