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Foro de Medicina general



La relatividad del tiempo.

Javier
71-72 instituto goya (zaragoza)
Escrito por Javier Rubio Ortín
el 04/06/2011

La relatividad del tiempo.

El transcurrir del tiempo, medido, por medio de un reloj cronómetro, es simplemente, la medida, de una cierta infelicidad, más o menos grande, dentro de la inteligencia, de una mente humana.

Y la ausencia de transcurrir del tiempo, o la ausencia de tiempo, es simplemente, la medida, de una cierta felicidad, más o menos grande, dentro de la inteligencia, de una mente humana.

Y por tanto, el transcurrir del tiempo, medido por medio de un reloj cronómetro, solo existe, como tal, desde que las mentes humanas, comenzaron a conocer, por primera vez, a sus infelicidades, dentro de la Creación, hace solamente, unos diez mil años, mientras, que la ausencia de transcurrir del tiempo, o la ausencia de tiempo, en las inteligencias, de las mentes humanas, jamás tuvo, un principio, y jamás puede tener, un final.

Las personas, mientras miden, un cierto transcurrir del tiempo, por medio de un reloj, es decir, mientras son infelices, es decir, mientras, viven sus vigilias, iluminadas, por las estrellas, en combustión, apenas pueden variar, la velocidad, de ese transcurrir del tiempo, que miden, por medio, de unos relojes cronómetros…

Si acaso, en estas circunstancias especiales, de vigilia, las personas, pueden medir, por medio de los relojes cronómetros, una cierta menor velocidad, del transcurrir del tiempo, cuando se arriman, a la solidez de la materia, que cuando se arriman, al fuego, pero, en todo caso, unas variaciones de la velocidad del transcurrir del tiempo, medidas por los relojes cronómetros, siempre, muy pequeñas.

Y solamente, cuando las personas, se duermen, o se solidifican, en una cierta medida, es decir, solamente, cuando las personas, empiezan a ser, mucho más felices, que en sus infelices vigilias, solo entonces, pueden experimentar, las personas, unas ausencias de tiempo, dentro de la Creación, es decir, solo entonces, las personas, pueden experimentar, un transcurrir del tiempo, enlentecido, medido, por unos relojes cronómetros, que es, tanto mayor, cuanto más felices, son los sueños, de esas personas, es decir, cuanto mayor solidificadas, están esas personas, en sus vidas oníricas.

Y por tanto, para las personas, despiertas,…

¡¡¡Les resulta, siempre, imposible, el variar significativamente, la velocidad del transcurrir del tiempo!

Y en cambio, para las personas, dormidas, o para las personas, solidificadas,…

¡¡¡Sí que pueden experimentar, realmente, un enlentecimiento, significativo, del transcurrir del tiempo, medido, por medio, de un reloj cronómetro, tanto mayor, cuanto, más felices, o cuanto más dormidos-solidificados, sean sus sueños!

Pero solamente, cuando despiertan, de nuevo, de sus sueños, a sus vigilias.

Porque, mientras duermen, lógicamente, les resulta totalmente imposible, a estas personas, el medir, la velocidad del transcurrir del tiempo, medidas, por medio, de esos relojes cronómetros.

Es decir, las personas, solo pueden viajar, en el tiempo, siempre, hacia el futuro, cuando, esas personas, son, totalmente incapaces, de poder medir, ese viaje en el tiempo, hacia el futuro, por medio de unos relojes cronómetros, es decir, cuando, esas personas, duermen, unos sueños, muy felices.

Un viaje en el tiempo, hacia un futuro lejano, de unos, 3000 años, solo lo podría hacer pues, una persona, que vive, en la vigilia terrestre, conciliando un sueño, muy dormido, o muy solidificado, gracias a la ayuda, de un Carro de fuego, Nube, u ovni, en forma de pirámide, buscando la geometría del Dios Trinidad, es decir, conciliando, a su vez, un sueño, muy dormido, y despertando, de nuevo, otra vez, a la vigilia terrestre, junto a la persona dormida, cuando en un reloj cronómetro, que midiera el transcurrir del tiempo, terrestre, midiera, esos 3000 años.

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