En este grupo En todos

Foro de Periodismo digital



Especialidades en la comunicación escrita

eloy h.
Licenciatura en ciencias de la comunic...
Escrito por Eloy H. Sandoval De Los Reyes
el 15/04/2011

El periodista puede trabajar como Escritor

La mayoría de las carreras universitarias de Comunicación tienen nombre distinto –de Información, de Periodismo, de Ciencias de la Comunicación, etcétera-, y a la vez, sus planes de estudio difieren unos de otros al igual que la plantilla de maestros que las imparten, amén de la tendencia educativa del la institución que las ofrece, de ahí que el egresado termine con un perfil de comunicólogo casi apto para todo y especializado en una de tres áreas básicas: periodismo, publicista (mercadotecnia) o publirrelacionista.

Quien opta por la de periodismo tiene la posibilidad de especializarse en la prensa escrita, en la radio o la televisión, desde luego el interesado deberá tener cualidades y características propias para desarrollarse en alguna de ellas y prepararse concienzudamente mediante la lectura durante toda la vida profesional, porque esa es la base para la calidad y trascendencia de su trabajo, quien no lee mínimo un libro por mes será un pésimo periodista.

En lo personal mi inclinación fue hacia la prensa escrita, y los vaivenes de la vida me llevaron a trabajar más en áreas de difusión y redacción de oficinas públicas gubernamentales (municipales, estatales y federales de mi país, México), donde he trabajado desde reportero, redactor hasta jefe de redacción, jefe de prensa y director de comunicación. Asimismo, he sido reportero y corresponsal de periódicos nacionales, locales, editorialista y articulista para diversas publicaciones. Algo que no se ha desprendido en mi es el uso y la práctica de los géneros periodísticos, y de los cuales la semblanza y la crónica son las que más me cautivan, la crónica definitivamente me apasiona. Cuando uno trabaja para un medio informativo difícilmente le dan oportunidad al reportero para utilizar los géneros periodísticos y básicamente lo utilizan a uno para publicar notas de reacción (que opina fulano de esto, que dice aquél sobre aquello, que dice éste de lo que dijo el otro) lo cual impide el desarrollo y la creatividad del periodista. Un día sentí que estaba maduro profesionalmente y fundé una revista de información general y política a la cual le puse por nombre PODER, donde incluía alternadamente un suplemente cultural y un suplemento de comics, y a esa siguieron una serie de publicaciones distintas entre periódicos tabloides y revistas, de política, de deportes, de rodeo, de comics, en los cuales se usaban los géneros periodísticos, creo sin temor a equivocarme, que soy el que más publicaciones de carácter independiente ha editado de los egresados de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde curse mi carrera. Como editor de publicaciones he tenido la satisfacción de impulsar a compañeros periodistas, caricaturistas, articulistas y fotógrafos.

Y precisamente durante este ejercicio, en uno de los empleos que tuve, -el más importante de mi carrera porque ahí se obligaba a utilizar todos los géneros periodísticos, de todas las secciones del periódico- un día, por ser de los más avanzados profesionalmente, suplí a un compañero en la realización de una entrevista a un trabajador sindicalista, y me di cuenta que aquel obrero ya jubilado, era todo un personaje digno para hacer un libro de su vida. Esa entrevista se publicó en el periódico de la empresa paraestatal donde laboraba. Al entrevistado le encantó la publicación, a mi no, porque sentí que no había logrado meter toda la historia en las páginas centrales del tabloide: me fueron insuficientes.

Yo abandoné ese empleo, y cada mes o cada dos meses visitaba al entrevistado con la idea de convencerlo para que me permitiera hacer un libro de su vida, y aunque reiteradamente se negaba, a los dos años lo convencí. Después de varios años terminé el libro y estoy en vísperas de editarlo y lo he titulado El Quijote de México. También preparo otro libro de crónicas periodísticas para su edición.

Hoy tengo 33 años de experiencia en la tecla periodística, y he desarrollado una especialidad para la elaboración, redacción y diseño de periódicos y revistas (incluido el concepto), elaboración de discursos, manejo de imagen, redacción de publicaciones institucionales, informes de gobierno, elaboración y coordinación de campañas políticas.

Se gana bien si sabes trabajar y eres dedicado en el oficio. En el periodismo son muchos los llamados y los arribistas, pero pocos realmente los que tienen la vocación. Desde niño anhelé ser periodista, hoy de adulto, me satisface haber tenido ese deseo que se convirtió en vocación, en experiencia y en servicio. No todo ha sido dulce ni miel sobre hojuelas, pero aspiro a que los resultados ayuden a mejorar el mundo que vivimos.

Si crees tener la vocación, esmérate, porque el camino está lleno de abrojos, de mentiras, de cizaña, y aprende a luchar contra tus emociones, tus pasiones y tus sentimientos, porque son la piedra en el camino, y al amanecer de tu experiencia verás en la sombra del pasado, que tu lucha no ha sido en vano, el filo de la espada de tu palabra se ha afinado para la batalla final.

Es cuanto.

Eloy H. Sandoval

21 de Marzo de 2011

Claudia Carlotti
Barcelona, España
Escrito por Claudia Carlotti
el 18/01/2016

Buenas :-)

Estaría interesada en aprender más sobre esta materia, y quién sabe si trabajar de ello (espero)

¿Me podrían asesorar sobre masters, postgrados y otras formaciones oficiales, cursos superiores o subvencionados? ¿Alguna recomendación sobre vuestra experiencia? ¿Por dónde debería tirar?

Qué opináis de los Masters de Comunicación escrita

¿Merecen la pena?

PD: España o formaciones a distancia

¡¡Gracias!