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Grupo de Neurociencia social



El Hombre y su Realidad

Julio
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 05/05/2011

El hombre dispone de cinco o siete sentidos, según se mire, una razón, un arsenal de emociones y sentimientos y otras muchas características que hacen que su realidad, el mundo en el que vive, sea recreado por él de una manera determinada. De hecho, cada especie viva tiene su propia realidad. No es lo mismo la realidad del hombre que la de una bacteria, un murciélago o un topo.

Al parecer existe una realidad subyacente a todas, se supone que todo son átomos y energía, pero desde dentro de la vida, lo que percibimos es algo totalmente diferente.

Este debate, tendría como objetivo ver de qué manera los seres vivos y en concreto el hombre, recreamos nuestra propia realidad, a partir de esa desconocida o supuesta realidad subyacente.

Un cordial saludo

Uno Dos, Tres
Positronización espiralidosa universid...
Escrito por Uno Dos, Tres
el 05/05/2011

Desde una posición materialista el mundo es un conjunto de partículas y la vida es una de las muchas formas en las que estas partículas se organizan.

Cualquier sistema vivo es un sistema abierto, refiriendome con esto a que cualquier ser vivo no es un conjunto de partículas determinadas y ya está, sino que la materia fluye a través de él. Una analogía muy apropiada sería la de una pequeña ola en un río. La ola siempre mantiene (mientras existe) la misma forma (al menos en la medida en que podemos identificarla como una ola), pero el agua que la constituye cambia completamente de momento en momento.

De esta forma un ser vivo es un particular arreglo de materia caracterizada por su forma que es capaz de automantener esta forma mediante el conocimiento del medio (ya sea "consciente" o "inconsciente"). Es decir, de alguna manera, en este arreglo de materia existe el conocimiento del medio en el que el ser vivo se desenvuelve.

Ahora, si tengo que juzgar hasta que punto es fiel esta reproducción del medio, tengo que decir lo siguiente:

1. Que entiendo que el conocimiento del medio es bueno en la medida en que permite al ser vivo seguir manteniendo su forma.

2. Que todo lo que acabo de decir es un producto de uno de estos arreglos de la materia que ya he comentado. Es decir, yo.


Y como decían en el Un Dos Tres, hasta aquí puedo leer...


Saludos

Jairo Angulo
Quimica industrial udca-universidad de...
Escrito por Jairo Angulo
el 05/05/2011

La realidad particular de cada ser humano está dada por sus interacciones individuales en su día a día, los aspectos que involucran su desarrollo y crecimiento físico, espiritual y emocional, y las situaciones que se presentan en su entorno. Sin embargo el ser humano no está excento de la realidad del balance natural que involucra a todo cuanto existe (al menos en lo que hasta ahora conocemos de nuestro medio físico) y que involucra el inicio y el fin de su existencia y el renacer de todo nuevamente en una nueva realidad y en un nuevo orden. La realidad de la humanidad está indiscutiblemente ligada por simbiosis a la realidad del resto de cosmos, la afectación que se haga en detrimento del orden natural afectará en el corto, mediano o largo plazo su propia existencia, sinembargo esto es algo que la especie humana ha olvidado (tal vez por su condición de especie dominante).

Bernardo
Escrito por Bernardo
el 05/05/2011

Saludos al Grupo, gracias Manel por invitar a tan importante debate, bien aportan los Sentidos del Ser Humano, las distintas Naturalezas y clases de Energías, segun las distintas Disciplinas de la Ciencia y Conocimientos Cientificos descubiertos hasta la Fecha, quizás la cuestión no sea sólo subyacente, abyacente, ni inmanente a la Enegía y sus Formas particulares en la EXISTENCIA, hay Propiedades Trascendentes También, cuando los cientificos del superacelerador del CERN, Neurocientificos incluidos, consigan recrear el " Big Bang " quede al descubierto, el Oculto Invisible SUBSISTENTE, MOTOR INMOVIL, CAUSA INCAUSADA y demás Inefables Nombres, toda Criatura lo Verá, no hay nada encubierto que no salga a la Luz, de creencia o increencia, así la Verdad y VIDA de los Viventes, podremos demostrarlo, hasta con Ciencia y Consciencia e individual Conciencia, Teorica, Practica, Abstracta y Concreta, con aprecio y Respeto, es mi Opinión o Convicción, Bernardo.

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 05/05/2011

Para mí todo es bastante más simple. El hombre recrea toda su realidad de formas, colores olores, sabores, caricias y sonidos con sus sentidos, le da el toque vital de sus emociones y sentimientos y lo estructura todo con su razón. Dónde antes tan sólo había, al parecer, un montón de átomos, aparecen el cielo, el mar y las montañas y aparecemos nosotros mismos, también obra de nuestra propia recreación. Es la vida la que recrea su propio mundo, incluido nuestro sobrecogedor, majestuoso y luminoso Universo.


Cuando cierras los ojos, casi todo desaparece.


Un cordial saludo

Orlando Davis Castillo Ruiz
Estomatología universidad cesar vallej...
Escrito por Orlando Davis Castillo Ruiz
el 05/05/2011

La realidad del hombre desde mi punto de vista tiene varias perspectiva pero las mas impontantesson dos. La primera tiene que ver con la realidad formada por los conocimientos que adquirimos alrededor de las vida y que tiene un contenido logico y subjetivo con respecto a nuestros conocimientos y la segunda seria realidad quimerica q quizas suene paradogico pues es la realidad objetiva y pura pero que catalogo como quimerica por el hecho de ser inconsebible e inabsecible para nosotros pero que termina siendp la unica realidad,esto no quiere decir que esta segunda realidad tenga contenido religioso si no mas bien esta determinado por lo abundante del conocimiento,osea para acceder a la segunda se necesita saber todo y eso or ahora es imposible.

Lia Cristina Andrews
Psicología universidad nacional de co...
Escrito por Lia Cristina Andrews
el 05/05/2011

La realidad del hombre inicia con su existencia,y eso se lo va dando su conocimiento sea empirico o aprendido,que lo negativo se le convierta en positivo,para asi forjar una buena voluntad que lo lleve a ser un humano integral, con el mismo y con la sociedad,

Mayela Rodriguez Ordoñez
Licenciada en educación--- magister en...
Escrito por Mayela Rodriguez Ordoñez
el 05/05/2011

Manel, Gracias por la invitación... Julio desde la óptica de tu planteamiento, el hombre siempre ha interpretado una realidad de acuerdo a los datos que le aportan los sentidos y su experiencia con el entorno, de allí que se crea una matriz cultural que nos aporta una realidad "absoluta", o sea una realidad construida fuera del observador. Ahora bien, hablas de una realidad subyacente que va más allá de los umbrales de los sentidos y es esa, que se cree que tiene lugar en nuestro cerebro que aporta información de acuerdo a la experiencia. A partir de lo que metaboliza la corteza cerebral, nuestra realidad tendría que hacer un alto, para volver los ojos a nuestro interior y se participes en el proceso de la construcción de la realidad... Saludo Cordial.


Jairo Angulo
Quimica industrial udca-universidad de...
Escrito por Jairo Angulo
el 06/05/2011

Lia, gracias por tu aporte a este foro. Igual que tu, yo también creo que la realidad del hombre inicia con su existencia, su realidad autónoma, su ser como tal, su capacidad de percepción desde el vientre materno y su anhelo de vivir. Es impresionante ver en películas y videos donde se trata el tema del aborto, como un pequeño ser humano es capaz de percibir el peligro y la amenaza que contra su vida representan los instrumentos utilizados en dicha práctica y cómo trata de "esconderse" en el vientre materno, como trata de defender su vida, dando a entender que "quiere tener la oportunidad de salir a ese mundo que aún no conoce". La realidad del ser humano se construye con algo más de lo que simplemente es capaz de percibir por sus sentidos, involucra también lo que es capaz de anhelar, soñar, y proyectar en el tiempo y en el espacio.
Saludos: Jairo

Eva Rivero
Maestra nacional instituto magisterial
Escrito por Eva Rivero
el 06/05/2011

MANEL. Gracias por invitarme a este interesante debate,ahora la realidad la percibimos a través de los sentidos. Pero las sensaciones pueden captarse de diferentes formas por que son subjetivas ,es decir 2 individuos por ej. Gemelos idénticos ante un mismo estímulo su percepción puede ser diferente. Es más se estudian los casos de reacciones idénticas.
La percepción de la realidad depende de lo entrenados que tengamos los sentidos. En este mundo donde todo es rápido y ruidoso ,obliga al ser humano a adaptarse a esa contaminación sonora y la percepción auditiva disminuye,así las salas de fiesta tienen tantos decibeles que no se puede hablar. No es igual la percepción auditiva de un habitante de la ciudad que de otro del campo. Vemos que el ambiente sensibiliza o por el contrario inhibe ciertas percepciones por ej. Los niños criados entre recicladores de residuos a pesar de estar impregnados de un hedor característicos no lo perciben. No sé si respondí con claridad Dios con todos ustedes Abrazos desde Uruguay.

Migdalia Villermosa
Licenciatura en bioanalisis central de...
Escrito por Migdalia Villermosa
el 06/05/2011

La búsqueda de la realidad trascendente, esencia de todas las cosas, es el principio que inspira la investigación científica, la especulación filosófica y, finalmente, la aventura espiritual.
En algunas ocasiones, dependemos de algo contrario a la realidad para poder crear algo para mejorarla, vivimos en una sociedad en la que la realidad es el punto en el que deberíamos mantenernos para vivir plenamente sin sorpresas, en muchos casos la realidad nos asusta y nos hace escapar de ella, problemas, situaciones, consecuencias factores que determinan una realidad a la cual pertenecemos, la fantasía y los sueños son formas de escapar o apartar por breves instantes la atención de la realidad, entender la diferencia entre la realidad y la fantasía es muy fácil dependiendo del estado de la persona tanto mental como físicamente, si se tiene de un lado la fantasía podríamos no salir teniendo en cuenta las causas tanto mentales como físicas que hayan influencia a apartarse de la realidad , algunos escritores se familiarizaban con una fantasía para que su inspiración o su imaginación fuera más amplia y así, tener cobertura más amplia hacia las situaciones en sus escritos. En los momentos de crisis, el hombre debe volver a lo fundamental, anclarse en lo solido, en lo permanente. La crisis existencial del hombre desorientado que no sabe donde va y desubicado porque se coloca fuera dela realidad, la consecuencia de esto : la angustia y la infelicidad. Todo lo que uno percibe como realidad es subjetiva, ya que es necesario aclarar que cada persona como tal posee una percepcion distinta a cualquier otro individuo del mundo. La popularidad delimita lo que es o no real, la percepcion logra que cada sujeto obtenga su propia forma de observar las cosas.

Julio Pereyra
Uruguay, Uruguay
Escrito por Julio Pereyra
el 09/05/2011

Mi aporte al tema es un comentario de Amiel,quien hablando sobre la inquietud del ser humano y la búsqueda de certezas escribía que éste era" espectador cambiante de un espectáculo que cambia. Cree ser siempre él mismo y dominar lo real."

Roxana Maria Galicia
Medica y cirujana universidad san carl...
Escrito por Roxana Maria Galicia
el 09/05/2011

El hombre como se ha dicho puede crear muchas cosas, puede vivir en un lugar que a el le parezca, puede darle el toque de sus emociones

Pero todo eso es externo, si el hombre no se conoce a sí mísmo nada es. Porque sera simplemente una creatura viviendo en un mundo como cualquier otro,


Nelia Gallego López
Derecho universidad de manizales
Escrito por Nelia Gallego López
el 09/05/2011

Hola Julio, El hombre y su Realidad, es sólo una, o se lleva a su propia destrucción o mira hacia su interior, cambia, y se conduce a la felicidad, nacimos para ser felices, para ayudarnos unos a otros, para mirarnos con amor, esa es la realidad. En cuanto al objetivo de su debate "de qué manera los seres vivos y en concreto el hombre, recreamos nuestra propia realidad, a partir de esa desconocida o supuesta realidad subyacente", considero que es más el hábitat de cada ser vivo y del hombre, el ser vivo lo hace por instinto y el hombre, le agrega además del instinto a su entorno, la razón para dejarse influenciar o ser original, según haya sido su formación, según la carga hereditaria, decide cortarla o seguir cargando el peso, controla sus emociones o a todo dice que "sí", quiere vivir en paz o en conflicto, trabajar productivamente... , transmitir alegría, tener Fe en que existe un ser superior sólo con admirar la naturaleza, el trinar de los pájaros, el caer de las hojas, el crujir del viento, el milagro de los seres vivos, sin hacer caso a los hombres necios, la vida es tan hermosa, si la disfrutamos, primero conociéndonos a nosotros mismos, para fortalecer nuestras debilidades y acrecentar nuestras habilidades, en la medida en que tengamos autoestima podremos dar amor a quienes nos rodean, ser más respetuosos y comprensivos, ser verdaderamente libres, sin atropellos, el ser humano quiere vivir con simplicidad o creandose necesidades gracias a los medios de consumo, esa es la realidad que está llevando al hombre a su propia destrucción.

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 10/05/2011

Hola


Existe una división tradicional del hombre entre consciente e inconsciente, que creo que no ha ayudado demasiado a comprendernos mejor. Pienso que deberíamos partir del cerebro como centro de control de todo nuestro organismo y conocer al menos de manera elemental sus comportamientos, para entender mejor lo que somos, lo que nos pasa o por qué reaccionamos de una u otra manera ante las circunstancias de la vida.


La consciencia no es lo que somos, ni el inconsciente ese tremendo desconocido. Nosotros somos todo el organismo y deberíamos tratar de comprendernos como tal y construirnos a partir de ahí.


Un cordial saludo


Nelia Gallego López
Derecho universidad de manizales
Escrito por Nelia Gallego López
el 11/05/2011

Hola Julio, ahora con lo que nos dices empezamos a explorar la tan conocida frase "Conócete a ti mismo". Hace ya más de veinticinco siglos, Tales de Mileto afirmaba que la cosa más difícil del mundo es conocerse a uno mismo. Y en el templo de Delfos podía leerse aquella famosa inscripción socrática: -gnosei seauton-, conócete a ti mismo. "Observarse a sí mismo es como asomar la cabeza un poco por encima de lo que nos está ocurriendo, y así tener una mejor conciencia de cómo somos y qué nos pasa". Friedrich Schiller expresó: "Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón". "Las personas que perciben con verdadera claridad sus sentimientos suelen alcanzar una vida emocional más desarrollada. Son personas más autónomas, más seguras, más positivas; y cuando caen en un estado de ánimo negativo no le dan vueltas obsesivamente, ni lo aceptan de modo pasivo, sino que saben cómo afrontarlo y gracias a eso no tardan en salir de él. Su ecuanimidad en el conocimiento propio les ayuda mucho a abordar con acierto los problemas y gobernar con eficacia su vida afectiva. Advertir cómo estamos emocionalmente nos hace más conscientes y es el primer paso hacia el gobierno de nuestros propios sentimientos".
para Sigmund Freud el inconsciente ya no es una "supraconsciencia" o un "subconsciente", situado sobre o más allá de la consciencia; se convierte realmente en una instancia a la cual la conciencia no tiene acceso, pero que se le revela en una serie de formaciones como los sueños , los lapsus , los chistes , los juegos de palabras, los actos fallidos y en los síntomas . El inconsciente, según Freud, tiene la particularidad de ser a la vez interno al sujeto (y a su consciencia) y exterior a toda forma de dominio por el pensamiento consciente.

Partiendo del concepto de inconsciente de la filosofía alemana de principios del siglo XIX y que el científico Eduard von Hartmann había recapitulado en su obra Filosofía del inconsciente, aparecida en 1868, Freud define el inconsciente de una manera completamente original que ya no es simplemente lo opuesto al consciente: El inconsciente freudiano es una noción tópica y dinámica; es un sistema psíquico que tiene contenidos y que posee mecanismos que se pueden describir como específicamente inconscientes; es un sistema que se rige por leyes y posee una economía de energía que le son propias.
Capítulo 12: XI. - Kant: El Ser como en Si Incognoscible

La doctrina de Wolff gozó de gran predicamento en las escuelas filosóficas de Europa, y especialmente en Alemania durante el S. XVII. Wolff fue para Kant lo que Suárez había sido para Wolff. Kant lo considera como el más grande de los filósofos dogmáticos, e incluso lo eleva por encima de los más importantes filósofos racionalistas. Cuando Kant dice que Hume le había despertado de su sueño dogmático, quería decir que lo había despertado de su sueño wolffiano, pues hasta la época de su madurez, había estado inmerso en su doctrina.

Cuando se encuentra con el empirismo de Hume, Kant reaccionará contra la abstracción metafísica, pues observa que en la realidad hay elementos que no pueden deducirse a priori, por medio de simples razonamientos analíticos como hace Wolff. Hume, en su crítica del principio de causalidad se da cuenta de que las relaciones causales actualmente dadas por la experiencia no se pueden deducir como leyes necesarias, de las propiedades analíticas propias de las esencias abstractas, al advertir el radical darse de la existencia. En esta línea, Kant afirmará que el plano de la causalidad física es diferente al de la causalidad abstracta de los conceptos, pues la causalidad física no es una relación entre dos seres posibles, sino entres seres reales actualmente existentes.
Realizar una deducción analítica en el plano de la causalidad abstracta, no ofrece especiales dificultades, pues en este orden de relaciones de esencias no está incluida la existencia actual. Pero en el momento en que la existencia como acto se introduce en el interior de la filosofía, el esencialismo analítico se desvanece. De ahí que tanto Hume como Kant no acepten el que un ser sea a se, es decir, que su existencia se pueda deducir de su esencia, en la medida que ninguna esencia puede implicar su existencia. Si Kant y Hume hubieran conocido lo que sobre esta cuestión había dicho un fraile dominico, que ellos consideraban como un teólogo perdido en la oscuridad de la noche medieval, posiblemente hubieran modificado la interpretación del problema, pues, si efectivamente, ninguna esencia implica su existencia, bien podría ser que hubiera una existencia tal que su acto de ser fuera su propia esencia, y la fuente de todas las otras esencias y existencias.

La Crítica de la Razón Pura es en cierto modo, una reindivicación de los derechos de la existencia frente al esencialismo de Wolff, es un intento de contrarrestar el descuido de la existencia en favor de la esencia. Kant, de alguna forma, es consciente de la originalidad del acto de existir, es por ello, que afirmará que la existencia no es un predicado real que pueda añadirse a la esencia de una determinada cosa, sino que la existencia es la posición absoluta de la cosa, que no es más que la posición de dicha cosa en el marco de la experiencia, captada de forma pasiva mediante la intuición sensible. Para Kant, el único signo de la existencia es, por tanto, la experiencia sensible de la misma o el enlace con lo que es experimentado. Al poner la existencia actual fuera del orden de la predicación, la pone fuera del orden de las relaciones lógicas. Así por ejemplo, refiriéndose a la esencia de Julio César, dirá frente a Leibniz, que en cuanto posible la esencia de Julio César incluye todos los predicados que se precisan para su determinación. Pero si en cuanto posible Julio César no existe, su noción predicativa completamente determinada no tiene por qué incluir la existencia, pues la existencia no es un predicado. Ha sido Wittgenstein quien ha señalado que en ocasiones, el lenguaje es una trampa por su equivocidad y ambiguedad, pues si afirmamos que algunos triángulos existen en la naturaleza, da la impresión de que adscribimos la existencia a tales figuras, cuando en realidad lo que ocurre, es que algunos objetos naturales existentes, les corresponde el predicado incluido en el concepto de triángulo

El darse de la existencia actual puesta de relieve por Hume, no se pierde del todo en Kant. Aunque éste nunca reflexionó sobre la existencia como tal, no la niega ni la olvida. Para él, los sentidos y el intelecto son las dos fuentes del conocimiento. Por los sentidos las cosas nos son dadas (es el momento empírico que permanece como legado de Hume), por el intelecto las cosas son pensadas. Frente al idealismo de Berkeley, según el cual el mundo material, lo dado, no existe, pues el ser es pura percepción subjetiva, o el idealismo problemático de Descartes, según el cual la existencia del mundo externo necesita ser probada a partir del cogito, hay que reconocer en el idealismo crítico de Kant, el intento de asumir un realismo de la existencia, especialmente cuando trata del papel que juega la intuición sensible, donde la sensibilidad es pura receptividad frente a la realidad sensible dada. Todo aquello que impresiona sobre nuestra sensibilidad, expresa la intuición de la existencia.

Sin embargo este resurgir de la existencia como algo experimentalmente dado e irreductible a los conceptos, no producirá los frutos que se podían esperar, porque Kant neutraliza esta valoración de la existencia con las formas a priori basadas en su idealismo trascendental. De este modo, la existencia en su configuración real, queda sometida a las categorías subjetivas del entendimiento, después de haber sido inicialmente afirmada, terminando por disolverse en un simple concepto. Si para Hume la realidad es opaca para decirnos por qué si una cosa es, otra deba ser también, ello significa para Kant que la inteligibilidad no pertenece a las cosas en sí mismas, sino que esta inteligibilidad ha de ser puesta por el entendimiento. Es el famoso giro copernicano, en el que ya no son las cosas quienes rigen al entendimiento, sino que es el entendimiento quien rige y formaliza a las cosas, determinando con este giro epistemológico, el que la existencia quede relegada en el ámbito de la subjetividad. En este progresivo proceso de subjetivización, propia del idealismo, la existencia sólo podrá conocerse dentro de la configuración de la realidad que es primordialmente obra de la mente, y aunque no pueda ser un modo de la esencia como en Wolff, fácilmente se convertirá en una mera modalidad asertórica del juicio. Kant mantendrá la existencia fuera de su sistema, cuya estricta posición empírica, es su única función en cuanto ser, y con ello no tiene nada más que decirnos. Que las cosas son, es un hecho que hay que asumir, pero de lo que son, sólo el entendimiento es responsable.
"Conocerse bien no lleva a encerrarse en la propia subjetividad, sino a verse a uno mismo con toda la objetividad posible". Hasta pronto.

Blanca Victoria Gamboa Echeverria
Lic. educación primaria esc. normal pr...
Escrito por Blanca Victoria Gamboa Echeverria
el 11/05/2011

Siempre he pensqado en nuestros sentidos y la forma en que ellos nos permiten relacionarnos con nuestro entorno inmediato... Cada uno es importante y cumple con un funcion diferente el cual se complementa para permitirnos una percepcion globalizada en la cual podamos interrelacionarnos... Ademas de los sentidos fisicos tenenmos alguno otro por ahi como un sexto sentido que nos permite percibir situaciones de peligro y asi poder evitarlas... En fin como seres humanos vamos más alla de la materia porque también tenemos un espiritu que nos motiva y nos impuñlsa a vivir y dar lo mejor de nosotros cada dia.


Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 11/05/2011

Hola NELIA


Muy interesante todo lo que has expuesto. Para mí, intentar observarnos a nosotros mismos desde el cerebro, es un intento de hacerlo con objetividad, si bien es cierto que una total objetividad es para nosotros un imposible, dada nuestra propia condición. Todo lo observamos a través de nosotros, con nuestros sentidos y nuestra razón.

Creo que el cerebro cumple dos funciones esenciales, una interna que organiza, coordina y controla todo el funcionamiento de nuestro organismo y otra externa que asocia, interpreta, valora, estructura y da cohesión a toda nuestra realidad.


Desde este punto de observación, la consciencia es simplemente una función cerebral. Todas nuestras percepciones, pasan por una zona del cerebro dónde, son interpretadas y estructuradas y se les asocia, en mayor o menor medida, una carga afectiva de aceptación o rechazo, antes de pasar a formar parte de nuestra realidad y acceder a nuestro pensamiento.

Creo que el cerebro controla también nuestras emociones y sentimientos, con las que impregna de vida nuestra realidad.

De este modo creo que el ser humano y su realidad se funden en algo indisoluble que es nuestra realidad vivencial. Nosotros y la realidad exterior pasamos a ser una misma cosa, la vivencia y la suma de nuestras vivencias, es lo que conforma nuestra vida en un continuo discurrir.

Desde luego, el cerebro nos proporciona también nuestra sensación de individualidad y estabilidad, haciendo de este modo que percibamos la vida como lo hacemos desde la consciencia. Nuestras relaciones con el resto de personas y con la sociedad es el otro platillo de la balanza, que acaba de determinar nuestro desarrollo y nuestra vida en general.


Sólo es una manera más de ver las cosas, pero que nos ayuda a la hora de saber cómo podemos interactuar conscientemente con nuestro cerebro, comprendiendo todas sus funciones y lo que realmente es. Resulta muy interesante intentar conocer, con mayor profundidad, cómo nuestro cerebro da forma y estructura nuestra consciencia, nuestros sentimientos y nuestra razón.


Un cordial saludo

Veronica Gabriela Alarcon Alacahan
Secundario instituto privado 9 de julio
Escrito por Veronica Gabriela Alarcon Alacahan
el 13/05/2011

Ante todo, muchas gracias manel por invitarme al debate, que por cierto no es nada facil la respuesta ¡¡Jajaj y aprovecho para saludar a todo el grupo, que me ayuda a crecer y a enriquecerme cada dia,
por mis porpias experiancias de vida creo que nosotros mismos creamos nuestra realidad ¡¡Que todo es segun lo veamos, segun lo tomemos, y que la realidad la cambiamos, modificando nuestra actitud, estudiando las conductas humanas, veo que mas que el cambio de la personalidad, todo esta en nuestra actitud.
un abrazo enorme para todos, desde argentina. Gracias

Jose Juan Orozco
Ginecologia, colposcopia, infertilidad...
Escrito por Jose Juan Orozco
el 30/05/2011

Ser humano y Realidad.


Para quienes viven dentro de sus límites, las luces de la ciudad son las únicas luminarias del cielo. Las farolas de las calles eclipsan a las estrellas, y el resplandor de los anuncios de whisky reduce incluso la luz de la luna, hasta que ésta tiene una irrelevancia casi invisible.

El fenómeno es meramente simbólico, una parábola de la acción. Física y mentalmente, el hombre es habitante, durante la mayor parte de su vida, de un universo puramente humano y, por así decir, hecho en casa, extraído por él mismo del inmenso cosmos no humano que lo rodea, y sin el cual ni él ni su mundo podrían existir. Dentro de esa catacumba privada construimos para nuestro uso propio un pequeño mundo, fabricado a partir de un extraño ensamblaje de materiales, de intereses e "ideales", de palabras y tecnologías, de anhelos y ensoñaciones, de artefactos e instituciones, dioses y demonios imaginarios. Aquí, entre las proyecciones ampliadas de nuestras propias personalidades, realizamos nuestros curiosos caprichos, perpetramos nuestros crímenes y nuestras locuras, pensamos los pensamientos y sentimos las emociones que nos parecen apropiadas a nuestro entorno artificial, y acariciamos las disparatadas ambiciones que por sí solas sólo tendrían sentido en un manicomio. Pero en todo momento, a pesar de los ruidos de la radio y de los tubos de neón, la noche y las estrellas siguen estando ahí, un poco más allá de la última parada de autobús, un poco por encima del dosel de humo iluminado. Es un hecho que a los habitantes de la catacumba humana les resulta extremadamente fácil de olvidar; ahora bien, tanto si lo olvidan como si lo recuerdan, es un hecho que siempre permanece. La noche y las estrellas están siempre ahí, el otro mundo, el mundo no humano, del cual la noche y las estrellas no son más que símbolos, persiste, y es el mundo real.

El hombre, el hombre orgulloso, investido de una breve autoridad...

Sumamente ignorante de lo que más garantizado tiene,

Su cristalina esencia, como un simio colérico

Hace trucos tan fantásticos ante las esferas del firmamento

que los ángeles tienen que llorar.

Esto escribió Shakespeare en la única de sus obras teatrales que revela una honda preocupación por las últimas y definitivas realidades espirituales. Esa "cristalina esencia" del hombre constituye la realidad que más garantizada tiene, la realidad que lo soporta y en virtud de la cual vive. Y esa esencia cristalina es del mismo tipo que la Clara Luz, que es la esencia del universo. Dentro de cada uno de nosotros, esta "chispa", esta "hondura del Alma no creada", este Atman en resumen, permanece impoluto e inmaculado, por fantásticos que sean los trucos que queramos realizar, tal y como, en el mundo exterior, la noche y las estrellas siguen siendo las que son, a pesar de todos los Broadways y los Piccadillies de este mundo, a pesar de los focos antiaéreos y las bombas incendiarias.

El gran mundo no humano, que existe simultáneamente dentro y fuera de nosotros, está gobernado por sus propias leyes divinas, leyes que somos muy libres de acatar o desobedecer. La obediencia conduce a la liberación; la desobediencia, a una esclavitud más profunda, en manos de la miseria y del mal, a una prolongación de nuestra existencia a imagen y semejanza de simios coléricos. La historia de los hombres es un recuento del conflicto que se da entre dos fuerzas: por una parte, la presunción estúpida y criminal de que el hombre ignora su esencia cristalina; por otra, el reconocimiento de que, a menos que viva de conformidad con la inmensidad del cosmos, él mismo es absolutamente malvado, y su mundo una pesadilla. En este interminable conflicto, unas veces es una parte la que se lleva la palma, otras es la contraria. En la actualidad, somos testigos de un provisional triunfo del lado específicamente humano de la naturaleza del hombre. Desde hace ya algún tiempo hemos escogido creer, y actuar sobre la creencia de que nuestro mundo privado de tubos de neón y bombas incendiarias es el único de los mundos reales, y de que la cristalina esencia de cada uno de nosotros no existía en realidad. Simios coléricos, nos hemos imaginado, debido a nuestra inteligencia simiesca, que éramos ángeles -que éramos, de hecho, más que ángeles, dioses, creadores, dueños de nuestro destino-.

No podemos ver la luna y las estrellas mientras prefiramos seguir bajo el aura de las farolas de las calles y de los anuncios de whisky.


Realidad trascendente.

Ningún fenómeno puede tener lugar si no existe una Realidad de fondo como referencia. La impermanencia de todos los objetos nos lleva a la conclusión de que ha de existir algo, de naturaleza permanente, tras las vicisitudes de la existencia superficial de las cosas.

La búsqueda de esa realidad trascendente, esencia de todas las cosas, es el principio que inspira la investigación científica, la especulación filosófica y, finalmente, la aventura espiritual.

En efecto, en el ascenso de la evolución, el hombre procede de la ciencia a la filosofía y de ésta a la espiritualidad. La primera fase es el estudio científico que considera, en primer lugar y sobre todas las demás características de su personalidad, las relaciones externas del hombre, estudiando las connotaciones físicas, químicas, biológicas, psicológicas, sociales, políticas y culturales como los fundamentos del progreso y de los logros humanos.

¿A dónde nos lleva este estudio? La física descubre que el Universo es una disposición material de sustancia inorgánica que se extiende a lo largo y ancho del espacio infinito, constituyendo la base de los elementos -tierra, agua, fuego y aire- y la sustancia de todo el sistema estelar, el sol, la luna, las estrellas, etc.

Newton sostiene que el espacio actúa como una especie de receptáculo para las substancias materiales, tales como el sol, los planetas, etcétera, y que existe una fuerza, llamada gravedad, que opera mutuamente entre estos objetos materiales y que los mantiene en sus posiciones y órbitas respectivas. Y no solamente esto, sino que hasta cierto punto, determina también su carácter y, tal vez, su constitución.

Los descubrimientos físicos posteriores a Newton muestran hechos que difieren y trascienden los conceptos de éste, estableciendo que el espacio no es un receptáculo que contiene cosas desconectadas de él, sino que puede considerarse como una especie de campo electromagnético infinito que penetra e impregna la estructura y función de todos los objetos materiales. Este descubrimiento lleva posteriormente a teorías más complejas como la mecánica cuántica, etc. Y, finalmente, a la teoría de la Relatividad, por la que llegamos a saber que no solamente las cosas están interconectadas entre sí en un campo electromagnético, sino que incluso el concepto de fuerza o energía es inadecuado para comprender la naturaleza real del universo, se nos dice que no existen cosas, sino únicamente procesos, que vivimos en un Universo fluido, en el que lo único constante es el flujo continuo del Espacio-Tiempo y en el que la Relatividad es la ley suprema.

El principio de la Relatividad reduce todo a una interdependencia de los patrones estructurales y de los acontecimientos en el Tiempo y en el Espacio, de tal forma que el Universo es más bien un todo vivo y orgánico, en el que la idea de casualidad, tal como era normalmente interpretada, no tiene lugar, ya que en una estructura orgánica las partes están tan relacionadas entre sí, en una afinidad orgánica interna, que cada parte es tanto una causa como un efecto, puesto que, en el conjunto, todo determina lo demás.

Aunque la ciencia, en sus observaciones físicas más avanzadas, ha llegado a establecer verdades incuestionables, como las que revela la teoría de la Relatividad, sin embargo no ha podido aún liberarse de la noción de que el Universo es físico, a pesar de que unos pocos genios en el pasado reciente hayan llegado, independientemente, a aceptar una Mente o Conciencia Universal, actuando como substrato u "Observador" de todos los fenómenos relativos.

Percibir, afirma el profesor Rodríguez Delgado, es deformar la realidad. Parece ser que es nuestra mente quien otorga formas y características a lo que no es más que un flujo de energías. De acuerdo con las últimas investigaciones bioeléctricas del funcionamiento del cerebro, los sentidos envían una información codificada en impulsos eléctricos a las neuronas, donde se forma un patrón preciso, que la mente interpreta en lo que creemos son las formas exteriores.

Durante mucho tiempo se ha considerado al Universo como algo objetivo, que puede percibirse o no, pero que tiene una existencia real e independiente. Ya hemos visto cómo esa noción es científicamente incorrecta, puesto que las cosas no existen como las vemos, sino que adquieren esas formas al ser percibidas.

Hasta aquí, la ciencia, con los hallazgos actuales, y la consiguiente revolución en el pensamiento occidental, parece acercarse a las antiguas afirmaciones de los Upanishads: " El mundo es Maya o ilusión. Nada existe con independencia de la mente" .

Pero ¿Qué o quién es esa Mente o preceptor? La ciencia será siempre incapaz de dar respuesta a esta pregunta, porque solamente puede investigar los objetos con cualidades y características. Su sistema de investigación no sirve cuando se trata de conocer al Conocedor. Los ojos no pueden verse a sí mismos. La respuesta, una vez más, hay que buscarla en los Upanishads, el legado milenario de aquellos sabios que llegaron intuitivamente a las conclusiones a las que ahora están llegando los científicos más avanzados y aún mucho más allá, hasta la esencia misma de la consciencia. Su contundente afirmación: "Sólo Brahman existe. La individualidad es otra noción ilusoria" , puede parecer una afirmación absurda en nuestro estado actual de conocimiento, pero no lo es tanto si se atiende a su desarrollo filosófico.

La filosofía Vendata, elaborada a partir de las afirmaciones de los Upanishads, llega a la conclusión de que el Principio Creador no es diferente del Universo que crea, o, en otras palabras, que el Conocedor no es diferente de lo conocido , lo que no le impide aceptar plenamente el hecho de que la evolución de la vida se produjera a partir de materia inorgánica. Considera válida la Teoría de la Evolución de las formas y las especies, ya que es una visión correcta, en términos relativos, debido a la subjetividad de la mente, pero le otorga un propósito: la realización del Objetivo Supremo de la vida, la unidad en lo Absoluto.

Vemos, así, que hay dos realidades: una, la realidad absoluta, única, creadora. Otra, la realidad relativa, fluctuante, producto de la visión pequeña y subjetiva de la mente individual. La investigación científica solamente puede tener lugar en esta parcela de la realidad. Cuando llega a sus límites, ha de dar paso a la especulación filosófica que puede concebir mejor la naturaleza del Conocedor. Sin embargo, es, finalmente, la experiencia espiritual la que ha de llevar a la realidad Ultima, que ni la ciencia ni la filosofía podrán jamás alcanzar.