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Grupo de Arqueología



El símbolo de la "cuaternidad" y el inconsciente colectivo

Bernardo
Administración de empresas la laguna
Escrito por Bernardo García
el 28/05/2010
La "Cuaternidad". Jung la encontró 71 veces en una serie de 400 sueños. Según Jung: "He observado muchos casos en los que aparece el número cuatro y tiene siempre un origen inconsciente: es decir, que el paciente se atiene a él, por un sueño y no tiene ninguna idea de su significado e incluso no ha oído hablar nunca de la importancia simbólica del cuatro". Jung, por ejemplo, nos habla de un sueño de un individuo en el que aparecían, en la casa de retiro, cirios encendidos en cuatro puntos semejantes a pirámides.

Como se podrá observar por esta descripción y otras que hace Jung: la cuaternidad es la proyección de cuatro elementos simbólicos y accesorios que tienden a la simetría, que se manifiestan en los sueños inconscientemente. Como la interpretación de un sueño, a veces es un poco compleja, no cabe duda que esos simbolismos, que yo los llamo accesorios, pueden guardar relación con la disposición simétrica; eso es otro aspecto del sueño, que si bien pudiera tener relación con el contenido latente del sueño, en lo que yo expongo, no me es imprescindible. Hay un hecho, y es el de la cuaternidad cuya representación, a lo mejor, de alguna manera parecida hacían nuestros aborígenes. Sus contenidos accesorios, si existían en relación a su disposición simétrica, éstos no nos llegaron. Nos llegó la estructura física y formal de esa representación simbólica. Así tenemos que la cuaternidad es la disposición simétrica en cuadrado de varios simbolismos accesorios (...).


La representación física del cuadrado sería la objetivación inconsciente de la cuaternidad en un cuadrado.

Es decir, que un contenido latente se manifiesta formal e inconscientemente en el cuadrado cuya única finalidad consciente era la de decorar en la cerámica y algún acto ritual en la cueva y en la pintadera. Es decir, que la cuaternidad sería un proceso de elaboración inconsciente que ordena ciertos elementos psicológicos en una imagen.


Seguidamente me veo obligado a aclarar que yo no afirmo que el arquetipo de la cuaternidad sea el de las repreesentaciones aborígenes canarias. Sería un proceso semejante; que me ha servido como punto de apoyo para tratar de hacer alguna interpretación en las manifestaciones aborígenes canarias.


"La cuaternidad" (el cuadrado) es lo que llamaría Jung, "uno de los arquetipos más universales y se revela como uno de los esquemas estructurales más útiles para las funciones de la orientación de la conciencia. Es, puede decirse, el retículo en el telescopio de nuestro entendimiento. De no menor universalidad es la cruz formada por los cuatro puntos angulares, que para el hombre occidental posee, además, una significación moral y religiosa extremadamente elevada. De un modo similar, el circulo, como símbolo de la perfección y del ser perfecto, es una expresión por todas partes difundida del cielo, el sol, de Dios y del arquetipo del hombre y del alma".

El cuadrado es para los alquimistas el centro de su simbología, es una "cuaternidad cuadrada", configurada por las cuatro estrellas en los cuatro ángulos. Son los cuatro elementos. Arriba en el centro se representa la quinta estrella, que representa el quinto ser, la unificación de las cuatro, la quinta essentia. La pila se halla debajo es el vas hermeticum, en el que se opera la transformación. Su contenido es el mare nostrum, el aqua permanens ( agua eterna), el (agua divina). Es un mare tenebrosum ( mar tenebroso), el caos. El vas simboliza también el útero, en el que madura el foetus spagyricus ( el homúnculo). La pila, en contraste con el cuadrado se debe imaginar redonda, puesto que es el asiento de la estructura perfecta, en el cual el cuadrado, estructura imperfecta, ha de convertirse finalmente. En el cuadrado, los elementos, enemigos, los unos de los otros, tienden a separarse, y por lo tanto deben se unidos en lo redondo (...).

"El más antiguo de los dibujos mandálicos que conozco es una llamada "rueda solar" paleolítica, que fué descubierta poco ha en Rhodesia. Está basada de igual manera, en el número cuatro. Cosas que llegan tan hacia atrás en la historia de la humanidad tocan, naturalmente, las capas más profundas de lo inconsciente, y posibilitan asirlas donde el lenguaje consciente se muestra como totalmente importante. Tales cosas no pueden ser creadas por el pensamiento, sino que deben crecer de nuevo hacia arriba desde la oscura profundidad del olvido, para expresar los presentimientos supremos de la conciencia y la intuición más alta del espíritu y, así, fundir en uno la unicidad de la conciencia actual con el primitivo pasado de la vida".

*Según Jung, los "mandálas" y la "cuaternidad" representan mecanismos (proyecciones) del inconsciente colectivo desde los tiempos más remotos del hombre en la Tierra. En la Cueva Pintada de Gáldar, vemos representada, como aquí se observa, igualmente, la "cuaternidad" (el cuadrado). ¿Se pudo usar esta representación geométrica para, como decía Jung, "el entendimiento y la orientación de la conciencia", en su cultura y creencias, de los indígenas canarios?. Observamos que se representan los contenidos latentes en la simbología de la "cuatenidad" de los alquimistas. A nosotros no nos han llegado esos contenidos en la Cueva Pintada, pero, quizás pudieron parecerse.


La primera edición del Rosarium Philosophorum aparece en 1550. El texto contiene veinte imágenes que describen simbólicamente el "verdadero Arte", la verdadera alquimia, que consiste en una suerte de iluminación, la experiencia de niveles de la realidad normalmente inaccesibles. El proceso es imaginado como una "unión sagrada" ( hieros gamos) cuyo fruto es el lapis philosophorum .


Bernardo García
Administración de empresas la laguna
Escrito por Bernardo García
el 17/06/2010

La cuaternidad (descrita por Jung como la totalidad), es la unión de los opuestos: el mal y el bién, (esto es de Cristo y del Anticristo); de Adán como hermafrodita de Eva; del hombre como microcósmos y del Universo como macrocósmos En definitiva de la conciencia y el inconsciente. Es la premisa lógica de todo juicio de totalidad. Si se quiere llegar a un juicio de éste tipo, éste debe tener un aspecto cuádruple (Padre, Hijo, Espíritu Santo, Virgen María). Cuando, por ejemplo, se quiere caracterízar la totalidad del horizonte, se nombra los cuatro puntos cardinales. Estas representaciones y sus definiciones, las vemos desde los tiempos prehistóricos. En la cultura indígena canaria se contemplan sus manifestaciones más latentes, en el Barranco de Balos. Aquí están representadas las manifestaciones del "árbol de la vida". Que hace referencia en la terminología cristiana, al árbol del Paraíso; al árbol de la fruta prohibida, de Adán y Eva. Otra representación (y esta no se encuentra en el Barranco de Balos) son los ritos fálicos; hay que decir que, en las culturas prehistóricas, estos ritos se representaban, asimismo, bajo simbología del astro rey (o sea, del sol); de falos, que hacen mención, en parte, a la cultura minoíca bajo el dios Hermes; y también, el fuego, hacía mención a ritos fálicos. La cuaternidad, se ve también representada en la cultura egipcia, con los cuatro dioses: Osiris, Isis, Set y Neftis; en los vasos canapos, que representan los cuatro hijos de Horus, donde se introducían las vísceras del difunto...

Bernardo García
Administración de empresas la laguna
Escrito por Bernardo García
el 18/06/2010

El sí-mismo

Cómo demostró Jung, el núcleo de la psique (el" sí-mismo") normalmente se expresa en alguna forma en estructura cuádruple.

<Sí- mismo>. Es definido por Jung como el arquetípo central de lo inconsciente colectivo, el arquetipo de la jerarquía. La totalidad del hombre. <El Sí-mismo es una unión de los opuestos (por excelencia). Se representa simbólicamente por el círculo, cuaternidad, niño, mándala, etc.

*Descartes decia que es innato en el hombre poseer un dios interior. Jung define ese dios interior con el "si-mismo"

El centro organizador desde el cual emana el efecto regulador parece ser una especie de "átomo núclear" de nuestro sistema psíquico. También podríamos llamarlo inventor, organizador y fuente de imágenes oníricas. Jung llamó a ese centro el "sí-mismo" y lo describió como la totalidad de la psique, para distinguirlo del ego, que constituye solo una pequeña parte de la totalidad de la psique.

A lo largo de las edades, los hombres se daban cuenta instintivamente de la existencia de tal centro interiror. Los griegos lo llamaron el daimon interior del hombre; en Egipto se expresaba con el concepto de alma- ba ; y los romanos lo veneraban como genius innato de cada individuo. En sociedades más primitivas, solía creerse que era un espíritu tutelador encarnado en un animal o en un fetiche.

Este centro interiror se mantiene en forma excepcionalmente pura e intacta entre los indios naskapi, quienes aún viven en los bosques de la península de Labrador. Estas gentes sencillas se dedican a la caza y viven en grupos familiarres aislados, tan alejados unos de otros que no han podido desarrollar costumbres tribuales o creencias y ceremonias religiosas colectivas. En su soledad vitalicia, el cazador naskapi tiene que confiar en sus propias voces interiores y revelaciones inconscientes; no tiene maestros religiosos que le enseñen lo que ha de creer, ni rituales, fiestas o costumbres que le conforten. En su concepto básico de la vida, el alma humana es simplemente un "compañero interior" al que llama "mi amigo" o mista peo que significa "gran hombre", Mistapeo reside en el corazón y es inmortal; en el momento de la muerte o poco antes, deja al individuo y luego reencarna en otro ser.

Los naskapi, que ponen atención a sus sueños y que tratan de encontrar su significado y comprobar su veracidad, pueden entrar en relación profunda con el Gran Hombre, el cual favorece a tales personas y les envía más y mejores sueños. Por tanto, la máxima obligación de un naskapi es seguir las instrucciones dadas por sus sueños y luego dar a su contenido forma permanente por medio del arte (...). Los sueños dan a los naskapi plena capacidad para encontrar su camino en la vida, no solo en el mundo interior sino también en el mundo exterior de la naturaleza (...). Menciono a este pueblo tan primitivo porque no está contaminado por nuestras ideas civilizadas y aún conserva el profundo conocimiento interior natural en la esencia de lo que Jung llamó el "sí-mismo".

El "sí-mismo" puede definirse como un factor de guía interior que es distinto de la personalidad consciente y que puede captarse solo mediante la investigación de nuestros propios sueños(...).

Si el desarrollo de la consciencia es estorbado en su normal desenvolvimiento, los niños, frecuentemente, se retiran ante las dificultades interiores y exteriores hacia una "fortaleza" interior; y cuando ocurre eso, sus sueños y sus dibujos simbólicos del material inconsciente revelan muchas veces hasta un punto inusitado un tipo de motivo "nuclear" círcular o cuadrángular. Esto se refiere al núcleo psíquico anteriormente mencionado, el centro vital de la personalidad del cual arranca todo el desarrollo estructural de la conciencia.

Vemos algunos ejemplos de "cuaternidad" , en el antiguo Egipto:

-El lago de Fuego: (Libro de los Muertos) CUATRO baubinos guardaban el lago

- El tesoro de Tuthankhamon: "El trono de oro". CUATRO cobras con un disco alado forman parte de su decoración.

- La procesión de los Estandartes. Los CUATRO portaestandartes...

EN LA CUEVA PINTADA DE GÁLDAR (GRAN CANARIA). Vemos igualmente, la "cuaternidad" , en los frisos de las figuras geométricas.


https://2.bp.blogspot.com/_aXL8njlft3o/Smm-oTBRg3I/AAAAAAAAAaU/Wrbrw5s41uQ/s400/014-GranCanaria_cueva_pintada.jpg


Bernardo García
Administración de empresas la laguna
Escrito por Bernardo García
el 21/06/2010

LOS IDOLOS.

https://www.mundoguanche.com/images/articulos/Image/montajes/tara_reconstruida.jpg

Bellas esculturillas femeninas de barro cocido -terracota- semejantes a las Venus prehistóricas europes o las diosas-madres del Egeo y del Asia Anterior.

Entre ellas destaca la figura sedente con las piernas cruzadas y los brazos curvos, todos abultados en forma esteatopígica, cuello largo y cabeza pequeña e incompleta, las facciones apenas esbozadas con aire hierático, de un claro simbolismo religioso matriarcal. Se le conoce por ídolo de Tara , uno de los poblados indígenas de Telde.

La iindefinición de los carácteres sexuales (sexo, pechos); es más, un abultamiento en el sexo de este ídolo. Me ha llevado a pensar, bajo mi punto de vista, que este es un ídolo andrógino (hermafrodita). Esta consideración la podemos encontrar representada en la religión cristiana, bajo el aspecto hermafrodita de Adán en la creación de Eva.

"La escisión del hombre, primordial en varón y mujer expresa un acto de surgimiento de consciencia; se produce una oposición, de la cual la posibilidad de consciencia es el resultado. Para la que presencia el milagro, María, la visión significa que se hace visible, es decir, se proyecta, un proceso inconsciente que ocurre en ella. La experiencia enseña que los procesos inconscientes son compensatorios de una determinada actitud consciente. El proceso de escisión que la visión presenta permite, entonces, suponer que viene a compensar un estado consciente de unidad. Tal "unidad" se refiere sin duda, ante todo, a la figura, entonces en el primer plano del interés religioso, del Hombre hecho Dios y Antrhropos . Es -para decirlo con Orígenes- el "vir unus" el "varón singular". La María de la visión está confrontada con esta figura. Supongamos que el receptor de la visión haya sido en realidad mujer - suposición que no carece de fundamento- ; entonces ha echado de menos en la masculinidad divinizada de Cristo la femineidad correspondiente. Por eso se le revela: "Soy ambas cosas: varón y mujer ". Este psicologema configura aún hoy la concepción católica de la androgínia de Cristo (...). La iconografía medieval conoce representaciones de Cristo con senos.

Los alquimistas hablan igualmente de un Adán que siempre lleva a su Eva con él. La coniunctio (conjunción) de ambos es un acto incestuoso, pero ya no entre padre e hija, sino, acorde con el cambio de los tiempos, entre hermano y hermana o entre madre e hijo, en correspondencia con el mitologema egipcio de Amón como Ka-mutef, que viene a significar "marido de su madre", o de Mut, que es "madre de su padre e hija de su hijo". La idea de la autogeneración reaparece a menudo en las cosmogonías: el Dios se divide, por ejemplo, en sus mitades masculina y femenina.