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Grupo de Educación preescolar



FABULAS

Myriam
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 13/07/2011

Disfrutemos las FABULAS



Propuesta: 1. Analizar la idea que trasmite la fábula, o el cuento.2. Obtener enseñanzas provechosas.

Descripción: La fábula es un género literario, apólogo o relato alegórico versificado. Las fábulas son cortas y breves narraciones literarias , normalmente en verso, que terminan siempre con un mensaje de enseñanza o moraleja de carácter instructivo, cuyos personajes casi siempre son animales u objetos ficticios, que actúan, hablan y razonan como seres humanos.

Las fábulas ya eran cultivadas hace dos mil años, en Mesopotamia.

Las fábulas más famosas son las de Esopo.

LA CIGARRA Y LA HORMIGA


Era un día de verano y una hormiga caminaba por el campo recogiendo granos de trigo y otros cereales para tener algo que comer en invierno. Una cigarra la vio y se sorprendió de que fuera tan laboriosa y de que trabajara cuando los demás animales, sin fatigarse, se daban al descanso.

La hormiga, de momento, no dijo nada; pero, cuando llegó el invierno y la lluvia deshizo el heno, la cigarra, hambrienta, fue al encuentro de la hormiga para pedirle que le diera parte de su comida. Entonces, ella respondió: "Cigarra, si hubieras trabajado entonces, cuando yo me afanaba y tú me criticabas, ahora no te faltaría comida."

MORALEJA : Cada uno debe aprender a responder de su propia conducta .





EL LEÓN Y EL RATÓN




Unos ratoncitos, jugando sin cuidado en un prado, despertaron a un león que dormía plácidamente al pie de un árbol. La fiera, levantándose de pronto, atrapó entre sus garras al más atrevido de la pandilla.

El ratoncillo, preso de terror, prometió al león que si le perdonaba la vida la emplearía en servirlo; y aunque esta promesa lo hizo reír, el león terminó por soltarlo. Tiempo después, la fiera cayó en las redes que un cazador le había tendido y como, a pesar de su fuerza, no podía librarse, atronó la selva con sus furiosos rugidos. El ratoncillo, al oírlo, acudió presuroso y rompió las redes con sus afilados dientes. De esta manera el pequeño exprisionero cumplió su promesa, y salvó la vida del rey de los animales. El león meditó seriamente en el favor que acababa de recibir y prometió ser en adelante más generoso.

Moralejas: 1, Un favor merece otro.2. Que ninguno sea ingrato al beneficio que recibe, antes bien se muestre siempre agradecido, y lo page cuando se le ofreciere ocasión. 3. En los cambios de fortuna, los poderosos necesitan la ayuda de los débiles.


La liebre y la tortuga



Ci erto día una liebre se burlaba de las cortas patas y la lentitud al caminar de una tortuga. Pero ésta, riéndose, le replicó: «Puede que seas veloz como el viento, pero en una competición yo te ganaría». La liebre, totalmente segura de que aquello era imposible, aceptó el reto, y propusieron a la zorra que señalara el camino y la meta. Llegado el día de la carrera, emprendieron ambas la marcha al mismo tiempo. La tortuga en ningún momento dejó de caminar y, a su paso lento pero constante, avanzaba tranquila hacia la meta. En cambio, la liebre, que a ratos se echaba a descansar en el camino, se quedó dormida. Cuando despertó, y moviéndose lo más veloz que pudo, vio como la tortuga había llegado tranquilamente al final y obtenido la victoria.
Moraleja:
Con constancia y paciencia, aunque a veces parezcamos lentos, obtendremos siempre el éxito.



El cisne y el ganso


Un hombre muy rico alimentaba a un ganso y a un cisne juntos, aunque con diferente fin a cada uno: uno era para el canto y el otro para la mesa. Cuando llegó la hora para la cual era alimentado el ganso, era de noche, y la oscuridad no permitía distinguir entre las dos aves. Capturado el cisne en lugar del ganso, entonó su bello canto preludio de muerte. Al oír su voz, el amo lo reconoció y su canto lo salvó de la muerte.

Moraleja: Antes de tomar una acción sobre alguien o algo, ya sea que le beneficie o perjudique, primero debemos asegurarnos de su verdadera identidad.


CUENTO LA TORTUGA Y LOS PATOS

La tortuga estaba aburrida de andar siempre por el mismo jardín.
- ¡Ah! -decía-. ¡Cuánto me gustaría viajar y ver mundo! Pero camino tan despacito que no llegaré muy lejos.
Dos patos la oyeron y se ofrecieron a ayudarla.
- Inventaremos un aparatito para que puedas viajar -le dijeron.
Entonces tomaron un palito y, entre los dos, lo sostuvieron con el pico. La tortuga no tuvo más que prenderse con los dientes del palo y los patos remontaron vuelo y la llevaron por el aire.
¡Por fin pudo ver las copas de los árboles, y los techos de las casas!
De pronto, se sintió tan poderosa, tan importante, que empezó a gritar:
- ¡Soy la Reina de las tortugas!
¡Miren cómo vue.. Lo! ¡Miren cóo o o o
Pero, al abrir la boca, tuvo que soltar el palito y cayó a plomo.
¡Pataplúm! Cayó en el pasto y se dio un gran porrazo, tan grande que estuvo dos días quejándose:
- ¡Ay, ay, ay, ay! ¡Por creerme la Reina de las tortugas, ahora soy la Reina de los chichones!

Moraleja: Nunca hay que creerse demasiado importante. Porque se puede subir de repente, como la tortuga. Pero también se puede volver a bajar.


La zorra y las uvas




Había una vez una zorra que llevaba casi una semana sin comer, había tenido muy mala suerte, le robaban las presas y el gallinero que encontró tenía un perro guardián muy atento y un amo rápido en acudir con la escopeta.

Ciertamente estaba muertecita de hambre cuando encontró unas parras silvestres de las que colgaban unos suculentos racimos de doradas uvas, debajo de la parra había unas piedras, como protegiéndolas. —Al fin va a cambiar mi suerte, —pensó relamiéndose—, parecen muy dulces. Se puso a brincar, intentando alcanzarlos, pero se sentía muy débil, sus saltos se quedaban cortos los racimos estaban muy altos y no llegaba. Así que se dijo: —Para que perder el tiempo y esforzarme, no las quiero, no están maduras.
Pero resulta que si la zorra hubiese trepado por las piedras parándose en dos patas hubiese alcanzado los racimos, esta vez le faltó algo de astucia a doña zorra, parece ser que el hambre no la deja pensar.

MORALEJA:

Hay que esforzarse para conseguir lo que se desea pero pensando primero que es lo que queremos y como conseguirlo .


LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO


Un buen día, un hombre paseaba por el bosque y se encontró una hermosa gallina. Se la llevó a su casa y a los pocos días se dio cuenta de que cada día ponía un huevo de oro. Se creyó que dentro del estómago de la gallina habría mucho oro y se haría rico y la mató.

Pero cual fue su sorpresa cuando al abrirla vio que por dentro era igual que las demás gallinas. Resulta que la gallina ponía huevos de oro pero ella no era de oro. De modo que como la había matado se quedó sin la riqueza que la madre naturaleza le había otorgado al dejarle en el bosque la gallina de los huevos de oro.

MORALEJA:

Esta r contentos con lo que se t iene y hui r de la insaciable codicia .


LA PALOMA Y LA HORMIGA


Obligada por la sed, una hormiga bajó a un arroyo; arrastrada por la corriente, se encontró a punto de morir ahogada.

Una paloma que se encontraba en una rama cercana observó la emergencia; desprendiendo del árbol una ramita, la arrojó a la corriente, montó encima a la hormiga y la salvó.

Al poco tiempo, un cazador de pájaros se alistó para cazar a la paloma. La hormiga, que se encontraba cerca, al ver la emergencia lo picó en el talón haciéndole soltar su arma. El instante fue aprovechado por la paloma para levantar el vuelo.

Moraleja: Esta fábula enseña a los niños el valorar el respeto, la gratitud y la reciprocidad en los favores recibidos.



Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 14/07/2011

Estimados compañeros y compañeras,su participación en los debates es de mucha importancia en nuestro grupo.

Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 22/07/2011

El Perro glotón



Había una vez un perro muy glotón que siempre estaba buscando entre las basuras y los desperdicios a ver si encontraba algo de comer.
También rondaba por los mercados y las casas de comidas, meneando el rabo y ladrando a la gente para que le tiraran un hueso o un mendrugo de pan.
No solía conseguir gran cosa de esta manera, pero un día se encontró con un hermoso trozo de carne, grande y jugoso.

Al principio no dio crédito a sus ojos, pensó que se trataba de una visión... ¿Quién podía haber abandonado aquel maravilloso pedazo de carne?
se abalanzó por fin sobre el suculento manjar, lo asió con sus dientes, notando que era real, que no estaba soñando y verdaderamente tenía en la boca el más delicioso de los bocados y, temiendo que alguien se lo fuera a arrebatar, se marchó corriendo en busca de un lugar donde saborearlo a gusto.
al pasar junto a un estanque, miró de reojo hacia el agua y cuál no sería su asombro al ver junto a la superficie, como flotando a pocos centímetros de profundidad, otro trozo de carne tan grande y apetitoso como el que llevaba en la boca.

No era posible que en un mismo día aquel milagro sucediera dos veces seguidas: otro pedazo de carne igual... ¡No, más grande y jugoso todavía! El perro se quedó muy quieto, como hipnotizado, mirando fijamente el agua, y cuanto más miraba más se convencía de que el otro pedazo de carne era mejor que el suyo. Creyó ver que otro perro lo llevaba entre sus dientes, del mismo modo que él llevaba su bocado. Y pensó entonces que no debía resultar difícil obtener para sí aquel trozo de carne que lo incitaba desde el estanque.
Entonces se dijo a sí mismo que debía ser astuto y obrar con inteligencia para llevar a cabo su plan.

Fue acercando el morro poco a poco al agua, y cuando estuvo a pocos centímetros de la superficie no pudo aguantar más y abrió la boca para agarrar la carne que veía flotar en el estanque. Naturalmente, al abrir la boca se le cayó al agua el trozo que llevaba, y el otro también desapareció, pues no era más que el reflejo del primero en la tranquila superficie del estanque.

Moraleja:

A veces, para perseguir una ilusión sin fundamento, descuidamos lo que ya tenemos y acabamos quedándonos sin nada. Como dice el refrán: "vale más pájaro en mano que ciento volando"

Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 22/07/2011

LA ZORRA Y EL PERRO



Penetró una zorra en un rebaño de corderos, y arrimando a su pecho a un pequeño corderillo, fingió acariciarle.

Llegó un perro de los que cuidaban el rebaño y le preguntó:

-- ¿Qué haces?

-- Le acaricio y juego con él -- contestó con cara de inocencia.

-- ¡Suéltelo enseguida, si no quieres conocer mis mejores caricias!

Moraleja: Al sospechoso lo delatan sus actos.

Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 22/07/2011

EL LOBO CON PIEL DE OVEJA


Pensó un día un lobo cambiar su apariencia para así facilitar la obtención de su comida. Se metió entonces en una piel de oveja y se fue a pastar con el rebaño, despistando totalmente al pastor.

Al atardecer, para su protección, fue llevado junto con todo el rebaño a un encierro, quedando la puerta asegurada.

Pero en la noche, buscando el pastor su provisión de carne para el día siguiente, tomó al lobo creyendo que era un cordero y lo sacrificó al instante.

Moraleja: Según hagamos el engaño, así recibiremos el daño .


Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 22/07/2011

EL LEON Y EL TORO




Pensando el león como capturar un toro muy corpulento, decidió utilizar la astucia. Le dijo al toro que había sacrificado un carnero y que lo invitaba a compartirlo. Su plan era atacarlo cuando se hubiera echado junto a la mesa.

Llegó al sitio el toro, pero viendo sólo grandes fuentes y asadores, y ni asomo de carnero, se largó sin decir una palabra.

Le reclamó el león que por qué se marchaba así, pues nada le había hecho.

-- Sí que hay motivo -- respondió el toro --, pues todos los preparativos que has hecho no son para el cuerpo de un carnero, sino para el de un toro.

Moraleja: Observa y analiza siempre con cuidado tu alrededor, y así estarás mejor protegido de los peligros.

Francisco Gonzalez
Lic. en fisioterapia, fisioterapia dep...
Escrito por Francisco Gonzalez
el 23/07/2011

Gracias por invitarme a su debate, que bonito Myriam, leer o mirar fábulas nos rejuvenece, todos los mensajes que se pueden enviar a través de las fabulas, y, toda la inocencia y ternura que transmiten.

Pura vida Myriam

Letty Mendo Alonso
Lic, en psicologia ceu
Escrito por Letty Mendo Alonso
el 23/07/2011

Myriam hermosos debates amiga, gracias por la invitacion, con ellos se vienen recuerdos hermosos.


LAS ZORRAS Y LAS UVAS



Había una vez una zorra que llevaba casi una semana sin comer, había tenido muy mala suerte, le robaban las presas y el gallinero que encontró tenía un perro guardián muy atento y un amo rápido en acudir con la escopeta.
Ciertamente estaba muertecita de hambre cuando encontró unas parras silvestres de las que colgaban unos suculentos racimos de doradas uvas, debajo de la parra había unas piedras, como protegiéndolas. —Al fin va a cambiar mi suerte, —pensó relamiéndose—, parecen muy dulces. Se puso a brincar, intentando alcanzarlos, pero se sentía muy débil, sus saltos se quedaban cortos los racimos estaban muy altos y no llegaba. Así que se dijo: —Para que perder el tiempo y esforzarme, no las quiero, no están maduras.
Pero resulta que si la zorra hubiese trepado por las piedras parándose en dos patas hubiese alcanzado los racimos, esta vez le faltó algo de astucia a doña zorra, parece ser que el hambre no la deja pensar.
MORALEJA:
Hay que esforzarse para conseguir lo que se desea pero pensando primero que es lo que queremos y como conseguirlo, no sea que nos pongamos a dar brincos cuando lo que necesitamos es estirarnos, y perdamos el tiempo y el esfuerzo
Letty Mendo Alonso
Lic, en psicologia ceu
Escrito por Letty Mendo Alonso
el 23/07/2011

EL LEON Y EL PASTOR




Yendo un león por una montaña erró el camino, y pasando por un lugar lleno de zarzas, se le hincó una espina en la mano, de tal manera que no podía andar por el sumo dolor que le causaba.
Yendo así encontró a un pastor, y llegándose a él, comenzó a menear la cola, teniendo la mano alzada. El pastor que lo vio venir, turbado por su presencia, comenzó a darle del ganado para que comiese, mas el león no deseaba comer, sino que le sacara la espina clavada, entendió lo que quería el león, y con una lezna aguda, le abrió poco a poco el tumor, y le sacó la espina. Sintióse sano el león, lamió la mano del pastor, sentándose a su lado, y poco después, ya buena la mano, se fue. Pasados algunos años cayó el león en un lazo, y fue puesto en el lugar de las fieras. El pastor cometiendo un delito fue también preso por la justicia, y sentenciado a las bestias feroces para ser devorado por ellas, y poniéndolo en el anfiteatro le echaron casualmente aquel mismo león, el cual salió para arrojarse sobre él con gran furia, pero llegando al pastor, luego que le encontró se sentó a su lado, y le defendió de las demás fieras. Todos se llenaron de admiración viendo cosa tan extraordinaria, y sabida del pastor la verdad del hecho, se les dió libertad a entreambos.
MORALEJA:
Que ninguno sea ingrato al beneficio que recibe, antes bien se muestre siempre agradecido, y lo page cuando se le ofreciere ocasión.
Letty Mendo Alonso
Lic, en psicologia ceu
Escrito por Letty Mendo Alonso
el 23/07/2011

LA LECHERA




Llevaba en la cabeza Una lechera el cántaro al mercado Con aquella presteza, Aquel aire sencillo, aquel agrado, Que va diciendo a todo que lo advierte: ¡Yo si que estoy contenta con mi suerte! Porque no apetecía Más compañía que su pensamiento, Que alegre la ofrecía Inocentes ideas de contento, Marchaba sola la feliz lechera,
Y decía entre sí de esta manera: <<Esta leche vendida, En limpio me dará tanto dinero, Y con esta partida Un canasto de huevos comprar quiero, Para sacar cien pollos, que al estío Me rodeen cantando el pio, pio. Del importe logrado De tanto pollo mercaré un cochino; Con bellota salvado, Berza, castaña, engordará sin tino; Tanto, que puede ser que yo consiga Ver como se le arrastra la barriga. LLevareló al mercado; Sacaré de él sin duda buen dinero: Compraré de contado Una robusta vaca y un ternero Que salte y corra toda la campaña, Hasta el monte cercano a la cabaña. >> Con este pensamiento Enajenada, brinca de manera, Que a su salto violento El cántaro cayó. ¡Pobre lechera! ¡Qué compasión! Adiós leche, dinero, Huevos, pollos, lechón, vaca y ternero. ¡Oh loca fantasía, Que palacios fabricas en el viento! Modera tu alegría; No sea que saltando de contento, Al contemplar dichosa tu mudanza, Quiebre su cantarillo su esperanza. No seas ambiciosa De mejor o más próspera fortuna; Que vivirás ansiosa Sin que pueda saciarte cosa alguna.
MORALEJA:
No anheles impaciente el bien futuro; Mira que ni el presente está seguro
Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 26/07/2011

A mis apreciados compañeros Francisco González y a Leticia Mendo Alonso muchas gracias por participar! !

Francisco Gonzalez
Lic. en fisioterapia, fisioterapia dep...
Escrito por Francisco Gonzalez
el 28/07/2011

Prometer lo imposible


Un hombre pobre se hallaba gravemente enfermo. Viendo que no podrían los médicos salvarle, se dirigió a los dioses, prometiendo ofrendarles una hecatombe y consagrarles múltiples exvotos si lograba restablecerse. Le oyó su mujer, que lo acompañaba a su lado, y le preguntó:

- ¿Y de dónde sacarás tanto dinero para cubrir todo eso?

- ¿Y crees tú que los dioses me lo van a reclamar si me restableciera? -repuso el enfermo-.


Moraleja:

Nunca hagas promesas que de antemano ya sabes que será imposible cumplirlas.

Vocabulario:

Hecatombe: matanza. Exvotos: ofrendas.



JupiterZeus.gif


dibujo de hombre enfermo en la cama




Francisco Gonzalez
Lic. en fisioterapia, fisioterapia dep...
Escrito por Francisco Gonzalez
el 28/07/2011

hormiga-edelmira



La hormiga y el escarabajo

Llegado el verano, una hormiga que rondaba por el campo recogía los granos de trigo y cebada, guardándolos para alimentarse durante el invierno. La vio un escarabajo y se asombró de verla tan ocupada en una época en que todos los animales, descuidando sus trabajos, se abandonan a la buena vida. Nada respondió la hormiga por el momento; pero más tarde, cuando llegó el invierno y la lluvia deshacía las boñigas, el escarabajo hambriento fue a pedirle a la hormiga una limosna de comida. Entonces sí respondió la hormiga:

-- Mira escarabajo, si hubieras trabajado en la época en que yo lo hacía y tú te burlabas de mí, ahora no te faltaría el alimento.

Cuando te queden excedentes de lo que recibes con tu trabajo, guarda una porción para cuando vengan los tiempos de escasez.


Kurt



Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 05/08/2011

El Cabrito y El Lobo

Al salir la cabra de su establo encargó a su hijo el cuidado de la casa, advirtiéndole el peligro de los animales que rondaban por los alrededores con intención de entrar a los establos y devorar los ganados.
No tardó mucho en llegar el enemigo: ¡Un lobo horrible, amiguitos míos, un lobo! , que imitando la voz de cabra llamó cortésmente a la puerta para entrar.
Al mirar el cabrito por una rendija vio al feroz carnicero y, sin intimidarse le dirigió el siguiente discurso:
- Bien sé que eres nuestro mayor adversario y que, imitando la voz de mi madre, pretendes entrar para devorarme. Puedes marcharte, odiado animal, que no seré yo quien te abra la puerta.

Moraleja: Sigue el consejo de tus padres y vivirás feliz toda la vida.

Ingrid Natalia Artavia Valles
Asistente de administración ina insti...
Escrito por Ingrid Natalia Artavia Valles
el 09/08/2011

Preciosos todos los aportes me han servido de mucha ayuda con mi hija.

Gracias y que Dios los bendiga.


Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 01/09/2011

La fábula del erizo



Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.

Los erizos dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos.
De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de
cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían
más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a
morir congelados.

Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus
compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver
a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas
heridas que puede ocasionar la relación con otro muy cercano, ya que lo
más importante es el calor del otro.

De esa forma pudieron sobrevivir.

Moraleja de la historia

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino
aquella en la que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los
demás y a apreciar sus cualidades
.

Escrito por Patricia Alexandra Pozo Paredes
el 02/09/2011

En lo personal siempre me han encantado las fabulas desde pequeña y considero que siempre seran excelentes herramientas para transmitir valores y virtudes en todas las edades en especial en los infantes quines estan avidos de nuevos conocimientos y saberes que forjen de forma productiva su vida futura.

Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 19/09/2011

EL LEOPARDO Y EL PUMA

Un leopardo creía tener muchos amigos de todas partes del mundo. Un día su casa se derrumbó por un temblor y un puma que pasó por ahí le dijo:
-Tú crees tener muchos amigos ¿Verdad?
-Sí, -le contestó el leopardo.
-Pero los amigos verdaderos son los que están contigo en las buenas circunstancias y en las desgracias.
- ¿Cómo puedo reconocer a mis verdaderos amigos? -preguntó el leopardo.
-Pídeles un favor y verás quién te ayuda, -le aconsejó el puma.
-Les pediré que me hospeden en su casa porque la mía se derrumbó.
El leopardo fue a pedir hospedaje, pues no tenía dónde pasar la noche.
Pero todos los animales le daban excusas:
-Lo siento, esta noche no puedo hospedarte.
Y le cerraban las puertas delante del hocico. Al regresar el leopardo a lo que quedaba de su casa, el puma le dijo:
-Puedes quedarte en mi casa, si gustas.
El leopardo entendió que la amistad es más que reír y jugar juntos, es también estar dispuesto a ayudar a los amigos en los momentos difíciles.

Datos de:

https://www.cuentosdedoncoco.com/2011/06/el-leopardo-y-el-puma. Html

Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 19/09/2011

Las dos ranas


He aquí una rana que había vivido siempre en un mísero y estrecho pozo, donde había nacido y habría de morir.

Pasó cerca de allí
otra rana que había vivido siempre en el mar. Tropezó y se cayó en el pozo.

– ¿De dónde vienes? -preguntó la rana del pozo.

–Del mar.

– ¿Es grande el mar?

–Extraordinariamente grande, inmenso.

La rana del pozo se quedó unos momentos muy pensativa y luego preguntó:

– ¿Es el mar tan grande como mi pozo?

– ¡Cómo puedes comparar tu pozo con el mar! Te digo que el mar es excepcionalmente grande, descomunal.

Pero la rana del pozo, fuera de sí por la ira, aseveró:

–Mentira, no puede haber nada más grande que mi pozo; ¡Nada! ¡Eres una mentirosa y ahora mismo te echaré de aquí!

Moraleja: Así procede el hombre fanático y de miras estrechas.

Datos de:

https://www.conciencia-animal.cl/paginas/temas/temas. Php? D=1379

Myriam Quirós Ch.
Licenciada en ciencias de la educación...
Escrito por Myriam Quirós Ch.
el 19/09/2011

La zorra a la que se le llenó su vientre


U na zorra hambrienta encontró en el tronco de una
encina unos pedazos de carne y de pan que unos
pastores habían dejado escondidos en una cavidad.
Y entrando en dicha cavidad, se los comió todos.

Pero tanto comió y se le agrandó tanto el vientre que
no pudo salir. Empezó a gemir y a lamentarse del
problema en que había caído.
Por casualidad pasó por allí otra zorra, y oyendo sus
quejidos se le acercó y le preguntó que le ocurría.
Cuando se enteró de lo acaecido, le dijo:
- ¡Pues quédate tranquila hermana hasta que vuelvas
a tener la forma en que estabas, entonces de seguro
podrás salir fácilmente sin problema!

LA MORALEJA ES : Con paciencia se resuelven muchas dificultades.