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Grupo de Religión

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

SUPLANTANDO A DIOS, ANAND DILVAR HA CONTINUADO DICIENDO : Deja de creer en mí. … Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

MI COMENTARIO. - Fantaseas que Dios no quiere que yo me fíe (crea) de Él. No quieres que crea en Dios… Lo tuyo es sentimentalismo espiritualoide panteísta. Pura irracionalidad. ¡Qué idea tan miserable tienes de Dios! ¿Eso favorece tu negocio espiritualoide?

Creer en Dios es primeramente un acto racional. No se puede amar lo que no se conoce, lo que se cree que no existe. Dios no es un “sentimiento”. Dios es un ser, el “Ser Absoluto”.

Tú no puedes sentir lo que no conoces. El sentimiento es un brindis al sol si no hay detrás una realidad digna de ser creída. Todo el poder está en Dios, no en un sentimiento. El sentimiento es una reacción nuestra ante un estímulo, pero si no existe el estímulo, el sentimiento es puro sentimentalismo.

¿Quieres sentir a Dios sin conocerlo por la fe cristiana? ¡Imposible! Sólo te sentirás a ti mismo. Y tu sentimiento se esfumará y no te salvará de nada. Sentir a Dios sin Dios, no me vale para nada. ¿No llegas a entender que para sentir a Dios primero tienes que fiarte Él, querido oshista?

Yo puedo sentir a Dios cuando beso a mi amada esposa, cuando arropo a mis hijos, cuando acaricio a mi perro, cuando me baño en el mar. Pero, para sentirlo, tengo que creer antes que Él está en todo eso como Creador, sin identificarse ni confundirse con nada de eso.

Dios contradice en la Revelación Cristiana tu teoría sentimental.
Dios quiere que yo me fíe de Él, crea en Él por ser Dios; el sentirlo viene después:

___ J esús les respondió: "La obra de Dios es que creáis en quien Dios ha enviado." [o sea que creamos en Jesucristo] . (Jn 6, 29)

___ Les dijo Jesús: "Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. ” (Jn 6, 35)

___ Pero al instante les habló Jesús diciendo: " ¡Ánimo! , soy yo; no temáis [= sentimiento] ." ... Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí [= sentimiento]. En el mundo tendréis tribulación [= sentimiento]. Pero ¡ánimo! [= sentimiento]: yo he vencido al mundo." (Mt 14, 27; Jn 16, 33)
Lo que da sentido a todos esos sentimientos es ese “Yo”, la Persona de Cristo.
___ [Dice Jesucristo:] "No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en Mí. … Él puso su mano derecha sobre mí diciendo: "No temas [= sentimiento], soy Yo, el Primero y el Último, (Jn 14, 1; Ap 1, 17)
Lo que da sentido a perder el miedo es ese “Yo”, la Persona de Cristo.
___ Le respondieron: "Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu casa. (Hech 16, 31)

La salvación no es un sentimiento. Es el fruto de fiarse del único que puede salvar de toda imperfección, el cual no es un sentimiento, sino el que tiene todo el poder.

___ Etc. , etc.

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

SUPLANTANDO A DIOS, ANAND DILVAR HA CONTINUADO DICIENDO : Creer es suponer, adivinar, imaginar.

MI COMENTARIO.- ¡Qué ignorancia tienes! ¿De qué “creer” me estás hablando? A ti te han convencido de que “creer” es lo contrario de “saber”. ¡Qué equivocado estás!

Tú estás usando el significado vulgar e incierto de “creer”, como cuando dice: “creo que mañana lloverá”. Si no te has informado de lo que dice el Instituto Nacional de Meteorología, tú estás “adivinando”, “suponiendo”, “adivinando”.

Pero aquí no estamos hablando de ese significado vulgar e incierto. Cuando hablamos de la “fe en Dios”, estamos hablando del significado por el cual “Creer” es “CONFIAR EN ALGO O EN ALGUIEN, TENIENDO ALGUNA RAZÓN SUFICIENTE PARA CONFIAR.
Confiar por confiar, adivinar por adivinar, sería tan insensato como tirarse a una piscina con los ojos vendados, sin saber si tiene agua o no.


Tú, como yo, vives en este mundo creyendo constantemente en algo o en alguien. No podrías vivir sin confiar en algo o en alguien.

Ahora bien, cuando decides “confiar”, lo puedes hacer por lo menos de dos maneras:
1. - como un tonto, o
2. - como un listo avispado.

¿CÓMO ES “CONFIAR COMO UN TONTO O UN INOCENTÓN”?:

Si confías como un tonto, no necesitas ningún dato previo cierto, ningún argumento racional, ninguna prueba, ningún motivo.
Si confías como un tonto, simplemente te basta “suponer” ingenuamente que nadie te engaña y que lo que te dicen lo tienes que creer.
Si confías como un tonto, simplemente te basta “adivinar” que debe de ser cierto lo que te dicen o cuentan.
Si confías como un tonto, simplemente te basta “imaginar” que no te están engañando.
Precisamente por eso estás creyendo (confiando) como un tonto.

¿CÓMO ES “CONFIAR COMO UN LISTO AVISPADO O UN PRECAVIDO, CAUTO, SAGAZ”:

Pero hay otra forma de “confiar” (creer): confiar inteligentemente.
Cuando crees como un listo avispado, no tienes que “suponer” nada, sino todo lo contrario. Tienes que tener algún motivo por el cual deduces que es racional “confiar” en un caso concreto, en algo concreto, en alguien concreto.
Cuando crees como un listo avispado, no tienes que “adivinar” nada, sino todo lo contrario. Tienes que tener alguna razón por la cual juzgas que es digno de ser creído lo que te relatan o el que te lo relata.
Cuando crees como un listo avispado, no tienes que “imaginar” nada, sino todo lo contrario. Tienes que ver los hechos antecedentes de lo que te dicen y tratar de calcular las consecuencias de lo que te están contando. Tienes que ver si la persona que te lo cuenta es fiable o no, si conoce competentemente lo que te cuenta o no, si ama la verdad o si es un mentiroso consuetudinario, si es insobornable o no, si es alguien que sólo “supone”, “adivina” o “imagina”, …
Creer de esta manera es asunto de listos avispados e inteligentes.

Ejemplo: Vamos a suponer que te cuentan que existe un “spaghetti volador” hecho de antimateria.

Si tú lo crees como un tonto o un ingenuo, lo ACEPTAS como un hecho real, sin sospechar ni sopesar la posibilidad de que alguien lo haya “INVENTADO”. Tú simplemente “SUPONES” que es cierto. Quizá te fías de quien lo está contando porque es tu amigo o porque piensas que sabe. Y de ahí no pasas.

En cambio, si tú crees como un listo avispado o un precavido, cauto, sagaz, en seguida te pones ALERTA porque te parece una noticia disparatada. Averiguas de dónde ha salido tal noticia y quién la ha difundido para ver si la han “INVENTADO”. Te dispones a “SUPONER” que es cierta si tiene algún viso de verosimilitud o racionalidad. No tiras ciegamente a ADIVINAR que sea cierta. No te pones a IMAGINAR que es mejor creerlo que no creerlo. Tú creerás que eso que te cuentan es un hecho cierto cuando tengas unos motivos o razones por los cuales tu inteligencia te convenza de que es digno de credibilidad. Tú escucharás los argumentos que te dicen para que lo creas, y sólo si esos argumentos son válidos, lo creerás.

Esta actitud de creyente listo, avispado y precavido, es (o debe ser) la actitud del cristiano que cree en Dios, es decir, en Jesucristo.

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

Creer cristianamente no difiere mucho de la forma ordinaria en que cree un listo avispado en cualquier orden de la vida.

Ejemplo: Cuando te dicen que Jesucristo es el único Dios y que resucitó corporalmente, y lo “crees”, tú serías tonto ingenuo si creyeras que ese hecho es ordinario, o que sucede todos los días.
Serías ingenuo si piensas que, aunque no fuera cierto, es muy bonito o es necesario creerlo para estar contento.
Serías tonto si piensas que “
inventas” a Jesucristo, a Dios y a la resurrección, si “ supones” que lo sabes todo sobre Jesucristo, sobre Dios y sobre la resurrección, si te pones a “ adivinar” cómo es Dios y cómo se levanta Jesucristo de su tumba para ver si aciertas por casualidad, si “ imaginas” que Jesucristo resucitado es como un fantasma que no pesa o cualquier otra cosa que coincida con lo que deseas.

Si, por el contrario, eres listo y avispado, lo que en realidad estás haciendo al “creer” es “confiar”, “dar crédito” a esa afirmación (la de que Jesucristo es el único Dios y que resucitó corporalmente) basándote en conocimientos previos que tienes, por ejemplo: conocimientos de Lógica que giran alrededor del hecho de que no es irracional que Dios asuma la naturaleza anímico-corporal humana y ejerza su poder resucitando corporalmente; o conocimientos históricos relacionados con los testigos. Todos los testigos afirman que lo han visto resucitado. No hubo nadie que dijera lo contrario. Todos los testigos han muerto por reafirmar su testimonio. Ellos dejaron constancia de la categórica predicción de Jesucristo de que su Iglesia perdurará hasta el fin del mundo, que se está cumpliendo después de 2000 años, etc.

Tú crees en ese hecho porque tienes unos motivos o razones por los cuales sabes que ese hecho tiene, como mínimo, un alto índice de probabilidad, presenta un modelo insuperable, es coherente con los testimonios directos e indirectos, tiene consecuencias positivas y proporcionales, etc.
Teniendo todo esto y más en la mente, el listo y avispado llega a la conclusión de que el Dios revelado en Jesucristo es altamente creíble.

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

Anand Dilvar, tendrás que demostrar que toda creencia es “suposición, adivinanza o imaginación”.

Lo cierto es que “creer” no siempre es “suponer, adivinar, imaginar”.
Hay creencias que no se basan en “suposiciones, adivinanzas ni imaginaciones”, sino en hechos históricos, conocimientos, razones, motivos.
¡Qué ignorancia demuestras!
Sólo presentas opiniones. No ofreces razones, motivos, argumentos.
¡No por el hecho de que tu dios está dibujado por una opinión errada e inventada por ti, vamos a tener que suponer o imaginar que el Dios revelado en Jesucristo Resucitado es también falso e inventado! ¡Tú eres, Anand Dilvar, el que no merece ser creído!

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

SUPLANTANDO A DIOS, ANAND DILVAR HA CONTINUADO DICIENDO : Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan.

MI COMENTARIO.- ¡Qué miserable idea antropomórfica tienes del único Dios que es Dios! ¡El único Perfecto e Inmutable que merece toda alabanza y gloria!

¿A Dios lo concibes “aburrido”? ¡Qué absurdo antropomorfismo!
¿A Dios lo concibes “cansado o harto”? ¡Qué absurdo!

El único Dios que es Dios, ni se aburre ni puede hartarse de su propia perfección e infinitud. Tu alabanza o tu gratitud ni le aburren ni le divierten, porque Él no necesita nada, está completo, lo tiene todo. Pero que tú lo alabes o agradezcas es un deber tuyo de justicia, porque eres tú quien necesita de Él para existir y tener todo aquello que tienes y de lo que te glorías.

Dios te regala todo lo que eres; te sostiene en la existencia; se ha humillado haciéndose hombre mortal, sin dejar de ser Dios, para librarte de tus deficiencias humanas, quiere regalarte su propia vida divina, ¿Y lo llamas ególatra?

Dios es el único que merece ser alabado y agradecido total y constantemente, y ¿Tú lo quieres hacer cómplice de tu aburrimiento, cansancio e ingratitud?

¡Tú nos estás hablando aquí de un dios que no es Dios! Tu dios eres tú mismo camuflado de dios, que individualista o egoístamente te agradeces y alabas a ti mismo, que te admiras a ti mismo, que cuidas tu propia salud, tus propias relaciones, tu propia alegría, tu propio mundo que camina hacia su destrucción, … Eres tú el aburrido y sólo tú mismo. Tienes un craso autoantropocentrismo carente de sentido por dirigirse finalmente a la muerte y a la nada.

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

SUPLANTANDO A DIOS, ANAND DILVAR HA CONTINUADO DICIENDO : ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido? … ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

MI COMENTARIO. - Tampoco tienes una idea aceptable de lo que es el “agradecimiento”. El agradecimiento siempre se dirige hacia tu benefactor, no hacia ti mismo.

Dios te regala todo lo que eres, te sostiene en la existencia, quiere regalarte su propia vida divina, ¡Y no quieres agradecérselo a Él, ni alabarlo a Él!

Tu dios eres tú mismo camuflado, que individualista o egoístamente te agradeces y alabas a ti mismo, que te alegras de ti mismo, que te admiras a ti mismo, que cuidas tu propia salud, tus propias relaciones, tu propio mundo, tu propia alegría… ¡Vaya clase de agradecimiento! ¡Todo muy filantrópico! ¡Todo rezumante de amor hacia los demás! (Irony off)

¡Qué miserable idea tienes del único Dios que existe!

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

SUPLANTANDO A DIOS, ANAND DILVAR HA CONTINUADO DICIENDO : Deja de complicarte las cosas y de repetir como un loro lo que te han enseñado acerca de mí.

MI COMENTARIO.- ¿Debo cumplir tu mandato de no complicarme la vida contigo mismo, Anand Dilvar?

Entonces, en pura lógica, si hago caso a tu dios, Anand Dilvar, entonces también debo dejar de complicarme las cosas contigo y no repetir como un loro lo que tú enseñas sobre tu dios barato que eres tú mismo disfrazado de dios.

La lógica no es tu fuerte.

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

ANAND DILVAR HA DICHO QUE SU DIOS DICE : Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

MI COMENTARIO. - El dios que imaginas no tiene nada que ver con Dios. Ese dios tuyo es ridículo. Un disminuido dios inmanentista, porque tú has decidido, sin ninguna razón, cambiarlo por un mundo perecedero y hacerlo inútil. Tu dios no puede hacer nada extraordinario.

Por el contrario, el mundo es un pálido reflejo de Dios. El mundo tiene muchas maravillas, pero ellas no son milagros. Lo natural no es milagroso. Los milagros verdaderos son señales de que Dios puede hacer, en este mundo suyo, maravillas que no son naturales.

El dios que te has imaginado no puede hacer milagros; es un dios que tiene las mismas características de cualquier mortal; un dios que no necesita ser explicado porque puede ser sustituido por cualquier ser humano. Un dios promotor de ignorancia.


A ti te parecerá que todos los días se ve muertos que resucitan corporalmente, como resucitó Jesucristo, al que muchos vieron con sus ojos. ¡Bah, eso es normal y natural! , dirás. Por eso no necesitas milagros, claro. Tú sí que “supones milagros inútiles”, “imaginas dioses de pacotilla”, “inventas fantasías espiritualoides”,… (irony off)

¡Qué miserable idea tienes del único Dios que existe!

Juan Vera Alva
Madrid, España
Escrito por Juan Vera Alva
el 05/07/2020

ANAND DILVAR HA DICHO QUE SU DIOS DICE : No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti”.

MI COMENTARIO. - Anand Dilvar dice que tiene un dios latiendo dentro. Un dios que él se ha inventado y que él ha domesticado hasta obligarle a hablar de acuerdo con sus devaneos pseudoespiritualistas. ¡Se ha inventado un ídolo que haga propaganda de su egolatría!

No. De ninguna manera es admisible que Dios sea y hable como Anand Dilvar se imagina.
Dios es independiente, no se confunde con nadie como para estar latiendo en ti, Anand Dilvar. Él no necesita tus latidos interiores. Eres tú el que lates en Él, si todavía eres digno de Él y dejas de mentir. Dios está donde quiere, fuera de ti y dentro de ti. Dios está presente en su amada creación total. En Él vives, eres algo y te mueves sin ser Él.

Esto lo sabemos por lo que comunicó el inspirado apóstol Pablo de Tarso a los atenienses en el Areópago de Atenas:

«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios [paganos] fabricados por mano de hombres; ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado Él, que a todos da la vida, el aliento y demás cosas.

Él creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la tierra, y fijó los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban. Pero no pensemos que se encuentra lejos de cada uno de nosotros, pues EN ÉL VIVIMOS, NOS MOVEMOS Y EXISTIMOS, como han dicho algunos de vosotros: ‘Porque somos también de su linaje. ’ ( Hech 17, 24-28 )