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Grupo de Pequeñas y grandes cosas de la vida



recordando a Jacques Cousteau

Antonio
Electromecanico conalep 1
Escrito por Antonio Valgreen
el 28/03/2014

Mucha de nuestra formacion formacion se dabio a este explorador de los mares a bordo del calipso, cuanto le debemos a sus documentales, fue formador de historias.

Https://marenostrum. Org/bibliotecadelmar/personajes/cousteau/

Luis Pozo Mesias
Economia universidad central del ecuad...
Escrito por Luis Pozo Mesias
el 30/03/2014


Antonio Valgreen
Electromecanico conalep 1
Escrito por Antonio Valgreen
el 30/03/2014

Gracias Luis buen aporte

Antonio Valgreen
Electromecanico conalep 1
Escrito por Antonio Valgreen
el 30/03/2014
ques Cousteau
El hombre que nos descubrió el Mar
por Miquel Pontes

cousteau.gif (14953 bytes)
El Comandante Cousteau

acques Cousteau nació en St. André de Cubzac (Gironde, Francia) en 1910, y entró en la Academia Naval Francesa en 1930. Desde 1933 a 1935, sirvió en el Lejano Oriente, en el mar, en el crucero Primauguet, y en tierra, en Shanghai. Se entrenó como aviador naval hasta que un serio accidente de automóvil acabó con su carrera de aviador.

Fue entonces, cerca de Toulon, cuando se puso por primera vez una máscara subacuática, un momento decisivo en su vida. En 1943, el ingeniero francés Emile Gagnan y él rompieron una barrera psicológica que se remontaba a la época de los pescadores de esponjas de la antigua Grecia. Inventaron el "Aqua Lung" (pulmón acuático en inglés) un dispositivo que permitía a la gente respirar libremente bajo el agua sin la necesidad del tubo de aire proveniente de la superficie.

Hasta aquel momento, el océano se consideraba un lugar peligroso y misterioso por la mayoria de los habitantes de este mundo. Hoy en día unos 6 millones de personas tienen una licencia de buceo recreativo. Este espacio interior, tan cercano como desconocido empezó a desvelar sus secretos.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Cousteau creó y organizó, junto con el Comandante Philippe Tailliez y Frédéric Dumas, una unidad de investigación subacuática para efectuar experimentos técnicos y estudios de laboratorio sobre el buceo.


El famoso Calypso en sus origenes


El Calypso como buque oceanográfico

En 1950, el Capitán Cousteau compró el Calypso, un antiguo dragaminas de construcción americana. Durante el año siguiente se transformó al Calypso en un barco oceanográfico, momento en que comenzaron las aventuras del ahora famoso barco. Desde entonces el Calypso ha navegado por todo el mundo y ha explorado varios de los mas importantes rios del planeta. El Calypso acabó tristemente sus días por culpa de un incendio en un puerto de Asia.

En colaboración con el ingeniero Jean Mollard, Cousteau diseño el Platillo de Buceo en 1959, un sumergible redondo, altamente maniobrable y capaz de sumergirse a 350 metros con dos personas a bordo.

En 1965, Cousteau botó dos sumergibles monoplazas, las "Moscas Marinas". También dirigió experimentos sobre técnicas de buceo en saturación: "Conshelf I" delante de Marsella (1962), "Conshelf II" en el Mar Rojo (1963), y finalmente "Conshelf III" (1965), cerca de Niza, en la que seis hombres respiraron una mezcla de helio y oxígeno, viviendo y trabajando a 100 metros de profundidad durante tres semanas.

El Capitan Cousteau, el Profesor Lucien Malavard y Bertrand Charrier comenzaron el desarrollo del sistema de propulsión a vela "Turbosail" en 1982 y, un año más tarde, comprobaron el sistema en el "Moulin à Vent", un catamaran adaptado. El sistema fue refinado para el barco experimental "Alcyone", el cual ha demostrado sus capacidades en varias expediciones.


El proyecto Calypso II

También está el proyecto del "Calypso II", un barco verdaderamente ecológico que también usará el sistema "Turbosail".

Cousteau, considerado uno de los exploradores más influyentes y protectores del medio ambiente del siglo XX, transmitió su mensaje a través de los libros, las películas y los documentales de televisión.

Jacques Cousteau produjo más de setenta filmaciones para la televisión, documentales que han ganado numerosos Emys y otros premios. El Capitán Cousteau también ha producido tres películas completas de larga duración, "El Mundo del Silencio" ("The Silent World") que obtuvo un Oscar y una Palma de Oro, "El Mundo sin Sol" ("World Without Sun") que ganó un Oscar y el Gran Premio del Cine Francés para la Juventud, y "Viaje al Fin del Mundo" ("Voyage to the Edge of the World").

El Capitán Cousteau ha escrito, en colaboración con varios co-autores, más de cincuenta libros, publicados en más de doce idiomas. Los últimos libros publicados son "Viaje de Cousteau al Amazonas" (1984), "Jacques Cousteau / Ballenas" (1988), "Las Islas del Pacífico" (1990), La Isla de los Espíritus" (1995), y "El Mundo de los Delfines" (1995).

Hoy en día, la mayor parte de las universidades ofrecen cursos de biología marina, cuyos alumnos fueron inspirados por las películas del Comandante Cousteau durante su infancia. "Su impacto es incalculable" dijo la doctora Sylvia Earle, una conocida oceanógrafa de Oakland y anteriormente jefe científico de la NOAA, en Washington D.C. "Consideremos lo que ha sucedido durante su vida" dijo ella. "Se ha aprendido más sobre los océanos que durante toda la historia anterior de la humanidad. Y ciertamente él esta al frente de todo."

Hasta 1940, los científicos estudiaban los océanos recolectando especímenes muertos y conservándolos en jarros de formaldehido. Hoy en día existe una amplia red de laboratorios marinos en todo el mundo, los cuales emplean el material subacuático diseñado originalmente por Cousteau.

A menudo descrito por los biólogos marinos más como un comunicador que como un científico empírico, el genio de Cousteau residía en dar a conocer el océano y sus criaturas a la gente que no leía la densa prensa científica. "Él era un explorador, un profesor, un showman y un poeta".

Entre los numerosos galardones que recibió destacan:

  • Caballero de la Legión de Honor por sus servicios a la Resistencia. Fué promovido a Oficial y Comandante por sus logros científicos.
  • Fué uno de los pocos miembros extranjeros de la prestigiosa National Academy of Sciences de América.
  • Fué director del Museo Oceanográfico de Mónaco durante 31 años, dimitiendo en 1988.
  • Tuvo doctorados honorarios por la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de Brandeis, el Instituto Politécnico Rensselaer y la Universidad de Harvard.
  • En 1977, junto con Sir Peter Scott, recibió el Premio Internacional sobre el Medio Ambiente, otorgado por las Naciones Unidas.
  • Se le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad en los Estados Unidos de América en 1985.
  • En 1987, el Capitan Cousteau entró a formar parte de la Academia de Televisión en California.
  • Recibió el Premio de los Fundadores del Consejo Internacional de la Academia Nacional de Artes y Ciencias en Nueva York en 1988.
  • Fué miembro de Honor del Programa Global de Protección Ambiental de las Naciones Unidas.
  • Recibió un Premio del Centenario de la National Geographic Society.
  • En 1989, fué nombrado miembro de la prestigiosa Academia Francesa, el más alto galardón otorgado en Francia en reconocimiento a una vida de contribución a la cultura de la nación.
  • En 1991, el Instituto Catalán de Estudios del Mediterráneo le otorgó en Barcelona su Premio Internacional.
  • El Instituto Smithsonian de Washington le entregó la medalla del Bicentenario de James Smithson 1996.
  • En 1992, el Capitán Cousteau fue un invitado oficial a la Conferencia de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente y el Desarrollo.
  • En 1993 fué nombrado miembro de alto nivel del Consejo Asesor de las Naciones Unidos para el Desarrollo y acordó prestar sus servicios como asesor del desarrollo sostenible para el medio ambiente del Banco Mundial.
  • Ese mismo año, en 1993, el Presidente de Francia le nombró Presidente del recién creado Consejo de los Derechos de las Generaciones Futuras, cargó del que dimitió en 1995 como protesta contra la reanudación de las pruebas nucleares francesas en el Pacífico.

A través de la Sociedad Cousteau, fundada por él en 1974, el Capitan nunca cejó en sus esfuerzos para proteger y mejorar la calidad de vida de las generaciones actuales y futuras.


El Presidente de la República Francesa,
Jacques Chirac, observa el féretro cubierto con la bandera nacional francesa.

El Comandante Jacques Cousteau murió, a los 87 años, por problemas cardíacos causados por una infección respiratoria que padecía desde hacía varios meses.

Volvió al "Mundo del Silencio" el miércoles 25 de Junio de 1997.

Sirva este pequeño artículo como un humilde homenaje a su persona y a su inestimable labor.


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Antonio Valgreen
Electromecanico conalep 1
Escrito por Antonio Valgreen
el 30/03/2014

John Denver canto Calipso en Honor a Jacques Cuosteau, curiosamente ambos murieron el mismo año de 1997 escucha esta bella cancion

Https://www.youtube.com/watch? V=-ZonmQZG0GQ

Antonio Valgreen
Electromecanico conalep 1
Escrito por Antonio Valgreen
el 01/04/2014
Jacques-Yves Cousteau

Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia. Investido el 24 de noviembre de 1990


Discurso

Sr. Presidente de la Generalitat Valenciana,
Señor Rector Magnífico de la Universidad Politécnica de Valencia,
señor Profesor Marcelino Conesa Lucerna,
Señores Miembros del Claustro de la Universidad Politécnica de Valencia,
señoras y señores:

Desde que yo me lancé, pronto hará casi 50 años, al descubrimiento de un mundo submarino, nada podría haberme sugerido que yo merecería un día el honor que me habéis hecho hoy, y os estoy profundamente reconocido.

Yo quisiera, no obstante, que a través de mi persona, es al equipo que yo dirijo al que habéis recompensado. El cual, desde el principio de mis trabajos, me ha sido fiel discípulo sin faltar nunca a su deber.

Durante todos estos años, mis amigos y yo, de exploradores hemos llegado a ser especialistas del comportamiento para convertirnos después en ecologistas al medir el daño hecho al mundo submarino por la incuria, la falta de comprensión y, sobre todo, la ignorancia de la población.

Al cabo de 35 años de exploración a bordo de "El Calipso" por todos los mares del mundo, hace cinco años con dos navíos de investigación "El Calipso" y el navío de propulsión mixta (es decir equipado de turbo-velas) "El Alción" ("Alción" significa "hija del viento"), nos lanzamos en un viaje alrededor del mundo con dos mares -uno en el hemisferio norte, otro en el sur- y hemos llegado a esta empresa considerable del Segundo Descubrimiento del Mundo.

¿Por qué Segundo Descubrimiento?

El mundo ya estaba cartografiado, los fondos submarinos sondados y la biología marina debidamente repertoriada, pero un elemento nuevo influyó considerablemente, este fue la presencia humana.

En consecuencia, durante estos cinco años nos detuvimos en 40 localidades: islas, cabos, continentes, lugares en los que las poblaciones gozaban de diversidad considerable de cultura, de religión, de modo de pensar, de modos de explicitación, de modos de vida.

Estudiamos la interacción de estas poblaciones sobre el sistema acuático en general, e inversamente, la influencia que este mundo acuático (la lluvia, la nieve, el hielo) ejercía sobre estas poblaciones.

En 1993, cuando hayamos concluido esta exploración, cuando regresemos tras más de siete años de viaje de circumnavegación, habremos enriquecido nuestro saber, habremos acumulado documentos y esperamos poder hacer una síntesis de estos trabajos, que puede que constituyan, pienso yo, los fundamentos de una ciencia nueva que llamamos entre nosotros la "eco-sociología".

Pues finalmente, la ecología sola no es suficiente: no se trata únicamente de proteger las especies animales, protegerlas ¿Para qué? , sino es para el hombre, no se trata sólo de mejorar las comodidades de nuestra vida, esto es egoísta y no conduce a gran cosa sino a la exacerbación de los malos instintos. Se trata de participar en una mejora de la integración del hombre en una naturaleza que nos fue dada; naturaleza la cual es muy limitada pues hace 20 años, recordad, cuando los primeros astronautas pisaron la luna y tomaron, hace 20 años, esta fotografía extraordinaria que representaba por vez primera nuestra Tierra, ese planeta azul, rodeado de nubes, ese planeta dotado de agua líquida y de agua de vapor, ese planeta, el único del Sistema Solar que podía engendrar la vida, y sobre todo, la diversidad de vida que conocemos. Pues bien, esta fotografía señalaba hace veinte años la unidad de nuestro planeta, el hecho de que fuese limitado de que éramos sus dueños, y que, como tales, teníamos la tarea abrumadora de mantenerlo y mejorarlo. En lugar de mantenerlo y mejorarlo, sólo hemos conseguido, hasta ahora, dañarlo y ponerlo en peligro.

Esa gran empresa puesta en obra del planeta, ese deber que hemos heredado fue puesto en peligro por una serie de factores. Mientras navegábamos, el mundo iba caminando rápidamente y cada vez más deprisa, la población del mundo se disparaba. Esto constituye, e insisto constantemente sobre este factor, un hecho de considerable gravedad. Pensad que durante mi vida la población del mundo se ha triplicado y ha llegado a ser exponencial. Pensad en que cada seis meses hay una Francia nueva, 50 millones de nuevos individuos, cuando nos es costosísimo administrar nuestro pequeño país, cada seis meses hay uno nuevo que nace, cada diez años una nueva China que respaldar, mantener, administrar y satisfacer sus necesidades. Hemos alcanzado un punto en que esto resulta insoportable. Ya existen en nuestra población de 5.000.000. 000 de individuos (5.400.000. 000) unos 3.000.000. 000 de individuos que no tienen acceso al agua potable. Tenemos una responsabilidad tremenda al seguir aprovechándonos egoístamente de los pocos recursos disponibles sobre tierra, privando de ellos a las 3/5 partes de la población.

Jacques-Yves Cousteau

Asimismo, el destino político de algunos países ha cambiado radicalmente. Europa se va desarrollando y va cobrando personalidad, la Antártida está amenazada y exige cuidados totalmente nuevos pues allí, en la Antártida es donde se forma el clima mundial.

Hemos tenido que preocuparnos con urgencia de la Antártida -la suerte de la Antártida está actualmente debatida en Chile con largas discusiones- y naturalmente nuestra fundación tiene representantes activos para participar en ellas con la esperanza de convencer a los países todavía reacios de una protección de la Antártida absolutamente indispensable.

Año tras año, nos hemos percatado de que las causas de esa destrucción del planeta, de esa destrucción de recursos, provenía sobre todo del hecho de que nuestra civilización es una civilización de cortas vistas. Los políticos, que son en teoría los que toman las decisiones mayores, son miopes, pues el único período de tiempo que les es perceptible es el que abarca hasta las próximas elecciones. Los industriales tienen también, y todavía más diría yo, tal cortedad cuando sólo piensan en el próximo balance y en la próxima reunión de los accionistas. El mundo es miope cuando lo que necesitamos son decisiones a largo plazo, decisiones para las generaciones futuras.

La segunda causa, ya la he mencionado, es la proliferación salvaje de la población. Quizás sea la más importante.

Finalmente, es el hecho de que hoy en día todo está valorado por el dinero. Es el reino del Ternero de Oro descrito en la Biblia y desgraciadamente ya no tenemos a un Moisés que descienda de nuevo para derrumbar esa estatua del Ternero de Oro.

Estos tres factores han acarreado, desde hace casi un siglo, la eliminación de los valores morales. Y esta eliminación ha tenido el efecto de un boomerang al aumentar más todavía la eficacia de la proliferación salvaje, del reino del Ternero de Oro, y del deterioro de la naturaleza.

La religión, el concepto de familia, el amor por la patria, eran el cimiento de todas las sociedades durante millones de años. Estos valores destruidos o menospreciados no han sido reemplazados. No hay que reemplazar, sino restablecer, alguno de los aspectos de esos valores fundamentales. Hay que enseñar a los niños la solidaridad de todos los seres vivos, no sólo en el espacio (es decir no sólo hay que luchar contra el racismo), sino también en el tiempo (es decir que los niños tienen que sentirse solidarios de los que no han nacido todavía). Es necesario que los futuros capacitados de decisión, los que son formados en las universidades y aquí mismo naturalmente, aprendan y tomen por modelo la sabiduría de algunas sociedades primitivas como la de los Papúes o la de los Jívaros, los cuales no dan ningún paso sin pensar en sus nietos o sus biznietos.

Les voy a referir una anécdota significativa:

Un día, el Consejo de los Sabios de la Tribu decidió que precisaban de un barco nuevo. Se encaminaron hacia un árbol grande, lo eligieron por parecerles idóneo para construir una canoa maravillosa. Entonces hicieron una ceremonia alrededor del árbol para pedirle perdón:

- "Árbol, vamos a cortarte porque te necesitamos y te pedimos perdón por ello".
Cortaron el árbol y construyeron su barco. A la mañana siguiente, muy temprano, mi hijo observó al jefe de la tribu muy afaenado en cavar varios huecos y plantar en ellos unos arbolitos, así de grandes, y el preguntó:
- " ¿Qué está usted haciendo?". Y este le contestó:
- "Ayer cortamos un árbol, estoy plantando otros, ya se que no los tengo que ver, tampoco mis hijos, ni mis biznietos pero quizás lleguen a ser algún barco para los hijos de éstos últimos".

He aquí las lecciones que tenemos que guardar en nuestro corazón. A los que son formados en las Universidades, se les debe enseñar, y se debe insistir en enseñarles que nunca deben contribuir a decisiones que puedan suprimir para las generaciones futuras las opciones de las que precisarán.

Antonio Valgreen
Electromecanico conalep 1
Escrito por Antonio Valgreen
el 01/04/2014

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 05/04/2014


He querido aprovechar el especial que ha realizado elmundo. Es para que aquellos que no pudisteis conocerlo bien os podáis acercar tanto a la persona como al mito en el que se convirtió. Me ha gustado especialmente las palabras que ha usado el periodista Mario Viciosa para describirlo:

Jacques-Yves Cousteau: oceanógrafo, realizador, inventor, oficial de marina... Y profeta. De entre los muchos papeles desempeñados en su vida, destaca su capacidad para ver el futuro en las profundidades oceánicas. Desde sus primeras inmersiones, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, no sólo estuvo movido por su curiosidad infinita, sino por el desasosiego de una contaminación creciente, la explotación de los mares y la escalada atómica. El hombre del gorro de Toulon rojo se coló en los televisores de medio mundo con sus más de 130 documentales con un mensaje vigente hoy.

Todos los que nos hemos dedicado a la investigación submarina, sea de la rama que sea, hemos crecido y nos hemos forjado paralelamente a las hazañas que logro en vida Jacques-Yves Cousteau. Es por eso que esta semana quiero dedicarle la actualización de Hyperborea Existe a este icono del mundo submarino. Y es que a pesar de no estar entre nosotros su legado sigue vivo, claro ejemplo de ello es la remodelación de su mítico navío 'Calipso', con una inversión de 8 millones de euros, con el que se continuará el trabajo que el empezó y que ahora miles de profesionales han decidido tomar el relevo.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 05/04/2014


Si bien Jacques-Yves Cousteau se dedicó principalmente a los documentales de la fauna marina, su trabajo, permitió que millones de personas supieran sobre la misma y que creciera el interés no solo de ella, sino de todo lo que esconden nuestros océanos y mares. Sean tesoros biológicos, naufragios de navíos olvidados o ruinas de civilizaciones perdidas siglos atrás. Por eso Jacques-Yves, hoy brindamos en tu honor, para celebrar el día que naciste y recordar que tu trabajo seguirá presente en todos los que te seguimos con pasión desde las pantallas de las antiguas televisiones.
Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 05/04/2014

Costeau debe sus éxitos a una alquimia entre sus pasiones: los viajes, el mar y el cine. Nacido el 11 de junio de 1910 en Saint-André-de-Cubzac, cerca de Burdeos (en el suroeste de Francia), Jacques-Yves Costeau descubre muy pronto los viajes gracias a su padre, abogado de un millonario americano que lleva a la familia a pasar un año en Nueva York cuando Jacques-Yves tiene diez años. Desde los trece años se apasiona por el cine amateur.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 05/04/2014

La pasión de Costeau por el mar la descubre cuando se muda a las callas de Marsella, al sur de Francia, donde se instala su familia (a los 15 años de edad) y luego en la Escuela Naval de Brest (Oeste), en donde se forma como oficial de marina en el Jeanne d'Arc, buque escuela de la Marina Nacional; allí tiene la oportunidad de recorrer el mundo en su formación como Comandante.
Tentado por la actividad aeronaval se ve obligado a renunciar al pilotaje tras un grave accidente de automóvil en 1936. Cuando surge la guerra, Costeau se encuentra en la guarnición de Toulon. Ocupa su tiempo libre rodando con su cámara metida en un frasco, restos de barco y los magníficos fondos marinos de un mar Mediterráneo aún no contaminado.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 05/04/2014


Jacques-Yves Cousteau: el pionero de las profundidades En aquel entonces sólo se conocía para bucear las pesadas escafandras unidas por un tubo de aire a la superficie, demasiado complicado para Costeau, que sueña con una escafandra autónoma. Un sueño que pronto se hace realidad, ya que en 1943 elabora con el ingeniero Emile Gagnan, inventor de un descompresor para vehículos de gasógeno, el equipo de respiración submarina basado en aire comprimido contenido en una botella. La patente del "Aqua-Lung" (en inglés, pulmón acuático), y los derechos de fabricación del aparato por parte de la empresa Aqualung, que sigue siendo hoy número uno del mercado de equipos de buceo, hacen la fortuna de los dos hombres.

A partir de entonces, Costeau bucea y bucea con ayuda de su invento, filmando restos de la guerra para la Marina o restos arqueológicos por puro placer de arqueólogo aficionado. En 1947 alcanza la profundidad de 100 metros y se entusiasma por la oceanografía. La asombrosa capacidad que tiene de financiar sus proyectos se desvela cuando en 1950 lord Guinness, un mecenas inglés, compra para él un antiguo dragaminas británico. Transformado en navío oceanográfico, el Calypso se convertirá en protagonista de las aventuras del comandante Costeau sobre y bajo los mares.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 05/04/2014

Tras la película Pecios (1945), Costeau rodó Paisajes del silencio (1947), Tarjeta de inmersiones (1950), El mundo del silencio (1955) y El mundo sin sol (1964). Costeau escribió muchos libros de divulgación del mundo submarino y realizó películas largas, cortometrajes y numerosas series para televisión.

Jacques-Yves Cousteau: el pionero de las profundidades Dirigió también el programa experimental de supervivencia en el fondo marino, denominado «Precontinente», en el que se utilizó tecnología punta, como habitáculos submarinos y cámaras de descompresión. Inventor de numerosos ingenios de exploración submarina, Costeau, a bordo de su famosa nave Calypso, fue capaz de llevar a los hogares los misterios y las maravillas del mundo submarino, y fue uno de los pioneros en la defensa de las causas ecologistas. Sus trabajos en la exploración, divulgación y conservación de las maravillas del mundo subacuático le valieron tanto incontables galardones como el reconocimiento internacional.

Martina Belen
Santiago, Chile
Escrito por Martina Belen
el 05/04/2014
Recordando la primera inmersión

Cierto domingo de 1936, un joven oficial de la marina francesa llamado Jacques Costeau se ajustaba unas extrañas gafas que le había prestado Philippe Taillez antes de sumergirse en una pequeña rada cerca de Tolón, gafas parecidas a las de los pescadores polinesios, al mismo tiempo que acomodaba a su espalda unos pesados tanques de Oxigeno, dotados de una válvula que se presurizaba automáticamente en función a la profundidad del agua, permitiendo hacer posible uno de los mas grandes sueños del hombre, moverse libremente bajo el agua. Así empezó todo. Un mundo nuevo se había abierto ante los ojos de este hombre; un universo que, prácticamente era desconocido para casi toda la humanidad. Bancos de peces multicolores no parecen asustarse ante la presencia del intruso; enormes algas marrones, que se ondulan al compás de las olas, rozan las rodillas de los buceadores etc. Es un verdadero espectáculo.

La vida de Costeau cambio desde aquel instante, nadie se puede quedar impasible ante tanta belleza, la Naturaleza en su propio hábitat impenetrable y salvajemente tranquilo, y menos un hombre tan lleno de inquietudes. Costeau sentía la necesidad de dar a conocer al mundo el espectáculo que comenzaba tras el vidrio de sus gafas de bucear, y así en 1938 puso manos a la obra, construyendo una caja estanca y poniendo una vieja cámara Kinamo de 35 mm dentro, y preparando los primeros metros de película para filmar tras unir cientos de carretes fotográficos de corta longitud.

Jacques-Yves Cousteau: el pionero de las profundidades Estos esfuerzos hicieron posible, antes del nacimiento de la escafandra autónoma, el rodaje de la primera película “A 18 metros de profundidad”, con sus pequeñas limitaciones. Pero la sofisticada tecnología desarrollada durante la segunda mitad del siglo XX, dio lugar a una mejora de calidad de los films, y a fin de cuentas ha permitido gozar a muchos, contemplando en algunos videos o fotos todo el espectáculo que presencio Costeau en sus muchos viajes, sorteando peligrosos mares, animales salvajes o territorios hostiles, como la Antártica.

Martina Belen
Santiago, Chile
Escrito por Martina Belen
el 05/04/2014
Viajes a la naturaleza pura

Miembro de la Academia de Ciencias de Francia desde 1988, realizó campañas contra la contaminación y se unió a los grupos que protestaron contra las pruebas nucleares de Francia, efectuadas en la región del Pacífico sur. Un hecho que marcó su vida y que le valió el reconocimiento de los grupos ecologistas de todo el planeta, fue su campaña en favor del medioambiente desde la Antártida hasta la selva Amazónica, sin excluir los océanos. En 1982 junto a su hijo Jean-Michel, realizó una expedición de 11 meses a lo largo del río Amazonas para confeccionar un mapa y estudiar la vía fluvial, una de las más importantes del mundo. Su otro hijo, Philippe, quien también lo ayudaba en sus investigaciones, murió en Portugal cuando el bote que tripulaba volcó. Su afición a las profundidades del océano provienen de cuando era oficial de la Marina francesa cumpliendo misiones en Indochina y observó como los pescadores chinos se sumergían en las aguas -sin equipos de buceo- para capturar peces con las manos.

Para Costeau, la ecología justifica su acción. A base de recorrer los océanos, el explorador ha tomado conciencia de las amenazas que los hombres inflingen a los ecosistemas marinos y a toda la Tierra. En 1960 se subleva contra la inmersión de residuos radioactivos en el mar Mediterráneo, que el General De Gaulle, entonces presidente de la República, interrumpirá. En 1974 crea en Estados Unidos, The Costeau Society, y luego en Francia la Fundación Costeau (convertida en Equipe Costeau en 1992) para promover la protección del planeta y recolectar fondos para sus onerosas expediciones entre sus adherentes (actualmente 400. 000).

Jacques-Yves Cousteau: el pionero de las profundidades Director del Museo Oceanográfico de Mónaco entre 1957 y 1988, Costeau es escuchado por los jefes de Estado del mundo entero. Mediante sus intervenciones en la tribuna de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) consigue hacer del Antártico una reserva protegida contra todo tipo de explotación. En 1988 entra a formar parte de la Academia Francesa y no se decide aún a jubilarse: en la Cumbre de la Tierra de Río (Brasil) de 1992 lanza una petición "por los derechos de las generaciones futuras" que reunirá más de 5 millones de firmas. Los medios de comunicación, seducidos de nuevo, lo apodan "Captain Planet".


Martina Belen
Santiago, Chile
Escrito por Martina Belen
el 05/04/2014
Un nuevo mundo

Su equipo de submarinistas-cineastas inventa tanteando las técnicas del cine submarino. Dando a conocer un universo de luz y color poblado de meros, ballenas o morsas, la película El Mundo del Silencio que realizan Costeau y el cineasta Louis Malle recibe la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1956, y a más de dos millones de espectadores. Rico y famoso, el explorador del mundo submarino dimite de la Marina con el grado de capitán de corbeta y se consagra a las campañas a bordo del Calypso.

Con su mujer Simone, con quien se casa en 1937, y sus hijos Philippe y Jean-Michel, el comandante Costeau acoge a bordo a científicos de las más diversas disciplinas -geólogos, geofísicos, biólogos, zoólogos, arqueólogos, ecologistas- y explora cada temporada el mar Rojo o el Saint-Laurent, el Antártico o la Amazonia. De estos periplos nacen una cincuentena de libros, dos enciclopedias, varias películas y sobre todo un centenar de documentales que las televisiones de todos los países se quitan de las manos. Lo que el gran público conoce de la vida de los océanos se lo debe a la pasión de Costeau.

Para filmar y trabajar bajo el mar, construye pequeños "platillos submarinos" y más tarde bases submarinas. En Precontinente III, sumergido a 110 metros a la altura del cabo Ferrat, seis "oceanonautas" trabajan durante varias semanas respirando una mezcla de helio y de hidrógeno, ahorrándose los problemas de las sesiones de descompresión indispensables al salir a la superficie. Por el contrario, el Argyronète, su proyecto de submarino de concepción revolucionaria financiado por Francia, fracasa en 1972. Costeau no es infalible... De hecho, algunos critican su autoritarismo, o la explotación comercial de las expediciones en detrimento del conocimiento científico.


Martina Belen
Santiago, Chile
Escrito por Martina Belen
el 05/04/2014
Sus obsesiones

"Hay que preparar a la Tierra para que aloje a 10. 000 millones de personas en los próximos treinta años. Si no lo hacemos, esto se termina". La creciente contaminación de los mares, pero sobre todo, la superpoblación mundial fueron los dos grandes desvelos de Costeau en sus últimos años. En su estrategia de supervivencia, proponía la conquista de los desiertos, y el uso de métodos modernos para crear nuevas selvas y favorecer los cultivos.

Jacques-Yves Cousteau: el pionero de las profundidades Pero su carrera comenzó en realidad cuando un fabricante de cerveza irlandés patrocinó un viejo buque británico removedor de minas. Nacía el popular barco científico Calypso.

El primer viaje del Calypso fue en 1951: desde Marsella navegó hasta el Mar Rojo, a buscar un navío romano hundido en el siglo II antes de Cristo.

Sus travesías por mares, ríos y lagos, incluyeron recorridos por el Amazonas, las Galápagos y el lago Titicaca. Las expediciones quedaron registradas en más de 150 documentales y unas 60 publicaciones.

De las películas y series televisivas, se destacan dos premios Oscar (en 1960 y 1965) y la Palma de Oro ganada en Cannes, en 1956, con el documental "El mundo del silencio", dirigido por Louis Malle. Su fama se agigantó con la popular serie "El Mundo Submarino de Jacques-Yves Costeau", filmada para cadenas estadounidenses en 1965.

El Calypso zozobra en el puerto de Singapur el 8 de enero de 1996, inmediatamente, Costeau lanza una suscripción para construir el Calypso II, que debería salir al mar a finales de 1998 bajo la dirección de su segunda mujer. Lamentablemente, Costeau no puede presenciar el lanzamiento de esta embarcación, ya que el 25 de junio de 1997 a la edad de ochenta y siete años fallece, constituyendo este hecho una de las pérdidas más grandes dentro del mundo científico y ecológico.


Martina Belen
Santiago, Chile
Escrito por Martina Belen
el 05/04/2014
Luchador hasta el final

En una de sus últimas entrevistas, el investigador sostuvo que "la humanidad probablemente ha perjudicado más a la Tierra en el siglo XX que en toda la historia humana anterior". Así de tajante y radical en sus opiniones era este fotógrafo y explorador que en 1945 creó el Grupo de Investigadores Submarinos de Toulon, que fue director del Museo Oceanográfico de Mónaco y a hasta su muerte fue secretario general de la Comisión Internacional para la Exploración Científica del Mediterráneo.

Jacques-Yves Cousteau: el pionero de las profundidades El hombre del gorro rojo también puso su notoriedad y su relación con los dirigentes de numerosos países al servicio de la ecología, para proteger la Tierra, los océanos y las especies vivas de las "locuras asesinas de nuestro tiempo".

El "Capitán de los océanos", como lo llamó el periódico Le Monde, había acuñado una frase célebre que resumía su visión del mundo: "En la vida sólo hay dos líquidos vitales: el agua y el dinero, y uno tiene que aprender a saber usar ambos con cautela".

Actualmente el instituto Costeau esta bajo la dirección de su nieta, Alexandra que afortunadamente ha continuado con el legado de su abuelo desde su sede de Mónaco.


José Castro
Guerrero, México
Escrito por José Castro
el 05/04/2014
El sueño comenzó el 19 de julio de 1950 cuando un joven entusiasta de apellido Cousteau adquirió, en complicidad con un grupo de amigos, un viejo dragaminas abandonado que ostentaba el mítico nombre de Calypso.
Los años que siguieron fueron tan duros como provechosos; el Calypso crecía, cambiaba y se readaptaba proporcionalmente al entusiasmo de su tripulación. Veinte años después de su compra el viejo dragaminas se había convertido en el barco oceanográfico más importante del mundo y estaba dotado, entre otras cosas, de dos platillos buceadores de gran profundidad, un globo aerostático y la mayor tecnología conocida hasta el momento para el estudio de los océanos.
El mar jamás tuvo un defensor tan aguerrido.

Su figura imponente se presentaba sorpresivamente en los puertos donde se desarrollaban las cumbres mundiales del medio ambiente recibidos por la algarabía de la población, escoltado por cientos de embarcaciones menores, saludado por las salvas de la marina local.

Su sola presencia hacía bajar la cabeza a los que cazaban ballenas y a los que contaminaban el mar.

El Calypso estaba presente y en su cubierta, tras el ojo de una cámara, se alineaba la población mundial.
El Calypso fue la cuna de casi todos los que hoy respiramos bajo el agua y fue el inspirador de muchos de los biólogos marinos de todo el mundo.
El mundo contuvo su aliento cuando en 1996, tras un choque con otro barco, el Calypso se hunde en el Puerto de Singapur.

Cruel juego del destino, el Calypso hundido en las aguas más contaminadas del planeta.
Dos semanas después es reflotado y, herido es llevado al puerto de Marsella en Francia.
José Castro
Guerrero, México
Escrito por José Castro
el 05/04/2014
En 1998 tras la muerte de Cousteau es trasladado al puerto de La Rochelle donde aún permanece, abandonado, sucio, pudriéndose al sol.

Olvidado por un mundo más adicto a los espejos que a los binoculares, el Calypso muere un poco cada día sin que nadie lo recuerde.

No es patrimonio de la humanidad, ni pieza central de un museo.

Ni siquiera tiene el honor de ser un naufragio en el mar de coral. Es sólo un despojo abandonado en un puerto, un cadáver secándose al sol, invadido por las ratas y la suciedad.
El Calypso no llegó, el Calypso ya no navega.

Las ballenas están a merced de los asesinos, el mar ya no tiene quién lo defienda.