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Grupo de La trayectoria humana en todos los tiempos

Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 11/06/2010

Durante estos críticos decenios, también la conciencia humana ha experimentado cambios fundamentales en su modo de comprender el universo físico. La primera mitad del siglo vio cómo las nuevas teorías de la relatividad y de la mecánica cuántica -ambas íntimamente relacionadas con la naturaleza y operación de la luz- revolucionaban el campo de la física y alteraban el curso entero del desarrollo científico. Se hizo evidente que la física clásica sólo podía explicar los fenómenos dentro de un marco limitado. De repente, se abría una nueva puerta al estudio tanto de los corpúsculos más diminutos del universo como de sus grandes sistemas cosmológicos, un cambio cuyos efectos trascendieron los dominios de la física para sacudir los cimientos mismos de la cosmovisión que había dominado el pensamiento científico durante siglos. Era el definitivo adiós a las imágenes de un mundo mecánico accionado como un reloj, y a la supuesta separación entre el observador y lo observado, entre mente y materia. Con el telón de fondo que ofrecen los fecundos estudios así concebidos, la ciencia teórica ahora comienza a explorar la posibilidad de que la inteligencia y la voluntad sean inherentes a la naturaleza y operación del universo.

A raíz de estos cambios conceptuales, la humanidad ha ingresado en una era en que la interacción entre las ciencias físicas -la física, la química y la biología, acompañadas de la incipiente ecología- ha abierto posibilidades asombrosas para el realce de la vida. Diáfanos e impresionantes son los beneficios cosechados en áreas de vital interés como la agricultura y la medicina, o los que se derivan del aprovechamiento de las nuevas fuentes de energía. Al mismo tiempo, el nuevo campo que abre la ciencia de los materiales comienza a proporcionar una plétora de recursos especializados desconocidos a principios de siglo: plásticos, fibras ópticas, fibras de carbono.

Los avances de la ciencia y tecnología tuvieron efectos recíprocos. Los granos de arena -el elemento material más humilde y de apariencia más insignificante-, metamorfoseados en láminas de sílice y en cristal óptico depurado, han posibilitado la creación de redes de comunicación mundial. Ello, junto con el desarrollo de sistemas de satélites cada vez más sofisticados, ha comenzado a facilitar el acceso de las personas de todo el mundo, sin distinción, al conocimiento acumulado por la raza humana entera. Es evidente que los decenios que tenemos por delante asistirán a la integración de las tecnologías de la informática, teléfono y televisión en un solo sistema unificado de comunicación e información, cuyos dispositivos estarán disponibles a gran escala y bajo precio. Resulta difícil exagerar el impacto psicológico y social que tendrá el reemplazo previsto de la caterva de sistemas monetarios existentes -para muchos, el último bastión del orgullo nacional- por una sola divisa mundial, la cual funcionará en su mayor parte mediante impulsos electrónicos. Ciertamente, el efecto unificador de la revolución del siglo veinte en ninguna parte resulta tan palmario como en las repercusiones de los cambios que han tenido lugar en la vida científica y tecnológica. Al nivel más elemental, la raza humana está dotada ahora de los medios requeridos para realizar las metas visionarias evocadas por una conciencia en constante maduración. Visto con mayor hondura, esta potenciación está ahora virtualmente al alcance de todos los habitantes de la tierra, sin distinción de raza, cultura o nación. "Una nueva vida", vio proféticamente Bahá'u'lláh, "se agita, en esta época, dentro de todos los pueblos de la tierra; y, no obstante, nadie ha descubierto su causa o percibido SU motivo". Hoy día, un siglo después de que estas palabras fueran escritas, las repercusiones de lo que ha acontecido desde entonces empiezan a ser evidentes para todas las conciencias reflexivas.
La tierra es un solo pais y la humanidad son sus ciudadanos.
https://grupos.emagister.com/documento/_quien_esta_escribiendo_el_futuro_/1047-202536

https://info.bahai.org/spanish/

https://www.youtube.com/watch? V=OGCxnmDBE_E


Robert Cuadros
Ciencia de la informática auto-capacit...
Escrito por Robert Cuadros
el 11/06/2010

Gracias Jesús Rafael por tu participación. Y gracias por el vídeo. Tiene un mensaje hermoso.

Un abrazo fraterno.

Robert

Gricelda Fuentes
Métodos filosóficos metafísicos ------
Escrito por Gricelda Fuentes
el 12/06/2010

Expresión «sustancialidad», aplicada al hombre, indica que el hombre es un ser permanente y sustancial, y no sólo algo pasajero y accidental.


Para los que niegan la sustancialidad del hombre han recibido diversos nombres.

Doctrina de la Asociación

El hombre es un conjunto de actos sin ningún sujeto que los produzca o los sostenga. Así el hombre se hace a cada instante y está en continuo riesgo de perderse.

El hombre - el yo - la persona no es lo que es sino lo que se hace.

En el caso de los otros seres se supone que ya son y de esa forma actúan. Mientras el hombre se exige que, para poder ser, deba actuar y así hacer su ser.

El hombre es incapaz de ser el mismo un objeto, de esa forma él no puede verse ni como sustancia, ni como ser sustancial, sino como un orden estructurado de actos.


El ser

Es la vida de cada hombre en su forma concreta y singular. Se justifica porque la vida de cada uno es la realidad radical primera e indudable en la cual aparecen todas las demás realidades.

El ser del hombre es su existir, su vida y dado que la vida es quehacer, el hombre es un quehacer.

“El hombre está decidiendo constantemente lo que va a ser”


No hay “vida en acto segundo” sino “vida en acto primero”. No se trata de hacer un quehacer, sino de ser el propio quehacer

El hombre es psicológicamente libre, porque debe serlo.

Tiene quehacer metafísico para realizar una onto-determinación.

Dominio sobre los propios actos (elección) y sobre el intelecto (práctico-práctico).

Exigiría dominio no sólo sobre los actos sino sobre el mismo ser del hombre.


Ser y sustancia son realidades no idóneas para aclarar el fenómeno “hombre”.

Actualistas: afirman que el hombre es una cosa, no tiene naturaleza no tiene ser dado. No tiene naturaleza en el sentido que tienen naturaleza las cosas, y en medida en que la tiene, no se identifica con ella.

No se niega naturaleza, ni ser, ni sustancia, lo que se niega es que esto sea el hombre.

El hombre es propiamente humano de acuerdo a su quehacer. Siendo que el hombre se hace a sí mismo y no tiene otro ser que su quehacer.

- El Dinamismo del ser

Reducción de todas las perfecciones en una sola, que es la perfección del ser.

Sto. Tomás de Aquino.

Por el simple hecho de ser se contiene en sí todas las perfecciones.

El alto valor de la vida humana y su dinamismo dramático son tales por su participación del ser mismo. El esse es lo más perfecto de todo, y en comparación a todo es acto.

El Tomismo ve en la existencia no un accidente extrínseco de la esencia, sino el acto íntimo de ésta.

La esencia determina la existencia, no como la forma determina la materia, sino más bien como la materia determina la forma, es decir, limitándola.

La idea Tomista ve en el esse la noción condensada de actualidad existencial y la de una plenitud donde las diversas perfecciones esenciales representan una síntesis.

Dicha plenitud es el desplegarse mismo de la energía radical que pone el ser en sí. En particular, ángel, hombre, león ejercitan sólo bajo ciertos límites y condiciones.

Tal pareciera que la esencia se reduce a puro límite, algo negativo. El límite tiene dos facetas, una en la que excluye las determinaciones y otra en la que evidencía la perfección que delimita, ésta última es positiva.
Enriqueció al ser con toda su carga de actualidad, en no haber olvidado nunca que el ente es lo que es.

Sto. Tomás de Aquino.
La clave es no perder nunca el contacto con el ser.

El acto de ser se presenta de muchas propiedades importantes, se presenta como principio, al igual que comunión y unicicidad.
La Existencia, es aquello en lo que todos los entes convienen de un cierto modo.

Sto. Tomás de Aquino.

El esse es limitado en sí mismo, siendo relativo a la esencia, pero no por sí mismo, esa limitación viene de la esencia.

La Tesis Tomista ve en el esse el principio formal por el cual una naturaleza individual llega a ser un sujeto concreto definitivamente incomunicable.

Existe una paradoja con lo antes mencionado, pues sólo se considera superando el actuar. Por medio del actuar, a través de la causalidad, se instaura entre los entes una comunicación propiamente existencial.
* El esse puede ser participado en una infinidad de modos y por una infinidad de sujetos.


Las perfecciones que se encuentran en un ente, brotan del ser.

Sustancia

Ser que es en sí mismo, que pertenece a sí mismo y no a otro. La persona existe en sí y por eso es subsistente.

Descartes no alcanzó a resolver el problema de unir dos sustancias completas en el hombre. Su error fue ver alma y cuerpo como dos sustancias completas. Siendo que el hombre es un todo sustancial.

Sustancia individual

La sustancia es el individuo, lo universal es sustancia en sentido disminuido, pues lo universal no existe en la realidad. En la realidad existen sólo los individuos.

Saludos


Gris