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OBESIDAD

Mirta
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010

obesidad y salud

Además de ser un problema estético, ser obeso afecta la salud, porque expone al individuo al riesgo de sufrir muchas enfermedades físicas y trastornos psicológicos.

Enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, los tumores, las várices, el aumento del colesterol, los problemas cardíacos, la gota, y las cataratas; se relacionan con la obesidad, así como también trastornos psicológicos como la depresión, la agresividad, la ansiedad, las obsesiones y la baja autoestima.

El exceso de peso también afecta las relaciones personales, provocando problemas de pareja, discriminación, sentimientos de soledad y aislamiento; y también se reducen las oportunidades de trabajo , aumentan las dificultades para realizar ciertas tareas y hasta se llegan a percibir sueldos más bajos.

El obeso se fatiga con facilidad, tiene menos agilidad y rapidez para moverse, suele estar malhumorado cuando le avergüenza su gordura y su perspectiva de vida disminuye a medida que aumenta de peso.

A pesar de los graves inconvenientes que provoca estar gordo, esta enfermedad puede tener beneficios secundarios, convirtiéndose en una excusa para ocultar otras limitaciones, como por ejemplo la timidez, los defectos de carácter, la negligencia, la pasividad, la pereza, etc. , que luego, al adelgazar quedan expuestas.

Una persona obesa tiende a desarrollar un estilo de vida sedentario y es raro que tenga el hábito de hacer alguna forma de actividad física.

Para intentar adelgazar, será necesario no sólo aprender a comer moderadamente como forma de vida, sino también estar dispuesto a realizar más movimientos.

Por ejemplo, la actividad física practicada con regularidad, como una caminata diaria de treinta minutos, cinco veces a la semana como mínimo, es uno de los fundamentos básicos de cualquier programa de disminución de peso, porque no solo facilita el descenso sino que también ayuda a mantenerlo y además produce beneficios físicos, psicológicos y sociales.

El ejercicio físico activa el metabolismo y consume calorías; además fortalece el cuerpo y mejora el tono muscular y el equilibrio.

La práctica regular de actividad física también ayuda a evitar enfermedades coronarias, la osteoporosis, los accidentes cerebro vasculares y fortalece las defensas, mejorando la capacidad respiratoria y la actividad sexual y ayudando a bajar el colesterol dañino.

Desde el punto de vista psicológico es bueno para la depresión, el estrés y la ansiedad, mejora el intelecto, eleva la autoestima y la confianza en si mismo y ayuda a lograr equilibrio emocional.

Aunque ser obeso es por si mismo un serio trastorno que impide vivir normalmente, modificar un estilo de vida inactivo puede resultar difícil.

Es probable que un obeso prefiera comenzar con la dieta y postergue en forma indefinida la actividad física, porque no le gusta, tiene pereza o le da vergüenza.

Incorporar movimiento a la vida tiene que ser un proceso gradual que permitirá abandonar algunos hábitos sedentarios perjudiciales e ir adoptando otros lentamente que favorezcan la reducción de peso.

Se puede empezar dejando el auto más lejos de la oficina, bajándose antes de los vehículos de transporte , haciendo las compras a pie, acostumbrándose a ser el primero en levantarse para buscar algo, haciendo pequeños paseos de pocos minutos y dejando de usar ascensores .

Salir del sedentarismo exige fuerza de voluntad, fuerte motivación y el compromiso personal para estar dispuesto a cambiar de estilo de vida.

Lo más importante para lograr las metas es tomar una decisión y ser capaz de mantenerla.

Es conveniente elegir una actividad física que resulte placentera, para evitar cansarse de ella y terminar abandonándola.

Tratar de bajar de peso realizando solamente una dieta alimenticia es un proceso incompleto, un esfuerzo que hace más difícil mantener el peso, si no va acompañado de una nueva forma de vida.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010


Obesidad En esta cultura en que vivimos existe una idea de imagen corporal, flaca.

No importa la edad, sexo, estado civil ni trabajo, la gran mayoría cuida su silueta.

Sin embargo, a casi todos nos sobran kilos, aunque hayamos incursionado por todo el universo de dietas conocidas.

¿Qué es la obesidad ? ¿Por qué comemos de más?

La obesidad es un trastorno de la alimentación por distintas causas, pero la que nos interesa desarrollar aquí es la causa emocional.

Los excesos en la ingesta de alimentos, en la mayoría de los casos no son por hambre sino por ansiedad; por eso es necesario antes de ingerir algún bocado, discriminar si lo que se va comer es para alimentarse adecuadamente o para gratificarse debido a un estado de ánimo ansioso.

Comemos más por deporte que por necesidad y todas las ocasiones sociales están asociadas siempre de alguna forma a la comida y aunque comer sea un gran placer, todo exceso en la comida produce no sólo obesidad sino también severos trastornos de salud.

Comer en exceso es una adicción. La adicción a la comida o a los dulces se puede considerar una de las más difíciles de tratar debido a que obviamente, no podemos dejar de comer sino que lo único que podemos hacer es controlar nuestras ingestas.

Las adicciones son formas desviadas de mitigar la angustia. Toda conducta oral autodestructiva produce satisfacción inmediata y destrucción a más largo plazo.

La personalidad básica del adicto es de tendencia depresiva y en términos de la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud, es una consecuencia de una fijación al trauma producido en la etapa oral del desarrollo sexual. Un trauma, según Freud, puede producirse tanto por un exceso de satisfacción como de un exceso de frustración en esa etapa temprana.
Todo trauma produce una fijación en un modo de satisfacción que se conserva durante todo el desarrollo del individuo.

Las teorías del aprendizaje sostienen que todos los malos hábitos son condicionamientos, pero no indaga cuando ni cómo surgieron, por lo cual el tratamiento se centra en actuar sobre ellos y cambiarlos por otros comportamientos más adaptativos.

En general, todos los sistemas grupales de control de las adicciones se basan en estas teorías que actúan sobre la conducta y utilizan estas técnicas con buenos resultados.

Sabemos que los adictos no se curan sino que se recuperan y que el riesgo de abandonar el tratamiento es caer nuevamente en los antiguos hábitos, por lo que la asistencia periódica a los grupos de autoayuda se considera indispensable.

El hombre es el único ser en la naturaleza que puede trascender sus condicionamientos del pasado. Desde esos condicionamientos, tiene la libertad de elegir desarrollarse y crecer o estancarse y autodestruirse.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010
Por qué se engorda?
www.ComidaPerfecta.com. Ar - Fijate la presentación sobre las comidas y su efecto en tu peso.


Las Dietas para Adelgazar

Es inútil bajar ocasionalmente de peso cuando se es obeso

La obesidad es una adicción que tiene distintas causas, una de las más importantes es la emocional, y se relaciona con la ansiedad.

Se considera a la obesidad una enfermedad crónica que se puede controlar pero no curar, por lo tanto, la mejor dieta es la que tiene en cuenta el cambio de hábitos vinculados con la comida.

Actualmente existen terapias cognitivas que utilizan la hipnosis para erradicar conductas no deseadas que llevan a comer descontroladamente golosinas, chocolates , dulces y alimentos con alto contenido en grasas, pero no son suficientes para mantener los resultados.

Tomar la decisión de bajar de peso para no sólo verse mejor sino también para recuperar la salud, exige un compromiso. Como todas las decisiones, la convicción debe ser firme como para mantenerla contra viento y marea, sin necesidad de sacrificarse ni dejar de comer aquello que se desea, sino controlando las comidas y disminuyendo las porciones.

Comenzar a pensar como una persona delgada no es fácil teniendo en cuenta que un obeso centra toda su vida alrededor del buen comer; pero no es una tarea imposible, ya que muchos lo han logrado con excesos de peso que superaban los cien kilos.

Las personas obesas presentan conductas características similares; suelen ser sedentarias, comer sin tener hambre, sentir predilección por los dulces y los productos grasos y tener la tendencia de tomar bebidas alcohólicas; y estos hábitos son tan perniciosos como alimentarse en forma exagerada.

Bajar de peso significa cambiar de forma de vida y aventurarse a otros sabores desconocidos igualmente placenteros, para reemplazar los que engordan y enferman; y estos nuevos comportamientos son los más difíciles de llevar a cabo.

Cuando una persona logra cambiar, también cambia el mundo que lo rodea, porque los demás tendrán que adaptarse a una persona diferente.

El núcleo familiar muchas veces no desea los cambios en uno de sus miembros, porque saben que esa condición puede cambiar también toda la estructura del grupo.

Una de las dificultades más difíciles de sortear es la innumerable cantidad de tentaciones que ofrece el mercado que ninguno puede evitar, como kioscos de golosinas, con dulces, chocolates, papas fritas y demás productos irresistibles para un obeso, o pizzerías y locales de comidas rápidas que tientan a cada paso, con una opción hipercalórica de moderado costo.

Abandonar el hábito de caer en esas tentaciones implica la obligación de llevar viandas de bajas calorías al trabajo acompañadas de abundante gaseosa dietética e incorporar esta costumbre para el resto de la vida.

Todos saben que las dietas de corto tiempo no funcionan, sin embargo las hacen con la ilusión de poder mantener los efectos. Pero es inútil bajar de peso y volver a comenzar con viejos hábitos, porque el cuerpo vuelve a recuperar los kilos bajados.

Aprender a cocinar es otra forma de ayudar a controlar el peso y además es un arte que proporciona un beneficio psicológico valioso.

Las rutinas diarias relacionadas con la salud y el bienestar, como el aseo personal, el cuidado del lugar que habitamos, la ropa que usamos, las compras y el hecho de cocinar, ayudan a mantenernos mejor, con la mente más relajada y activa y además permiten disfrutar de los resultados, sean éstos compartidos o no.

La vida sencilla, los alimentos naturales y el trabajo significan la elección de un estilo de vida que más aportará para mantener el equilibrio y la tranquilidad.

El mundo moderno se caracteriza por los excesos; exceso de comida y de bebida, exceso de recreación y exceso de distracción, creando la necesidad de la diversión constante.

Lejos de colmarnos de felicidad, los excesos nos dejan vacíos y descontentos. Un cambio en el estilo de vida, priorizando la vida ordenada y sana puede rescatar a las personas de la depresión, la ansiedad, la necesidad de gratificarse con la comida o la bebida, o con el consumo de drogas, alcohol o tabaco.


Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010
Tips para Adelgazar o Mantenerse
Publicado por Malena el 27 de Agosto de 2010

tips para adelgazar o mantenerse

Comer es necesario, pero cuando la comida se convierte en un recurso para combatir el aburrimiento, recuperar el ánimo o calmar la ansiedad, es patológico.

Lo más importante es estar siempre atento a las propias trampas; como por ejemplo, empezar comiendo una galletita y terminar devorándose todo el paquete casi sin darse cuenta; y luego quedar con la culpa, sintiéndose miserable.

Esos atracones, bajan la autoestima y deprimen, cuando lo mejor es disfrutarlos cuando no se han podido evitar y empezar de nuevo como si nada hubiese pasado.

Los atracones forman parte de la dinámica de todas las dietas, porque está contemplado que nadie hace las cosas perfectas y que en algún momento cualquiera puede caer en una tentación.

Lo importante no es el atracón sino la férrea intención de volver a la dieta. El atracón no significa el permiso para continuar comiendo sin freno; es sólo un obstáculo en el camino que hay que superar y que puede servir de experiencia para buscar la forma de sustituirlo por otra conducta placentera que no sea comer; porque cualquier propósito se hace posible sólo si se está dispuesto todos los días a empezar de nuevo.

No importa lo que hicimos ayer para sabotearnos el régimen, lo que importa más es lo que hacemos hoy.

Para poder cambiar hay que conocerse mejor, principalmente nuestro propios hábitos que son los que pueden fomentar el aumento de peso, como por ejemplo, saltear comidas, estar mucho tiempo sentado, servirse porciones muy grandes, comprar más comestibles de los que se necesitan, consumir bebidas alcohólicas o gaseosas no dietéticas, utilizar mucha aceite en las comidas, etc.

El estilo de vida también influye para aumentar de peso, si las personas son ansiosas o se aburren con frecuencia, si son desordenadas e indisciplinadas, si tienen estrés, si son malhumoradas, si tienen problemas de relación o si están solos.

Cuando las relaciones personales fracasan es probable que una persona se vuelva agresiva, quede resentida, sea impaciente e intolerante. La comida, en esos casos, puede ser el bálsamo que las hace sentir mejor después de una discusión y así, en lugar de enfrentar los problemas, los tapan con grasa.

Para lograr mantener el peso adecuado hay que tener una motivación que es lo que impulsa a continuar para cumplir las metas.

Cada persona tiene distintos motivos para querer ser más delgados y esos motivos son muy valiosos y necesarios para tenerlos siempre presentes en los momentos de debilidad.

Por ejemplo:

Quiero verme mejor y más joven.
Quiero bajar dos talles para poder usar toda la ropa que no me entra.
Quiero sentirme más ágil y liviana.
Quiero cuidar mi salud.
Quiero sentirme bien.
Quiero tener dominio de mi mismo
Quiero aumentar mi autoestima siendo capaz de cumplir este propósito
Quiero poder hacer ejercicio , nadar o andar en bicicleta
Quiero ser una persona activa
Quiero ayudar a otros a adelgazar con mi experiencia

La balanza para un obeso es imprescindible para saber qué es lo que realmente está ocurriendo en su cuerpo; porque cuando se ignora la balanza se pierde el control y se tiende a ser más permisivo y a aumentar de peso.

La balanza constituye el freno cotidiano que nos permite programarnos el día.

Siempre queda el recurso de realizar una o dos veces por semana una dieta proteica, a base de leche, yogurt, queso, huevos, carnes, gaseosas dietéticas, te o café; que permite bajar un poco más rápido esos pocos kilos que se pueden subir en un descuido, un viaje o unas vacaciones.

Fuente: “Pasaporte al Bienestar”, Dieta Club, Dr. Cormillot .


Mirta Rosa Carceles
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Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010

Comer por ansiedad genera obesidad

Algunos Tips Contra la Obesidad

La obesidad es una enfermedad y es la adicción más difícil de vencer; porque se puede dejar el cigarrillo, el alcohol o las drogas pero lo que no se puede hacer es dejar de comer.

Por lo tanto, más que vivir haciendo dieta, lo más adecuado y eficaz es incorporar nuevos hábitos y desterrar viejas costumbres que son las que llevan a aumentar de peso .

Sabemos que lo que más le cuesta a la mayoría de la gente es cambiar, pero si una persona está suficientemente motivada, puede conseguir sus objetivos sin hacer inhumanos esfuerzos.

Tomar la decisión de bajar de peso no es suficiente, porque se necesita además el compromiso con uno mismo.

A medida que el peso del cuerpo se eleva, baja la autoestima y aumenta la culpa; y no solamente se crea un problema estético al engordar sino que también se compromete todo el funcionamiento orgánico.

Las dificultades de un obeso no terminan con el deterioro de su salud y su peso sino que contaminan todas las áreas de su personalidad, como sus relaciones personales, su trabajo y su calidad de vida .

Por eso, la decisión de bajar de peso, no sólo mejora la salud y el aspecto físico sino que además mejora la situación personal eliminando un grave obstáculo para iniciar una nueva vida.

Una vez logrado el objetivo de reducir el peso hasta el nivel deseado, recién comienza el verdadero esfuerzo, que a diferencia de la dieta estricta, nunca termina y que consiste en mantenerse delgado.

El mantenimiento no exige un plan de alimentación riguroso porque sería imposible llevarlo a cabo, sino que se trata de aprender a comer moderadamente siempre.

Existen algunos tips que pueden ayudar a mantener el peso adecuado toda la vida.

-Cada persona debe conocer su propio cuerpo y mirarse al espejo de frente y de perfil, para tomar conciencia, si tiene sobrepeso. Hay muchos que sólo se miran de frente porque no quieren creer que están gordos.

-Es necesario comprometerse a mantener el peso normal según la estructura del cuerpo y la edad que tenga cada uno, para siempre.

-Pesarse todos los días a la misma hora y en la misma balanza.

-Realizar actividad física diariamente, durante treinta minutos como mínimo

-Hacer las compras con el estómago lleno y comprar estrictamente lo necesario.

-Evitar los excesos y aprender a ser moderado en todo.

-Incentivar nuevas relaciones y nuevos intereses

-Aprender a prepararse la comida, cocinar es un arte útil para mantener el peso y además es terapéutico.

-Distinguir entre las señales de hambre y las de ansiedad

-Comer sentado y masticar los alimentos 28 veces como mínimo.

-Tomar mucho líquido sin alcohol.

-Servirse en plato de postre

-Dejar siempre el último bocado en el plato

-Comer de cuatro a seis veces por día con intervalos no mayores de tres horas.

-No saltear comidas

-Achicar toda la ropa

-Dejar de comer cuando no se tiene más hambre y no esperar a sentirse lleno.

-No lea ni vea televisión mientras come.

-Si comete una trasgresión no sienta culpa, disfrútela y continúe con la siguiente comida moderada sin modificar nada.

-Ayude a otros a bajar de peso y atrévase a formar su propio grupo de autoayuda

-Si tiene ansiedad salga a caminar, hable por teléfono, vea una película, haga ejercicio, tome un baño, medite, arregle las plantas, ordene los placares, haga algo que le guste, etc. , pero no coma. La ansiedad no debe asociarse a la comida.

Recuerde que lo más difícil no es bajar de peso sino mantenerse y que la obesidad no se cura, sólo se puede controlar.


Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010


La Obesidad y la Comida Chatarra

Cuando mi ansiedad llega al colmo, pido un combo

El desarrollo de la industrialización provocó una verdadera transformación en los alimentos y en el arte de preparar la comida.

Este cambio revolucionario, trajo consigo ventajas y desventajas. Por un lado podemos hacer un almuerzo apetitoso en pocos minutos con sólo abrir la heladera; el hecho de poder conservar casi todo en frío facilita el trabajo en la cocina y nos da la suficiente seguridad de su perfecto estado de conservación.

Hoy en día se pueden encontrar en los supermercados prácticamente toda clase de productos, ya sea enlatados, en envases de larga vida, en botellas plásticas, secos, en paquetes, congelados y hasta comidas hechas; pudiendo acceder a ellos la mayoría de las personas en casi todas partes , independientemente de la ubicación geográfica y de la estación.

El delivery se ha convertido últimamente en una buena opción debido al costo más accesible que el de un restaurante, y los locales de comidas rápidas compiten con gran ventaja captando al público joven.

Nunca la humanidad ha tenido a su disposición tanta variedad de alimentos para elegir y fáciles de cocinar, pero aunque los avances científicos lograron mejores tratamientos para las enfermedades crónicas, la diabetes, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer, todavía siguen siendo estas mismas patologías las principales causas de muerte en el mundo occidental, debido en gran parte a la obesidad.

Por otra parte, el exceso de grasas y dulces se ha vuelto adictivo y el sedentarismo se ha incorporado en las grandes ciudades como modo de vida, debido al desarrollo de la tecnología.

A la mayoría le cuesta renunciar a las porciones dobles de papas fritas y a las hamburguesas gigantes para cambiarlas por un sándwich de queso y tomate sin mayonesa o bien por una ensalada con pollo; y además, luego del combo extra grande le resulta difícil realizar una diaria actividad física programada.

A pesar de todo actualmente la gente vive más años casi en todas partes, comparado con épocas anteriores a la revolución industrial, aunque seguramente no morían más jóvenes por alimentarse mejor sino debido a las hambrunas, los trabajos inhumanos, las enfermedades asociadas a la exposición al frío extremo, la falta de higiene, el riesgo de ser atacados por animales feroces, las infecciones, etc.

En cuanto a alimentación se refiere, no se trata de volver a la edad de piedra sino de ser más selectivo a la hora de comer y elegir lo más saludable que proporciona el mercado, teniendo en cuenta que se puede tener el placer de una buena comida sin abarrotarse de grasas y dulces.


Mirta Rosa Carceles
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Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010

En la obesidad, es un elemento esencial el factor emocional

Obsesión por la Comida

Hacer dieta es un tema que está en la intención de la mayoría de la gente. Aún los que tienen un peso normal quieren bajar de peso porque desean ser aún más delgados. La delgadez, si se cotizara en la bolsa de valores daría buenos dividendos.

Sin embargo, a pesar de la infinidad de propuestas que existen para adelgazar , cada día hay más gente con sobrepeso.

Como todas los intereses humanos el problema de la obesidad también empieza con la mente, porque son nuestros pensamientos y nuestras emociones los factores que nos conducen al sobrepeso.

La obesidad es la consecuencia de una adicción, la adicción a la comida, que una vez que se instala tiende a establecerse como un patrón de comportamiento difícil de modificar.

Indagar sobre las causas de este trastorno alimentario nos lleva a reconocer en los obesos estados anímicos asociados con la depresión.

Comer, es el primer comportamiento que todo ser humano realiza para satisfacer la necesidad básica de alimentar el cuerpo, que además calma la ansiedad .

La madre no solo amamanta a su niño cuando tiene hambre sino también cuando llora o está molesto por otra cosa.

Esa asociación es muy temprana, por lo tanto más difícil de erradicar, convirtiéndose la comida en un recurso efectivo para combatir la ansiedad.

Esas fijaciones orales también son responsables de la dipsomanía (la adicción a la bebida), la drogadicción y el tabaquismo.

Las dietas por lo general suelen ser bajas en calorías y no siempre coinciden con los gustos particulares de cada uno, por eso con el correr del tiempo son dejadas de lado.

La comida dietética suele ser inconsistente, más cara y muchas veces frustrante. No sacian el apetito y estamos siempre famélicos.

Más que una dieta específica baja en calorías, lo más importante es cambiar de hábitos y comenzar a comer como lo hacen los que son flacos.

Paul Mckenna, conocido psicólogo británico, propone una técnica psicológica interesante para poder comer a gusto, aprendiendo a ser más consciente cuando comemos y poder así discriminar entre el hambre y la ansiedad.

Para este psicólogo, hay cuatro reglas básicas que pueden hacernos bajar de peso.

L- comer sólo cuando tenemos hambre
2-comer sólo lo que nos gusta
3-disfrutar cada bocado conscientemente en forma lenta
4-dejar de comer cuando creemos estar llenos

Somos conscientes que no siempre comemos cuando tenemos hambre, a veces nos tentamos a deshora, otras cuando estamos ansiosos y comemos sin discriminar si es por hambre o por ansiedad.

Comer lo que a uno le gusta sabemos que puede hacernos mal y también puede hacernos engordar, sin embargo forma parte de esta técnica con la condición que no sea por más de dos días seguidos, después de los cuales deberemos seguir comiendo como lo hacíamos antes; para reiniciar el ciclo dos días después.

El principio teórico es que el cuerpo quema lo que la persona come habitualmente y si se cambia el tipo de calorías que se consume, el metabolismo cambia, quemando también grasa adicional.

Disfrutar de la comida es una manera de digerir mejor y facilitar la absorción correcta de los alimentos . Comer lentamente hace que comamos menos cantidades, porque el período de hambre cesa automáticamente después de determinado tiempo, permitiéndonos además reconocer sabores durante este proceso.

Ni bien sentimos las señales de plenitud debemos dejar de comer en forma inmediata. Con el tiempo se aprende a reconocer estas señales que para cada persona pueden ser diferentes.

Esta propuesta indica que es necesario comer más de tres veces por día para perder peso .


Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010

La obesidad es un signo, que aumenta el hábito del tabaquismo .

Obesidad y Tabaquismo

Una investigación realizada por el equipo de médicos del Hospital Británico, especializados en tabaquismo; demostró que cuanto mayor es el índice de obesidad, mayor es la cantidad de cigarrillos que consumían los pacientes, que participaron en el programa “Respire”, para dejar de fumar , que ofreció este hospital, durante el período 2000/2001.

En realidad, este resultado sorprende y se contradice con la mayoría de los datos científicos de que se dispone actualmente referidos a esta relación.

Existen distintas hipótesis posibles sobre los motivos que llevan a un obeso a incrementar su necesidad de fumar.

Una de esas hipótesis se refiere a la actitud compulsiva del obeso a calmar su ansiedad con un hábito oral, durante y entre las comidas, cuando mira televisión, cuando trabaja o estudia, en el auto o en la calle.

Aunque la nicotina tenga efectos anoréxicos, el obeso come compulsivamente aunque no tenga hambre, por lo tanto una exagerada ingesta no es un obstáculo para consumir también tabaco.

Cuando una persona ha adquirido varios hábitos dañinos para su salud y desea cambiar, lo indicado es intentar recuperarse de uno de ellos por vez, comenzando por el que más efectos indeseados le produce.

Tanto el tabaco como la obesidad son perniciosos, pero lo mejor y más conveniente es empezar por bajar de peso , porque es lo más difícil.

No se puede dejar de comer, sino que hay que reconciliarse con la comida y no atacarla ferozmente y luego quedar con la culpa.

La tarea consiste en aprender hábitos de alimentación saludables, modificando los condicionamientos adquiridos durante muchos años; en tanto que el hábito del cigarrillo sí que se puede abandonar para siempre, porque fumar no es necesario.

Por otro lado, si un obeso intenta dejar el cigarrillo primero, comerá mucho más y aumentará más de peso y es muy probable que abandone el tratamiento, ya que la mayoría de las deserciones para dejar de fumar es porque abandonar el cigarrillo engorda.

Preservar la imagen a costa de la salud es lo que la gente quiere en estos momentos, en que la apariencia supera la esencia y cuando todos procuran alcanzar una imagen idealizada que suele ser siempre utópica.

Es difícil dejar el cigarrillo cuando la pareja fuma y también es dificultoso bajar de peso cuando el resto de la familia no participa.

Además de difícil es poco operativo dejar el cigarrillo para convertirse en un fumador pasivo que inhala el humo del que fuma a su lado, que es igualmente nocivo para él.

Por lo general, hay familias de obesos, pero también hay familias donde solamente hay uno solo que come compulsivamente mientras el resto se alimenta normalmente.

En esos casos, es importante observar a los demás, que son los que comen con moderación, y hacer lo mismo.

Disponer los alimentos en lugares poco visibles en las alacenas o en la heladera, colocando los que son permitidos o poco calóricos en primer lugar puede evitar tentaciones, y también, ir al supermercado con el estómago lleno ayuda a no comprar de más.

Tanto el obeso, como el alcohólico , el fumador compulsivo, o el que consume drogas, son personas adictas que tratan de calmar su ansiedad oralmente, de modo que para modificar esos hábitos perjudiciales es necesario que adopten otra forma de canalizar las tensiones para evitar caer nuevamente en lo mismo.

Los ejercicios aeróbicos programados, el deporte en equipo, el desarrollo de habilidades específicas que tal vez se ignoren, los proyectos de nuevos intereses o cualquier otro intento que implique cumplir con los propósitos postergados o nuevos y las relaciones no tóxicas calman el nivel de ansiedad y reduce el ansia de la satisfacción oral.

Mirta Rosa Carceles
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Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010

TABAQUISMO Y ALCOHOLISMO.


Las adicciones son hábitos perjudiciales para la salud física y psíquica.

La adicción al alcohol es la que produce más estragos porque es una toxina que con el tiempo deteriora todos los órganos y contribuye a provocar la muerte por enfermedades digestivas, destrucción del músculo cardíaco, del tejido cerebral, del hígado, del páncreas y del estómago.

La bebida termina con la vida de relación, provoca la pérdida del trabajo y es el motivo de la mayoría de los accidentes automovilísticos y de los suicidios.

Si se lograra erradicar las adicciones como el cigarrillo, el alcohol, las drogas y el exceso en las comidas, los médicos casi se quedarían sin trabajo y los hospitales estarían casi vacíos; porque casi todas las enfermedades están relacionadas con alguno de estos hábitos que atentan contra una buena salud.

El cigarrillo produce hábito y los efectos placenteros de fumar apoyan este hábito. Este placer es psicológico porque el fumador ve al cigarrillo como un estimulante o un relajante según lo necesite.

El índice actual de mortalidad para fumadores, al compararlo con el de los que no fuman es 70% mayor. En las enfermedades coronarias el índice de muertes es 500% mayor y en el caso de cáncer de pulmón es 1000% más elevado que en las personas que no fuman.

Los programas de terapias grupales de autoayuda para las adicciones han tenido un éxito notable. Esos grupos ofrecen el apoyo moral de otros fumadores que están tratando de dejar el cigarrillo.

Cuando los adictos no responden a los tratamientos no es que éstos no funcionen sino que su actitud es creer que pueden liberarse del problema para siempre.

El hábito a cualquier sustancia se puede controlar pero no se cura. Sólo la recuperación es posible porque frente a una situación relacionada con el consumo una adicción siempre puede reiniciarse.

Algunas personas pueden estar predispuestas al alcoholismo ya sea por herencia o por estar en contacto con familiares directos o grupos que toman en exceso.

Para la mayoría, tanto fumar como beber tiene su origen en la adolescencia, en una época de debilidad del yo que se siente más seguro y desinhibido sólo con el cigarrillo o el alcohol. A esta edad los hábitos se arraigan en un nivel profundo de la personalidad y hacen más difícil el desarrollo de patrones saludables de pensamiento.

Tanto para el alcoholismo como el tabaquismo requieren para su tratamiento un cambio de actitud muy profundo y el reconocimiento del adicto de padecer una enfermedad y no solamente de un hábito dañino.

Existen técnicas mentales que elevan nuestra conciencia a niveles superiores y son más placenteras que el uso abusivo del alcohol, el tabaco, el exceso en las comidas y el consumo de otras drogas tóxicas. Es el descubrimiento de nuestra interioridad, que incluye la certeza de formar parte de algo superior con inteligencia y poder organizador que orienta hacia la acción correcta y el poder curativo que posee naturalmente cada persona.

La salud es el estado natural del hombre en el cual uno se siente siempre joven, vivaz y contento. Este bienestar no es sólo posible sino que también es fácil de lograr porque nuestro campo de conciencia contiene todas las posibilidades.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 05/09/2010

Alcoholismo y tabaco