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Foro de Medicina general



La inmortalidad humana, en el argumento de la Biblia.

Javier
71-72 instituto goya (zaragoza)
Escrito por Javier Rubio Ortín
el 05/07/2012

La inmortalidad en la Biblia.

Lo natural, para, todas las personas, es, el ser, viajeras, libres, por toda la Creación, y sus planetas, y tener, como, nuestra única casa, permanente, en la Eternidad, Padre o la nada.

Y una persona, que se hace, una sola cosa, con esa nada (Sueño humano, plenamente feliz, sin argumento interno, alguno), resulta, totalmente imposible, que, después de esto, pueda morir, alguna vez, jamás, porque, aquello, que carece de todo contenido interno, resulta, totalmente imposible, que pueda morir, jamás, porque, solo puede morir, todo aquello, que posee, un cierto, contenido interno.

Y por tanto, todas las personas, que viven, de una forma natural, en la Creación, son eternas, o inmortales, como, Dios, mismo, es eterno o inmortal.

¿Pero, se hace patente, esta inmortalidad, natural, humana, en la Biblia?

Pues… ¡¡¡A duras penas!

¿Por qué, motivo?

¡¡¡Pues, porque, la Biblia, es la palabra de Dios, corrompida, por la palabra humana, y por tanto, toda la inmortalidad, que debería de contener, la Biblia, originalmente, la corrupción humana, la ha convertido, en unas muertes humanas, falsificadas!

Casos, en los que se hace patente, esta inmortalidad humana, en la Biblia, a pesar, de esto.

1º El profeta Elías, abandonó el planeta Tierra, completamente vivo, sin sufrir, ninguna enfermedad, de por medio, y por tanto, el profeta Elías, adquirió, una vida de cosmonauta, eterna, o inmortal, tras volverse invisible, en el mundo, ante los ojos asombrados, del profeta Eliseo, convirtiéndose, en una persona ejemplar, para cualquier persona, que habita, el planeta Tierra, o mundo.

2º El salmo, 91, y el salmo, 71, dedicados, exclusivamente, a todas las personas, que sufren, persecuciones, en general, en el mundo, entero, por causa de la verdad, y a todas las personas, ancianas, del mundo, entero, en general.

3º Personas, que creen en el verdadero Dios, y que, aunque, se las meta, a esas personas, en un horno ardiente, por causa de su creencia, el verdadero Dios, ese verdadero Dios, las libra de la muerte, a esas personas, en ese horno, de forma milagrosa.

4º Jesucristo, resucitado, según la Biblia, tuvo el mismo destino final, que el del profeta Elías, y por tanto, abandonó, el planeta Tierra, en dirección hacia la Eternidad, sin ningún dolor, suyo, de por medio.