En este grupo En todos

Grupo de Valores humanos



Naturaleza del ser humano

IVAN
Ing electronica manuela beltran
Escrito por Ivan Bonilla Duran
el 19/05/2010

Hola que tal comunidad de emagister. Com hoy quiero compartir un tema muy importante como lo es la naturaleza del ser humano así que hermanos es de gran gusto poder compartir este análisis inspirado bajo el Espíritu de Dios y basado en su palabra la Biblia, aprovéchenlo.

Hemos tratado por miles de años de dar significado al bien y el mal y para describir este último hacemos referencia a una explicación que acotó el Señor Albert Einstein sobre algunas leyes de la física, dijo: “El frío no es mas que la ausencia de calor, y la oscuridad no es mas que la ausencia de luz” esto lo usamos para comparar la presencia de Dios y el porque de la maldad en la humanidad que no es mas que la falta de Dios en los corazones de los hombres”, al leer en la Biblia Génesis 1-1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo” concluimos que en el principio del mundo la oscuridad fue primero que la luz, esto es porque Satanás y sus ángeles caídos fueron encerrados en cárceles profundas llamadas abismo el cual es descrito mas adelante en la Biblia como el mismo infierno, y esto fue antes de creada la tierra, el cielo, el hombre y

todo lo que lo rodea.

Bajo esta perspectiva de la creación, se describen dos planos existentes, el plano carnal y el plano del espíritu, las escrituras dicen: Génesis 1-1 “y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”, Dios y Satanás, ángeles y demonios son esencias espirituales que coexisten en ambos planos, vamos a las escrituras y analicemos 1 Corintios 15:45 “así también esta escrito: fue hecho el primer Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero si no lo animal luego lo espiritual, El primer hombre, es de la tierra terrenal, el segundo hombre que es el señor es del cielo, cual el terrenal tales también los terrenales; y cual el celestial tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial, pero esto digo hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción”, Veamos pues como esto demuestra que nuestra primera naturaleza es de pura maldad, nuestra carne proviene del plano material de donde las tinieblas existían y por ello nuestros cuerpos son gobernados en principio por Satanás príncipe de la tierra y si lo ven detenidamente encontramos el porque la obra del pecado es tan agradable para nosotros es una delicia en el cuerpo, pero revisen que digo en principio pues como podemos observar a nuestro alrededor, no para todos los seres humanos el pecado es bueno para sus cuerpos, hay quienes tenemos conciencia de que el pecado esta mal ¿Porque será esto? , la respuesta es muy sencilla, es porque en algunos humanos no solo hay alma y cuerpo si no que también llevan ese Espíritu de Dios dentro, en mayor o menor fortaleza pero lo llevan. Esto solo sucede luego de la venida de Cristo pues si vemos la genealogía de Jesús (Mateo 1:1-17) vemos como sus antepasados no eran personas perfectas eran nacidos de voluntad de carne y nos podemos sorprender como estos antepasados fallaron en gran manera a las leyes de Dios, mas Jesús siendo concebido por el Espíritu fue sin pecado y no tuvo pecado en toda su vida por que por ello fue el cordero de Dios quien ofreció sacrificio en la cruz, a que voy con esto si detenidamente vemos hasta Cristo la carne imperaba sobre la humanidad mas luego de la crucifixión la resurrección dio lugar pero fijémonos de que tipo de resurrección hablo de la espiritual por eso dijo Jesús que todas la cosas son nuevas en Él , así pues nosotros estábamos muertos espiritualmente hasta que aceptamos a Cristo en nuestras vidas no resucita y nos da del Espíritu Santo esto quiere decir una nueva naturaleza, así pues vemos como hay personas que dominan la carne con mayor facilidad que otras, hay quienes tienen dones de sanidad, de predicación de lenguas, de maestros, intelectuales y así un gran número de ellos que bien vemos no todos tienen.

Para finalizar quiero que vean estas dos naturalezas y las lleven a su vida y se auto examinen de quien son sus antepasados de la carne genealogía humana o del Espíritu descendencia de Cristo, lo ideal seria que de ambas más unos solo son carne, pero no todo esta perdido hay un camino y ese es Cristo.

Como invitación si desean saber de algún tema en especial refiero en este debate y hasta podemos abrir un curso que les sea útil para sus vidas.

Gracias por su tiempo, que Dios los bendiga.

Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 25/03/2011

La naturaleza del ser humano

Las dos naturaleza del ser humano

En el ser humano existen dos naturalezas; su naturaleza superior o espiritual, y su naturaleza inferior o material. Con una se acerca a Dios, con la otra vive sólo para el mundo. Los signos de estas dos naturalezas se hallan presentes en cada persona. En su aspecto material, expresa falsedad, crueldad e injusticia; todas éstas son el producto de su naturaleza inferior. Los atributos de su naturaleza divina se manifiestan en amor, misericordia, bondad, verdad y justicia; todas y cada una de ellas son la expresión de su naturaleza superior. Todos los buenos hábitos, todas las cualidades nobles, pertenecen a la naturaleza espiritual del ser humano, mientras que todas sus imperfecciones y malas acciones nacen de su naturaleza material. Si la naturaleza divina de la persona domina a su naturaleza humana, entonces tenemos a un hombre de bien

El ser humano tiene el poder de realizar buenas y malas acciones; si predomina su poder para lo bueno y vence sus inclinaciones para hacer el mal, entonces, en verdad, puede llamarse un hombre de bien Pero si, por el contrario, desprecia las cosas de Dios y permite que sus pasiones perversas le dominen, no será mejor que un simple animal.

La naturaleza humana es fundamentalmente espiritual. Por lo tanto es poco probable que las comunidades lleguen a ser prósperas y sostenibles a menos de que tomen en cuenta la dimensión espiritual de la realidad humana y busquen fomentar una cultura en la cual el desarrollo moral, ético, emocional e intelectual del individuo sean de preocupación primaria. Es en

tal ambiente donde el individuo tendrá probabilidad de llegar a ser un ciudadano realizándose constructivamente y dirigido al servicio, trabajando para el bienestar material y espiritual de la comunidad, y donde pueda desarrollarse efectivamente una visión en común y un sentido de propósito compartido.

La actividad más íntimamente ligada a la conciencia, en tanto capacidad distintiva de la naturaleza humana, es la exploración de la realidad que la persona realiza por sí misma. La libertad de investigar el propósito de la existencia, así como la libertad de desarrollar los dones de la naturaleza humana que lo hacen alcanzable, requiere protección. Es menester que las personas sean libres para conocer.

Los desafíos que arrastra la humanidad en su vida religiosa, aunque de signo diferente, son asimismo imponentes. Para la gran mayoría de la población mundial, la idea de que la naturaleza humana posee una dimensión espiritual -más aún, que su identidad fundamental es espiritual- es una verdad que no precisa demostración. Se trata de una percepción de la realidad que ya se descubre en los registros más tempranos de la civilización, y que ha sido cultivada durante varios milenios por cada una de las grandes tradiciones religiosas del pasado. Sus logros perdurables en el campo del derecho, las artes y el proceso civilizador de las relaciones humanas confieren sentido y enjundia a la Historia. De un modo u otro sus impulsos ejercen influencia diaria en las vidas de una mayoría de personas, como inequívocamente confirman a diario los hechos; y los anhelos que despiertan son inagotables y poderosos, más allá de todo cálculo.

En consecuencia, parece evidente que los esfuerzos de toda suerte destinados a promover el progreso humano deberían procurar servirse de unas capacidades que son tan universales y tan inmensamente creadoras. ¿Por qué, entonces, las cuestiones espirituales que tiene ante sí la humanidad no han centrado la atención del discurso sobre el desarrollo? ¿Por qué hasta ahora la mayoría de las prioridades, e incluso de los supuestos básicos, de los planes de desarrollo internacional se han decidido con arreglo a perspectivas materialistas que sólo respaldan pequeñas minorías de la población mundial? ¿Cuánto crédito cabe otorgar a la devoción que se dice profesar al principio de participación universal, pero que repudia la valía de la experiencia cultural definitoria de los participantes?

Por ende los aspectos materiales del desarrollo comunitario – políticas ambientales, económicos y sociales; sistemas de producción, distribución, comunicación y transportación; y procesos políticos, legales y científicos - tienen que dirigirse por principios y prioridades espirituales.

Actualmente, sin embargo, la sustancia y la dirección del desarrollo comunitario se determinan grandemente por las consideraciones materiales.

Por lo tanto, nuestro desafío es el de rediseñar y desarrollar nuestras comunidades en torno a esos principios universales - incluyendo el amor, la honestidad, la moderación, la humildad, la hospitalidad, la justicia y la unidad - que promueven la cohesión social, y sin los cuales ninguna comunidad puede durar mucho tiempo, no importa cuán próspera sea económicamente, cuán dotada intelectualmente ni cuán avanzada tecnológicamente.

El mejor plan mejor elaborado no dará los mejores resultados si no está basado en su naturaleza espiritual, pues solo la naturaleza espiritual hace que pensemos antes en los demás que en nosotros mismos. (de los escritos bahái, fe, religión bahai)

“Ama a tu prójimo MÁS que a ti mismo(Baháullah)

Los poderes de la naturaleza humana.

Los poderes exteriores son cinco: vista, oído, gusto, olfato y tacto.

Los poderes interiores también son cinco: la facultad común, y los poderes de la imaginación, pensamiento, comprensión y memoria.

en el hombre existe un poder de descubrimiento que lo distingue de los animales. Ese poder es el espíritu humano.

En el hombre existen cinco poderes visibles que son los agentes de la percepción, es decir, por medio de estos cinco poderes el hombre percibe las existencias materiales, a saber: la vista, la cual percibe las formas visibles; el oído, el cual percibe los sonidos audibles; el olfato, el cual percibe los olores; el gusto, el cual percibe los alimentos; y el tacto, presente en todas las partes del cuerpo, que percibe las cosas tangibles. Los cinco poderes mencionados perciben las existencias exteriores.

Además el hombre posee poderes espirituales, como son la imaginación, que concibe las cosas; el pensamiento, que reflexiona acerca de las realidades; la comprensión, que comprende las realidades; la memoria, que retiene lo que el hombre imagina, piensa y comprende. El intermediario entre los cinco poderes exteriores y los poderes interiores es la facultad común a todos ellos, es decir, la facultad que actúa de enlace entre los poderes exteriores e interiores y que comunica a éstos cuanto perciben aquellos. Se la designa "facultad común" porque posibilita la comunicación entre los poderes exteriores e interiores y, por tanto, es común a los dos.

Por ejemplo, uno de los poderes exteriores es la vista. Ella es la que tras ver y percibir esta flor, comunica la percepción resultante al poder interior -la facultad común-, que a su vez la transmite al poder de la imaginación, que, a continuación, concibe y forma la imagen para transmitirla al poder del pensamiento. Después de haber aprehendido y reflexionado sobre tal realidad, el pensamiento la transmite al poder de comprensión, y éste, cuando la ha comprendido, transmite la imagen del objeto percibido a la memoria, que la retiene en su repositorio.

El hombre se halla en el grado más elevado de la materialidad y en el comienzo de la espiritualidad, es decir, se encuentra donde termina la imperfección y comienza la perfección. Se encuentra en el último peldaño de la oscuridad y en el comienzo de la luz. (Abdulbahá)

por lo tanto su realidad , naturaleza incluye poderes; 5 físicos y 5 intelectuales. Espirituales.

Físicos: la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto.

intelectuales: imaginación , el pensamiento, la comprensión, la memoria y la facultad común.

Espirituales: sirven como enlace entre los cinco sentidos y los cinco poderes intelectuales.

La educación completa cultiva todos estos poderes y se le identifica como educación potencializadora.

Una educación potencializadora debe cultivar los poderes intelectuales del alumno. A la vez que ofrecer un campo de vivencias, por medio de las cuales puede refinar sus sentidos, desarrollar sus cualidades espirituales etc.

Establecer respuestas emocionales positivas y descubrir el gozo de estar en un proceso continuo de potencializarse a sí mismo y servicio a los demás. (de los escritos , fe, religión Bahais)