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Cuento

Fredd
Diploma instituto popular veracruzano...
Escrito por Fredd Ariza
el 17/03/2008

Hay una la historia que me conto un día un trotamundos:

En un pueblo, alejado de las grandes ciudades y separado por muchos años de nuestra época; se decía que viva en él un virtuoso caballero, armadura plateada, espada afilada, cristiano de fe gigantesca-sabio como los viejos cedros de su comarca.

El intachable sujeto se paseaba por el pueblo, respetado por hombres y caballos. En la lluvia su cuerpo no cubría y en el sol los ojos no fruncían. Su gallarda figura desvanecía como esculturas de arena a las más hermosas mujeres del lugar.

Un día aquel caballero de la orden muerta, tomo su caballo desde muy temprano, a la pesca al rio fue-un cuerpo hermoso de una dama elegante, de envenantes ojos y blondos risos- el caballero no era el mismo, veía la figura le deseaba con locura.

Logro amar a la mujer y ser amado por ella. Tiro la espada en el campo y la armadura al lago, libero su alma de prejuicios y aun más sabio se hizo.

Tragedias pasan y llegan, la muerte a un hombre le cayó y el único rastro el asesino una espada de acero fino, afilada con pasión, y en la empuñadura la inscripción del caballero sabio-el era inocente pero las pruebas a juicio lo llevaron.

En una popular asamblea, rodeado de críticos ojos y viperinas lenguas, y a merced de una confabulante junta de juicio y un juez corrupto, que junto al acecino pelaban su muerte...

Para no dar píen a pensamientos de injusticia el juicio con falsa ley fue llevado, el juez dijo al caballero:

juez-hombre intachable, cristiano conocido, buen vecino, pero esta ruin acción tiene un castigo, la muerte de un ser humano, mas dejaremos en manos de dios tu destino-en dos papeletas pondremos tu vida- una dirá inocente la otra culpable, tomaras una y la que escojas será tu destino.

El caballero sabia de la confabulación y de la trampa, las papeletas, ambas solo culpable marcaban

se acerco a ella y una tomo y sin leer y o mostrarla a su boca se llevo, masco y trago, y publico y el juez desconcertados preguntaban, ¿Qué has hecho, ahora como sabremos si eres inocente o culpable?

Muy sencillo contesto el caballero, solo den vuelta a la hoja que ha quedado y después de leerla sabrán que la que me comí decía lo contrario

aquel caballero con su amada volvió, de su injusta pena fue liberado...


Carlos Figueroa
Ingeniero electronico demasiadas oregu...
Escrito por Carlos Figueroa
el 19/03/2008

Estimado Luis: La moraleja es ,que no debes ser demasiado virtuoso y que no debes tirar tu espada en cualquier parte.

Te envio un abrazo.

Fredd Ariza
Diploma instituto popular veracruzano...
Escrito por Fredd Ariza
el 19/03/2008

JAJAJA, es cierto debemos ser cuidadosos con la espada y donde la olvidamos o tiramos...

tanto la moraleja, seria para mí que en el camino a la verdad lo único que necesitamos son dos cosas una el conocimiento de nuestro entorno y nosotros mismos, y dos el cuarto poder, el poder popular.