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Grupo de Política latinoamericana



El origen de la pobreza en los paises.

Ronadas
Murcia, España
Escrito por Ronadas Septiembre
el 13/09/2010


Muchas veces es contradictorio ver como cantidad de paises tienen como leal compañera el hambre y pobreza teniendo cantidad de recursos. Pero tiene mas logica que se manifiesta ante los ojos ingenuos del mundo controlados por la media. Bueno espero que desarrollen este debate que esta asumido en la superficialidad.

La esencia del video comienza en el minuto 1:05

Https://www.youtube.com/watch? V=fonrOupF_AI

Rene
Escrito por Rene
el 13/09/2010
Ya esto se viene diciendo.

La crisis de los ricos y el hambre de los pobres Esta crisis mundial que vivimos hoy ha servido para mover conciencias, pero los ricos, que fueron los que la provocaron con sus medidas, solo piensan en los millones que pierden o dejan de ganar, mientras hay millones para los cuales la crisis solo vino a grabar más el hambre y miseria en que viven.


Ya en el mundo suman más de 1. 020 millones de personas que pasan hambre, según un informe de la FAO. En el informe "El estado de la seguridad alimentaria 2009" se indica que el hambre se incrementará un 9% en 2009, el peor dato desde 1970.

En el citado documento se achaca este repunte del hambre, entre otras causas, a la crisis económica, que ha golpeado con mayor fuerza a las personas más pobres en los países en desarrollo, lo que pone en evidencia la fragilidad del sistema alimentario mundial y la necesidad urgente de su reforma.

Pero poco se habla allí de las medidas que toman los países ricos para mitigar esas consecuencias. El dinero destinado a frenar la crisis va en gran medida a los bancos internacionales, que solo ofrecen créditos a las trasnacionales y entidades económicas, pero nunca a los ciudadanos de la clase media y mucho menos a los que están por debajo de la línea de la pobreza.

Ahora se calcula que en Asia y el Pacífico 642 millones de personas sufren hambre crónica, en África subsahariana son 265 millones, en Latinoamérica y el Caribe 53 millones, en Oriente próximo y el Norte de África 42 millones y en los países desarrollados 15 millones.

En la década de los años 80 y a principios de la de los 90 se alcanzaron progresos para reducir el hambre crónica debido, en gran parte, al aumento de las inversiones en agricultura tras la crisis mundial de principios de los años 70 (también provocada por los mismos que hicieron aparecer esta). No obstante, esta tendencia se invirtió y el número de hambrientos se disparó entre 1995 y 1997, así como entre 2004 y 2006, en coincidencia con un descenso sustancial de la ayuda al desarrollo dedicada a la agricultura.

Europa

Sin embargo, hay estudiosos y economistas que olvidan el alza en la pobreza y el hambre y hasta hablan de “superar la crisis” y de “recuperación”.

Los ocho institutos económicos que asesoran al Gobierno alemán (considerada todavía la locomotora de la economía europea) consideran superado el bache de la mayor recesión económica desde la II Guerra Mundial y que existen muchos indicios de que se ha iniciado una recuperación coyuntural a nivel global.

Los institutos -cinco alemanes, dos austríacos y un suizo- calculan que la producción mundial retrocederá este año un 2,5 por ciento de forma global, pero que volverá a crecer en 2010 un 2 por ciento.

Pero estos científicos de las economías globales siempre olvidan a los pobres, solo hablan de “mercados financieros”, “comercio mundial” y “países emergentes”. Los institutos subrayan que los países emergentes (China, la India y Brasil) serán el motor para el relanzamiento de la economía mundial y calculan que los países industrializados incrementarán su producción el año próximo en un 1 por ciento, tras retroceder en el presente un 3,5 por ciento.

Pero todos dejan en manos de los países emergentes los esfuerzos por salir de la crisis y mitigar el hambre, contando siempre que estos (China, la India y Brasil) significan más de la tercera parte de la población mundial, mantienen iniciativas económicas centras en los mercados internos y soluciones nacionales y también asumen en gran medidas las exportaciones de las economías desarrolladas.

América Latina

América Latina En nuestro continente, plagado de países pequeños y de trasnacionales gigantes, los casos de hambre han crecido un 13 por ciento en 2009, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Además unos cuatro millones de latinoamericanos engrosarán las filas del desempleo este año y es probable que varios millones regresen a la pobreza extrema.

Según organizamos internacionales el 30% de la población latinoamericana vive en la pobreza, lo que se traduce en 180 millones de personas en esta situación y más de 70 millones bajo condiciones de extrema pobreza. Sin el último Informe de Desarrollo Humano señala que el 10 por ciento de la población más rica de la región recibe entre el 40 y el 47 por ciento del ingreso total, mientras que el 20 por ciento más pobre entre el 2 y el 4 por ciento, con lo que la brecha ricos-pobres se hace más amplia con la actual crisis mundial.

La crisis alimentaria mundial podría estabilizarse con sólo un 1 por ciento o menos de los paquetes de estímulo que los gobiernos de todo el mundo han dispuesto para salir de la crisis. Pero la previsión de envíos de ayuda que debían disponer los países más desarrollados para 2009 no se ha cumplido: de los 4. 585 millones de euros necesarios para alimentar a 108 millones de personas en 74 países, sólo se han enviado 1. 779 euros, menos de la mitad, según la CEPAL.

Cindy Rossi
Sistemas universidad nacional autonoma...
Escrito por Cindy Rossi
el 14/09/2010

Excelente tu descripción René.

.

Saludes

Erasmo Rodrã­guez Rivera
Maestría en teoría económica y maestrí...
Escrito por Erasmo Rodrã­guez Rivera
el 14/09/2010

Hola René,

Disculpa que te haga un remarque : creo que deberías de tener cuidado cuando pones las fechas, a veces hablas en presente e incluso utilizas el futuro para referirte a 2009, el cual es en realidad el pasado, y otras veces hablas de futuro para referirte a 2010 cuando es el presente, de manera que las ideas aparecen poco claras.

Saludos


Erasmo R.


Rene
Escrito por Rene
el 14/09/2010

Gracias tendré mas cuidado aveces escribo rápido y no me fijo.

Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 08/10/2010

Eliminar el hambre y la desnutrición en todo el mundo...

El plan económico-social, mejor elaborado, si no está basado en una espiritualidad, no dará frutos buenos, pues solo lo espiritual, hace que pensemos antes en el bienestar de los demás, que en nosotros mismos...

Ama a tu prójimo más que a ti mismo(Baháulláh).

Principios bahais revelados por Dios para el bienestar y desarrollo de toda la humanidad :
Dentro de uno de estos pricipios estaría:
La Solución espiritual del problema económico:
Erradicación de los extremos de pobreza y riqueza.
La unidad de la humanidad prevista por Bahá u lláh, es una unidad basada en la justicia: una minoría mantiene un control esencial sobre los medios de producción y distribución, mientras que la mayoría de la población mundial vive en una pobreza y miseria absoluta.

A igual que existe en algunos países salarios mínimos, deben haber salarios máximos, para impedir que hayan magnates, que con su poder de dinero lo controlen todo, los salarios máximos, no lo contemplan todavía ningún país del mundo.


Bahá'u'lláh: Significa "La gloria de Dios". Profeta Fundador de la Fe Bahá'í y la Manifestación de Dios para este Día. Nació Mírzá Husayn-'Alí el 12 de noviembre de 1817 a una familia de la nobleza del distrito de Núr en Mazindarán, Persia. Su madre fue Khadíjih Khánum y su padre Mírzá Buzurg-i-Vazír, un cortesano. Padeció cuarenta años de sufrimientos, encarcelamientos, tribulaciones, destierros y cautiverio. Era el Prometido del Báb. Falleció en la Mansión de Bahjí a la edad de setenta y cuatro años el 29 de mayo de 1892. En su Testamento. "El Libro de Mi Convenio". Bahá'u'lláh nombró a su hijo mayor, 'Abdu'l-Bahá como Sucesor e Intérprete autorizado de sus Enseñanzas. Los Escritos de Bahá'u'lláh son numerosos y pasan de 15. 000 Tablas ya coleccionadas.

https://info.bahai.org/spanish/

https://www.youtube.com/watch? V=OGCxnmDBE_E



Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 08/10/2010

Consejo Mundial de la Alimentación Bahá'í International Community

La Lucha Contra el Hambre Declaración a la 11a Sesión de Ministros del Consejo Mundial de la Alimentación de las Naciones Unidas

París, Francia

10 al 13 de junio de 1985

La Comunidad Internacional Bahá’í ( Fe , Religión Bahái) tiene un profundo interés en la lucha contra el hambre y en el abastecimiento de alimentos adecuados para todos los miembros de la raza humana, y está empeñada en ello. En consecuencia, hemos participado cada vez en mayor medida en las sesiones y seguimos con reconocimiento las actividades del Consejo Mundial de la Alimentación encaminadas a desarrollar, continuar y coordinar las políticas y tareas para tomar las medidas constructivas internacionales con relación a la producción y distribución de alimentos. La meta fijada el año anterior por el CMA para que la comunidad internacional reiterara su compromiso de eliminar el hambre y la desnutrición en todo el mundo durante los próximos quince años es muy bienvenida, y su realización representaría el cumplimiento de un sueño humano muy preciado. Dentro del espíritu de cooperación deseamos hacer algunos comentarios destacando lo que creemos son los factores más importantes en el logro de un planeta libre del hambre.

Aunque ha habido una reducción alentadora de la tasa de muertes causadas por el hambre en las últimos décadas, el número de personas desnutridas en

el mundo no ha sido nunca tan elevado come en el presente. Los estudios han revelado que el hambre sigue siendo un problema básico en la mayoría de los países del mundo que cuentan con aproximadamente la mitad de la población mundial [1]. Quince millones de muertes anuales por hambre de niños menores de 5 años de edad ejemplifica la espantosa magnitud del problema. Ya que el total de las provisiones alimenticias del planeta son suficiente para satisfacer las necesidades nutritivas de todos, la calamidad humana del hambre manifiesta la necesidad de reorientar la economía de la producción y distribución de alimentos en aras del bienestar humano. La conquista universal del hambre y el establecimiento de la seguridad de alimentos para todo el mundo requiere, por lo tanto, que avancemos hacia la solidaridad humana y económica internacional. No actuar en este sentido podría causar un grave perjuicio en la lucha que llevamos contra el hambre. No obstante, en las últimas décadas se han realizado adelantos notorios en el tipo de «espíritu de solidaridad mundial» previsto en los Escritos Bahá’ís como «surgido espontáneamente del tumulto de una sociedad desorganizada», y como un proceso «que debe atraer cada vez más la atención de los guardianes de los destinos de los pueblos y las naciones». Tal vez pueda verse más claramente esta solidaridad internacional en los diversos instrumentos de derechos humanos aprobados por los gobiernos del mundo en el contexto de las Naciones Unidas, entre ellos la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. En el Artículo 11 del Pacto se incluye el reconocimiento del «derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre», y requiere, entre otras cosas, que los Estados partes reconozcan «el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación adecuada», y que «tomarán las medidas apropiadas para asegurar el establecimiento de este derecho». Por consiguiente, puede concluirse que el derecho a la alimentación adecuada es un derecho humano que se ha incorporado firmemente en el derecho internacional, un logro que refleja claramente una evolución importante de la conciencia del hombre en un período de tiempo relativamente breve. Esta conciencia creciente del carácter unido de la humanidad y su compromiso concomitante con la solidaridad en acción debe promoverse todavía más hasta que pase a ser un valor común firmemente acatado por toda la humanidad, ya que es de importancia crucial para el cumplimiento de la responsabilidad global y para la administración fructuosa de los asuntos mundiales, entre ellos una ofensiva coordinada contra el problema de la alimentación. Esto último requiere, además, una visión general del desarrollo, que debe incluir no sólo factores relacionados con el crecimiento económico, sino también valores fundamentales como la justicia, la equidad, la igualdad del hombre y la mujer, la cooperación y el respeto por la naturaleza. Por lo tanto, se requiere con urgencia educación para el desarrollo en el sentido más profundo de la expresión, centrado en el desarrollo humano tanto como en el social y económico. Ello incluye una orientación educacional que ayude al hombre a superarse y a integrar los pedazos a veces fragmentados de la comprensión y el conocimiento modernos y le asista a dirigirse hacia la creación de un bienestar social auténtico en que se cumplan tanto las necesidades del cuerpo como las del espíritu. El concepto bahá’í del desarrollo es que todo ser humano y, por lo tanto, la humanidad en su conjunto, tiene un potencial ilimitado para el desarrollo y una necesidad espiritual interior de hacer realidad esa capacidad latente con el propósito de servir a la humanidad. En la visión bahá’í no hay «mayor bendición concebible para el hombre que llegar a ser la causa de la educación, el desarrollo, la prosperidad y el honor de sus congéneres». Esta comprensión puede dar a los seres humanos el incentivo «para elevarse y dedicarse enérgicamente al servicio de las masas, olvidando su propio beneficio material y trabajando sólo para servir el bien general».

Las dos dimensiones principales del problema de la alimentación, o sea, de producción y de distribución, deben verse desde el punto de vista de los principios anteriormente mencionados con respecto a la perspectiva mundial y un enfoque cabal del desarrollo. El nivel inadecuado de la producción de alimentos en algunas partes del mundo, particularmente en la agricultura campesina de los países en vías de desarrollo, debe contrarrestarse fundamentalmente asignando mayor prestigio social al sector agrícola y prestando más atención a las necesidades y los deseos de los agricultores.

Debe señalarse que la agricultura es en cierto sentido la médula y los cimientos de la economía y que hay que tenerla plenamente en cuenta tanto

al formular la política general como en su ejecución. Desde el punto de vista bahá’í, a fin de lograr la equidad y obtener para todos los miembros

de la sociedad «la mayor prosperidad y el mayor bienestar… debemos comenzar por los campesinos; ahí echaremos los cimientos de un sistema y

un orden porque la clase campesina y la clase agrícola superan a las demás clases en la importancia de sus servicios».

Con este sistema general, que prestaría apoyo social, económico y de infraestructura a la agricultura, se daría importancia a estimular y facilitar la realización personal, la participación popular y la cooperación en el plano local. Para surtir el efecto deseados este proceso debería dar como resultado que las personas tomen iniciativa propia y hagan esfuerzos en organizarse para fortalecer su capacidad de planificar y ejecutar actividades encaminadas a lograr la habilidad de valerse por sí mismos, la autosuficiencia y un mayor bienestar para todos. El papel de la mujer en las zonas rurales, que con tanta frecuencia se descuida, reviste particular importancia en este contexto. La mujer ocupa normalmente un papel fundamental tanto en la producción como en la distribución de alimentos, y se le debe prestar el apoyo y la capacitación debidos, a fin de asegurar una cantidad y calidad adecuadas de alimentos, y que también se comparta equitativamente la comida dentro de la familia.

Debe considerarse, en nuestra opinión, la cuestión de la distribución de alimentos en el contexto de la necesidad de reducir los extremos de riqueza y pobreza en los planos nacional e internacional. La meta inicial sería de asegurar el derecho a los alimentos y otras necesidades fundamentales para todos y, a la larga, el bienestar y la prosperidad universal. Para ello serán necesarios la organización de los recursos materiales del mundo en beneficio de todos, el libre comercio para estimular el desarrollo económico y un sistema de reservas de productos básicos esenciales para prevenir la escasez. En la esfera fundamental del almacenamiento y la distribución debe darse mucha importancia a las medidas comunales de seguridad de alimentos en forma de graneros para la autosuficiencia en el plano local. Las medidas de redistribución orientadas a los recursos financieros han de corresponder a las necesidades biológicas, en comparación con la situación actual en que una proporción considerable de la población mundial carece del poder adquisitivo para obtener los alimentos que requiere.

Se reconoce ampliamente que la humanidad está pasando por un proceso de transformación universal, sin precedentes tanto en su escala mundial como

en su ritmo explosivo. Nunca antes ha tenido tanta necesidad la humanidad de renovar su pensamiento, de una filosofía de acción para hacer frente a

las fricciones sociales omnipresentes que podrían llegar a destruirnos como seres humanos. Se reconoce cada vez más que la erradicación del hambre es tanto un imperativo moral como un factor sumamente importante en la creación de estabilidad social en un mundo interdependiente. Sólo una

estrategia mundial de desarrollo capaz de movilizar nuestra capacidad espiritual e intelectual, así como todos los elementos de la producción, en aras de toda la raza humana, puede eliminar del mundo el subdesarrollo y el hambre.

El Consejo Mundial de Alimentación ha recibido un mandato y está en buena posición para representar un papel cada vez más importante en la formulación y promoción de una estrategia efectiva y mundial de alimentos.

Dicha estrategia podría incluir el beneficio de un aumento en la información y educación con respecto a los alimentos y, en paralelo con una concientización cada vez mayor de la insostenible esclavitud biológica que constituye la azote del hambre, la formulación de políticas y medidas de distribución capaces de hacer frente al desafío. Los organismos de las Naciones Unidas podrían realizar una campaña mundial de información y educación en colaboración con gobiernos miembros y organizaciones no gubernamentales. Ello podría fomentar una comprensión más amplia de este gran problema desafiante y dar como resultado un compromiso suficiente para tender las bases de la realización de la meta loable de erradicar el hambre y la desnutrición a fines del siglo, tal como lo ha previsto el Consejo Mundial de la Alimentación. La Comunidad Internacional Bahá’í, con su experiencia centenaria en el fomento de la solidaridad mundial y en la promoción de la aceptación universal de los derechos humanos de todos los miembros de la humanidad, está dispuesta a hacer su contribución a este proceso.

The Decline in Hunger-Related Deaths, The Hunger Project Papers, No. 2, mayo de 1984, de Roy L. Prosterman.

* De los Escritos Bahá’ís.

Sobre la Oficina de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones

Unidas...

©1997-2001 — Oficina de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas

Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 07/12/2010

El Desarrollo Económico, para erradicar la pobreza y hambre en el mundo:

La riqueza es digna de alabanza en el más alto grado, si es adquirida por

los esfuerzos propios de un individuo y por la gracia de Dios, en el

comercio, la agricultura, el arte y la industria, y si se gasta para

propósitos filantrópicos. Ante todo, si un individuo sensato e ingenioso

iniciara medidas que universalmente enriquecieran a las masas de los

pueblos, no existiría emprendimiento mayor que este, y tendría el rango

ante la vista de Dios del logro supremo, pues tal benefactor supliría las

necesidades y aseguraría la comodidad y el bienestar de una gran multitud.

La riqueza es muy comendable, siempre y cuando la población entera es

rica. Sin embargo, si unos pocos tienen riqueza extrema mientras que los

demás están empobrecidos, y no hay fruto ni beneficio de esa riqueza,

entonces es sólo una sujeción a su poseedor. Por otra parte, si se gasta

en la promoción del conocimiento, la fundación de escuelas elementales y

otras, el fomento del arte y la industria, la capacitación de los

huérfanos y los pobres - en breve, si se dedica al bienestar de la

sociedad - su poseedor sobresaldrá ante Dios y el hombre como el más

excelente de todos los que habitan la tierra y se contará como uno de las

personas del paraíso. 27

Central a la tarea de la reconceptualización de la organización de los

asuntos humanos es la realización de un entendimiento apropiado del papel

de la economía. La falta de poner la economía en el contexto más amplio de

la existencia social y espiritual de la humanidad ha llevado a un

materialismo corrosivo en las regiones de mayor ventaja económica en el

mundo, y condiciones persistentes de privación entre las masas de los

pueblos del mundo. La economía debería servir las necesidades de los

pueblos; no se debe esperar que las sociedades se reformulen para servir a

los modelos económicos. La función última de los sistemas económicos debe

ser el de equipar a los pueblos y las instituciones del mundo con los

medios para lograr el propósito verdadero del desarrollo: es decir, la

cultivación de las ilimitadas potencialidades latentes en la consciencia

humana.

La sociedad debe desarrollar nuevos modelos económicos formados por

vislumbres que surgen de un entendimiento favorable de experiencia

compartida, de ver a los seres humanos en relación unos a otros, y de un

reconocimiento del papel central que realizan la familia y la comunidad en

el bienestar social y espiritual. Deben reasesorarse las prioridades

dentro de instituciones y organizaciones. Los recursos deben dejar de

dirigirse a aquellas agencias y programas que son dañinas al individuo, a

las sociedades, y al ambiente, y dirigirse hacia aquellas relacionadas a

fomentar un dinámico orden social justo y próspero. Tales sistemas

económicos serán firmemente altruístas y cooperativas por naturaleza;

proveerán empleo significativo y ayudarán a erradicar la pobreza en el

mundo. (de los escritos baháis, fe, religión bahái)



Pytagores Carlos Silvano Borda
Perito mercantil instituto social mili...
Escrito por Pytagores Carlos Silvano Borda
el 07/12/2010

El mundo está preparado para alimentar a todos sus habitantes pero la explotación capitalista impide el desarrollo de una existencia deliz para todos los habitrantes del planeta.


Dejemos de aplaudir los programas de televisión que enaltezcan la riqueza y la opulencia para unos pocos.


Repudiemos todo símbolo que represente a este sistema injusto, inhumano y alienante!