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Foro de Historia



La Historia su significado, dinámica y propósito

Julio Pastor
Historia universidad nacional san anto...
Escrito por Julio Pastor Castillo Castillo
el 26/07/2010

Es bien conocido la concepcion cartesiana "Dejemonos de Historias" refiere a dejarse de palabras y abocarse a lo concreto.
Ahora deseo saber las opiniones de muchas personas sobre el contenido "real" de la Historia deseo conocer vuestros puntos de vista, y poder clarificar el panorama de la teoría de la Historia abocandonos a estos tres puntos que la conforman; el significado, la dinámica y el propósito de la misma gracias

Escrito por Tobías Montesinos Martínez
el 26/07/2010

Me ha dejado usted helado con la cita de Descartes, tanta campechanía en el rígido geómetra me sonaba un poco extraño. En fin, en cualquier caso hace usted una interpretación muy particular de la recomendación cartesiana, se trataría más bien de abandonar saberes establecidos y dar rienda suelta a nuestra razón. Si eso es abocarse a lo concreto..... Se podría aceptar.

Tal y como usted lo plantea tengo la impresión de que aspira a un debate de altos vuelos y no tengo muy claro que esto tenga futuro por aquí. En varias ocasiones, y en este mismo foro, he tenido discusiones en torno a la historia, su sentido, la posibilidad de ser objetivo o imparcial, la necesidad de un método o el abandono posmoderno de ese tipo de metarrelatos, la historia como instrumento de transformación de la realidad o como justificación de situaciones de hecho. No sé si van por ahí sus pretensiones, en cualquier caso y ya que es usted quien abre el debate me gustaría leer su opinión, más que nada para tener algo más de base en una posible réplica.

Rafael
Escrito por Rafael
el 26/07/2010

La historia como ciencia interpretativa conlleva un aspecto filosófico que no debieramos obviar. Determinados acontecimientos precisan finalmente de una interpretación filosófica que los dote de sentido, un hilo conductor que puede ser positivista, materialista, hegeliano; sea cual fuere, cada uno de ellos caracterizará el mismo hecho conformando, en ocasiones, muy diferentes personalidades a partir de un mismo individuo. La historia es, por tanto, la menos científica de las ciencias, abierta a multiples manipulaciones pero inutil sin ellas.


Yo también, al igual que el señor Tobías, desearía disfrutar de la opinión del creador del tema proponiendola como guia, si esta lo merece, por supuesto.


cordial saludo.

Julio Pastor Castillo Castillo
Historia universidad nacional san anto...
Escrito por Julio Pastor Castillo Castillo
el 27/07/2010

Agradezco las sugerencias de los señores participantes en este debate, eso en primer lugar, uhm... Bueno, no pretento un debate de altos vuelos como se indica, pero si intento aprender más sobre los temas a los que refiero. Para eso busco que se me oriente en los temas, sin emabrgo debo aclarar algunos puntos.
Sí, acepto que la interpretacion sobre la cita de Descartes es muy propia, lamentablemente se dice que si lo concreto es abocarse a dar rienda suelta a la razon se puede aceptar esta interpretacion, en este caso propia, pero digo lamentable, porque creo que dar rienda suelata a la razon no es precisamente lo concreto, más bien pienso que es lo opuesto,los puntos rigidos,"saberes establecidos" ya que, "las palabras se las lleva el viento" pero los saberes rigidos No, es en este punto en el cual centro mi atencion, porque al igual que Rafael Molina creo que la Historia no es rigida, y por tal motivo la vision tanto de racionalistas, empiristas y otros no centran su atencion en esa característica de la Historia precisamente porque es variable y lo variable no es estable y lo no estable es fragil y lo fragil no es... , y creo que en nuestros tiempos esto es lo que se piensa, "concreto" y ¿La razon? Sera acaso concreta o rígida o sera como la Historia variable , creo que son estos puntos los más importantes que debemos elucidar en especial si somos dedicados al campo Histórico-social, y sí Rafael también filosófico.

Espero su pronta respuesta y nuevamente agradesco a Tobias y Rafael por su interes y apoyo.

Rafael
Escrito por Rafael
el 27/07/2010

En estos momentos no me es posible extenderme, unicamente puntualizar una de sus afirmaciones, señor Julio. Dice usted - creo que la historia no es rigida - , efectivamente la historia no lo es pero los hechos concretos si, en realidad la complejidad de esta ciencia surge del hecho de que construye sus diferentes hipotesis con elementos que debieran ser respetados en su esencia, nos alejamos de su naturaleza científica en tanto y en cuanto manipulamos dichos elementos. Recuerdo cuando jugaba de niño con mi Exin castillos que podía alterar el resultado final de mi construcción dependiendo de las combinaciones que realizase pero nunca la forma original de las piezas, lo único que conseguía al intentar forzar su encaje era romperlas, de igual manera cuando de forma consciente pretendemos "cambiar la historia" falseando la esencia de los hechos no estamos haciendo más que impidiendo la construcción de un nuevo fortín con el que seguir jugando.


cordial saludo.

Escrito por Tobías Montesinos Martínez
el 27/07/2010

Bueno, por lo que veo en su perfil, señor Castillo, es usted el que parece más capacitado para orientarnos en estos temas, y en cuanto a "saberes rígidos" temo que Descartes se refería a criterios de autoridad no demasiado fiables. Entendamos eso de la "razón" como nuestra guía más segura para determinar si nos están dando gato por liebre.

Por supuesto estoy de acuerdo en que la historia es variable, o mejor, siguiendo las precisiones de Rafael Molina, lo que cambia es la forma de interpretar esos hechos concretos. Vayamos un poco más lejos, la historia nunca ha sido la narración objetiva e imparcial de acontecimientos concretos, ha tenido siempre una función social disfrazada con ropajes académicos y respetables. Y esa función ha sido habitualmente justificar el orden establecido. Personalmente, y como sabe el señor Molina, que según me ha comunicado ha estado buceando en los archivos del foro empapándose de conocimientos, mi criterio es diferente: entiendo la historia como un instrumento de cambio social, de análisis crítico que nos permita mejorar el futuro. En un hermoso libro de análisis histórico Josep Fontana nos recuerda una frase de uno de los grandes defensores de los derechos humanos, Tom Payne: "Está en nuestras manos volver a empezar el mundo de nuevo". Creo que los historiadores tienen un papel primordial para hacer esto posible.

Julio Pastor Castillo Castillo
Historia universidad nacional san anto...
Escrito por Julio Pastor Castillo Castillo
el 27/07/2010

Bueno realmente no soy el más idoneo para poder orientar, es por eso que pido apoyo, yo mismo necesito dilucidar las cosas especialmente a la historia que como dice ud. Tobias es un "instrumento de cambio social" o bueno al menos es así como se le entiende como una guia una manera, y espero estar en lo cierto sobre su entender sobre la Historia, de cambiar a bien la sociedad. Empero debo reiterar unas preguntas que me inquietan profundamente; este modo de pensar ¿Es referente al sentido y significado de la historia o es un próposito de la misma? Es precisamente esto lo que deseo aclarar si existe realmente una diferencia entre dar sentido y significancia a algo como la Historia no por el uso que se le de sino por su verdadera naturaleza como disciplina de estudio, como un conocimiento que pueda no ser usado sino comprendido para despues tener proyeccion a cambio social, cultural o de otra indole no un instrumento, y aqui esta otro punto de confusion que deseo aclarar, "concreto" de accion sino más bien una posiblidad de enetndimiento y comprension del mundo en el cual nos toca vivir.

Gracias nuevamente por participar en este debate y espero sus oportunos puntos de vista para aclarar estos tópicos.

ATTE. Julio Pastor

Rafael
Escrito por Rafael
el 28/07/2010

Desde un punto de vista teórico, y como anhelo de futuro, señor Tobías, no puedo dejar de estar de acuerdo con usted pero ya apuntó el mismo Payne en alguna de sus obras que el mejor timón con el que el buen político debe guiar sus actuaciones son aquellas conclusiones basadas en los resultados que directamente le proporciona la experiencia sobre hechos concretos y la razón como representación del "sentido común", por encima de valoraciones históricas abiertas por completo a interesadas interpretaciones.

El historiador, en su faceta de analista político, debiera participar de manera activa en esa, y perdone la expresión, utópica transformación de la sociedad colaborando con los aparatos ejecutivos en la busqueda de ejemplos que iluminen la cordura de quienes han de llevar a cabo tan ardua tarea aunque creo, humildemente, que es su labor didáctica, directamente sobre la sociedad, la más importante; esta, y es sólo una opinión, debiera ceñirse a la máxima objetividad posible ya que, de no ser así, dejaremos en manos de la conciencia del docente las multiples interpretaciones ideológicas que pueden obtenerse de unos mismos acontecimientos. En resumen, voto por informar antes que formar. Los valores en los que asentar nuestras sociedades no pueden imponerse si queremos que echen raices profundas, han de ser el resultado de un cambio en la conciencia colectiva, inducido, si quiere, pero nunca impuesto. Disculpe si, quizás, me he salido algo del tema.


cordial saludo.

Escrito por Tobías Montesinos Martínez
el 28/07/2010

¿Imponer? Debo haberme explicado de manera lamentable porque nada más lejos de mi intención que imponer o adoctrinar. Eso se lo dejo a otros que suelen considerar que sus normas morales tienen valor universal, te guste o no, o las fascistas que dicen dedicarse a la historia pero están al servicio de la falsedad y la manipulación. Cuando uno se dedica a eso que se llama disciplina humanística expone razonamientos y los somete a discusión, nunca adoctrina. Voltaire lo expresó muy bien: “Escribir historia debería ser una forma de batalla en la vieja guerra por nuestra emancipación intelectual”.


Precisamente lo que yo planteaba es el conflicto frente a las visiones de la historia encargadas de justificar el orden establecido, de ahí que planteara el análisis crítico como instrumento de cambio social. Contestar a las preguntas que nos plantea el presente es establecer las causas de los problemas, determinar donde está la mentira o en qué momento se torció el progreso prometido por el humanismo ilustrado.


La palabra informar no acaba de convencerme, le explicaré por qué: no me convencen los historiadores que se encierran en su torre de cristal dilucidando sutilezas culturales al estilo de la nueva historia posmoderna, negando que el pasado sea cognoscible. Y tampoco me asemejo a ese otro historiador que se desentiende de la suerte de sus semejantes para dedicarse a una disciplina propia de élites que discurre sobre cuestiones que solo interesan a cuatro especialistas. Me temo que el mundo no está para eso sino más bien requiere gente que contribuya al esfuerzo común, a esa creación de una conciencia común, crítica, lúcida y racional, que prepare el cambio.

Queda claro que el historiador (y es otra de las discusiones más habituales) no puede ser imparcial (lo que sería en cierto modo la labor del informador), ha de ser objetivo entendiendo como tal el respeto al utilizar las fuentes y la honestidad a la hora de exponer sus conclusiones. No creo que eso le convierta en analista político, lo que ocurre es que a la hora de describir una situación histórica se lleva a cabo lo que Fontana llama una “economía política”: la explicación del sistema de relaciones humanas que las justifica. Esta labor crítica es la que algunos foreros ilustres que circulan por aquí no acaban de entender y les pone muy nerviosos.

Por cierto me gustaría, considerando que lo anterior es una tarea que en gran parte me supera, seguir aquello que decía el gran Oscar Nebreda, informar sí, pero informar deleitando.

Rafael
Escrito por Rafael
el 29/07/2010

Perdone, señor Tobías, he sido yo quién ha interpretado ese " entiendo la historia como un instrumento de cambio social, de análisis crítico que nos permita mejorar el futuro", como la instrumentalización de esta hacia la consecución de un fin determinado, de ahí que ante la duda en cuanto a la naturaleza de dicho fin manifieste mis reticencias a cualquier tipo de utilización de una ciencia extremadamente manipulable y contra la que la gran masa se encuentra indefensa, soy de los que piensa que a la mezquindad humana no se le puede dejar abierto ni el más mínimo resquicio.


No coincidimos, y eso es evidente, en el papel preponderante que otorgamos al historiador. Yo veo en él al investigador que bucea entre las pruebas que el pasado nos ha dejado intentando rescatar la autenticidad de los hechos. No digo que su postura haya de ser pasiva en cuanto a la interpretación posterior de esos acontecimientos pero contemplo con menos suspicacias que sea la propia sociedad a través de organos competentes quién colabore activamente, en su libertad de conciencia, a realizar dicha labor. Permítame el burdo ejemplo, pero de la misma manera que Fleming precisó de la colaboración de químicos que desarrollaran los procesos necesarios para sintetizar y universalizar el uso de la penicilina, los historiadores precisan de aquellos elementos activos de la sociedad que interpreten de la forma más ecuanime posible aquellos acontecimientos que puedan servirnos para establecer unas reglas de convivencia mejores para todos.

Distinga, por favor, en mi discurso, la postura particular del historiador ante sus descubrimientos, al uso social que de ellos puede llevar a cabo posteriormente, es en la segunda donde surgen mis reticencias ante la subjetividad del erudito que mediante sus interpretaciones, las de un único individuo, puede influir notablemente en la percepción del pasado y, por tanto, su proyección en el presente y futuro


No obstante, y como usted bien señala, he intentado conocer algo de la trayectoria de mis contertulios, despues de hacerlo no puedo dudar en reconcer que la naturaleza del peso de sus razones aplasta sin piedad las mias, así que reconsideraré seriamente mi postura.


un cordial saludo, señor Tobías.

Julio Pastor Castillo Castillo
Historia universidad nacional san anto...
Escrito por Julio Pastor Castillo Castillo
el 31/07/2010

Ante todo quiero decir que recién he revisado los aportes a este foro, por motivos de otra índole me fue ajena participar , ora bien pude leer las elocuentes participaciones , sin embargo he podido notar una de las grandes inquietudes sobre el oficio del Historiador, y al mismo tiempo, como se funde este punto con una de las preguntas centrales de este debate , "El Propósito de la historia" digo esto porque veo 2 posiciones centradas al Historiador; la primera como un investigador ajeno a su entorno solo centrado en sus investigaciones y por lo tanto con el deseo de comprobar sus postulados con la mayor objetividad posible, y la segunda como un investigador que debe dar un aporte significativo que ayude al desarrollo de la sociedad y que no sea solamente un único discurso sino que también facilite en su estudio dilucidar mejores reglas de convivencia.
El propósito de la Historia creo que se entiende por ese lado como
LOEWITH ”…el propósito lo que para nosotros constituye el significado… una visión muy inglesa y muy tratada, quizá sea la única forma "sencilla" de entender el significado, quizá como relevancia por algo y no por si mismo, en fin, como Historiador diré que ambas posiciones son válidas en especial para un profesional que dese ver su trabajo desde todos los puntos posibles , se menciona que existe una intención de conciencia común, creo que el hombre es muy singular, bueno, al menos como persona, y es precisamente como tradicionalmente se dice "el hombre hace la Historia" por lo que las particularidades enriquecen a la disciplina lamentablemente no se puede buscar lo mejor para todos si se me permite otro ejemplo aunque este si es realmente no muy bueno y espero no se me tome a mal pero, por ejemplo en la ultima copa mundial de futbol España gano el torneo sin duda fue lo mejor para los españoles pero no creo que haya sido lo mejor para los holandeses, y me dirán tampoco fue lo peor, y sí es verdad por eso en cuestiones sociales históricas no podemos generalizar ni tampoco reducir las cosas a un lenguaje binario de un si o un no de un para todos o para mi. Creo que recién estamos entrando al tema y veo con mucho agrado que se toma interés sobre el mismo; pienso que la labor del historiador es más que todo ésta. Hacer reflexionar a las personas sobre todos los puntos posibles, y no solo en asuntos políticos como lo hizo Ranke.
Espero su contribución. Su amigo Julio Pastor