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Foro de Historia de la literatura



Oscar Portela: Un poeta mayor en tiempos de silencio, por Abel Posse

oscar
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 10/03/2007
UN POETA MAYOR EN TIEMPOS DE SILENCIO: OSCAR PORTELA
Por Abel Posse

Hace ya varios lustros recibí el primer libro de Oscar Portela con un título heideggeriano: "Senderos en el bosque". Llegaba con un poema-prólogo del admirado Francisco Madariaga, poeta de tierras, aguas, aguardientes y paisajes.

El libro de Portela, en una cuidada edición de Torres Agüero fue una de esas espaciadas sorpresas que suelen darnos los hechos literarios mayores. Cuando esto pasa uno siente que la obra leída pasa a formar parte de esa inexorable antología interior, antología de fondo que llevamos para siempre.

Por sus temas, por su fuerza expresiva y por su despliegue de lenguaje, Oscar Portela se instalaba en una dimensión distinta a las de las tradiciones de la poética de su tiempo. Recogía la fuerza celebrativa y la voz grande de los mayores poetas americanos. Sin timidez de poeta joven, pensé que Portela era un portador de una palabra iluminada, de profeta en tiempos de dioses huídos.

En ese libro citado, el poema Los asilos, superaba a los poetas como Enrique Ramponi en su "Piedra Infinita" y se ponía a la altura del Neruda de "Alturas de Machu Pichu" o del Lugones de "Las Montañas de Oro", cuando el poeta se atreve a ser un testigo cósmico y osa “El canto grave que entonan las mareas/ Respondiendo a los ritmos de mundos lejanos... / El poeta es el astro de su propio destierro... ” Y Portela parece responderle a este Lugones fundacional: “Nunca sabrás el origen del canto/ pero hallarás el canto del origen.”

Hace ya tres meses la cámara de diputados honró a Oscar Portela con la entrega de una plaqueta de homenaje. El poeta presentó su libro más reciente, "Claroscuro" en una recepción en el Club del Progreso.

Nos reencontramos después de años. Y tuve la oportunidad de destacar ante escritores y críticos lo que más o menos expreso en esta nota: admiración por haber ubicado la palabra en la altura de su máxima posibilidad temática, la pregunta sobre El puesto del hombre en el Cosmos, como escribiera Max Scheler.

Mientras esperaba mi turno para hablar, hojeé el libro que se presentaba y encontré como acápite del último poema del mismo estas líneas que Portela tomó de las cartas de la locura de Nietzsche: “Después que me hubiereis descubierto, imposible sería ya perderme.”

Nietzsche escribió esa verdad cuando nadie lo leía ni respetaba, salvo un grupo de iniciados como Rilke, Lou Andrea Salomé, George Brandes o Jacob Burckhardt.

Nada más aplicable a Oscar Portela en la despoetizada Argentina de hoy.

Días después de ese reencuentro, Portela envió a varios amigos el poema que se publica en esta página, donde reencuentra aquella voz que tanto me impresionó en Senderos en el Bosque, casi tres décadas atrás.

Este Ofertorio de Brumas se inscribe entre sus obras mayores. Es una “celebración” existencial que tiene la grandeza, la profundidad neobíblica del profeta angustiado ante la insoportable decadencia del mundo. Mundo de “la ceguera de la Imágen y la sordera de la acústica”. “Invoco las Horas de una noche sin términos. ” “Ignoramos si las plegarias devolverán el Mar al Mar.”

Abel Posse

Shocked
Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 22/05/2007

Oscar Portela en la Memoria
por Ana Emilia Lahitthe

Y un Poema Olvidado
de Oscar Portela

Queridísimo, no podés tener idea aproximada de la alegría que me dió el artículo de Abel Posse en La Gaceta. Te consta que desde un comienzo, cuando eras sólo un adolescente insoportablemente genial y desvelado, tuve la alegría de contarle a tu madre lo que estaba segura que tendría que ocurrir con su hijo escritor y de su ya excepcional, memorable Poesía.
 
También tenemos recuerdos sin duda intacto, de cuanto nos regalaste con la deslumbrante invitación abierta para vivir tu Corrientes natal, nuestro Corrientes (y en ésto va el indestructible abrazo con nuestro Madariaga).
 
Todo cuanto Posse ahonda y certifica desde su alto juicio actual, ha sido vivido por mí, no en lejanía, sino en distancia no buscada, por esa lealtad natural de nuestra extraña relación interior, que no en vano abarca las décadas transcurridas....

Por eso, ahora me limito a abrazarte así, esperándote siempre.

 Por lo mismo, te pido que si te es posible todavía, me dés la inmensa alegría de llegarte hasta La Plata, tal cómo yo desearía hacerlo regresando a aquellas playas doradas de Empedrado...              

Un inmenso abrazo.
 
                  
                                     Ana Emilia Lahitte



Y  un poema olvidado


POEMA OLVIDADO
Por Oscar Portela

A Enrique Acuña
y Martha y Pepe

Cesad cigarras vuestros cantos. La constrictora boa
Del deseo yace en letargo.
Y sueña definitivamente.

El misterio del sueño palidece frente a la fría
Herida causada en el mortal
Por la envidia de un Dios.

Haz tú también silencio y calla.

Callar debe ser tu destino
En horizontes donde se eclipsa en habla.

Y todo se derrumba en noche oscura y caos
¡Más todavía cantas!

Callad cigarras. Respetad sus memorias.

No hay augurios de piel adolescente
Ni estrellas anunciadas. Cesad cigarras vuestros cantos.

Un melancólico crepúsculo declina ya
Mientras la boa duerme.

Y a lo lejos. Solo a los lejos se encienden las pupilas
De un llamado.


Oscar Portela.
Loreto. Corrientes.
Enero del 2007.


epílogo

OSCAR PORTELA POR EL DR. JUAN ARCHIBALDO LANÚS    

 
Gracias por tus poemas y ensayos Oscar,

Tus poemas y ensayos son un programa para entender los que pasa y son un diagnóstico de lo que se alejó del bien o la canción de un idealista como Discépolo que emitió un grito de desesperación con esa sensulidad de una deseo de verdad que como siempre nos ofrece una luz que enciende nuestro entendimiento y una chispa para alumbrar la conciencia dormida de quienes aceptan aún que lo que pasa sucede en el mejor de los mundos.

Lejos de los esteros y del Paraná te saludo y felicito por tu esfuerzo constante

Un abrazo
Archie


Dr. Juan Archibaldo Lanús
Ensayísta y Diplomático.
Representó a la Argentina
En Ginebra y París entre
otros destinos.

Buenos Aires.
20 mayo 2007


Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 05/07/2007
LA PROFESÍA III

ARGENTINA REQUIEN IN PACE

POR OSCAR PORTELA


La zaga del padrino de Puzzo se queda corta. La interacción de diversos factores como la guerrilla ideológica o ideocrática, intereses políticos y económicos bien delimitados, factores religiosos, prepararon el camino desde 1958 para arribar a la destrucción-deconstrucción sistemática o “violación “sistemática, de todo el aparato jurídico, representacionál, y económico del antiguo Estado- Nación al cual llamábamos Argentina.

La nueva colonia “rebelde al orden globalizado” al sido entregada de lleno al Caos y la destrucción de su identidad, de su cultura y de un destino que nunca consiguió de sus “dirigentes” una política internacional coherente con el pan- argentinismo predicado hace décadas por Saavedra Lamas.

En menos de sesenta años la Argentina travesó sucesivamente ser pro-inglesa, poro Eje,(Segunda guerra mundial) y terminó a fines del 60 con un histórico abrazo entre Fidel Castro y Nicanor Costa Méndez. Ni un país en el mundo toleró tales sigzagueos en los dictados de su política exterior que al fin de cuentas como entendió lo entendió tardíamente Perón, era “substancialmente” política exterior, atendiendo a un orden que nos llevó inexorablemente a nuevas disyuntivas de división de poderes hegemónicos en el mundo.

Desde que Domingo Cavallo estatizara la deuda pública del “empresariado argentino”, a la privatización de I.P. F, no existieron con seguridad absoluta ni una dirigencia ni un pueblo que se hayan rebelado contra la entrega de la Argentina a todas las formas de su auto- mutilación. Esta que ahora después de veinticinco años de Democracia nos a llevado de “default” a “defaul”, de desastre a desastre en todas las áreas de una sociedad que debía haber crecido según cualquier parámetro de un sociedad civilizada.

Ni los economicismos de mercado ni los sátrapas de los dirigismos populistas – ambas formas de miopía y reduccionísmo de la “cuestión” política a “tecnologías del yo”- consiguieron levantar a esta nación de su creciente ostracismo internacional y de la parálisis que nos redujo a ser una “comunidad” en la cual primaron los “intereses espurios” y sectoriales, hasta la actual libanización y acabamiento del sistema personalista que impusio por décadas su nefando sello a las políticas de Estado en la Argentina.

DesdE el 30.

Desde los fusilamientos ordenados por Irigoyen contra los socialistas de la clase obrera que el mismo creara, o los anarquistas, hasta la insurrección nacionalista de Uriburu en la cual participó el joven llamado Juan Domingo Perón, los dislates de las políticas de Estado que terminaron en el 45 con los inútiles Ramírez- Farell y Rawson, no hicieron sino poner de manifiesto que las antiguas traiciones que alimentaron las luchas fratricidas entre los Argentinos estaban lejos de haber terminado.

De otro modo que la sombra del General Onganía hable de su más leal compañero Alejandro Agustín Lanusse y en nuestros días la UCR de Raúl Alfonsín, Menem de Duhalde, Duhalde de Néstor Kirchner, De la Rúa de Álvarez y así sucesivamente y en todos los sectores que pertenecen a la comunidad Argentina.

¿O acaso los estoícos empresarios Argentinos no “contribuyeron” patrióticamente a engrosar las arcas de los movimientos de los Ejércitos del Pueblo en la década del 70? Bajo el Signo de Saturno se debería llamar a esta zaga de “reír llorando”. A Néstor Kirchner – un ignoto gobernador que llamó a Menem el “mejor de los Presidentes de la historia Argentina – le tocó encabezar la destitución definitiva de una República, Democrática, Federal y Representativa.
Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 09/07/2007
ERASE
POR OSCAR PORTELA
POEMA

Érase que se era: así comienza el cuento.
Allá en la paz poblana los pantalones cortos
Y la escarcha tendida sobre las verdes hojas
Del lapachal en verde. Érase que se era un niño

Sin mochilas ni bolígrafos nuevos más con
el alma llena de miel morena y cánticos
de patria llenándole el contento de ser vigía
y husar de una patria que espera. “Alta en el cielo”

y las piernas temblando por el frío de invierno
o los pulmones broncos de la noche terrena
la mirada de madre y el puntero de Cesar

Y los himnos cantados con la pasión
a cuestas: Ay patria bendecida! Y el agradecimiento
a quienes nos brindaran tantas ganas de hacerla.
En el pendón flamea la intocada bandera

Que un Santo sin brocatos nos marcara un sendero.
Manuel Belgrano el bueno. Érase que se era

Y aún los ojos brillan y se llenan de lágrimas
Recordando esos días vírgenes de contento: Érase que se era
Así comienza el cuento renovado por siempre
Cada vez que buscamos la verdad y el contento.

Oscar Portela 9 de julio del 2007.


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Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 10/07/2007

BEIRON O LA REDENCIÓN
POEMA DE OSCAR PORTELA


El corazón infiel tiembla al nombrarte. Tu nombre
Es viento huracanado y tiesa el alma del mortal
Sin lengua cantar no puede ni nombrarte
Beiron frente al templo de Apolo.

Porque tú eres más. Y ni enigmas ni pitias
Que descifren misterios -admoniciones ni destinos.
Pues tú eres mundo.

Visible eres y no destruye tu belleza
A quien la mira. Tú lo redimes.
Tú lo redimes todo.

Tu intocada hermosura
De volcán redime al mundo
De sus propias miserias.

Yo soy penuria y al mirarte
Revoco toda culpa y toda miseria.

De mi camino.

Imposible que cornucopia alguna
Se vacíe de la abundancia que
De tu cuerpo surge. Tu belleza es lo pleno.

El mundo en su inocencia es el juego y la danza
De los contrarios que hacen del devenir un ephos.

Cada músculo tuyo cincelado para envidia de Zeus
Y el de sus hijos por invisibles manos
Trazan el mapa de la locura extática.

No hay simetría que se asemeje tanto
A la tensión del arco ni hermosura
Que hiera dulcemente la mano
Que se atreva a tocarte.

Pero tú estás ahí. No eres eternidad ni mito.

Eres verdad y la verdad augusta
Que engalana este mudo.

Los músculos que suben o que bajan desde
Los pies hasta la frente están hechos de polvo
Y agua más son eterno ya.

No hay excesos en la armonía con que ciñes
El cetro que corona tu frente.

Todo es ritmo que fluye de los arcos con
Que trazaron tu osatura.

La perfección de un rostro de
Donde surgen en profusión los rasgos
De un Dios terreno.

Los ojos amielados debajo de los arcos perfectos
De negras cejas. Y los labios dinteles
Para entrar a la nave de la boca mistérica
De donde surgen flores y serpientes.

Y entrambos la nariz que mide el rostro
Y lo que distribuye todo.

Los pómulos que encetán la mirada y bajan hasta
El mentón corona del maxilar que afirma.

Aquí estoy yo. Soy Beiron.

Podéis mirarme si y desearme siempre
Pues mi nombre es deseo y mi mirada gozo.

Que los poetas tiemblen al nombrarme.
Que enmudezcan y callen.

¿Quien puede describir mi torso donde
La geometría sufre el envés del misterio?

Mis caderas perfectas. Mis muslos y mis piernas talladas
Para burla del Dios por enigma del sino?

Sobre mis hombros llevo la palidez del mito.

Soy Beiron. Soy el Dios de este tiempo
Sin mirtos ni guirnaldas. Sin poetas ni liras.

No existe alguno digno de mí.
De mi belleza Ígnea.
Soy un volcan en estado de alerta.

Más toda abundancia surge de mí
Y es infinita mi belleza aunque efímera
Transformará en eterna la sustancia del tiempo.

El color de mi piel es el color del alma
De quien me ame y me cante en silencio.

No existen escribas para mí que honren mi belleza
Y se lauden de mí en medio del desierto.

Yo convivo si destruir las formas
Ni las almas terrenas.

Esta es mi casa pero soy en los tiempos de penuria
El rubí que en la frente de la ciudad caída
Enciende el fuego de la heredad perdida.

Soy Beiron Anderson. Amadme pues.
Que si me amáis redimo.

Oscar Portela
2007-07-09
Corrientes. Argentina

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 31/07/2007
BERGMAN VIVE
Por Oscar Portela


“Ingmar Bergman conquistó prácticamente todos los máximos galardones que puede ganar un cineasta, incluyendo cuatro premios Oscar. La larga serie de laureles comenzó con el Oso de Oro del festival cinematográfico de Berlín, que obtuvo en 1958 con “Fresas salvajes”.

Un año antes de su éxito en la Berlinale, Bergman había participado en la competencia de Cannes con “El séptimo sello”, que recibió el premio del jurado, pero no la Palma de Oro a la mejor película. El festival francés, sin embargo, lo resarció ampliamente en 1997, en su quincuagésima edición, al otorgarle la “Palma de las Palmas”, por la obra de su vida. Fue allí donde figuras como Woody Allen, Wim Wenders y Steven Spielberg lo consagraron como el cineasta más importante de todos los tiempos.”

Bergman el mago de Faró nos dijo solo adiós

por Oscar Portela

... "existen fuerzas espantosas que cercan al hombre"...

"El silencio"- Pág. 43: "El retorno de lo trágico: Jean Marie Doménech. ED Península.

El era el único trágico del cine al que cita en su magna obra "El retorno de la trágedia" el sucesor de Emmanuel Mounier, Jean Marie- Doménech.

En realidad si los cuadros y la teología negativa de Dreyer o el hermetismo de Tarkosvski no alcanzan a desentrañar los límites de la condición humana a través de más de cuatro décadas Ingmar Bergman se impuso como tarea ahondar en los hondones del alma humana como nadie lo hizo hasta el momento.

Cabría hablar acaso de un “anti-humanismo de Bergman” frente al neo-humanismo de Kurosawa.

De este modo no cabrían dudas de que es él el más importante trágico de la historia del cine: un dramaturgo del linaje de Strinberg que solo admite comparación con Samuel Becketh - el gran silencioso! - por su inmersión en la finitud y la capacidad del hombre a través del lenguaje (que es acto del habla), de transformar el mundo, y sobre todo de alcanzar la trascendencia desde lo transmundano, además de la ínter- subjetividad, en el silencio de un mundo que se ha convertido en un museo de fantasmas.

Ingmar Bergman supo sacar partido de la gran tradición de Stiller y Bjostrom: no le fué extraña tampoco la ácida comedia burguesa pero como anota Julián Marías en sus dos tomos de "Visto y Oído" es "Cuando huye el día" ( o Fresas Salvajes) su obra más lírica, un bellísimo y cruel “adaggietto” en el cual su antiguo maestro Sjostrom realiza a pesar suyo su última y más luminosa aparición en la pantalla, el film mas adorable de su “opús”: el fracaso, la envidia, el egoísmo, la ruindad, se rinden cuentas a si mismas en un viaje donde el costado del sueño le sirve a Bergman para recrear las imágenes más hermosas del cine con un llamamiento a la luz y la salvación final.

Ahí los cuadros de Frontisekc Vlacil sobre el medioevo no lo emularan. Sería sin dudas "El séptimo sello" la más perfecta de las ilustraciones del trágico ajedrez que juegan la eternidad y el tiempo, la vida y la muerte, el destino y la libertad, ilustrándonos como Durero el cruel viaje de la vida.

"Detrás de un vidrio Oscuro" con reminiscencias de Bresson y el más cruel requisitorio acerca del creador y la fe estériles en éste mundo para mostrar una salida del túnel de la soledad y el fracaso, su más negra descripción del suplicio de la condena que conlleva la culpa.


"El mago"- juego irónico acerca de la identidad, la fantasía y la realidad" - nos conduce a "El silencio"- cumbre del solipsismo y el escepticismo bergmaniano-.

Al silencio de Dios le corresponden los desiertos en los que habitan los” hombres de paja” (Elliot) para los cuales las plegarias han muerto y las preguntas también aunque la alegoría se abra sobre una enorme e inquietante pregunta "pregunta": ¿Para qu
Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 25/11/2008

AMOR Y MUERTE

poema de Oscar Portela

a Barry Carter

Ven a mí ahora, así se hará justicia.
Pues si antes de tiempo te nombré,
y respiré tu aire en la amapola y tus
muslos más blancos que el deseo ahora
solo en sueños tomas mi voz y hablas.

Dices, dictas los latidos del corazón
cansado, arrebujado en tu memoria.

Y me sostienes con tus suaves manos y
con el viento de los sonidos que penetran
Hasta el vientre del sexo. Junco
arremejido por la tempestad del tiempo.

Y yo entregado a ti y a las impunes
redomas del placer que así se pagan,
con soledad y llanto, con vacío
y triste orfandad de un alma que no
tiene otra morada que mirarte a los
ojos y saber que en esos calmos lagos
ya vacíos están todos mis muertos.

Las llagas que ningún Dios puso en mí
Sino el ansia de Icaro y ser más.
Aún más y contenerlo todo.

Sucedió en un instante. Los espejismos
bebidos lo confirman y penetran
en mí como cuchillas y el agua dulce
se torna amarga entre mis labios.

¡Ah poseído por el amor que mata!

Por la muerte que ama en mí
más que la nada pues es preferible
a no querer “querer la nada”,
la ciega muerte que ríe hoy
de aquellos cuerpos que entrelazados
formaban la eternidad de un tiempo
que se deslíe tempranamente ahora
pues ya no espero.

Pues ya no espero los milagros de la suerte
que son solo palmeras sin dátiles ni hojas
deste desierto ensombrecido
cuando aún mi sombra se proyecta en el otro
y busca amparo en unos dulces
labios que solo son prisiones, sombras
del pasajero de la nada, proyecciones
del pájaro de la ausencia que aún
canta en los sueños, que aún dice en
los sueños, amor que matas
culmínate en mis horas.

Haz de mí tu renuncia y renuncia a mí
como en la cruz tú renunciaste a ese Otro
que soy también en medio de tinieblas
ahora, mientras canta en el cielo el astro
que en la noche luce y santifica con ansiosas esperas
y entre dulces aromas el alma condenada.

Está es la hora: cumplamos el destino
Que la palabra anuncia.

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 22/05/2009

Oscar Portela: una poesía que debe mirarse no leerse por Issa Martínez LLongueras

He aquí una muestra apenas de su decir poético, de su lirismo exquisito, contemporáneo y fuerte, que se derrama en la piel del lector. No, no es fácil converger en sus propuestas, para los conservadores o clásicos quizá sean atípicos sus poemas, para los que preferimos la profundidad, las imágenes, el verso libre sin corsé, encontraremos en las propuestas de Óscar Portela esa parte que nos completa en nuestra esencia humana y hasta en nuestros propios caminos poéticos.

Hay una filosofía simple en sus poemas, un simple discurrir de los tiempos y momentos, de los espacios, una franqueza arrolladora que no alcanzan a esconderse por debajo del dominio del lenguaje que caracteriza a su poesía.

Su poesía no tiene tanto que ver con la belleza (como tal), sin embargo, su poesía se hace bella por esa sencillez con la que mira el mundo, con esa resignación, con esa aceptación de sí mismo que no le exime del dolor. Su lenguaje, definitivamente, es un lenguaje de imágenes, por eso, el tipo de poesía que maneja Óscar Portela debe mirarse, no leerse, quien lo lee se queda fuera, quien mira y lleva las imágenes de su lenguaje a su mente, se estremece.

*/ La autora dirige entre otros medios la revista “Palabras Diversas” y de la Red Mundial de Escritores en Español (Remes)



Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 20/08/2009

OSCAR PORTELA
TENGO PARA MÍ

A mi maestro Oscar del Barco
poema de Oscar Portela


Tengo para mí que soy yo mismo
la sombra que me guía y que se adensa
tras de mis ciegos pasos. Seguro estoy
de que soy aquel rapaz dueño del daimón
que promueve destinos que derivan
en la espectralidad de la intemperie-
y que sueña el reposo y sin posada,
se corona a sí mismo con espinas-
mirtos, alas de colibríes, piel de culebras-
en el vacio sótano de un castillo parlante.

Y tengo para mí la sombra del suicidio,
la ajusticiada sombra de la lumbre –
el danzarín desesperado - el bufón hecho tea-
todo lo tengo para mí, pues yo soy ese y el otro,

el otro que me espera, que no termina de nacer,
el moribundo - el nonato que finge estar aquí-
y ser el sueño de una pobre mujer en pueblo oscuro.

Ese soy y para mí lo tengo: lo tengo escrito en lápidas
de pórfido, en lenguas nunca habladas,
sobre salobres mares desecados y soy el asesino y
el amante, el ladrón y el que dona sin esperar ya nada-

Soy el desesperado que desea no desear ya más
que la desidia – el odiador del verbo y de la música-
de los paisajes que remedan espejos
lanzados como sombras al abismo de un corazón
ya muerto: soy el amanecido
y el que ignora los ciegos soles de toda aurora ausente.

Soy Villon y soy Poe y soy una elegía interminable
que susurra los nombres nunca dichos y que caen con
ellos taciturno al fondo del averno. Ay, y tengo para mí
que soy yo mismo Lucifer y Gabriel en duelo extraño.

Así afirmo que tengo para mí que las doloras de Vallejo fueron
escritas por mis lágrimas y que debo quedarme – aquí me quedo,
solo, temblando, como un ave sin nido en seca rama.

Soy el lascivo y el asceta que se desangra a solas
sin hermanos o respuestas que me confirmen en aserto
- digo que tengo para mí que soy yo mismo- y el otro- el otro-
el otro Oscar que sabe lo que calla y llora a solas-
a solas canta y el desierto mundo que se acrece aquí – como
un buque fantasma en las tinieblas sigue su rumbo
sin otro puerto que vigilia eterna: este soy yo que para
mí lo tengo. Ave de un paraíso extraño, veneno de una cobra
en celo que paraliza y mata, yo soy esto. Y aquí me quedo.

Ya sin lugar ni mundo pues los dejo a la sombra que jamás
da conmigo en el cuadrante y al otro, al otro Oscar, al que yo
espero muriéndome de frío en el averno: que extraña certidumbre
ésta que tengo y pues paro ahora mismo – el tener para mí
que yo soy este - y el otro - y los otros y los otoños lánguidos,
o las ciudades despobladas y un lejano recuerdo
que me habita: un abra y un caballo a solas y el daimón
invisible que extravía a las almas más sencillas y nobles –
la porfía y la lucha contra el viento – tengo yo para mí
que ahí nacieron.


OSCAR PORTELA
en Tengo Para Mí

e te fabula narratur
Søren Kierkegaard

por Alejandro Drewes




Poema donde el poeta Oscar Portela se retrata por entero: el poeta entregado hasta el fondo a la celebración de la juventud y las pompas de jabón de Machado, asume la decadencia y el viento de la carne que muere por una lluvia de instantes y le opone el dios danzante de Nietzsche.

Así va recorriendo la memoria y la sombra de los grandes poetas amados que lo precedieron y renueva en cada uno su propia voz.

Una voz con algo inasible de profecía como se nos da siempre la voz de los poetas mayores y por tanto no escuchados e ignorados en su tiempo.

Voz en la voz de Vallejo, piedra negra sobre piedras blancas desde Corrientes a un lejano Paris diluido en el aguacero de los años.

Soy Villon y soy Poe y soy una elegía interminable
que susurra los nombres nunca dichos y que caen con
ellos taciturno al fondo del averno. Ay, y tengo para mí
que soy yo mismo Lucifer y Gabriel en duelo extraño.

Así el canto se eleva sin otra razón que la celebración de sí mismo en el juego de abalorios de la propia vida que es la vida de uno y la de todos. Como Whitman – a mí mismo me celebro y me canto – y su contracara en los negros himnos del cuervo de Poe- la máscara de la risa del bufón del rey de la baraja y su reverso en la tragedia.

Y tengo para mí la sombra del suicidio,
la ajusticiada sombra de la lumbre –
el danzarín desesperado - el bufón hecho tea-
todo lo tengo para mí, pues yo soy ese y el otro,

Del mundo con la soga al cuello lapidando al outsider de Villón y Genet a Portela. Poeta y escritura en marginalidad conmovedora y absoluta.

Palabras de agua desgastando un muro cerrado incansablemente.

Versos con lejanos ecos de los versos iniciales de Faulkner - A green bough –

Oscar Portela como el espejo de aquel otro ladrón y asesino es condena del ojo implacable de la luna y vida sin otra paz en esta tierra.

Uno, el otro, el mismo. Errante en el laberinto del tiempo y sombra que a veces se busca en los espejos.

Un verdadero himno en el que hay mucho de lo mejor de la voz de Oscar Portela. Texto que emociona leer y que personalmente guardo entre lo mejor de los archivos de la memoria.

Alejandro Drewes
Buenos Aires ( Arg)

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 20/08/2009

BIENVENIDA
poema de Oscar Portela


Bienvenida “Madame La Morte”. "Tout à l"heure".
Ah bienhechora que podarás mis ramas y mis secos
Sarmientos. Los espejismos del deseo, las fiebres de
La pasión de vida, los mísmos sueños y dejarás de mi
Huellas, cenizas que no guardarán las urnas
Del lenguaje y apenas repetirán los “otros” como
Salmos encantatorios de un lenguaje que se dice a si
Mismo si remitir a nada que no sea repetición de un eco.

No otra cosa soy sino eco y lamento del viento y apenas sangre
Que desecarán arenas de un desierto anterior a los textos
Dictados por los ángeles y que no son sino copos de nieve
De un incendiado invierno: bienvenida “Madame” sin patéticos
Cantos o clamores ante dioses o designios misteriosos
De las Parcas y el tablero de ajedrez de los Dioses.

"Tout à l"heure" Madame. Serán segundos para una
Eternidad en donde se clausura todo. Un zureo de plumas
Blancas quizá anticipe la entrega de lo que no fue
Sino envío hacia ninguna parte. Nadie está frente a frente
Al relámpago preparado para entrar a lo que se da como
Tormento y calofrío pero algo nos dice que “Madame”
Se aproxima y que no habrá retorno alguno salvo a
La letanía del círculo vicioso que una y otra vez nos lanza
De la Nada a la Nada: "Tout à l"heure" Madame.

Aquí nadie pregunta porque. El azar y el devenir
No contestan a oráculos y los contratos han sido
Rescindidos: “Hasta siempre y a todas horas Madame”.

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 20/08/2009

UN ADIÓS DE OSCAR PORTELA

a Christian Binderfeld

poema de Oscar Portela



Perdido el fuego del aliento que los Dioses

Depositaran en lo profundo de mi boca

¿Adonde huir,ah decidme vosotros:

Hacia que calmos lagos donde duermen

las algas, oh vasto mundo y

abandonar mis sueños y deseos

volados hacia el invierno más letal

donde sucumbe el alma de la forma?

Gotas de sangre caen de mis ojos.

Adiós. ¿Quién habla ahora y en nombre

de que loa aún a la tierra?

Vasto mundo, vasto mundo: alguna vez

amé su cuerpo y mis voces hablaron

por su ebria alegría y mi años florecieron

repentinos como el relámpago

en sus manos transformadas en fuentes:

Una flor de lapacho perforaba mis ojos.

Restancias del deseo. Si me llamara Raimundo

vasto mundo sería apenas una rima

y no una solución.

Adiós palomares silvestres.

Todo lo noble se ha esfumado del mundo

ahora que los Dioses abandonaron

al amigo del solar y la endecha.

¿Adonde ir decidme ya vosotros

apresuradamente: no se quien soy

y la sordera hace presa de mí:

Adiós memorias. Las nauseas me devoran.

Cumplidas que fueran las tareas

encomendadas a mi ambiguo destino

me despido ahora atentamente

de vosotros: Oscar Portela

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 26/10/2009

POEMAS ESCOGIDOS
DE OSCAR PORTELA
SELECCIONADOS POR
CHRISTIAN BINDERFEL


1. DESEO

Pasa junto a la noche centellante deseo.
En ti admiro la profusa
Inocencia de la aurora.
Como el belfo sediento
Tiemblas desnudo, así
Las migraciones de la vida
Junto al foz de tu divina marejada
Aislado por tus corrientes
Temo por mi lacerado
De cintura desnuda, golfo donde se quiebran
Tus olas más agudas.

Tú, deseo, tiñes la muerte de azul.
Irrevocable es tu vocación
Como el parloteo del mirlo.
Tiempos hay
En que no escucho
El oscuro fluir de tus cisternas,
Pero como la aurora
Tú vuelves, y tiemblo como él
Acantilado del golfo donde abismas
Tus diademas salvajes.
Pasa junto a éste turbado, centauro de ojos agudos como el crepúsculo.
Fosco mar donde ocultan las ostras
Sus parpadeos de ciego.
Pasa junto a mí, centellante.
A pesar de todo
Conturbado el vuelo del abejorro
En el Estío,
Siento como los dioses
Acuden a mi ayuda.


2. ADÓNDE


A José Ganora


Si he de morir, haz que me pierda
entre alguazales de oro
y hoscas talas o pajonales altivos
peinados en las lomas por el fuego de enero.
Desbordadas están ahora las imágenes.
A escuadra el mediodía
sobre la vaga sombra
de lejanas palmeras.
Evocado está el todo,
bañado en el silencio,
y en un leve declive canta insomne
el origen. Hoy como ayer espero.
Amarillos limones, sumo frío y perfecto.
Surcos que recogen las lenguas del deseo.
Abre las puertas ya, las márgenes radiantes
y haz que sea tu noche
el retorno a los montes
que abandoné de niño.
Huye ahora el deseo.
Como la garza en vuelo,
protégelo Señor.


3. DE LILAS
A Francisco Madariaga


En la clausura de la melancolía
del nombre que es sólo muerte,
a la lumbre del nombre
de la fugáz aparición
la campana mortuoria de la
memoria del nombre, tú,
horror del vértigo de la ausencia
que calcinas mis sueños
abandonados a la
intemperie donde cantan las
sombras de una promesa
clausurada en el
nombre y no será
cumplida. Arde la mano sola,
crucificada por los sueños
alza vuelo y se apaga.


4. ELEGÍA
A Alicia Dujovne Ortíz, en la lejana Francia


Toma de mí lo que va a desaparecer,
tómame, vigílame como desapareciendo,
fiel vacío de un perfume extinguido,
pura ausencia abismada en lo innombrable,
oh vacilante sombra en el crepúsculo,
vacíame en la memoria de mí,
en el abismo de mi propia locura.
Toma de mí lo que se dicta,
la profecía de un pasado que viene
de lo no acontecido y llama con la fuerza
del fuego, su pabilo entre ruinas,
los simulacros y fantasmas grabados
en lo profundo
de mi llagada lengua. Toma mi voz para
dejarme, los nombres que me dicto,
tu sombra enturbiándose entre
sombras, toma otra vez mi voz, mi cuerpo,
la fría mortaja de la memoria,
y levanta el líquido de las horas
para escanciarla en tu cansada boca,
luego olvídame, vacíame, escándeme.
Yo hice tu alma a imagen de mis dudas,
alma mortal, poesía.


5. LLAMA
A Dora Vidal y Marita Saiach


Esta explosión de rosas de aire esta flama de rosas
como l

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 15/12/2009
Abel Posse frente a la zurda
por Oscar Portela


El 99 por ciento de los que opinan sobre Posse no han leído ni uno de los numerosos libros del Escritor Argentino con mayor prestigio en el exterior: habría que preguntárselo a Camilo José Cela.

¿Por lo tanto como una tal Silvina Gvirtz puede "hablar con ligereza de Educación?

¿Que autoridad ostenta Nelson Castro quien con seguridad se ha pasado por alto “Daimón” o el stasi Fernández, que nos tiene acostumbrados a su ligeros comentarios de los grandes escritores y que debería comentar “El Estado de sitio” de Camus, como referencia a la Argentina de hoy.

Claro que está pagada por el Conicet y sus prebendas políticas.

Ahora bien, si esta señora puede presentar una tesis sobre la percepción y construcción de la temporalidad en "Los Perros del Paraíso", aceptaré sus discrepancias con Posse.

Resulta clarísimo que mas del 88 por ciento de los Argentinos no conoce a sus escritores más notables y que su capacidad de análisis para la lectura es realmente pobrísima.

El tema es otro y los montoneros que gobiernan el país en nombre de los derechos "humanos" se crispan cuando oyen hablar de orden, en un país sumidos en la miseria cultural y el caos.

Tampoco Macri sabe porque nombró a alguien a quien le queda chico este cargo.

Lo hizo porque Ramón Puerta le ofreció a las desesperadas esa opción como solución.
Pocos políticos han leído a Posse y conocen las fuentes de la que se nutre su pensamiento, que abrevó en lo más hondo y visceral del arte y el pensamiento filosófico universal.

¿Pero como va a asumir en Educación alguien que dialogó con Martin Heidegger e incluso tradujo algunas de sus páginas?

¿Que los progres que manejan una República de analfabetos conteste pues todavía hablan de derechos humanos, cuando la indigencia hace estragos en un país paralizado como el nuestro.

El tema es y será otro.

Argentina : Evo Morales acaba de gastar mas de cien millones de dólares en su Ejercito - mientras la señora de Abal Medina, sícaria de los Kirchner, vino para terminar de disolver el Ejército Argentino, como si con este no hubiese nacido la patria y Posse no temería decirlo.

Y como Posse es el único intelectual no hipócrita de la Argentina actual, en lugar de enumerar a los intelectuales de todo el mundo que han elogiado su nombre, se prefiere y pretende enlodar el suyo, hablando de su "presunta" colaboración con el comandante Emilio Massera.

Que recuerden quienes esto sostienen que la muerte de Elena Holmberg fué obra de los Montoneros como dobles agentes obedeciendo ordenes de Massera.









El largo atardecer del caminante
poema de Oscar Portela
a Abel Posse

Es de noche. Ventisca helada
y sueños arden ahora
justo a orillas del Volga.
E
Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 18/05/2010
Un día de aplausos para Oscar Portela.


"60 YA"

poema de OSCAR PORTELA


El minutero, la clepsidra,
Las sombras lo confirman.
El corazón muestra aquello
Que cae como la roca de Sísifo
Y se disuelve contra el precinto
De la voluntad vuelta contra el tiempo
Y su fue. Madre que ya no hablas en mis
Sueños: “lo espectral se hace carne”
Y el cuerpo todo se vuelve espectro
De las derivas que dejo para mí.

13/05/10

Rodeado de numerosos amigos a los que calificó de íntimos, OSCAR PORTELA cumplió el 13 de Mayo 60 años: los concurrentes hicieron uso de la palabra y cerró esta cita el Dr. Ricardo Guillermo Leconte (Ex Gobernador de Corrientes- Argentina) calificando a Portela como un " elegido", que de ningún modo podía renunciar a ese don: eco de otras palabras de grandes escritores, como las que estampó el Marco Denevi de “Ceremonia Secreta” cuando afirmó: "Descubríos señores: un poeta".

"60 YA" po...
Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 18/05/2010

INVISIBLE

poema de OSCAR PORTELA

Dispuesto ya y con el temple en calentura exacta,

estoy conmigo mismo ya arrojado al camino,

sin soliloquio alguno, Ay, y con pocos pertrechos

para cruzar la última frontera, la que conduce a

soledades últimas. Invisible se acerca a mí la parca-

el remero es hermoso – y me animan a la fidelidad

que exige el sino. Yo elegí ésta mi suerte y es esta

puerta mía - este desierto mío – y no saldrán palabras

de mi boca, ni imprecaciones, o torpes maldiciones

para negarme al viaje: preparado esta todo

y la última e invisible frontera, distante esta,

todo desierto – hielo o silicio – para continuar

en soledad total escrutando el planeta elegido.

Soledad invisible, muerte del canto, que ya nada revela

sino la nada de soledad que la hermosura

de la vida hace más grande todavía.

No soy digno – no – de haber elegido este camino.

El de la oscura noche – el de mudas palabras –

el que apostata y mártir ya sumados en uno,

depositan en el calvario del goce que aumenta

con cada paso en el silencio puro, y ya sin nadie

a quien decir, heme aquí ante tu cuerpo, ante tu casa,

nesecito posada:

El posadero ha muerto y la fidelidad

con el se ha volado hasta el cielo.

Dispuesto estoy y con pocos pertrechos.

Ha llegado el momento: si Dios también tiene su infierno

- séptima soledad – el mío es este.

Ya no volber el rostro hacia el pasado,

no retornar los cantos a la aurora y buscar nuevas

fuentes en el desierto extremo del amor.

2010-04-04

Corrientes Argentina


Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 07/12/2010

EL CAMINO HACIA LA DENUDEZ EN LA POÉTICA DE OSCAR PORTELA

por MARÍA del CARMEN SUÁREZ

La desnudez puede ser calvario o un camino hacia la dicha, también revelación y pasaje a otro estado de conciencia. Oscar Portela despliega en el poema "Los Adamitas" toda su originalidad desde un tiempo sin tiempo, en el centro mismo de un ritual antiguo y secreto.

El cuerpo es el vehículo de conocimiento, el poeta repite una ceremonia, accede a ese centro, a un área sagrada, fundante y desnudo como aquellos adamitas, sólo tiene la palabra como eje, como consagración y cima.

Escribe "Tan pura es la virginidad del cuerpo / Que rompe tú la aurora cuando aquella despierta"

Celebración. Poema destilando un profundo conocimiento del despojarse. Estar desnudo es volver a nacer, es sentir la cercanía y la frontera con el otro. Es estar en la más profunda soledad.

.... "Nosotros poseídos de tu rayo celeste" escribe. Sí, celebración de los cuerpos , ritual que ahuyenta la muerte. Portela resume, quizá , en este poema toda su poesía.

Está el paraíso buscado, el origen, el paisaje y la indagación constante en su yo más profundo,en su erotismo.

La creación es el camino de este poeta argentino, originial, único, implacable en su desnudez interior, en su dedicación plena al arte sublime de la poesía. Quizá como conjuro para que no se cumplan las dos líneas del maravilloso Luis Cernuda "Tierra, tierra y deseo/una forma perdida".

II

A partir de este poema sobre el cual nos expresamos con contudencia, Oscar Portela no sólo enfatiza como en toda su obra - el valor de la belleza como categoría sustancial del ser si no que abre una puerta muy potente para hacerlos reflexionar acerca de lo efímero.

Es este un poema circular, un texto remolino, un ir y venir como en una danza de derviches para llegar al éxtasis, salir de sí mismo y caer en la oscuridad de un tiempo detenido.

Y allí está la desnudez primigenia, sin culpas, sin mandatos impuestos.

Dos frases de Miguel de Unamuno se enlazan con el poema:

"El que no sufre tampoco goza, como no siente calor el que no siente frío."

Oscar Portela es un buceador y sabe de estos temas. La otra sentencia del español:

"Y es que rigor la razón es enemiga de la vida".

Oscar Portela apela a lo sensorial, al sueño y al aire, a aquello que no se ve pero existe , a los resortes secretos del erotismo, a los misterios de la "pequeña muerte", que es también la unión de los opuestos para arribar desde el deseo a la redención.

Recordemos a George Bataille cuanto afirma :

"El sentido último del erotismo es la fusión, la supresión del límite".

Nuestro poeta ha trabajado muchos años en busca de la luz aun en la más terrible tiniebla, esa que quizá nos haga saber el sentido profundo de la existencia.

En su poema"Resurreción" vuelve a remitirnos a unas líneas del gran Luis Cernuda, "Alma, deseo, hermosura, / Son galas de las bodas Eternas con la muerte.

Pues "Resurrección" es justamente la "petit mort", la pequeña muerte que es el orgasmo, pues allì en el clímax del deseo el tiempo se detiene, todo queda suspendido en un halo de fuegos y luces, en un abismo desde donde se vuelve a nacer.

Este poeta extraordinario que es Oscar Portela no le teme a la osadía, y al nombrar las cosas les otorga el peso contundente de la vitalidad, él nombra, acude a las palabras que vienen de lo hondo del cuerpo y del alma.

El olvido momentáneo del yo en el paroxismo del deseo es la maravillosa vivencia de estar en otro, soltando amarras, renaciendo para volver a comenzar.

Un poema de dualidades, de extremos, desmesura y gran belleza.

María del Carmen Suárez.

Buenos Aires 3 de diciembre del 2010

Oscar Portela
Corrientes, Argentina
Escrito por Oscar Portela
el 07/12/2010

EL CAMINO HACIA LA DENUDEZ EN LA POÉTICA DE OSCAR PORTELA

por MARÍA del CARMEN SUÁREZ

La desnudez puede ser calvario o un camino hacia la dicha, también revelación y pasaje a otro estado de conciencia. Oscar Portela despliega en el poema "Los Adamitas" toda su originalidad desde un tiempo sin tiempo, en el centro mismo de un ritual antiguo y secreto.

El cuerpo es el vehículo de conocimiento, el poeta repite una ceremonia, accede a ese centro, a un área sagrada, fundante y desnudo como aquellos adamitas, sólo tiene la palabra como eje, como consagración y cima.

Escribe "Tan pura es la virginidad del cuerpo / Que rompe tú la aurora cuando aquella despierta"

Celebración. Poema destilando un profundo conocimiento del despojarse. Estar desnudo es volver a nacer, es sentir la cercanía y la frontera con el otro. Es estar en la más profunda soledad.

.... "Nosotros poseídos de tu rayo celeste" escribe. Sí, celebración de los cuerpos , ritual que ahuyenta la muerte. Portela resume, quizá , en este poema toda su poesía.

Está el paraíso buscado, el origen, el paisaje y la indagación constante en su yo más profundo,en su erotismo.

La creación es el camino de este poeta argentino, originial, único, implacable en su desnudez interior, en su dedicación plena al arte sublime de la poesía. Quizá como conjuro para que no se cumplan las dos líneas del maravilloso Luis Cernuda "Tierra, tierra y deseo/una forma perdida".

II

A partir de este poema sobre el cual nos expresamos con contudencia, Oscar Portela no sólo enfatiza como en toda su obra - el valor de la belleza como categoría sustancial del ser si no que abre una puerta muy potente para hacerlos reflexionar acerca de lo efímero.

Es este un poema circular, un texto remolino, un ir y venir como en una danza de derviches para llegar al éxtasis, salir de sí mismo y caer en la oscuridad de un tiempo detenido.

Y allí está la desnudez primigenia, sin culpas, sin mandatos impuestos.

Dos frases de Miguel de Unamuno se enlazan con el poema:

"El que no sufre tampoco goza, como no siente calor el que no siente frío."

Oscar Portela es un buceador y sabe de estos temas. La otra sentencia del español:

"Y es que rigor la razón es enemiga de la vida".

Oscar Portela apela a lo sensorial, al sueño y al aire, a aquello que no se ve pero existe , a los resortes secretos del erotismo, a los misterios de la "pequeña muerte", que es también la unión de los opuestos para arribar desde el deseo a la redención.

Recordemos a George Bataille cuanto afirma :

"El sentido último del erotismo es la fusión, la supresión del límite".

Nuestro poeta ha trabajado muchos años en busca de la luz aun en la más terrible tiniebla, esa que quizá nos haga saber el sentido profundo de la existencia.

En su poema"Resurreción" vuelve a remitirnos a unas líneas del gran Luis Cernuda, "Alma, deseo, hermosura, / Son galas de las bodas Eternas con la muerte.

Pues "Resurrección" es justamente la "petit mort", la pequeña muerte que es el orgasmo, pues allì en el clímax del deseo el tiempo se detiene, todo queda suspendido en un halo de fuegos y luces, en un abismo desde donde se vuelve a nacer.

Este poeta extraordinario que es Oscar Portela no le teme a la osadía, y al nombrar las cosas les otorga el peso contundente de la vitalidad, él nombra, acude a las palabras que vienen de lo hondo del cuerpo y del alma.

El olvido momentáneo del yo en el paroxismo del deseo es la maravillosa vivencia de estar en otro, soltando amarras, renaciendo para volver a comenzar.

Un poema de dualidades, de extremos, desmesura y gran belleza.

María del Carmen Suárez.

Buenos Aires 3 de diciembre del 2010