En este grupo En todos

Grupo de Culturas americanas prehispánicas

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez
el 24/05/2011

https://4.bp.blogspot.com/_98iQPd6WxP0/SvCkJPDVJWI/AAAAAAAAAOU/Y0NO1n3JTX0/s400/Pariti++13.jpg

Ceramica tiwahacota Isla Patiri

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez
el 24/05/2011

https://www.swissinfo.ch/media/cms/images/null/2005/09/sriimg20050923_6109091_0.jpg

Ceramica tiwanacota mureo Isla Pariti

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez
el 24/05/2011

https://4.bp.blogspot.com/_TIQdU8q_Tso/S69NdBWCxBI/AAAAAAAAEmg/3HzeJEKvlus/s1600/quichua.gif

Aqui la mas famosa,el viejo del pato, tambien de Isla Patiri

Espero que os hayan gustado

César Tenorio Gnecco
Maestría en restauración de monumentos...
Escrito por César Tenorio Gnecco
el 12/07/2011

Hola a todos:
Subí al blog arqtext.blogspot.com, Evolución de la Cultura, la cédula que realicé sobre Cultura Moche que se caracterizó en especial por la cerámica, destacando sus huacos eróticos, ilustrado con algunas imágenes tomadas de emagister y así fue como me los encontré; lamento que aunque Nuria haya sido tan gentil de explicarme cómo colgar un texto, creo que por el método que tengo de archivar los textos e imágenes en Word y estas últimas en un archivo aparte, no es compatible con internet, por lo que les pido entren a mi blog y, por supuesto espero opiniones y consejos.
De nuevo, NURIA, cada día me sorprendes más, pero respóndeme algo ¿A qué hora vives fuera de la investigación? Pues todo lo que cuelgas es MARAVILLOSO, estamos todos de acuerdo ¿O no?. Seguir tu ritmo sería dejar de lado la investigación que estoy intentando terminar sobre Cultura Chimú y registrar en mi método tanta delicia que cuelgas y poder seguir con lo que me había propuesto hacer en estas "vagaciones" el texto para mis alumnos de la materia Evolución de la Arquitectura III que imparto en la FES Aragón-UNAM sobre el Renacimiento; me parece que la vida me los hubiese puesto a Ustedes como sofisma de distracción. Un abrazo desde Ciudad de México.
César

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez
el 15/07/2011

Bueno, has encontrado todo junto el trabajo de muchos meses, llevado a cabo no solo por mi sino tambien de otros miembros del grupo que ahora estan desaparecidos. Beatriz, Myrna y yo seguimos en la brecha para que no decaigan.

Celebro que te hayan gustado, para eso precisamente los pusimos.

Saludos

Myrna González
Astrologia escuela de astrologia
Escrito por Myrna González
el 18/07/2011

La cultura Salinar fue descrita por primera vez por Larco (1944), quien basado en la parafernalia de tumbas procedentes de las cercanías de la jurisdicción de Pampas de Jagüey. Dentro de su propia terminología, la definió para el final de la época “Evolutiva”, indicando, superposiciones estratigráficas de una clara secuencia Cupisnique, Salinar Moche.

Al referirse a esta conformación social Larco manifiesta: "La Cultura Salinar que me cupo descubrir en el valle de Chicama muy cerca de los cementerios de la cultura Cupisnique. Pronto encontramos superposición de tumbas Salinar sobre Cupisnique y Mochica sobre Salinar, estableciendo la secuencia cronológica de estas culturas" (Larco 1996: 85).

El autor atribuye la identificación basado en el aspecto estilístico que presenta la cerámica Salinar, teniendo en cuenta también los factores de enterramiento; observó una reducción a los intereses cultistas y un mayor incentivo por el arte, cronológicamente se le asigna en el siglo V al II antes de Cristo.

La carencia de estudios sobre la sociedad Salinar en el valle Chicama, exige un entendimiento global de su manifestación cultural y material y a partir de ésta, su cultura espiritual, siendo necesario explicar su organización social a partir de la evidencia arquitectónica en otros valles.

Desde épocas tempranas ya observamos un manejo del espacio, adecuándolo para el control social, así lo afirman las evidencias que antecedieron a los Salinar en esta parte del valle. Cerro Orifico el cual muestra parte de este proceso anterior conocido como Cupisnique en la cual ya hay una centralización política religiosa; la presencia de una plataformas escalonada de arquitectura abierta y el aglutinamiento de viviendas alrededor de este, nos estarían indicando la integración bajo un ceremonialismo y una fuerte tendencia política de organización de una clase social reguladora y conductora de la producción.

Cerámica Salinar


Russell y Leonard (1992) reportan en el reconocimiento arqueológico para la parte baja del Chicama; cambios en la cerámica y en el patrón de asentamientos humanos sitios como Sausal, Cerro Piedra Molino. Las ocupaciones se ubican en la sección alta de las cimas y pendientes empinadas notando que en la parte baja para el Cerro Lescano, Cerro Facalá, Cruz La Botija y Mocollope; es notable también la escasez de cerámica de los tipos tempranos Puerto Moorín / Salinar en esta sección del área estudiada.

En nuestro afán de comparar más sitios del Formativo Superior nos dieron referencias del sitio el Higuerón en la parte baja del Chicama y las primeras estribaciones andinas, verificamos la existencia de la ocupación Salinar, asociada a estructuras cuadrangulares en la cima de las lomas; identificándose un fragmento en superficie de origen serrana. También presenta fragmentaria de bordes de ollas de cuello corto. En lugar, probablemente tenga mucha significación por hallarse pictografías en abrigos rocosos.

Con respecto a la cerámica Salinar, en este periodo existe una cierta homogeneidad estilística en un amplio espacio geográfico que muchos arqueólogos empiezan a enunciar la existencia de un horizonte al que conocemos como "Blanco sobre rojo". Dicho concepto establece una correlación correcta con los grupos tradicionales regionales como, el estilo Salinar, el estilo Puerto Moorín, estilo Vicus Blanco sobre rojo (Piura), Patazca (Casma), Huaraz blanco sobre rojo (Ancash), San Blas (Huánuco), Baño de Boza (Costa central). Tam (1986: 44).

"La cerámica Salinar, presenta otros problemas de índole territorial, en diferentes puntos andinos hasta ahora desconocidos e insospechables, ya que esta cerámica Blanco sobre Rojo no tiene prácticamente un lugar de origen, en esta tradición se presenta y manifiesta con sus mismas características en diferentes regiones del Perú sobre todo en la costa Norte, central, Sur. Debemos tomar en cuenta lo siguiente:

"La decoración que da el nombre al estilo, Blanco sobre Rojo, permite establecer relaciones con varias regiones del Perú, pero principalmente con los Huaraz y Patazca en Ancash, con los de Garbanzal en Tumbes, de los Baños de Boza y Cerro Trinidad de la Costa Central entre las más próximas, las mismas que, en algún momento, según arqueólogos como Willey (1948), constituyeron un "Horizonte Estilístico", toda vez que se presentan coetáneas y con una extensa trama de relaciones interregionales. Como no hay un antecedente de la técnica decorativa usada por los Salinar dentro del área de su localización, hay que investigar fuera de su territorio. En tal sentido, existen referencias en el Norte andino, con una antigüedad mayor y secuencia organizada coherentemente. Dada la semejanza existente entre Salinar y los estilos de desarrollo regional del Ecuador, habría que incrementar más los estudios de relaciones, pero no solamente en la costa, sino también hacia el interior, toda vez que hay evidencias de cerámica Blanco sobre Rojo en Huancabamba, Jaén y Bagua, otra ruta de penetración y de relaciones entre el litoral y valles interandinos"(Mattos, 1980:381).

Para un mejor entendimiento del proceso Social Salinar, se ha considerado buscar una explicación de su organización y modo de vida a partir de las evidencias presentes u de los resultados de estudios en otros valles.

VALLE DE MOCHE De las investigaciones realizadas por Moseley y Mackey, en la década de los 70. Sus prospecciones en el Valle de Moche, permitió registrar un importante complejo arquitectónico, ubicado en Cerro Arena. Las investigaciones iniciales para este lugar, fueron emprendidas por Mujica, quien estableció los límites y excavó más de 20 estructuras en Cerro Arena confirmo la existencia de una densa población. Aunque no encontró evidencias que el sitio mantuvo un efectivo control político sobre todo el valle; no por ello resta su importancia con relación con otros lugares más pequeños establecidos en el valle Moche (Mujica 1975).

La complejidad y diversidad de la arquitectura recuperadas por Mujica animaron a Moseley a dar orden para realizar investigaciones mucho más extensas durante los años de 1974; trabajos que fueron desarrollados por Brennan. En las investigaciones de Brennan (1978-1980) proporcionaron la existencia de alrededor de 2,000 estructuras construidas en piedra en un área de 2 km. 2, las mismas que presentaban una variedad de clases de arquitectura, tanto residencial y no residencial; diferentemente distribuidas en base a la actividad desplegada y al grupo de arquitectura especializada asociadas con el control corporativo, ubicadas en un área estratégicas de zona de ruta de comunicación entre la costa y la sierra. Brennan (1980) categorizó la arquitectura en ambientes tipos estructuras empleando un criterio formal y funcional. Dividió en 5 variantes y 3 tipos (Brennan 1978:307).

La arquitectura se presentaba diferenciada en cuanto a dimensiones, calidad, organización interna y materiales asociados; estas diferencias indicaron la presencia de arquitectura residencial y no residencial (sectores de habitación, centros ceremoniales, centros administrativos, etc. ) que se distribuían basándose en la actividad realizada. Se la categorizó en 5 variantes de recintos:

Variante A:
Grandes cuartos residenciales, de planta rectangular, con muros de piedra muy bien construidos y acabados, enlucidos con arcilla fina, los recintos habitacionales en cantidades moderadas evidencian una función residencial.

Variante B:
Éstos son cuartos pequeños, no rectangulares, y a menudo crudamente construidos y acabados, presentan coberturas de material orgánico. Los recintos presentan piedras de molienda, con improntas en el suelo que sirvieron para ubicar los depósitos, banquetas con rellenos de tierra, y cantidades de cerámicas, comida, y otros desechos domésticos que atestan su uso residencial.

Variante C:
Pequeños cuartos de planta rectangular de fino acabado, de probable función “administrativa”.

Variante D:
Recintos grandes, de planta rectangular, bien construidos; sin embargo no presentan un buen acabado. Sirvieron para una variedad de funciones especializadas; como cocinas y otros como habitaciones, quizás para las familias de bajo estatus.

Variante E:
Cuartos pequeños se registran solos o aglutinados como estructuras separadas. Están cuidadosamente edificados y varían de pequeños a medianos, de planta rectangular. Ellos normalmente no contienen evidencia alguna de uso residencial, y sus funciones son inciertas.

A todo ello Brennan (1982) sugiere, el alto rango en el tamaño y calidad de la evidencia arquitectónica, particularmente las estructuras residenciales, indican una amplia gama de compleja diversidad en los niveles sociales entre su población. Similarmente, el diverso pero bien definido y especializado carácter de los varios tipos arquitectónicos de los sitios de elite, sugiere una especialización altamente desarrollada de actividades políticas y económicas.

Myrna González
Astrologia escuela de astrologia
Escrito por Myrna González
el 18/07/2011

Examinar la magnitud de la centralización y especialización más allá de la evidente filiación Salinar de Cerro Arena, obliga a prestar más atención a lo que se conoce del carácter y distribución de los asentamientos de la fase Salinar en otras partes del Valle de Moche y en los valles vecinos. Y 3 tipos principales de componentes de estructuras arquitectónicas (I, II y III) :



El tipo I son los más elaborados, están conformados por una variedad de complejos arquitectónicos donde se desarrollaron actividades domésticas residenciales y no residenciales; todos los complejos presentan un área residencial central que se conforma de dos o tres cuartos juntos y un grupo de cuartos no residenciales y plazas alineadas de diversas formas. Todo el complejo posee invariablemente una sola entrada localizada a una buena distancia del componente no doméstico y proveyendo un fácil control de acceso.

El tipo II se utilizó como viviendas para la población, posee formas simples, ovaladas y muy escasamente contiene habitaciones no residenciales. (Bawden:) “... En base a la forma y el acceso al movimiento y almacenaje de valiosos bienes pudieron muy bien estar asociados con las variantes de las estructuras [tipo I] de la variedad A... ” (Brennan 1980:12-13)

El tipo III
El sitio cubre aproximadamente 2. 5 Km. De una cima inmediata, y la llanura intermedia. Contiene un mínimo de 200 estructuras de piedra. Esto es notable por su gran diversidad en tamaño, calidad de construcción, acabado, y distribución interna, que van de una estructura simple, a estructuras de veinte o más cuartos. El tamaño junto con lo predominante del sitio por su carácter residencial, hacen de Cerro Arena, por lo menos parcialmente, el núcleo residencial más temprano del valle de Moche y probablemente de la costa Norte (Brennan 1982:248)

En los últimos años S. Bourget y algunos estudiantes de prácticas finales de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo efectuaron excavaciones en el flanco Norte y el sector central de Cerro Blanco, un promontorio rocoso, ubicado a escasos 3 km. De Cerro Arena.

Bourget (1994), reporta un conjunto de estructuras de mampostería de piedra, de planta rectangular y muestras de enlucido con arcilla fina, según el autor estas evidencias están en relación con las del tipo I de la clasificación de Brennan, de los restos de una cubierta incinerada que recubría una estructura principal, y de un fogón ubicado en la parte interior de un recinto del sector Norte, se obtuvieron muestras que arrojaron las siguientes fechas de 2130 B. P y 2270 B. P, datos confirmados por la ubicación cronológica y relacionada al desarrollo del la cultura Salinar.

VALLE DE VIRU
Por los años de 1933, Larco localizó los primeros cementerios Salinar al Este del Puerto de Guañape en el valle de Virú. En este mismo valle, Willey en 1953 determinó la más fuerte concentración de sitios Salinar (Fase Puerto Moorín) llamado así por Strong y Evans.

Willey (1953 sostuvo que la mayor concentración de sitios Salinar (Puerto Moorín) Estaban asentados cerca de Huacapongo, un valle estrecho en la que localizo una población de alta densidad en un área relativamente pequeña sin descartar que hubo una considerable población en la parte baja del valle, las mismas que se encontraban esparcidas en una área mucho mayor.

En cuanto a la categoría de sitios que presentaban características fortificadas, Willey supuso que eran sitios defensivos en la parte alta eran para repeler posibles ataques de las poblaciones de la sierra; los reductos con las mismas características presentes en una parte baja les permitía tener una protección a un segmento de la población. Razón que les indujo a sostener que no existió unidad política en el valle (Willey 1953: 92-100).

West también estudio los sitios de la cultura Puerto Moorín (Salinar) (ca. 200 BC-100 A:D) y su ecología cultural (West 1971a, 1971b 1979, 1980; West y Whitaker 1979). Aunque West mantuvo el descubrimiento de 250 nuevas ocupaciones, éstas no fueron publicadas. West no podía redefinir el entendimiento de la fase que se mantenía evasiva. Fuera de los trabajos de West el único proyecto notable fue el de los Topic, basado en un reconocimiento de sitios fortificados en el valle (Lange Topic y Topic 1981, Lange Topic et. Al 1981; Topic y Lange Topic 1983, y Topic y Topic 1887). Su estudio revela que ningún sitio fortificado existió antes del periodo Puerto Moorín.

Mujica, propone: la integración no fue homogénea para los valles de Chicama, Moche y Virú; presentarían diferencias significativas en sus patrones de establecimiento y en sus estilos cerámicos, los cuales podrían reflejar que se trata de tres grupos culturales distintos, pero interrelacionados (Mujica 1984: 12).

En los valles de Chicama, Moche y Virú, el estilo marcó una transición entre el Cupisnique y el advenimiento de la cultura Moche (Brennan 1988:148) después de esta época los estudios sobre el periodo Salinar son pocos numerosos y dan una visión muy localizada. Según Brennan, los sitios situados a lo largo de Virú se localizarían sobre un camino prehispánico permitiendo unir los valles de Virú y de Moche:

"Finalmente, un examen de la distribución del Salinar conocido en el valle de Moche concerniente a ésos sabidos del valle -vecino - del Virú levanta la posibilidad de integración del multi-valle en, base económica, sino también política en esto temprana la fecha "(Brennan 1984:12).

VALLE JEQUETEPEQUE
Durante un programa de reconocimiento en el valle de Jequetepeque a fines de la temporada 1981 y comienzos de 1982, los arqueólogos Hecker (1992:67), descubren en forma casual un entierro en la zona desértica de la región de Tecapa, excavando un contexto funerario de un individuo adulto, en posición extendida, que intuye unos 15 cm. Sobre la superficie natural, el cráneo estaba orientado hacia el sudoeste, y presentando como elementos ofrendatarios una vasija globular de base plana y golletes cilíndricos con asa puente, de superficie pulida y coloración rojo ladrillo, decorada con motivos incisos en forma de ángulos y pintadas con color crema.

Hecker (1996:413-432), también reporta en esta región el hallazgo de abundante fragmentería Salinar, en su artículo presenta una variada muestra de cerámica, que evidencia diversas técnicas de elaboración y función, se observa cerámica de pasta y superficie fina con decoración incisa, botellas escultóricas y globulares, con motivos geométricos, y regiones punteadas, algunos presentan pintura blanca sobre la superficie roja, en otros casos con apéndices ornamentales de motivos zoomorfos.

El Proyecto Poemape dirigido por el arqueólogo Carlos Elera (1997:194), reporta : La ocupación Salinar ocurre después de un fuerte evento ENSO, sustentado en la muestra orgánica con la presencia de bioindicadores como son moluscos de manglares, crustáceos y peces tropicales, diferenciándose de la muestra registrada para la ocupación anterior (Cupisnique); esta ocupación se distribuye en las casi 20 hectáreas del sitio con asentamientos domésticos y cementerios, siendo la ocupación cultural más predominante que habitó en Puémape. El mismo autor (Com. Per. Vía E-mail), en su trabajo de campo en relación a estructuras Salinar se adscriben más bien a casas construidas de material perecedero (esteras, caña brava, posible sauce, etc.). Generalmente tanto los restos alimenticios, tiestos, asociados así como el arreglo de grandes cántaros son comunes."

Otro rasgo importante es la superposición de estructuras domésticas sobre una capa de arena eólica que cubre gran parte del conjunto ceremonial Cupisnique y los cementerios aledaños, donde se aprecia una intrusión hasta intencional que afectó los contextos Cupisnique. Asimismo se debe considerar las técnicas constructivas utilizadas en la arquitectura de elite Salinar en Cerro Arena, también se evidencia en las estructuras Cupisnique tardío en sitios como Puémape y Morro Etén. Algunos rasgos de las técnicas decorativas en la cerámica como los motivos incididos, puntuados, en relieve, etc. ; constituyen elementos culturales que evidencian a decir de Elera, una “Cupisniquización” de la cultura Salinar.

Myrna González
Astrologia escuela de astrologia
Escrito por Myrna González
el 18/07/2011

Para finalizar, esta cerámica preciosa

El estilo salinar se desarrolló en los valles de Moche y Chicama en La Libertad. Su cerámica se caracteriza por su cocción roja y el pintado en blanco, técnica denominada "blanco sobre rojo".

Myrna González
Astrologia escuela de astrologia
Escrito por Myrna González
el 18/07/2011

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez
el 20/07/2011

https://img683.imageshack.us/img683/6729/cermica.jpg

CESAR, AQUI TIENES LA IMAGEN QUE QUERIAS COLGAR, AHORA SOLO FALTA QUE PONGAS DE DONDE ES, A QUE CULTURA PERTENECE, ETC.



Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez
el 23/08/2011

https://4.bp.blogspot.com/_N5I0_ebYvFs/SDX9nvfWSnI/AAAAAAAAAB8/7NPjOnWRuN0/s320/Cer%C3%A1mica%2BSan%2Bjose%2Bde%2BMoro.jpg
ceramica hallada en la tumba de la sacerdotisa de San Jose de Moro

https://sanjosedemoro.pucp.edu.pe/imagenes/ideologia_img_6.jpg


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino
el 23/10/2011


Horizonte Inca: La producción de cerámica bajo el dominio incaico


Por: Verónica Williams




La producción de cerámica bajo el dominio incaico

Primero partiremos de un supuesto para hablar de este ítem. Creemos que el análisis del uso y la producción de cerámica en la economía estatal debe ser definida en forma más amplia que la cerámica inca del Cuzco o sus imitaciones provinciales y las actividades en los asentamientos del estado. La evaluación del papel de la cerámica estatal, debe realizarse sin importar el origen o el estilo, así como también considerar a las cerámicas producidas y distribuidas por el estado, sin importar el contexto de uso. Muchos bienes del estado eran provistos parcialmente en cerámicas de estilos locales, y residentes de muchas comunidades tenían acceso a algunos productos manufacturados por el estado. Por ello, creemos que limitar el análisis a las cerámicas de estilo inca restringe innecesariamente nuestro conocimiento de la economía política.

Los incas, además, se abastecieron de grandes cantidades de cerámica a través de la intensificación de la producción de alfareros locales y del desarrollo de enclaves de trabajo especializado, particularmente los mitmaqkuna . Pero también los incas pueden haber requerido directamente cerámica en algunas regiones y durante las primeras etapas de la ocupación imperial (D'Altroy, Lorandi y Williams 1994).

La dedicación del estado a la alfarería se puede entender tanto en la producción de vasijas para uso imperial como en la confección y distribución de cerámica de estilo imperial. Es importante reconocer que no se puede demostrar una relación directa entre la confección estatal y el uso estatal de la cerámica. No todas las vasijas producidas por los alfareros que trabajaban para el estado fueron usadas exclusivamente en contextos estatales. A su vez, personal de un gran número de instalaciones incas usaban vasijas de estilo no inca. La relación entre confección y uso por parte del estado dependía de varios intereses. Como por ejemplo: la disponibilidad de alfareros y de fuentes de arcilla, la intensidad y los fines de las actividades económicas del estado, la duración del dominio estatal y la naturaleza de la demanda estatal.

La distribución de cerámica de estilo cuzqueño parece haber estado restringido a regiones limitadas. Un tipo de evidencia reside en las variaciones estilísticas de la cerámica inca a través del imperio. Por ejemplo la alfarería inca de las sierras de Ecuador, de centros de Huánuco Pampa, Hatun Xauxa en Perú, Hatunqolla en Bolivia o Potrero Chaquiago en Argentina difieren unos de otros y de la cerámica que proviene del mismo Cuzco. Estas diferencias no sólo son estilísticas sino también de sus composiciones químicas y petrográficas (D'Altroy y Costin 1982; D'Altroy y Bishop 1990; Lorandi, Cremonte y Williams 1991). Todos estos datos indicarían que la mayoría de la cerámica inca fue producida para consumo regional aunque es verdad que algunas cerámicas de estilo cuzqueño fueron trasladadas a largas distancias (D'Altroy y Bishop 1990).

Ahora bien, cuando hablamos de cerámica de estilo Inca Imperial o Inca Cuzco nos referimos a los estilos cerámicos que Rowe definió para la cerámica inca por excelencia cuyo lugar de origen fue el Cuzco. Estos estilos son: Cuzco Polícromo , Cuzco Buff (Ante), Cuzco Rojo sobre Blanco , Cuzco Polícromo Figurativo , Qoripata Polícromo , Huatanay Polícromo y Urcosuyu Polícromo (Rowe 1948: 43-50).

Por otra parte en los sitios de ocupación incaica en el noroeste de Argentina se encuentran las siguientes modalidades alfareras:

  • a) Inca Imperial : que corresponde a las piezas importadas del Cuzco de los diferente estilos dados por Rowe (1944: 47-48);
  • b) Inca Provincial : piezas que imitan en mayor o menor grado a las cuzqueñas en iconografía, morfología y estructura del diseño aunque difieren notablemente en su producción;
  • c) Inca Mixto : aquellas piezas que presentan una combinación de elementos cuzqueños con otros no cuzqueños en los cuatro ejes del análisis estilístico, es decir, morfología, producción, estructura del diseño e iconografía y
  • d) Fase Inca : denominada a la cerámica confeccionada por las poblaciones indígenas en sus propios estilos bajo el dominio inca, que para los sitios el sur del valle del Santa María y bolsón de Andalgalá serian Famabalasto negro sobre Rojo , Yocavil Polícromo , Santa María , Belén III y Yavi , Chicha o Puneño . Estas tres últimas denominaciones corresponden a un mismo estilo cerámico. La diferencia responde a la nomenclatura dada a los mismos por distintos autores (Calderari y Williams 1991).
Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino
el 23/10/2011


Tecnología cerámica Belén: caracterización macroscópica y conceptualización en la manufactura alfarera

Federico Wynveldt

Federico Wynveldt. Laboratorio de Análisis Cerámico, Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata. Paseo del Bosque s/n, 1900, La Plata, Buenos Aires. E-mail: wynveldtf@fcnym.unlp.edu. Ar

Recibido 29 de Junio 2006
Aceptado 23 de Septiembre 2007

RESUMEN

Se analizan los aspectos tecnológicos macroscópicos de dos conjuntos de vasijas Belén del Valle de Hualfín (Catamarca): las piezas de los contextos domésticos de la Loma de los Antiguos de Azampay y las piezas funerarias de la Colección Muñiz Barreto del Museo de la Plata procedentes de Azampay, Yacoutula, La Aguada y otras localidades. El análisis de las huellas de manufactura permite identificar las técnicas constructivas utilizadas para levantar las piezas, y así indagar en las conceptualizaciones cognitivas involucradas en la producción alfarera, complementando los estudios morfométricos y de pastas realizados con anterioridad. Se avanza entonces en una caracterización totalizadora de la cerámica Belén, empleando metodologías ceramológicas específicas y explícitas. La identificación de distintas conceptualizaciones cognitivas en la manufactura cerámica, sumada a otros aspectos del registro arqueológico tales como la cronología absoluta, la evidencia arquitectónica y los ajuares funerarios, apunta a sostener que debió existir un contexto de diversidad en cuanto a los vínculos entre los grupos Belén locales y la conquista inkaica.

Palabras clave: Cerámica Belén; Técnicas de manufactura; Conceptualizaciones cognitivas; Noroeste argentino; Período de Desarrollos Regionales/Inka.


INTRODUCCIÓN

La cerámica Belén constituye uno de los tipos más característicos del período de Desarrollos Regionales del NOA. Las conocidas "urnas Belén Negro sobre Rojo" fueron mencionadas y descriptas desde los inicios de la arqueología argentina (Lafone Quevedo 1892; Outes 1907), presentándose en algunos casos datos sobre su dispersión y su probable asociación cultural (Bruch 1902, 1913; Lafone Quevedo 1908) así como su clasificación de acuerdo a la forma y decoración generales (Bregante 1926). Más adelante, Alberto R. González en distintos trabajos (González 1955, 1977, 1979; González y Cowgill 1975) y otros autores (Sempé 1977, 1981; Serrano 1967) adjudicaron esta cerámica a la cultura Belén, ubicada cronológicamente en el período Tardío, actualmente denominado de Desarrollos Regionales (1000-1480 AD).

Recientemente ha habido otros aportes enfocados en distintos aspectos de la entidad Belén, aunque sin profundizar particularmente en la cerámica (Balesta y Zagorodny 1999; Wynveldt 2007a, 2005). Por otra parte, a excepción de algunos artículos dedicados a distintos aspectos morfométricos (Wynveldt 2004) y al análisis de las pastas (Wynveldt et al. 2006), las caracterizaciones realizadas hasta el momento no se han sustentado en estudios minuciosos de conjuntos relevantes de piezas ni han empleado metodologías ceramológicas específicas y explícitas.

Este trabajo pretende avanzar en la caracterización de la cerámica Belén, complementando los estudios morfométricos y de pastas ya realizados. Partiendo del supuesto de que cada alfarero posee una idea previa acerca de cómo será la vasija y que esta idea se materializa en la pieza misma, donde se reflejan una cantidad de rasgos técnicos, se analizan los aspectos tecnológicos macroscópicos de un importante número de vasijas Belén procedentes del Valle de Hualfín. Este análisis, sumado a los estudios mencionados, apunta a identificar las técnicas constructivas utilizadas para levantar las piezas, y así indagar en las conceptualizaciones topológicas, partonómicas y secuenciales (van der Leeuw 1994) involucradas en la producción alfarera. Los resultados e interpretaciones derivados permitirán avanzar en la confirmación o rectificación de distintas conjeturas recogidas de los estudios morfométricos y de pastas previos.

LA ENTIDAD BELÉN Y LA CONQUISTA INKAICA

El Período de Desarrollos Regionales estuvo caracterizado por un proceso de complejización sociopolítica y tecnológica, con un crecimiento demográfico y un aumento en la belicosidad de los grupos habitantes del área valliserrana (Núñez Regueiro 1974). En este contexto, la entidad socio-cultural Belén debió tener su centro principal en el Valle de Hualfín, donde se habría integrado como un señorío, con gran presencia en el Valle de Abaucán y con distintos grados de expansión a otras zonas (Famabalasto, Antofagasta de la Sierra, e incluso Salta, Tucumán y La Rioja) (Sempé 1999). Los sitios Belén presentan diversas modalidades de emplazamiento, desde lugares bajos próximos a los cauces, sitios defensivos emplazados en lomadas de distintas alturas, con diferentes grados de aglomeración y defensibilidad, hasta inmensos sitios agrícolas sobre espolones aterrazados, como los campos de Azampay y Carrizal en la ladera occidental del Valle de Hualfín. Se ha postulado un desarrollo paralelo con la culturaSanta María, especialmente a partir de las asociaciones de sus tipos cerámicos en tumbas Belén y por lafrecuencia con que ambas cerámicas se mezclan en el piso de las habitaciones de las poblaciones fortificadas, sobre todo en los sitios localizados en el sector N del valle del Hualfín (Sempé 1999). También habría existido un paralelismo entre ambas culturas en los aspectos económicos y en ciertas costumbres como las funerarias. Las diferencias estarían dadas especialmente por la alfarería y algunos otros detalles materiales (González 1977).

Una problemática particularmente relevante en el estudio de la entidad Belén es la conquista inkaica, ya que a pesar de que existen muy importantes sitios inkas en el Valle de Hualfín ( i.e . , Hualfín, Quillay, El Shincal) (Raffino 1988; Williams 2000), llama la atención la falta de evidencias directas de presencia inkaica en muchas localidades, entre ellas el gran centro agrícola de Azampay, donde se han llevado a cabo diversos estudios, enfocados sobre todo en el sitio Loma de los Antiguos. Este poblado prehispánico posee más de 45 recintos y está emplazado en la cima de una lomada de 200 m de altura y circunscrito por varias murallas defensivas. Al pie de esta lomada se encuentra el actual poblado de Azampay, ubicado sobre un piedemonte con grandes extensiones de andenes de cultivo. Los fechados radiocarbónicos permiten ubicar la ocupación de la Loma de los Antiguos en los momentos próximos a la conquista inkaica y/o durante la misma (Wynveldt 2007b). A pesar de estos datos cronológicos los sitios Inka o con evidencias claras de ocupación Inka y tumbas con objetos inkaicos se encuentran próximos a la margen oriental y en el sector sur del valle, y se hallan ausentes en Azampay.

En este sentido se considera que el estudio en profundidad de la cerámica Belén en distintas localidades del Valle de Hualfín, además de apuntar a una caracterización totalizadora, puede constituir una contribución relevante en la profundización del conocimiento acerca de las posibles relaciones existentes entre los grupos locales tardíos y la conquista inkaica.

UNIVERSO DE ESTUDIO

La cerámica Belén posee en general una pasta compacta de color rojizo a anaranjado y una decoración pintada en negro sobre rojo, a veces acompañada de puntos blancos como pudo observarseen algunas piezas de la Loma de los Antiguos, y en ocasiones con líneas incisas y modelados zoomorfoso antropomorfos. En distintos aportes bibliográficos se han distinguido clásicamente tres categoríasmorfológicas dentro de este tipo ( Figura 1 ):

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Figura 1. Categorías de piezas Belén con sus divisiones morfológicas y decorativas

1. Las tinajas (Weisser y Wolters 1926) o "urnas Belén" (Bregante 1926; Serrano 1958), que representan la forma más común, están conformadas por una base cóncavo-convexa y un perfil continuo o discontinuo segmentado en tres porciones: un cuerpo inferior evertido, un cuerpo superior más o menos cilíndrico con dos asas horizontales opuestas, en cinta y doble remachadas, y un cuello simple evertido. Cada uno de estos tres sectores está separado del otro por un punto de intersección o de inflexión, que también delimitan las zonas decorativas (Canal et al. 1999; Wynveldt 2006).

2. La categoría de las ollas, conforme fue definida por la Primera Convención Nacional de Antropología (1966), incluye dos tipos de piezas: las ollas Belén sin cuello son piezas idénticas a las típicas tinajas Belén en su cuerpo inferior y superior, con asas horizontales doble remachadas; mientras que las "ollas" u "ollitas" ( sensu Weisser y Wolters 1926) o "formas globulares de cuello corto" ( sensu Serrano 1958) son tripartitas y presentan una constricción más fuerte del diámetro por debajo del cuello, pudiendo tener o no dos asas similares a las de las tinajas. Ambos tipos de piezas se encuentran muy poco representadas, tanto en las colecciones como en la Loma de los Antiguos. En general, la decoración de las ollas se distribuye de igual manera que la de las tinajas: a cada segmento le corresponde una zona decorativa;

3. Los pucos (Weisser y Wolters 1926; Serrano 1958) son piezas abiertas caracterizadas por presentar una base cóncavo- convexa o cóncavo-plana, un cuerpo evertido, con paredes levemente curvadas, y en la mayoría de los casos un cuello corto simple evertido. La decoración de los pucos ha sido dividida en dos zonas: la zona 1 (externa) y la zona 2 (interna). Las características de estas dos zonas decorativas se correlacionan en muchas piezas con el acabado de superficie de cada sector: la zona 1 se corresponde comúnmente con una superficie áspera y acabado tosco, y presenta una decoración simple, mientras que la zona 2, interna, se despliega sobre una superficie de acabado frecuentemente más prolijo, y exhibe una decoración por lo general más compleja.

El universo de piezas Belén analizadas está constituido por 94 vasijas, divididas en dos conjuntosbien definidos: por un lado, las piezas funerarias de la Colección Benjamín Muñiz Barreto del Museo de LaPlata; y por el otro, las piezas fragmentadas recuperadas de los contextos domésticos de la Loma de los Antiguos de Azampay que pudieron remontarse en grados relativamente importantes. El conjunto de las piezas funerarias está conformado por 62 vasijas clasificadas en tres grupos: Azampay, Yacoutula/La Aguada y Distintas Procedencias ( Figura 2 ). Las piezas funerarias de Azampay son 23 vasijas (17 tinajas y 6 pucos) excavadas por el Ingeniero Wladimiro Weisser (Weisser y Wolters 1926). Todas estas tumbas se encontraron dispersas por el campo, en su mayoría ubicadas en huecos excavados debajo de grandes bloques de granito. El grupo de Yacoutula/La Aguada está conformado por 26 piezas de estas dos localidades ubicadas 25 km al S de Azampay, muy próximas entre sí; y, por otra parte, el grupo de piezas denominado aquí Distintas procedencias, está constituido por 13 vasijas (15 tinajas, dos ollas y nueve pucos). Esta división se realizó teniendo en cuenta que las piezas de Yacoutula y La Aguada en conjunto son numerosas, lo que permite tener una buena representación de la variabilidad intragrupal, haciendo posible su comparación con el grupo de piezas funerarias de Azampay, también circunscrito geográficamente y muy bien representado en cuanto al número de piezas. El grupo de Distintas procedencias será de utilidad para comparar su variabilidad, representativa de distintos puntos geográficos, con la existente en el resto de los grupos definidos localmente. El total de las piezas Beléndomésticas de la Loma de los Antiguos es de 31 vasijas reconstruidas en grados importantes (15 tinajas, 13 pucos y tres ollas).

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Figura 2. Imagen satelital del Valle de Hualfín, con la indicación de la procedencia de gran parte de las vasijas Belén analizadas.

La cerámica Belén hallada en Azampay, tanto en los contextos domésticos de la Loma de los Antiguoscomo en las tumbas excavadas por Weisser y Wolters (1926) en los campos aledaños, tiene las típicascaracterísticas descriptas para el común de las piezas Belén. Existen sin embargo ciertas diferencias decarácter morfométrico para la categoría de las tinajas entre ambos grupos: el tamaño de las de la Loma de los Antiguos es mayor que el del 90% de las funerarias, los perfiles de las domésticas son continuos en más de un 80% y sus alturas mayores que los diámetros en todas las piezas estudiadas, mientras queen las piezas funerarias los perfiles discontinuos y los diámetros mayores que las alturas son mucho más comunes ( Figura 3 ). Teniendo en cuenta que en la cima de la Loma de los Antiguos no existen fuentes de agua, posiblemente las tinajas domésticas cumplieran la función de acarreo y almacenamiento de líquidos, dada la importancia relativa del volumen transportable y/o almacenable en ellas (Wynveldt 2007b).

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Figura 3. Variabilidad morfométrica en tinajas Belén de la zona de Azampay. Izquierda: ejemplo típico de la morfometría de las tinajas de los contextos domésticos de la Loma de los Antiguos. Centro: tinaja funeraria similar morfológicamente a las de los contextos domésticos de la Loma, aunque de menor tamaño. Derecha: ejemplo de una tinaja funeraria con perfildiscontinuo y tamaño relativo pequeño.

Por otra parte, tres de las tinajas del grupo de Yacoutula/La Aguada, se distinguen claramente del resto en su morfometría y decoración: presentan cuerpos globulares, cuellos muy largos y características decorativas particulares ( Figura 4 ). Estas piezas están acompañadas en las tumbas por elementosmanifiestamente inkaicos ( Figura 5 ). Por lo tanto, cabe preguntarse si estas características excepcionales también se reflejan en los aspectos tecnológicos, y si las mismas pueden asociarse con una influencia inkaica.

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Figura 4. Tinajas Belén con características excepcionales de Yacoutula y La Aguada.

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Figura 5. Objetos de ajuar inkaicos hallados junto a las tinajas Belén Nº 1
1843 y 11934 de la Colección Muñiz Barreto en dos tumbas de La Aguada.

Los análisis microscópicos de pastas Belén (Wynveldt et al . 2006), se llevaron a cabo sobre una muestra de 23 cortes delgados de fragmentos correspondientes a recintos de distintos sectores de la Loma de los Antiguos, representativos de los tres tipos morfológicos, de la variedad de acabados de superficie y de los distintos sectores de pertenencia de la vasija. Los resultados demostraron que no existen diferencias intra o intergrupales en cuanto a las inclusiones de las pastas de pucos y tinajas; por lo tanto, es probable que se confeccionara un tipo único de pasta para la fabricación de ambas formas de vasijas. Sólo un fragmento, correspondiente a una olla con cuello, de excepcional calidad en cuanto a suacabado de superficie, se distingue por la morfología angulosa y el tamaño homogéneo de sus granos que indicaría un tratamiento de molido del grano. Lamentablemente aún no han podido llevarse a cabo análisis sobre muestras de cerámica funeraria, dado que hasta el momento las únicas piezas disponibles procedentes de estos contextos corresponden a vasijas enteras de colección. Sin embargo, puede sugerirse que esta homogeneidad composicional se traduciría también en los aspectos técnicos macroscópicos.

TOPOLOGÍA, PARTONOMÍA Y SECUENCIA DE MANUFACTURA

Siguiendo a S.E. Van der Leeuw (1994) la percepción y la cognición en conjunto constituyen una interfase universal entre el objeto de ideas que un ser humano ha internalizado y el objeto de materia yenergía que lo rodea. El entorno provee al individuo una enorme cantidad de información en un estado de caos aparente, por lo tanto, es necesario realizar una reducción que permita manejar esta carga informativa. El proceso por el cual la cognición traslada percepciones del mundo material al de lasideas se basa en una reducción del número de dimensiones de los fenómenos: la teoría es más simple que la realidad.

La importancia de estas afirmaciones para la arqueología, y en este caso específico para el estudio de cerámica arqueológica, radica en que la creación de objetos de la cultura material está incluida en ese tipo de interacción entre clase y materia. Desde el punto de vista de la alfarería, teniendo como premisaque cada ceramista tiene una idea propia acerca de la producción y que estas ideas pueden ser de carácter tecnológico, funcional, social, conductual, económico, etc. Entonces, se intenta definir a las piezas cerámicas desde el punto de vista cognitivo, buscando establecer el modo en que cada vasija y sus partes fueron concebidas por los alfareros.

Van der Leeuw (1994) divide a las interfases entre los dominios ideal y material en tres áreas: conceptualización, ejecución y materias primas. Dentro del proceso de conceptualización de una vasija, este autor distingue tres instancias relacionadas con la manufactura de las piezas. La topología, que tiene que ver con la conceptualización de la forma: si la misma es vista como "horizontal" o "vertical", si se visualiza como la transformación de una esfera, de un cilindro, de un cono, etc. ; si dicha transformación se concibe como un "estrechamiento" o "compresión"; si se distingue una parte "interna" de una "externa". Lapartonomía que se refiere a lo que el productor considera como las unidades básicas que conformanla pieza (los rollos de arcilla, los segmentos de la pieza, o la pieza entera). Otro elemento de la conceptualización es la secuencia seguida para la fabricación: de base a boca, de boca a base, hombro boca- base, etc.

Teniendo en cuenta que los alfareros dejan distintos tipos de improntas en las piezas que producen, lametodología aplicada consistió en la identificación de toda la serie de rasgos técnicos observables a nivelmacroscópico o apreciables al tacto. Estos rasgos se clasificaron en dos tipos: por un lado, las evidencias que pueden considerarse problemas o defectos que el alfarero no ha podido o no ha tenido la intención de ocultar (huellas de rollos de arcilla y de la unión de segmentos, tipo y orientación de marcas de herramientas, remaches de asas sin alisar, asimetría en la altura y manchas de cocción). Por otra parte, existen rasgos que demuestran la puesta en marcha de conductas de manufactura intencionadas que generan determinados resultados en el producto final (tipos de acabados de superficie y agujeros de reparación).

A partir de la identificación y el registro de dichas evidencias se buscaron regularidades y diferenciasentre las piezas de distintos grupos de procedencia, entre las distintas categorías de piezas y dentro de una misma categoría. Finalmente, considerando además las características de las pastas (Wynveldt et al . 2006) y la morfometría y la decoración (Wynveldt 2004), se abordaron las posibles conceptualizacionestopológicas, partonómicas y secuenciales presentes en la mente de los alfareros a la hora de concebir lasvasijas Belén.

IDENTIFICACIÓN MACROSCÓPICA DE LAS HUELLAS DE MANUFACTURA

A continuación se describen y analizan los distintos tipos de huellas de manufactura detectadasmacroscópicamente en las piezas Belén estudiadas, y se infieren las técnicas de manufactura que estarían evidenciando en cada caso. Los rasgos macroscópicos son aquellos observables "ojo desnudo", o sea sin la utilización de lupa binocular o microscopio petrográfico (Zagorodny 1996). Para la identificación de las huellas se incluyó la información obtenida de la observación no sólo de las piezas analizadas, sino de todos los fragmentos Belén de la Loma de los Antiguos y de otras piezas enteras de colección.

Para el caso de los problemas o defectos en la manufactura, dado que su presencia en muchos casos se corresponde con conductas no intencionales, los porcentajes de sus frecuencias sólo indican la cantidad de piezas en las que no se completó o no se concretó "correctamente" todo el proceso de manufactura. En este caso, las evidencias funcionan como hipótesis acerca del empleo (a veces del intento de empleo) de determinadas técnicas para la manufactura de la totalidad de las piezas. Por otro lado, el estudio del acabado de superficie requirió un registro exhaustivo, ya que constituye una variable observable en todas las piezas, y los porcentajes de los distintos tipos (alisado, pulido y bruñido) y sus orientaciones (vertical, oblicua y horizontal) permitieron identificar importantes diferencias en cuanto a las vasijas terminadas.

Evidencias técnicas por problemas en la manufactura

- Evidencias de rollos de arcilla y del tipo de unión de los mismos : las ondulaciones horizontales endistintos sectores del cuerpo de las vasijas, tanto en la superficie interna como externa, son indicadores claros de que el levantado de las piezas se realizó a partir de la unión de rollos de arcilla. En gran parte de las vasijas el alisado o el bruñido ocultaron este tipo de ondulaciones, aunque en muchos casos es posible palparlas. También se han detectado incisiones verticales, que serían reminiscencias de la unión de estos rollos a partir de la utilización de alguna herramienta. Estas evidencias se observaron en un30% de las tinajas de Azampay, 20% de Distintas Procedencias, 33% de Yacoutula/La Aguada y 20% dela Loma de los Antiguos. Entre los pucos fue posible determinar aún una mayor proporción.

- Indicios del tipo de inserción de las asas : en un 90% de las piezas con asas de todos los grupos,incluyendo tinajas y ollas, se observaron internamente dos pares de protuberancias oblongas verticales, aveces leves, otras muy evidentes e irregulares, claros indicios de los dobles remaches de las asas. Lainserción de cada asa se realizó a partir de dos perforaciones en las paredes de la pieza, en las que secolocaron los extremos de las asas y se remacharon o aplastaron internamente. La posibilidad de trabajar con los fragmentos de la Loma de los Antiguos permitió descubrir que los orificios se realizaron cortando la pared de la vasija con alguna herramienta, formando óvalos muy regulares, a la vez que pudieronidentificarse los trozos de arcilla correspondientes al sector de las asas que atraviesa la pared de la piezapara terminar en el remache interno ( Figura 6 ).

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Figura 6 . Fragmentos de remaches y agujeros para la inserción de las asas de una tinaja de la Loma de los Antiguos.

- Marcas de utensilios: a) En la base: se han detectado en la base de tinajas de todos los grupos, sin ninguna tendencia particular, conjuntos de líneas rectas o curvas distribuidas de manera concéntrica o atravesando la base de lado a lado por el centro. Evidentemente estas marcas se realizaron con herramientas finas durante el modelado. La pintura en esta zona está siempre ausente (por desgaste o por carencia) y muchas veces la superficie se encuentra muy erosionada; probablemente el alfarero no consideraba necesario pulir, bruñir o alisar prolijamente la base por lo cual quedaron marcas del modelado.

b) En el interior de la vasija: en las tinajas y ollas se observaron huellas de modelado por medio de utensilios finos, sobre todo en los sectores de unión del cuerpo inferior con el superior y el cuerpo superior con el cuello, superando el 40% en las piezas del grupo de Azampay, con porcentajes menores en los grupos restantes. También se hallaron marcas e irregularidades en el fondo en un 80 a 90% de las tinajas. Por otra parte, el fondo de los pucos presenta menos irregularidades (50% en Azampay, 11% en Yacoutula/La Aguada y 31% en Loma de los Antiguos).

c) En la superficie externa: en los distintos tipos de piezas existen evidencias de marcas de utensilios en sectores externos del cuerpo, posiblemente rastros de las últimas etapas del modelado de la superficie. Al parecer en estos sectores el alisado y el recubrimiento de pintura no fueron suficientes para ocultar estas huellas. En el cuerpo inferior y la base de distintas tinajas de todos los grupos estas marcas son verticales y profundas ( Figura 7 ). Los porcentajes no evidenciaron ninguna tendencia en particular, aunque en el cuerpo superior y el cuello no se detectaron marcas en las piezas de Distintas Procedencias y Loma de los Antiguos. En los pucos las marcas externas se encuentran en un 66% en el grupo de Azampay, 40% en Distintas Procedencias, 33% en Yacoutula/ La Aguada y 54% en la Loma de los Antiguos.

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Figura 7. Marcas verticales de utensilios en el cuerpo inferior de una tinaja de la colección Muñiz Barreto (Azampay).

- Improntas digitales : sobre el fondo cóncavo del 25% de las tinajas y ollas de todos los grupos, existenirregularidades muy marcadas, producidas por improntas digitales ( Figura 8 ). En muy pocos casos el fondo de los pucos presenta impresiones similares, ya que generalmente son planos y exhiben un muy buen acabado de superficie.

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Figura 8. Fondo de una tinaja de la Loma de los Antiguos, con irregularidades producidas por impresiones digitales; elcolor oscuro se debe a la presencia de una mancha quizás producto de la combustión de alguna sustancia orgánica.

- Marcas de unión de segmentos del cuerpo : se ha mencionado que el perfil de las tinajas puede ser, de acuerdo a su morfología general, continuo o discontinuo. Sin embargo, observando con detenimiento la parte interna de la unión de los distintos sectores de estas piezas puede notarse que en todas las tinajas y ollas el punto entre el cuerpo superior y el cuello es angular, existiendo allí huellas de modelado y alisado en sentido horizontal. También en la superficie externa del punto de unión del cuerpo superior con el cuello se conservan rastros sin alisar de la unión de estos dos sectores ( Figura 9 ) en un 53% de las piezas del grupo funerario de Azampay, en un 40% de Distintas Procedencias, un 66% de Yacoutula/ La Aguada y un 13% de las piezas consideradas de la Loma de los Antiguos, aunque en este último caso muchos fragmentos sueltos no incluidos entre las piezas aquí analizadas, muestran este tipo de unión.

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Figura 9. Izquierda: huellas de unión entre el cuerpo superior y el cuello de una tinaja de la Loma de los Antiguos. Derecha: costura de una base y el cuerpo inferior.

- Asimetrías en la altura de distintos sectores del cuerpo : dos tinajas y un puco del grupo funerario de Azampay y dos tinajas y tres pucos de Yacoutula/La Aguada presentan asimetrías en la altura total ( Figura 10 ), dadas por diferencias en la altura de los distintos sectores componentes. Estas diferencias sumadas a las marcas de unión de los segmentos son indicadoras, en los casos de las tinajas y las ollas, de la confección por separado del cuerpo inferior y el cuerpo superior, como se mencionó anteriormente con respecto a la unión del cuerpo superior con el cuello.

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Figura 10. Asimetría en la altura total de una tinaja de Azampay y de un puco de Yacoutula/La Aguada (ColecciónMuñiz Barreto).

- Manchas de cocción : un rasgo que todos los autores utilizan para ejemplificar el cambio tecnológico ocurrido hacia el Período de Desarrollos Regionales esel horneado de vasijas en atmósfera oxidante. Todas las tinajas y ollas, así como los pucos, tienen una pasta de color anaranjado, típico producto de la cocción en estructuras de combustión en las que el aire circula. El hierro presente en la arcilla, en un entorno oxidante con temperaturas altas y constantes, se convierte en óxido férrico a12t1a que le da el color rojo a la pasta, y el carbono, derivado de los componentes orgánicos de la arcilla, se evapora como a12t1b. Sin embargo, si la cocción no se prolonga lo suficiente, el carbono se quema sólo parcialmente dando una coloración gris oscura o negruzca al núcleo y, en ciertos casos, a sectores superficiales. Sólo tres tinajas funerarias, dos de Azampay y una de Yacoutula/La Aguada, y dos de la Loma de los Antiguos mostraron manchas de cocción. Se detectaron mayor cantidad de estas manchas en los pucos que en las tinajas, llegando a un 50% en los pucos de Azampay, 20% de Distintas Procedencias, 11% de Yacoutula/La Aguada y 23% de la Loma de los Antiguos. En las ollas no se observaron.

Evidencias de conductas de manufactura intencionadas y reparación

- Acabados y huellas de tratamiento de superficie : este punto es el más complejo del análisis dada lavariedad observada, tanto en el tipo de huellas identificadas como en la localización y orientación de las mismas, que contrasta con la uniformidad observada en las características de las restantes evidencias. Según la Primera Convención Nacional de Antropología (1966) el acabado de superficie corresponde al aspecto resultante de la aplicación o ausencia de las distintas técnicas de tratamiento de superficie. Los acabados definidos en esta Convención y observados entre las piezas Belén son los siguientes:

- alisado : aspecto de la superficie en la que no se perciben estrías de pulimento, rugosidades notables, antiplástico sobresaliente, lustre ni engobe; el alisamiento se realiza con frotamientos tendientes a eliminar las irregularidades y nivelar la superficie;

- bruñido: aspecto lustroso carente de estrías de pulimento que ofrece la superficie de una pieza cerámica; es producto del bruñimiento, que consiste en el frotamiento más pronunciado que el pulido, mediante el cual se obtiene un brillo más intenso;

- pulido : aspecto que presenta la superficie de una pieza cerámica en la que se diferencian estrías de pulimento; se obtiene a partir del frotamiento en estado casi seco, previo alisado y nivelado de la superficie.

Distintos autores anglosajones (Rye 1994 [1981]; Sinopoli 1991) a pesar de reconocer que existe un continuum en cuanto a la textura lograda en el acabado de superficie, distinguen también los tres grados de acuerdo a la presencia de distintos atributos observables, que permiten una definición más objetiva. Sin embargo, dado que las definiciones propuestas por la Primera Convención tienen un uso más extendido en la bibliografía local, si bien manejan términos relativos, se optó finalmente por su aplicación, más allá de considerase igualmente necesaria una redefinición basada en criterios más absolutos.

La observación de los acabados de superficie permitió detectar una interesante diversidad, tanto entre las vasijas de la Loma de los Antiguos como entre las funerarias, con una ausencia general de tendencias locales o contextuales.

Para el caso de las tinajas pudo determinarse que el alisado fue aplicado en los siguientes porcentajes: Azampay 65%, Distintas Procedencias 40%, Yacoutula/ La Aguada 55% y Loma de los Antiguos 50%. Por otra parte, el pulido mostró la siguiente proporción: Azampay 29%, Distintas Procedencias 20%, Yacoutula/ La Aguada 36% y Loma de los Antiguos 50%. Por último, el bruñido se observó en Azampay una sola pieza (6%), en Distintas Procedencias en dos piezas (40%), en Yacoutula/La Aguada en una pieza (9%), y no fue detectado en la Loma de los Antiguos.

En los pucos los acabados de superficie empleados tuvieron los siguientes porcentajes de acuerdo a los grupos de procedencia: para el grupo funerario de Azampay, cinco son alisados y uno pulido, paraYacoutula/La Aguada siete 7 son alisados toscos y dos pulidos, y para Distintas Procedencias (cinco pucos) y la Loma de los Antiguos (15 pucos) todos tienen un alisado tosco externo, y un alisado mejor acabado en la cara interna.

Los porcentajes en cuanto al empleo de los distintos tipos de acabados de superficie para las ollasfueron los siguientes: alisado 52%; pulido 40% y bruñido 8%. Dada la escasa cantidad de ollas no fueposible observar tendencias en cuanto a los grupos de origen.

El análisis de las particularidades de los distintos tipos de acabados de superficie se realizó a partir de la información presentada en la Tabla 1 . En esta tabla se exhiben los porcentajes correspondientes a la frecuencia de la orientación del acabado de superficie observada en un sector particular de las vasijas de un grupo determinado. La comparación de estos porcentajes permitió conocer la variación de los acabados en cada segmento de las piezas entre los distintos grupos.

Tabla 1. Porcentajes de acabados de superficie por grupo de procedencia para los distintos sectores de las tres categorías de piezas Belén. Referencias: V= orientación vertical; O= orientación oblicua; H= orientación horizontal. Las X representan aquellos casos en los que el número de piezas de un grupo para un sector determinado fue de uno o dos únicamente, por lo cual la expresión del porcentaje no reviste valor alguno.
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Entre los resultados obtenidos pudo notarse que el pulido de las tinajas del grupo de Azampay es predominantemente vertical en el cuerpo inferior y cuerpo superior, mientras que entre las piezas de Yacoutula/La Aguada y la Loma de los Antiguos predomina el pulido horizontal. También se detectó una relación similar en cuanto al alisado del cuerpo superior: mientras que los alisados en el cuerpo superior de las piezas funerarias de Azampay son mayormente oblicuos, en las piezas de Yacoutula/La Aguada y la Loma de los Antiguos es sobre todo vertical. Otra característica resaltante de las tinajas es el hecho de que el bruñido se realizó predominantemente en sentido vertical, aunque este dato se basa en muy pocas piezas, ya que el bruñido es poco común. Ejemplos de pulido, alisado y bruñido en tinajas Belén se ilustran en la Figura 11 .

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Figura 11. Huellas de alisado, pulido y bruñido en el cuerpo superior y cuello en tinajas Belén.

En el lado interno del cuello en todas las tinajas y ollas con cuello existen huellas de alisado muy finas, siempre orientadas horizontalmente. Un dato interesante que surge del análisis de los pucos es elpredominio de un alisado tosco oblicuo en la cara externa y una tendencia a la horizontalidad en el cuello; mientras que en la cara interna todos los pucos están alisados o pulidos en sentido horizontal, tantoen el cuerpo como en el cuello ( Figura 12 ).

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Figura 12. Variaciones en el acabado de superficie en pucos Belén. Arriba, a la izquierda: puco funerario de Azampay con acabado interno tosco. Arriba a la derecha: puco funerario de Azampay con muy buen acabado externo. Abajo, puco típico Belén: del recinto 26 de la Loma de los Antiguos, con acabado externo tosco (izquierda) y buen alisado interno (derecha).

Otras características relacionadas con el acabado de superficie se vinculan con aspectos más difíciles de cuantificar, pero que resultan relevantes para el análisis. Una de ellas se relaciona con el cuello interno de las tinajas y ollas, que exhibe texturas ásperas generadas por superficies en las que emerge un antiplástico arenoso, frecuentemente con presencia de mica. Otro dato relevante se encuentra en las diferencias en la tonalidad de la superficie externa de todas las piezas Belén, que se relacionan con la densidad, el color y el grado de preservación de la capa de pintura. Hay piezas de color púrpura, rojo fuerte, anaranjado, rosado y beige. Estas diferencias son muy notorias entre los fragmentos de la Loma de los Antiguos, donde la preservación diferencial muestra grandes variaciones, incluso en una misma vasija.

La generalidad observada en los pucos en cuanto al acabado de superficie muestra una cara externa de aspecto tosco, alisada de manera desprolija y con huellas de utensilios, y una superficie interna más fina. Existen sin embargo, casos particulares que muestran ambas caras similares: algunos pucos con un buen alisado tanto interno como externo y otros con ambas superficies mal terminadas. Las huellas de alisado externo son indistintamente líneas curvas o rectas horizontales, oblicuas o verticales. En el cuello de algunos pucos existen huellas de alisado oblicuas e improntas digitales de modelado. Interiormente el alisado generalmente es horizontal.

- Evidencias de reparación: en sólo dos tinajas y un puco de Azampay, en una tinaja de la Loma de losAntiguos y en una olla de Distintas Procedencias se observó la presencia de agujeros de reparación (Balesta y Zagorodny 2002), los cuales se habrían realizado con el fin de recomponer piezas en las que durante el proceso de secado o cocción se generaron rajaduras en sus paredes por efecto de la contracción sufrida por las paredes en la deshidratación de la arcilla.

La pieza Nº 9962 de Azampay presenta un agujero de 4 x 3 cm de diámetro, posiblemente producto dealgún golpe, flanqueado por dos agujeros de reparación. Esto indica que el agujero ya se encontraba en la pieza antes de pasar a formar parte del ajuar. Además, en el cuerpo superior presenta otros dos paresde agujeros de reparación. La pieza Nº 9964, también procedente de Azampay, tiene cuatro pares de agujeros de reparación, dos de ellos a nivel del cuello y los otros dos en el cuerpo superior. La tinaja restante que muestra agujeros similares es la 31A de la Loma de los Antiguos. Es de destacar que esta tinaja, si bien fue hallada dentro del recinto 31, se encontraba asociada al único entierro localizado en el espacio intrasitio.

El puco Nº 9960 de Azampay exhibe un par de agujeros de reparación próximos al borde (ver Figura 12, arriba a la izquierda).

En la olla Nº 8348, procedente de San Fernando de Belén, llama la atención un par de agujeros dereparación de forma cónica próximos al borde, que no llegan a perforar la pared, bordeando una rajaduraoblicua. Posiblemente estos agujeros correspondieran a una etapa posterior a la confección de la pieza que durante el horneado comenzó a rajarse, por lo cual, a fin de mantener en pie la vasija se pegó con resina y se ató con tientos colocados en los agujeros. Luego de reparada la rajadura los agujeros se habrían vuelto a tapar (Balesta y Zagorodny 2002), aunque también es probable que nunca llegaran a concluirse.

Las tinajas excepcionales de Yacoutula y La Aguada

Como se destacó más arriba, entre las tinajas del grupo funerario de Yacoutula/La Aguada existen trespiezas con características morfométricas, tecnológicas y decorativas particulares, que las distinguenclaramente de las típicas tinajas Belén, por lo cual merecen un comentario aparte. Son las piezas Nº 11637, 11843 y 11934 ( Figura 4 ). Las tres presentan, como características morfológicas peculiares, un perfil continuo, un punto de inflexión entre la base y el cuerpo muy marcado y un cuerpo globular sin ladivisión clara entre los sectores inferior y superior observada en las típicas tinajas Belén. Entre lascaracterísticas tecnológicas de la pieza Nº 11637, se observa una clara diferencia en el acabado desuperficie entre el sector inferior del cuerpo, rugoso y poroso, y el sector superior, de mejor factura y alisado horizontalmente. Esta diferencia se observa en varias de las tinajas típicas, aunque en este caso llama la atención el hecho de que no exista una segmentación morfológica clara entre los sectores inferior y superior del cuerpo.

La pieza Nº 11843 exhibe un bruñido en toda la superficie externa, realizado en sentido vertical. Es laúnica pieza del universo analizado que presenta una continuidad en la dirección del acabado final. Por otra parte, la pieza Nº 11934 se caracteriza por una superficie áspera y un grosor de las paredes mayor alpromedio de las tinajas Belén. La capa de pintura roja debió ser muy tenue y se conservó sólo en algunossectores; la pintura negra tampoco se preservó muy bien, aunque pueden notarse diseños de líneas muyfinas con triángulos, claramente inkaicos ( Figura 13 , comparar con la decoración típica Belén ilustrada enlas tinajas de las Figuras 1 y 3 ). Esta pieza fue descripta en otros trabajos y definida como un ejemplo de la influencia Inka en el NOA (González 1955; Sempé 1986). Tanto la identificación de las conductas demanufactura como la definición de las conceptualizaciones de las piezas Belén en general y la reconstrucción de los contextos de extracción de las piezas pueden ser útiles en la búsqueda de unaexplicación para estas diferencias tan elocuentes.

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Figura 13. Decoración de la tinaja Nº 11934 (Colección Muñiz Barreto). Comparar con la decoración típica Belén, ilustrada en las Figuras 1 y 2

CONCLUSIONES: CONCEPTUALIZACIÓN ALFARERA Y CONTEXTOS SOCIALES DIVERSOS EN EL VALLE DE HUALFÍN

Considerando los conceptos desarrollados por van der Leeuw (1994), y sumando a los resultados delanálisis tecnológico macroscópico los aspectos morfológicos y decorativos generales de las vasijasBelén a los que se hizo referencia brevemente al comienzo, pueden realizarse algunas interpretacionesacerca de cómo fueron conceptualizadas topológica, partonómica y secuencialmente las distintas categorías de piezas Belén.

El hecho de que tanto las tinajas como las ollas presenten sus áreas decoradas en la superficie externay el sector interno del cuello, y no en el fondo ni en la base de la vasija implica una conceptualizacióntopológica que consideró las partes interna y externa de la pieza privilegiando la inversión de trabajo en las zonas que quedarían más expuestas a la vista. Esta idea se ve reforzada por las evidencias tecnológicas, ya que los sectores mejor terminados se corresponden con las porciones decoradas. Por otro lado, en las tinajas y ollas las marcas de utensilios halladas en la base, alrededor del fondo y en la cara externa del cuerpo inferior de algunas piezas, más las improntas digitales observables sobre el fondo mismo de las piezas, indican que estos sectores se alisaban o modelaban sólo parcialmente. Probablemente la base era en principio trabajada sin gran cuidado y una vez terminada la pieza se mejoraba la parte externa, quedando el fondo de la pieza con las marcas del primer modelado. Por otra parte, la disposición de la decoración y el alisado o pulido en el cuerpo inferior indican una concepción vertical del mismo, a diferencia de los sectores correspondientes al cuerpo superior y al cuello, cuyas decoraciones se desarrollan horizontalmente y cuyo alisado tiene un sentido variable.

A partir de las evidencias decorativas y tecnológicas, los pucos Belén parecen haber sido conceptualizados topológicamente en su parte externa como forma vertical, y en su parte interna como forma horizontal. La mayor parte de los pucos exhibe una decoración externa orientada verticalmente, así como un alisado tosco también vertical u oblicuo. Esto hace suponer que los pucos son análogos topológicamente al cuerpo inferior de las tinajas y ollas, caracterizados por presentar líneas onduladas verticales pintadas. Los pucos con cuello frecuentemente exhiben en su cara interna una sub-división decorativa que se correlaciona con la morfología: un friso continuo en el sector del cuello y el resto de la decoración en el sector inferior. Por lo tanto, la topología de la parte interna del recipiente queda manifiesta a partir de diferencias morfológicas y decorativas. Por otro lado, toda la cara interna de los pucos Belén presenta un acabado de superficie muy bien alisado o incluso pulido, que contrasta con el alisado externo, por lo general de aspecto tosco y con huellas de utensilios. Esta diferencia en la concepción topológica de los pucos es significativa, teniendo en cuenta que estas piezas abiertas pudieron tener una funcionalidad relacionada con el servicio de alimentos, por lo cual la superficieinterna era la más expuesta a la vista.

Con respecto a la partonomía a partir de algunas evidencias que parecen indicar que la manufactura de las tinajas y ollas se llevó a cabo mediante la unión de los tres sectores definidos del perfil, puede asegurarse que estas piezas fueron concebidas como producto de la unión de estos segmentos, división que también se ve reflejada en la sectorización de la decoración, a excepción de unas pocas piezas. Los segmentos se modelaban separadamente y luego de un período de secado se unían. Por otro lado, cada segmento fue manufacturado de una vez, a partir de uno o varios rollos de arcilla dispuestos horizontalmente y unidos por costuras verticales, por lo cual los rollos constituyeron sub-unidades conceptuales para el alfarero.

Otro elemento importante en relación a la conceptualización partonómica lo constituyen las asas,confeccionadas por perforación y remachado como elementos independientes del cuerpo de la vasija. Laasimetría observada en la altura total de muchas piezas está también vinculada con la concepciónpartonómica, ya que se debe a diferencias en la altura del cuerpo inferior que evidencian que el modeladode una base y un cuerpo inferior de altura regular representaba un problema de difícil resolución para losalfareros que manufacturaron estas piezas. El mismo problema de asimetría se observó en varios pucos. Dado que el cuerpo inferior de las tinajas tiene características muy similares a las de los pucos, puedeafirmarse que el levantado de cualquier pieza debió iniciarse a modo de "puco", pudiendo concluirse lapieza en ese mismo estado o continuarse para conformar la base y cuerpo inferior de una tinaja u olla,por lo cual la asimetría de las tinajas y ollas sería consecuencia del traslado de las diferencias de alturadel cuerpo inferior a la altura total.

En cuanto a la conceptualización secuencial de las tinajas y ollas es difícil establecer un orden en ellevantado y en la unión de los segmentos, aunque según las evidencias detectadas, es posible que, unavez confeccionados por separado, se unieran el cuerpo inferior y el superior para luego añadir el cuello,por lo cual la secuencia podría ordenarse de la siguiente manera: base-cuerpo inferior-cuerpo superior cuello.

La conceptualización partonómica y secuencial de los pucos debió ser equivalente a la del cuerpo inferior de las tinajas, dado que ambos se constituyen a partir de un único segmento conformado por la base y las paredes mediante la unión de rollos de arcilla horizontales. La analogía entre los pucos y el cuerpo inferior de las tinajas se apoya también en el hecho de que las bases de ambos tipos morfológicos son morfométricamente muy homogéneas en todos los grupos de piezas. Posiblemente se confeccionaran en serie varios "pucos", o sea bases con un cuerpo evertido, a los cuales podía añadirse un cuerpo superior y un cuello, o sólo un pequeño cuello para formar pucos Belén.

La identificación de las técnicas de manufactura así como la interpretación de las conceptualizaciones delos ceramistas Belén permiten avanzar más allá de la caracterización tecnológica y cognitiva de estacerámica. Se ha mencionado que entre las tinajas de la Loma de los Antiguos y del grupo funerario deAzampay pudieron identificarse en los distintos análisis llevados a cabo hasta el momento las características morfológicas, decorativas y tecnológicas más típicas descriptas para esta categoría Belén, correspondiéndose estas con la modalidad conceptual antes descrita, más allá de algunas diferencias de tamaño y forma entre las piezas domésticas y las funerarias. La segmentación y la correlación entre la morfología y la decoración no muestran variantes importantes. En cuanto a la caracterización tecnológica microscópica tampoco fue posible distinguir grupos de acuerdo a su composición mineralógica, habiéndose encontrado más bien una homogeneidad generalizada en las características de las pastas. En relación a este punto puede afirmarse que a lo largo del trabajo fue posible detectar una importante variedad de conductas de manufactura; sin embargo, no se hallaron tendencias que permitieranidentificar a los diferentes grupos, ni por contexto de hallazgo ni por lugar de procedencia. Por el contrario,pareciera existir una homogeneidad muy marcada en prácticamente todos los rasgos técnicos analizados, siendo la gran variabilidad en el tratamiento de las superficies, sobre todo de las tinajas, una característica aparentemente aleatoria.

Por otra parte, sólo las tres tinajas excepcionales mencionadas para el grupo Yacoutula/La Aguadapresentaron una serie de características morfométricas, tecnológicas y decorativas muy distintas a las descriptas para la mayoría de las piezas Belén, que marcan una diferencia en cuanto a la conceptualización. Sus cuerpos son globulares y sus cuellos largos, y en dos de ellas las zonas decorativas 1 y 2 se encuentran fusionadas, mostrando una diferencia cognitiva con el resto, que exhibe sectores marcadamente diferenciados. Si bien lo pequeño de la muestra no permite llevar a cabo un estudio cuantitativo de piezas de esta clase, evidentemente los alfareros que las manufacturaron tenían una idea previa de la vasija muy diferente a la de quienes confeccionaron las típicas tinajas Belén. Sehabía mencionado que entre las piezas de ajuar de las tumbas de las que estas tinajas fueron extraídas sereconocieron varios objetos cerámicos manifiestamente inkaicos. En este punto resulta relevante contemplar los datos cronológicos absolutos de la Loma de los Antiguos. Los rangos obtenidos en los fechados radiocarbónicos del sitio calibrados para dos sigmas (95% de prob. ) son los siguientes: 1455-1654 cal AD (LP-1644), 1455-1637 cal AD (LP-1039), 1466-1645 cal AD (LP-937), 1498-1953 cal AD (LP-872) 1 . La excavación de 28 recintos sobre un total de 45 estructuras permitió registrar contextos típicamente tardíos, por lo cual se consideró razonable aceptar edades próximas a los límites inferiores de los fechados para la ocupación del sitio. Considerando entonces que la Loma de los Antiguos fue ocupada durante el período inkaico, puede suponerse que en el Valle de Hualfín coexistieron alfareros con concepciones diferentes para la manufactura cerámica: por un lado, una gran mayoría cuya conceptualización de las formas cerámicas se ve reflejada en un conjunto de rasgos técnicos muy definidos y en una segmentación morfológica y decorativa muy estable, dando como resultado las clásicas formas de tinajas Belén que constituyen la totalidad de estas piezas en la Loma de los Antiguos y Azampay; y por el otro, algunos alfareros con un concepto diferente de tinaja que derivaría de la influencia inkaica, de acuerdo a los contextos de hallazgo de las piezas y a su proximidad con El Shincal, ubicado en Londres, unos pocos kilómetros al sur de La Aguada.

Por otra parte, considerando la importancia agrícola de Azampay para el Valle de Hualfín, llama laatención la falta de evidencias directas de presencia inkaica en la zona. Como pudo concluirse en estetrabajo, esta ausencia también se refleja en una conceptualización típicamente Belén de la cerámicalocal. Más allá del tipo de relaciones que pudieron haber existido entre los grupos de Azampay y el Estado Inka (sometimiento, resistencia, negociación, etc. ), lo cierto es que a nivel local parece haberse mantenido el orden preinkaico, mientras que en otros sectores del valle las instalaciones inkas y las

Francis Mayora Castillo
Miranda, Venezuela
Escrito por Francis Mayora Castillo
el 20/11/2011

Hola no me gustan esto no especifican todas las figuras

Escrito por Mauricio Castillero Sánchez
el 13/05/2012

Hola me encantó todo lo que muestras aquí, como puedo seguirte? O me puedes mandar los datos de tu pagina porfas? Me gusta el arte precolombino, soy de Puebla y soy ingeniero mecánico, dedicado a la construcción. Mi correo es macastillero@gmail. Com gracias!