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Grupo de Filosofía

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 25/03/2016

Hola a todos, y doy disculpas por mi intromisión



"ES evidente que las normas religiosas son reglas rectoras de la conducta humana , son reglas del deber ser . Por tanto, carece de sentido indagar sobre la verdad o falsedad de su contenido normativo”



Epur, estimado compañero, Jaime: ¿Puedo deducir, con toda libertad, que fundamentado en tus anteriores planteamientos, que no es posible la filosofía, la ética, la política, la República y mucho menos los Derechos Humanos?


Entonces, qué hacemos aquí, vayámonos a casa todos y que el último en salir apague la luz....

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 25/03/2016

Y nada sabe del concepto de Derecho Natural , sostenido firmemente por la Iglesia que habla de las inclinaciones innatas"hacia la verdad y el bien" :), anteriores a toda legislación positiva y que la normativa debe respetar ...



Lamento tanto que la Iglesia haya pervertdo y retrasado tanto la filosofía iusnaturalsta, una pena. Medievalismo, le llamaría yo.


Pero como hombre de ciencia me apunto a esta corriente, desde el naturalsmo de los primeros filósofos jónicos, los sofistas, pasando por el amor propio que pregonaba Spinoza y lo que en otros foros, conspicua compañera, tu presentaste que demuestran las neurociencias.


Como señalé antes: Yo entiendo que sin el iusnaturalismo no tendrían posibilidad: la filosofía, la ética, la política moderna, la República y mucho menos los Derechos Humanos.

Jaime Alfonso Celi Múnera
Derecho y ciencias políticas universid...
Escrito por Jaime Alfonso Celi Múnera
el 25/03/2016
Escrito por Jaime Alfonso Celi Múnera
A las 00:08

Hola, a todos: Las varias respuestas de Inés me llevan a precisar los comentarios vertidos en mi post anterior. En primer lugar, Inés , debo reconocer que no fueron pocos, y quizá no lo sean en el presente, los desafueros cometidos por miembros de la Iglesia católica, que causaron y causan dolor y producen extravíos. Como cualquier institución, la Iglesia está compuesta por seres humanos, sujetos a errores y a desvaríos. No disculpo ni estoy de acuerdo con esos vejámenes. También manifiesto que la libertad religiosa protege a quien se considera agnóstico o ateo , eso no lo discuto pues cada persona es libre de creer o de no creer en un Ser Trascendente. Pero lo que quiero señalar, más que detenerme en la historia de la Iglesia católica, es el origen de la religiosidad en el hombre.

Pongamos todo en contexto: si nos atenemos a la información que aparece en Wikipedia , al consultar la voz religión , tenemos que, según estadísticas del 2010, 5. 800 millones de personas, es decir, el 84% de la población mundial, tienen algún tipo de creencia religiosa. Según la tesis de Hitchens , esto quiere decir que hay 5. 800 millones de personas que son esclavas de una creencia religiosa totalitaria. O sea, que más de la mitad de la humanidad se debaten en la esclavitud de una creencia religiosa. Debería importar dicha estadística sobre una clase de esclavitud moderna, la de la creencia religiosa, no es cierto?. Pero, en realidad, dicha conclusión no importa en absoluto, porque ninguna de esas 5. 800 millones de personas se detiene a pensar en que es esclava, no considera tener tal condición, ya que libre y voluntariamente ha elegido creer en algo trascendente. De ahí que haya manifestado que, desde el aspecto práctico, la tesis de Hitchens no tenga ninguna trascendencia.

Ya en otros debates he señalado que, al parecer, los modernos avances de la ciencia han determinado que la religiosidad del ser humano le viene dada en sus genes . En la actualidad, varios experimentos han permitido sostener que el comportamiento prosocial, que pueden impulsar las influencias religiosas, depende de una variante genética. Un equipo de científicos en la Universidad de California, analizó en concreto como el gen para el receptor de dopamina D4 interactuaba con la influencia de la religión , para provocar un comportamiento prosocial específico. Se logró concluir que aquellas personas con una variación particular en el gen receptor D4, presentaron un impulso prosocial realmente importante, a partir de la influencia religiosa.

Así que si hablamos de esclavitud respecto de una creencia religiosa totalitaria, tendríamos que concluir que dicha esclavitud nos viene dada por nuestra herencia genética. Recordemos que hay teorías que señalan que la religión todavía está presente en muchas vidas, gracias a mecanismos de condicionamiento inconscientes, que, al igual que los genes , se replican y pueden pasar, fácilmente, de una generación a otra.

De ahí que, como ya he manifestado, poco importa si el ser humano está sujeto a una esclavitud relacionada con una creencia religiosa totalitaria. Lo cierto es que más de la mitad de la humanidad cree en algo trascendente y que el concepto de esclavitud les tiene sin cuidado, porque son libres para escoger entre creer en algo o no creer en nada.

Inés considera que el hombre creyente es esclavo “… desde que renuncian a pensar por si mismos, desde que acatan a un dogma, generalmente transmitido por sus padres y que les impide cuestionar nada ”. Inés parte de una falsa hipótesis pues llega a la conclusión que aquella persona que es creyente “ renuncia a pensar por sí mismo ”, lo cual evidentemente es falso. Qué pensaría un ateo si un creyente adujera que por serlo ha renunciado a pensar por sí mismo?. Seguramente concluiría por afirmar la falsedad de dicho razonamiento, porque el ser creyente no impide a la persona seguir gozando de sus facultades mentales, salvo que se considere que por el hecho de creer en algo ya la mente deja de funcionar y la persona queda convertida en un simple ente. De otro lado, cualquier persona, en cualquier país del mundo, está sujeta al acatamiento de multitud de dogmas, no sólo religiosos . Se acata el dogma de la autoridad del Estado, se acata el dogma de que la voluntad de la mayoría que decide debe respetarse, se acata el dogma de la separación de poderes del Estado, se acata el dogma de que las estipulaciones de los contratos deben cumplirse a cabalidad, se acatan los dogmas de las leyes económicas, etc. En fin, se acata uno de los dogmas más fundamentales sobre los que se asienta el concepto de sociedad, cual es el de la renuncia a ejercer la venganza privada cuando se ha sufrido una lesión o daño en espera que una autoridad del Estado, legítimamente constituida, restablezca el equilibrio y ejerza justicia, o el dogma del contrato social roussoniano. Y por el hecho de aceptarlos y acatarlos a nadie se le ocurre decir que estas personas han renunciado a pensar por sí mismos. Por esta razón, este argumento, esgrimido por Inés , es deleznable y pueril.

De otro lado, Inés olvida algo fundamental: En su obra “ La lucha por el Derecho ”, Rudolf von Ihering nos hace caer en la cuenta que “ Todo derecho que ha existido en el mundo debió ser adquirido por la lucha; los principios del Derecho que están hoy en vigor han tenido que ser impuestos por la lucha a quienes no los aceptaban; por ello todo derecho, tanto el derecho de un pueblo como el de un individuo, suponen que sus titulares, el pueblo y el individuo, estén constantemente dispuestos a defenderlo ”. De ahí que los creyentes estén en todo su derecho de defender su creencia, al igual que podría hacerlo el agnóstico o el ateo en defender la suya. De ahí su consagración en los ordenamientos jurídicos del mundo y su protección y tutela por las autoridades correspondientes.

Inés afirma “ Y usted dice. Que carece de sentido indagar sobre la verdad o falsedad de la NORMA RELIGIOSA?... Siendo que la Iglesia se acoge a la doctrina del derecho natural , sosteniendo la existencia de principios morales y universales sobre los cuales se deben basar las normas ” Es evidente que Inés trata de tergiversar lo que dije o no comprende bien lo que escribí. Las llamadas “normas rectoras de la conducta humana no están sujetas al proceso de verdad o falsedad . Por eso expuse tres ejemplos: el primero desde el Derecho, el segundo desde los convencionalismos sociales y el tercero desde las normas religiosas . Si, en el Derecho, hay una norma de tránsito que indique que si violo una señal de semáforo en rojo estoy sujeto a una sanción pecuniaria, puedo acaso preguntarme si dicha norma jurídica es verdadera o falsa?. Si existe un convencionalismo social que determina que las personas no deben ir desnudas en público, acaso puedo determinar si esa norma social es verdadera o falsa?. Si voy a Stonehenge, vestido como druida celta y me reúno con otras personas para celebrar un culto al Sol, creyendo en el Sol como Padre de todas las criaturas vivientes, acaso podré decir que la norma religiosa es verdadera o falsa?. Por principio, ninguna norma rectora de la conducta humana resiste el ejercicio de indagar si es verdadera o falsa, ya que contra qué podré comparar el resultado?. Por esto, manifesté que carece de sentido indagar si las normas rectoras de la conducta humana son verdaderas o falsas ya que lo único que interesa, cuando estamos en presencia de esta clase de normas, es determinar si son obligatorias o no.

Inés puede ser muy buena sicóloga o siquiatra pero ha olvidado completamente el Derecho. Manifiesta también que “ Don Jaime, con todo respeto, le comento que acaba de cometer un ERROR GRAVÍSIMO

Señor mío si bien soy kelseniana, una defensora del iuspositivismo, no por eso dejo de indagar acerca de la justicia de la norma civil...

¿Y usted dice. Que carece de sentido indagar sobre la verdad o falsedad de la NORMA RELIGIOSA?... Siendo que la Iglesia se acoge a la doctrina del derecho natural , sosteniendo la existencia de principios morales y universales sobre los cuales se deben basar las normas ”.

Dejemos que sea Edgar Bodenheimer quien conteste la aseveración falsa de Inés respecto al Derecho Natural Cristiano . “ Durante la Edad Media todos los cristianos tuvieron un mismo concepto del universo: el expuesto en el Nuevo Testamento y en las enseñanzas de los Padres de la Iglesia. La filosofía jurídica – como las demás ramas de la ciencia y el pensamiento – estuvo dominada por la Iglesia y sus doctrinas. Pero no se perdió la herencia de la Antigüedad. La concepción de la naturaleza del Derecho que tuvo la Iglesia sufrió una fuerte influencia de los pensadores griegos – especialmente Aristóteles y los estoicos – y de los jurisconsultos romanos. Tomó el concepto del Derecho Natural de los estoicos y los juristas romanos que lo habían puesto a prueba en la teoría del jus gentium. Pero el concepto de Derecho Natural fue adaptado a las doctrinas de la Iglesia cristiana. El Derecho Natural fue aislado de su íntima conexión con el universo físico y trasplantado a la esfera espiritual, convirtiéndose en un Derecho Divino manifestado por la Revelación. En cuanto tal, se contraponía al Derecho humano. San Isidoro de Sevilla, eclesiástico del siglo VII, cuyas opiniones fueron parcialmente incorporadas al Decretum Gratiani – la parte más antigua del Corpus Juris Canonici – dice: «Todas las leyes son divinas o humanas. Las divinas se fundan en la naturaleza, las humanas en las costumbres; y éstas difieren entre sí porque los distintos pueblos han preferido distintas leyes». La Iglesia suponía que las reglas del Derecho Natural eran anteriores a la organización del Estado y que ostentaban el carácter de verdaderas normas jurídicas. Se consideraban como superiores a las normas de Derecho Positivo – eclesiástico o secular – y obligatorias tanto para el Papa como para los gobernantes seglares… ” (“ Teoría del Derecho ”, Fondo de Cultura Económica, quinta reimpresión, México D.F. , 2007, página 146 y siguiente). Como puedes ver, Inés , dado que la Iglesia católica hacía derivar el Derecho Natural de la misma Revelación divina, no había por qué plantearse la pregunta acerca de su validez o falsedad pues, como sabemos, esta Revelación, para los católicos, es el acto de Dios por medio del cual se revela a los hombres, está más allá de cualquier duda y , por tanto, se toma siempre como verdadera; es por esto que, por esta vía, se dice que el Derecho Natural Cristiano entronca con el Derecho Divino y se establece una perfecta armonía entre el Nuevo Testamento, el Derecho Divino y el Derecho Natural Cristiano.

Por otro lado, Inés , confundes la norma jurídica de carácter religioso , que a fin de cuentas es una norma jurídica como cualquier otra (como es el caso de las normas jurídicas incorporadas en el Derecho Canónico y el propio Derecho Natural cuando contiene elementos religiosos) con la norma religiosa per se , que es una de las clases de las normas rectoras de la conducta humana . La norma religiosa es aquella que el ser humano considera obligatoria para alcanzar, a través de su cumplimiento, un fin sobrenatural. Estas normas, en cuanto a su origen, son de carácter heterónomo (son creadas por un Ser trascendente y en esto se diferencian de las normas morales , que tienen carácter autónomo) e imponen deberes pero no facultan a ninguna otra persona para obligar a su cumplimiento, por lo que son unilaterales . De esta manera, la norma religiosa depende, para su cumplimiento, de la convicción o voluntad particular de la persona que cree en ella y que la cumple. Se te disculpa, Inés , tu confusión y tu desconocimiento pues, a fin de cuentas, no estás preparada para intuir la sutileza que hay en las doctrinas, normas e ideas religiosas, dada tu particular condición.

Inés trata de hacernos creer que sólo la Iglesia cristiana consideraba a la mujer como un ser inferior, pero ello no es del todo cierto. Es evidente que, desde la Iglesia cristiana, se pronunciaron frases altisonantes contra la mujer y durante mucho tiempo fue infravalorada, pero como manifesté ya, todo debemos ponerlo dentro del correcto contexto. Ya desde los griegos clásicos se tenía un pobre concepto de la mujer y los escritores antiguos, de distintas épocas, abrevaron en sus fuentes. Por ejemplo, Aristóteles enseñaba que el valor del hombre estribaba en el mando y el de la mujer en la sumisión, y que si bien la mujer tiene alma, no la tiene en plenitud como el varón. Esquilo , en su obra “ Siete contra Tebas” , afirmó: “ Mujer, tu papel consiste en conservar tu paz y en mantenerte dentro de la casa ”. Antífanes dijo: “ Respecto de una mujer confío tan sólo en una cosa: que no resucitará después de muerta. En todo lo demás desconfío de ella ”. Anacreonte expuso: “ La naturaleza dio cuernos a los bueyes, pezuña a los caballos, velocidad a las liebres, la aptitud de nadar a los peces, la inteligencia a los varones, y ya no le quedó nada que dar a las mujeres ”. Y podríamos seguir arrumando citas respecto de la minusvalía de la mujer. No fue solamente el cristianismo quien minusvaloró a la mujer; era la sociedad de la época antigua la que tenía el concepto de que la mujer valía poca cosa, quizá con la excepción relevante, en algunos aspectos, de la sociedad romana. En un ensayo de Amparo Gómez Rodríguez , sobre “ Lo femenino en el pensamiento y la ciencia griega ”, incluido en el Seminario «Orotava» de Historia de las Ciencias, año VII, se lee: “ De una orilla a otra del mundo griego, de un extremo a otro de la escala social y durante muchos siglos las mujeres compartieron una realidad caracterizada por la subordinación, la exclusión y la pasividad… Consideradas un valor apreciado y signo de prestigio en el mundo aristocrático de los héroes, una boca inútil en época de crisis agraria (como muestra Hesíodo) o garantes de la transmisión del patrimonio en la época clásica y helenística, su espacio en la sociedad se limita al de guardianas del hogar doméstico sin apenas diferencia con la esclava, tal vez con la excepción de Esparta ” (obra citada, página 147). Era la cultura de la época infravalorar a la mujer, como en otras épocas se ha infravalorado a otras minorías (negros y homosexuales, por ejemplo) y, por tanto, no sólo fue el pensamiento cristiano quien así procedió.

A propósito: cuando se juzgan los hechos históricos pasados debe tenerse cuidado en no juzgarlos con los parámetros de la sociedad moderna, que es la propia de quien establece la comparación o el juicio. Para juzgar los hechos históricos es necesario transportarnos a la cultura y pensamiento de la época, para así comprender mejor las situaciones, las acciones y las palabras de quienes fueron sus protagonistas. Juzgar con la visión moderna hechos del pasado y a sus protagonistas es el peor error en el que puede caer cualquier persona que pretenda emitir un juicio de valor sobre un hecho pretérito.

Jaime Alfonso Celi Múnera
Derecho y ciencias políticas universid...
Escrito por Jaime Alfonso Celi Múnera
el 26/03/2016

Hola, Enrique: Escribiste en uno de tus post lo siguiente:” ¿Puedo deducir, con toda libertad, que fundamentado en tus anteriores planteamientos, que no es posible la filosofía, la ética, la política, la República y mucho menos los Derechos Humanos? ”.

Nadie ha dicho eso, Enrique. Tal vez no has comprendido bien mis planteamientos. He manifestado que dentro de las normas rectoras de la conducta humana , a más de las normas jurídicas , convencionalismos sociales , normas morales , se encuentran también las normas religiosas . Esta categoría de normas rectoras de la conducta humana tiene como distinción que son reglas del deber ser . Como una de las características propias de este tipo de normas está el que carece de sentido predicar de ellas su verdad o falsedad ya que lo único que debemos preguntarnos, frente a ellas, es si son o no obligatorias. En otras palabras, cuando estamos frente a una norma jurídica, un convencionalismo social, una norma moral o una norma religiosa no cabe indagar sobre si son verdaderas o falsas. Te pongo un ejemplo: el católico tiene por norma religiosa , derivada del primer mandamiento, “ Amar a Dios sobre todas las cosas ”. Acaso podemos indagar si es verdadero o falso este precepto o mandato religioso?. Por supuesto que no. Igual acontece con las reglas jurídicas, los convencionalismos sociales y las normas morales. De ellas no se indaga si son verdaderas o falsas pues quién está en capacidad de determinar su deber ser?. Mediante que método experimental podemos llegar a concluir que son verdaderas o que son falsas?. Un convencionalismo social puede ser una regla de cortesía, por ejemplo, que debo ser hospitalario cuando alguien me visita. Acaso puedo determinar si esta regla social es verdadera o falsa?. Una norma jurídica prescribe la separación de los poderes del Estado en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Acaso puedo determinar si esta regla jurídica es verdadera o falsa?. Frente a las reglas del deber ser que son normas rectoras de la conducta humana sólo cabe preguntarse sobre su obligatoriedad o no.

Por otro lado, una cosa son las normas religiosas (que son una clase de las normas rectoras de la conducta humana ) y otra muy distinta es el Derecho Natural . Al decir “ Derecho ” ya estoy determinando, de antemano, que el ordenamiento que contiene ese tipo de normas es de carácter jurídico. Por eso, el Derecho Natural para algunos, forma parte del Ordenamiento Jurídico propio de un Estado determinado (hay una corriente positivista que no confiere ningún valor a las reglas del Derecho Natural).

Al hacer referencia a la Escuela tradicional católica del Derecho Natural , un magnífico jurista, compatriota de Inés , llamado Enrique R. Aftalión , junto con José Vilanova , manifestaron lo siguiente, haciendo una exposición crítica de dicha Escuela: “ La fundamentación del Derecho en la mente divina – voluntad o inteligencia de Dios – constituye una posición metafísica, teológica, que excede toda posibilidad de verificación y que, por lo tanto, de poca ayuda puede ser para el jurista en tanto que científico o aun para el filósofo del derecho que, en estrecha colaboración con la ciencia dogmática, se proponga el esclarecimiento de los presupuestos de la tarea científica. Se trata, en suma, de una afirmación de metafísica racional, al estilo tradicional, inverificable desde el punto de vista kantiano, en cuanto implica llevar nuestra conceptuación y nuestra facultad de razonamiento más allá de los límites en que su uso es legítimo, limites constituidos por la experiencia …” (“ Introducción al Derecho ”, Abeledo Perrot, segunda edición, reimpresión, con la colaboración de Julio Raffo , Buenos Aires, 1994, página 221). Si esta postura vale como crítica de la Escuela tradicional católica del Derecho Natural con mayor razón tiene validez cuando lo que se cuestiona es la propia norma religiosa , su deber ser como norma rectora de la conducta humana .

Espero, Enrique , que comprendas a cabalidad esta explicación que te he dado.

Mahawakya Locus Loci
Lenguas modernas universidad de caldas...
Escrito por Mahawakya Locus Loci
el 26/03/2016

Hola a todos, les comparto este aparte de un viejo filósofo...


“Abordemos, pues, el derecho penal. Entre las tesis radicalmente falsas de Kant se cuenta la ya citada de que no existe un pleno derecho de propiedad al margen del Estado. Yo he deducido ante ustedes como se da también en el estado de naturaleza una propiedad cabal, es decir, aquello que es poseído con un derecho natural perfecto, esto es, ético, que no puede verse vulnerado por la injusticia, pero que si puede ser defendido frente a las agresiones exteriores sin incurrir en ella. En cambio, el derecho penal no puede darse propiamente en modo alguno fuera del Estado, pues el concepto de castigo se reduce a lo siguiente: la emisión de un mal como secuela de una acción ocasiona que dicha acci6n quede amenazada por una ley a fin de prevenir aquel mal. El castigo presupone por lo tanto la ley . Todo derecho penal se ve fundamentado únicamente por la ley positiva, esta determina un castigo para la contravención antes de que ocurra, proporcionando por medio de tal amenaza un contramotivo que contrarreste cuantos motivos puedan inducir a esa contravención, La ley positiva se ha de considerar como sancionada y reconocida por todos los ciudadanos. Se funda, pues, en un contrato comunitario a cuyo cumplimiento están obligados bajo cualesquiera circunstancias los miembros del Estado, viéndose obligados a la ejecución de los castigos por una parte y a su cumplimiento por la otra, de ahí que la imposición forzosa de su cumplimiento no tenga un carácter injusto, sino todo lo contrario. Por consiguiente , el fin inmediato de la pena en cada caso concreto es la consumaci6n de fa ley en cuanto un contrato. La finalidad propia de la ley es, sin embargo, la intimidaci6n del menoscabo de los derechos ajenos. Pues precisamente para quedar protegido ante las injusticias es por lo que cada cual se adhiere al Estado y renuncia a cometer actos injustos, a la vez que asume las cargas para la conservación del Estado. Así pues, la ley y su ejecución, la pena, se hallan esencialmente orientadas hacia el futuro y no hacia el pasado. Esto es lo que diferencia al castigo de la venganza, que no sólo es harto innoble, sino también i n justa; esta última se ve motivada exclusivamente por lo acontecido, esto es, por el pasado en cuanto tal.

Toda revancha de la injusticia perpetrada mediante la irrogación de un dolor que no tenga sus miras puestas en el futuro supone una ven ganza y no puede tener otra finalidad que la de aliviar el propio dolor mediante la contemplación del padecimiento ajeno que se ha ocasionado. Semejante maldad y tamaña crueldad no resultan éticamente justificables. La injusticia que alguien me inflige no me autoriza en modo alguno a infligirle una injusticia y, por ello, eI mal que yo le inflija no dejara de ser injusto. La devoluci6n del mal con mal sin una mirada ulterior no es ética ni tampoco puede justificarse merced a ningún fundamento racional y el jus talionis erigido por si solo como el ultimo principio del derecho penal, carece de sentido. Por eso la teoría kantiana del castigo como mera represalia basada en el revanchismo representa un parecer absurdo y totalmente infundado. Lo que distingue al castigo de la venganza es el fijar sus metas en el futuro; a este solo le interesa el castigo cuando es ejecutado con miras al cumplimiento de una ley, pues solo mediante esa puntual ejecuci6n conserva el castigo su carácter ineludible y obtiene la fuerza necesaria para preservar la ley, lo que constituye su autentica misi6n. Con toda seguridad un kantiano vendría a objetar que con este planteamiento se utilizaría al delincuente castigado tan sólo como medio. A la hora de

formular su imperativo categ6rico Kant utiliza este aserto: «se debe tratar siempre al hombre como fin y nunca como medio» y los kantianos no se han cansado de repetirlo, pues la gente en general adopta gustosamente principios que les dispensan de cualquier reflexión ulterior. La Frase no deja de sonar rimbombantemente bondadosa y tampoco falta a la verdad. Sólo que, examinada con algún detenimiento, expresa la regla de nuestro comportamiento para con los demás de un modo muy indirecto, vago e indeterminado y, a la hora de aplicarla, hemos de aportar aclaraciones, modificaciones y determinaciones particulares para cada caso en concreto, puesto que su carácter universalista resulta insuficiente y deja lugar para la duda.A nuestro modo de ver, un asesino condenado por ley a la pena de muerte ha de ser utilizado sin duda y con pleno derecho como mero medio. Merced a él se ha visto perturbada la seguridad pública, fin primordial del Estado que continuaría en suspenso si no se cumpliese ahora la ley. Por eso él, su vida y su persona, ha de servir ahora como medio para el cumplimiento de la ley y el restablecimiento de la seguridad pública; ahora se ha convertido con todo derecho en ese medio para la ejecuci6n del contrato social suscrito también por él en cuanto ciudadano; en virtud de tal contrato, para disfrutar de seguridad en lo referente a su vida, libertad y propiedad, el habrá entregado como prenda de la seguridad de los demás su propia vida, su libertad y su patrimonio, quedando ahora confiscada dicha fianza. Cabe asemejar al delincuente condenado a muerte con un miembro carcomido por el cáncer o la gangrena y que, por lo tanto, debe ser amputado, si no se quiere que el mal se extienda por to do el cuerpo; pues, al igual que el cáncer y la gangrena pueden afectar por contagium las zonas más próximas a las ya afectadas, un delincuente impune será imitado por nuevos delincuentes merced a su ejemplo. Este efecto solo puede suprimirlo la aplicación de la ley, la pena de muerte, al igual que la extensión de la gangrena o eI cáncer solo se detiene mediante la amputación del miembro afectado.

Esta teoría del castigo es, sustancialmente, la misma que imperaba antes de Kant y resulto suplantada tras él por nuevos errores.

Entre el castigo y la infracci6n ha de haber una cierta correspondencia. Pero la medida de dicha relación proporcional no es el grado de inmoralidad de la infracción, ya que el Estado carece de finalidad ética y no se cimienta sobre el fundamento de la moralidad, sino sobre el de la seguridad. La medida de tal proporción es la magnitud del daño que el infractor ocasiona al damnificado. Si para prevenir un daño minúsculo se amenaza con una severísima pena, cual sería el caso de que eI Estado asegurara nuestro sueño poniendo en peligro la vida de los demás, al castigar con la muerte la perturbación del descanso nocturno, entonces nos hallaríamos ante una institución inmoral, ante una injusticia sancionada. Esta es, desde luego, una consideración ética, pero de carácter negativo. El Estado no supone un medio hacia la moralidad, mas no puede permitirse constituir él mismo una injusticia ética, si pretende estar integrado por gente justa. Así pues, la medida en cuestion viene dada por la magnitud del daño precavido. De ahí que con toda justicia corresponda la pena de muerte al asesinato, porque para cobrar seguridad sobre nuestra vida conforme al derecho reclamamos como fianza la vida del otro. Y por esa misma razón la muerte no se corresponde cabal mente con un simple robo . También hay que tomar en cuenta la facilidad de la infracción y la dificultad de su descubrimiento; cuanto mayo res sean ambas, tanto más rigurosas habrán de ser las penas, pues si al infractor l e cabe confiar en que no será descubierto, ha de tener motivo para temer aún más el caso de que sea descubierto. Esa es la razón de que sean tan severas las penas para quienes atentan contra los arboles: la dificultad de que sean descubiertos. El mero hecho de hacer fuego en eI bosque se ve penalizado con eI castigo del carro en Potsdam, no a causa de la inmoralidad del acto, que no es la medida aquí, sino por causa de la magnitud del perjuicio en caso de un incendio forestal. El quebrantamiento de una cuarentena está sancionado con castigos muy severos a causa del ingente volumen del daño y de la facilidad con que puede llevarse a cabo la infracción, la más mínima infracción en este sentido se ve sancionada con varios años de galeras, tanto para los extranjeros como para los aborígenes, y su franco quebrantamiento con la pena de muerte la mayoría de las veces, según lo que me cuentan acerca de la cuarentena en Marsella. En Francia la muerte pende sobre una defensa personal contra un gendarme, suponiendo esto algo totalmente injusto; el fin era poder arrestar en caso de necesidad a toda una turbamulta de alborotadores 0 una banda de rateros merced a un único gendarme, puesto que toda resistencia se hacía aquí acreedora de la muerte. El Estado quiso conseguir aquí mediante la motivación lo que ya se lograba por mor de la mera causalidad física, pretendiendo economizar el número de los gendarmes a costa de poner en peligro la vida de los súbditos. Algo harto injusto.

He dicho que el sufrimiento es consustancial a la vida y que una fuente capital de dicho sufrimiento es la Eris. EI Estado supone, por lo tanto, el medio merced al cual el egoísmo aliado con la razón intenta esquivar sus propios fatídicos resultados, que se vuelven contra el mismo, particularmente los de Eris, y que cada uno propicie el bien de todos porque vea en ello el suyo propio. En el seno del Estado no solo se ve cada cual asegurado ante la humillación de su derecho por parte del otro, sino que también se acomete la distribución de la industria, por medio de la cual se logra que las fuerzas humanas reunidas dentro del Estado conviertan al resto de la naturaleza en algo más solicito cada vez y esas fuerzas unidas fomenten el provecho de todos, resultando un beneficio que ninguno podría lograr individualmente; así las cosas, si el Estado pudiese alcanzar plenamente su objetivo, desaparecerían paulatinamente todos los males y se instauraría poco a poco un bienestar comunitario que se aproximaría mucho al país de Jauja. Ahora bien, de un lado, el Estado se halla siempre muy a la zaga de conseguir ese objetivo y, de otro, siempre restan innumerables males que son consustanciales a la vida y la tienen sumida en el sufrimiento, además de que, en caso de que desaparecieran real mente todos esos inconvenientes, nunca dejaríamos de encontrarnos al fin y a la postre con el aburrimiento, con ese tedio siempre dispuesto a ocupar de inmediato el lugar que deja vacante cualquiera de los otros males. En definitiva, El Estado no es capaz tan siquiera de hacer desaparecer la discordia entre los individuos, quienes, cuando le están vedadas las gran des pugnas, se entregan con gusto a las pequeñas escaramuzas. Y, por último, cuando Eris es felizmente expulsada del interior, retorna de nuevo desde el exterior; cuando Eris queda proscrita como conflicto entre los individuos por el establecimiento del Estado, regresa nuevamente desde fuera como guerra entre los pueblos, exigiendo con intereses y de una sola vez, cual si se tratara de una deuda acumulada, los cruentos sacrificios que habían sido sustraídos a nivel individual por mor de una prudente precaución: la doctrina del derecho. ”

Carpe Diem et Memento Mori

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 26/03/2016

Hola, Jaime, y me disculpo nuevamente por entrometerme.



"Nadie ha dicho eso, Enrique. Tal vez no has comprendido bien mis planteamientos."

Aquí voy a hacerte una concesión, compañero.



Dices, entre otras cosas, que : He manifestado que dentro de las normas rectoras de la conducta humana , a más de las normas jurídicas , convencionalismos sociales , normas morales , se encuentran también las normas religiosas . Esta categoría de normas rectoras de la conducta humana tiene como distinción que son reglas del deber ser . Como una de las características propias de este tipo de normas está el que carece de sentido predicar de ellas su verdad o falsedad ya que lo único que debemos preguntarnos, frente a ellas, es si son o no obligatorias... Mediante que método experimental podemos llegar a concluir que son verdaderas o que son falsas?.




Bueno, La verdad, no me es posible admitir totalmente ésto. Pues verás, las normas morales, , aquellas que aspiran a llevar al hombre a vivir mejor, no pueden darse el caché de excluir la experiencia.


¿Por que no?


Porque como sabes: Toda norma carece de sentido si no se puede cumplir , el deber supone poder cumplir con la exigencia de la norma, y ésta es una cuestión empírica.

También deben tomar en cuenta las consecuencias, que también son empíricas.


Inés ya nos aclaró: " La lógica jurídica está elaborada a partir de las modalidades deónticas cuyo objeto NO es determinar la VERDAD o FALSEDAD de las proposiciones, sino la VALIDEZ o NO VALIDEZ de las proposiciones


Epur, el deber supone poder cumplir con la exigencia de la norma y las consecuencias qe de su cumplimiento se deriven tienen que ver con la validez de la norma.


Creo que fue Camus quien dijo: “Cada hombre tiene el derecho a elegir lo que considera bueno desde su subjetividad…, luego la vida se encargarán de mostrar, seleccionar, el acierto y el error. ”


De quí derivo yo mi iusnaturalismo y condeno las normas religiosas por antinaturales, antifilosóficas, antiéticas, anticientíficas, antipolíticas, y hasta anticivilzadoras.



Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 26/03/2016

"Uno aprende de los errores y mejora constantemente"


En las normas religiosas no siempre cabe esta posibldidad.




HASTA PRONTO.

Mahawakya Locus Loci
Lenguas modernas universidad de caldas...
Escrito por Mahawakya Locus Loci
el 26/03/2016

Cuando buscamos culpables en cada rincón los encontramos. ¿Por què agreden al religioso sin conocerlo? El prejuicio es la norma que hace que la ira surja hasta rasgarse las vestiduras.

¿Si el hombre es "libre" por què no lo dejan ser libre? ¿Si no hay una verdad absoluta por qué se ofusca cuando se habla de ella? La "ignorancia" no se cura con insultos, los insultos son la liberación de la ira al sentirse impotente de no hacer comprender al otro lo que uno a su propio modo de ver lo tiene claro.

Sé que les da ira cuando un ataque del extremismo Musulmán se perpetúa, claro que si mueren cirstianos, tal vez no, en fin. Piensen un poquito sobre quien frenó la expansión del Islamismo y como lo hizo, una barbarie a los ojos de hoy ¿Qué harbía sido del mundo si no?

No faltará la iracunda que diga, no pues sólo eso faltaba, que tuvieramos que agradecerle a una manada de machistas, homofóbicos, homosexuales inconfesos e ignorantes!

Inés, como psicoterpeuta está como los curas, predicas pero no aplicas, y como abogada dejas mucho que pensar pues todo lo resumes a la ignorancia, con lo cual el desconocimiento de la norma no lo exime del castigo.

Aunque obvio, no espero respuesta, sigo divagando como hablándome a mí mismo sobre un personaje ficticio, al mejor estilo Emción!

Al decir que no hay verdad absoluta, contradictoriamente ya se está estableciendo una.

Saludos,

Carpe Diem et Memento Mori

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 26/03/2016

"Sé que les da ira cuando un ataque del extremismo Musulmán se perpetúa, claro que si mueren cirstianos, tal vez no, en fin. Piensen un poquito sobre quien frenó la expansión del Islamismo y como lo hizo, una barbarie a los ojos de hoy ¿Qué harbía sido del mundo si no?"


Ja, ja, jaj,ja.... Este tipo de propuestas se está poniendo muy de moda... Ja, ja, ja no es la primera vez que la escucha ni será la última... Ja, ja ,ja.

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 26/03/2016

Gracias, Inés, vale la aclaración.


Resulta que la "realidad real" me dificulta mucho permenecer en esta "realidad virtual".

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 26/03/2016

Oye, Mahawaki, con esa lógica se os adelantaron los nazis y los sionistas.... Ja, ja, ja.


Nazis, sionistas, cristianos eclesiásticos, ja, ja ,ja.... Fundamentalistas todos, hermanos ideológicos, no entienden nada.


En serio, la propuesta se está hacendo viral.


Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 26/03/2016
Escrito por Enrique Enrique
Ayer a las 22:38

"Sé que les da ira cuando un ataque del extremismo Musulmán se perpetúa, claro que si mueren cirstianos, tal vez no, en fin. Piensen un poquito sobre quien frenó la expansión del Islamismo y como lo hizo, una barbarie a los ojos de hoy ¿Qué harbía sido del mundo si no?"



Piensen un poquito... Como s te hubieras detenido a hacerlo un poquto antes de subir semejante "lucidez"... Incríble.... Ja, ja, ja.


Libertad de expresión, vaya!.... ¿Acaso sabeis lo que significa?






“La moderación en el temperamento es siempre una virtud, la moderación, en los principios, es siempre un vicio. ”


Thomas Paine



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Yo también, Inés, yo también.

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 27/03/2016
Escrito por Enrique Enrique
A las 04:15


Así es, compañera y piden que te autocensures, que te hagas rehen de los bárbaros, porque eso es lo que son, apologistas de la barbarie, de la tribu, de la tiranía... ¿Puedes creerlo?


"El problema de las palomas, aquellos dispuestos a renunciar a algunas libertades , es que pasan por alto que la libertad de expresión ya es un compromiso, un encuentro a mitad de camino y un acto de enorme moderación, la que deviene del hecho de darle a todos el mismo reconocimiento, la misma legitimidad. Desandar ese camino, y por ejemplo declinar o moderar ese derecho, primero, obliga a una sociedad a la autocensura y, en el largo plazo, la convierte en rehén de los déspotas." Hector Shamis

Mahawakya Locus Loci
Lenguas modernas universidad de caldas...
Escrito por Mahawakya Locus Loci
el 27/03/2016

Ese es el gran propblema con la libertad de expresión, que al giual como yo digo lo que pienso y quiero, otro piensa y dice cosas que quiere y se le antojan y todo tuvo matiz de poder con lo de la relatividad, no en lo concierniente totalmente a la teoría de Einstein, sino en el hehco de interpretar y hacer de cada interpretación un punto de vista con validez per se. No es posible tal cosa, la percepción es relativa, subjetiva, peo lo facto es sòlo una cosa independientemente de la mirada que se le dé y todas las posibilidades de hehco que albergue.

¿Si no hay hechos, que vas a interpretar? Parece que la lógica de ustedes se ciñe a dichos de otros y no a su criterio propio, eso es válido, da confianza, pero en cualquier momento los abandona esa confianza.

Entiendo completamente lo que quieren decir con libre expresión, pero hay gente que tiene tan enrraizadas sus creencias religiosas que cualquier cosa es un insulto. Es igual que con mi libertad de expresión, diga por ejemplo, Enrique, que tu mare es una puta porque no me gusta tu forma de ser. ¿Por qué les cuesta respetar las creencias de otros? No se esfuercen por abrir sus ojos, no seasis tan vanidosos, o bondadosos, vaya uno a saber.

Aclaro, no soy cristiano! Pero si así lo quieren pueden tratarme como tal, no importa. Nada de eso me importa porque no soy la interpretación de alguién, yo simplemente tengo la idea y la descripción propia de lo que soy. Tambien, si no quieren tratarme, tampoco importa. Si importa, no importa, y si no importa, tampoco importa.

Ustedes para deniograr, lo tienen al hilo, pero aquello de hacer, pocón, pocón. Puede que la religión católica, por ejemplo, tenga muchos escándalos de de corrupción, y las comparaciones oportunistas y mediáticas que se hacen sólo muestra ira, odio hacia algo que no se comparte, pero ¿Alguno de ustedes sabe cuanto destina el vaticano para ayudar a los necesitados? No, saben. ¿Saben cuantas veces ah intervenido la iglesia católica para frenar un enfrentamiento nuclear? No, no lo saben. Pero si saben y especulan sobre todo el dinero que recaudan, sobre el hecho de que no pagan impuestos, etc.

De otro lado, si hice la sugerencia sobre los cruzados y los musulmanes, era simplemente para dar un matiz en cuanto a que esta es la realidad, la que nos tocó vivir, la cual no puede ser otra porque el pasado ya fue y seguirà siendo el mismo, no sirve llorar sobre la leche derramada. Y si a eso nos vamos, entonces que no se hable en la historia de Alejandro Magno, del Imperio Romano, de Atila, etc.

Desafortunadamente, la historia la cuentan los que ganan las guerras, a su manera, y como ganan, son los "buenos". Otro cuento sería esto si Hitler hubiera ganado la guerra. ¿Acaso los españoles pueden hacer algo diferente hoy en día a parte del legado que dejó Franco? Enrique muy bien lo ha referido reiterativamente, "uno aprende de los errores y mejora constantemente". Pero ustedes no aprenden de los errores, no están mejorando constantemente, se están anquilosando en la burla, no están proponiendo nada diferente a lo que ya se ha hehco y que es un error.

La libertad de expresión satura los límites de la moderación. Con límites no hay libertad, esa libertad de expresión, como mucho antes aludí, es la idea que empodera al hombre para sentirse libre, sólo sentirse.

Inesita, si te tiro un cubito de hielo en la cabeza y dices que te han golpeado con una piedra, ¿A que obedece la realidad, a la validez de tu descripción basada en tu percepción o al hecho?

Carpe Diem et Memento Mori



Mahawakya Locus Loci
Lenguas modernas universidad de caldas...
Escrito por Mahawakya Locus Loci
el 27/03/2016

Tranquilo buen hombre, que a nadie le importa quien es usted o quien deja de ser. , si MAHAWAKYA LOCUS LOCI o ALEXANDER o cualquier otro

no importa, y si importa, tampoco importa

Será porque hacemos “pocón pocón”; expresar nada más que nuestras convicciones, que nos insultan y denigran desde hace años en todos los foros, desde patéticas alianzas, desde perfiles falsos…atribuyéndonos las conductas mas horrendas y deseándonos muertes como la de Hitchens, acusándonos de pertenecer a una secta satánica, de ser varias personas con un designio predeterminado…

Será porque hacemos “pocón pocón”; que un grupete desespera de furia , ciertamente.

No sé de satánicos, no alucines que nada de eso hay


¿Qué no están proponiendo nada diferente?

Los caricaturistas políticos que condenan el autoritarismo político y absolutismo religioso llegan a todos los públicos e influyen poderosamente en la opinión pública y generalmente con mayor poder que los discursos académicos.



"La caricatura política es desde entonces un sistema de lucha dirigido con virulencia contra personajes de la vida pública, con el ánimo de ridiculizarlos para resaltar sus errores; además aporta una visión no formal a la opinión pública

Sin duda alguna, una historia general de la caricatura en sus relaciones con todos los hechos políticos y religiosos, graves o frívolos, relativos al espíritu nacional o a la moda, y que han agitado a la humanidad, resultaría una obra gloriosa e importante”

¿Y que hay con eso? No he visto el primer mal gobierno derrocado por una caricatura. La caricatura en todo caso, sólo es como una momezón que se rasca y ya . Libre expresión, aliento de libertad para las masas expresar su inconformismo ¿Then what?

Ud podrá aducir que se trató de un “cubito de hielo”, pero el impacto de un cubito de hielo arrojado sobre la cabeza puede producir sensaciones dolorosas semejantes a los provocados por una piedra o una piedrita, si lo prefiere…


Y como no me consta que se trató de un cubito de hielo, de acuerdo a mis experiencias previas, insistiré en que se trató de una piedra o piedrita


La realidad es que fue un cubito de hielo. La descripción es una interpretación, percepción subjetiva de la realidad y no obedece al hecho. Por lo tanto, aunque con validez proposicional, no tiene validezen realidad, es falso.

Si así funciona la lye, hay muchos inocentes condenados y muchos culpables libres. Pero eso no es un secreto, el dinero se encarga de hacer la descripción y la interpretación de los hechos.

Inesita, puedo llamarte como quiera, y más cuando sé que te molesta.

Tu interpretación sobre mis intenciones no es corecta, el ejemplo del hielo lo propuse porque es facil de hacer relación por densidad de materia entre el hielo y una piedra, para hacer un corolario entre la percepción, que es lo ùnico relativo que hay, y la realidad, completamente objetiva.

Estás pifiando Inesita,

Besos.

Carpe Diem et Memento Mori





Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 27/03/2016


Ja, ja, ja....


Perdón por preguntar

Pero quién es el caricaturista aquí,. Bufón, diría yo?.


. RELATIVIDAD, EINSTEIN?....." relatividad, no en lo concierniente totalmente a la teoría de Einstein"


Ja, ja ja,,,,En serio dijo Einstein?


"Ese es el gran propblema con la libertad de expresión, que al giual como yo digo lo que pienso y quiero, otro piensa y dice cosas que quiere y se le antojan y todo tuvo matiz de poder con lo de la relatividad, no en lo concierniente totalmente a la teoría de Einstein.


Qué dijo?


Inés, empiezo a sentir un poco de deja vu, esto ya lo habíamos vivido en otro foro. Recuerdas, el otro bufón que hacía alardes con Maquiavelo y ni sabía quién era. Maquiavelo, maquiavélico.... Ja, ja ,aja..


Vamos a ver, apologista de la barbarie, tú que pides propuestas


Ilústranos con con lo cncerniente y no concerniente a la teoría de Einstein, oh, sabio magono!... Ja, ja ,ja



Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 27/03/2016

"Parece que la lógica de ustedes se ciñe a dichos de otros y no a su criterio propio, eso es válido, da confianza, pero en cualquier momento los abandona esa confianza


Vamos, gran sabio... Ilústranos con los dichos de Einstein, ya que ben tuviste en traerlo hasta aquí.

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 27/03/2016

O es que acaso acertaste antes que el Genio con las ondas gravitacionales,... Ja, ja , ja,


.... No en lo concierniente totalmente a la teoría de Einstein


Vamos, apologista, dinos cómo se come esto.

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 27/03/2016

¿Alguno de ustedes sabe cuanto destina el vaticano para ayudar a los necesitados? No, saben. ¿Saben cuantas veces ah intervenido la iglesia católica para frenar un enfrentamiento nuclear?


Y tú, apologsta, sabes cuánto invierte para financiar la barbarie a a que nos somete?

Enrique Enrique
Panamá, Panamá
Escrito por Enrique Enrique
el 27/03/2016

Pero si saben y especulan sobre todo el dinero que recaudan, sobre el hecho de que no pagan impuestos



Pues págalos tú, que se financie la ignorancia y la barberie con tu expoliación, no la mía.