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Foro de Homeopatía



estomatitis viral

gaby
Diplomado en homeopatia c.e.h. dr cris...
Escrito por Gaby M.o.
el 12/02/2010

Hola! A todos mis compañeros de grupo de homeopatas quisiera que me orientaran hacerca de la estomatitis virial ya que tengo un familiar con ese problema y no se que medicamentos homeopaticos son buenos para ese trantorno si alguno de ustedes me pudiera ayudar se los agradesco. Ella tiene unas manchitas obscuras de color cafe en la parte inferior de la lengua y en su punta casi no tiene sensibilidad siente como si se la haya quemado con algun liquido caliente y lo siente adormecido. De ante mano muchas gracias y hasta luego......

Elena Sola Mariño
Licenciatura en farmacia usc universid...
Escrito por Elena Sola Mariño
el 17/02/2010

Si sabes realmente que se trata de un origen vírico, busca Anas Barbariae 200k. Aquí en España se llama Oscillococcinum, de laboratorios Boiron. Si no, a ver si lo encuentras por esac omposición.
Se tomaría dos veces al día hasta que se le empezase a curar.
¿Qué aspecto tienen los bordes de las heridas? ¿Lo asocia con algún episodio particular de su vida? ¿En qué situaciones está peor?

Un saludo.

Dr. Emmanuel M R
Médico cirujano y homeópata escuela na...
Escrito por Dr. Emmanuel M R
el 19/02/2010

Oscilococcinum (preventivo y edos. De convalecencia) está indicado en cuadros generalmente gripales o semejantes a él, así como úlceras, sin embargo siempre es necesario conocer la totalidad del cuadro para determinar los o el medicamento adecuado.

Pablo Fernandez
Río Negro, Argentina
Escrito por Pablo Fernandez
el 03/03/2010

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Estimados pseudos y megufos:

Debido que en la otra pagina no puedo ingresar y como siempre que me piden información la mando aquí la demostración palpable que la homeopatía es un fraude ahhh…. Y después si no me censuran enviare un articulo sobre este placebo llamado Oscilococcinum que es para chuparse los dedos…. Después espero a la vuelta del correo las pruebas de que sirve (si es posible de publicaciones no homeópatas o sea independientes)…. Y no insistan no se la agarren con mi estilo o con mi persona quiero evidencias....

Empecemos por esta pagina

Https://www.quackwatch.com/

hay un articulo donde están muchas de las revisiones sistemáticas y todas el 100 % nos dicen que no sirve este artículo se llama Posición del consejo Nacional en contra de los fraudes a la salud escrito por Williams Jarvis https://www.ncahf.org/pp/homeop. Html el trabajo incluso se lo puede conseguir en español aquí… https://esceptica. Net/generacion/99/la-homeopatia-posicion-del-consejo-nacional-en-contra-de-los-fraudes-a-la-salud


En 1997, la revista médica británica The Lancet publicó un meta-análisis de 89 ensayos clínicos, que dio una conclusión ambigua que sirvió para alimentar tanto a los defensores como a los detractores de la homeopatía el resumen se lo puede localizar aquí https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140673697022939/abstract

. Pero un nuevo metaanálisis (27-8-2005) en la misma revista, esta vez de 110 trabajos primarios, contiene la inequívoca conclusión de que los efectos clínicos de la homeopatía son efectos placebo .


Del primer articulo se puede rescatar lo que sigue….

Una revisión global de estudios experimentales en la Homeopatía fue hecha por Scofield (1984). Él concluye: Esta revisión hace obvio que, después de mucho trabajo experimental y clínico, hay muy poca evidencia que sugiera que la Homeopatía es efectiva. Y si esto sucede es por mal diseño, ejecución, reporte, análisis ,y particularmente, fallo al repetir los resultados de experimentos previos y no necesariamente debido a la ineficacia del sistema, que para ser una prueba apropiada debe serlo en una escala aún más grande. Hay suficientes evidencias para garantizar que han sido ejecutados experimentos bien diseñados y cuidadosamente controlados. La declaración más alentadora de Scofield a los homeópatas es La Homeopatía no ha sido desmentida del todo Sin embargo, Scofield ignora el proceso científico. En este caso, la ausencia de pruebas a favor, y no la ausencia de pruebas en contra, son relevantes. Esto esta de acuerdo con el procedimiento científico (basado en la hipótesis de estadística nula) de que (1) una practica no puede ser considerada segura o efectiva hasta que haya mostrado serlo; y (2) que la responsabilidad de aportar las pruebas esta en manos de sus proponentes.

Un más reciente metaanálisis de 107 pruebas controladas de Homeopatía aparecieron en 96 reportes publicados, encontrando que La evidencia de las pruebas clínicas es positiva pero no suficiente para sacar conclusiones definitivas, ya que la mayoría de ellas son de baja calidad metodológica y es desconocido el papel que juegue el posible prejuicio de la publicación. Adicionalmente concluye que hay casos para una futura evaluación de la Homeopatía, pero solo por medio de pruebas bien realizadas. [Klleijnen, 1991].

En 1988, un científico francés trabajando en el prestigioso instituto INSERM, aseveraba haber encontrado que sustancias altamente diluidas en agua, dejaban una "memoria". Y con tal, podía haber una base para la Ley de Infinitesimales de la Homeopatía. Sus descubrimientos fueron publicados en una gaceta científica de alta estima, pero con la advertencia de que los resultados eran inauditos, y que el trabajo fue financiado por un gran fabricante de medicinas homeopáticas [Nature, 1988]. Subsiguientes investigaciones, incluyendo de James Randi, dejaron ver que la investigación había sido realizada inadecuadamente. El escándalo resultó en la suspensión del científico. Un estudio meticuloso revelará el verdadero resultado, la Homeopatía es más probable que empeore la condición de un paciente a curarlo, y es imposible pronosticar el efecto de una dosis en el transcurso del tiempo [Sampson, 1989]. Ver mas adelante el video.

La naturaleza sectaria de la Homeopatía crea preguntas serias sobre la fiabilidad de los investigadores homeópatas. Scofield apropiadamente declaro: Es apenas sorprendente, en vista de la calidad de mucho del trabajo experimental, así como su armazón filosófico, que este sistema de medicina no sea aceptado por la comunidad medica y científica. Dos orientadoras reglas exigidas por los escépticos de la pseudociencia deberían ser aplicadas a la investigación homeopática, a saber: (1) Reclamaciones extraordinarias exigen evidencia extraordinaria; y (2) no hay que probar el fraude, es mejor si la investigación es llevada a tal extremo que no sea posible el fraude.

Recomiendo además este articulo monográfico

Https://www.arp-sapc.org/articulos/homeopatia/ en dicho informe se concluye… ( en vista de as evidencias que hay en estudios controlados…


La homeopatía tiene un fundamento mágico -la fuerza vital-, sin base experimental alguna y contradictoria con los fundamentos básicos de otras ciencias perfectamente establecidas. Sus razonamientos son circulares y es una práctica automantenida: no necesita del resto de los conocimientos científicos para funcionar. Sus defensores utilizan con profusión la falacia ad hominem y presentan lo limitado del conocimiento científico como coartada, pero parasitando los nuevos conocimientos y descubrimientos realizados para justificarse. De hecho, la homeopatía no ha producido ningún avance significativo en el tratamiento y/o curación de ninguna enfermedad, ni ha provocado ningún nuevo concepto teórico de cierto peso. Se encuentra enclaustrada en los mismos principios declarados dogma de fe por su fundador y maestro. En algunos casos los homeópatas llegan a verse como perseguidos, invocando las figuras de Galileo o de Servet como argumento en favor de su postura. Acusan a los críticos de intransigentes y de inquisidores simplemente por señalar las graves inconsistencias que se han visto en este informe.


Pero quizás el estudio mas importante de las revisiones esta hecho por el Dr. David Ramey un articulo que se denomina “la homeopatía y al ciencia una aproximación” allí dice entre otras cosas : (el articulo completo se lo puede bajar en esta dirección….. https://agaudi.wordpress.com/2009/06/09/homeopatia-y-ciencia-una-vision-mas-cercana/ ).


Revisiones y meta-análisis

Cuando se intenta evaluar las pruebas de la efectividad de los remedios homeopáticos, es posible encontrar investigaciones en los cuales se informa de resultados positivos, negativos o ninguno de ambos. Evaluar la literatura de cualquier forma de terapia es difícil y los estudios varían en cuanto a calidad. Tal problema parece especialmente acusado en la evaluación de la literatura en torno a las terapias alternativas tales como la homeopatía. Por ejemplo, los investigadores de un estudio categorizaron todos los 204 artículos de las ediciones de un año de cuatro revistas de medicina alternativa como positivos, neutros o negativos. Encontraron que el 64 por ciento de los artículos estaban clasificados como de ayuda, el 35 por ciento como neutros y apenas un 1 por ciento como negativos. Los investigadores concluyeron que existe un fuerte sesgo favorable hacia las conclusiones positivas sobre las terapias alternativas y que sus hallazgos implica que la literatura no es objetiva25.

Una forma de intentar responder a las cuestiones sobre la efectividad de los medicamentos homeopáticos es mirar en revisiones y meta-análisis (estudios sobre estudios). Por supuesto, ya ser mediante revisión o meta-análisis, los intentos de revisar cualquier literatura médica no están exentos de sus propios problemas. Las revisiones se critican por estar sujetas al sesgo del revisor. Por otra parte, los meta-análisis, los cuales intentan recopilar información y arrojar conclusiones manejando distintos informes, a menudo son criticados por usar muchos estudios “débiles” para llegar a conclusiones “fuertes” y por depender de las opiniones subjetivas de los autores para determinar qué estudios merece la pena incluir, entre otras razones26. Posteriores preocupaciones sobre la validez del meta-análisis proceden de trabajos recientes los cuales indican desacuerdo entre los meta-análisis y posteriores ensayos clínicos grandes, controlados y aleatorios hasta en un 35 por ciento de los casos estudiados27.

No obstante, se han realizado varias revisiones y meta-análisis sobre la homeopatía. Aparentemente, sus resultados están abiertos a alguna interpretación. Tal interpretación puede, a primera vista, no ser más que un argumento del “vaso medio lleno o medio vacío” entre defensores de la homeopatía y aquellos de la medicina basada en evidencias. De esta forma, para el propósito de revisión, parece más útil citar las conclusiones del estudio en lugar de tomar trozos individuales de datos de los mismos. Los autores fueron capaces de encontrar cuatro meta-análisis y seis revisiones de los efectos de los medicamentos homeopáticos. Tres de las revisiones estaban específicamente relacionadas con la medicina veterinaria.

En 1985, un capítulo sobre la homeopatía veterinaria concluía que: “Contrariamente a lo que se ha oído o leído demasiado a menudo, las demostraciones científicas rigurosas sobre el efecto terapéutico de los remedios homeopáticos en la medicina veterinaria aún no se han realizado. Aunque puede ser exagerado concluir que la homeopatía no tiene absolutamente ningún lugar, desde un punto de vista pragmático (y relativo entre los propietarios de animales…), en la medicina veterinaria, es obvio que futuros trabajos tendrán que plegarse a las nuevas tecnologías modernas para ser capaces de quitar las firmes creencias de las mentes rigurosas28”.

Una revisión de 1990 de 40 ensayos aleatorios publicados sobre homeopatía en la medicina humana encontró que la mayor parte de los estudios tenían graves fallos en su metodología y concluía que: “Los resultados no proporcionan pruebas aceptables de que los tratamientos homeopáticos sean efectivos29”.

Un meta-análisis de 1991 sobre homeopatía en medicina humana concluía que: “Actualmente la evidencia de ensayos clínicos es positiva pero no suficiente para arrojar una conclusión definitiva debido a que la mayor parte de los ensayos tienen una calidad metodológica baja y debido al papel desconocido del sesgo de la publicación. Esto indica que existe un caso legítimo para una posterior evaluación de la homeopatía, pero sólo a través de ensayos bien realizados”. Los investigadores también apuntaron que: “Los críticos que no creen en la eficacia de la homeopatía antes de leer las pruebas presentadas aquí, seguirán sin convencerse; aquellos que eran más ambivalentes tal vez tengan ahora una visión más optimista, mientras que la gente que ya creía en la eficacia de la homeopatía podría actualmente tener casi la certeza de que la homeopatía funciona30. En una carta posterior, los autores señalaron que: “Los resultados de nuestra revisión probablemente fuesen interpretados de formas distintas si los estudios de laboratorio mostrasen pruebas convincentes de que existe alguna acción de alta potencia31.

Una revisión alemana de 1992 sobre la homeopatía concluyó que: “Debido al avance de la medicina alternativa se garantiza una sinopsis crítica mediante la comparación entre medicina científica (medicina clínica) y la homeopatía. La revisión de estudios llevados a cabo de acuerdo con el actual criterio científico reveló – en el mejor caso – un efecto placebo en la homeopatía. Hasta el momento no existe ningún mecanismo demostrado para el modo de acción de la homeopatía. Las a veces conocidas como “medicinas alternativas” evitan medidas curativas efectivas. A pesar de las críticas justificadas respecto a la sobre-estimación técnica de la medicina clásica, la investigación científica debería mantener la base del trabajo clínico32”.

Una revisión en 1993 sobre la homeopatía en la medicina veterinaria hace varias conclusiones:

  • “Doctores y veterinarios están igualmente obligados a aplicar la medida terapéutica que las opiniones predominantes consideren más efectivas. Donde exista para una enfermedad particular definida un tratamiento reconocido generalmente y particularmente efectivo, en tales casos los defensores de la homeopatía no deben ignorar el mayor éxito de su propia dirección alternativa”.
  • Es indiscutible que la homeopatía en el área de concentración mayores puede lograr efectos farmacológica y toxicológicamente; la superioridad de la homeopatía como medida terapéutica en comparación con los métodos de terapia convencional en este punto no están verificados. Además, la inocuidad de la homeopatía en concentraciones mayores está, en su mayor parte, no verificado.
  • La efectividad de la homeopatía en medias y altas concentraciones hasta el momento no está verificada. Es indiscutible que con la ayuda de la homeopatía pueden lograrse efectos placebo significativos. En la medicina veterinaria, dar al animal un placebo “activo” y otro “pasivo” el propietario puede desempeñar un papel e influencia significativos33“.

Una revisión y meta-análisis de 1994 de disoluciones agitadas en serie (SAD) en toxicología experimental afirmaba que: “Como en los estudios clínicos, la calidad global de la investigación toxicológica usando preparaciones SAD es baja. La mayoría de los estudios no pudieron ser re-evaluados por los revisores o eran de tan baja calidad que su probabilidad de validez es dudosa. El número de estudios reproducidos independientemente que sean metodológicamente sólidos es demasiado pequeña para llegar a una conclusión definitiva sobre el efecto de las preparaciones SAD en la toxicología34”.

Una revisión de 1996 sobre la homeopatía, concluyó que:

  • “Nadie debería ignorar el papel de factores no específicos en la eficacia terapéutica, tales como la historia natural de una enfermedad dada y el efecto placebo. Es más, estos factores pueden usarse como una ventaja terapéutica”.
  • “Dado que los tratamientos homeopáticos se usan generalmente en condiciones con salidas variables o demostrando una recuperación espontánea (de aquí la propensión a la respuesta placebo), estos tratamientos están ampliamente considerados como de algún efecto en algunos pacientes”.
  • “No obstante, a pesar del gran número de ensayos comparativos llevados a cabo hasta la fecha no existen pruebas de que la homeopatía sea más efectiva que una terapia de placebo en idénticas condiciones”.
  • “Creemos que las preparaciones homeopáticas no deberían usarse para tratar enfermedades graves cuando se sabe que otros medicamentos son tanto seguros como efectivos”.
  • “Pendiente de posteriores evidencias, la homeopatía sigue siendo una forma de terapia de placebo35. ”

Un meta-análisis de 1997 concluyó que: “Los resultados de nuestro meta-análisis no son compatibles con la hipótesis de que los efectos clínicos de la homeopatía son completamente debidos al placebo. No obstante, encontramos pruebas insuficientes a partir de estos estudios de que la homeopatía sea claramente eficaz en alguna condición clínica”. Además, “Nuestro estudio no tiene grandes implicaciones para la práctica clínica debido a que encontramos pocas pruebas de la efectividad de alguna aproximación homeopática o alguna condición clínica aislada”. Los autores concluyeron reclamando más investigación, “proporcionándola de forma rigurosa y sistemática36”. Un crítico del estudio advirtió que cuando se examinaron los mejores ensayos, las posibilidades de un efecto positivo en la terapia eran significativamente más bajos que en el estudio general37. Otra crítica sugería mayor precaución al interpretar los resultados del estudio señalando que los ensayos negativos pueden haber tenido menos probabilidades de publicarse, lo cual puede haber sesgado el análisis38.

Otro meta-análisis llevado a cabo en 1997 examinó el uso de la homeopatía para el tratamiento del íleo postoperatorio, medido por el tiempo del primer flato. Los investigadores concluyeron que sus análisis “no proporcionaban pruebas para el uso de un remedio homeopático particular o una combinación de remedios para el íleo postoperatorio. Varios reveses inherentes en los estudios originales y en la metodología del meta-análisis llevaron a una firme conclusión”. Dadas estas advertencias, el estudio también sugirió que las disoluciones homeopáticas de menos de 12C (aquellas que contenían algo de la sustancia original) tenían un efecto significativo, mientras que las disoluciones mayores de 12C no tenían ninguno39.

Una revisión de 1998 del tratamiento homeopático en animales sugirió aproximarse a la homeopatía con una “mente abierta”. Como pruebas para la efectividad del tratamiento homeopático en animales, el estudio cita 3 investigaciones en las que se vio alguna evidencia clínica de efectividad, 7 en los que los resultados fueron difícilmente interpretables por varias razones y 6 en los que no hubo respuesta al tratamiento o se empeoró su condición. Varios de los estudios citados fueron realizados sobre animales sanos. En uno de los estudios en los que la condición de los animales enfermos empeoró, el empeoramiento de la salud del animal se como posible evidencia de efectividad en el tratamiento, de acuerdo con la “Ley de Herring”13. Los críticos señalarían que tal “ley” o “crisis de curación” significaría que uno nunca puede perder cuando se le administra una medicación homeopática debido a que ya mejore o empeore el paciente, el tratamiento siempre se ve como exitoso.

Muy pocos, si es que alguno, de los investigadores que llevaron a cabo estudios en animales o in vitro sobre la homeopatía los llevaron a cabo de forma rigurosa. Los experimentos de ciego, aleatorios con preparaciones homeopáticas altamente diluidas y con un grupo de placebo y otro con un tratamiento efectivo con un gran número de animales y unas variables de salida predefinidas que examinen el efecto sobre las enfermedades (en lugar de producción de eficiencia) están ausentes en la homeopatía veterinaria. Además, los investigadores han sido culpables de no informar de diferencias (si existen) entre los grupos de placebo y homeopatía33. Aunque los animales ( y las preparaciones de tejidos) pueden no ser susceptibles a la sugestionabilidad, claramente el investigador que hace las observaciones críticas puede verse influenciado. Se esperaría que los investigadores con animales también fuesen conscientes del traajo pionero de Pavlov en el que demuestra que los animales a menudo responden a cualquier cambio en el entorno lo cual podría obviamente confundirse con una respuesta a la medicación homeopática40.

Posteriormente al envío de los más recientes meta-análisis en medicina humana, se han llevado a cabo varios buenos ensayos sobre medicación homeopática en la medicina humana. Los estudios de doble ciego controlados con placebo y aleatorios han demostrado que los remedios homeopáticos son inefectivos para el tratamiento de vegetaciones adenoideas en niños41, para el control del dolor y la infección tras una histerectomía abdominal total42 y para la profilaxis de migrañas43, 44. Además, hasta la fecha, ningún estudio homeopático aislado que demuestre resultados positivos ha sido replicado con éxito.

Curiosamente, la carencia de buenas pruebas de los remedios homeopáticos puede ser irrelevante para los defensores de la homeopatía. Uno de los principales defensores afirma que demostrar la efectividad de la homeopatía a través de la investigación científica no es importante y sugiere que la experiencia personal es más importante que cualquier número de estudios cuidadosamente controlados45. Las expectativas positivas y las creencias de los pacientes y sanadores han dado históricamente excelentes o buenos resultados en más del 70 por ciento de los casos incluso aunque los tratamientos dados se sabe que eran inútiles46.

Si alguien desea la bibliogafia completa de este artciulo me las puede solicitar a mi mail son en total 67. Si quieren ver el fraude en la homeopatía no se pierdan este video… Y pensar que muchos siguen citando este paper como base para hablar de la memoria del agua Https://www.youtube.com/watch? V=IES8ydo8QP8 ( hay un libro de un homeopata veterinario argentino el Dr. Jorge Muñoz que lo cita como cierto. Aparentemente no se ha dado cuenta que es un fraude…. Hasta aquí una infima muestra de las pruebas del fraude ahora para el final una reflexión que yo la cito en mi blog:

La Homeopatía es más arte y mala poesía que ciencia. A ver si nos entendemos de una buena vez. En ciencia se requiere que se presenten pruebas y no anécdotas ni actos de fe como decir---“ a mi me resulta no importa que los resultados de investigadores independientes opinen lo contrario”. No importa que la lógica diga que esto no puede funcionar aunque la lógica dijera que no funciona pero hacemos los experimentos y funciona entonces podríamos decir que estamos frente a algo que necesita atención y estudio. Pero no, las evidencias están tan diluidas como las dosis infinitesimales…

Siguen sin responder como hace una sustancia que no se puede medir y que si podemos medir las impurezas para explicar como actúa la homeopatía –impurezas que están a miles de miles de veces la concentración de la supuesta sustancia que provoca el efecto homeopático.

Primero: ¿Actúan estas impurezas que también se verían dinamizadas y energizadas?

Segundo: ¿Como hace la dilución para recordar o conservar las propiedades curativas de las sustancias dinamizadas y no sus propiedades toxicas o para el caso las propiedades de las impurezas dinamizadas?

Y tercero: ¿Como puede decirse que tiene energía si esta energía no puede medirse?. Le recuerdo que la ciencia que Ud desprecia y con la razón que ignora y no usa puede medir cantidades tan bajas que es a los fines prácticos inexistente y si no me cree lo invito a releer conmigo mi blog ciencia-en-peligro.blogspot.com… Aunque… claro… como esta tan entretenido y ocupado en hacer astrología médica no creo que lo pueda leer y lo mas importante comprender…. Podemos considérala una terapia psicológica donde el remedio es lo de menos aunque interviene en la curación por efecto placebo… Aunque esto también seria equivocado: Nada que sea erróneo y placebico como es la homeopatía puede reemplazar la enseñanza de algo que si se sabe que sirve y encima es cierto tanto hablando de terapias psicológicas como medicas.

Y cuarto y quizás la cuestión más importante: Como explica los infinitesimales a la luz de las consecuencias de diluir sin prestarle atención al Nro de Avogadro....

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Espero las respuestas no me diga que me borro yo la he dado quiero ver que hay del otro lado … que tengan un digestivo y cientifco dia….

Dr. Pablo Fernández


Ahhhh! Nunca pensé ser medico de humanos me encantan los animales y estoy no solo orgullosos de serlo sino que me siento feliz de poder ayudarlos….

Pablo Fernandez
Río Negro, Argentina
Escrito por Pablo Fernandez
el 03/03/2010

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Bi chitos homeopáticos: ¿El oscilocuálo?

[Introducción: sobre el Oscilococcinum: "El descubridor de esta maravillosa pócima fue Joseph Roy (1891-1978). Ejerció como médico militar durante la Primera Guerra Mundial. Asistió, entonces, a la terrible epidemia de gripe de 1917 creyendo descubrir en la sangre de las víctimas un microbio constituido por dos granos (cocos) desiguales y animado de un rápido movimiento vibratorio, de ahí el nombre que le da: oscilococo (oscilocoque). Además, el microbio observado es polimorfo, ya que se puede encoger hasta llegar a ser un virus en los límites de la visibilidad (con los instrumentos de la época). Pero cuando envejece se agranda, llegando a aparecer un tercer e incluso un cuarto grano (coco). Características todas ellas muy interesantes para un microbio que... ¡No existe!" Dossier sobre Homeopatía. ARP. ]

A partir del Oscilococo, que como hemos visto era una mera bacteria, pero que Roy, no se sabe cómo ni porqué, identificó rápida y certeramente con el virus de la gripe, supuso que el hígado y el corazón del Anas Barbariae estaba repleto de ellos, así que elaboró un preparado homeópatico a base de bichitos de estos, que hoy se comercializa por los inefables Laboratorios Boiron bajo la denominación de Oscilococcinum , y que está expresamente prescrito para infecciones respiratorias, gripe, resfriados, anginas, infecciones pulmonares, neumonías, pulmonías, asma bronquial y transtornos de la respiración. Imagínense las previsiones de ganancias de estos y otros laboratorios a la vista de la "terrible" gripe aviar que nos acecha.

[Primera metedura de pata, y gorda: la homeopatía no reconoce enfermedades, sino enfermos. Para la homeopatía la causa de las enfermedades no son los gérmenes patógenos, sino el desequilibrio vital. ¿Entonces en qué quedamos? ¿Los laboratorios aprovechan para fabricar sus medicamentos que la gripe está causada por un gérmen, identificado con nombre y todo, y el resto de enfermedades no? Magia potagia, sin duda.]

El caso es que hace tiempo ya se me metió en la cabeza que debía haber en algun sitio alguna evidencia de la existencia del Oscilococo; no podía imaginarme que Roy o Boiron fueran tan ignorantes o directamente mentirosos, y con aparatosas contradicciones, para seguir propagando el bulo y llenándose los bolsillos con él. Consideré que lo mejor era enviar mails de consulta a diversos homeópatas particulares e instituciones homeopáticas, que seguro deberían saber del tema más que nadie, puesto que tratan con el bichito a diario, y de paso, para que quedara constancia escrita de las posibles respuestas a mis pesquisas.

Antes que nada diré que quiero ser honesto. Así, reconozco que esta serie epistolar comenzó con una cuestión en la que metí la pata casi hasta el fondo: en efecto, en la pregunta que formulé (y que luego leeréis) a la AMEHB (Asociación Española de Homeopatía ), Revista Esculapio (del Colegio de Homeópatas de Asturias ), la Sociedad Médico Homeopática de la Comunidad Valenciana , la Fundación Homeos , la Federación Española de Médicos Homeópatas y a tres homeópatas particulares, aparecía el término "oscilococcinum", cuando en realidad me tendría que haber referido al "oscilococo". Así, algunos me respondieron sacándome de mi error, algunos incluso con cierto tufillo altanero que ya me hizo sospechar que la pregunta les irritaba el culo. Los mails pueden leerse a continuación, en primer lugar el mío y después las respuestas. Mi mail:

"Estimados señores:

Me encuentro realizando una aplicación interactiva sobre Homeopatía y me urge conseguir una imagen o representación de la bacteria que ustedes llaman "Oscilococcinum". ¿Podría indicarme dónde podría conseguir dicho material? En Internet he realizado una búsqueda exhaustiva y no lo he encontrado.


Gracias de antemano y saludos cordiales."

Respuesta 1: (de una homeópata particular)

"Oscilococcinum no es ninguna bacteria. Es un producto de laboratorios Boiron, diríjase a ellos. De nada."

Respuesta 2: (del Colegio de Homeópatas de Asturias, a través de su Revista Esculapio)

"Demuestra Vd. Poco conocimiento de medicina y homeopatía: Oscillococcinum no es una bacteria, es el nombre registrado del autolisado de higado y corazón de Anas Barbariae, dinamizado a la dilución 200K y comercializado por el laboratorio Boiron"

[Claro que tengo pocos conocimientos de medicina y homeopatía, por eso les pregunto a ustedes que deben saber algo más. ¿O no? Después lo veremos.]

Inmediatamente después subsané el error volviendo a enviar un e-mail rectificando. En este segundo caso las respuestas sólo fueron dos, echando balones fuera. Léanse los mails:


Mi rectificación:

"Tienen ustedes razón. Me he informado más a fondo y se trata del Oscilococo, descubierto por Joseph Roy, por lo que les reitero mi solicitud. Espero no resultar pesado."

Primera respuesta (de una homeópata particular):

"Pues ya sabe Ud. Más que yo, no lo había oído en mi vida. De todas formas eso no tiene nada que ver con homeopatía, para saber de bacterias, mejor consulte a un microbiólogo o al departamento de Microbiología de alguna Facultad de Medicina...

un saludo"

[Obsérvese el grado de "desinformación" en el que se mueven y con el que operan estos autocalificados de "profesionales" en cuyas manos muchísimas personas dejan su salud... Y su dinero]

Segunda respuesta (del Colegio de Homeópatas de Asturias):

"El estudio de los microorganismos es ámbito de la MICROBIOLOGÍA, por lo que le sugerimos contacte con alguna web o Sociedad Científica de ese campo"

Comprendí que ya no iba a poder sacar nada más en claro de estos sujetos, me sentía fichado, así que cambié de táctica y mandé varios mails a diversas asociaciones y profesionales de Microbiología. Este es mi mail:

"Estimados señores: ¿Podrían indicarme si existe la bacteria denominada "Oscilococo" que usan los laboratorios homeopáticos para elaborar el medicamento Oscilococcinum? Tengo entendido que la descubrió un médico militar durante la I Guerra Mundial, un tal Joseph Roy, pero no tengo más referencias ni sobre el autor ni sobre el microbio. ¿Podrían aclararme este asunto, o proporcionarme bibliografía al respecto?

Gracias de antemano y un cordial saludo,"

El primer mail que recibo en respuesta es por parte de la Federación Europea de Asociaciones de Microbiología, sección española. Es claramente una metepata de la secretaria, puesto que cree estar consultando con algún superior y en realidad me está respondiendo a mí, reenviándome mi propio mail. La respuesta dice así:

"Hola Humberto: acabo de enviar e-mail Congreso FEMS a todos los socios
¿Que contesto a este e-mail? , Isabel"

[Me mosquea un poco la duda: ¿No sabe qué contestarme por ignorancia o por no buscarse problemas con el colectivo homeópata? Mmmmmm.... Me estoy volviendo conspiranoico]

El segundo mail que recibo no tiene desperdicio, así que lo reproduzco íntegro:

" Estimado amigo: Oscilococo no es una bacteria, no existe. Joseph Roy jamás consiguió identificarlo y no está recogida en ningún documento científico. Este médico observó una bacteria en forma de coco en sangre de patos de Bavaria, y pensó que podía ser causa de la gripe, pero no progresó en sus investigaciones. Más tarde se adjudicó la gripe a otra bacteria, Haemophilus influenzae, hasta que pudo confirmarse que se trataba de un virus. La confusión es fácil puesto que las infecciones por bacterias son una complicación relativamente frecuente de la neumonía, especialmente en épocas cuando no se disponía de técnicas para la identificación de virus. Pero Roy siguió con su idea aunque no tuviera ningún fundamento científico, y desarrolló un medicamento homeopático basado en extractos de hígado y corazón de pato de Bavaria (Anas barbariae), considerándolos una fuente de “Oscilococos”. Este es el medicamento que algunos fabricantes denominan Oscillococcinum, y que el temor a la gripe del pollo parece haber puesto de nuevo de moda. No tiene ningún fundamento su uso, pero al menos no parece producir daño. El único trabajo científico publicado que conozco sobre él no detectó ningún efecto significativo ( lo adjunto al correo ), por lo que, como ocurre con el resto de los medicamentos homeopáticos, su uso es sólo cuestión de fe. Personalmente prefiero la leche caliente con miel y coñac, que por lo menos alivia las mucosas, calienta y sabe mejor. Y puedo adelantar que los ensayos sobre vacunas para la gripe H5N1 han dado muy buenos resultados, por lo que si aparece finalmente una cepa adaptada al hombre en pocos meses podremos hacerle frente. Un cordial saludo, Rafael Rotger.

Prof. Rafael Rotger Anglada
Dpt. Microbiología II
Facultad de Farmacia
Plaza de Ramón y Cajal, s/n.
Universidad Complutense
E-28040 Madrid (Spain)
Tel. : (+34) 913 941 888
Fax: (+34) 913 941 745

Bueno, me digo, pues ya tengo argumentos para iniciar la ofensiva, así que vuelvo a escribir a la homeópata particular -aún desconozco si es médico o no, sólo firma con su nombre- y al Colegio de Homeópatas de Asturias en éstos términos:

"Gracias por su respuesta.

Como estoy confrontando posturas para mi trabajo, he seguido su sugerencia y he obtenido respuesta de un prestigioso departamento de Microbiología de una Universidad española, en los términos que siguen:"

[aquí les reproduzco el mail que me ha enviado el señor Rotger]

Y finalizo diciendo:

"Agradecería cualquier comentario que tuviera a bien hacer sobre este respecto. Reciba un cordial saludo,"

La respuesta, aunque se ha hecho de esperar, llega al final, y dice así:

"que el oscilococcinum tiene que ver con homeopatía ya se lo dije yo, lo fabrica laboratorios Boiron y si que es un remedio homeopático. Que yo como homeópata unicista no lo recete, es otra cuestión, porque si trato al enfermo en lugar de la enfermedad, es muy raro que la alteración de la energía vital de un paciente me lleve a osciloccinum, de hecho nunca me ha sucedido.

Otra cuestión sería si los remedios homeopáticos bien indicados (no con criterio alopático sino homeopático) funcionan, a pesar de ese artículo que a mi no me ha insertado pero supongo que se refiere al metaanálisis aparecido en verano 2005 en The Lancet, que por cierto fue un escándalo además de por su falta de rigor científico porque se destapó que estaba financiado por laboratorios farmacéuticos, y ese tema no lo voy a tocar aquí"

sólo decirle que yo primero estudié medicina y trabajé como médica alópata, y descontenta con los resultados (no solo a corto plazo) de mi trabajo seguí buscando y estudié homeopatía (y lo sigo haciendo, después de 20 años) y la practico y durante toda mi larga experiencia he atendido a miles de pacientes de diferentes culturas, razas, nivel intelectual, social y económico, y además de observar los resultados y seguir a los pacientes durante años (cosa que raramente puede hacer un alópata) y comprobar la eficacia de mi terapia (no siempre, por supuesto, todos tenemos fracasos), me parece un insulto a todos estos pacientes que han estado gastando su tiempo y su dinero en ello, que la gente no es tonta y va a lo que le funciona, mal que le pese a algunos.

Además todos estos médicos-as que están tan en contra de la homeopatía o dicen que no sirve de nada, ni siquiera la conocen, ni se han molestado en estudiar sus principios, sólo concluyen que si alguna vez va bien es por el efecto placebo, que no voy a negar que existe, pero para todos, porque cuando un enfermo toma un antibiótico durante un proceso gripal (indicado por su médico para más inri) que evidentemente no tiene ningún efecto antivírico, se mejora por el efecto placebo.
Y esto es sólo un ej.
Para más información sobre homeopatía le recomiendo la web de mi sociedad, de donde supongo ha sacado mi mail, donde encontrará artículos y tambien enlaces con >otras asociaciones homeopáticas unicisatas.
Un saludo
Ana Salvador

Presidenta de la Sociedad Médico Homeopática de la Comunidad Valencia
https://www.smhcv.org/ "

Mi respuesta fué la siguiente (su mail en cursiva y gris):

"Estimada señora o señorita:


Desearía hacer ciertas precisiones sobre su mail de respuesta al mío.

que el oscilococcinum tiene que ver con homeopatía ya se lo dije yo, lo fabrica laboratorios Boiron y si que es un remedio homeopático. Que yo como homeópata unicista no lo recete, es otra cuestión, porque si trato al enfermo en lugar de la enfermedad, es muy raro que la alteración de la energía vital de un paciente me lleve a osciloccinum, de hecho nunca me ha sucedido.

Es un axioma médico admitido que para sanar a un enfermo hay que tratar su enfermedad y su causa, no sus síntomas. Si ustedes, como homeópatas, consideran que "no existe la enfermedad, sino el enfermo" -que como usted debe saber es lo que reza la ley de individualización formulada por el creador de la homeopatía, Samuel Hahnneman- deberían poder demostrar cómo detectan la "alteración de la energía vital", tipo de energía desconocida hasta ahora para la ciencia. De hecho, siguiendo esta práctica, podría darse el hecho curioso de que usted prescribiera un medicamento para el dolor muscular cuando en realidad dicho síntoma está escondiendo un principio de infarto de miocardio, o recetar oscilococcinum debido a lo que parece una sintomatología gripal cuando en realidad pùede tratarse de algo mucho más grave, como una neumonía, y que si no se trata a tiempo, o debido a un mal diagnóstico, puede derivar en la muerte del paciente. Todas las enfemedades conocidas y tratables hasta el momento tienen un origen demostrado, y no es precisamente el desequilibrio de los humores naturales (teoría válida en el S. XVIII y desechada hace cientos de años gracias al microscopio y a la detección de gérmenes patógenos). Por otro lado llama la atención como, individualizando al enfermo, es posible la existencia de sustancias (me niego a considerarlos medicamentos) que se fabrican en serie, de manera stándard, y con una lista de indicaciones amplia y precisa. En teoría, según usted, debería existir una sustancia para cada enfermo.

Otra cuestión sería si los remedios homeopáticos bien indicados (no con criterio alopático sino homeopático) funcionan, a pesar de ese artículo que a mi no me ha insertado pero supongo que se refiere al metaanálisis aparecido en verano 2005 en The Lancet, que por cierto fue un escándalo además de por su falta de rigor científico porque se destapó que estaba financiado por laboratorios farmacéuticos, y ese tema no lo voy a tocar aquí"

No, no me refiero a dicho artículo de The Lancet, aunque podría haberlo hecho. Tengo en mi poder bibliografía suficiente para sustentar lo que digo, y si me la precisa con muchísimo gusto se la remitiré. Por otra parte, podría remitirle también las lista de eventos, cursos, "estudios", tratamientos, conferencias, masters, etc, que patrocinan los Laboratorios Boiron, primer laboratorio mundial de productos homeopáticos.

sólo decirle que yo primero estudié medicina y trabajé como médica alópata, y descontenta con los resultados (no solo a corto plazo) de mi trabajo seguí buscando y estudié homeopatía (y lo sigo haciendo, después de 20 años) y la practico y durante toda mi larga experiencia he atendido a miles de pacientes de diferentes culturas, razas, nivel intelectual, social y económico, y además de observar los resultados y seguir a los pacientes durante años (cosa que raramente puede hacer un alópata) y comprobar la eficacia de mi terapia (no siempre, por supuesto, todos tenemos fracasos), me parece un insulto a todos estos pacientes que han estado gastando su tiempo y su dinero en ello, que la gente no es tonta y va a lo que le funciona, mal que le pese a algunos.

Sus argumentos no dicen nada en contra de la que ustedes llaman medicina "alopática". Primero tendría que especificarme porqué estuvo "descontenta con los resultados" durantes tantos años, y en segundo lugar nadie niega el alejamiento progresivo que existe en la actualidad entre medicina-paciente, pero eso no se debe a su ineficacia, sino a la masificación del sistema sanitario y a la sobrecarga de trabajo que por ello sufren muchísimos médicos de nuestro país. La solución está en una medicina pública mejor y más organizada, con más medios y mayor inversión, no en una medicina llamada "alternativa" sin fundamentos científicos.

Además todos estos médicos-as que están tan en contra de la homeopatía o dicen que no sirve de nada, ni siquiera la conocen, ni se han molestado en estudiar sus principios,

Loa médicos formados en universidades no estudian los principios de la homeopatía porque son absoluta y categóricamente falsos, y por ello no tienen cabida en los estudios universitarios. Los principios homeopáticos tienen su origen en una época en que los tratamiento médicos no pasaban de las sangrías y de las operaciones en vivo y se desconocía la existencia de los virus y de su mecanismo de acción. La ley de similtud (similar se cura con lo similar) no tiene ninguna base científica; es absurdo pensar que un envenenamiento con cianuro debe tratarse con más cianuro, o que la rabia se cura a base de inoculaciones del mismo virus que se intenta combatir: es un dislate. Sobre la ley de individualización ya le he comentado antes, y sobre el principio de las dosis infinitesimales debería usted preocuparse un poco más en conocer cómo se elaboran las sustancias homeopáticas para darse cuenta de que a partir de ciertas diluciones no quedan en la disolución absolutamente ninguna molécula de principio activo, ninguna. Sus "efectos", por ello, son inexistentes per se y van categóricamente en contra de la Farmacodinamia (disciplina farmaceútica que sí se estudia en Universidades) que precisa de la interacción de moléculas para producir efectos medibles. Por otro lado, la llamada "memoria del agua" que tan seriamente defienden ustedes, y en virtud de la cual aunque no hayan moléculas de principio activo en una sustancia esta igual produce efectos, porque el medio de disolución "recuerda" las propiedades de los elementos que han estado en contacto con él, nos llevaría a la paradoja de que el agua potable no debería ser consumida por el hombre, ya que en algun momento estuvo en contacto con arsénico, mercurio, cianuro y todo tipo de sustancias tóxicas para el cuerpo humano, ya que "recordaría" sus propiedades y podría ser letal. Como puede observar si razona un poco, éste presupuesto es absolutamente falso y pertenece más a la esfera de lo mágico y sobrenatural que al mundo real. Y no sólo la teoría desmiente este hecho: ahí tiene el famoso caso del Dr. Benveniste, en el que se demostró sin posibilidad de duda la inexistencia de dicha "memoria". Tengo varios documentos e incluso un vídeo de los experimentos con el Dr. Benveniste que podría remitirle si usted me lo solicita.

sólo concluyen que si alguna vez va bien es por el efecto placebo, que no voy a negar que existe, pero para todos, porque cuando un enfermo toma un antibiótico durante un proceso gripal (indicado por su médico para más inri) que evidentemente no tiene ningún efecto antivírico, se mejora por el efecto placebo.

En este caso estamos hablando de malos profesionales, no de defectos de la medicina, y me tendría que indicar dichos casos con más concreción, porque todos los médicos que yo conozco jamás recetarían un antibiótico para un resfriado, y si lo hacen, repito, es mala praxis, no defecto teórico de la medicina. Y, efectivamente, es posible que el paciente mejore debido al placebo precisamente por eso, porque el antibiótico no produce ningún efecto positivo, aunque sí negativo, en el paciente: en efecto, un antibiótico mal prescrito puede causar daños en la flora saprofita y provocar la aparición de enfermedades concurrentes bastante más graves, y por ende provoca en el paciente síntomas más propios de una enfermedad que de un remedio. Así, cuando el antibiótico deja de ingerirse, se produce una mejora automática y natural del paciente, haya tomado o no remedio homeopático.

Y esto es sólo un ej.
Para más información sobre homeopatía le recomiendo la web de mi sociedad, de donde supongo ha sacado mi mail, donde encontrará artículos y tambien enlaces con otras asociaciones homeopáticas unicisatas.
Un saludo
Ana Salvador

Y yo le recomendaría revisar sus estudios y conceptos sobre la homeopatía y que tuviera en consideración algunas conclusiones que le expongo: la homeopatía supone un claro regreso a postulados y épocas ya superadas, donde el componente animista y mágico tenía más fiabilidad que el puramente médico; sus bases teóricas son espúreas y no se basan en la experiencia ni en la experimentación clínica; los estudios de fiabilidad de la homeopatía no pasan de ser meros análisis estadísticos y no estudios clínicos; la homeopatía puede impedir el diagnóstico real y certero del médico "alópata" lo que puede llevar a funestas consecuencias; la posible y demandada por ustedes inversión de medios públicos en esta pseudomedicina desviaría la inyección de fondos hacia otras investigaciones que sí producen curación de enfermedades y que ayudarían a tener un sistema sanitario mejor y más descongestionado. Es cierto que, al menos, los productos homeopáticos tampoco producen daños en los pacientes, debido a su inexistente formulación química, pero ello no debería ser excusa para que la sociedad pudiera exigir responsabilidades a los especialistas homeopáticos, tal y como se exige a los médicos titulados, en los casos en que las curaciones prometidas no se produjeran o aun en los casos, tambien documentados, de eventuales intoxicaciones y efectos secundarios no deseados.

Y para finalizar hago mío el aforismo: "La única medicina buena es una medicina mejor"

Reciba un cordial saludo,"

Así pues, mis amigos, del Oscilococo ni pum, lógico tratándose de un germen inexistente. Lo peor sin duda de todo esto es que Boiron, propietaria de la patente del Oscilococcinum, sigue vendiendo el producto sin modificación alguna desde que Roy inventó la primera pócima en 1917, y los homeópatas del mundo entero lo siguen "recetando" haciendo oidos sordos a la evidencia, siguen llenándose los bolsillos y siguen aprovechándose del miedo y la buena fe de la gente para cometer su fechoría. Y los que lo hacen por ignorancia, como mi interlocutora de antes, no tienen disculpa tampoco. ¿Qué tipo de ética gastan esas personas que se creen con derecho a abrir una consulta y a atender enfermos sin saber qué se traen entre manos?


Muchos de ellos, los más gritones, están ya solicitando el carácter universitario de la Homeopatía, y siguen abrumándonos con Cursos y Masters de lo más extraño. Si esto llegara a ser firme en un futuro, me imagino que los alumnos tendrán que estudiar algo de Microbiología. ¿Qué pasará entonces cuando descubran que el oscilococo es un invento, una mentira, que no pueden detectarlo en sus microscopios, con qué cantinela saldrán entonces, con qué cara recetarán en el futuro Oscilococcinum? ¿Y qué pensarán cuando comprueben que la función de un medicamento reside en su interacción química, que sólo se produce en presencia de moléculas de sustancia, y que la inmensa mayoría de los medicamentos homeopáticos no contienen molécula alguna de principio activo? ¿Pedirán la revisión de la Farmacodinamia y su supresión como disciplina científica o qué?


Pueden leer aquí el último estudio (2005) realizado sobre el Oscillococcinum y su eficacia frente a la gripe, aviar o no.

ADENDA: he encontrado un valioso estudio sobre el Oscilococo y su producto resultante que espero que os guste. Lo podéis leer aquí.


Pablo Fernandez
Río Negro, Argentina
Escrito por Pablo Fernandez
el 03/03/2010

Un ejemplo: el oscillococcinum

Hay cosas que deben decirse de golpe, sin previo aviso: El oscillococcinum es una disolución infinitesimal constituida por autolisado filtrado de corazón e hígado de Anas Barbariae (pato de Barbaria) con excipiente de sacarosa y lactosa.

Tras esta fórmula casi cabalística, que iremos desbrozando, se esconde un preparado homeopático que está indicado, según el laboratorio que lo elabora (el inevitable Boiron), para combatir la gripe y los “estados gripales”, ya sea como preventivo o como curativo, variando la posología según el caso. Estas aplicaciones terapéuticas vienen avaladas, desde hace tiempo, por un estudio a doble ciego realizado durante la epidemia de gripe en el invierno de 1986-87 por dos médicos grenobleses. El análisis global de los resultados, tras 48 horas, dio un 10,3% de curaciones en el grupo placebo, contra un 17,1% en el grupo tratado con oscilococcinum. De ese estudio hablaremos más detenidamente en párrafos posteriores.

La revista Mundo Científico (La Recherche), nº 131, enero de 1993, publicó la noticia como si se tratara de un hecho importante en el ámbito médico-científico. Mundo Científico, recordemos, es una firme defensora de la Homeopatía y otras pseudomedicinas.

El descubridor de esta maravillosa pócima fue Joseph Roy (1891-1878). Ejerció como médico militar durante la Primera Guerra Mundial. Asistió, entonces, a la terrible epidemia de gripe de 1917 creyendo descubrir en la sangre de las víctimas un microbio constituido por dos granos (cocos) desiguales y animado de un rápido movimiento vibratorio, de ahí el nombre que le da: oscilococo (oscilocoque). Además, el microbio observado es polimorfo, ya que se puede encoger hasta llegar a ser un virus en los límites de la visibilidad (con los instrumentos de la época). Pero cuando envejece se agranda, llegando a aparecer un tercer e incluso un cuarto grano (coco). Características todas ellas muy interesantes para un microbio que... ¡No existe! Se trata de la versión microbiológica de los canales y oasis marcianos de Percival Lowell.

Pero esto último es un pequeño detalle que no arredra a un homeópata que se precie. Y así, el oscilococo no es sólo el microbio de la gripe, pues Roy lo detecta también en la sangre y en los tumores cancerosos, en los chancros sifilíticos, en el pus de los blenorrágicos, en los pulmones de los tuberculosos, en los enfermos que padecen eccema, herpes, reumatismo crónico, e incluso en sujetos aquejados de infecciones agudas, tales como paperas, varicela y rubeola. ¡Otro buen récord para un germen que brilla por su ausencia! Pero estas divagaciones gratuitas de Roy les vinieron de perlas a aquellos que por entonces rechazaban las teorías de Pasteur, según las cuales las enfermedades infecciosas son debidas a gérmenes específicos. A este animado coro de extravagantes personajes se unen los homeópatas, para quienes las enfermedades no se caracterizan y distribuyen según sus causas, sino sólo según sus síntomas. Las causas, aclaremos, tienen poco interés para los homeópatas, puesto que ellas no intervienen en la elección de una terapéutica.

Ya sólo le queda a Roy poner en práctica las técnicas homeopáticas, es decir, poner a punto un tratamiento “eficaz” en las enfermedades en las que el propio descubridor cree detectar la presencia masiva de oscilococos, principalmente del cáncer. Y siguiendo el dogma hahnemanniano, este tratamiento deberá partir del oscilococo mismo. Ahora bien, dado que el oscilococo se encuentra en casi todas la partes del organismo (o sea, en ninguna), ¿Cuál de ellas elegir para fabricar el remedio homeopático anticanceroso?

Aquí se plantea un misterio aún no resuelto. En efecto, Roy decide obtener su bien amado oscilococo en el hígado y el corazón de los patos de Barbaria. Mas en ninguno de sus escritos da razón de esta decisión. Para algunos (según Nicole Cure, historiador de los trabajos de Roy), se debe a que el pato es una de las reservas naturales del virus gripal (pero hay que tener en cuenta que los trabajos que corroboran esto datan de 1974, o sea, medio siglo después de los de Roy, por lo que esta suposición es inaceptable). Para otros, los oscilococos del pato habrían sido elegidos por su analogía con los bacilos tuberculosos de otras especies de aves, que no son peligrosas para la especie humana. Sin embargo, las verdaderas explicaciones para esta elección son de carácter netamente mágico, como veremos a continuación.
Tenemos ya el origen del nuevo remedio, bautizado como oscillococcinum, que sería el oscilococo latinizado, pues es de sobra conocido que los productos homeopáticos son más eficaces con sus nombres en latín. Consignemos ahora el modo de preparación siguiendo las sabias directrices dadas por el propio Joseph Roy en 1925.

En un recipiente de un litro se pone, “en condiciones rigurosas de asepsia” una mezcla de jugo pancreático y de suero glucosado. A continuación se decapita un pato de Barbaria del cual se extrae el hígado y el corazón.

Pregunta (que ya nos hacíamos anteriormente): ¿Por qué no otros órganos?

Respuesta:

-Respecto al corazón, podemos suponer que él es en la tradición cultural occidental el centro de la vida, y, además, él es el que hace circular la sangre en la cual se encuentran profusamente los oscilococos.

-Respecto al hígado, el propio Roy nos ha dejado un comentario muy revelador sobre su arcaica forma de pensar: “ ... Los antiguos veían en el hígado un lugar de sufrimiento más importante que el corazón; sentimiento profundamente justo; es a nivel del hígado en donde se realiza la modificación patológica de la sangre, es allí donde la cualidad de la energía de nuestro músculo sanguíneo se transforma de una manera duradera, unas veces leve, otras grave ”.

Dichas estas doctas palabras, sigamos con la formulación del preparado. Para lo cual añadimos a la mezcla ya preparada, entre 35 y 37 gramos de hígado y 15 gramos de corazón de los susodichos patos. A continuación ponemos todo ello en “incubación” durante 40 días, pasados los cuales, las vísceras del pato son “autolisadas”, es decir, los tejidos se descomponen ellos mismos sin contaminación de origen externo. El autolisado filtrado constituye el origen a partir del cual se prepara el remedio, a saber: la 200 dilución korsakoviana, que equivale, aproximadamente, a la séptima dilución centesimal (7 CH). He ahí el oscillococcinum expendido en nuestras farmacias.

Es ahora cuando comprendemos el alcance y valor del insigne descubrimiento anunciado con escueto rigor por Mundo Científico, así como por otros compañeros de viaje (homeopático) que después nombraremos.

En el oscillococcinum, Roy había visto un remedio contra el cáncer y contra la gripe, e incluso -como vimos- para muchos otros procesos patológicos que forman parte del conjunto que Hahnemann había dado el nombre de psora (sarna). Sin embargo, el oscillococcinum expendido en las farmacias ha abandonado todas estas indicaciones (las que no interesan por su clara exageración fraudulenta) reteniendo sólo las de la “gripe” y los “estados gripales”; en ambos casos el éxito está asegurado por cualquiera de estos mecanismos:

1. - Efecto placebo.

2. - Curación espontánea, que es lo propio -la mayoría de las veces- en estos procesos.

3. - Evitando tratamientos intempestivos y perjudiciales con antibióticos (que nada hacen contra los virus) y anti-inflamatorios.

Debemos hacer aquí un inciso importante. El oscillococcinum es un remedio homeopático curioso, ya que no ha sido sometido a la “experimentación patogenética”, fundada, como sabemos, en la ley de similitud o analogía, que es la base de la Homeopatía. Dicho en otras palabras, el oscillococcinum no se ha administrado a sujetos sanos para verificar que él provocaba en estos últimos los mismos síntomas de la gripe. La creencia en su eficacia reposa únicamente sobre la tradición. Ahora bien, este proceder tradicional no es raro en Homeopatía, puesto que los “experimentos patogenéticos” (según la jerga habitual de los homeópatas) causarían risa en cualquier revista medianamente seria, al margen de las implicaciones éticas que ello conllevaría (pues en el fondo se trata de producir “enfermedades” en el hombre sano, tal y como mandan los cánones homeopáticos). ¿Se imagina alguien un ensayo clínico consistente en administrar penicilina a un sujeto sano, en dosis progresivamente crecientes, ¡Hasta producirle una neumonía o una gonococia!? Para evitar ridículos de esta clase es por lo que los resultados obtenidos con las sustancias homeopáticas se toman tradicionalmente de la llamada Materia Médica Homeopática.

El truco actual consiste, entonces, en hacer un ensayo clínico (éste, ya sí, siguiendo la metodología científica estándar) con los resultados anteriores procedentes, como acabo de decir, de la tradición, es decir, de las locuras como la de Roy, cuyo compendio es la mencionada Materia Médica Homeopática. Si el ensayo resulta dudoso o ligeramente positivo (debido a algún defecto, pues no olvidemos que un ensayo clínico no es sino un estudio de correlación estadística fácilmente amañable), el éxito está casi asegurado (gracias a la propaganda, revistas sensacionalistas, etc. ), el círculo se cierra y el engaño es perfecto (falsamente avalado por la mismísima Ciencia).

Un buen ejemplo de estudio defectuoso que sirve de coartada o tapadera científica a las pretensiones homeopáticas es el que comentábamos al principio de este apartado. Vamos, pues, a analizarlo más detenidamente y ver así cómo se fabrica un éxito homeopático. El ensayo se realizó con 487 pacientes tratados a domicilio por 149 médicos de cabecera durante la epidemia de gripe acaecida en el invierno de 1986-87 en la región de Rhöne-Alpes. El protocolo es aparentemente riguroso; enfermos repartidos en dos grupos de forma aleatoria, uno de los cuales recibe el oscillococcinum y el otro un placebo (sustancia falsa imitando al medicamento), todo ello utilizando el procedimiento de doble ciego (ni el médico ni el paciente saben si el envase contiene el preparado homeopático o el placebo). Después de 48 horas de tratamiento se evaluaron los datos y el resultado fue de un 10,3% de curaciones en el grupo placebo, frente a un 17% en el grupo tratado con escillococcinum, tal y como adelantábamos al principio del artículo. Para los autores del ensayo el resultado es estadísticamente significativo a favor del tratamiento homeopático. Ahora bien, como nos recuerda J.J. Aulas, para que la diferencia observada se pueda asociar rigurosamente a la acción del producto medicamentoso y no al azar en una distribución de los pacientes entre los dos grupos, habría que tener la certeza de que los dos grupos eran de partida estrictamente comparables, sobre todo en lo que se refiere al germen causante, puesto que de él van a depender la intensidad, la duración del cuadro clínico y la curación del mismo.
Todo el mundo sabe -nos dice Michel Rouzé a propósito de este caso- que habitualmente las fronteras de la gripe están muy mal definidas. “Tengo gripe”, afirma mucha gente cuando sólo tiene un catarro y dolor de cabeza.

Es por eso que los propios médicos prefieren hablar de “estado gripal” (o “proceso gripal”, o “síndrome gripal”, etc. ), término que compromete poco el diagnóstico, y que es, precisamente, el que aparece en los anuncios publicitarios del oscillococcinum que adornan los escaparates de las farmacias. En el ensayo realizado en la región de Rhöne-Alpes, los griposos se definían por tener una temperatura rectal igual o superior a 38º C, y por lo menos dos de los siguientes síntomas: dolores de cabeza, rigidez, dolores lumbares y articulares y escalofríos. Sin embargo, esto no es suficiente para postular que los pacientes estaban afectados por la misma enfermedad (por el mismo virus productor, pues de él depende, repetimos, la intensidad y curación de los síntomas) y, por tanto, que los dos grupos formados por distribución aleatoria fueran estrictamente comparables. En efecto, prosigue J.J. Aulas, durante una epidemia calificada “de gripe”, tal como se definía en el ensayo, pueden ser varios los virus responsables, cada uno con un poder patógeno diferente y con la capacidad de provocar estados febriles más o menos largos (variables). Ahora bien, durante esta experiencia no se realizó ninguna investigación sobre los virus (estudios virológicos) causantes de los síntomas gripales observados en los diferentes pacientes. En consecuencia, no es riguroso afirmar que la diferencia constatada entre ambos grupos (17,1% para uno y 10,3% para otro) deba ser atribuida a los diferentes tratamientos (oscillococcinum y placebo, respectivamente) dado que puede provenir de una distribución diferente de los virus patógenos en el seno de los dos grupos.

Al llegar a este punto, quizás alguna mente inquisitiva se pregunte lo evidente: ¿Por qué utilizar tanto oscilococo, hígado y corazón de pato, y no bacterias y virus (de la gripe, del SIDA, etc. ) que son los responsables de las enfermedades aludidas, y que, además, sabemos con certeza que administrados de determinada forma (vacunas) son capaces de estimular el sistema inmunológico (defensas específicas)? La razón es, precisamente, el fundamento mismo de las Pseudomedicinas.

Para la Homeopatía y demás Pseudomedicinas, las causas de las enfermedades no son las mismas que las que investiga y descubre la Medicina Científica, a lo más, sólo participan como coadyuvantes, sólo son comparsas en la producción de las enfermedades. Incluso, en el colmo de la desfachatez, llegan a afirmar que ellas son las únicas que tratan causalmente las enfermedades, mientras que la Medicina Científica sólo trata los síntomas (además de ser agresiva, antinatural, etc.). Pero esto es como si en Física, en vez de explicar los movimientos planetarios por la fuerza gravitatoria (y sus correspondientes leyes), los explicáramos por causas diferentes que nadie ha podido mostrar, por ejemplo, por “fuerzas angélicas”, y en torno a ellas, inventásemos una “física alternativa”, de la cual la Física (científica) sería una especie de apéndice (Nadie piense que esta tontería que acabo de decir está muy lejos del pensamiento de algunas personas, ya que la Astrología se aproxima mucho a la “física angélica”, y los creyentes en ella son multitud).

Pues bien, si las Pseudomedicinas utilizaran preparados a base de virus de la gripe o de la polio, estaríamos nuevamente ante la mal llamada “medicina oficial”, es decir, ante la Microbiología y la Farmacología (por citar dos especialidades relacionadas con el caso) y, en consecuencia, los homeópatas y demás fraudulentos no aportarían ni ofrecerían nada original respecto a la Medicina Científica. Las Pseudomedicinas necesitan entonces desmarcarse, diferenciarse en algo, y, para ello, sacan a colación los supuestos métodos y conocimientos “nuevos”, “alternativos” o “complementarios”, para así, respectivamente, crear una medicina “nueva”, “alternativa” o “complementaria” con sus correspondientes médicos (pseudoespecialistas) “nuevos”, “alternativos” o “complementarios”. Pero, -y aquí está otra de las claves del asunto-, a la vez que se desmarcan, no lo hacen totalmente, para lo cual guardan analogías y utilizan datos de la “medicina oficial” que les sirve de coartada y escudo a sus elucubraciones, o sea, para hacerla creíble y entendible.

Posteriormente a la noticia de Mundo Científico que estamos criticando, otras revistas (Tu salud, nº 34, septiembre de 1995, y Quo nº 3, diciembre de 1995) se han hecho eco de las bondades del oscillococcinum, pero incluso con menos rigor y más descaro.

A este respecto, el lector debe saber que la bibliografía que habitualmente maneja el médico científico sobre la gripe (a diferencia de las revistas mencionadas) no da noticia de sustancia antivírica alguna que sea capaz de curarla (al menos por ahora). Lo más que actualmente se ha logrado es aliviarla o prevenirla, y siempre con resultados muy limitados. Tal es el caso de sustancias como la amantadina y sus derivados, o la vacunación específica estacional. Esta última con resultados muy desiguales, debido al hecho de que el virus gripal se caracteriza por su rápida y pertinaz mutación, lo que le hace sumamente escurridizo a la acción de las vacunas. Pero estos “detalles” de la “medicina oficial” no son impedimento para el oscillococcinum, que tras “equilibrar la fuerza vital del organismo produce una inmunización homeopática que acaba con el pernicioso virus sin importar mutación que sufra o cepa a la que pertenezca”. Lo curioso de la sandez que acabo de decir (en el entrecomillado) es que hay médicos formados científicamente que se la creen, lo que pone en duda el sistema educativo universitario y la integridad neocortical de algunas personas.

Si, por otra parte, fuera cierta la efectividad antivírica que se le atribuye al oscillococcinum, no sólo los laboratorios homeopáticos, sino el resto de la industria farmacéutica se hubiera hecho cargo de esa maravillosa sustancia para comercializarla y, así, ganar suculentos dividendos (el capital no hace ascos ni a la Homeopatía ni a cualquiera otra de las Pseudomedicinas si ellas reportan los suficientes beneficios). Y no digamos nada del Ministerio de Sanidad, de la Seguridad Social y de las empresas que anualmente tienen que soportar ingentes gastos (en horas de trabajo perdidas, vacunas administradas y medicación sintomática utilizada) por culpa del virus gripal. A buen seguro que harían campañas para la utilización del oscillococcinum. Nos encontraríamos, en suma, ante un “boom” sin precedentes en la Medicina de nuestro tiempo. ¿No parece extraño que algo tan importante pase desapercibido a las entidades señaladas anteriormente y, lo que es peor, que al pobre y griposo autor de estas líneas no le produzca efecto cuando lo utiliza?