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Grupo de Remansos diarios



EL PODER DE LAS PALABRAS

Maria Elcy
Gerencia empresarial, secretariado com...
Escrito por Maria Elcy Quintero De Marin
el 22/10/2013

¿Alguna vez te encontraste compartiendo tus dolores, molestias y quejas con cualquier persona dispuesta a escuchar? O, ¿Cuántas veces recreastre una historia dolorosa del pasado? ¿Cuántas veces estas palabras: NO puedo, Tengo Miedo, Me duele, No Podría, Odio, No, aparecen en tu vocabulario diario? Creo que a veces lanzamos palabras como si no fueran nada y no nos damos cuenta del valor y la fuerza que éstas tienen y el impacto que generan en nuestras vidas.


¿Tu crees que las palabras tienen poder?.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 22/10/2013

Tere Catalano
Maestra normal superior escuela normal...
Escrito por Tere Catalano
el 22/10/2013

Hola María, este mismo debate lo hizo Cristina el 5 de octubre, lo veras si te fijas en todos los anteriores , pero creo que es un tema muy extenso y no nos viene mal volver a recordarlo ya que día a dia somos testigos del increible efecto que producen las palabras que decimos. A veces no nos damos cuenta, pero en otras se convierten en la mejor carta bajo la manga, anticipando una victora que deseabamos. Nuestras palabras son el claro reflejo de nuestros pensamientos y sentimientos, que luego terminan convirtiéndose en acciones por lo que tenemos que prestar siempre atención a lo que pensamos. A veces sin darnos cuenta herimos a alguien, me ha pasado a mi por eso te lo digo, pero cuando me di cuenta pedí perdón, pero ya cuando salen de los labios de alguien no retornan, es por ello que siempre tenemos que tener cuidado. Con ellas podemos edificar y estrechar buenas relaciones o crear abismos si son frias y calculadoras,María me encanta volver a traer este tipo de reflexión a la memoria, no importa que se haya hecho en una fecha anterior, es muy importante y hay mucho por decir al respecto, alguien dijo que " La palabra tiene poder de vida o muerte", gracias amiga y que te mejores pronto y vuelvas tambien pronto porque de verdad te extrañamos. Un abrazo y mi cariño

Tere



Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 22/10/2013



La palabra, junto con el poder de la vibracion, es capaz de crear, sanar y tambien destruir.

Maria Estela Ramirez
Lic, en administracion de empresas de ...
Escrito por Maria Estela Ramirez
el 22/10/2013

La teori­a indica que cuando focalizamos nuestra mente en algo, y a esto le sumamos el sentimiento y la emocion para finalmente expresarlo, estamos exteriorizando y materializando un poder que estara afectando los reinos de la materia.


Si cada uno de nosotros estuviesemos conscientes de que la energi­a liberada en cada palabra afecta no solo a quien se la dirigimos sino tambien a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, comenzari­amos a cuidar mas lo que decimos.


Los antiguos esenios sabi­an de la existencia de un enorme poder contenido en la oracion, el verbo y la palabra. Los antiguos alfabetos, como el sanscrito, el arameo y el lenguaje hebreo son fuentes de poder en si­ mismos.


Los esenios utilizaron la energi­a que canaliza el lenguaje la cual era la manifestacion final del pensamiento, la emocion y el sentimiento para manifestar en la realidad la calidad de vida que deseaban experimentar en este mundo.


En las culturas del antiguo Oriente eran utilizados los mantras, los rezos, los canticos y las plegarias con una intencion predeterminada como tecnicas para materializar estados internos y programar, de una forma ignorada por nosotros en la actualidad, realidades pensadas, deseadas y afirmadas previamente.


Los estudios realizados por fi­sicos cuanticos comienzan a redescubrir y validar el enorme conocimiento olvidado de antiguas culturas ancestrales.


Un conocimiento que se encuentra aun escondido y olvidado y que nos aportari­a el poder de cambiar nuestro mundo.


Rosa Rios
Licenciatura ateneo de lengua y cultur...
Escrito por Rosa Rios
el 22/10/2013

Maria Elcy, gracias por invitarme a este interesante debate.


Las primeras palabras del Creador de las que tenemos constancia,
“hágase la luz”, confirman el poder iluminador de las palabras.
Existe un lenguaje del éxito y un lenguaje de la frustración;
un lenguaje del progreso y un lenguaje del retroceso.
Cuando comprendemos el significado puro y auténtico de las palabras,
entonces descubrimos su importancia y valor divino,
y nos permiten desarrollar un nuevo vocabulario de liderazgo
orientado hacia arriba, no hacia abajo,
que nos inspira, motiva, anima, estimula e impulsa hacia delante.


exitos en tu debate.


Luis
Escrito por Luis
el 22/10/2013

Luis
Escrito por Luis
el 22/10/2013

Luis
Escrito por Luis
el 22/10/2013

Jorge Álvarez
Lic. sistemas computacionales
Escrito por Jorge Álvarez
el 22/10/2013

Hola amigos

Gracias por la invitación, he aquí mi comentario.

Para que una palabra tenga efecto, influencia y poder -bueno o malo- en el oyente, es imprescindible que se conozca el significado de dicha palabra, de otra manera simplemente no hay efecto. De ahí la importancia de emplear palabras que sean conocidas por nuestro interlocutor o auditorio.

Una vez mencionado esto, no queda sino reconocer el tremendo empuje y fuerza que los dichos tienen en la mente del escucha, creo innecesario comentar cómo los políticos han empleado el discurso para manipular a las masas a través de las edades, cómo astutamente se han introducido en la voluntad de la gente para moverla con fines aviesos.

Del mismo modo, el habla imprudente, impensada, puede causar mucho daño, abatir, desanimar, desalentar y desmoralizar. Con razón el exhorto a pensar antes de hablar.

Jorge Alvarez

Halide Vasquez De Alzate
Texas, Estados Unidos
Escrito por Halide Vasquez De Alzate
el 23/10/2013

Gracias por la invitación, como hay mucho para leer, solo dejo esticos..

Un abracito y bendiciones..


Laura
Escrito por Laura
el 23/10/2013

Hola compis.... Luego cuándo disponga de más tiempo volveré... Me pareció interesante el tema.

Gracias por las invitaciones a Tere y a Elcy


Laura
Escrito por Laura
el 23/10/2013

el poder de la palabra es enorme y es mejor usarlo con sabiduria y para el bien.


Arturo Larios Larios
Filosofía universidad pedagogica nacio...
Escrito por Arturo Larios Larios
el 23/10/2013

Hola Mary

Bonito debate. Creo que si utilizamos las palabras para dar consuelo al abatido, estimular a los hijos, halagar con sinceridad la labor de los demas y para decir TE AMO a los que amamos, pues lo demás estará de sobra....

Las palabras, como ustedes han apuntado anteriormente, mal o bien utilizadas siempre causarán un impacto en quien las dice y en quien las recibe.

Saludos

Marisa Vaquero Lopetegi
Guipúzcoa, España
Escrito por Marisa Vaquero Lopetegi
el 23/10/2013

Estoy de acuerdo con casi todo en general. Efectivamente olvidamos el poder de las palabras, de que estamos creando con ellas, energías vivificantes o al contrario.

Un placer leeros. Gracias

Jorge Álvarez
Lic. sistemas computacionales
Escrito por Jorge Álvarez
el 23/10/2013

Hola amigos

Es un gusto saludarlos nuevamente, espero que hayan tenido un buen día, quiero que sepan que los aprecio mucho y que cuentan conmigo para cualquier cosa.

Hola, ¿Cómo te fue hoy, descansa, te traeré algo para refrescarte.

Te he echado mucho de menos, espero que te recuperes pronto.

Cuidate mucho y recuerda que te estoy esperando en casa.


¿Verdad que no nos cuesta mucho decir algo como lo escrito líneas arriba? Mostrar interés por los demás no es costoso, por si fuera poco, ayuda a crear nuevas amistades.

Jorge Alvarez

Maria Toledo Llanos
Licenciada de educación media. profeso...
Escrito por Maria Toledo Llanos
el 24/10/2013

Hola Mary Elcy:

El planteamiento inicial de este debate, vale decir su título "El poder de las palabras", me conduce a una reflexión un poco más sutil, que el valorarla exclusivamente por lo que decimos o dejamos de decir. Mucho se ha dicho y escrito sobre este tema, porque es de una trascendencia inimaginable para la especie humana. Sólo tenemos que meditar un poco sobre ello.

Para empezar, la invención del habla permitió a nuestros más antiguos ascendientes el poder comunicarse, relacionarse, y lo que es más importante desarrollar la capacidad de discernir, de pensar, de elaborar juicios y pensamientos, diferenciándose y sobreponiéndose cada vez más sobre los otros seres vivientes.

Además de la mano y el cerebro como dones de superioridad, el habla constituyó una de las herramientas vitales en el desarrolo de las primeras civilizaciones. Al agregarse la escritura al recurso comunicacional se ampliaron las vivencias, las redes, las experiencias y pudo emerger la Historia como constancia escrita de los aconteceres de importancia en el devenir de la humanidad.

Todos los avances humanos: las ciencias, las matemáticas, las artes, las técnicas de todo tipo, las religiones, todo, todo el quehacer humano está supeditado al inevitable uso de la palabra, y más aún, ésta nos ha permitido cruzar las barreras del espacio y del tiempo a través de la palabra escrita.

Podrán seguir maravillándonos los avances tecnológicos, que nos hicieron caminar con pasos de gigantes durante la segunda mitad del sg. XX, haciendo ilimitada nuestra capacidad de asombro. (Eso, a los que tuvimos la suerte de vivirlo, porque los jóvenes de hoy no conciben ni pueden imaginar el mundo sin estos medios. ) Podrá mejorarse todo, podrá reinventarse todo, pero la palabra hablada o escrita permanecerá siempre como el mayor invento de la humanidad.

Probablemente, se piense que me salí del tema, pero no pude dejar de decir lo que me dicta mi pensamiento (en palabras), sobre este tema tan trascendente. Y como mis palabras quedan cortas para ello, me permito adjuntarte dos documentos. Un bellísimo poema de Blas de Otero y un escrito de José Saramago de verdad muy interesante y decidor.


Blas de Otero

EN EL PRINCIPIO



Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.






"LAS PALABRAS"
José Saramago


Las palabras son buenas. Las palabras son malas. Las palabras ofenden. Las palabras piden disculpa. Las palabras queman. Las palabras acarician. Las palabras son dadas, cambiadas, ofrecidas, vendidas e inventadas. Las palabras están ausentes. Algunas palabras nos absorben, no nos dejan: son como garrapatas, vienen en los libros, en los periódicos, en los mensajes publicitarios, en los rótulos de las películas, en las cartas y en los carteles. Las palabras aconsejan, sugieren, insinúan, conminan, imponen, segregan, eliminan. Son melifluas o ácidas. El mundo gira sobre palabras lubrificadas con aceite de paciencia. Los cerebros están llenos de palabras que viven en paz y armonía con sus contrarias y enemigas. Por eso la gente hace lo contrario de lo que piensa creyendo pensar lo que hay. Hay muchas palabras.


Y están los discursos, que son palabras apoyadas unas en otras, en equilibrio inestable gracias a una sintaxis precaria hasta el broche final. "Gracias. He dicho". Con discursos se conmemora, se inaugura, se abren y cierran sesiones, se lanzan cortinas de humo o se disponen colgaduras de terciopelo. Son brindis, oraciones, conferencias y coloquios. Por medio de los discursos se transmiten loores, agradecimientos. Programas y fantasías. Y luego las palabras de los discursos puestas en papeles. Pintadas en tinta de imprenta- y por esa vía entran en en la inmortalidad del Verbo. Al lado de Sócrates, el presidente de la junta domina el discurso que abrió el grifo fontanero.


Y fluyen las palabras tan fluídas como el "precioso líquido". Fluyen interminablemente, inundan el suelo, llegan hasta la rodilla, a la cintura, a los hombros, al cuello. Es el diluvio universal, un coro desafinado que brota de millares de bocas. La tierra sigue su camino envuelta en un clamor de locos, a gritos, a aullidos, envuelta también en un murmullo manso represado y conciliador. De todo hay en el orfeón: tenores y tenorinos, bajos cantantes, sopranos de do de pecho fácil, barítonos acolchados, contraltos de voz-sorpresa. En los intervalos se oye el punto. Y todo esto aturde a las estrellas y perturba las comunicaciones, como las tempestades solares.


Porque las palabras han dejado de comunicar. Cada palabra es dicha para que no se oiga otra. La palabra, hasta cuando no afirma, se afirma: la palabra no responde ni pregunta: encubre. La palabra es la hierba fresca y verde que cubren los dientes del pantano. La palabra no muestra. La palabra disfraza. De ahí que resulte urgente mondar las palabras para que la siembra se convierta en cosecha. De ahí que las palabras sean instrumento de muerte o de salvación. De ahí que la palabra sólo valga lo que vale el silencio del acto.


Hay, también, el silencio. El silencio es, por definición, lo que no se oye. El silencio escucha, examina observa, pesa y analiza. El silenco es fecundado. El silencio es la tierra negra y fértil, el humus del ser, la melodía callada bajo la luz solar. Caen sobre él las palabras. Todas las palabras. Las palabras buenas y las malas. El trigo y la cizaña. Pero sólo el trigo de pan.



Osvaldo Rodolfo Ferreiro
Vivencias que dan los años de la calle
Escrito por Osvaldo Rodolfo Ferreiro
el 25/10/2013

La palabra una herramienta que sabiendola usar ,contruye y edifica valores y de otra manera puede ser bastardeada y usada para el engaño y la mala intencion. Escuchar con cuidado y analizar y no quedarse con una sola palabra emitida sobre el tema escuchar otras


Manolo De La Vi?a Jimenez
F.p. ii centro de formación profesional
Escrito por Manolo De La Vi?a Jimenez
el 25/10/2013

Hola María Elcy.

Las palabras se inventaron para usarlas, solo depende del momento de su uso. A veces un (No puedo) significa que reconoces que la situación te rebasa, siendo realista creo que todos tenemos un no puedo, no creo que haya nadie que pueda con todo.

Tengo miedo, solo los perturbados son capaces de no sentir miedo, el propio instinto de conservación te lo pone a tu alcance.

Un abrazo, Manolo.

Jacileno Merois
Macau, Brasil
Escrito por Jacileno Merois
el 26/10/2013

Verdad,tenemos que pensar para poner hablar,tenemos que ter cuidado con las
palabras,ellas tienem muy poder