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Grupo de Dermatología



Mamá, quiero ser dermatóloga

Emagister
Barcelona, España
Escrito por Emagister Responde
el 04/01/2018

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¿Todavía no sabéis qué especialidad elegiréis en unas semanas?, ¿Os quedan aún unos años para pensarlo pero no lo tenéis claro? Pues, como siempre, espero que con esta sección pueda ayudar un poquito a aclararos (y aclararme, por qué no); por eso, hoy os traigo doble entrada de "Mamá, quiero ser..." y espero que las disfrutéis tanto como yo.

Para esta entrada cuento con Rosa Taberner , una excelente profesional que he conocido gracias a Twitter ( aquí podéis seguirla... Y os recomiendo que lo hagáis). Siempre dispuesta a animar y echar una mano, ni corta ni perezosa se lió rápidamente a contestar estas preguntas para nosotros... ¡Espero que os gusten tanto como a mí!

¿Podrías contarnos cómo se organiza tu especialidad? (duración, rotaciones, sub-especializaciones…)
La especialidad de Dermatología (en realidad esDermatología Médico-Quirúrgica y Venereología) se desarrolla en cuatro años de residencia, y por lo que parece no se va a ver afectada por la futura ley de troncalidad (es decir, pasa a considerarse como especialidad no troncal). La organización de las rotaciones puede variar según el hospital, aunque suele ser bastante uniforme. Durante el primer año de residencia, hay una rotación de 6 meses por Medicina Interna y 3 meses en Cirugía General, para después pasar definitivamente al Servicio de Dermatología. En la mayor parte de hospitales se realizan guardias en Urgenciaslos dos primeros años de residencia, aunque según el Real Decreto correspondiente únicamente son obligatorias el primer año, 4-5 guardias al mes. En los pocos hospitales en que existen guardias propias de la especialidad, se llevan a cabo a partir del segundo año.
Entre R1 y R2 se hacen rotaciones cortas, en el mismo hospital, por Anatomía Patológica y Microbiología.
Una de las rotaciones externas más constantes es la de Dermatología Pediátrica, ya sea en El Niño Jesús (Madrid) o en Sant Joan de Déu (Barcelona). En nuestro hospital se organiza en este último, 3 meses en el tercer año. Por último, la otra rotación externa (en nuestro caso) es por la Unidad de Dermatología de Contacto (Hospital de Sant Pau, Barcelona). Habitualmente, a lo largo del último año de especialidad, el residente tiene una consulta propia asignada.
No puede decirse que existan subespecializaciones como tales reconocidas por titulaciones oficiales (a diferencia de lo que sucede en EE. UU. ), pero sí que, en cierta manera, existen áreas de trabajo a las que te puedes dedicar de manera más o menos monotemática (en grandes hospitales), como dermatología pediátrica, cirugía dermatológica, melanoma y lesiones pigmentadas, fotodermatología y dermatopatología.
¿Cambiarías algo en la organización (más o menos subespecializaciones, duración, rotaciones externas…)
En nuestro caso, este año es el primero que tenemos residentes, y hemos intentado distribuir las rotaciones de la mejor manera, supongo que con el paso del tiempo y en función de la experiencia, lo iremos adaptando, pero creo que de entrada está bastante equilibrado.
La única rotación externa que no se contempla de momento y que en el caso de la dermatología algunos pueden considerar como imprescindible es la parte de la dermatología cosmética o estética. Ésta es una parte de la especialidad en la que, por motivos obvios, no puede aprenderse en ningún hospital público, y el residente que esté interesado en dedicarse a ese campo en su vida profesional, deberá buscar tiempo fuera de su horario laboral para aprender esas técnicas y procedimientos. En este sentido, desde la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología) se han acreditado diferentes unidades en centros privados, para ofrecer formación de una manera reglada.
¿Qué debe tener alguien para ser dermatólogo? ¿Qué no?
De entrada necesita un buen número de orden en el examen MIR para acceder a la plaza de formación, puesto que existen sólo unas 60 plazas que se ofertan cada año. Creo sinceramente que, como en cualquier especialidad, no se necesita ninguna cualidad especial, sino ilusión y ganas de aprender día a día (y no sólo en el periodo de residencia, por supuesto). Una parte importante de la especialidad es su vertiente quirúrgica, aunque conozco muchos buenos dermatólogos clínicos que no entran al quirófano de manera habitual.
¿Qué crees que es lo mejor y lo peor de la Dermatología?
A ver, lo mejor de la dermatología es que, en general, es una especialidad que te otorga una autosuficiencia que pocas otras te pueden dar. Es como Juan Palomo (yo me lo guiso y yo me lo como), puedes llevar a todo el paciente en su proceso asistencial íntegramente desde el principio hasta el final: ves al paciente, lo diagnosticas (visualmente, con herramientas como el dermatoscopio, e incluso has de ser capaz de interpretar la biopsia si fuera el caso – este punto depende de tu formación en dermatopatología que puede ser muy variable según de dónde se provenga-), le pones el tratamiento o, si es necesario, tú lo intervienes quirúrgicamente. Cierto que tienes que relacionarte con otras especialidades (y eso siempre es enriquecedor), como Reumatología, Medicina Interna, Medicina Nuclear, Radiología, Cirugía Plástica, etc. , pero el 90% de los pacientes los resuelves tú solo, y eso te da mucha independencia. Es decir, hay mucha variedad, desde el tipo de pacientes (desde niños a adultos y ancianos), patologías y procedimientos.
A mí, que me gusta la fotografía, es otra de las cosas que me atraen de la especialidad, la de ir siempre con la cámara en ristre.
Otra cosa buena (según se mire) es que es de esas especialidades de las que nadie sabe nada, tus propios compañeros te ven como un chamán y esto, a veces, puede ser divertido. Tiene sin embargo una vertiente negativa, ya que, precisamente por eso, la gente (médicos y la vecina del 4º) se cree que los dermatólogos conocemos con certeza el diagnóstico sólo viendo las lesiones (sin una historia clínica bien hecha ni otras exploraciones complementarias), de manera que se corre el peligro de tener que ejercer en los sitios más insospechados (la gente te busca, no para que los visites, sino para que les eches un vistazo). También existe la creencia de que todo se cura milagrosamente con cremas, lo que contribuye al desprestigio de la especialidad.
Pero, siendo realistas, la que se considera una de las principales ventajas a la hora de escoger Dermatología es la ausencia de guardias (a excepción de los primeros años de residencia). Pocas (si no ninguna) especialidades asistenciales ofrecen esa posibilidad, y eso ayuda mucho a conciliar la vida laboral y la familiar.
Al menos hasta ahora (con esta crisis parece que hasta eso está cambiando), Dermatología es una de las especialidades en las que hay más demanda laboral (no conozco ningún dermatólogo en paro o que no trabaje como tal).
¿Era ésta tu primera opción al hacer el MIR? ¿Cuándo y cómo supiste que era lo que querías hacer?
Sí, era mi primera opción, aunque el último año de carrera estuve dudando entre otras opciones, fue cuando me decidí, al realizar la rotación voluntaria de un mes en el servicio de dermatología. Una residente me convenció y aquí estoy.
¿Qué otras opciones barajaste si no conseguías plaza?
En realidad no tenía otras opciones, sí que tenía alternativas en cuanto a destino, pero no de especialidad.
¿Alguna vez te has arrepentido de haberla escogido?
NO
… si la respuesta es que no, ¿Aún así te gustaría haber estudiado también alguna otra especialidad (o hacerlo en el futuro)?
Me quedan tantas cosas que aprender en la mía, que no me imagino empezando otra especialidad (y eso que han alargado la edad de jubilación, pero aún así no tendré tiempo, me temo).
Si alguien quiere seguir tus pasos, ¿Le recomiendas alguna preparación extra, algún hospital donde hacer la residencia, etc.?
Independientemente de la especialidad, aprender inglés (aunque parezca una perogrullada).
Las cosas respecto a hospitales han cambiado bastante, si volviera a escoger probablemente haría la especialidad en el Hospital de Mar de Barcelona, con el equipo del Dr. Ramón Pujol. Eso sí, con muy buen número y muchas ganas de trabajar duro.

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