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Grupo de Argentina de cara al mundo



Homenaje a un Argentino Honorable.

alejandra
Escrito por alejandra
el 13/11/2011

" En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores
me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer ."




El Juez liberó la nota que dejó el Dr. René Favaloro antes
de suicidarse.
.
------------------------------------------------------------------------------------------(Del Dr.. René Favaloro/ julio 29-2000 - 14,30 horas)

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está
claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar
destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi
patria. Nunca perdí mis raíces.. Volví para trabajar en docencia, investigación
y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que
inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía
cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en
donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas
para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno.
La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio
tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los
honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación,
del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las
secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos
proporcionalmente.
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos
correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había
retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su
director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la
Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de
investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción
del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que
debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha
acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología
incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos
faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante
en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro
país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza).. Nos hemos negado
sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás
dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni
mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas
co n los sindicalistas de turno!
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y
coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a
la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los
médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema
implementado a lo largo y ancho de todo el país.
Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con
nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado
en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es
lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la
corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años)
deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que
rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico,
que terminaría con los acomodados de turno.
Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo
los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso
ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro
no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: e l pacientes es
estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente
acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. 'Pero cómo, usted no sabe que
Favaloro no opera hace tiempo?'. 'Yo le voy a recomendar un cirujano de real
valor, no se preocupe'. El cirujano 'de real valor' además de su capacidad
profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no
obstante las 'indicaciones' de su cardiólogo.' ¿Doctor, usted sigue operando? ' y
una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y
responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e
internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la
American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y
abrazos cada vez que debo exponer alguna 'lecture' de significación. Así ocurrió
cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos
me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse
en el 'sistema' y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé
presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos
Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados
que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en
detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente
por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, camara y
etc. , etc. ) los cateterismos, las angioplastias, etc. Etc. , están incluidos..
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han
mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso,
una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al
cardiólogo, explicará en detalle 'la operación económica' y entregará el sobre
correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante,
millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto
riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir 'no hay camas disponibles'.
Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente
reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las
que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la
DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses.. Todos nuestros
proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes institu ciones médicas,
pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las
donaciones que reciben.

Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más
de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa
inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto
como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando
ayuda ( ¡Tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica! ) todavía estoy
esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una
institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro
país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta
tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de
renuncia a la C. Clinic , le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a
tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a
resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más
cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio
Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos
incorporarnos al 'sistema'.
Sí al retorno, sí al ana-ana.
'Pondremos gent a organizar todo'. Hay 'especialistas'
que saben como hacerlo. 'Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no
sabés nada, que no estás enterado'. 'Debés comprenderlo si querés salvar a la
Fundación'

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!
En este momento y a esta edad terminar con los principios
éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta
extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que
se nos entregaba al recibirnos: 'a mí no me ha derrotado nadie'. Yo no puedo
decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo
controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional.
Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en
cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde
Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

' ¡La leyenda, la leyenda!'

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país,
fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en
esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras
la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por
el contrario se castiga.
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin
distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por
los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el
viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada..
No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera
inseparable, con ella me voy de la mano.
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al
periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo.. Alguna vez en un acto académico en USA
se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural.
Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades
nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis
con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías.
Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría
dar la cara.
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis
colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen,
tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma
edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme
inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a
Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias
religiosas o civiles.

Un abrazo a todos
René Favaloro

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 14/11/2011

Hola Alejandra, muchas gracias por crear este interesante debate-

Pienso que más allá de las denuncias de corrupción, el Dr. Favaloro estaba enfermo , posiblemente de depresión. Sólo así se entiende que una persona tan inteligente como él haya tomado tan drástica decisión, porque si hubiese estado sano pelearía por mejorar esas situaciones de corrupción en el que estaba metido el país. Yo no quiero decir que haya sido un cobarde puesto que es Dios quien juzgará su acción y si ha hecho las cosas bien seguramente ya se habrá ganado un lugar en el Cielo.

Lo que si quiero decir es que héroes son los que luchan por un mundo mejor, los que día a día se esfuerzan por luchar contra las adversidades y no los que se suicidan tirando la toalla. Con esto no quiero criticar la inmensa obra del DOCTOR FAVALORO, ahora qué me dicen de los médicos y enfermeros que están trabajando todos los días por curar la gripe A o el chagas o el SIDA. Piensen en ellos y homenajéenlos como deberían de haber homenajeado a Favaloro.

Ruben Salas
Experto: gestión del transporte
Escrito por Ruben Salas
el 15/11/2011

Una muerte cuidadosamente planificada


Varios días antes compró los sobres y empezó a redactar las siete cartas que dejaría en sobres lacrados y con la leyenda “Reservado”. Para la Justicia no fue “un acto repentino ni producto de un estado de ánimo momentáneo”. Los herederos pidieron que se reserven tejidos para un ADN, en caso de un reclamo de filiación.


La puerta de la Fundación sigue siendo visitada por ex pacientes y amigos que dejan sus mensajes.

Por Eduardo Videla

t.gif (862 bytes) René Favaloro preparó la escena con varios días de anticipación: compró los sobres y comenzó a redactar, de puño y letra, lo que sería su legado, que quedó encerrado en siete cartas de varias páginas. Su suicidio “no fue un acto repentino, ni producto de un estado de ánimo momentáneo”, dijo ayer una fuente judicial, después de cuatro días de investigación. El juez Daniel Turano comenzó a liberar algunas de las cartas que tiene bajo custodia y las entregó a los sobrinos del médico fallecido, sus herederos. Estos, a su vez, le pidieron al magistrado que tome la previsión de conservar una muestra de tejidos para un eventual análisis de ADN, en el caso de presentarse en el futuro algún reclamo de filiación. Esos tejidos ya fueron preservados.


En una de las cartas que dejó Favaloro, expresó su voluntad de que sus restos fueran cremados y las cenizas esparcidas en la localidad de Jacinto Aráuz, el pueblito de la provincia de La Pampa donde el cardiocirujano comenzó su carrera como médico rural, antes de su viaje a los Estados Unidos. Pero el deseo del médico no podrá cumplirse por ahora: el juez dispuso la entrega del cuerpo a los familiares, pero prohibió expresamente su cremación.
Los investigadores reconstruyeron los últimos días de Favaloro y llegaron a la conclusión de que el médico había realizado una “prolija” preparación de su propia muerte. El mismo fue a comprar los sobres blancos, tamaño carta, donde luego guardó los manuscritos. Los textos, escritos en papel membreteado con su propio nombre y apellido, tampoco pudieron ser escritos en un solo día. Los sobres estaban lacrados y en todos ellos tenían una leyenda: “Reservado”.



El sábado, después de las 16, Favaloro se disparó un balazo en el corazón, en el baño de su departamento, en Palermo Chico. Pero antes escribió una última nota, que dejó pegada en el espejo. Allí indicaba en qué lugares de la vivienda estaban las siete cartas y otros sobres con dinero. Según las fuentes, se trataba de una suma “varias veces mayor a los 20 mil pesos” que se mencionaron en un primer momento. El dinero estaba destinado a sus allegados y a su empleada doméstica.
“Preparó su suicidio con bastante antelación, dejó sus cosas organizadas, instrucciones, y sólo cuando todo estuvo en orden, se mató”, concluyó la fuente judicial.


Esta certeza de los investigadores no se compadece con las últimas actitudes de Favaloro: el día anterior a su muerte llegó a la Presidencia de la Nación una carta donde el cirujano le pedía a Fernando de la Rúa que interceda ante empresarios y banqueros para conseguir una donación o un préstamo de 6 millones, destinados a su Fundación. ¿Puede un hombre hacer una gestión semejante mientras prepara su propia muerte? Hasta ahora no hay respuestas.


Su sobrino, Roberto Favaloro, jefe de Trasplantes Cardiopulmonares de la Fundación, declaró el martes ante el juez y a última hora de ese día se llevó algunas de las cartas, de las que Turano sacó fotocopias. Pero antes de irse, el médico le pidió al magistrado que “tomara sus recaudos” ante la posible aparición de nuevos herederos: concretamente, que se tomara una muestra de tejidos para ser sometida a análisis de ADN en el caso de un futuro reclamo filiatorio.


Fuentes del Cuerpo Médico Forense aseguraron a Página/12 que las muestras ya fueron tomadas, por orden judicial: “Se trata de pequeñas tomas de tejido muscular, cutáneo y óseo, que se conservan en cámaras frigoríficas, a 20 grados bajo cero, durante el tiempo que disponga el juez”, explicó la fuente.
Favaloro había anunciado para fines de agosto su casamiento con su secretaria privada, la médica Diana Truden. Algunas versiones deslizaron que la mujer –42 años menor qué el– estaba embarazada. Nadie confirmó ese dato, pero los familiares más directos del médico fallecido quisieronasegurarse ante un eventual futuro reclamo. Favaloro era viudo y no había tenido hijos durante su matrimonio.


A cuatro días del suicidio, la asfixia económica aparece como el móvil de más peso que llevó a Favaloro a tomar su última decisión. La deuda de la Fundación era de 50 millones de pesos, de la cual, la mayor parte (30 millones) correspondía a un préstamo del ex Banco Nacional de Desarrollo. Ayer, el ministro de Economía, José Luis Machinea, dijo: “Nosotros le transmitimos (a Favaloro) que estábamos de acuerdo con refinanciar esa deuda”. Entonces, ¿Por qué el cardiocirujano repitió el mismo reclamo al Gobierno unos días antes de su muerte en una entrevista con De la Rúa? Aunque la situación de la Fundación no era terminal –como reconocen ahora sus directivos–, no era el mejor ámbito para el centro de excelencia que pretendía Favaloro.

Ruben Salas
Experto: gestión del transporte
Escrito por Ruben Salas
el 15/11/2011

¿Por qué se busca a un culpable?

“Convertirlo en sacrificio”
Sergio Rodríguez (Psicoanalista)

“A la gente que lo idealizaba no le puede entrar en la cabeza que Favaloro se haya suicidado. Al suicidarse una persona con tanta fuerza de carácter, se pone en evidencia que cualquiera de nosotros, entonces, puede ser capaz de algo así. Una de las razones por las cuales la gente tiende a buscar un culpable por la muerte de Favaloro es para sacarse el temor de que esto algún día le puede ocurrir. Da tranquilidad cargarle al Estado toda esa culpa porque de esa manera también se desculpabiliza a la masa. Si la gente ha transformado al suicidio de Favaloro en un acto patriótico es para poder seguir idealizándolo aún en su suicidio. En las dos teorías que circulan en torno del suicidio de Favaloro, el suicidio aparece idealizado. Para una, Favaloro es el hombre que ofrendó su vida para denunciar la crisis que atraviesa el país, la otra teoría es que prefirió ofrendar su vida antes que entregar su fundación a una corporación. Ambas interpretaciones desconocen al suicidio como un acto de debilidad y lo convierten en un acto ideal, en un sacrificio que le muestra al mundo lo mal que está la Argentina. ”

“Demasiado idealizado”
Roberto Urdinola (Psicólogo del Centro de Ayuda Familiar del Suicida)

“Como todo suicidio despierta un enigma, lo primero que la gente se va a preguntar es por qué sucedió. En el caso de Favaloro, a este enigma hay que sumarle el hecho de que quien toma la decisión de suicidarse es un hombre considerado ideal para la sociedad. Este es el punto clave: la gente no puede entender que un ideal sea capaz de matarse, entonces, empieza a pensar que tiene que deber haber otro culpable. La gente no puede concebir el suicidio de Favaloro, cuando lo colocó más allá de lo humano. Una persona a la cual se idealiza como a Favaloro, se la eleva por sobre lo humano y, entonces, resulta difícil poder explicar por qué alguien tan íntegro se suicidó. A quien se idealiza no se le permite una actitud tan humana. Si bien es cierto que el suicidio puede tener a veces un efecto de culpa, no necesariamente debe ocurrir esto. Un suicidio también puede despertar bronca. De hecho, ayer, una señora llamó a la radio para decir que Favaloro la había decepcionado”.


Ruben Salas
Experto: gestión del transporte
Escrito por Ruben Salas
el 15/11/2011

EL TESTIMONIO DE UN AMIGO PERSONAL DE FAVALORO


“Estaba muy desilusionado”

“Obras sociales y prepagos le retaceaban los pagos a Favaloro para pedirle coimas”, contó a este diario un médico que durante más de 50 años fue amigo del cardiocirujano fallecido. Según su testimonio, René Favaloro “creyó en la utopía de una Fundación que se sostuviera con donaciones de grandes empresarios, como en Estados Unidos, pero aquí no pudo ser”. Ya a fines del año pasado, “él tenía miedo de que lo embargaran, estaba muy desilusionado”.
“Lo conocí en 1948 –cuenta el cirujano Rodolfo Boragina–: él se había recibido hacía muy poco y trabajaba en la localidad de Jacinto Arauz, provincia de La Pampa, pero todos los martes a la tarde venía a los ateneos clínicos en el Instituto de Cirugía Torácica, que yo dirigía y había sido fundado por el ministro de Salud Pública Ramón Carrillo. René tenía un autito y hacía todas las semanas los 500 kilómetros desde La Pampa para debatir casos. El todavía hacía clínica y cirugía general, pero ya le interesaba la cirugía cardiovascular y ganó ampliamente el concurso para una beca en Estados Unidos; había tenido casi 10 de promedio en la Facultad de Medicina de La Plata. Entonces se fue a Cleveland y allí desarrolló las ideas que culminaron en el by pass cardíaco.


“Volvimos a vernos en los años 70, cuando él volvió de Estados Unidos y empezó a trabajar en el Sanatorio Güemes –siguió recordando el doctor Boragina, que tiene 83 años–. En los años 80 empezó a proyectar la Fundación, y a principios de los 90 pudo concretarla. Consiguió en pocos días un subsidio estatal de 8 millones de dólares. Lo que nunca tuvo fueron suficientes donaciones privadas. En Estados Unidos es común que la gente rica, los empresarios donen para fundaciones y, seguramente, Favaloro creyó que aquí podía ser lo mismo, pero no, acá la gente ‘se rasca para adentro’”.


“En los últimos tres o cuatro años, él vivía preocupado por los problemas económicos de la Fundación. Los ingresos se basaban en la atención a prepagos y obras sociales, con muy pocos pacientes privados, y había problemas de cobro: no sólo se demoraban, sino que le retaceaban los pagos

para hacerse rogar y pedir retornos, coimas”, siguió recordando Boragina.
“La última vez que hablé con él fue en diciembre del año pasado –avanzó el recuerdo de Boragina hacia el desenlace–. El tenía mucho miedo de que la Fundación desapareciera por falta de fondos; se lo notaba mal. La Fundación tenía más de mil empleados, había deudas y él tenía miedo de no poder pagar los sueldos o de que llegaran a embargarlo. Un día me dijo: ‘Lo único que falta es que me pongan una faja de clausura’. El estaba cada vez más desilusionado, y yo creo que estas cosas fueron la causa fundamental de esa decisión tan dramática que tomó. ”

Ruben Salas
Experto: gestión del transporte
Escrito por Ruben Salas
el 15/11/2011

opinion
Por Alicia Castro *

Error de diagnóstico

El suicidio de René Favaloro impacta y duele a toda la sociedad. Buscando las posibles razones de su decisión final, en la Fundación se señaló que “se sentía decepcionado, no pudo soportar que en el país se haya instalado un sistema hipócrita y corrupto que no apoya a la educación, a la salud y a la ciencia”.
Tal vez la situación que mejor describa el estado de ánimo de los argentinos es la des-ilusión y la falta de precisión en el rumbo hacia otro modelo de país. Por eso el suicidio de Favaloro no es una tragedia personal: simboliza el fracaso colectivo.
Favaloro había tenido una reunión con el ministro de Salud, Héctor Lombardo. Su Fundación dejó de percibir subsidios estatales. Tenía que saldar una deuda de 5 millones a corto plazo. Favaloro pidió saldar lo que le debía el PAMI. El Ministerio de Salud también tenía una deuda por atención a pacientes indigentes. La respuesta fue negativa.
Lombardo expresó que esos reclamos “no parecían tener tanta urgencia”. El ministro de Salud –como médico y como funcionario– erró el diagnóstico. Se equivoca también cuando prescribe la desregulación y desmantelamiento de las obras sociales. La privatización total de la salud terminará con el último sistema solidario: en manos de las prepagas transnacionales se degradarán la salud de los argentinos, la medicina y la investigación.
Favaloro quiso para su país una sociedad mejor y un sistema de salud para todos. Apostó a un modelo solidario y perdió, en un contexto que privilegia el lucro y la especulación financiera y desalienta el trabajo, la innovación tecnológica y la producción nacional.
Su suicidio no debe ser visto como un acto de depresión, sino de protesta, han dicho sus allegados. En su reciente visita a nuestro país, el sociólogo Alain Touraine destacó que la Argentina está en una coyuntura crítica en donde es preciso tomar decisiones: o se suma a los países hundidos de Latinoamérica –los países andinos y Colombia– o sale de la transición neocapitalista con medidas innovadoras. Para ello dijo que es imprescindible apelar a la comunidad científica, llamar a los técnicos que se fueron, convocarlos para pensar y trazar otro rumbo, que retome el control social de la economía y pueda generar bienestar.
Hagámonos cargo, entonces, de que ésta es una sociedad que se suicida si no retomamos, entre todos, un proyecto de Nación.
La ciencia no merece la bandera a media asta. Espera que todos pongamos manos a la obra en la ardua tarea de reconstruir un país que merezca ser vivido.

* Diputada nacional Frepaso-Alianza. Secretaria general de Aeronavegantes.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 15/11/2011

opinion
Por Eduardo Galeano

Una historia de Favaloro

La Fundación,institución privada, funcionaba como si fuera hospital público de alto nivel;y las cuentas no cerraban. Una noche, charlando con Favaloro, se me ocurrió preguntarle, inocente de mí, por qué no recurría a los ricos muy ricos: ellos podrían deducir de susimpuestos las contribuciones a la Fundación, como se hace normalmente en Estados Unidos o en Europa:
–Sería una buena idea –me contestó–, si en este paíslos ricos muy ricos pagaran impuestos.
Yo tuve la suerte de conocer a este hombre entrañable, de quien hoy estamos todos huérfanos. Supe de las dificultades, abrumadoras, que estaba enfrentando. Con mi mujer, Helena, podemos dar fe de su generosidad infinita, de su sentido religioso de la amistad, de su excepcional calidad humana.
En su homenaje, publico ahora una historia de sus tiempos de médico rural. Pensaba enviársela, se la envío ahora.
El electricista
Andaba en bicicleta, con la escalera al hombro, por los caminos de la pampa infinita. Bautista Riolfo era electricista y también todero, arreglador de todo, motores y relojes, molinos, radios, escopetas, lo que fuera; según se decía, la joroba que tenía en la espalda le había salido de tanto agacharse hurgando máquinas y maquinitas.
René Favaloro, el único médico de la comarca, también era todero. Con los pocos instrumentos que tenía y los remedios que encontraba, oficiaba de cirujano, partero, psiquiatra o especialista en lo que se necesitara componer.
Con la ayuda de todos los vecinos, cercanos y distantes, René pudo fundar una clínica comunitaria. Y, con la ayuda de Bautista, pudo instalar el primer equipo de rayos X que hubo en toda la región.
Junto con esa máquina de radiografías, René compró también, en Bahía Blanca, una máquina de música: un tocadiscos holandés, a pagar en cómodas cuotas cuandopuedarias. En aquellas soledades de la pampa, habitadas por el viento y el polvo y muy poquita gente, la música era una compañera imprescindible.
Pero el tocadiscos tenía sus mañas, y en un par de meses se negó a seguir funcionando. Y ahí vino Bautista, en su bicicleta. Sentado en el suelo, se rascó la barba, investigó, soldó unos cablecitos, ajustó tornillos y arandelas:
–A ver ahora –dijo.
Para probar el aparato, René eligió un disco, la Novena de Beethoven, y colocó la púa en su movimiento preferido.
Y se desató la música. La poderosa música invadió la casa y se echó a volar por la ventana abierta, hacia la noche, hacia el desierto; y siguió viva en el aire después de que el disco dejó de girar.
Cuando el silencio volvió, René comentó algo, o algo preguntó, pero Bautista no contestó nada.
Bautista tenía la cara escondida entre las manos. Y un largo rato pasó, hasta que por fin levantó la cara mojada. Y entonces aquel electricista consiguió decir:
–Perdone, don René. Pero yo no sabía que esa... Esa electricidad existía en el mundo.


Maria Del Carmen Balmaceda Arguello
Promotora de salud-taller de primeros ...
Escrito por Maria Del Carmen Balmaceda Arguello
el 15/11/2011

Creo que nunca voy a entender la muerte de esta eminencia....... A veces pienso que no se quito la vida.... Porque no logro entender que una persona tan inteligente , con una mente tan brillante alla optado por el camino del no luchar mas..... Con tanta gente que lo necesitaba...... No se si tengo ganas de homenajearlo , estoy como quien dice enojada con el... Tenia tanto para dar! Perdon , no quiero molestar a nadie con mis pensamientos...... Pero realmente lo siento asi.

Agradezco tu invitacion Ruben....

Graciela Gomez
Nivel in icial (maestra jardinera no t...
Escrito por Graciela Gomez
el 16/11/2011

Sentimos una gran tristeza los argentinos en esos momentos. Superó los problemas personales que haya podido tener el Dr Favaloro y primó su vocación por la cardiología que ayudó mucho con la clínica instalada en Buenos Aires. El suicidio no se puede valorar como una hazaña.

Maria Silfrida
Escrito por Maria Silfrida
el 16/11/2011

Siento un prufundo respeto y admiración por el Dr. Rene Favaloro, su muerte me produjo un gran dolor y por primera vez, sentí VERGUENZA DE SER ARGENTINA; lo digo sin ningún tapujo, ni miramientos.

Todos los análisis que se hicieron y se sigan haciendo de ¿Por qué se suicido? ; una eminencia, una persona tán inteligente, etc, etc; lo dejo a un costado. Lo unico que se y que siento es que no lo supimos valorar, cuidar; el mundo entero lo reclamaba, pero acá era uno más del montón; cuando no era esa la verdad.

PIDIÓ AYUDA A GRITOS, NADIE LO ESCUCHÓ; PERO TAMPOCO PUDIERON DOBLEGARLO EN SUS PRINCIPIOS Y VALORES.....

MI ETERNO RECONOCIMIENTO AL DR, FAVALORO Y A SU FUNDACIÓN.....

Y AL GOBIERNO DE TURNO, VAYA TODO MI REPUDIO

Willy Bernaola
Administración de rrhh centrum pontifi...
Escrito por Willy Bernaola
el 16/11/2011

Escrito por René Amilcar Marcalla Cilio
el 18/11/2011

Estimados amigos esntreguemos nuestras vidas al Dios de los cielos.

Los varones de éxito oran y ayunan

“Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos”. (Nehemías 1:4)

PASAJE COMPLEMENTARIO: Esdras 9:3-6, Salmo 126

Esta declaración de Nehemías fue el punto de partida para una gran obra que estaba ya gestándose en el corazón de este hombre, que albergaba amor por su pueblo y dolor por la condición de esclavitud y desolación en que vivían; así como también un gran pesar por ver a Jerusalén destruida.

Llorar, hacer duelo, ayunar y orar al parecer son para el hombre común, una muestra de debilidad y tal vez de sensibilidad barata. Sin embargo, para un verdadero varón, son el inicio de un cambio radical en su vida y en la misión que debe cumplir.

Nehemías vivía en un palacio, con un buen trabajo, agradables condiciones de vida y una excelente relación con su jefe, el Rey Artajerjes; pero ante la noticia de la tragedia de su pueblo, decidió en oración, iniciar la restauración de su pueblo y de su ciudad.

Fueron cuatro meses de búsqueda de Dios para definir su destino, y la verdad, es que fueron altamente fructíferos, veamos algunos logros:

• Obtuvo ayuda económica y logística del rey

• Pudo motivar y unir a su pueblo en torno a una causa

• Se reconstruyó la muralla en 52 días

• Nehemías se convirtió en gobernador.

Podemos concluir que aquello que se inicia en oración, ayuno, duelo y lágrimas termina en gran alegría y regocijo. Nuevamente la oración muestra su efectividad.

HABLEMOS CON DIOS:

Oración. “Gracias Padre por el amor que recibo a través de tu Espíritu Santo. Te pido que me enseñes amar y a entregar mi vida por mi pueblo como lo hizo Nehemías; sin limitaciones ni condiciones, con una dependencia absoluta de Ti, gracias Señor porque día a día estas atento a mi clamor, hoy te pido Señor que tomes mi corazón y pongas ese anhelo de orar y ayunar por mi pueblo, para que todo varón y mujer trabaje por los demás, con amor y no solo por el sueldo o por lo que alguien paguen más, fluye tu amor sobre toda persona de este país, bendito Dios te alabo y bendigo en el nombre de Jesús. Amén. ”

Christiane,Maria
Escrito por Christiane,Maria
el 22/11/2011

Gracias por la invitaciòn Ruben ,voy a leer antes de tal vez opinar :tengo una ignorancia total del tema...

Buen dìa para todos