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Grupo de Psicología Forense y Jurídica



La Negociación en los Secuestros

Denisse
Canelones, Uruguay
Escrito por Denisse Motta
el 29/12/2012

NEGOCIACIÓN

En la mayoría de los casos de secuestro, la familia es informada del delito el mismo día de los hechos, o en los días inmediatamente siguientes. La guerrilla suele ser más demorada en establecer contacto con las familias; en cambio la delincuencia común, quizás por la urgencia que tienen de conseguir el rescate, lo hacen con mayor rapidez. Este período es lo que en la jerga de los secuestradores se conoce como el "ablande". Cuando son los plagiarios directamente quienes comunican que lo ocurrido fue un secuestro, lo hacen especialmente por vía telefónica o por radio; en otros casos, la familia toma conocimiento a través de la información suministrada por los testigos presénciales de los hechos, aunque la noción clara de secuestro la obtienen, casi siempre, al realizarse el primer contacto con los victimarios.( Emilio Meluk, 1998 ).


El que la familia sea informada del secuestro directa e inmediatamente, disminuye el tiempo de ansiedad y zozobra resultado del impacto del primer momento, pues tan pronto como la familia se entera, da comienzo a la búsqueda de contacto con las autoridades respectivas y los plagiarios. (Emilio Meluk, 1998).


Lo más corriente es que los contactos entre secuestradores y familiares sean de una periodicidad irregular. Los contactos irregulares son una de las armas más eficaces que utilizan los secuestradores para presionar a la familia al pago del rescate. (Emilio Meluk, 1998).


A continuación se presenta información escrita por: Patricio Vaca en 1998 y publicado por Sunlight Enterprices


I. Formas de Negociación.


Consumado el delito y cuando la víctima se encuentra en lugar seguro, inmediatamente enteran a sus familiares pidiendo inicialmente un valor que, si éstos no son incautos, pueden rebajar hasta en un 70%.


Para comunicar el hecho, emplean indistintamente los siguientes medios:


  • Cartas

  • Llamadas telefónicas

  • Emisarios

  • Avisos de prensa en clave

  • Comunicación por vía radial.


Carta


Generalmente son elaboradas en máquina de escribir, con el objetivo de dificultar el estudio grafológico. Otras veces se emplea el dígrafo.


La redacción puede ser simulada, variando entre muy bien escritas o en otras, con protuberantes errores. Se incluyen amenazas, advirtiendo pertenecer a bandas muy bien organizadas, sin temor a la autoridad. Resaltan la importancia de la víctima y dan un plazo relativamente corto para culminar la negociación. Firman con seudónimos con el fin de dar la impresión de mayor formalismo y sentido de la organización. Con el ánimo de despistar a las autoridades, dan nombres de organizaciones subversivas, cuya sola mención causa impacto en el ánimo de los familiares.


Es frecuente que se coloquen al correo desde otras ciudades del país, con la pretensión de desviar la búsqueda por parte de las autoridades.


Los recados por parte de la víctima, los hacen escribir de su puño y letra, para comprobar su existencia y su condición de reales secuestradores. La redacción es preparada por ellos.


Entre los principales sistemas para hacer llegar las cartas o mensajes a los familiares, tenemos:


a. Arrojar el mensaje directamente a la casa del secuestrado.


b. Dejar en un lugar determinado y llamar para que se recoja.


c. En la casa, oficina o vehículo de un familiar cercano.


d. Utilizando el correo urbano.


e. Por intermedio de pelafustanillo.


Teléfono


Hoy por hoy es cada vez menos empleado por bandas experimentadas. Tiene ventajas como son el evitar contacto personal, impedir el reconocimiento posterior, permitir la comunicación en cualquier momento y aumenta la rapidez con la que se pretenden obtener los resultados, que son suplidos en la actualidad por telefonía celular, beeper, y la utilización de radios. Cuando se utiliza el teléfono convencional, para evitar un posible rastreo y localización del negociador por parte de la autoridades, las llamadas son efectuadas generalmente desde teléfonos públicos, o empleando trucos técnicos.


Emisarios


Es necesario diferenciar el emisario que accidentalmente viajaba con la víctima y quien lleva inicialmente la noticia del suceso, con el emisario de la banda, quien establece comunicación con la familia desde otra ciudad. Este se utiliza muy excepcionalmente.


II. Monto del Rescate


Las exigencias van acordes con la información que hayan obtenido los secuestradores en cuanto a la capacidad económica de la víctima, dando un margen de rebaja para el desarrollo de la negociación. El dinero es exigido en billetes usados de baja denominación con diferentes series sin marcar. Generalmente establecen la forma como debe ser empacado el dinero.


III. Desenlace Del Hecho


El desenlace del caso puede tener las siguientes consecuencias:


1. - Liberación por entrega de la suma acordada u otros factores.

2. - Rescate por acción de la Fuerza Pública.

3. - Fuga del secuestrado por sus propios medios.

4. - Asesinato de la víctima por sus captores.


A. Liberación Por Canje-Prisionero Dinero.


Los secuestradores generalmente exigen que la entrega del dinero sea realizada por un familiar de la víctima quién deberá ir sólo. En términos de investigación a esa persona de le denomina "Comisionado. " Con el nombramiento de un comisionado los secuestradores buscan obtener las siguientes ventajas:


  • Controlar mas fácilmente la entrega del dinero.

  • Eliminar el riesgo de un ataque sorpresivo.

  • Controlar sus movimientos para influenciarlo psicológicamente, no quedándole otro camino que seguir cumplidamente las exigencias e instrucciones dadas.


La Hora


Prefieren las horas de la noche, por cuanto se evita el reconocimiento del emisario de la banda, y se dificulta ejecutar un control visual sobre el teatro de operaciones por parte del comisionado, facilitando la fuga de los delincuentes.


El Lugar


Indistintamente se escogen áreas rurales y urbanas. Hay delincuentes que prefieren el área urbana por cuanto consideran que pueden conseguir mayores medios de desplazamiento. Otros prefieren el área rural como medio para efectuar una mejor distribución de los hombres, facilidad para la fuga y mejor control del comisionado. Una característica particular muy importante es que casi nunca se hace la entrega en el lugar inicial del contacto, ya que antes se efectúan recorridos por diferentes lugares, con dos finalidades:


  • Despistar a las autoridades

  • Confundir al comisionado.


B. El Receptor del dinero.


La entrega del dinero normalmente conlleva una serie de instrucciones para protegerse de toda intervención policial. Los secuestradores exigen que se elabore una lista de posibles comisionados estableciendo el parentesco: Confrontándola con la víctima escogen uno. Determinan el vehículo a utilizar el que normalmente es bien descubierto para observar que la persona destinada vaya sola o con el acompañante permitido. Se utilizan diferentes modalidades y sistemas para entregar el dinero:


Sistema del Recorrido Previo:


El comisionado sale con el dinero y un acompañante para recoger en determinados lugares unas notas donde le trazan la ruta a seguir, con el fin de establecer si existe seguimiento del vehículo por parte de la Policía o algún organismo secreto. En la primera nota le es indicado dónde encontrar una segunda, dónde dejar al acompañante, el cual no debe moverse de determinado lugar visible señalado y, por último, donde debe ser abandonado el vehículo con el dinero en el baúl o bien dejar el paquete que lo contenga.


Sistema del hotel:


Es un sistema utilizado para la entrega del dinero, que guarda ciertas garantías de seguridad para los plagiarios, y consiste en que el comisionado, tome una habitación en un hotel, portando dos maletas donde una de ellas contiene la suma acordada. A su registro en el hotel, toma la habitación portando la maleta que no contiene el dinero, y espera instrucciones. Generalmente se le indica su nueva salida por parte diferente a la de ingreso. El comisionado recibe una ruta con varias consignas sobre cómo debe abandonar el vehículo y que ruta seguir.


Sistema del abandono del dinero:


Este sistema se emplea en horas nocturnas. El comisionado debe buscar una nota en lugar apartado y solitario. Al llegar encuentra la orden de dejar allí el dinero o en otro lugar de difícil control.


Sistema de entrega personal:


Cuando el secuestrado es ampliamente conocido dada la divulgación periodística, las negociaciones se hacen en otra ciudad y previa cita, se encuentran en un sitio dónde la falta de iluminación o la rapidez de la acción impidan la observación.


Entrega en el campo:


Al comisionado se le hace viajar sólo a una vereda lejana, poco transitada, a una determinada señal debe arrojar el dinero sin detenerse. En muchas ocasiones encuentra la señal saliendo de la ciudad, lo que despista o desconcierta.


Sistema de Consignación:


Mediante la previa apertura de una cuenta en una Corporación financiera que facilite tarjetas para uso en cajero automático, se deposita allí el dinero acordado. La tarjeta con la respectiva clave es obtenida por los delincuentes empleando algún sistema anteriormente descrito, o es empleado una serie de pelafustanillos (gamines) pagos, para reclamarlo, con instrucciones compartimentadas que poseen en sí mismas el sistema de contra vigilancia.


C. Liberación Del Secuestrado


La hora:


Se escoge la más conveniente a la seguridad y clandestinidad de los plagiarios, teniéndose en cuenta que haya pocos transeúntes y sea menos peligroso la liberación de la persona, facilitando sacarle del lugar de cautiverio y el transporte hasta el lugar estudiado para la acción.


El Lugar:


Puede ser indistintamente área rural o urbana, pero generalmente es diferente a la del cautiverio. Es transportado en vehículo automotor facilitando el rápido desplazamiento, la ocultación de la víctima a la vista de transeúntes y hace desembarazosa la fuga una vez concluida la operación.


IV. Consideraciones Especiales De

La Negociación


Es de importancia insistir en el aspecto de la Negociación, por considerarse ésta vital para el logro de la liberación del secuestrado. De una buena o mala negociación depende la vida de la víctima.


Por tanto el primer nivel del problema se centra a la clasificación , como se ha visto, de diferentes situaciones que requieren un tipo de tratamiento específico y un manejo especial, las mismas que exigen la existencia de profesionales dedicados al manejo de crisis y negociaciones, claramente catalogados según las circunstancias particulares y objeto de las situaciones a tratar. Pero todas las modalidades tienen un denominador común: " la negociación"


Se presenta un factor importante que debe fijarse como parámetro de acción ante un eventual grupo de negociadores o de manejo de crisis:


Los marcos jurídicos y políticos que señalan hasta donde se puede llegar, definidos en forma clara, y donde se respondan a preguntas como: ¿Cuáles son los límites para resolver situaciones de este tipo? ¿Qué se puede comprometer y que no? ¿Cómo detectar engaños? La asesoría y negociación son solo una parte de la resolución de los conflictos de este tipo, y estos se soportan en infraestructuras que implican acciones de intimidación, y parámetros concretos que impidan que se corra el riesgo de entrar en un "dialogismo". Se tratan por tanto dos puntos en particular: La negociación y los aspectos a tener en cuenta para una acción policial cuando existe rehenes en particular sean causados estos por acciones delincuenciales (modalidades de secuestro extorsivo), ideológicas, políticas, psicológicas (rehenes) o de otra índole. Y los problemas específicos a afrontar desde los factores básicos de conocimiento para sortear con éxito esta situaciones, como el de acuerdos basados dentro de los marcos jurídicos existentes.


V. Aspectos Sobre El Secuestro

Extorsivo.


El proceso de un secuestro se desenvuelve como primera instancia dándose el contacto por parte de los secuestradores, quienes luego de demostrar que tienen en su poder a la víctima hacen la exigencia monetaria.


El monto de la cuantía se tiende a establecer pronto para no demorar el proceso. La rapidez con que finalice un secuestro les permitirá iniciar otro, en las bandas organizadas de delincuencia común. En los subversivos este aspecto no afecta sus intereses porque tienen infraestructura para realizar varios, simultáneamente.


Comienza entonces una negociación con verdaderos profesionales en la materia que buscan el cumplimiento estricto de sus requerimientos. Frente a esta circunstancia solo cabe la intervención de una persona fría, calculadora y tranquila, quien maneje la situación de manera racional y no sentimental. El negociador tiene que apersonarse del caso y no permitir que los secuestradores contacten familiares directos del secuestrado, a quienes pueden e intentan presionar psicológicamente.


Estos buscan ponerse en comunicación con la esposa o la madre de la víctima para asegurarle, que aunque el retenido está bien, tiene problemas anímicos o de salud. Esto crea la tensión nerviosa suficiente a los familiares que impide tomar decisiones acertadas.


Al igual que en otro tipo de transacción para los secuestradores la víctima no es mas que una valiosa mercancía que deben cuidar muy bien. Este objeto, que a diferencia de cualquier otro mercado, posee una particularidad: Tiene un solo vendedor, en este caso el secuestrador, y un solo comprador, la familia.


Cuando se discute sobre la cuantía exigida, surgen discrepancias familiares. Los hombres son dados a tomar decisiones de carácter racional, a pesar que, bajo este tipo de presión, no se puede vender todo y quedar en la ruina. Las mujeres, por el contrario, piensan que no es posible negociar la vida de una persona querida en la familia. A juicio de ellas, el mejor camino es vender todo y recuperar la persona plagiada.


El terror manejado como materia prima por los secuestradores ocasiona comportamientos enervantes, que impiden que la familia sea abierta, guardándose mucha información importante.


La familia piensa con el corazón, los delincuentes con el bolsillo y por lo mismo no posee objetividad. Se les da facultades a los secuestradores que no tienen, como aquellas que le atribuyen acerca de mantener controladas las mínimas actividades de la familia (omnipresencia) comportándose a capricho de los secuestradores.


Los problemas en las negociaciones como se ve claramente, está centrada en las familias, que por el hecho de no creer que les pueda suceder un caso tal, nunca se han preparado ni saben con certeza a quien acudir.


La infinidad de formas de negociación que impone los secuestradores desde un comienzo, son aceptadas sin reparo por las familias, facilitándoles sus objetivos, y con ello impulsando por demás la comisión de nuevos delitos.


El mismo desconocimiento sobre el proceso de un secuestro y su negociación, que desafortunadamente es muy común, incluye la indiferencia de muchas autoridades y personas, que no lo consideran de importancia.


Por lo general no existe en la sociedad la suficiente solidaridad y preocupación sobre la problemática que encierra la comisión de este delito. No se entiende que con la vida física y moral no se puede alcanzar logros políticos o financieros de ningún tipo. Todo lo expuesto nos conduce a enfatizar la necesidad de profesionalizar y dejar siempre en manos experimentadas el aspecto de la negociación.