En este grupo En todos

Grupo de Sucesos económicos. Análisis e interpretación



Crisis económica: causas, evolución y consecuencias

Rafael
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 30/05/2010

A Juan Pedro le parece bien que abra este debate, por ser la Agricultura una piedra angular del proceso económico y poder verse afectada por la crisis generalizada que padecemos.

El post, o los posts que vienen a continuación (era muy largo y no sé si cabrá en uno), son una vulgar recuperación de lo que ya opiné en su momento en el foro de historia. El único mérito que creo que tiene es haber sido escrito allá por septiembre de 2008, cuando se sabía muy poco de lo que se nos venía encima. Lo que más orgulloso me tiene de lo que leeréis, es que aun no se sabía lo del sinvergüenza de Madoff. Y también me ha impresionado, al releerlo para colgarlo aquí, que hayan pasado dos años y que sea completamente válido.

Las crisis económicas serias tienen una causa, una evolución, unas consecuencias y un resultado final, muchos años después.

A mí me gusta compararlas con las erupciones volcánicas: el momento de la erupción es una simple consecuencia de algo larvado que se venía moviendo “subterráneamente”. La erupción en sí no significa ni produce nada, salvo un ruido aterrador y un pánico colectivo. Los ríos de lava y las nubes de ceniza son las que realmente destruyen todo a su paso y pueden ser muy posteriores a la erupción. Finalmente, cuando lava y cenizas se enfrían y solidifican producen una de las tierras más fértiles que se conocen.

En los posts que siguen, por las razones expuestas, sólo hablo de las causas. La evolución, que creo que es la que estamos sufriendo ahora, y los resultados futuros, serán los verdaderos elementos del debate, sin perjuicio, obviamente de que se pueda debatir todo lo que se quiera sobre las propias causas.

El post decía lo siguiente:


Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 30/05/2010

No pretendo insultar a nadie al recordar conceptos de colegial; sino reconocer que esto es un foro de historia y que, salvo algunas personas cuya profesión es la economía o las finanzas, la gran mayoría son profanos de este tema. Tampoco pretendo dictar una clase magistral, sino aportar mi punto de vista, ciertamente heterodoxo.

Parto de de la base de que no me creo prácticamente nada de lo que leo ni de lo que les escucho a los técnicos o a los políticos. Yo “sigo el dinero”, nada más. Y lo que quiere el dinero, y lo que hace, y lo que rinde; tanto a los que lo aportan como a los que lo recogen para ser invertido o prestado. Nada más. Además, soy un convencido de que se nos oculta mucho más de lo que trasciende.

La línea más cercana que he encontrado a mi propio pensamiento, que me propongo explicar, es la de Forges, con su secuencia de chistes sobre la crisis. Y ese señor sabe mucho y sabe explicarlo. Os aseguro que por ahí van los tiros. Pero, en fin, trataré de ser medianamente profesional en la explicación de mi óptica sobre la crisis, que para mí es esencialmente una crisis (irrecuperable) de la ética y la moral profesional.

Sabemos que es pedante y estúpido a la vez comentar a toro pasado. Pero no es mi caso: cientos de miles de profanos sabían que el tema era insostenible; que no era posible que una vivienda valiera eso; que no era posible que el sector llevara doce años creciendo; que no era posible que la Bolsa tuviera subidas imparables desde 2002. Pero, claro, eran profanos y doctores tenía la Iglesia. Y callaban; callábamos. Uno de esos doctores, Luis Ángel Rojo, artífice de la solidez que hasta ahora vienen probando nuestros Bancos, dijo hace unos días que se veía venir; pero que se había equivocado mucho en los plazos, porque él creía que se iba a producir mucho antes. Suscribo absolutamente sus palabras y trato de explicar por qué.


1. - LOS ELEMENTOS PROTAGONISTAS


Los ciclos del ahorro.

La Banque National de Paris (BNP) nos “desasnó” a una serie de “ingénieurs d´affaires” que en 1991 trabajábamos en su banco de inversión, sobre los ciclos básicos del ahorro (dinero excedente). Ya sabéis cómo son los franceses: habían recogido datos minuciosos desde que existían estadísticas (+-1870), e hicieron con ellos unas curvitas pasmosas, terroríficas y maravillosas, probando la duración y la secuencia de cuatro ciclos básicos y cómo se heredaban unos a otros : el de la bolsa, el inmobiliario, el de las materias primas y el de los activos monetarios. Aquellas curvas entrelazadas, solapadas sólo muy parcialmente, casi tangencialmente, parecían puro ballet; un pas à quatre o, para ser más gráfico, componían un dibujo muy similar al de los aros olímpicos. Antes de empezar el declive de la bolsa, empezaba la subida de las materias primas, y así sucesivamente (no quiero dar datos sobre la secuencia histórica, porque sería caótico que alguien sacara conclusiones). Os puedo asegurar que impresionaba. Parecía que tenías la varita mágica.

Después nos hacían reflexionar, para terminar deduciendo que todo eso era consecuencia del ahorro.


El ahorro

Si nos fijamos bien, casi podría decirse que en economía, sin ahorro, no se mueve nada. Si tú gastas en necesidades básicas ancestrales de la humanidad (techo, alimentación y vestido) exactamente lo que tienes (hoy lo que ganas ; en la prehistoria tus propias habilidades ), no puedes adquirir algo no imprescindible (la nevera o la lavadora, aunque hoy nos parezca mentira) y mucho menos renovarlo. En definitiva lo único que haces es consumir lo que ganas , contribuyendo con ello, únicamente, al sostenimiento de todo lo creado para facilitar ese consumo (satisfacción de la demanda).

(Haré aquí una transgresión del hilo reflexivo, para decir que es enormemente discutible que lo que hoy llamamos consumo en los países del primer mundo, no sea en su ochenta por ciento “incineración” del ahorro en bienes no imprescindibles. Pero esta “incineración” al menos es voluntaria y propia)..

Sea como fuere, lo que nos sobra después del consumo se llama ahorro. Y empieza el drama: porque todos queremos que crezca y entonces invertimos . ¡Ay, como se acordará alguno hoy del bendito colchón de la abuela!


La inversión

Una cosa es la inversión del ahorro para lucrarnos cada vez más y otra muy distinta, la inversión para sostener y actualizar nuestras empresas, negocios y status familiar.

Es muy importante la distinción porque en el primer caso se pretende agrandar algo improductivo “per se” , (colchón de la abuela) solo para salvar y, de paso avanzar, en el poder adquisitivo actual de ese ahorro.

En el segundo caso, se trata de mantener y actualizar la estructura propia para seguir produciendo en condiciones de competencia de cualquier tipo y, si se puede, crecer.

Por otra parte, la distinción afecta a la jerga común de los mortales, porque sólo se invierte lo que te sobra, o sea, el ahorro propio; sin embargo, en el segundo caso, se puede invertir con dinero ajeno; o sea pidiendo créditos para inversión a las entidades financieras.


El crédito. La Banca.

De toda la vida, mucho más allá de lo que la historia registra, existe el préstamo y, de aceptar que el que presta es banquero, existe la banca.

En sus orígenes se prestaba a terceros los bienes propios (excedentes) del que prestaba y con ello se hacía negocio, exigiendo la devolución con ganancias y asumiendo el riesgo.

Pero ya desde los asirios y, sobre todo, desde los fenicios, los “banqueros” se hacían con unos depósitos de gente que quería que le custodiaran ciertos bienes. Casi desde el primer momento, esos depósitos se consideraron “fungibles”, si se trataba de bienes que podían ser devueltos a sus depositantes en bienes equivalentes, pero no necesariamente los mismos que habían depositado (si habías depositado monedas, te devolvían monedas; pero no necesariamente las mismas que habías depositado). De esta forma, los prestamistas empiezan a prestar bienes que no son suyos, sino que tienen en depósito.

Este es exactamente el concepto de “banco”. Prestar lo que depositan otros, sin arriesgar en principio patrimonio propio. Aparte de eso, diferentes regulaciones modernas exigen, por un lado, que el patrimonio propio de un banco esté a buen recaudo, invertido en bienes de una seguridad prácticamente total (al principio esos bienes eran edificios y activos bien tangibles); por otro, que no se pueda prestar la totalidad de los bienes depositados , sino sólo parte de ellos, para poder responder siempre a una exigencia de devolución por parte de los depositantes, en una proporción razonable.

Por otro lado, la banca termina dividiéndose en dos grandes bloques: la llamada banca comercial que se nutre de los depósitos de millones de depositantes, la enorme mayoría de las veces pequeños (hay bancos españoles que tienen a gala captar los ahorros de viejecitos de pueblo, que sólo exigen custodia y seguridad) y la llamada banca de inversión que se nutre de grandes fondos de inversión , que a su vez captan los auténticos y enormes excedentes de ahorro (planes de pensiones; jubilaciones; seguros; fondos de seguridad social; y, sobre todo, grandes patrimonios de gente muy rica).

La banca comercial, por regla general y, sobre todo hasta hace unos años, prestaba los depósitos de todos nosotros (cuentas corrientes; a plazo; etc. ) a empresas verdaderamente productivas, para ayudarlas a desarrollar su día a día . Es decir, les cubría mediante préstamos sus necesidades de tesorería (de dinero) cuando, por ejemplo, primero se paga y luego se cobra (cosa que ocurre en millones de empresas); es decir, les adelantaban el dinero para que pagaran a sus proveedores y lo recuperaban cuando las empresas cobraban de sus clientes (siempre pensando que las empresas cobran más de lo que pagan, o sea, venden más que compran, porque se supone que hay un beneficio). Además, también da préstamos “personales” a personas físicas, como nosotros, con el mismo concepto. El rey de esos préstamos “personales” no se llama “personal”, sino “hipotecario” para la compra de tu propia vivienda.

Por el contrario, la banca de inversión presta a lo bestia, o emplea esos enormes fondos de inversión que ella misma crea, en proyectos monumentales, de una cuantía sideral. Además, no es ya que preste , sino que directamente invierte como socio en esos proyectos. Por ejemplo, en la creación o en el desarrollo a lo bestia de una empresa de internet ( ¿Os acordáis de las monstruosidades del Sr. Villalonga con Terra y compañeros mártires?). Por tanto, os sonarán términos como “capital riesgo”, “capital desarrollo”, etc. A título anecdótico os comentaré que hay alguna “ley de oro de la banca de inversión” que dice que de cada diez inversiones en capital riesgo fracasan nueve; pero con la que triunfa se pagan los nueve fracasos.


La globalización

Hace 30 o 40 años tanto el ahorro como la custodia del mismo y su aplicación a inversiones personales y empresariales, se solían reducir a territorios propios o nacionales. Eran excepcionales los transvases hacia otros países y otras monedas, y casi todo el mundo era reacio a incursionar en productos desconocidos cuyo control cercano se escapaba.

Esa mentalidad comenzó a modificarse a través de las primeras multinacionales y en sectores muy específicos, como el petrolífero, el de las grandes “traidings” cerealeras, las multinacionales de la distribución, etc.


La valoración de las expectativas

Hace el mismo tiempo, prácticamente todas las legislaciones mercantiles exigían una valoración de las empresas basada en su valor patrimonial estricto (sus fondos propios) y, como mucho, admitían ciertas plusvalías basadas en el valor de mercado de sus activos más tangibles (edificios, terrenos, naves, etc.).

Una vez más fue Francia la que más resistió el célebre invento americano de la valoración de la rentabilidad futura del negocio , al principio tan sólo basada en un prudentísimo valor actual de los rendimientos esperados , y posteriormente desmadrada por miles de inventos diferentes, entre los que el EVA (economic value added o valor económico) se lleva la palma.

Tras ello, llegaron los célebres “derivados” donde ya todo valía para conceder valores de futuro, al alza o a la baja, hasta a unas vulgares bragas o calzoncillos. La única condición era que alguien se tragara el valor y apostara por él.


La valoración de la gestión

Uno de los elementos más modernos de entre todos los enumerados anteriormente es la valoración de la gestión y de los conocimientos profesionales.

Desde las “subastas” de “números uno” de promociones de estudiantes en las grandes universidades, pasando por selecciones basadas en los “head hunters”, que tienen auténticas cuadras de caballos, y terminando por el establecimiento de bonus mareantes y de “stock options” que pueden multiplicar por diez de golpe un sueldo anual, ya suficientemente engordado. No importa qué tipo de profesional seas: si estás en la “cuadra” de un head hunter de prestigio, terminas mandando aunque seas el mayor inepto de la historia.

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 30/05/2010

2. - EL COCKTAIL MOLOTOF

Todos los elementos enumerados, no tienen nada de malo vistos individualmente. ¿Cuándo se convierten en perversos una serie de elementos que analizados individualmente son buenos “per se”?

Para empezar, habría que decir que esta crisis tan sólo es diferente de otras muchísimas que ha tenido la historia de la humanidad desde su origen, por su volumen y por sus consecuencias. Como pretendo mostrar, es el vivo ejemplo de que la avaricia rompe el saco, con una particularidad: jamás hubo un saco tan grande; jamás hubo sólo un saco; y jamás hubo tanta avaricia y tanta inmoralidad, aparte de la mayor incompetencia profesional que conoce la historia. Eso es lo que considero que no va a cambiar.

Tratando de resumir muchísimo la secuencia gestora de la crisis, sería más o menos así:

1. Excedentes enormes de dinero (ahorro masivo) buscan rentabilidades cada vez más alta.

2. Se crean fondos y productos financieros que ofrecen esa rentabilidad

3. Esos grandes fondos tienen por fuerza que invertirse o prestarse de forma que se obtenga una rentabilidad aun superior, para, tras quedarse con un alto beneficio, poder retribuir el ahorro que nutre esos fondos y productos.

4. “A un panal de rica miel”…. Quiere decirse que la golosina era de tal naturaleza, que muchas otras fuentes de captación de ahorro tradicional (los depósitos de bancos comerciales), terminaron invertidas en esos préstamos y productos espurios, en vez de aplicados a préstamos ordinarios para la evolución de las empresas y los particulares.

5. El pastel crece y crece y crece hasta que la bola se hace incontrolable. En Argentina hay un concepto financiero, el de la bicicleta, demostrativo de que cuando se entra en esa espiral, la única forma de no caerse es seguir pedaleando en el mismo sentido.

6. Tenemos, a todo ello, un nuevo componente: la necesidad de “engorde” permanente de toda esa falacia para que los gestores de todo ello cobren sustanciosos bonus y stocks options (“ande yo caliente”….). La inmoralidad es de tal naturaleza que hasta sistemas de valoración de empresas sacados de la nada (el concepto de “valor económico”, por ejemplo, que tiene muchas variantes, pero cuyo rey es el EVA), declaran olímpicamente que son los más idóneos para valorar la gestión .

7. Un buen día, alguien lo suficientemente estúpido como para tener algo de ética y ocupar un altísimo cargo federal en EEUU, decide que hay que dejar caer la bicicleta, “caiga quien caiga”, y sin saber (o sabiendo) la dimensión de lo que va a ser “incinerado”, tirado directamente a la basura, por no valer absolutamente nada. Tampoco se sabe (o también se sabe) qué naturaleza tienen los propietarios finales de todo ese dinero que va a ir a la hoguera.


3. - LAS CONSECUENCIAS

Cuando se toma la decisión (porque no tengáis la menor duda de que es mucho más lo que ignoramos que lo que sabemos; pero eso lo decide alguien y se tienen previstas las consecuencias), ya habían ocurrido cosas significativas:


Los listos y “la gilada

Alrededor del verano de 2007, tanto el mercado inmobiliario como la bolsa habían dado ya señales evidentes de agotamiento del ciclo “natural” y los expertos empezaban a tomar posiciones masivamente en otros “componentes de los ciclos”; básicamente materias primas (donde se incluyen los cereales, los metales preciosos y el petróleo) y los activos monetarios (apostando a favor del dólar contra otras monedas y muy particularmente contra el euro). Se iniciaban otros ciclos ascendentes, sustitutivos de los descendentes.

Cuando esto pasa, ocurren indefectiblemente las siguientes cosas:

1. Los más listos venden (o se pasan a los nuevos “valores de ciclo”) bastante antes de que haya señales de alarma. Se llama “dejar que el último duro lo ganen otros”.

2. Los menos listos de los listos, esperan las señales claras de alarma (la bolsa bajó un 10% entre marzo y abril de 2007 y ya nadie se acuerda) y cuando están seguros inician una maniobra de salida que yo personalmente llevaría al código penal: como ya han perdido algo y tienen dificultades para salirse, impulsan la bolsa al alza con la única intención de que “la gilada” entre masivamente comprando (a ellos claro, los otros ya se fueron).

3. La “gilada” compra masivamente y la bolsa sigue subiendo (julio-diciembre de 2007). Los menos listos de los listos consiguieron “transvasar el marrón” y salir de rositas.

4. Llega enero, todo cae, y la “gilada” se queda agarrada de la brocha mientras otros se llevan la escalera. (Esto ocurre también en el 90% de las salidas a Bolsa de nuevas empresas, auténticas estafas legales, donde los aseguradores de la salida, hacen exactamente lo mismo con el pequeño inversor, tan pronto vence el plazo obligatorio de tener que quedarse).

¿Qué es la “gilada”? Todos nosotros. Todos los hombres de la calle. Todos los profanos. El término es argentino y su traducción al castellano vendría a ser “los idiotas” o “gil y pollas” (la separación entre gil y pollas es intencional. Soy un convencido de que los “giles” es un invento castellano que cayó en desuso cuando, rizando el rizo, le añadimos el “apósito” final).

Esto de la gilada viene a cuento de una anécdota personal mía, que me ocurrió en Buenos Aires. El banco donde yo trabajaba tenía tomada una posición muy fuerte, muy delicada, en unos valores determinados y llamé a un agente de bolsa muy amigo para pedirle consejo sobre qué hacer. Tendré grabada su frase toda mi vida, por múltiples razones, dicha en porteño puro: “vendé porque recién la gilada entró en la Bolsa”. Quiso decir que vendiera, porque todos los pequeños ahorristas inexpertos, al olorcillo de las subidas, estaba “tomando” la Bolsa, mientras los demás nos íbamos, dejándolos colgados.


Lo irrecuperable

Acabamos de hablar de un cambio de ciclo, y del hecho de que multitud de expertos evadieron el problema reconociendo los síntomas del cambio de ciclo.

Pero en esta ocasión el tema no era tan simple:

1. Jamás un ciclo alcista había sido tan largo (casi diez años) ni había coincidido con otro ciclo casi todo el tiempo (ciclos inmobiliario y de Bolsa, juntos).

2. Jamás había habido un pastel (ahorro masivo) de tal magnitud.

3. Jamás se había ofrecido una rentabilidad tan alta y tan fácil de obtener, al punto de hacer picar y salirse de sus verdaderas funciones a la mayor parte de la banca comercial.

4. Jamás había ocurrido que nadie supiera dónde estaba realmente su dinero (globalización)

5. Jamás había habido profesionales tan ineptos, tan avariciosos y tan inmorales.

Por tanto, ocurrió que la avaricia rompió el saco, siendo este saco único y enorme.

Quiere decir, básicamente dos cosas: que muchísimos expertos no consiguieron deshacer a tiempo sus inversiones (entre otras cosas porque los “invertidos” no pagaban); y que quienes lo consiguieron cambiándose de “valores de ciclo” tuvieron que deshacer sus nuevas inversiones porque tenían otras muchas exigencias que atender con ese dinero (de ahí la estrepitosa caída del petróleo y de los cereales. Lo único que sigue fuerte, y creo saber por qué, son los metales preciosos y el dólar).

En suma, lo perdido es irrecuperable y lo recuperado tiene por narices que aplicarse en tapar agujeros. Resultado = todo perdido.


¿Quiénes pierden?

He leído miles de cosas en este tema forero. Conociendo bien las ideologías imperantes, parece que sólo perderán los que no tienen nada, los inmigrantes, los parados, etc.

Ya anticipo que, efectivamente, pagarán en gran parte un pato que no les corresponde. Pero tengo, por primera vez, la enorme ilusión de que la gran parte de todos los avariciosos que buscaban una rentabilidad exorbitada por sus inversiones, las cuales fueron aplicadas por otros avariciosos, ineptos e inmorales, a operaciones imposibles, hayan perdido realmente una muy buena parte de sus ahorros. Lamentablemente, hay que incluir ahí a la “gilada”, aunque, con el tiempo (mucho tiempo) recuperará gran parte de lo perdido.

Pero una vez más el tema no es tan simple. Entre todos esos excedentes de ahorro que se han incinerado (no nos engañemos, es una quema de dinero fiduciario, que “autoregula” el mercado; porque sigue siendo cierto que el dinero tiene que responder a valores “reales”; cosa que ocurre cada tanto con estas “depuraciones”), había millones en fondos de jubilación y pensiones, y vete a saber si la propia seguridad social de muchos países (léase, por ejemplo, Argentina, que cuando la caga, resuelve sus problemas expropiando directamente a los particulares).

Quiere decir que de entre esas inversiones bien quemadas, hay millones que tienen por narices que retribuirse, que devolverse, por ser sus propietarios millones de pequeños ahorristas durante toda su vida que se están jugando, por culpa de otros, sus jubilaciones y sus pensiones.

Por tanto, un auténtico problema de fondo cuya dimensión se desconoce, es la cantidad mundial que por narices tiene que “reaparecer” como sea.

Espero que se entienda: si el problema fuera que los ahorros excedentes de millones de ricos y de especuladores se han aplicado a operaciones imposibles que no valían nada, quizás una buena decisión hubiera sido dejar caer todo el tinglado, y muy bien caído. Yo personalmente no aplaudo la gilipollez, ni la avaricia, ni la ineptitud, ni la inmoralidad. Pero es que el problema no es ese: es que, al olor de una rentabilidad ficticia, se han aplicado miles de millones de todo tipo de monedas cuyos propietarios finales era “pobre gente” (me encantaría que Imperfecto se preguntara por el destino de los fondos de la mutualidad de abogados; pareciéndome increíble incluir entre la “pobre gente” a los abogados). Eso es lo intolerable para las autoridades mundiales.

Como tiene que reaparecer y no aparece, lo primero que ocurre es que desaparece por completo el dinero de las entidades financieras que no estaba comprometido en esas operaciones, sino en las genuinas de préstamo y crédito a empresas y particulares. ¿Por qué? Tan simple que porque tiene que cubrir todos los agujeros que por narices se tienen que taponar. Prioridad absoluta.

Ese es exactamente el dinero que las autoridades de cualquier país tiene que ofrecer a la banca a través de los planes de salvamento (espero que cobrando todo lo que pueda, contra lo que piensa mucha gente). Y lo tiene que hacer por cojones, para intentar que la banca no tenga que utilizar para ello unos fondos destinados a mantener la actividad económica diaria. Con todo y con eso, ya veremos; porque la avaricia no tiene fin, y ya veremos si todavía no utilizan ese dinero público en revertir situaciones patrimoniales propias, en vez de aplicarlo a la financiación de empresas y particulares.

En conclusión, es cierto que pagan el pato empresas, particulares y, en consecuencia, parados, inmigrantes, etc. Pero no por lo que se dice; sino porque desconocemos que la cagada ha sido de tal naturaleza, que los bancos tienen que utilizar el dinero destinado a ellos a mantener unos fondos propiedad de jubilados y pensionistas (y miles de otros particulares que también están en Babia), y su rentabilidad, por haberlos quemado en la misma pira que los de millones de especuladores, y de gente muy rica sin más (que tampoco hay que hacer sangre).


¿Qué va a pasar?

Reconociendo el desastre y desconociendo la magnitud de todo (a mi juicio peor de lo que todos suponemos), mantengo mi esperanza en varias cosas:

1. Que salvo estos fondos que hay que reponer por narices, se van a quemar de verdad miles de millones de dinero que está perfectamente quemado.

2. Que esta crisis termina definitivamente con la “era de las finanzas”, en la que el dinero ha cobrado valor por sí mismo con les resultados que están a la vista. No consigo entender cómo la gente es tan estúpida: lo que no vale nada, o lo que vale la mitad de lo que dicen, es cierto que no vale nada. La vivienda, por ejemplo, ha valido lo que ha valido, sin valerlo, por la simple razón de que cuando hay todo el plazo del mundo para pagar una hipoteca y un interés de risa, el precio se dispara. Eso es perverso. La única realidad del tema (utópica, ya lo sé) es que se tenga todo el plazo del mundo y el interés más bajo del mundo, y que el bien mantenga su valor real. Se me puede decir que miles de personas están diciendo “que me quiten lo bailado”; pero ese “listo” va a estar 30 años viendo cómo el precio de su vivienda no sube. Si es la suya, vale; si ha sido una “inversión”, dudo mucho del acierto de la misma.

3. Que la reacción oficial, en mi opinión, va a ser tremenda y muy buena. Creo que prohibirán cientos de productos financieros distorsionantes, obligando a las entidades financieras a aplicar los depósitos en actividades empresariales, profesionales y de particulares auténticamente productivas.

4. Que no nos engañemos. Han quemado un dinero que sobraba. En mi opinión, más o menos desde hace quince años, con el 20% del dinero quemado, que era lo que representaba el 100% del ahorro en esa fecha, se ha hecho el 100% del dinero que acaba de ser incinerado en esta crisis. En suma, se ha perdido muy lamentablemente un 10% del ahorro de 1993 (por aquello de que ese 20% de entonces es un 10% de hoy –estoy haciendo las cuentas del Gran Capitán-).

5. Que todo lo mal que lo están pasando las PYMES por la carencia de financiación, lo van a pasar bien a futuro, si no caen ahora. Ese es el auténtico problema: que a una PYME productiva que tiene que pagar a sus proveedores antes de cobrar de sus clientes, y que está poco capitalizada (o sea, el 90%), le falta el crédito un mes y quiebra. Pero soy un convencido de que estarán bien a futuro porque se descubrirá que no hay dinero mejor empleado que el que financia una actividad de PYME productiva y luchadora. No es de recibo que, en España, en el siglo XXI, no haya un solo producto financiero a largo plazo que impulse su desarrollo (y este sería un gran debate para un foro de finanzas). Además ¿Sabéis por qué muchas PYMES están aguantando? Porque están siendo financiadas por sus propios proveedores (extendiendo los plazos de pago) y financiando a sus clientes (aplazando sus cobros), mientras la banca brilla por su ausencia. De juzgado de guardia.

6. Creo que el préstamo hipotecario volverá en breve; pero no la actividad promocional, que creo que se ha muerto por muchos años (por Dios, sobran cientos de miles de viviendas propiedad de especuladores baratos). Y volverá, porque se fomentará adquirir un parque de viviendas excedentes propiedad de especuladores, como única forma de reflotar, muy a futuro, la actividad inmobiliaria.

7. En consecuencia, creo que la actividad constructora va a estar muchos, muchos años, hundida.


¿Se repetirá?

Si nos referimos a los ciclos económicos “normales” (lo que me ensañaron en la BNP), no dudo ni un instante que se repetirán durante toda la eternidad. Siempre habrá ahorro que se fije un objetivo de rentabilidad y, logrado, cambie a otros productos que mantengan e incrementen el valor de ese ahorro. Seguiremos saltando de la Bolsa a los pisos, de los pisos a los metales preciosos, de éstos a los activos financieros, etc.

Pero lo que ha ocurrido en esta crisis excepcional creo que no se volverá a repetir jamás. Por una sencilla razón: Perón dijo una frase típica de dictador, que no le quita ni un átomo de razón: “todos los hombres son buenos; pero vigilados son mejores”. Tremenda ¿Verdad? Pues justo eso es lo que yo creo que va a ocurrir por parte de los Estados, sobre los productos financieros y los financieros a futuro. Y me parece de perlas.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 30/05/2010

¿Todo esto fue escrito en setiembre de 2008? Despues del verano empezaron a destaparse las estafas en USA. Antes aqui ya habia ocurrido una bien grande: la de forum filatelico y afinsa. Y por lo visto el tipo de estafa tenia la misma pinta:un asunto piramidal.
No se si alguien recuerda los tiempos del corralito en argentina. ¿Nadie penso que aqui podriamos vernos en la misma situacion? Alguien descarta esa posibilidad?
Hay una pelicula de gansters que empieza hablando de la bolsa y viene a decir que todas las familias americanas habian metido sus ahorros en bolsa y que poco despues estalla la crisis de 1929, vienen los gansters, la ley seca... Y sigue la peli... Yo tome ojo al dato porque acababa de comprar acciones de telefonica... Mi padre nunca soño en comprar acciones... Eran asuntos de gente importante y yo... Yo acababa de particicpar en bolsa y efectivamente gane dinero... Finales de los 90, en 2001 fue lo de las torres gemelas...
¿Sigues teniendo confianza en las pimes? ¿En que se puede confiar?

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 30/05/2010

En los ladrillos bien adquiridos (sin sobreprecio); en la tierra; en las PYMES bien asentadas, familiares y honestas; en los trabajadores; y en mi propio trabajo. En todo eso confío, que no es poco.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 30/05/2010

Quiza esto lo haya soñado:una persona va y compra un piso. Va al banco, va al notario, pide la hipoteca.... Vienen los papeles. En el notario el precio del piso no es el que se paga realmente, creo que es inferior al que esta pactado,que es el precio de mercado... ¿Son estos ladrillos bien adquiridos? ¿Por que el precio que se pone en la escritura no es el real? ¿O es que fue un sueño mio?

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 30/05/2010

No no es un sueño tuyo. Es la pesadilla de millones de adquirentes de pisos, que además aceptan a ciegas, como si salieran beneficiados por pagar menos impuestos, cuando el único que se beneficia (hipotéticamente) es el vendedor que te traslada el marrón; porque todo está en la plusvalía obtenida del piso, tanto en el impuesto de la renta como en la plusvalía municipal.
La economía sumergida en España es una extraña mezcla de salud y de enfermedad. Yo no creo en ella en absoluto. Pero cuando el Estado es injusto (en España y en los grandes paises cada vez menos), parece justificarse. Es propia del mal uso de los impuestos, de no sentirte retribuida de ninguna forma por lo que pagas, de sentir que tu dinero ha ido a parar a una cueva de ladrones.
Y no nos damos cuenta de que es un círculo vicioso que, eso sí, tiene que romper el Estado, no el contribuyente. Porque sin dinero el Estado no puede hacer lo que supuestamente debe hacer.
Por eso creo que, en términos generales, ya no se hace un mal uso de los impuestos, aunque a veces nos parezca, según la ideología de cada uno, que con algunas cosas se hace un uso estúpido de ellos (ministerio de igual da, donativos internacionales, etc.)

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 30/05/2010

Pero ya se que no fue un sueño, tristemente. Pero mi pregunta es si esos ladrillos estaban bien adquiridos. Es decir ¿Existen ladrillos bien adquiridos en españa? Tanto por exceso como por defecto de precio? ¿Hay alguien que lo sepa? Cual es el precio real de mercado?
Porque luego vienen las herencias. Y es el precio de mercado... O que precio es el que se fija para pagar los derechos de sucesion? Porque aqui si que hay tomate...

Juan Pedro Clemente
B.u.p. y c.o.u i.e.s. la rábida
Escrito por Juan Pedro Clemente
el 31/05/2010

Impresionante, Rafael. No tengo palabras. Y más teniendo en cuenta la fecha en que lo escribiste. No puedo más que manifestarte mi profundo agradecimiento por haber confiado en el grupo para este debate.

Igualmente mi agradecimiento para ti, María Teresa. Lo del ladrillo me gustaría decir algo pero os pido que me perdoneis porque quiero volver a leer lo que se ha escrito antes de opinar.

Muchas gracias a los dos.

Franck Puerta
Impetus creadores y el orden estableci...
Escrito por Franck Puerta
el 31/05/2010

Hola a todos , para mi el dinero es energia,y de muy buen manejo,por lo que estoy interesado en el tema,Juan Pedro gracias por la invitacion, saludos fp.

Gabriela Pastor
Tecnico -comerciante servico tecnico ...
Escrito por Gabriela Pastor
el 31/05/2010

The economist tiene el razon, Espana necesita cambiar el estilo de gobierno.... Https://globedia. Com/soy-nadie , es que el gobierno se occupa sobre fashion y las amigas....? Y este gobierno? Se dice que no se occupa sobre nada.... Y la gente , lo puedas ver... Muy honesto , que si?
Aqui la gente dejaron de valorar la tierra y se interesan sobre los coches, si no son los coches para uno mismo , pero utiles como lo hace renault el mundo andaria mejor...

Juan Pedro Clemente
B.u.p. y c.o.u i.e.s. la rábida
Escrito por Juan Pedro Clemente
el 31/05/2010

Sí, Rafael, creo recordar que el boom del dinero fiduciario comenzó con Nixon en 1971. Dos años despues, en 1973, estalló la crisis del petróleo. Respecto al ladrillo, yo he visto bancos que tasaban pisos muy por encima de su valor de mercado con la visión especulativa que apuntabas de que con el alza constante del precio de la vivienda, en poco tiempo esta alcanzaría el valor de lo prestado, al bajar el precio y ser de mayor cuantía lo debido que el precio de mercado, ahí te quedas que yo no pago. Imposible de recuperar la totalidad de lo prestado (con dinero ajeno, los bancos) y agujero al canto.

Hola, Grabiela y Franck. Un cordial saludo.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 31/05/2010

De todos los elementos que se consideran, ¿No sera la globalizacion lo que ha hecho que todo se escapara de las manos?
Vamos al banco y nos dicen tal o cual y agradecidisimos quedamos por la informacion y el consejo. Igual que vamos al super a comprar corriendo una comida rapida que ya viene preparada y nos creemos lo que dice la etiqueta.
Pero es nuestra salud y nuestro ahorro los que estan en manos ajenas,que no podemos controlar.
En tiempo de forum filatelico decias tal o cual cosa que no te parecia fiable. Respuesta, esto cotiza en USA, si aquello falla, se hunde todo. Y asi ha sido. ¿Por que no iba a hundirse?

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 31/05/2010

Gracias, Juan Pedro. Te aseguro que no hay trampas sobre la fecha de lo escrito, ni sobre el contenido, sin una sola coma modificada. Hay cientos de testigos amigos tuyos en el foro de historia, que fueron los que me pidieron la opinión, como hiciste tú ayer en el otro debate. El problema tonto es que "no me encuentro" en los fondos de emagister porque en ese momento giraba sobre el "nick" de Rafa o de Mixtli y me di de baja para resurgir en "grupos", bajo mi verdadera identidad. Reitero que me impresioné de ver que seguía siendo válido, y que ciertas "profecías" se materializaron, como lo de Madoff, etc.

Frank, coincido contigo en que el dinero es energía; pero entiendo que no es lo mismo calentar con él un horno de pan, que destinarlo a producir más dinero (hedge funds, etc.). Si se dedica a esto último el resultado es dar valor ficticio al propio dinero, y entiendo que de toda la vida (ya sé que algunos personajes de Forjes se reirán a mandíbula batiente) el dinero es un "pagaré" que debe responder a un valor real. Ya sé que hace tiempo que desapareció el Patrón Oro; pero eso no excluye que deba seguir respondiendo a valores que respaldan lo que dice el papelito.

Gabriela, mucho gusto en verte por aquí. Ya hemos coincidido en otros lugares y te sigo agradeciendo expresarte en castellano, que mejora día a día.

María Teresa, los gallegos habéis sido siempre inteligentísimos en cuestiones de dinero propio. No me hagas preguntas capciosas que tienes respondidas de antemano; y hacéis muy bien.

Finalmente, Juan Pedro: creo que esto puede dar para mucho si mezclamos nuestras experiencias y aparecen otros. Sólo piensa en cómo está evolucionando todo a partir de lo ya escrito.

Por ejemplo: ¿Qué debe la banca española en su conjunto tan sólo a entidades privadas extranjeras, y por qué? ¿Qué está pasando con los ingresos públicos "genuínos" (renta de sociedades y de particulares; IVA, etc. ) tras la debacle de los resultados contables de empresas y personas?

Apenas dos "picharrodicas" para analizar.

¿Quieres más?: ¿Cómo se aplicaron los miles de millones llovidos de Europa desde nuestra entrada en la UE hasta hoy?

Apenas empezamos el debate; pero no pierdas el rumbo del Grupo. Al final coincido contigo en la tremenda importancia del tema agrícola, y más ahora, que dominas totalmente. Apenas puedo servirte de complemento, emarcando económicamente "tu" problemática del sector primario, que por algo se llama primario.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 31/05/2010

Ya se que va con segundas porque para españa los emigrantes han mandado dinero a mansalva y no ha servido para nada. En los años 90 se ibana trabajar a andorra, a canarias, al pirineo como albañiles y ahora han tenido que volver a sus tierras para vivir con un paro y su trabajo en el campo,seguramente que explotados por paisanos suyos.
Nunca estos pueblos estuvieron mas muertos en todos los sentidos y tan bien alumbrados, alcantarillados,asfaltados... Hasta con tanatorios, que es lo que realmente se usa.

Juan Pedro Clemente
B.u.p. y c.o.u i.e.s. la rábida
Escrito por Juan Pedro Clemente
el 31/05/2010

Hola, Rafael:

La consecuencia de la PAC fue precisamente el euro. Piensa por un momento cómo funcionaría la política de subvenciones con distintas monedas suceptibles de ser devaluadas unas con respecto a otras en el momento de cobrar ¡Imposible! Se puede afirmar sin temor, que el euro es una consecuencua de la PAC (aunque habrá otros factores). Pero piensa, como tú bien has dicho en "los miles de millones llovidos de Europa".

De hecho, el paso previo a la reforma de la PAC (2003) fue poner en circulación el euro (2001).

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 31/05/2010

Juan Pedro, es completamente cierto. Una moneda no se improvisa. Se basa en fortalezas reales como la PAC. Y yo estuve seguro desde el momento en que vi escalar al Euro por encima de sus líneas de creación (+ 20%; 0; - 20%; o sea, paridad euro dolar con un posible + 20%, - 20% de desviación) de que a la larga se iba a producir un ataque "galáctico" a la nueva moneda porque era imposible que USA lo permitiera. Además, no nos engañemos: han sabido explotar perfectamente las debilidades de la moneda para atacarla, que no son otras que las corruptelas propias de los paises mediterraneos (Grecia, España y Portugal) que aplicaron mal e improductivamente los recursos recibidos. De ahí el tremendo cabreo Alemán.

María Teresa, no iba con segundas. Ni se me ocurre bromear con eso. Simplemente creo que siempre supísteis dominar las "reservas" (léelo como dinero "no circulante") para protegeros de las mil eventualidades que tienen estas situaciones.

Te noto muy escéptica sobre los logros visibles de los gallegos; pero los demás los vemos.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 31/05/2010

Que sepas que no me lei enteros los dos post del principio, pero en el primer parrafo del post anterior estoy tan de acuerdo contigo como que lo hubiera escrito yo misma de saber expresarme asi de bien.
Pero es que eso lo veia cualquiera. Eso de que USA no iba a permitir... Y las corruptelas... Pero la pregunta que yo me hago y que no hace falta que nadie responda es: ¿Por que gente competente ha dejado ir la cosa asi de lejos, cuando los de a pie ibamos como vicente a donde va la gente, porque no nos quedaba otro remedio?

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 31/05/2010

Pues porque era lo que a la politica economica USA le convenia. Hubieramos apoyado toda su (la del Bush y su tropa) estrategia en oriente medio y quiza habria repartido dividendos con nosotros... Pero salimos peleones y reivindicando romanticismos de alianzas de civilizaciones, con este ignorante,irresponsable... Que ahora toca poner el culo y que nos azoten.

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 31/05/2010

Bueno, la mala aplicación de los fondos, o de forma improductiva (no todo, claro), empezó desde el primer aporte europeo con Felipe, antes del euro y terminó, o explotó con este "mesias" que nos ha tocado.
No se salva nadie. Es un mal endémico español. Jamás hemos entendido que si tomamos dinero prestado es para aplicarlo de tal forma que agrandemos lo nuestro y encima podamos devolverlo.
Es tremendamente simple y tremendamente patético.