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Por que mas y mas

Devarshi Naradha
Psicologia universidad continental de ...
Escrito por Devarshi Naradha Das Adhikari
el 06/05/2012

El ridículo afán por ser mas competitivo, por saber mas, por ganar mas, tener mas, trabajar mas, viajar mas, conectarse mas; esconde detrás una profunda obsesión por evitar lo soledad y un marcado miedo por evitarnos, por estar con nadie mas que nosotros mismos. Fíjense que esta tendencia de estar conectados siempre a algo, ya sea tu celular, tus audífonos, tu pc, tu amigos, y toda esta llamada sociedad, amistad y amor, es en realidad una sofisticada excusa por evitar si quiera un momento estar a solas contigo. De alguna manera buscas llenar todos los espacios vacios del día, de no ser asi, estarás en la incomoda situación de encarar el vacio y la soledad. Y lo gracioso es que a eso le llaman aburrimiento, que astuta es la mente. Si hay espacios libres en tu agenda, entonces te aburrirás, es la simple mente cobarde que le llama a esto aburrirse. Curiosamente la gente que mas fácil se aburren son los mas cobardes. Aquellos que no pueden disfrutar del hacer nada, del aislamiento, son los que mas buscan estar ocupados; distraídos así por toda esa febril actividad, su mente los engaña para posponer hasta el día de la muerte su tremendo vacio interior. Algunos psicólogos le llaman a este fenómeno “workaholic”, pero no exclusivo de los que solo trabajan, es también de los que estudian, de los que están enchufados.

Esta mal guiada sociedad condena el no hacer algo. Desde pequeños nos programan para ser más, siempre más. Más productivos, más rápidos, más veloces. Como si fueran tan mal estar solo. De alguna manera creemos que hay que evitar estar así, sin algo concreto que hacer. Toda la publicidad esta dirigida a evitar que te quedes solo. Con el pretexto de que debes pensar en los demás, en los animales maltratados, en los niños abandonados, te meten ese tipo de propaganda, para que así, al menos así desarrolles un sentimiento de culpa si estas de vago, y entonces busques un pretexto para siempre hacer algo. Ese es uno de los últimos recursos que la mente de la gente usa para estar siempre haciendo algo. “pensemos un poco en ellos, en aquellos” frases como estas entran en nuestra conciencia.

La consigna es: se siempre mas productivo, capaz y vive al máximo. Esta tendencia se ve desde antes que nazca el niño. Durante su misma infancia al pobre no le dejan una hora libre. Somos como bestias que a toda costa queremos llenar de excremento la mente de nuestros hijos. Bestias sofisticadas, en nombre de la educación, llenamos sus cerebros con una lista de 15 a 25 cursos en su etapa escolar. Y como si esto fuera poco, los mandamos por las tardes a que tomen clases extras de idiomas, danza, oratoria, etc. Todo para que se vuelvan mas productivos, mas capaces. Que estúpida mente la nuestra, que ciegos somos por seguir como ovejas a los demás, a los lideres.

Casi todos corren, viven en una pasión por la velocidad. Si lo analizas un poco, esa obsesión por no perder el tiempo, es un tremendo miedo. Buscamos huir, simplemente estamos tratando de huir. Tenemos miedo a la soledad, porque el sentimiento de culpa se asoma en ese espacio. Entonces la mente dirá: ¿Qué ahí sentado sin algo que hacer?. La misma voz que oímos desde muy pequeños, la de nuestros pobres padres: tienes que ser alguien en la vida.

La sociedad ha creado una situación muy extraña en la vida de los demás, de tal manera que nadie se siente a gusto, en la que nadie puede relajarse. Incluso esta palabra tiene para muchos una connotación negativa; “eres un relajado, no cumples tus tareas”. Asi que cuando te relajas te encuentras contigo mismo, la relajación se vuelve un espacio de reflexión, y no quieres ver tu rostro pues las opiniones de los demás te han afectado.

Esos demás son tu religión, tus sacerdotes, tu iglesia, tu templo, tu cultura, tu familia y amigos; de alguna manera todos ellos te niegan los placeres más simples. Sufrir es bueno, disfrutar es malo, cosas por el estilo. Te dicen pecador, egoísta, hedonista, gratificador, mundano. Por eso mencione el sentimiento de culpa que sembramos en la mente de nuestros hijos, y que han sembrado en nosotros. Desde todos los flancos llegan a nosotros condenas y censuras. Debido a la crasa ignorancia creemos que somos esta mente y este cuerpo. Por eso, como todas estas religiones te dicen que naciste del pecado, te hacen sentir indigno, sucio. Es una especie de conspiración, no solo de índole religiosa, académicamente sucede lo mismo. Todas las sociedades te condenan si no estudias, si no asistes a la universidad. Y por evitar este gran sentimiento de culpa, vas a la universidad, estudias. Cuando muy en el fondo tu solo querías cantar, bailar, pelear, pintar, etc. Todo el mundo vive atrapado en esta gran conspiración. Cientos de años y seguimos así, incluso inventan frases como: “no hay mal que dure cien años…”, la verdad es que si hay males de cientos de años. Y la mentira tienes patas muy largas. Generación tras generación el engaño sigue así.

El gran vacio nos devora, tratando de huir de el, queremos ir lo mas lejos posible; a la Luna, al mas allá, etc. Pero si internamente estamos rebosantes, llenos, no sentiremos aburrimiento, soledad o miedo de estar sin nada que hacer. La gente que es internamente vacía, hueca, sin realización espiritual; es la gente que mas rápido se aburre. Creen que cambiando su pareja, su lugar de residencia, etc. , ese cambio las hará felices. Los psicólogos comprenden este punto. Aquella mujer u hombre que cambia cada día de pareja, o esta al mismo tiempo con 5 o 10 o más hombres, se debe a un desorden emocional, a una falta de estabilidad emocional.

Para millones de personas es una agonía llegar al fin de semana y no tener que hacer o donde ir, o con quien pasar el tiempo. Necesitan multitudes, siempre quieren gente alrededor, quieren amigos, música de fondo, luz de fondo. Conozco muchos compañeros y familiares. Tiene la radio o el televisor prendido todo el día. No es que quieran ver todo. Cuando les pregunto por que hacen eso, me dicen que les gusta escuchar al menos de fondo que hay alguien, la voz de algún ser humano. Ese fenómeno lo he visto en todas partes. Muchas mujeres y hombres también hacen lo mismo. Varias alumnas y amigas, cuando vienen a clase o van a algún lugar, así no tenga necesidad de llevar algo, aun así llevan su bolso. No porque hay que hacerlo, simplemente porque quieren sentir que tienen algo que agarrar, algo que llevar a cuestas. Hasta los mendigos o locos manifiestan esa tendencia, así sean trastos viejos, siempre llevan algo. Por eso cuando sueñas que estas desnudo y sientes vergüenza, es un indicador mas de tu falta de honestidad y sinceridad. Pero si sueñas que estas desnudo y no sientes vergüenza, por el contrario, te sientes natural o normal, significa que hay realización espiritual, el cual no esta condicionado por situaciones externas.

A las personas ordinarias y materialistas les resulta muy difícil permanecer en silencio, tranquilas y solas. Recuerdo que cuando viajaba, el 98 mas o menos, cuando había bastantes huaycos; el bus de Cuzco a Arequipa tuvo que parar en medio de la puna, una zona plana, en cien kilómetros solo ves pampas, sin un solo árbol. Entonces la gente desespero. Junto a mi viajaba una profesor y a la vez director de un movimiento religioso de Lima. Yo baje y me fui a caminar, buscaba estar separado del resto para evitar escuchar sus lamentos. Volví después de media hora, y vi a este señor muy mal. Cuando lo mire, debió darse cuanta de mi curiosidad, entonces me dijo: no me gusta perder el tiempo, me aburre estar solo. Ahora mismo puedo estar predicando la palabra del señor en mi iglesia, ayudando a tanta gente, que desperdicio…

Entonces comprendí lo astuta que es la mente, es tan experta que incluso se disfraza de intenciones religiosas para estar ocupada y evitar le reflexión, la meditación. Cuantos en nombre de la religión, solo buscan un escape para su neurosis. Este hombre creía que si estaba ahí en medio de la puna sin hacer algo, estaba perdiendo su tiempo. Su fuerte sentimiento de culpa lo ha transferido a su mal llamada vida espiritual.

Pero esas opiniones que los demás tienen de nosotros no deberían afectarnos. Los demás podrán decir que somos vagos, donnadies, fracasados, etc. Porque tenemos que recoger las opiniones de los demás. Yo puedo ser un gran idiota, y decirte que eres así o asa. Cual es el valor entonces de mi opinión. Mi opinión carece de valor. Y que hay de las opiniones que los demás tienen de ti, y que tú haces caso. Trata tan solo de ver, de donde vienen esas opiniones, acaso son de un ser iluminado, de un sabio, son de personas tan ignorantes como tu. Y ellos solo repiten lo que otros ignorantes han dicho de ellos. Un ser evolucionado jamás opina así de los demás. La mayoría de nosotros solo repetimos el ciclo de conspiración, manipulación y engaño; por eso digo “nuestros pobres padres” que hicieron lo que ahora nosotros hacemos con nuestros hijos. Es un cruel juego que se repite generación tras generación. El verdadero avance de la civilización, la verdadera evolución y la genuina religión consiste en salir que este juego. Recuperar o descubrir el respeto por ti mismo es el principal síntoma de alguien que ha realizado esta verdad.

Tal como dice esta canción de Bhaktivinoda Thakur:

Jiv jago Jiv jago

Gourachandra bole

Kota nidra jao maya

Pisachira kole

El señor Caitanya dice

Despierten almas dormidas, despierten almas dormidas

Han dormido en los brazos de la bruja maya

Creer en este juego, y no ver esta conspiración es un síntoma de alguien que esta dormido, que esta en maya (ilusión)