En este grupo En todos

Foro de Poesía



Poeía incompleta

Galilea
Zaragoza, España
Escrito por Galilea
el 15/02/2009

Puede alguien completarme esta poesía.

Os estaría muy agradecido.

A cinco leguas de "Pinto" y cutro de "Marmolejo" existió un castillo viejo que edifico "Chedesvinto"

Algo feudal algo bruto se llamaba"Sesibuto", su esposa "Leonor", su hermana "Berengela" y una

Tía muy lejana que atendía por "Manuela".

Sube que sube que sube. Trepa que trepa que trepa.... Kiss...... Kiss...... Kiss.

Ramón Aprendiz Fontanero
Licenciatura en temas gauchos universi...
Escrito por Ramón Aprendiz Fontanero
el 16/02/2009

Hola Galilea, el poema que citas y buscas creo que es este que te adjunto el cual se llama El conde Sisebuto y es de Joaquín Abatí (Madrid 1865-1936)

El conde Sisebuto

A cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo,
existe un castillo viejo
que edificó Chindasvinto.

Perteneció a un gran señor
algo feudal y algo bruto;
se llamaba Sisebuto,
y su esposa, Leonor,


y Cunegunda, su hermana,
y su madre, Berenguela,
y una prima de su abuela
atendía por Mariana.

Y su cuñado, Vitelio,
y Cleopatra, su tía,
y su nieta, Rosalía,
y el hijo mayor, Rogelio.

Era una noche de invierno,
noche cruda y tenebrosa,
noche sombría, espantosa,
noche atroz, noche de infierno,

noche fría, noche helada,
noche triste, noche oscura,
noche llena de amargura,
noche infausta, noche airada.

En un gótico salón
dormitaba Sisebuto,
y un lebrel seco y enjuto
roncaba en el portalón.

Con quejido lastimero
el viento fuera silbaba,
e imponente se escuchaba
el ruido del aguacero.


Cabalgando en un corcel
de color verde botella,
raudo como una centella
llega al castillo un doncel

Empapada trae la ropa
por efecto de las aguas,
¡Como no lleva paraguas
viene el pobre hecho una sopa!

Salta el foso, llega al muro,
la poterna está cerrada.
- ¡Me ha dado mico mi amada!
-exclama-. ¡Vaya un apuro!

De pronto, algo que resbala
siente sobre su cabeza,
extiende el brazo, y tropieza
¡Con la cuerda de una escala!


- ¡Ah!... -dice con fiero acento.
- ¡Ah!.. -vuelve a decir gozoso.
- ¡Ah!.. -repite venturoso.
- ¡Ah!.. -otra vez, y así, hasta ciento.

Trepa que trepa que trepa,
sube que sube que sube,
en brazos cae de un querube,
la hija del conde,
la Pepa.
En lujoso camarín
introduce a su adorado,
y al notar que está mojado
le seca bien con serrín.

-Lisardo... Mi bien, mi anhelo,
único ser que yo adoro,
el de los cabellos de oro,
el de la nariz de cielo,

¿Qué sientes, di, dueño mío?,
¿No sientes nada a mi lado?,
¿Que sientes, Lisardo amado?
Y él responde: -Siento frío.


- ¿Frío has dicho? Eso me espanta.
¿Frío has dicho? Eso me inquieta.
No llevarás camiseta
¿Verdad?... Pues toma esta manta

-Ahora hablemos del cariño
que nuestras almas disloca.
Yo te amo como una loca.
-Yo te adoro como un niño.

-Mi pasión raya en locura,
si no me quieres, me mato.
-La mía es un arrebato,
si me olvidas, me hago cura.

- ¿Cura tú? ¡Por Dios bendito!
No repitas esas frases,
¡En jamás de los jamases!
¡Pues estaría bonito!

Hija soy de Sisebuto
desde mi más tierna infancia,
y aunque es mucha mi arrogancia,
y aunque es un padre muy bruto,

y aunque temo sus furores,
y aunque sé a lo que me expongo,
huyamos... Vamos al Congo
a ocultar nuestros amores.

-Bien dicho, bien has hablado,
huyamos aunque se enojen,
y si algún día nos cojen,
¡Que nos quiten lo bailado!

En esto, un ronco ladrido
retumba potente y fiero.
- ¿Oyes? -dice el caballero-,
es el perro que me ha olido.

Se abre una puerta excusada
y, cual terrible huracán,
entra un hombre... , luego un can...,
luego nadie... , luego nada...

- ¡Hija infame! -ruge el conde.
¿Qué haces con este señor?
¿Dónde has dejado mi honor?
¿Dónde?, ¿Dónde?, ¿Dónde?. ¿Dónde?

Y tú, cobarde villano,
antipático, repara
cómo señalo tu cara
con los dedos de mi mano.

Después, sacando un puñal,
de un solo golpe certero
le enterró el cortante acero
junto a la espina dorsal.

El joven, naturalmente,
se murió como un conejo.
Ella frunció el entrecejo
y enloqueció de repente.

También quedó el conde loco
de resultas del espanto,
y el perro... No llegó a tanto,
pero le faltó muy poco.

Desde aquel día de horror
nada se volvió a saber
del conde, de su mujer,
la llamada Leonor,

de Cunegunda su hermana,
de su madre Berenguela,
de la prima de su abuela
que atendía por Mariana,

de su cuñado Vitelio,
de Cleopatra su tía,
de su nieta Rosalía
ni de su chico Rogelio.

Y aquí acaba la leyenda
verídica, interesante,
romántica, fulminante,
estremecedora, horrenda,

que de aquel castillo viejo
entenebrece el recinto,
a cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo

Elvia Fernández Morales
Filología española, administración uni...
Escrito por Elvia Fernández Morales
el 17/02/2009

Más datos, por favor, Ramón, con que no conozco a este poeta y es re-bueno.

Saludos.

Ramón Aprendiz Fontanero
Licenciatura en temas gauchos universi...
Escrito por Ramón Aprendiz Fontanero
el 17/02/2009
"Más datos, por favor, Ramón, con que no conozco a este poeta y es re-bueno.

Saludos.
"

por Elvia de Costa Rica (Febrero 2009)



Ramón Aprendiz Fontanero
Licenciatura en temas gauchos universi...
Escrito por Ramón Aprendiz Fontanero
el 17/02/2009
"
"Más datos, por favor, Ramón, con que no conozco a este poeta y es re-bueno.

Saludos.
"

por Elvia de Costa Rica (Febrero 2009)




"

por Ramon (Febrero 2009)

Hola Evia, Joaquín Abatí mas que poeta fue un escritor libretista de zarzuelas (genero musical muy español) nacido en Madrid en 1865. De padre italiano y madre española, estudió Derecho y, una vez licenciado, aunque nunca ejerció publicó un libro titulado, Respuestas a los Temas de Derecho Administrativo, con la finalidad de ayudar a quienes se presentaban a unas oposiciones, dándose la curiosa circunstancia de que él nunca consiguió superar ninguna, y sí en cambio, muchos de los que habían usado su libro. Por este motivo decidió abandonar la abogacía y dedicarse a la literatura, que le atraía mucho más.

Su primera obra teatral fue el juguete cómico, Entre doctores, estrenado en el Teatro Lara en 1892, al que siguieron desde simples monólogos de carácter humorístico, como El Conde Sisebuto y Las cien doncellas, hasta piezas de tres y más actos, algunas en colaboración con Carlos Arniches.

Autor de fecunda producción, obtuvo éxitos clamorosos y de su pluma surgieron más de 120 títulos, que hicieron considerar a Joaquín Abatí como un autor de primera fila en su época. De sus obras podemos destacar principalmente, El debut de la chica, La conquista de México, Doña Juanita (escrita en colaboración con Francisco Flores García), Genio y figura, España nueva, El Conde de Lavapiés, La Viuda alegre.

Destacó en su faceta de autor de zarzuelas, campo en el que colaboro con otros autores, como fueron Carlos Arniches y Antonio Paso.

Varias de sus obras teatrales fueron destinadas a libretos de zarzuelas, como Los amarillos, pieza en un acto; La corte de Risalia, en dos actos; La mujer artificial; La mulata y su obra más conocida, El asombro de Damasco, que escribió en colaboración con Antonio Paso Cano y a la que puso música el maestro Pablo Luna, quien la estrenó en 1916.

Volvió a entrar en contacto con su carrera de Derecho y llego a ser académico de la Real de Jurisprudencia y Legislación. Joaquín Abatí, falleció en Madrid, el año 1936.

Un saludo desde España.

Ramón