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Grupo de Filosofía



La ciencia y su divulgación

Jes
Psicologia clínica/psicoanálisis ub/ua...
Escrito por Jes Ricart
el 28/07/2009

La ciencia y su divulgación . JesRICART

El presentador se lleva la primicia de lo que presenta aunque en realidad la persona decisiva de que esto pueda ser divulgado es quien lo ha descubierto. Se habla de buenos comunicadores: una pandilla de especialistas capaces de dar a conocer cosas, utilizando un lenguaje comprensivo con voces moduladas y textos generalmente cargados de superlativos y de elogios. La gente quiere escuchar cosas bonitas aunque sea para atenuar lo terrible de los contextos más desagradables. La ciencia no entiende de gustos. Hay lo que hay. El investigador expone estructuras y descubre relaciones entre elementos. Gracias a sus hallazgos el mundo va cambiando lentamente su visión ante las cosas. Un científico sintetiza el concurso de la inteligencia y de la habilidad metodológica. Un científico es un observador que eleva sus observaciones al máximo índice de complejidad. En esa tesitura se queda solo, es decir se queda con otros con los que coincide en metodología y en el campo de estudio. Están metidos en su burbuja. La sociedad los respeta pero no los entiende, los cita pero no sabe explicar exactamente el intríngulis de una teoría ( ¿Has oído hablar de la teoría de la relatividad verdad? ¿Sabrías explicarla más allá de decir que todo es relativo y por tato también conceptos como el tiempo y el espacio?). No diré ni creeré que el campo de la comunidad científica con su sosiego y con sus apariciones muy puntuales y comedidas a los medios sea el mejo de los campos profesionales. Ahí hay peleas como en todas partes y rivalidades por llevarse los honores o alcanzar la fórmula antes que el otro y así llevarse la fama (el deplorable espectáculo de los descubridores del VIH sigue estando fresco en la memoria de los reporteros).

La ciencia es el campo de registros en los que se puede estar contradiciendo la realidad mientras en ésta se sigue viviendo con nociones bastante demodé. La gente se pasa la vida por el espacio, por vivir en la ciudad, por tener una casa, por ubicarse en una zona residencial o por tener unas vacaciones pagadas en la costa del Sol. Sus conversaciones se llenan de medidas y referencias al espacio, al territorio, a los lugares, a la proximidad. La relación entre las personas también es una cuestión de espacio. Para entenderlo partamos de la definición de la distancia de acuerdo al saber euclidiano de la triada dimensional. Una distancia es el espacio que separa dos puntos. Los llamaremos P1 y P2. Que cada cual le ponga nombre a esos puntos (un domicilio, la dirección del centro de trabajo o el aeropuerto de New Jersey). Puesto que cada punto en el espacio es tridimensional representado por las coordenadas cartesianas en tres medidas (x,y,z), la distancia entre los dos puntos iníciales se obtiene a partir de calcular la relación entre sus ubicaciones. Su tridimensionalidad mide el alto, ancho y largo de cada uno de esos puntos en relación al espacio global. El resultado se obtiene a partir de la raíz cuadrada de la diferencia de cada pareja de mediciones elevadas al cuadrado sumadas entre sí. El valor de esta fórmula es que dará siempre el mismo resultado sea quien sea el observador que quiera calcularla. Este es el tributo de la metodología científica, no permitir que cada observador llegue a resultados distintos si emplea el método correcto, el único posible para hacer el cálculo exacto. Se creía que ese resultado seguiría siendo el mismo independientemente de la posición de los observadores en relación a los dos puntos cuya distancia medir. Einstein en 1905 demostró que la ecuación anterior varía si los observadores están en movimiento relativo entre sí a velocidades próximas a las de la luz. Conclusión: observaciones correctas distintas y distanciadas arrojan resultados distintos. Lo que sucede en el campo de la física en su escenario cosmológico puede aplicarse a cualquier otro asunto temático. Lo que observa el periodista desde el hotel más próximo a un frente bélico es distinto a lo que observa el combatiente en la trinchera o en los bayonetazos cuerpo a cuerpo (de acuerdo con la imagen de otras guerras, las de ahora las formas de trocearse son distintas). Las experiencias vitales de un sujeto son diferentes a las de otro aunque sus itinerarios hayan sido muy semejantes. En lo profano cada viviente extrae su sentido de la vida. Además de existencialismo y de otras filosofías que hicieron escuela cada humano desarrolla su propia filosofía vital. A parte de lo que digan todos los intérpretes de la realidad, cada viviente desarrolla o tiene la potestad de desarrollar su propia interpretación. En el debate de contrastación (desde cualquiera de sus ámbitos, desde los más profanos a los mas científicos) los distintos puntos de vista tratan de ponerse de acuerdo para unificar una concepción de la existencia. La coherencia por separado de los distintos puntos de vista en juego ha llevado a decidir que todo es relativo. Bajo el palio de esa relatividad a la totalidad han pretendido justificarse toda clase de teorías y de praxias. La ciencia es o viene a poner orden en ese maremágnum definiendo exactamente la viabilidad de cada cosa, su explicación causal y su pronóstico de futuro. De esa manera lo ajusta a su multidimensionalidad o multiversión pero sin ignorar su troncalidad, su origen y sus atributos. La ciencia observa, detecta, descubre, estudia, aísla y verifica hipótesis sobre los fenómenos con los que se va encontrando. Comparativamente a formas pre científicas para establecer conclusiones sobre el planeta o la vida, basa sus con conclusiones no en creencias ni leyendas y en principio hace de las leyes que enuncia algo que está en permanente revisión escapando de las actitudes dogmáticas. Sucede que todo conocimiento no es científico ni toda la comunidad científica está tan de acuerdo con todas las hipótesis o propuestas de leyes anunciadas. Del conocimiento pre científico, en las leyendas y mitologías se sigue aprendiendo y además de los protocolos de laboratorio y de los análisis desde la racionalización de las cosas hay presunciones desde la intuición que se verifican en la realidad (no pocos descubridores soñaron en alguna ocasión lo que descubrieron mucho tiempo después). Lo más interesante de la ciencia es su trabajo sistemático y firme, fuera de las cámaras y de los circos mediáticos, que periódica y puntualmente viene advirtiendo al resto de la comunidad humana de saberes ampliamente intuidos pero que desde su posición rigurosa se confirma y demuestra. La ciencia estaría al cargo de los hermanos mayores de la humanidad que avisan a los hermanos menores los riesgos que se están corriendo debido a sus ignorancias, descuidos o temeridades antiecológicas. Tal metáfora de la lección no será aceptada por los propios científicos que no dejan de hacer un trabajo sistemático, por no decir mecánico, que les llevan a unas conclusiones y solo a unas. El campo de relatividad no significa que todo pueda suceder sino que dentro dado un panorama inicial (unas premisas) va a suceder otro con una probabilidad p . Muchos de los acontecimientos con los que la sociedad se va a encontrando habían sido pronosticados como hipótesis muy fiables desde décadas atrás. La sociología marxista ha pronosticado las crisis económicas estructurales del sistema capitalista como algo inherente a su mismo funcionamiento. De las crisis aprenden minorías que buscan formas alternativas de vida pero la mayoría humana sigue insistiendo en vivir en las formas caducas.

Los campos de acotación científica van desde lo más microscópico (viro y bacteriología, histología, hematología…) a lo mas macroscópico: quásares, agujeros negros, nebulosas espaciales, galaxias, sistemas solares…El kibalión establecía una similitud entre lo gigante y lo diminuto. La ciencia ha comprobado una recurrencia de la forma en distintas expresiones de la materia con enormes diferencias de tamaño entre unas y otras. La creciente especiación de las formas de vida también ha llevado a una creciente especialización en estudiarlas. La visión científica necesita de la interdisciplinariedad para sostener verdades irrefutables (sin olvidar que la refutabilidad potencial de lo que sea nunca queda cerrada del todo).

En el campo de la psicología se distingue entre psicología racional y la empírica de acuerdo con Christian Wolf [1] que aporta la diferenciación entre la una de origen cartesiano y la otra de origen anglosajón en la figura de Hume. Una psicología cartesiana in extremis podría prever las áreas y factores responsables de cada conducta. Había encontrado su expresión en Karl Spencer Lashley [2] pontífice de la psicología fisiológica en los años 30 del XX [3] .

No existe una teoría consensuada sobre la concepción de la unidad del individuo humano, ni siquiera si existe el consenso por lo que hace a si se trata de una sola unidad. Cualquiera que sea el marco de referencia de un espacio unitario bajo su apariencia oculta la diversidad. El reto filosófico conceptual mayor continua siendo el de la coexistencia entre el máximo de unidad con el máximo respeto posible a la diversidad. Los juegos de coexistencia social oscilan y dependen directamente de la capacidad de cada modelo social en sostener su diversidad interna. Por su parte el autoritarismo de estado pretende el máximo de unidad aunque sea por la vía impositiva de la fuerza. Eso genera una multiplicidad de realidades en paralelo y no coexistentes. Un diagrama que puede dar una idea aproximada de esto pero que no lo representa fehacientemente es el de círculos concéntricos siendo cada uno esferas sociales de relación diferentes. Del campo científico las disciplinas que se refieren al ser humano desde una mirada humanística (piénsese en sociología, ecología, fisiología, psicología, psicoanálisis…)tienen entre si y dentro de cada una de ellas mas discrepancias que las que pueden objetivarse mas, aunque tanto unas como otras tienen conclusiones que pueden ser a su debido momento barridas por otras mejores.

La divulgación de lo científico no puede olvidar que toda expansión de datos y conoceres está sujeta al proceso de investigación hasta ese momento acumulado. Es tan fascinante conocer las leyes del universo (o las del comportamiento humano) como desentrañar la investigación que las revisa y cuestiona desde las hipótesis más ficciosas. El futuro de la humanidad madura, que haya aprendido de sus errores históricos habiendo configurado un sujeto soberano, consciente y feliz no es menos ficciosa que la de un prototipo humano que concentre una capacidad mental y sentimental muy superiores, ordenadas y organizadas, con implantes de microchips para procesamiento de la información. Las hipótesis de un individuo consciente, ético, equilibrado como un híbrido entre biología natural y máquina vienen siendo exploradas por la literatura y la cinematografía fantásticas. La divulgación de esas conjeturas tiene más público que la de la comunicación de lo que se sabe de neurología y procesos psíquicos. Por suerte cada día hay una constante dedicación a la divulgación para conocer más el planeta de los simios y la diversidad biológica que contiene proporcionando pautas para su preservación y cuidado. El hecho de que los maltratadores del planeta sigan siendo mayoría no significa que desconozcan las advertencias científicas del proceso de la especie hacia el desastre de entorno y de sí misma. Pueden estar al corriente de los desastres generales pero seguir disculpando sus formas de vida particulares que coadyuvan aquellos. A fin de cuentas la divulgación del saber no depende solo del esfuerzo didáctico o de las posibilidades tele informativas sino de su receptividad. La libertad también es la libertad de ignorar los avisos. Todavía hay gente como testigos de Jehová que prefieren morir a hacerse una trasfusión de sangre que les salvaría la vida con toda seguridad. Compartimos un mundo a distintas velocidades de actividades y de consumos pero también mentales y de pensamiento. Con el 40 aniversario en el 2009 del viaje del Apolo a la luna se ha vuelto a poner de manifiesto las dudas sobre aquel acontecimiento pudiera suceder. La curiosidad de esas dudas no reside tanto en la verosimilitud de su hipótesis (teniendo en cuenta que los USA vienen mintiendo al mundo en muchas cuestiones relativas a su poder no hay porque darles crédito y es posible que hubiera filmado en tierra un alucinaje inventado de no poderlo hacer efectivo en el satélite de la tierra e la fecha que se dijo) sino en el tipo de perfil psicológico que las apoya dudando de que existe tecnología y saber suficiente para eso y para mucho más. También sigue habiendo quien duda de que la tierra sea esférica o de que no de vueltas alrededor del sol. La idea del creacionismo sigue teniendo muchas mentes apresadas en una falta de formación anticientífica. No es extraño que la divulgación choque con la resistencia a aceptar todo aquello que ponga en duda creencias y hábitos previos. Eso no impide seguir aceptando el criterio metodológico elemental según el cual cuanto más saber científico (por tanto conocimiento contrastado) esté divulgado y poseído por la cultura más oportunidades tendrá el ser humano para aceptar sus verdades y la proyección de su trascendencia.

Sin duda la divulgación no se remite solo a la tecnología mediática sino a la ética de la propia verdad que por sí misma promueve la expansión a pesar de otros intereses que se le opongan. Si bien cada información hay que verificarla y no todo lo que viene etiquetado como científico por una investigación desarrollada hay que aceptarlo a ciegas, el método científico sigue siendo uno de los grandes tesoros del saber humano.


[1] filósof de Könisberg

[2] autor de Brain, mechanism and intelligence (1929)

[3] Se ocupó de las localizacions cerebrales de las funcions mentales. Curiosamente aunque se basaba en Pavlov recibió las más duras críticas de este.

Frank Silva
Electricidad xxxxx
Escrito por Frank Silva
el 15/12/2012

La ley de la relatividad se cumple en los fenomenos que se mueven a la velocidad de la luz como los fenomenos eletromagneticos. Esto se puede ver en las comunicaciones a traves de internet. Cuando chateamos con una persona que esta en otro pais podemos observar que en ocaciones la respuesta nuestra tarda mas en llegar que la del otro, lo que ocurre es que al viajar las señales a la velocidad C no viajan por el mismo retorno y algunas veces decimos como pudo escribir todo esto tan rapido. Lo que no comprendo es como esto tiene que ver con la teoria marxiana de la caida del capitalismo, la cual ni entiendo ni comparto, aunque estoy en contra del capitalismo salvaje egordador de precios y empobrecedor de calidad asi como tambien del falso socialismo que solo reparte los bienes del fulano capitalista y se sientan a esperar que la rana heche pelos y a hacer propaganda de lo bueno que estan resultando sus pirricas acciones.

Dosyogoro Gómez
"sólo sé que no sé de cositos" y "jeje...
Escrito por Dosyogoro Gómez
el 16/12/2012

Realmente no tienen nada que ver.

Pero en el texto lo que pone es que hay ejemplos de predicciones científicas que aciertan.

Es cierto que la hipótesis marxista sobre las crisis del capital no son puramente científica, pero si es una gran trabajo de economía y de matemáticas económicas.

El capitalismo que analiza Marx (cuidado estamos hablando de analizar, no de propuestas marxistas para superar el problema del capitalismo) es la expresión máxima del liberalismo económico, "dejar hacer, dejar pasar", que a su vez es la máxima a la que aspira todo capitalista. Máximo liberalismo es la base del capitalismo.

Marx no falla en sus apreciaciones.

Todas las grandes crisis económicas vienen después de momentos en donde se ha estado aplicando liberalismos extremos o muy fuertes. Por ejemplo el crack del 29' o esta última crisis.

Si no se tuviera ese miedo y desprestigio a Marx dado por sus soluciones, hoy en día, Marx sería uno de los mejores economistas de la historia.

De hecho ha habido grandes economistas que sus análisis derivan desde Marx, solo que ya sí cambian radicalmente sus posturas de solución, siendo estás más acorde con la visión de cumplir con la defensa de la propiedad privada y el derecho a hacerse rico.

Keynes hace un análisis muy parecido de la gran depresión del primer tercio del siglo XX, a aquellos análisis previsores de Marx de finales del tercer cuarto del XIX; con soluciones muy distintas.

No estudiar a Marx en sus análisis, y no buscar médidas o soluciones a ese problema, hace que se reitere en el error de caer una y otra vez en capitalismos liberales, sin normas, ni regulaciones, que acaban produciendo concentraciones de riquezas que producen paro, bajos consumos, stock de grandes almacenes de producto sin vender, depresiones dadas en el círculo del capital.


De hecho la historia esta conviertiendo la hipótesis económica de Marx en acertada, lo que según el método científico, la convierte en teoría científica (con fundamento).


José Vera
Madrid, España
Escrito por José Vera
el 16/12/2012

Buenos días.


No dudo que las teorías Marxistas sean teorías con fundamentos, pero también está repleta de grandes contradicciones, Cierto que Marx aborda la materia, pero ahí precisamente se encuentra su falla, ya que se encierra en esa materia y olvida a los hombres, con lo cual se queda en la superficie de las cosas. En lugar de investigar sobre las causas profundas de los fenómenos que analizaba, optó y además de foma muy deliberada por un materialismo "reductor", es decír la "concepción materialista del hombre", la cual no se ocupa de los hombres sino de la economía

Con su materialismo dedujo que los hombres sólo se planteaban los problemas que podían resolver, y eso no es cierto, ya que los "hombres" siempre se han planteado los problemas que no saben resolver", de este dato cientifico-histórico fué muy consciente la ideologia liberal burguesa del XIX que entendió perfectamente que a los hombres había que crearles problemas y necesidades continuas para mantener el grado de expectación ante la vida. (ante el consumo, perdón)


Marx se detiene de pleno en las carácteristicas de las "condiciones de producción", sin cuestionarse nada acerca del sentido de dicha producción y se olvida de como los hombres ansían disponer de esa materia que producen. Aunque supo muy bien describir el carácter liberal, no entendió que el liberalismo antes de despojar a la gente de la plusvalía de su trabajo, les roba el "alma" o la conciencia.


Por otro lado a fin de cuentas vease la Alemania del Tratado de Versalles, una nación totalmente proletarizada, cuyos vencedores explotan el trabajo exactamente igual a como lo podría hacer el rentismo capitalista.


El liberalismo y el neoliberalismo son mucho más cientificos en su vertiente metapolítica que el Marxismo, lo cual deja en evidencia y demuestra que el hecho de otorgarle a a la política economica y de control de masas la coletilla de "muy cientifica", no siempre es sinónimo de excelencia. Ya qué la naturaleza del liberalismo es la Humanidad promedio e igualada, te da el derecho a ser un hombre promedio y aburguesado, en lugar de un hombre ennoblecido.... , sobre esto último, ausencia de ennoblecimiento), eche un vistazo a su alrededor


Buenos días





Frank Silva
Electricidad xxxxx
Escrito por Frank Silva
el 17/12/2012

Bueno ya les dije que no entendia nada de esto, mas, sin embargo, pienso que en los actuales momentos muchas de esas teorias ya han pasado o mejor dicho deben pasar a la obsolecencia, decadencia, o tirarlas a la basura como ya lo hice. Por ejemplo esto de la riquesa en pocas manos es un concepto del siglo antepasado actualmente no hay ningun rico que tenga tan grandes las manos, ni los bolsillos para guardar las cantidades de dinero que los marcianos pregonan; tienen que tener bancos y como el dinero se devalua tienen que invertirlo, esto a su vez genera nuevos empleos ganancias y nuevas inversiones, o sea ya no esta concentrado en pocas manos. Por otro lado genera empresas, infraectructuras, etc... Igual...

Jes Ricart
Psicologia clínica/psicoanálisis ub/ua...
Escrito por Jes Ricart
el 18/12/2012

Para crear una nueva teoría económica. Barcelona/Barceloneta 18diciembre2012

En las facultades de económicas y las escuelas de negocios deberían enseñar las distintas escuelas y concepciones de la economía además de instrumentar una profilaxis contra el economicismo estudiando humanidades y filosofía. Esta es una propuesta condenada al fracaso ya que el licenciado en Economía (lo mismo que el que lo es en Derecho) tiene pronostico de tanto más éxito profesional cuanto mas dividendos consiga obtener o menos fracase en sus análisis y predicciones de mercado. En el caso de la abogacía por encima de la verdad y de la razón litigante su éxito se medirá por ganar pleitos. Partiendo de la base de que las universidades no son tanto las sedes del saber como las factorías de titulaciones especializadas en cubrir los puestos necesarios para engrasar la maquinaria del sistema, los mismos hechos de las diplomaturas y las licenciaturas en vez de ser demostrativos de formaciones íntegras y honestas lo son de obediencias y adoctrinamientos. Estos adoctrinamientos están tanto mas demostrados cuanto que las mismas “carreras” tienen programas sesgados ya que no se estudian todas las concepciones de la economía marginando importantes teorías como la marxista o en el caso de la abogacía no estudiando otros sistemas legales vigentes asi como no dando una idea general objetiva de la historia de las leyes

Si rastreamos los sesgos en el resto del conocimiento público, entendido este como el que se imparte en escuelas y facultades oficiales, vamos confirmando que sucede en todas las demás especialidades, desde la medicina a la psicología, salvándose tal vez las más científicas, (aunque no siempre como sucedió con la genética cuando un estado impuso los intereses de poder sobre las verdades de la investigación).

De economía casi todo el mundo por su doble condición de comprador y productor puede hablar (y también de otras muchas especialidades) sin haber pasado por el adoctrinamiento universitario. Resulta sorprendente por no decir cuasi injuriante que alguien que se ha dedicado a perseguir índices bursátiles en sus pantallas durante toda su dedicación a este oficio (llamémosle así) no solo no pueda responder a las preguntas básicas del lego que se pierde en las cifras al respecto y que no suele leer artículos ni mucho menos leer libros o seguir periódicos especializados en este campo.

La condición de inmersión forzada en la empiria que es el común denominador que nos conecta a todos quienes residimos en sociedad reparte aunque sea de maneras distintas el acceso a los conocimientos prácticos de la supervivencia y nos permite inferir sino analizar siempre con todos los datos en la mano, las grandes tendencias del sistema.

Venimos decretando el fin del capitalismo como sistema antihumanista y antieconómico desde hace casi dos siglos y el capitalismo no deja de ser el sistema mas resurrecto de todos que encuentra sus maneras de continuar a pesar de las criticas que recibe tanto desde la oposición radical como ( ¡Parecía inaudito! ) de la misma clase política encaramada al poder (cuando menos el poder del dictum y de la jurídica).

Desde el puesto de mirada de la cotidianeidad habitada cualquiera puede adivinar el carácter de la tragedia del sistema aunque no tenga fuentes de información directísimas de los centros de poder o de los dueños de los grandes negocios. Aplicando el criterio de subrayar lo que no se dice y las ausencias de temas y referencias en los discursos se infieren mas verdades que quedando fijadas las atenciones en las cosas dichas. También teniendo muy en cuenta los detalles expresivos de gobernantes y caciques. En caunto usan y abusan de expresiones como “yo creo…” o “yo estoy convencido…” [1] como tiene la costumbre de hacer un presidente [2] que no está a la altura de su cargo y que ha llegado a él por los misterios de la cabalística numérica de la pseudodemocracia de las urnas y sus papeletas contables.

El capitalismo bajo cuya égida ha extendido la democracia parlamentaria ha demoistrado más incluso que sistemas económicos anteriores que su tipo de economia (la liberal primero y la neoliberal después pasando por el colonialismo y el imperialismo)es incompatible con la democracia real. De hecho, toda la libertad que se quiere conceder en cuanto derechos de comercio y prerrogativas de producción la quita a los sistemas públicos de objeción para que se los discutan.

¿Libertad para comerciar con todo y producirlo todo? ¿Libertad para llevar lo que se produce en una punta del mundo a otra punta engrasando beneficios a toda una cadena hinchada de intermediarios cuando se puede planificar y hacer en el área biorregional de su consumo? Ese tipo de libertades suenan a la libertad de enfermar o la de hacer mal las cosas o la de imponer unos ritmos en contra de las lógicas naturales.

La teoría económica regente que influye negativamente en los destinos de la mayor parte de la humanidad esta sustentada en una ideología dominante suscrita, y eso es lo grave, por una mayoría enguanto hace apología continua del individualismo y de la competitividad. Tener que recurrir a ese mismo tipo de argumento nos recuerda que está dicho todo lo fundamental y que siguen estando pendientes aplicar las conclusiones para reconvertir la sociedad de la rivalidad a la sociedad de la cooperación (y no necesariamente del desarrollo, del que andamos sobrados).

El control de los medios de producción planteado en el siglo XIX como alternativa a su propiedad particular -lo que confería el poder total a una élite- es un concepto no tan reciclado y adaptado en el siglo XXI en el que un tipo de medios de producción (el de las noticias por ejemplo) esta mas generalizado y recurrido de facto de maneras autogestionarias, también a título de fuentes individuales.

Para una teoría económica alternativa a la actual suplantando sus principios motores de lucro y poder habrá que experimentar formas prácticas de comercio justo desde la base de las transacciones. Habrá que concienciar también los implícitos que traen consigo cada acto de compra y cada acto de producción por pequeño que sea el artículo con el que se trasiegue. El comercio justo empieza por el cambio actitudinal del comportamiento economico de cada individuo convirtiéndose en exigente de calidad, adquiriendo lo justo y necesario y priorizando los productos de su zona natural antes de los que vienen de otras partes del mundo cuando se trata de lo mismo, lo que tampoco significa despreciarlos cuando hay variantes de placer o calidad ponderables (tal como pasa con los variables de quesos o vinos).

Referir la economía (sea de la escuela que sea) como un campo teórico-científico puede tratarse de una exageración. ¿Decimos de la medicina o de la mete reología que son científica? No, no podemos decirlo. Se trata de disciplinas que se basan en predicciones apoyados por seguimientos numéricos que escrutan la frecuencia de eventos. Un agente bursátil siempre te aconsejará en seguir invirtiendo (“todo lo que cae termina por remontarse y vuelve a subir” te dice con acento docto) y su consejo puede ser impecable si tienes toda la vida para soportar las perdidas que te ocasione una inversion mal pensada. Su consejo está avalado por probabilística, y, de acuerdo, la aceptamos; lo que no tiene es la bola mágica que fije la fecha del crecimiento. Todas las ciencias desde luego son probabilísticas pero la economica, la que más; y lo es porque cuenta las variables subjetivas, los factores de sujeto, el agente humana. ¡Lástima! Los humanos tenemos cartas escondidas y respuestas reactivas variables, por muy automatizados que estemos como resortes-respuestas al sistema, terminamos cansandonos de ser majaderos, de perseguir zanahorias embadurnadas de chocolates, de hiperproducir e hiperconsumir. Un día descubrimos que la mayor parte de los objetivos de carácter materialista perseguidos no fueron más que la praxis continuista de tener juguetes y jugar con ellos, tal como hicimos en nuestras infancias no superadas.

El capitalismo con sus atrocidades consecuenciales ha inventando medios para exculparnos de sentir como propia su responsabilidad en esquilmar el planeta y en discriminar a las gentes según sus poderes adquisitivos. El perfil de la boca andante devorándolo todo (algo parecido al icono de los marcianitos de las primeras maquinas digitales usadas en los bares con las que muchos criajos se iniciaron a la era digital) se ha apoderado de la psique de la inmensa mauyoria de la población total. No hay una alternativa económica a esto si no hay antes una alternativa de mentalidad, un recambio de las costumbres y una nueva conceptologia de renovación psicológica general.

A diferencia del XX en el que sí se podía creer con que bastaba una teoria económica para cambiar la conciencia (en crisis de todos modos a partir de los sesenta y rotundamente en los setenta e irreversible a partir de los ochenta) en la de los XXI a la enumeración de soluciones para crear un planeta feliz (que desde luego sí existen en neustras textos redactados y neustras conversaciones entusiastas) le falta la garantía del factor humano y más exactamente de su facto X, las mayorias multitudinarias que tal vez no se expresen en publico o de quienes no se tengan referencias nominales pero que son las que, finalmente, marcan la tendencia histórica. Mientras el desequilibrio psicológico-conductual dominante (entre el deseo y el hacer, entre el pensar y el actuar o entre el querer y el conseguir) siga siendo el que es la mejor de las teorias se estrellará contra los muros rígidos y frios de la no implicación en positivo por cambiar las cosas.

En siglos pasados distintas corrientes teóricas se presentaron como panaceas de soluciones (desde el cristianismo al marxismo) y una vez que alcanzaron el poder no solo no evitaron la reproducción de clasismos y oprobios sino que incluso los aumentaron y dieron más vuelta de rosca al ya largo periplo de la tortura de la humanidad..

Hoy ya no nos es dada la divulgación y extensión de unos cuantos eslóganes-eje para cambiar las cosas ( como tomar el poder y cambiar desde arriba las cosas de abajo) como dejó de serlo esperar la venida de un nueva mesías que nos redima “de nuevo”, nos queda apostar por la ciencia como un criterio universal al que podemos seguir participando como investigadores por cuenta propia ( ¿Qué es la biografía de cada cual en su conjunto sino una investigación de su existencialidad y de todo eso que llamamos vivir?). Que no tomen como un insulto la investigación profesional y subvencionada de quienes trabajan en ella al decir que todos somos investigadores callejeros o de campo, de facto. No elegimos las circunstancias en las que vivimos, a menudo ni siquiera los paises en los que nacimos y en los que nos quedamos o a los que nos trajeron de babys, pero no dejamos de ser observadores y destiladeros de aquello con los que nos vamos encontrando elaborando nuestras hipótesis de vida y llegando a las conclusiones ineludibles que nos toca formular.

Ese aspecto de la ciencia básica es el menos reconocido y sin embargo cada día antes de salir a la calle e interaccionar con los demás nos enfrentamos a ella con criterios e hipótesis, también con certezas y predicciones que en buena parte se cumplen. El dia en que al salir de la calle lo hagamos con la hipótesis de contar con el otro como un aliado en lugar de un enemigo en potencia y de recurrir a las cosas conservándolas y no destruyéndolas.



[1] Túpicas expresiones gramaticales usadas por crédulos y adeptos de ideas pero no con argumentos de lógica o con datos objetivos comprobables con los que sustentar esas disposiciones al creer. Expresiones del mero subjetivismo.

[2] Rajoy claro, electo desde el 2011.( ¡Piedad para Rajoy, piedad para Rajoy! propuesta de grito benéfico)

Jes Ricart
Psicologia clínica/psicoanálisis ub/ua...
Escrito por Jes Ricart
el 18/12/2012

Para crear una nueva teoría económica. Barcelona/Barceloneta 18diciembre2012

parole JesRICART

En las facultades de económicas y las escuelas de negocios deberían enseñar las distintas escuelas y concepciones de la economía además de instrumentar una profilaxis contra el economicismo estudiando humanidades y filosofía. Esta es una propuesta condenada al fracaso ya que el licenciado en Economía (lo mismo que el que lo es en Derecho) tiene pronostico de tanto más éxito profesional cuanto mas dividendos consiga obtener o menos fracase en sus análisis y predicciones de mercado. En el caso de la abogacía por encima de la verdad y de la razón litigante su éxito se medirá por ganar pleitos. Partiendo de la base de que las universidades no son tanto las sedes del saber como las factorías de titulaciones especializadas en cubrir los puestos necesarios para engrasar la maquinaria del sistema, los mismos hechos de las diplomaturas y las licenciaturas en vez de ser demostrativos de formaciones íntegras y honestas lo son de obediencias y adoctrinamientos. Estos adoctrinamientos están tanto mas demostrados cuanto que las mismas “carreras” tienen programas sesgados ya que no se estudian todas las concepciones de la economía marginando importantes teorías como la marxista o en el caso de la abogacía no estudiando otros sistemas legales vigentes asi como no dando una idea general objetiva de la historia de las leyes

Si rastreamos los sesgos en el resto del conocimiento público, entendido este como el que se imparte en escuelas y facultades oficiales, vamos confirmando que sucede en todas las demás especialidades, desde la medicina a la psicología, salvándose tal vez las más científicas, (aunque no siempre como sucedió con la genética cuando un estado impuso los intereses de poder sobre las verdades de la investigación).

De economía casi todo el mundo por su doble condición de comprador y productor puede hablar (y también de otras muchas especialidades) sin haber pasado por el adoctrinamiento universitario. Resulta sorprendente por no decir cuasi injuriante que alguien que se ha dedicado a perseguir índices bursátiles en sus pantallas durante toda su dedicación a este oficio (llamémosle así) no solo no pueda responder a las preguntas básicas del lego que se pierde en las cifras al respecto y que no suele leer artículos ni mucho menos leer libros o seguir periódicos especializados en este campo.

La condición de inmersión forzada en la empiria que es el común denominador que nos conecta a todos quienes residimos en sociedad reparte aunque sea de maneras distintas el acceso a los conocimientos prácticos de la supervivencia y nos permite inferir sino analizar siempre con todos los datos en la mano, las grandes tendencias del sistema.

Venimos decretando el fin del capitalismo como sistema antihumanista y antieconómico desde hace casi dos siglos y el capitalismo no deja de ser el sistema mas resurrecto de todos que encuentra sus maneras de continuar a pesar de las criticas que recibe tanto desde la oposición radical como ( ¡Parecía inaudito! ) de la misma clase política encaramada al poder (cuando menos el poder del dictum y de la jurídica).

Desde el puesto de mirada de la cotidianeidad habitada cualquiera puede adivinar el carácter de la tragedia del sistema aunque no tenga fuentes de información directísimas de los centros de poder o de los dueños de los grandes negocios. Aplicando el criterio de subrayar lo que no se dice y las ausencias de temas y referencias en los discursos se infieren mas verdades que quedando fijadas las atenciones en las cosas dichas. También teniendo muy en cuenta los detalles expresivos de gobernantes y caciques. En caunto usan y abusan de expresiones como “yo creo…” o “yo estoy convencido…” [1] como tiene la costumbre de hacer un presidente [2] que no está a la altura de su cargo y que ha llegado a él por los misterios de la cabalística numérica de la pseudodemocracia de las urnas y sus papeletas contables.

El capitalismo bajo cuya égida ha extendido la democracia parlamentaria ha demoistrado más incluso que sistemas económicos anteriores que su tipo de economia (la liberal primero y la neoliberal después pasando por el colonialismo y el imperialismo)es incompatible con la democracia real. De hecho, toda la libertad que se quiere conceder en cuanto derechos de comercio y prerrogativas de producción la quita a los sistemas públicos de objeción para que se los discutan.

¿Libertad para comerciar con todo y producirlo todo? ¿Libertad para llevar lo que se produce en una punta del mundo a otra punta engrasando beneficios a toda una cadena hinchada de intermediarios cuando se puede planificar y hacer en el área biorregional de su consumo? Ese tipo de libertades suenan a la libertad de enfermar o la de hacer mal las cosas o la de imponer unos ritmos en contra de las lógicas naturales.

La teoría económica regente que influye negativamente en los destinos de la mayor parte de la humanidad esta sustentada en una ideología dominante suscrita, y eso es lo grave, por una mayoría enguanto hace apología continua del individualismo y de la competitividad. Tener que recurrir a ese mismo tipo de argumento nos recuerda que está dicho todo lo fundamental y que siguen estando pendientes aplicar las conclusiones para reconvertir la sociedad de la rivalidad a la sociedad de la cooperación (y no necesariamente del desarrollo, del que andamos sobrados).

El control de los medios de producción planteado en el siglo XIX como alternativa a su propiedad particular -lo que confería el poder total a una élite- es un concepto no tan reciclado y adaptado en el siglo XXI en el que un tipo de medios de producción (el de las noticias por ejemplo) esta mas generalizado y recurrido de facto de maneras autogestionarias, también a título de fuentes individuales.

Para una teoría económica alternativa a la actual suplantando sus principios motores de lucro y poder habrá que experimentar formas prácticas de comercio justo desde la base de las transacciones. Habrá que concienciar también los implícitos que traen consigo cada acto de compra y cada acto de producción por pequeño que sea el artículo con el que se trasiegue. El comercio justo empieza por el cambio actitudinal del comportamiento economico de cada individuo convirtiéndose en exigente de calidad, adquiriendo lo justo y necesario y priorizando los productos de su zona natural antes de los que vienen de otras partes del mundo cuando se trata de lo mismo, lo que tampoco significa despreciarlos cuando hay variantes de placer o calidad ponderables (tal como pasa con los variables de quesos o vinos).

Referir la economía (sea de la escuela que sea) como un campo teórico-científico puede tratarse de una exageración. ¿Decimos de la medicina o de la mete reología que son científica? No, no podemos decirlo. Se trata de disciplinas que se basan en predicciones apoyados por seguimientos numéricos que escrutan la frecuencia de eventos. Un agente bursátil siempre te aconsejará en seguir invirtiendo (“todo lo que cae termina por remontarse y vuelve a subir” te dice con acento docto) y su consejo puede ser impecable si tienes toda la vida para soportar las perdidas que te ocasione una inversion mal pensada. Su consejo está avalado por probabilística, y, de acuerdo, la aceptamos; lo que no tiene es la bola mágica que fije la fecha del crecimiento. Todas las ciencias desde luego son probabilísticas pero la economica, la que más; y lo es porque cuenta las variables subjetivas, los factores de sujeto, el agente humana. ¡Lástima! Los humanos tenemos cartas escondidas y respuestas reactivas variables, por muy automatizados que estemos como resortes-respuestas al sistema, terminamos cansandonos de ser majaderos, de perseguir zanahorias embadurnadas de chocolates, de hiperproducir e hiperconsumir. Un día descubrimos que la mayor parte de los objetivos de carácter materialista perseguidos no fueron más que la praxis continuista de tener juguetes y jugar con ellos, tal como hicimos en nuestras infancias no superadas.

El capitalismo con sus atrocidades consecuenciales ha inventando medios para exculparnos de sentir como propia su responsabilidad en esquilmar el planeta y en discriminar a las gentes según sus poderes adquisitivos. El perfil de la boca andante devorándolo todo (algo parecido al icono de los marcianitos de las primeras maquinas digitales usadas en los bares con las que muchos criajos se iniciaron a la era digital) se ha apoderado de la psique de la inmensa mauyoria de la población total. No hay una alternativa económica a esto si no hay antes una alternativa de mentalidad, un recambio de las costumbres y una nueva conceptologia de renovación psicológica general.

A diferencia del XX en el que sí se podía creer con que bastaba una teoria económica para cambiar la conciencia (en crisis de todos modos a partir de los sesenta y rotundamente en los setenta e irreversible a partir de los ochenta) en la de los XXI a la enumeración de soluciones para crear un planeta feliz (que desde luego sí existen en neustras textos redactados y neustras conversaciones entusiastas) le falta la garantía del factor humano y más exactamente de su facto X, las mayorias multitudinarias que tal vez no se expresen en publico o de quienes no se tengan referencias nominales pero que son las que, finalmente, marcan la tendencia histórica. Mientras el desequilibrio psicológico-conductual dominante (entre el deseo y el hacer, entre el pensar y el actuar o entre el querer y el conseguir) siga siendo el que es la mejor de las teorias se estrellará contra los muros rígidos y frios de la no implicación en positivo por cambiar las cosas.

En siglos pasados distintas corrientes teóricas se presentaron como panaceas de soluciones (desde el cristianismo al marxismo) y una vez que alcanzaron el poder no solo no evitaron la reproducción de clasismos y oprobios sino que incluso los aumentaron y dieron más vuelta de rosca al ya largo periplo de la tortura de la humanidad..

Hoy ya no nos es dada la divulgación y extensión de unos cuantos eslóganes-eje para cambiar las cosas ( como tomar el poder y cambiar desde arriba las cosas de abajo) como dejó de serlo esperar la venida de un nueva mesías que nos redima “de nuevo”, nos queda apostar por la ciencia como un criterio universal al que podemos seguir participando como investigadores por cuenta propia ( ¿Qué es la biografía de cada cual en su conjunto sino una investigación de su existencialidad y de todo eso que llamamos vivir?). Que no tomen como un insulto la investigación profesional y subvencionada de quienes trabajan en ella al decir que todos somos investigadores callejeros o de campo, de facto. No elegimos las circunstancias en las que vivimos, a menudo ni siquiera los paises en los que nacimos y en los que nos quedamos o a los que nos trajeron de babys, pero no dejamos de ser observadores y destiladeros de aquello con los que nos vamos encontrando elaborando nuestras hipótesis de vida y llegando a las conclusiones ineludibles que nos toca formular.

Ese aspecto de la ciencia básica es el menos reconocido y sin embargo cada día antes de salir a la calle e interaccionar con los demás nos enfrentamos a ella con criterios e hipótesis, también con certezas y predicciones que en buena parte se cumplen. El dia en que al salir de la calle lo hagamos con la hipótesis de contar con el otro como un aliado en lugar de un enemigo en potencia y de recurrir a las cosas conservándolas y no destruyéndolas.



[1] Túpicas expresiones gramaticales usadas por crédulos y adeptos de ideas pero no con argumentos de lógica o con datos objetivos comprobables con los que sustentar esas disposiciones al creer. Expresiones del mero subjetivismo.

[2] Rajoy claro, electo desde el 2011.( ¡Piedad para Rajoy, piedad para Rajoy! propuesta de grito benéfico)

Frank Silva
Electricidad xxxxx
Escrito por Frank Silva
el 26/12/2012

Por aqui un compadre dice que la unica forma de eliminar el capitalismo es con un sistema socialista, pero, tambien dice, que como este sistema no es viable entonces se necesita para mantenerlo un sistema fascista que elimine todas las libertades empezando por la de la de libre expresion y que termina esclavisando a todos como, ya bien lo dijo, Boris Yelsin.