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Grupo de Valores humanos

Antonella Herrera Infante
Pedagogía en ciencias sociales univers...
Escrito por Antonella Herrera Infante
el 01/12/2010

Por ahora entro al debate para agradecer la invitación de mi amigo Heller, refrendo sus planteamientos, alertar y desenmascarar el veneno global que cada día se hace más letal y más peligroso para la sobrevivencia de la especie humana, la mentira mediática es la que deforma nuestros pensares, los cerebros están trabajados como una filigrama perfecta, para aceptar como bueno, todo lo que al poder mundial convenga. Mentiras y más mentiras, que podría ser más mentiroso que el premio nobel de la paz ( asi en minúsculas) entregada a un personaje que ha desatado tanta guerra en el mundo, instalando bases militares al granel, invadido paises, y una larga lista de crimenes atroces en contra del planeta como es la negativa a firmar acuerdos ecologistas, y mucho menos ponerlos en práctica; así que amigos míos dejemos a Dios en las alturas y trabajemos en la tierra en pro de la solución de problemas inmediatos, ahora urge al menos trabajr en estos debates para la formación de una opinión mundial en contra de la mentira mediática, hasta dios lo está clamando, se los aseguro creyentes o no. Un abrazo hermanos y hermanas, felicidades a la amiga administradora que lo está haciendo muy bien.

Silvia Beatriz
Diseño grafico. moron/san martín.
Escrito por Silvia Beatriz
el 01/12/2010

Hola a todos, gracias Heler por invitarme a este debate.


Desde la niñez, el deseo de mentir se hace evidente. Los niños mienten imaginándose cosas, mienten imitando a sus padres, mienten al exagerar las cosas, mienten para ser aceptados en su nucleo social, mienten para evitar el castigo, mienten para ser recompensados, mienten con el fin de desquitarse. A medida que el niño crece, el habito de mentir es algo que se va quedando atrás. Pero en muchos casos, el hábito de mentir se convierte en una costubre a medida que el niño llega a joven y luego a adulto. Toda persona en algún momento de su vida miente, aunque luego se resienta. Un complejo de inferioridad en el joven o adulto, le puede hacer víctima de la mentira con el fin de impresionar a otros. Aquellos que viven con baka autoestima, constantemente recurren a la mentira para obtener lo que desean y franquearse falsamente el favor de otros. La persona adicta a las mentiras o el mentiroso crónico, llega al extremo de creer sus propias mentiras. Las mentiras son madres de mentiras, es decir, una mentira lleva a otra mentira, con el fin de ocultar la primera. El mentiroso es un individuo que experimenta un desajuste de personalidad y un desorden de carácter que lo motiva a sentirse inseguro de sí mismo y a refugiarse detrás de las apariencias.

La gente mentiría menos si supiese que existe un signo seguro del mentir, pero no lo hay. No hay ninguna señal del engaño en sí, ningún ademán o gesto, expresión facial o torsión muscular que revelen que la persona está mintiendo.
Sólo hay indicios de que su preparación para mentir ha sido deficiente, así como de que ciertas emociones no se corresponden con lo que dice.

Las mentiras se pueden detectar porque suelen implicar emociones que se filtran en la comunicación. Cuanto mayor sea la mentira y más emociones implique, más pistas dejará. En general se despierta el sentido de la culpabilidad, el remordimiento o la incomodidad al mentir. El intento de ocultar posibles filtraciones de estas emociones genera en casi todo el mundo una lucha interna emocional. Cuanto más íntima sea la relación con una persona, más complicado será mentirle por las emociones que ello implica. Así por ejemplo al cónyuge enamorado le será muy difícil mentir a su pareja pero no tendrá tanta dificultad en mentir a un extraño.

Hay personas que se sienten cómodas con la mentira y por ello no demuestran muchos síntomas de estrés, mientras que otros, como los fanáticos, se creen sus propias mentiras y, como consecuencia de ello, no muestran tampoco ninguna señal de que están mintiendo.
Que alguien se toque la nariz, la boca, o se tire de la oreja no garantiza que está mintiendo, aunque algo debe estar pasándole por la cabeza que no dice. No está mintiendo necesariamente, pero sí es probable que esté ocultando alguna cosa.

Conviene actuar como sí se creyera todo lo que dice, para conseguir que acabe traicionándose a sí mismo. Si le hacemos confiar en exceso en lo bien que está llevando a cabo su representación, luego podemos pedirle que repita su mentira una segunda vez. Los buenos mentirosos tienen la respuesta ensayada y repiten exactamente lo mismo, pero podemos hacer pausas y distracciones para que crea haberlo conseguido y después pedirle que lo repita una tercera vez. Si no esperaba verse obligado a esto y está relajado, la respuesta que ofrezca no será idéntica y la historia sonará algo distinta.

El que miente evita cualquier referencia a su persona en sus mentiras, así como la utilización de palabras como “yo” o “mí”. Debido al hecho de que casi todo el mundo se siente incómodo al mentir, la gente intenta por instinto distanciarse de su propia mentira.

Evitan mencionar el nombre de la persona sobre la que mienten. Prefieren decir “no tuve relaciones íntimas con esa mujer” antes que decir “no tuve relaciones con Mónica”.
Ofrecen una “representación” impecable. El mentiroso habitual no olvida, porque ha practicado la mentira repetidas veces. La respuesta más probable a la pregunta de qué ha hecho el fin de semana cuando no mienten, será algo como “ah…fui a casa de mi hermano después de desayunar y entonces…. Ah…. No, le vi después de comer porque primero…. ”. Cuando recordamos los acontecimientos de un día, solemos ir arriba y abajo cambiando de dirección hasta ser capaz de ordenar correctamente los acontecimientos. Pero en el caso del mentiroso no es así, ya que lleva el papel bien ensayado y no suele dudar.

La voz del que miente sube de volumen debido a la tensión asociada con la mentira. Si cuando se ven “pillados” chirrían como un canario mientras te explican su versión, podemos empezar a sospechar.
Cuando se experimenta estrés al mentir, se provoca una tensión de las cuerdas vocales.

Y, en sentido contrario, cuando el mentiroso reflexiona sobre su mentira para tener por seguro que la dice a la perfección, empieza a hablar más lentamente, a bajar el volumen y a disminuir la velocidad.

A veces creen que el hablar así indica que no están mintiendo.

Honestamente, sinceramente, francamente, son algunas de las palabras y frases que mas comúnmente indican un intento de engaño intentando convencer con ellas de una emoción que no se siente en realidad. Por ejemplo, “Francamente, es la mejor oferta que puedo hacerle” se traduciría como “No es mi mejor oferta, pero tal vez crea que es así”. “Te quiero” es más creíble que “Te quiero sinceramente”. “Indudablemente” da cabida a la duda, mientras que “sin duda alguna” es una señal de alerta definitiva.
“Créeme”, significa a menudo lo contrario: “Si consigo que me creas, harás lo que yo quiero”. La intensidad con la que una persona que dice “créame” intenta convencer a su interlocutor, es proporcional al tamaño del engaño. La persona piensa que no le creen y por ello subraya sus afirmaciones con un “créeme”, “no te engaño”, “ ¿Crees que te mentiría? ”. Son más versiones de lo mismo.

Expresiones tipo que se usan más frecuentemente para convencer de que se está diciendo la verdad cuando, en realidad lo que se pretende es obligar a que le crean:

“Confía en mí”
“No tengo ninguna razón para mentir”
“Hablando francamente”
“Te digo la verdad”
“ ¿Por qué tendría que mentirte? ”
“Para ser totalmente sincero contigo”
“ ¿Haría yo algo así? ”

Cuando se sitúan entre un tipo de gente que no debería ser víctima de ningún tipo de reproche, porque responden ante una autoridad superior. Por ejemplo “Lo juro por la tumba de mi madre”, “Dios es testigo”, “Que me maten si no es así”. Las personas con una convicción religiosa no utilizarían sus creencias para intentar convencer de que son sinceros.

Hay un aumento significativo del movimiento de las manos hacia la cara, cuando nos sentimos dudosos, inseguros, exageramos o mentimos. La gesticulación del hombre resulta más fácil de detectar pues es más exagerada que la de la mujer y ellos la usan en mayor grado.
Entre estos gestos tenemos el frotarse los ojos y la nariz, tirarse de las orejas y rascarse el cuello. A veces el ocultar las manos también es revelador de que nos están mintiendo, ya que precisamente lo hacen para ocultar esta gesticulación que han observado que podría delatarles.

La sonrisa se muestra torcida (se sonríe por igual al mentir que al decir la verdad, sin embargo la sonrisa auténtica es más rápida, espontánea y simétrica, es decir la parte izquierda de la cara es un reflejo de la parte derecha, pero las expresiones faciales de quien intenta exhibir una emoción que no siente no son simétricas), algo forzada (se utiliza ampliamente para fingir sinceridad) o con los labios apretados (como signo de tensión).

El aumento del pestañeo es una señal importante que tener en cuenta, ya que indica que la tensión aumenta y que se le secan los ojos.

El mentiroso diestro mira hacia su izquierda mientras miente y el mentiroso zurdo mira hacia su derecha. Este factor de la dirección hacia dónde mueve los ojos el interlocutor no es tampoco una prueba infalible, pero sí una señal importante del engaño.

Brazos y/o piernas cruzadas, pues esto refleja un instinto defensivo básico.

Gestos que entran en contradicción con las palabras. Por ejemplo que la cabeza se mueva diciendo que “no”, cuando da un “sí” por respuesta o viceversa.

Muestras de excesiva amistad o carcajadas. Estas actitudes están expresando el deseo de querer gustar para favorecer su credibilidad.

No cruzar las piernas, abrir los brazos, y echarse hacia atrás. Es una forma de comunicación no verbal o lenguaje corporal que indica que estamos “abiertos” a escuchar, a comprender e incluso a recibir la verdad.
No es conveniente decirle lo que sabemos, no hay que dar la sensación de que intuimos que nos están contando una mentira.

Invadir el espacio personal del otro, acercándonos a él, hace que se sienta más incómodo.

Reflejar como un espejo sus posturas y movimientos es una forma de establecer una buena relación y al interlocutor le costará más mentirnos.

Darle una “salida”. Necesitamos ponérselo fácil para que diga la verdad, por ejemplo haciendo que no entendemos o no hemos escuchado correctamente, para que tenga una opción de rectificar sus palabras.

Es básico mantener la calma. No mostrarse sorprendido ni trastornado y otorgando la misma importancia a todo lo que diga. En cuanto reaccionemos negativamente, se perderá cualquier oportunidad de que nos digan la verdad.

No acusar es también básico. Las preguntas agresivas del tipo “ ¿Por qué no me has llamado? ” o “ ¿Te ves con ella? ”, pueden reforzar la postura del mentiroso. Utilice preguntas más suaves, como “ ¿Dónde dijiste que estabas? ”, “ ¿A qué hora dijiste que llegaste al restaurante? ”

Finalmente habrá que valorar si es conveniente o no darle una última oportunidad ignorando la mentira y diciendo algo como “ ¿Qué podemos hacer para evitar que esto vuelva a suceder? ”. Lo que estaríamos haciendo así, es hacerle ver que no nos hemos creído nada, para así, tratar de hacer más probable que no repita esta mentira y se vea obligado a encontrar su propia solución para no tener que utilizarla de nuevo.

Saludos, Soraya.

Leidan Mosquera
Naturopatía hovinat
Escrito por Leidan Mosquera
el 02/12/2010

La mentira puede ser útil cuando se trata de asuntos triviales. Todas las personas hemos mentido alguna vez por miedo, comodidad, verguenza o por x razón. Esta mentira NO DEBE causar un daño grave a la honorabilidad de alguna persona.

La MENTIRA que daña al otro es ALGO GRAVE para las relaciones humanas. El mentiroso compulsivo o el farsante y manipulador de oficio es verdaderamente un personaje indeseable.

ESTA MENTIRA se utiliza para no enfrentar una realidad. Tambien para manipular y obtener algun beneficio.

El mentiroso es cobarde. No asume y lo peor de todo, se miente a si mismo.

Nunca quedará bien, pues más temprano que tarde se descubre su mentira.

Los mentirosos siempren dejan una pista que los delata.

Al mentiroso le va bien en muchas ocasiones porque existen personas que prefieren la mentira para no asumir las verdades que hieren.

Los mentirosos pueden engañar a algunos por un tiempo, pero no a todos durante mucho tiempo.


Alba Luisa Tabares Berroa
Licenciatura en educ. basica , diploma...
Escrito por Alba Luisa Tabares Berroa
el 02/12/2010

Sabes, la gente miente por que no saben lo que hacen como dice una de las frases. , como detecta un mentiroso, haciéndole la pruebe de sócrates. Y te puedo decir que la mentira es eso mentira, un solo tipo.

Blanca, mentira, ningún, ningún, todas son negras.

Cristo es señor viene pronto.

Búscalo.


María Carmen Martínez Ortega
Geografia e historia universitat de va...
Escrito por María Carmen Martínez Ortega
el 02/12/2010

Gracias Heler por invitarme a este debate. Si alguna vez he mentido ha sido por aburrimiento, por salvar una situación incómoda y por inmadurez.. A medida que me he hecho mayor, no siento la necesidad de mentir, incluso, la mayoría de la gente que me conoce piensa de mí que soy directa y sincera.
Saludos.

Jessica Angélica Aira Hidalgo
Inglés básico-intermedio centro cultur...
Escrito por Jessica Angélica Aira Hidalgo
el 03/12/2010

Hola MILENA PATRICIA
Un debate interesante.... En un mundo de Mentiras
Una mentira puede ser una falsedad genuina o una verdad selectiva, exagerar una verdad o incluso la verdad si la intención es engañar o causar una acción en contra de los intereses del oyente. Las ficciones aunque falsas, no se consideran mentiras. A las personas que dicen una mentira, especialmente a aquellas que las dicen frecuentemente, se las califica de mentirosas . Mentir implica un engaño intencionado, consciente, y estudios demuestran que el ser humano tarda más mintiendo que diciendo la verdad. También, que para mentir no se necesita decir palabra alguna (no verbal) ya que se miente con el acto de simulación o el fingir; otro muy usado es hacerse pasar por discapacitado físico con el fin de obtener algun "favor" en provecho propio (limosnas, por ejemplo); el uso de la retórica en en el ámbito de la política, de la justicia, de la diplomacia, del periodismo y de otros muchos ámbitos de la vida social cuya finalidad persuasiva tiene como eje central mantener, acrecentar el nivel de aceptacion de la poblacion de la gestión de los que detentan el poder.
Por otro lado, diferenciamos las mentiras en función de las circunstancias, se miente para proteger a personas de un opresor inmoral y ello suele ser permisible. Es el caso, por ejemplo, de las víctimas de una guerra. O, se hace uso de una mentira graciosa, más comúnmente como bromear , engaño con propósito humorístico, cuando la falsedad se entiende, no se considera inmoral y es una práctica utilizada ampliamente por comediantes y humoristas.
SAN AGUSTÍN distingue distingue ocho tipos de mentiras: las mentiras en la enseñanza religiosa; las mentiras que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y sí ayudan a alguien; las mentiras que surgen por el mero placer de mentir; las mentiras dichas para complacer a los demás en un discurso; las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien; las mentiras que no hacen daño y pueden salvar la vida de alguien, y las mentiras que no hacen daño y protegen la "pureza" de alguien. Por otra parte, San Agustín aclara que las "mentirijillas" no son en realidad mentiras.
SANTO TOMÁS DE AQUINO, por su parte, distingue tres tipos de mentiras: la útil, la humorística y la maliciosa. Según Tomás de Aquino, los tres tipos de mentira son pecado. Las mentiras útiles y humorísticas son pecados veniales, mientras que la mentira maliciosa es pecado mortal.
El tipo más grave de mentira es la calumnia, ya que con esto se imputa siempre a algún inocente una falta no cometida en provecho malicioso.
Finalmente, ¿Como detectamos al mentiroso? Depende de las circunstancias, del interlocutor y de nuestra capacidad para detectar a través de la observación de los signos externos que delantan al mentiroso como por ejemplo sus gesticulaciones al hablar, tics nerviosos, posturas, etc.
Otros metodos son el uso de los detectores de mentiras como el poligrafo y los farmacos de verdad mas su eficacia no es 100% infalible.
Gracias MILENA PATRICIA por compartir este debate y a nuestro amigo HELER por la invitación.
PRECIOSO FIN DE SEMANA!

mentiras

Esmeralda Rosales Sandoval
Enfermeria umsnh (universidad michoaca...
Escrito por Esmeralda Rosales Sandoval
el 06/12/2010

Un tema realmente interesabte, es difìcil encontrar una persona que no mienta, pues en algun momento lo hacemos de manera consciente o inconsciente para salvar una situacion embarazosa o para salvar a alguien de un regaño, aunque lo mejor es decir la verdad ya que finalmente la verdad siempre sale a flote no siempre estamos preparadospara recibirla o aceptarla, pero si debemos trabajar siempre por defender la verdad y valorar las personas que nos hablan siempre con ella y tambien a no aprovecharnos de la verdad que conocemos para dañar a otros. Eso creo. Espero haya sido clra mi idea. Gracias.

Milena Patricia Gutierrez Castellano
Administracion de negocios universidad...
Escrito por Milena Patricia Gutierrez Castellano
el 22/12/2010

¡¡¡Gracias a todos por sus importantes aportes!

Martha Liliana Jer
Esp.psicología clínica universidad pon...
Escrito por Martha Liliana Jer
el 29/12/2010

Cordial saludo Milena!. En un pasado debate se planteaba este importante tema en otro grupo y que bueno que tu lo menciones en el grupo de valores humanos. Me gustaría darte mi opinión; como tu bien lo dices, la mentira ya sea como mecanismo de defensa o como medida para no herir o hacer daño a alguien puede llegar a convertirse en un “mal hábito”. Así que muchos eventos impulsan al ser humano a mentir y este comportamiento tiene sus causas, ya sea por necesidad, vergüenza, compasión, temor o simplemente por beneficio personal. Es una forma de buscar la aprobación, el reconocimiento o para impresionar a los demás, esto cuando la autoestima se ve afectada, que sería otro tema a abordar.


También podríamos hablar de otro concepto, el autoengaño, mentirnos a nosotros mismos por las circunstancias que sean, es otra forma de evadir la realidad que quizá con el tiempo sino se enfrenta con responsabilidad es más factible que se cree el hábito de mentirle a los demás en cualquier ocasión.


Vale la pena resaltar además, que existe por supuesto un tipo de perfil más patológico en el entorno, los que viven de mentir y que son especialistas rigurosos. En el DSM-IV no se menciona como tal la mitomanía, pero si se asocian otros trastornos con la mentira patológica, entre ellos: El Trastorno de Personalidad Limítrofe, Trastorno Antisocial de la Personalidad, Los Trastornos de la Personalidad Histriónico y Narcisista, El Trastorno Facticio.


Gracias por tu atención.

Feliz Semana!.

Martha

Xiomara Ortega
Dificultades del aprendizaje universid...
Escrito por Xiomara Ortega
el 21/07/2011

Soraya solnage ¿éste párrafo es tuyo? Revisa éstos link:

https://es.scribd.com/doc/16203879/Las-mentiras

https://www.adorador.com/mensajes/las_mentiras. Htm


Si es de tu autoría te están plagiando. Si no es tuyo, estás plagiando.

El plagio es peor que la mentira, aparte de engaño, es robo.


Xiomara Ortega
Dificultades del aprendizaje universid...
Escrito por Xiomara Ortega
el 21/07/2011

Soraya Solange: conoces éstos link:

https://www.adorador.com/mensajes/las_mentiras. Htm

https://es.scribd.com/doc/16203879/Las-mentiras


¿Te estan plagiando o estas plagiando?


"el plagio es peor que la mentira, además de engaño, es robo" xiomara ortega

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 21/07/2011

mentiras

Miguel Villafuerte Gutiérrez
Educacion tecnica itcr costa rica
Escrito por Miguel Villafuerte Gutiérrez
el 24/07/2011

Mi querida Milena, por niguna circunstancia debemos mentir, mas cuando esta incluído dentro de los mandamientos de Dios, ovbiamente si creemos verdaderamente en el, siempre he tenido muy presente que el chisme, La mentira, de la cual estamos debatiendo, y el servilismo son las armas de que se vale el hobre para poder sobrevivir, así es que no debemos mentir.

Antonella Herrera Infante
Pedagogía en ciencias sociales univers...
Escrito por Antonella Herrera Infante
el 24/07/2011

El deber ser indica que nadie debe mentir, pero el ser ya es otra cosa, no critico a quien lo haya hecho alguna vez , alguna razòn habrà tenido, lo indeseable es el mentiroso compulsivo, porque pierde toda credibilidad, el chisme es muy diferente a la mentira, asì que no debmos asumir posiciones extremas en la vida, quien diga que jamàs ha mentido ya es un mentiroso. Aquì todos y todas pertenecemos al imperfecto gènero humano. Saludos

Milena Patricia Gutierrez Castellano
Administracion de negocios universidad...
Escrito por Milena Patricia Gutierrez Castellano
el 24/07/2011

Totalmente de acuerdo contigo Miguel.. Gracias por compartir tu opinión

Milena Patricia Gutierrez Castellano
Administracion de negocios universidad...
Escrito por Milena Patricia Gutierrez Castellano
el 24/07/2011

Asi es Antonela interesante aporte,,,"Todos pertenecemos al imperfecto genero humano" por lo tanto tenemos la capacidad de corregir nuestros errores y buscar ser cada dia mejores seres humanos para poder vivir en sociedad buscando el bien para todos..

Mercedes Amparo Páez.
Inglés eda - educación a distancia
Escrito por Mercedes Amparo Páez.
el 29/07/2011

Hola Milena! Interesante debate, la verdad duele una vez, pero la mentira duele cada vez que la recuerdas. Cuando mientes tendras que seguir inventando una montaña de ellas, y al final siempre la verdad prevalece sobre la mentira. Que bueno es cuando decimos la verdad la mentira nunca es buena.