En este grupo En todos

Grupo de Música y poesía

Christiane ,
Escrito por Christiane ,
el 16/05/2013

Helder Amos

La obra de teatro perfecta

Escribió una obra de teatro donde mataba a su enemigo envenenándolo con una copa de vino, y el día del gran estreno de la obra, cuando su enemigo cayó muerto en medio del escenario, todo el mundo, sin sospechar nada del crimen que se había cometido en frente de sus ojos, lo ovacionó de pie por lo buena que había sido la obra.

Fin.
Christiane ,
Escrito por Christiane ,
el 16/05/2013

No confundir loco con tonto



Un dia fui de visita a la casa de un amigo. Al llegar, me esperaba afuera, sonriedo. Le salude y me dijo que tenía algo espectacular que contarme. Esta es su historia:
"Iba pasando por fuera de un manicomnio. La rueda de mi auto se descompuso. La proxima estación de gasolina estaba muy lejos. A la rueda se le habían salido cuatro tornillos principales. Le pregunte a un loco que estaba afuera donde habia un mecánico en el pueblo. Me pidio que le explicara mi problema. Le explique. Me dio la solución, de añadidura muy sencilla. Debía sacar un tornillo a cada una de las otras ruedas del auto y ponérselos a la rueda descompuesta. Cada rueda giraría con tres tornillos, para lo cual no había problema. Asombrado le pregunte como había pensado en semenjaste solución, a lo que me respondió : Estoy aqui por loco, no por tonto."
Mientras mi amigo me contaba la historia sonreía. Cada día la vida nos enseña algo nuevo.


Camila González V.

Manolo De La Vi?a Jimenez
F.p. ii centro de formación profesional
Escrito por Manolo De La Vi?a Jimenez
el 16/05/2013

Gracias Christiane por tu invitación.
Tratándose de cuentos cortos viene al caso este.
Mamá cuentame un cuento.
Hijo espera que sean las tres de la noche y cuando venga tu padre nos contará uno a los dos.
Un abrazo, Manolo.

Laura
Escrito por Laura
el 16/05/2013

Gracias amiga! CHULADA DE DEBATE!

Hasta ahora el mejor,el tuyo de la cabezera del debate


BOMBÍSIMA(MUY BUENO)

Laura
Escrito por Laura
el 16/05/2013

Había una vez un ladrón, que llevaba mucho tiempo estudiando los movimientos de un campamento cercano, para conocer donde se guardaban los objetos más valiosos. Pasados unos días y amparándose en la oscuridad de la noche, decidió hacerse con uno de los hermosos caballos que acompañaban al grupo, con la esperanza de poder venderlo en la ciudad.


A la mañana siguiente, mientras marchaba tan contento a realizar la transacción, se encontró con varios integrantes del campamento realizando unas sencillas maniobras de combate. El animal, que había sido entrenado para realizar todo tipo de cabriolas al son de la música, escapo de las manos del ladrón, para practicar lo que le habían enseñado desde que era pequeño.


Al ver esto, el capitán del pequeño grupo dijo:


- Ese caballo que tú llevas de la mano, es nuestro. ¿Dónde lo has encontrado? ¿Acaso has sido capaz de robárselo al ejército?


- Yo no he robado nada, este caballo que aquí veis, me lo vendió en la feria de la ciudad un comerciante.


- ¿Un comerciante? Dudo mucho que te lo haya vendido nadie, ya que estos animales pertenecen únicamente al ejército.


Viéndose el ladrón entre la espada y la pared, no le quedó más opción que confesar el robo que había cometido. Así fue como el pobre ladrón termino con sus huesos en la cárcel, demostrando una vez más, que no hay robo, ni mentira que quede sin castigo.

Laura
Escrito por Laura
el 16/05/2013

( Mochita y Chingolo )
La calle estaba oscura y, Chingolo, como en sus noches de bohemio, intentó acercarse a una simpática muchacha que, de casualidad, iba por el andén. Había llegado el momento oportuno de conquistar la niña de sus sueños, pero al verla tan cerca se le desvaneció las ganas, incluso, de dirigirle una sola palabra.

Mochita iba apresuradamente y, para la buena suerte del muchacho, padeció una mala pisada debido al empedrado tortuoso de la travesía. Ella cayó dolorida y sus zapatillas, que cubrían sus delicados pies, se rompieron. Entonces se detuvo y, para el muchacho, había llegado
la ocasión de acercársele.

Cuando el muchacho accedió al lugar se limitó a decir:

- ¡Buena Mosa! ¡Hermosa como la luna! Permíteme socorrerla. ¿Está usted tan ocupada en sus zapatillas? Pues aquí llegó un zapatero. ¡Déjeme ayudarla!

Ella, que llevaba cubierto el rostro, sollozó diciendo:

- ¿Quién es usted?

Chingolo contestó:

- ¡Eso no importa! Ahora es el momento de arreglar sus zapatillas. Tienes que caminar mucho. La noche se nos viene encima.

El joven afanosamente se las arregló con las zapatillas y ella, viendo que sus actitudes pareciéronle familiares, intervino:

- ¿Ud. Conoce mi casa?

El contestó:

- Por su puesto. Es usted la buena moza que cuida a una viejecita cual si fuera su propia niña, ¿Verdad?

Ella asintió:

- Sí, es verdad.

Los ojos de la moza nunca habían brillado tanto como esa noche. Las miradas se volvieron tan significativas para ambos y la vida comenzaba a florecer. Los sentimientos se entrecruzaban, no hubo más palabras, solo miradas. La luna sonreía y comenzaba a cubrirse con su manto oscuro.

Empezó la caminata. Irrumpieron las risas, iban y venían, de un lado para otro, otra vez las miradas, luego las lágrimas, nuevamente las risas, parecían dos chiquillos jugando sin ton ni son.

Después de un relajado caminar, ella, tomó la mano del muchacho, la apretó. ‘No es fantasía, es real’ –suspiró–. Un fuego devorador encendió la mecha de los corazones, y su calor se apoderó de sus cuerpos, mientras las nubes comenzaban a derramar rocíos de agua, aguas de otra dimensión.

Al fin, envuelto de éxtasis, Chingolo deliró:

- ¡Mira Mochita! ¡Mira la luna! ¡Mírela! Con ella, ni el más oscuro nubarrón puede. ¡Está bella! ¡Mírela!

Sin duda, eran delirios, y la moza estaba tan impactada al reconocer la voz de Chingolo. Se quitó el velo y, por fin, vio al príncipe con quien siempre había soñado, el que había proferido su nombre. Claro así le decía la abuela, así le decía la gente, Mochita.

Luego se escuchó una música, un éxtasis, un ritmo de las lejanas tierras del amor. Los rostros se vistieron de risas y ternuras, se cuajaron las narices, se mezclaron las manos, cual si fueran una sola carne. Una música esencial cubrió los cuerpos y, al compás de la lluvia, se fundieron el uno en el otro y viceversa. Los deseos habían concluido, y un aura de éxtasis los empapó a los dos. La lluvia cayó a cántaros y los corazones a latir juntos. Los segundos, los minutos, las horas habían desaparecido.

La música esencial y su torrente embriagador los cubrió con sus alas. ¡Y bailaron bajo la lluvia!

La vida tiene tantas cosas hermosas. Incluso, bailar bajo la lluvia, no es otra cosa que una celebración. ‘Bailar bajo la lluvia’ significa que el hombre no sólo es matemática, ni sólo lógica. ‘Bailar bajo la lluvia’ significa que el ser humano es música, fiesta, poesía, regocijo. ¡La expresión más grata ante la existencia es celebrarla por el hecho de existir!

Tere Catalano
Maestra normal superior escuela normal...
Escrito por Tere Catalano
el 16/05/2013

Hola Cristiane ahora comprendí lo que querias hacer. Bueno te adjunto un cuento corto de Antony de Mello:

NUESTROS ENEMIGOS NO SON LOS QUE NOS ODIAN, SINO AQUELLOS QUE NOSOTROS ODIAMOS.

Un ex convicto de un campo de concentración nazy fue a visitar a un amigo que habia compartido con el tan penosa experiencia

¿Has olvidado ya a los nazis? Le preguntó a su amigo. " si dijo este". " Pues yo no sigo odiándolos con toda mi alma". Su amigo le dijo apaciblemente: " Entonces aún siguen teniéndote prisionero"-

Silvia Villavicencio Paredes
Administracion de empresas isca
Escrito por Silvia Villavicencio Paredes
el 16/05/2013

GRACIAS CHRISTIANE.. POR INVITARME

A TU LINDO DEBATE.. SUERTE Y

BENDICIONES... UN ENCANTO TODOS

LOS CUENTOS.. CORTOS Y BONITOS..



Silvia Villavicencio Paredes
Administracion de empresas isca
Escrito por Silvia Villavicencio Paredes
el 16/05/2013

Gisel Gonzalez
Tecnologo en admon agropecuaria centr...
Escrito por Gisel Gonzalez
el 16/05/2013

Aprovechar una situacion desfavorable

Cuenta esta historia que un joven de la ciudad se fué al campo y le compró un burro a un viejo campesino, por $ 100.

El campesino acordó entregarle el animal al día siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo:

- Lo siento hijo, pero tengo malas noticias... El burro murió.

- Bueno, entonces devuélvame mi dinero...
- No puedo, ya lo he gastado…
- Bien... Da igual, entrégueme el burro...

- Y ¿Para qué?... ¿Qué va a hacer con él?
- Lo voy a rifar.

- ¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto?

- Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto.

Un mes después de este suceso, se volvieron a encontrar el viejo vendedor y el joven comprador.

-Que pasó con el Burro?

- Lo rifé, vendí 500 rifas a $ 2. - y gané $998.-
- ¿Y nadie se quejó?

- Sólo el ganador... Pero a él le devolví sus $ 2.


Gisel Gonzalez
Tecnologo en admon agropecuaria centr...
Escrito por Gisel Gonzalez
el 16/05/2013

El Circulo del Odio

Un importante empresario estaba enojado y regañó al director de uno de sus negocios. El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado porque había un abundante almuerzo en la mesa. La señora gritó a la empleada, que rompió un plato y le dio una patada al perro porque la hizo tropezar. El animal salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por allí. Cuando ella fue a la farmacia para hacerse una curación, gritó al farmacéutico porque le dolió la aplicación de la vacuna. Este hombre llegó a su casa y le gritó a su madre porque la comidano era de su agrado.

La señora, manantial de amor y perdón, le acarició la cabeza mientras le decía: “Hijo querido, te prometo que mañana haré tu comida favorita. Trabajas mucho, estás cansado y hoy precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas para que puedas descansar en paz. Mañana te sentirás mejor”. Lo bendijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos.

En ese momento se interrumpió el círculo del odio, al chocar con la tolerancia, la dulzura, el perdón y el amor.

Gisel Gonzalez
Tecnologo en admon agropecuaria centr...
Escrito por Gisel Gonzalez
el 16/05/2013

Chistiane, es un debate genial,los cuentos cortos a todos nos facinan pues se leen en un dos x tres, algunos dejan moralejas, otros son para nuestra entretencion. Saludos para todos.

Yolma Lopez
cuarto año de derecho procesal univer...
Escrito por Yolma Lopez
el 16/05/2013

GRACIAS LAURITA POR LA INVITACIÓN.... AQUI ESTOY OTRA VEZJ AJAJAJAJA


Había una vez, una alegre y despreocupada cigarra, a la que le encantaba pasar el verano cantando, sin pensar en nada más. En el lado contrario, se encontraba su vecina, una trabajadora hormiga, que tan solo vivía para trabajar y recolectar comida.


Cansada de ver a la hormiga trabajar, la cigarra le dijo:


-Querida hormiguita ¿Por qué trabajas sin descansar un momento? Siéntate conmigo un rato y disfruta del verano.


-Cigarra imprudente, más te valdría dejar tu pereza a un lado y empezar a acumular comida para el largo invierno que se avecina.


Una advertencia, que la cigarra se tomó a broma y a la que no hizo el menor caso.


Cuando el invierno, hizo acto de presencia, la cigarra se encontró con que nada había previsto para calentarse, ni alimentarse durante esta gélida estación. Muerta de hambre y de frío, recordó a aquella pequeña hormiguita, que siempre pasaba por su casa, cargada de comida, a la que decidió pedir ayuda, para aliviar su penosa situación.


-Pequeña hormiguita, tu que tanta comida tienes guardada desde el verano ¿Podrías darme algo para que mi estómago deje de rugir?


-Me gustaría ayudarte cigarra, pero ¿No te reías de mí, mientras trabajaba en el verano? ¿Qué te impedía imitarme?


- Cantar y disfrutar del verano.


-Pues en lugar de hacer tanto el vago, mejor te hubiera valido dedicar un poco de tu tiempo a guardar para el invierno.


Tras decir estas palabras, cerró la puerta de un portazo, dejando a la cigarra, lamentándose por su mala conducta

NO ME ECHAN NI A LA DE TRES JAJAJAJAJ.

Yolma Lopez
cuarto año de derecho procesal univer...
Escrito por Yolma Lopez
el 16/05/2013
Yolma Lopez
cuarto año de derecho procesal univer...
Escrito por Yolma Lopez
el 16/05/2013

Yolma Lopez
cuarto año de derecho procesal univer...
Escrito por Yolma Lopez
el 16/05/2013

Elisab
Escrito por Elisab
el 16/05/2013

Gracias. Christiane un excelente debate. Gracias por la invitación.

Ivonne Juárez
Nutricion san carlos
Escrito por Ivonne Juárez
el 16/05/2013


Ivonne Juárez
Nutricion san carlos
Escrito por Ivonne Juárez
el 16/05/2013

Vanybel Mar
Experto: interpretación teatral
Escrito por Vanybel Mar
el 16/05/2013

Lindo debate, gracias por tu invitación.


SANA NOS VISITA


Sana es un niño que nació en un planeta muy lejano, vecino del señor Sol.

Curioso y aventurero, decidió visitar a los niños terrícolas, para conocerlos y jugar con ellos.

Como es muy afectuoso y obediente, sus padres le permitieron viajar y le construyeron una nave sencilla.

Primero recorrió la ciudad, observando a la gente y su ropa, a los automóviles, a los árboles y a los edificios. Todo lo sorprendía, pero ante tanto colorido tuvo la agradable sensación, de estar paseando por el arco iris.

Luego buscó un lugar apropiado para descender y dejar su nave. Llegó a una plaza y escondido detrás de una arboleda, espió a los chiquillos que jugaban con elementos que le eran desconocidos. Algunos perseguían una esfera, a la cual le propinaban bruscos golpes con los pies. Otros montados en aparatos con ruedas y asiento, recorrían los senderos cuidando no pisar las flores.

Sana tenía temor que al verlo, los nenes se asustaran o no le permitieran compartir los juegos, ya que él no es igual a ellos, aunque es un niño como ellos.

Suspiró, contó hasta tres y silbando se fue acercando al grupo.

El primero que lo vio, sorprendido preguntó:- ¿Y ese. Quién es?-

Lo miraron con el rabillo del ojo. No lo rechazaron y enseguida lo rodearon haciéndole muchas preguntas; - ¿De donde vienes? , - ¿A quien buscas? - , - ¿Cuál es tu nombre?-

Ya más tranquilo, Sana intentaba contestar a todos para no ofender a nadie.

Los peques no lo podían creer y estaban encantados con el visitante.

-Vamos a los juegos- propuso una nena con pecas.

Lo mantuvieron toda la tarde de aquí para allá, subiendo y bajando, corriendo y saltando, hasta que Sana se sentó y exclamó:- no puedo jugar más. Estoy muy cansado.-

Los niños en su afán por ayudarlo en todo, no se habían dado cuenta que estaban fatigados y también se sentaron.

- ¿Qué te parecieron nuestros juegos? - quiso saber la misma nena con pecas.

- Me gustaron mucho, son muy lindos. - Les cuento que la hamaca me provocó cosquillas en la pancita y al tobogán me subí muy confiado, pero al ir deslizándome tan rápido pensé que me rompería la nariz contra la arena.-

La risa ensordecedora de todos, sobresaltó a las palomas, que de inmediato echaron a volar.

La visita de Sana, logro que este día fuese especial y los nenes le aseguraron que siempre serian amigos.

Muy emocionado y en agradecimiento a tanto cariño recibido, Sana les prometió que volvería para llevarlos a dar una vuelta por su planeta.

Y así se despidió con un ¡Hasta pronto mis amigos!


Autora: Maria Consuelo Alvarez.