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Foro de Medicina general



La Biblia, explicada a los niños.

Javier
71-72 instituto goya (zaragoza)
Escrito por Javier Rubio Ortín
el 17/08/2012

La Biblia, explicada a los niños.

¿Cómo se podría explicar, todo el argumento de la Biblia, a un niño, en forma de un cuento?

Pues, de esta manera:

En un principio, existía solamente, el argumento, de un sueño humano, de felicidad máxima, sin contenido alguno, llamado también, la Eternidad, el Padre, o la nada ([0]), en el cual, estábamos contenidas, absolutamente, todas las personas.

Y en un momento dado, ese sueño eterno humano, sin ningún principio, y sin ningún final, o la nada ([0]), despertó, a un sueño, de felicidad inferior, pero muy grande, y por tanto, adquirió, la forma o el nombre, del Cielo, y del sueño eterno del Reino de los cielos, y por tanto, las personas, asexuadas, habitaron, el Cielo, y ese sueño eterno del Reino de los cielos.

Y con los siete días, de la Creación, ese sueño eterno humano, sin principio, y sin final alguno, adquirió, una felicidad, con la tendencia a hacerse mínima, y por tanto, adquirió, por primera vez, las formas, o los nombres, de todos los cielos nocturnos, o universos, en los pensamientos, de las personas….

Y posteriormente, y tras adquirir, una felicidad, minimizada, por completo, ese sueño humano, adquirió, las formas, o los nombres, de todos los exteriores de todos planetas, y de todas las estrellas, en combustión, en los pensamientos, de las personas, y por tanto, el pensamiento humano, tuvo a su alcance, el conocimiento de la existencia del mal, dentro de la Creación, asociado, exclusivamente, a la felicidad, del sueño humano, minimizada por completo, dentro del interior tenebroso de un planeta, como el planeta Tierra.

Pero, el pensamiento humano, ignoró, la existencia, de ese mal, y durante una eternidad, se dedico a viajar, libremente, por toda la Creación, y sus planetas, sin que jamás, existiera, ningún problema o mal, de por medio, por esta causa, en forma, de las personas asexuadas, y en forma, también, de las personas, sexuadas, u hombres y mujeres.

Pero, hace unos treinta mil años, terrestres, solamente, una persona, viajera libre, por toda la Creación, tuvo la desgracia, de accidentarse, en el mal, y tras morir, dentro de un Carro de fuego, Nube, o pirámide voladora, explosionado, fue resucitada por Dios, inmediatamente, tras unos breves segundos, de estar muerta, y otra persona, fue testigo, de este accidente….

Y esta persona, testigo, de ese accidente desgraciado, quedó completamente trastornada, hasta el punto, de planificar, posteriormente, el engañar o timar, a muchas pobres personas, habitantes del Reino de los cielos, haciéndoles creer, que en pleno mal, es decir, que, dentro de un planeta, como el planeta Tierra, existía, un supuesto cielo, más placentero, que el Cielo, verdadero, del Dios Trinidad.

Y por tanto, esta persona, trastornada, que la Biblia, llama satanás, les planificó, a muchas pobres personas, timadas por él, y habitantes del Reino de los cielos, por medio de su timo, un viaje masivo, hacia el mal, o interior tenebroso del planeta Tierra, en contra de la voluntad del Padre, que trató, de todas las maneras posibles, el deshacer, ese timo, en los pensamientos, de esas pobres personas, timadas o engañadas, sin conseguirlo, del todo.

Y por tanto, el Padre eterno, no pudo evitar ese viaje, timado, o fraudulento, de muchas pobres personas, al interior tenebroso, del planeta Tierra, o mal.

Y esas personas, timadas, al llegar al planeta Tierra, o mal, lo colonizaron, completamente, por medio, de las casas piramidales, para ver, si tal vez, encontraban, dentro de él, el cielo, prometido por satanás.

Pero ocurrió, que ese mal, o ese interior del planeta Tierra, trastornó, los pensamientos, de muchas, de esas pobres personas, timadas, y por tanto, muchas de estas pobres personas timadas, perdieron sus juicios, y se olvidaron, por completo, en las cuevas y cavernas, del planeta Tierra, de que eran, en realidad, unos cosmonautas, del Dios Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación.

Y de esta manera, y hace unos diez mil años, dio comienzo, la estancia humana, en el interior tenebroso del planeta Tierra, o mal, o mundo, esperando, que en el futuro, todo el mal, contenido, en ella, fuera repartido, a partes iguales, entre todas las personas, sometidas a ese mal, para de esa manera justa, establecer, el final, de la estancia humana, en ese mal, o interior tenebroso, del planeta Tierra, es decir, esperando, que en el futuro, se produjera, el fin del mundo.

Y el Padre eterno, les envió, muchas veces, a muchos, profetas, sabios, y entendidos, a estas personas, habitantes del mal (Interior del planeta Tierra), para que recuperaran, de nuevo, sus juicios, y por tanto, se volvieran, de nuevo, todos ellos, unos cosmonautas suyos, viajeros, libres, por toda la Creación, en lugar de perecer, en el mal, pero, la mayoría de ellos, fracasaron en su intento.

Y les envió, también, a Jesucristo, proveniente, de la Eternidad, Padre, o la nada, quien, tras fracasar, también, en su intento de evangelizar, a los habitantes del mundo (mal), estableció en la cruz, la redención sufrida del mal (Finalización definitiva del mal), y tras morir, y resucitar, al tercer día, estableció, también, la resurrección definitiva, de todas las personas, fallecidas, en el mal, o interior tenebroso, del planeta Tierra.

Es decir, Jesucristo, con su pasión, muerte, y resurrección, al tercer día, estableció, el final de la muerte humana, y el final del mundo, fin del mal, o final, de la estancia humana, en el interior tenebroso, del planeta Tierra.

Y por tanto, ya solo queda, por esperar, que el mal sea repartido, entre todas las personas, que habitan, el planeta Tierra, que resuciten todas las personas, muertas, en el mal, y que se produzca, el final definitivo, del mundo, o el final, definitivo, de la estancia humana, en el interior tenebroso, del planeta Tierra (Mal), para que de esa manera, el argumento de toda la Biblia, conozca, su final, definitivo, y todas las personas, recuperen, de nuevo, felizmente, sus vidas eternas de cosmonautas, viajeros, libres e inmortales, por toda la Creación, que tienen, su única casa, permanente, en la Eternidad, Padre, o la nada.