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niveles de aprendizaje en los educandos adultos

luvalq
Perú
Escrito por Luvalq Luvalq
el 06/03/2008

En el desarrollo del proceso educativo de los educandos jovenes y adultos, cuales son los niveles de aprendizaje que pueden caracterizarles.

 

Andrea Alejandra Penedo
Comunicación social universidad nacion...
Escrito por Andrea Alejandra Penedo
el 04/04/2008

Características del adulto como sujeto del aprendizaje

 

El adulto no llega “en cero” a una situación de aprendizaje. En especial, si hacemos referencia a contextos de formación vinculadas a su trabajo, trae consigo un bagaje de experiencia laboral, de su vida personal y un trayecto por la educación formal.

 

Los aprendizajes son distintos a lo largo de las etapas de la vida de los sujetos, ya que ellos también sufren cambios. En la etapa adulta, la participación en experiencias de formación acompaña a un conjunto de   proyectos personales y familiares, su ubicación en el mundo del laboral y un recorrido en la formación (en el sistema educativo formal o no formal).

 

Como todo sujeto de aprendizaje, la edad y las características de la etapa en la cual se encuentra   inciden en el interés que desarrolle por determinado aprendizaje, las posibilidades y limitaciones, los recursos de los cuales dispone, los ritmos y estilos. (Santos, H., 2000 )

 

Es por ello, que podemos decir el adulto en rol de alumno, es alguien que trae consigo el caudal de sus conocimientos y de sus experiencias anteriores. Cualquier propuesta de formación, sea esta presencial o en entornos virtuales, debe partir necesariamente de las «situaciones de vida» en que se encuentran los adultos.

 

 

Las motivaciones del sujeto que aprende:

 

La motivación, los intereses y necesidades de los sujetos suponen algunas de las fuentes principales del aprendizaje. La motivación supone un proceso psicológico que implica la activación de procesos cognitivos, afectivos y emocionales, los cuales dirigen y orientan la acción de forma deliberada. (Huertas, 2006; p. 2)

 

La fuente de esta motivación puede tener diferentes niveles de consciencia. En ocasiones el adulto busca participar de actividades de formación si tiene la percepción de que incidirá en la resolución de algún problema personal, familiar o profesional. También si la actividad le proporciona placer y bienestar.   (Santos, H; 2000)

        

En general, podemos decir con Hilda Santos (2000)   en los adultos los intereses dependen de las características de esta etapa vital, de las situaciones personales y sociales, de los requerimientos del ámbito laboral, de las características individuales y del contexto sociocultural en el cual se encuentra.

 

Algunas motivaciones personales por las cuales los adultos se acercan a las propuestas de formación se pueden centrar en: - mejorar su condición, - s atisfacer su curiosidad, -d esempeñar mejor su trabajo, - enriquecimiento personal (resolución de problemas personales, sociales o familiares),- clarificar sus relaciones interpersonales, otros.

 

Por otro lado, acceden a instancias de formación para reciclarse, ampliar conocimientos o adquirir una titulación.

 

El adulto presenta algunos requerimientos en los procesos de aprendizaje (Blake,

1997) [1] en los cuales participa, que podemos sintetizar en los siguientes:

 

-Exige propuestas que le permitan participar, compartiendo su experiencia previa

El estado de pasividad en general no es aceptado por el adulto. En ocasiones buscará estrategias para desarrollar la actividad que está vinculada con su proceso de aprendizaje, buscando alternativas para intervenir, haciendo bromas, etc.

 

- Necesita captar rápidamente cual será la utilidad del aprendizaje, encontrar líneas de acción para resolver las problemáticas de su práctica profesional y laboral.

 

El adulto requiere, por su escasa disposición de tiempo, de propuestas que muestren claramente cuál será el nivel de aplicación de la propuesta de formación o la forma en que podrá enriquecerse a partir de su participación.

 

- Necesita reconocer un alto compromiso de los docentes y una interacción adecuada con ellos.

El adulto, como sujeto de aprendizaje, exige el compromiso del formador a partir de sus intervenciones y del modo en que realiza el seguimiento de sus aprendizajes.

 

- Requiere de espacios para poder compartir sus experiencias.

Existe en el adulto una tendencia a valorar su pasado ya que es fuente seguridad. Resulta central la consideración de ese pasado en las instancias de formación, pero desde una reflexión crítica y superadora. La experiencia supone   el resultado de la reflexión sobre los hechos del pasado.

 

El sujeto que aprende en entornos virtuales

 

Los requerimientos hacia las propuestas de formación asumen un tamiz particular si analizamos la inclusión del adulto en los entornos virtuales. Podemos decir con Onrubia, J. (2005; p. 5):

 

El alumno construye y debe construir en un entorno virtual de enseñanza y

aprendizaje incluye, al menos, dos tipos distintos de representaciones. Por un

lado, representaciones sobre el significado del contenido a aprender. Y por otro,

representaciones sobre el sentido que tiene para él aprender ese contenido, sobre

los motivos para hacerlo, las necesidades que ese aprendizaje cubre y las

consecuencias que supone para la percepción de uno mismo como aprendiz.

Ambos tipos de representaciones se construyen, de acuerdo con lo dicho, de

manera dinámica, contextual y situada, a partir de lo que aporta en cada momento

el aprendiz: ni el significado ni el sentido que el alumno construye están,

meramente, en el material que es objeto de aprendizaje, ni su construcción queda

asegurada por el diseño de dicho material. [2]

 

 

Cuando analizamos la inserción de los adultos en este tipo de entornos debemos considerar su interacción con el docente, la propuesta en general, los materiales y los recursos tecnológicos que provee el campus.

 

La interactividad que se genera en un contexto asincrónico y en ocasiones distante en el tiempo. Sin embargo lo particular es que: “ lo que hace que la “actividad conjunta” sea efectivamente conjunta no es la co-presencia física de los participantes, sino el hecho de que profesor y alumnos actúan el uno para el otro y entre sí, de manera que las actuaciones de cada participante sólo se entienden y cobran significado en el marco de, y en referencia a, las actuaciones del resto de participantes. Así por ejemplo, cuando el profesor y los alumnos “conversan” en un foro están, sin duda, implicados en un proceso de actividad conjunta”. [3]

 

Motivaciones del sujeto que aprende en entornos virtuales

 

Múltiples son los factores motivacionales que inciden en el proceso de aprendizaje y que podemos sintetizar en los siguientes:

 

1.       Factores de la situación vital del estudiante: Se incluyen aspectos e la vida personal, situación social o familiar que pueden actuar como facilitadotes u obstaculizadores del aprendizaje.

2.       Factores cognitivos y metacognitivos: Los factores que inciden en la construcción del conocimiento y la posibilidad de conectar con lo que el alumno ya sabe.

3.       Factores motivaciones y afectivos: Características personales que inciden en el aprendizaje en soporte virtual, experiencias previas, etc.

4.       Factores relacionados con la interacción social: habilidades comunicativas, experiencias y potencialidad para el trabajo colaborativo, etc.

5.       Diferencias individuales: Características individuales en el aprendizaje. Estilos de aprendizaje, ritmos y capacidades.   (Barberá, E. Y Badia, A. ,2004) [4]

 

Desde la experiencia en tutoría, podemos sostener que hay algunos factores que tienen mayor incidencia en el compromiso con la actividad de aprendizaje. Entre ellos la fuerza de las experiencias previas o no en el manejo de TICS y la implicancia de los factores de la situación vital del adulto “alumnos”. Por un lado la falta de familiarización con el entorno, la no apropiación con las nuevas herramientas lleva a la desmotivación, más allá de la riqueza de la propuesta de contenidos. Por otro lado, en ocasiones se observa que las exigencias familiares, las problemáticas personales o las presiones laborales son fuente de abandono o deserción. Es por ello, que podemos decir que el apoyo del entorno cercano, familiar o laboral, resulta central en este tipo de aprendizaje.

 

Recuperando los aportes de Duart, J. (2005) podemos abordar otros factores motivacionales que inciden en el aprendizaje del sujeto adulto:  

 

Necesidad consciente de formación:

En general los adultos que se incluyen en propuestas de formación en entornos virtuales lo hacen por la posibilidad de aprender contando con una cierta flexibilidad de tiempos y espacios por la cual pueda ser paralela con el resto de sus ocupaciones (laborales o familiares). En otros casos se interesan en este tipo de propuesta debido a la dificultad de trasladarse o de acercarse a los centros de formación.

 

Interés por los contenidos de la propuesta de formación: La necesidad de actualizarse en determinados contenidos dependerá de los recorridos que los alumnos han realizado anteriormente y la posibilidad de significar los aprendizajes que logre. Aquí será imprescindible la relevancia de la selección de contenido y su vinculación con los saberes previos.

 

La fuente de motivación en el diseño formativo y los materiales: El alumno busca aprender y ser consciente del nivel de aprendizaje. El lugar que ocupan los materiales en una propuesta virtual es central y por lo tanto su presentación, la calidad y la promoción de la interactividad resulta fundamental para la motivación de los alumnos. Como expone Duart, J. (2005) [5] , en la interacción se centra gran parte del aprendizaje en este tipo de entorno. Es por ello que el intercambio de conocimientos, la puesta en común, el planteo de dudas y avances es uno de los elementos de mayor fuerza motivadora.

 

La fuente de motivación en la acción docente (el tutor): En las propuestas de formación en entornos virtuales la relación docente y alumnos es asincrónica y esto otorga un tamiz particular. El entorno incide en la relación entre los actores y su relación con contenidos y materiales.

“La motivación en la acción docente se dirige hacia el desarrollo de la capacidad de trabajo autónomo, de la planificación del aprendizaje y de la relación de los conocimientos”   ( Duart, J. , 2005; p. 93)

Uno de los factores que inciden en la motivación de los alumnos está vinculada con la posibilidad de que éstos puedan ser conscientes de su aprendizaje y los procesos de mejora. Es por ello que las actividades metacognitivas o de reflexión de las propias tareas resultan bien enriquecedoras.

 

El tipo de comunicación con entre el tutor o docente y el alumno adulto resulta fundamental para acompañar el aprendizaje e incidir en la toma de consciencia del aprendizaje. Algunas de las cuestiones que son centrales en esta comunicación es el encuadre: pautar los tiempos que demandarán las respuestas del tutor en la comunicación asincrónica, el tipo de devolución que realizará acerca de las tareas realizadas, las instancias formales de evaluación.

 

El desarrollo profesional como fuente motivacional: Cuando las propuestas de formación incluyen y satisfacen los deseos de mejora personal y profesional en nivel de compromiso y motivación es superior.

En el caso de los adultos muchas de las actitudes se conforman en el contexto de la maduración o desarrollo profesional, para la cual es un requisito el logro de la interacciones genuinas.   ( Duart, J. , 2005)

 

La posibilidad de interactuar a partir de la perspectiva de la maduración profesional, es decir, a partir de la propia experiencia profesional, es posiblemente el elemento posibilitador de motivación más potente…Si además.. Esta interacción aumenta con la presencia de otros sujetos y objetos de la formación, el potencial aumentan también de forma proporcional [6]

 

Retomando algunos de los requerimientos del aprendizaje adulto descriptos más arriba, parece prioritario en las propuestas de formación en formato virtual la significación que se realice la propuesta de formación a través de la vinculación con el mundo profesional y las experiencias de los estudiantes. Será entonces fundamental en la propuesta didáctica considerar la contextualización de los contenidos, la relación de las actividades con la práctica profesional.

 

La fuente de motivación en los referentes del proceso de mejora

 

A partir de los aportes del mismo autor podemos decir que el acercamiento del alumno a indicadores   continuos de mejora de su aprendizaje, resulta central en la motivación. Es por ello que resulta imprescindible una propuesta de formación que incluya diversidad de actividades evaluativos, con criterios claros que le permitan al alumno comprender el nivel de acercamiento a los objetivos de aprendizaje y ser más consciente de su proceso.

 

La fuente de motivación en el trabajo colaborativo:

 

La posibilidad de participar en espacios de interacción con otros,   aportar las capacidades personales en la producción de tareas concretas y comunes, actúa como un factor motivador y de satisfacción para el proceso personal del aprendizaje.

Es por ello que resulta fundamental el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para habilitar herramientas que favorezcan la posibilidad de compartir y producir colectivamente. Resulta importante explicitar que el tipo de trabajo cooperativo que se propone en este tipo de entornos, es asincrónico. Por   tanto no hay coincidencia de tiempo ni de espacio entre los participantes. Es por ello que es necesario explicitar todos los procesos que ocurren en el trabajo en equipo, desde la etapa de constitución hasta el resultado evaluativo final.

Desde la experiencia de la tutoría, la organización en los grupos resulta fundamental en la motivación y el nivel de compromiso con la tarea. En ocasiones la no acomodación a las pautas de un trabajo compartido asincrónico lleva a la sensación de frustración y desmotivación.   Es interesante analizar las estrategias que realizan los alumnos para compensar la condición de asincronía en la comunicación: a partir de acuerdos en ciertos horarios, la búsqueda de recursos de comunicación alternativos (mensajería instantánea dentro y fuera del campus) o más tradicionales (uso del teléfono). También el uso de espacios más informales como el café comienzan a constituirse como un lugar central en el intercambio no formal y de ayuda mutua.  

 

En general las propuestas de formación en entornos virtuales proponen actividades con diversas formas de agrupamiento: el grupo total (aula), pequeños grupos o parejas (organizadas por el tutor o por los cursantes). Se proveen los recursos necesarios para que los grupos mantengan la comunicación a través del uso del foro o a través de otras herramientas tecnológicas y avancen en las tareas propuestas.

 

Desde la experiencia en la tutoría podemos decir que la posibilidad de diferenciar espacios simultáneos para la interacción, entre otros elementos, facilita la construcción de diferentes modalidades de agrupamiento enriqueciendo al mismo tiempo el tipo de actividad.  

 

En este tipo de actividades las acciones del tutor son fundamentales en cuanto a la planificación de la propuesta, la consideración de los tiempos, la contextualización de las actividades, la selección de tareas y materiales relevantes y motivadores. También se considera central que la forma de cerrar y evaluar la actividad grupal.

 

 

Problemáticas y desafíos que se presentan para el sujeto adulto que aprende en contextos virtuales. Las TICs.

 

La educación a distancia para el manejo de tiempos con flexibilidad, la acomodación ante las tensiones de las exigencias laborales, personales con las propias de cualquier instancia de aprendizaje, y el acercamiento a múltiples realidades,   escenarios.

En general los adultos que se acercan a estos entornos de aprendizaje en soporte virtual presentan diferentes niveles de aproximación según sus experiencias previas.

Por otro lado, Como sujetos de aprendizaje, los adultos presentan un importante y prolongado recorrido por el sistema educativo desde un formato presencial. Es por ello que esta experiencia en la presencialidad tiene una fuerte implicancia para el acercamiento y aprovechamiento de un entorno tan diferente como es el virtual.

En general se observa desde el ejercicio de rol de tutor, que en la primer etapa, en general de familiarización con el entorno, las expectativas y la forma de interactuar con el entorno parte de parámetros más vinculados con lo presencial. (en especial en los alumnos sin experiencias previas). Esta modalidad es la que brinda seguridad y comodidad y por tanto hay un fuerte arraigo.

Algunos ejemplos de esta cuestión pueden encontrarse en las demandas de comunicación con el tutor y los otros alumnos, en lo que se espera del tutor como proveedor de la información, en la forma de apropiarse a los materiales: hacer resúmenes, tener todo impreso de organizar el estudio y necesidad de pasar el material al formato de procesadores de textos.

 

En algunos casos la falta de conocimiento y experiencia previa en aprendizajes en entornos virtuales otorga cierto halo de misterio en las posibilidades de las herramientas tecnológicas que provee.

Algunos comentarios de alumnos en los primeros intercambios, pueden ser bien ejemplificadores: [7]

 

“No se a donde fue mi respuesta anterior…. Es la tercera vez que lo intento”….

 

“El campus que me parece versátil y amigable, aunque aún guarda misterios para mi.”

 

En la primer etapa de familiarización con el campus virtual, es marcado en algunos casos el estado de ansiedad por acomodarse a esta modalidad de aprendizaje y de poder moverse con mayor comodidad. Muchos de los comentarios realizados por los alumnos tienen que ver con esta cuestión:

 

La elección de este postgrado en su modalidad virtual me da un poco de temor pero espero poder manejarme sin problema.”

“Es mi primer carrera virtual y reconozco estar algo perdida, tanto que mande mi presentación, además de este mensaje, a través del correo que estarán recibiendo todos ustedes.”

 

Me produce mucha ansiedad esta nueva forma virtual de aprender, pero es la única que me brinda la posibilidad de manejar mi tiempo sobre todo en esta etapa de mi vida que soy mamá de mellizos de casi 3 años y un bebé de 10 meses, además de trabajar …”

 

Es interesante retomar las estrategias y búsquedas de apoyo que encuentran los adultos en situación de aprendizaje, en especial en entornos que son desconocidos o en los cuales no tienen largos recorridos. Parece fundamental el acompañamiento y ayuda por parte de familiares. En general los hijos   que son marcadamente “nativos digitales”, o colegas con mayor experiencia.

 

“Creo que soy la mayor de todos, tengo 51 años y es mi primer experiencia de educación a distancia en forma virtual. Seguramente voy a necesitar la ayuda de la tutora cuando se reintegre, la del actual tutor y la de todos mis compañeros. Si con toda la ayuda lo puedo realizar no lo voy a poder creer ni yo ni mis tres hijos.”

 

Por todo lo dicho, creemos que es fundamental sostener una tutoría con una fuerte impronta de acompañamiento en la etapa de familiarización con el entorno, trabajando especialmente con el encuadre de trabajo: pautas, formas de comunicación, tipo de actividades y evaluación, otros. Es necesario que el tutor plantee una forma de comunicación ágil y estable, que realice un sistema de   seguimiento sobre los accesos y participación en las actividades y sobre todo resuelva dudas, inquietudes que se planteen en los primeros recorridos.

 

         Los estilos de aprendizaje

 

Los alumnos tienden a constituir estilos de aproximarse al conocimiento utilizando diversidad de estrategias. Cada sujeto selecciona mecanismos o procedimientos, recursos   útiles para procesar información, pensar, resolver problemas, aprender o actuar.

 

Ante cualquier nueva actividad el sujeto de aprendizaje construye representación de la tarea y de los recursos con que cuenta. De allí es que puede seleccionar las propias estrategias a utilizar.

 

Numerosas investigaciones han aportado en la clasificación de diversas estrategias que utiliza un sujeto cuando aprende. Por ejemplo la utilización de estrategias que van desde las más simples a las más complejas: asociativas, de elaboración y de organización. También se puede definir la forma de encarar la tarea considerando la intención de quien aprende y el entorno. En general se plantean diversos enfoques: superficial, profundo o estratégico. (Albert, M). [8]

 

Creemos fundamental la consideración de los estilos de aprendizaje, en los entornos virtuales a partir de proponer una diversidad estrategias de enseñanza que permitan al alumno familiarizarse con el ambiente virtual, con sus herramientas y logrando una adecuada apropiación de los contenidos.

 

Parece pertinente comenzar a considerar más sistemáticamente desde la tarea de tutoría la diversidad de estilos de aprendizaje que se ponen en juego en entornos donde las TICs ocupan un lugar primordial.

 

¿Qué deberían proveer los entornos virtuales de aprendizaje para atender los requerimientos del sujeto adulto y sus motivaciones?

 

Por lo abordado hasta aquí podemos establecer algunos criterios generales que se podrían incluir en las propuestas de formación en entornos virtuales para atender a las necesidades y motivaciones de los sujetos que aprenden. Algunos de ellos ya han sido abordados a lo largo del trabajo.

 

-El entorno de aprendizaje ha de fomentar el desarrollo de una

Consciencia de los conocimientos que posee el sujeto y posibilidades de realizar procesos metacognitivos que favorezcan la autorregulación en el aprendizaje.

 

-La adquisición de conocimiento y tareas requeridas deben incluirse en un contexto significativo y dotado de sentido desde las prácticas profesionales que ejercen los alumnos adultos.

 

- establecer patrones claros de comunicación e interacción entre el docente tutor y los alumnos. Buscar diversidad de canales que promuevan la fluidez de la comunicación atendiendo a considerar nos sólo a los   aspectos relativos al aprendizaje sino también los aspectos afectivos y personales implicados.

 

- Se requiere de espacios y herramientas que permitan llevar a delante procesos de producción de conocimiento en forma colaborativa, teniendo en cuenta el carácter asincrónico de las interacciones.

 

- El conjunto de actividades propuestas han de considerar algunos principios clave del aprendizaje como proceso de construcción: la búsqueda de explicitación de los conocimientos previos de los alumnos, la presentación de conflictos cognitivos, instancias de cambio conceptual.

 

- La configuración de un nuevo rol para el docente o tutor, desde las condiciones específicas de estos contextos de aprendizaje.

 

Favorecer el pensamiento reflexivo y crítico, ejercer la difícil tarea de mantener viva y estimular la motivación así como mantener la atención orientada a los núcleos de los asuntos estudiados va a requerir de los profesores de este entorno nuevos hábitos y habilidades poco comparables a los comunes en los medios presenciales. [9] (Albert, M.)

 

- Los materiales presentados deberán contar con herramientas que permitan la familiarización de los sujetos con el entorno, reconociendo sus particularidades y con un sistema de apoyo ágil para resolver problemáticas o dudas puntuales.

 

Otras de las características que deberían poseer los entornos de enseñanza y aprendizaje podemos retomarlos de los aportes de Hanna (2002) [10] :

 

- Favorecer el contacto entre profesores y alumnos,

- Estimular la cooperación entre el alumnado,

- fomentar el aprendizaje activo,

- ofrecer información constante sobre el proceso de aprendizaje,

- dar importancia al tiempo que se dedica a la realización de una tarea,

- incrementar las expectativas sobre el proceso general,

-   respetar las capacidades de los alumnos y sus diversas formas de

                 aprendizaje.

 

 

A modo de conclusión. Algunas estrategias para la intervención del tutor

 

El perfil del sujeto adulto en los contextos de aprendizaje virtual requiere de estrategias de enseñaza coherentes a las motivaciones que en general se presentan, como así también a las resistencias y aspectos obstaculizadores que se pueden presentar en su aprendizaje.

La consideración de algunos requerimientos como los espacios la participación, la exigencia de utilidad de los aprendizajes, la vinculación con la experiencia,   la necesidad de hacer consciente sus logros y aprendizajes, la consideración de sus tiempos y obligaciones, nos invitan a pensar en estrategias   que tengan como eje la práctica y su abordaje desde la teoría. Algunas de ellas, como el análisis de casos, lo juegos de roles, los análisis de problemas, la utilización de ejemplos de prácticas profesionales, las actividades metacognitivas, parecen las más adecuadas.  

 

 

 

 

 


[1] BLAKE, Oscar Juan. (1997) Los requerimientos que se le hacen a la capacitación . En: La capacitación. Un recurso dinamizador de las organizaciones    2ª ed. Buenos Aires, Macchi.

[2] Onrubia, J. (2005) RED. Aprender y enseñar en entornos virtuales: actividad conjunta, ayuda pedagógica y construcción del conocimiento. Revista de Educación a Distancia . https://www.um.es/ead/red/M2/ p.5.

 

 

 

[3] Ibid.P.5.

[4] Barberá, E. Y Badia, A. (2004) Educar con aulas virtuales. Orientaciones para la innovación en el proceso de enseñazan y aprendizaje . Madrid: Machado.

 

[5] Duart, J. (2005), La motivación como interacción entre el hombre y el ordenador en los procesos de formación no presencial . En: Duart, J. Y Sangrà, A. Comp. (2005) “Aprender en la virtualidad”. Barcelona: GRAO.

[6]   Ibid.p. 99.

[7] Comentarios realizados por los alumnos en las primeras instancias de intercambio en los foros.

[8] Albert, Manuel Esteban Las estrategias de aprendizaje en el entorno de la Educación a Distancia (EaD). Consideraciones para la reflexión y el debate. Introducción al estudio de las estrategias y estilos de aprendizaje. Universidad de Murcia.

 

[9] Albert, Manuel Esteban.   Consideraciones sobre los procesos de comprender y aprender. Una perspectiva psicológica para el análisis del entorno de la Educación a Distancia. Universidad de Murcia.

 

 

 

 

[ 10] Hanna (2002) Nuevas perspectiva sobre el aprendizaje en la enseñanza

universitaria. En Hanna, D (Ed) La enseñanza universitaria en la era digital. Pp. 59-

81.

                                         Éxitos, Prof Andrea