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Foro de Psicología



Como superar el racismo

Jose
Asturias, España
Escrito por Jose Lopez
el 15/06/2009

Hola mi nombre es Elias y tengo un problema que quisiera saber si podria solucionar. Pues bien yo soy Español siempre me he considerado mejor que las personas que no son de raza blanca. El caso es que he conocido a una chica mulata que es una persona increible y a la que yo quiero.
El problema de todo reside en que yo no acepto que mis hijos puedan salir de color moreno. La idea de que eso ocurra me da rechazo.
Me gustaria aceptar eso porque quiero a esa chica y esa no es una buena forma de pensar.
Pero no se si se puede luchar contra un gusto mio se que si es blanco no tendre ese problema.
El problema reside en que me importa el que diran y lo mas preocupante es que vea solo el color y eso no me deje ver la persona que hay detras.
Como puedo enfocar esto necesito ayuda quiero ser mas libre.

Neopsyque - Rubén Tovar Bordón
Psicología universidad autonoma de mad...
Escrito por Neopsyque - Rubén Tovar Bordón
el 16/06/2009

Elias, uno no nace con prejuicios, los aprende. Y al igual que se aprenden los prejuicios se pueden desaprender.

Por un lado será cuestión de tiempo, los propios hechos están chocando con tus prejuicios, tiene que pasar un tiempo para que finalmente ganen los hechos.

Por otro lado tienes que luchar contra todos esos pensamientos racistas, siempre ver la alternativa real y más lógica. Lo que sustentan los prejuicios son los pensamientos irracionales o distorcionados.

Y por último, sigue ese amor, porque es el que te dará fuerzas para el cambio.

Un saludo.
Rubén Tovar - Psicólogo.
www.neopsyque.com / neopsyque@neopsyque. Com

Jose Lopez
Asturias, España
Escrito por Jose Lopez
el 16/06/2009

Gracias por tu respuesta es la respuesta que esperaba me dijeras. Pero lo que realmente quiero saber es si existe algun spicologo especializado en estos temas al que pudiera acudir en busca de terapia. Otra cosa que me gustaria saber es si alguna sesion de hipnosis me podria ayudar en este sentido. Tengo el problema de que estoy solo en esta historia con esta chica y necesito una persona neutral para que escuche mis problemas. Donde puedo acudir necesito un gran profresional para solucionar esto el mejor que me puedas aconsejar asi me tenga que desplazar a de mi region. Gracias

Neopsyque - Rubén Tovar Bordón
Psicología universidad autonoma de mad...
Escrito por Neopsyque - Rubén Tovar Bordón
el 16/06/2009

Sin duda un psicólogo puede ayudarte en este problema, ya que una de las cosas que trabajamos es la reestructuración cognitiva. Cualquier psicólogo, cognitivo-conductual puede hacerlo.

Pero en mi opinión, creo que deberías intentarlo tu primero; pero si crees que lo necesitas entonces puedes buscarlo.

Yo no conozco mucho de hipnosis, y la verdad es que en la carrera de psicología es una disciplina que se toca poco. Esto no quiere decir que no sea efectiva, pero yo no tengo datos que pueda avalarlo.

Un saludo.
Rubén Tovar - Psicólogo.
www.neopsyque.com / neopsyque@neopsyque. Com

Gilberto Perez Lopez
Psicologia unad-diplomado uis
Escrito por Gilberto Perez Lopez
el 18/06/2009

Estimado Elías:

En cada epoca y cada region la humanidad ha generado esterotipos de lo lo bello lo inteligente lo superior de raza nacionalidad color etc etc como forma de diferenciarse del otro y la mayoría de las veces el otro es el chivo expiatorio para atribuirle los defectos ,intenciones, deseos y sentimientos que se rechazan para si mismo y en nombre de la superioridad de un grupo o raza, nación , ideología religiosa o politica etc se han cometido los peores genocidios contra la humanidad.

He expresado que cada epoca y región y puede citarse el caso de Roma y Los Barbaros los Barbaros eran solo otros pueblos que poblaban otras tierras que no eran del imperio; o la colonización de Africa y America donde nace el mito de la superioridad del hombre blanco(mono en los comics:tarzan-el fantasma etc) y en nombre de traer la "civilización" exterminaron estos pueblos y los sometieron a la esclavitud; los Nazis en el siglo pasado en nombre de la superioridad de la raza Aria igual exterminaron pueblos entre ellos los Judios y eslavos la guerras religiosas entre protestantes y catolicos en Europa dejaron miles de muertos en siglos de lucha; igual la Inquisisción etc etc todos estos casos son expresiones del racismo donde se busca a quien culpar y en quien expiar los males que la mayoría de las veces son mas bien los propios.

La raza negra ha sido en esta epoca especialmente a quienes se ha "elegido"para discriminarlos y atribuirles lo que mas bien se tiene en si mismo:pereza,sexualidad desbocada,poca inteligencia, etc etc y claro este prejuicio o esterotipo social se aprende por los medios TV. Radio prensa cine novelas personajes y entonces aparece ese rechazo inconciente o conciente que usted expresa incluido por el probable color de la piel de sus hijos. No podria decirle casese con esta joven, porque que sea buena o no para esposa no lo determina su color de piel, eso ya es otra situación, pero si nada garantiza ni excluye por su raza la personalidad o sus sentimientos.

La raza humana es una sola y para desilución de muchos esta parece con toda seguridad se origino en Africa por esto seguramente predomina geneticamente en padres blanco y negro el gene negro pero este no es el problema este radica en que hoy día con la globalización y la integracion del mundo ya nos dimos cuenta que somos una sola raza que la humanidad es una sola que los problemas son los mismos para todos, que nadie es superior a otro que compartimos la misma madre tierra y que todos estos esterotipos y prejuicios de unos contra otros, son solo ilusiones y proyecciones para creesen unos mejores que otros y atribirles a los otros lo que no desean para si. Por tanto Elias le sugiero lea historia de los pueblos su cultura creencias mitos tabues sus aportes a la ciencia a la medicina y veraz cuanta riqueza cada pueblo raza a aportado a la humanidad independiente de su color de piel y poco a poco podra ver con otros ojos a su pretendiente y verla como es sin importar su color de piel si no lo que realmente debe verse en una futura esposa. Atentamente Gilberto Perez L. Psicologo Emagister

Jose Lopez
Asturias, España
Escrito por Jose Lopez
el 19/06/2009

Primeramente muchas gracias por su respuesta y por estenderse en ella.
Le dire que el problema radica en que yo acepto a mi futura esposa se que tiene todas las virtudes que yo quiero en una mujer. He chocado con muchos perjuicios que tenia hacia la gente de su cultura se que en el mundo hay todo tipo de gente. Y es hoy en dia que eso lo tengo superado y se mucho tambien de la historia y la ciencia y me encanta saber de todo.
El problema radica en que a la hora de tener hijos me pesa mucho que mis hijos no sean de mi color de piel yo soy blanco. Y siempre he querido tener hijos que fueran igual que yo.
Si tuviera hijos que fueran morenos de piel se que los querria porque un padre siempre quiere a sus hijos. Pero no quisiera nunca tener en mi mente un sentimiento de me gustaria que fueran blancos. Seguramente me estoy adelantando mucho a los acontecimientos pero antes de tener una relacion con esta chica quiero superar esto.
Yo pienso mucho en esto no se todo el mundo dice que un padre quiere a sus hijos yo quiero a esta chica es lo unico que se.
Es que no soy una persona que tenga carencias de cultura. Supongo que necesito un punto de vista neutral alguien que me ayude a ser mas libre a pensar mejor.
Se que otra persona se casaria y tendria hijos sin darle mayor importancia y me gustaria ser ese tipo de persona.
No se creo que necesito ayuda alguien neutral que me pueda escuchar.
Como enfoco esto antes de arriesgarme a nada quiero superar esto.
Donde empieza el gusto personal que mueve una decision y donde empieza el rechazo o sera que gusto y rechazo van unidos.
Como se separa eso ire al psicologo a ver como me ayuda.

Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 31/05/2010

Combatiendo el racismo:

La Comunidad Internacional Bahá'í se complace en participar en esta Segunda Conferencia Mundial para Combatir el Racismo y la Discriminación Racial. Estamos convencidos de que la eliminación de la discriminación y el prejuicio raciales es uno de los imperativos más urgentes de nuestro tiempo y de que la comunidad internacional debe adoptar ahora medidas concretes para tratar en forma urgente, directa y plena al problema mundial de la discriminación racial. Movidos por esas convicciones nos proponemos bosquejar en esta declaración el punto de vista bahá'í acerca de la discriminación y la igualdad raciales, resumir las múltiples medidas que ya han adoptado los bahá'ís de todo el mundo para eliminar la discriminación racial y, finalmente, proponer un programa práctico para la eliminación de la discriminación racial que los gobiernos puedan aprobar y aplicar ahora.

El principio de la unidad racial

Los principios de igualdad racial y unidad racial son centrales en las enseñanzas bahá'ís. Los bahá'ís procuran establecer una civilización mundial orientada por los principios fundamentales de la unidad de la humanidad y del logro de la unidad en la diversidad. Por una parte, estos principios implican un reconocimiento del valor y la dignidad do todo ser humano y de su contribución a la sociedad, independientemente de su raza, color o antecedentes étnicos o culturales. Los bahá'ís consideran a todos

los seres humanos iguales ante los ojos de Dios. Como consecuencia de esta creencia, los bahá'ís reconocen la igualdad de todas las razas y procuran eliminar todas las formas de prejuicio y discriminación raciales. Los bahá'ís creen en que:

«discriminar en contra de cualquier raza en razón de ser socialmente atrasada, políticamente inmadura y numéricamente una minoría, constituye una violación flagrante del espíritu que anima la Fe de Bahá'u'lláh…si se ha de tolerar discriminación alguna debe ser una discriminación no contra, sino más bien a favor de la minoría, sea ésta racial o de otro orden».

(De los Escritos Bahá'ís)

Los principios de la unidad de la humanidad y de la unidad en la diversidad requieren, por otra parte, que se haga hincapié en el desarrollo de la unidad entre los seres humanos de todas las razas, colores y orígenes étnicos. Los Escritos Bahá'ís aconsejan:

«Cierra tus ojos a las diferencias raciales y acoge a todos con la luz de la unidad».

Como los bahá'ís asignan tan gran importancia al estímulo de la unidad, todos los bahá'ís, si bien se enorgullecen de su herencia racial, étnica o cultural única, procuran por sobre todas las cosas reconocer y alentar los lazos humanos y espirituales comunes que unen a la familia humana, una familia rica en la diversidad de las razas y culturas que la componen. Esfuerzos realizados por los bahá'ís para promover la unidad racial En todo el mundo los bahá'ís y las comunidades bahá'ís procuran poner estos principios en práctica. En las clases impartidas por las comunidades bahá'ís' en más de 100 países se instruyen a los niños en los principios de la unidad y la igualdad raciales y se despierta su conciencia acerca de los problemas del prejuicio y la discriminación raciales. Las comunidades bahá'ís de todo el mundo han colaborado con los programas de las Naciones Unidas en la esfera de la erradicación de la discriminación racial. Han participado en conferencias y seminarios de derechos humanos y han patrocinado activamente las conmemoraciones del Día de Los Derechos Humanos y del Día de la Unidad de la Raza en sus localidades.

Los principios cotidianos que orientan la vida de los bahá'ís y de las comunidades bahá'ís constituyen un nuevo testimonio del profundo compromiso que sienten los bahá'ís con el principio de la unidad racial.

En las comunidades bahá'ís en los planos local y nacional los individuos de todas las razas se asocian periódica y libremente, en total amistad y concordia. En Las elecciones bahá'ís no se hace campaña y se exhorta a todos los bahá'ís a votar en secreto por los individuos mejor calificados, independientemente de su raza; como consecuencia, los órganos rectores de las comunidades bahá'ís manifiestan una composición racial diversa.

Además, el principio bahá'í de consulta asegura que se oiga la voz de cada individuo y que se tome seriamente en consideración. Finalmente, la variada composición racial y cultural de la Comunidad Internacional Bahá'í que incluye a representantes de muchas poblaciones autóctonas, demuestra la realización práctica del principio de la igualdad y la unidad raciales dentro de la comunidad bahá'í a escala mundial. Hoy en día hay más de 2. 000 tribus y grupos étnicos representados en más de 100. 000

comunidades locales bahá'ís en los 165 países independientes en que residen bahá'ís.

En suma, los bahá'ís han dado grandes pasos hacia la meta, enunciada en el Programa de 1973 para el Decenio de la Lucha Contra el Racismo y la Discriminación Racial, de promover «los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin distinción alguna de raza, color, linaje u origen nacional o étnico, especialmente por medio de la erradicación del racismo, la discriminación racial y los prejuicios raciales…». Además, han hecho una contribución a esa «enérgica campaña mundial de información

destinada a hacer desaparecer los prejuicios raciales» que se solicitó al comienzo del decenio.

La importancia de la educación espiritual Todas las numerosas actividades bahá'ís' en favor de la igualdad y la unidad raciales son manifestaciones de un objetivo fundamental: la promoción de la unidad racial por medio de la eliminación del prejuicio racial. Los bahá'ís reconocen que la discriminación racial se puede eliminar sólo eliminando el prejuicio racial y, además, aboliendo el prejuicio en su fuente, el corazón humano. Los bahá'ís consideran que el prejuicio es un problema espiritual y que, por consiguiente, requiere una solución espiritual. El prejuicio sólo puede erradicarse mediante un despertar espiritual, un despertar nutrido, por una parte, por la investigación independiente de la verdad y, por la otra, por la orientación y la dirección apropiadas. En consecuencia, lo que se requiere para eliminar el prejuicio racial es una educación espiritual apropiada, educación cuyo objetivo es fomentar ese espíritu de investigación libre, que es el único que puede romper los estereotipos raciales inculcando a la

vez en los corazones y mentes humanas el principio fundamental -- y la verdad -- de la unidad orgánica de la humanidad. Esta educación espiritual debe iniciarse desde los más tempranos años de la formación de la personalidad del niño, antes de iniciarse la enseñanza formal; además, el desarrollo de una conciencia espiritual debe estimularse fuera de la sala de clases, en la familia, en el hogar y en la comunidad.

Un programa modelo sobre la unidad de la humanidad

La Comunidad Internacional Bahá'í considera que constituiría un primer paso importante para el establecimiento de la educación espiritual universal la elaboración y aplicación en todos los países de un programa de estudios universal, aunque adaptable en lo cultural, acerca de la unidad orgánica de la humanidad. Dicho programa de estudios debe inspirarse en un reconocimiento de que el prejuicio racial no se eliminará únicamente estudiando el problema de la discriminación racial; más bien la erradicación del prejuicio racial requiere el desarrollo a una edad temprana de una conciencia de los lazos humanos y espirituales fundamentales que unen a los pueblos de diferentes razas, colores y orígenes étnicos. Lo que hace que un programa de estudios de este tipo sea práctico es que estos lazos no son meramente idealistas, son reales, y en dicho programa de estudios puede recurrirse a los más recientes conocimientos que las ciencias biológicas, sociales, antropológicas, económicas y políticas pueden brindar como testimonio de la realidad de la unidad y la interdependencia humanas.

Proponemos concretamente que en tal programa modelo de estudios se incluyan los siguientes temas:

la unidad biológica de la raza humana como una especie humana, con diferencias entre las características físicas e intelectuales de las razas que son el resultado de factores evolucionarios, históricos y ambientales, poseyendo todas las razas las mismas características biológicas humanas fundamentales y la misma capacidad intrínseca para los logros intelectuales; las necesidades, deseos y emociones humanas fundamentales compartidos por todos los seres humanos; la búsqueda universal por cada individuo de su identidad propia; la institución universal de la familia como unidad básica de la sociedad;

la necesidad universal de pertenecer a una comunidad mayor y participar en su vida y de desarrollar un sentido de identidad cultural; la interdependencia social, económica, cultural y política de todos los

pueblos; la necesidad universal que el hombre experimenta de una finalidad espiritual y su búsqueda mediante la religión.

En el estudio de cada una de estas esferas pueden examinarse y reconocerse las diferencias culturales como diferentes expresiones y manifestaciones de esas mismas características y necesidades humanas universales. Además de dichos temas básicos podrían incluirse los siguientes:

comprensión de la forma en que el prejuicio racial se deriva de la falta de comprensión de los lazos que unen a todos los pueblos; la importancia del contacto con la gente de otras razas como medio de romper con los prejuicios y de percibir los lazos humanos compartidos;

las diferentes formas y manifestaciones del prejuicio racial en nuestra vida cotidiana; y las acciones de las Naciones Unidas en el ámbito de los derechos humanos y las normas relativas a los derechos humanos ya establecidas por las Naciones Unidas.

La Comunidad Internacional Bahá'í considera que la formulación y aplicación de un programa de estudios acerca de la unidad de la raza humana, orientada hacia las etapas más tempranas del desarrollo de la personalidad del niño, brinda una esperanza realista de eliminación del prejuicio racial y de progresos reales hacia los objetivos del Primer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial,

objetivos que deben revivirse y enfrentarse con espíritu fresco y renovada decisión. Sobre la base de sus principios y la experiencia que han acumulado en la promoción práctica de la unidad racial, los bahá'ís están convencidos de que las actitudes humanas pueden cambiar; de que, mediante el reconocimiento de la unidad orgánica de los pueblos de todas las razas y colores, pueden abolirse el prejuicio racial y el mal social consiguiente de la discriminación racial. Expresamos la sincera esperanza de que esta Conferencia comparta ese optimismo y determinación. (Comunidad Internacional Baha'i, Fe Bahái, Combatiendo el Racismo)

El racismo , uno de los males más funestos y persistentes, es un gran obstáculo para la paz. Su práctica perpetra una violación tan ultrajante de la dignidad de los seres humanos que no deben fomentarse bajo ningún pretexto. El racismo retrasa el desarrollo de las potencialidades ilimitadas de sus víctimas, corrompe a los que lo cometen y malogra el progreso humano. El reconocimiento de la unidad de la humanidad, llevado a cabo por medidas legales adecuadas, debe ser universalmente defendido para poder superar este problema. (Casa Universal de Justicia, Fe Bahái). La Promesa de la Paz mundial)

Declaración de la Comunidad Internacional Bahá'í en el cuadragésimo cuarto período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Decenio de la lucha contra el racismo y la discriminación racial

La Comunidad Internacional Bahá'í ( Fe Bahái)quisiera sugerir unos de los factores más importantes que, según el punto de vista Bahá'í, han impedido que se cumplan la unidad y la igualdad raciales en todas partes del mundo.

Sobre todo, pensamos que el obstáculo mayor a la eliminación de la discriminación racial es la persistencia del prejuicio racial en los corazones y las mentes de las personas. El prejuicio racial se arraiga fácilmente en los niños, a quienes, desde una tierna edad, se les enseña, a menudo a través de las palabras y las acciones de los adultos alrededor de ellos, que su propia raza es superior a las demás. La sociedad en la cual nacieron los incite a menudo a mirar con ojos sospechosos a la gente de color de piel distinta. Abrumados par tales mensajes prejudiciales de sus padres y de la sociedad en general, estos niños desarrollan posiblemente prejuicios raciales anclados muy profundamente y pueden llegar a ser quienes cometen la injusticia racial en la próxima generación.

Desde el punto de vista Bahá'í, se debe educar a los niños en el enfoque antropológico y espiritual según el cual todos los seres humanos son los miembros de una sola familia humana. Las múltiples diferencias que hay en

los rasgos físicos de la gente contribuyen a que el mundo de la humanidad sea aún más variado, interesante y hermoso. En las palabras mismas de los escritos Bahá'ís, "las diversas razas de la humanidad le brindan al

conjunto una armonía y belleza colorida compuesta. Asociémonos, pares, todos en este gran jardín humano asimismo como crecen y se mezclan las flores, una al lado de la otra sin que haya ni discordia ni desacuerdo

entre ellas."

Las comunidades Bahá'ís del mundo entero están educando a los niños de todos antecedentes étnicos a nutrir una actitud de amor y respeto por la gente de todas las razas y a "agasajar a todos con la luz de la unidad".

Visto que los escritos Bahá'ís enseñan que es esencial educar en la idea de la unidad de la humanidad si se quiere aniquilar el prejuicio racial, acogemos con agrado la decisión de la Asamblea General de tener, durante

el período 1992-1993 una mesa redonda de expertos para discutir de la preparación de material de enseñanza para luchar contra el racismo y la discriminación racial.

El racismo tiene sus raíces al mismo tiempo en las actitudes prejudiciales individuales y en un abanico de condiciones sociales que mantienen y perpetúan su existencia. Primero, hubo actos de dominación por un grupo

racial sobre otro que han constituido un rasgo deplorable de las relaciones internacionales de nuestra época. E1 colonialismo extendió y legitimó la discriminación en contra de distintos pueblos y razas. En sus formas más extremes, infligió una injusticia intolerable a estos pueblos.

Más recientemente, numerosas guerras civiles y conflictos internacionales han sido cebados por el deseo de un grupo racial de dominar a otro. En lugar de tales conflictos por el dominio racial y cultural, los escritos Bahá'ís invitan a eliminar todas formas de intolerancia racial y a mejorar la cooperación entre razas y naciones en base a un respeto mutuo.

Segundo , la historia de la puesta bajo un yugo de varios grupos raciales llevó frecuentemente a la institucionalización de la discriminación racial. Aún cuando el racismo no se practica de manera tan flagrante, sus

manifestaciones más sutiles están a menudo implantadas en las instituciones sociales. Desde el punto de vista Bahá'í, cada individuo tiene que luchar contra esta deriva hacia la complacencia en su corazón y en la sociedad.

Tercero , la discriminación racial está mantenida por extremos marcados de riqueza y pobreza. En muchas sociedades, las clases económicas tienden a dividirse según las líneas raciales. Por un lado, una injusticia económica como esta es a menudo ella misma el producto de una discriminación racial atrincherada. Por el otro lado, tiende a suscitar motives de quejas y rencores en los grupos raciales más pobres, y consecuentemente a provocar dentro de ellos un prejuicio racial recíproco, agravando de este modo el conflicto racial. Según el enfoque Bahá'í, estas brechas entre ricos y pobres deben reducirse, ya sea en las naciones o entre ellas.

Cuarto y finalmente, el racismo frecuentemente le dio la mano a la opresión cultural. Las actitudes racistas dieron a ciertas culturas una posición privilegiada, mientras denigraban a otras como inferiores. Los escritos Bahá'ís llaman al cambio de esta situación. La gente que sufre la desventaja debe ser liberada de la discriminación racial y se le debe permitir que desarrolle sus potencialidades y contribuya así al progreso

social, cultural y moral tanto de su sociedad como de la humanidad. Como lo señalamos, es nuestra convicción que la humanidad puede vencer estos obstáculos a la erradicación de la discriminación racial. Acogemos

con entusiasmo la autorización de la Asamblea General de organizar este año una consultación global sobre el racismo. Esperamos que esta consultación incluya una discusión sobre estos obstáculos, y que procure promover la educación en base al principio de la unidad de la humanidad como medio por el cual eliminar el prejuicio racial.

(Comunidad Internacional Baha'i, Aplicación del Programa de acción para el Segundo Decenio de la lucha contra el racismo y la discriminación racial)

El tabernáculo de la unidad ha sido levantado; no os miréis como extraños los unos a los otros. Sois los frutos de un solo árbol y las hojas de una sola rama... ”

La Tierra es un solo país y la humanidad son sus ciudadanos. ( Baháulláh Significa "La gloria de Dios". Profeta Fundador de la Fe Bahá'í y la Manifestación de Dios para este Día. Nació Mírzá Husayn-'Alí el 12 de noviembre de 1817 a una familia de la nobleza del distrito de Núr en Mazindarán, Persia. Su madre fue Khadíjih Khánum y su padre Mírzá Buzurg-i-Vazír, un cortesano. Padeció cuarenta años de sufrimientos, encarcelamientos, tribulaciones, destierros y cautiverio. Era el Prometido del Báb. Falleció en la Mansión de Bahjí a la edad de setenta y cuatro años el 29 de mayo de 1892. En su Testamento. "El Libro de Mi Convenio". Bahá'u'lláh nombró a su hijo mayor, 'Abdu'l-Bahá como Sucesor e Intérprete autorizado de sus Enseñanzas. Los Escritos de Bahá'u'lláh son numerosos y pasan de 15. 000 Tablas ya coleccionadas)

(Video-Anti Nazi):

https://es.youtube.com/watch? V=BBEzb-9uY8o

Almas unidas baháis:

https://www.youtube.com/watch? V=OGCxnmDBE_E

https://www.youtube.com/watch? V=neSv46N9dOg


Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García
el 01/11/2010

Una misma sustancia: Crear conscientemente una cultura mundial de unidad
Bahá'í International Community

Una misma sustancia:
Crear conscientemente una cultura mundial de unidad
Exposición escrita presentada por la Comunidad Internacional Bahá'í en la
Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la
Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerencia; publicada como documento
oficial de las Naciones Unidas (A/CONF. 189/10/Add. 2) en inglés, francés y
español en relación con el tema 9 del programa provisional.
Durban, Sudáfrica
31 de agosto a 7 de septiembre de 2001

El racismo se origina no en la piel, sino en la conciencia de las
personas. En consecuencia, los remedios dirigidos a atajar los prejuicios
raciales, la xenofobia y la intolerancia han de abordar primero y ante
todo las ilusiones mentales que durante tantos milenios han dado lugar
entre los pueblos a los falsos conceptos de superioridad e inferioridad.
En la raíz de todas las formas de discriminación e intolerancia se
encuentra la creencia errónea en que la humanidad se compone en cierto
modo de razas, pueblos o castas separadas o diferenciadas, y que dichos
subgrupos poseen de forma innata diferentes capacidades intelectuales,
morales o físicas a las que a su vez se recurre para excusar formas de
trato diferenciado.
La realidad es que sólo existe una raza humana. Somos un solo pueblo que
habita el planeta tierra, una sola familia humana unida por un destino
común, una sola entidad creada de una misma sustancia, obligada a "ser
como una sola alma".
El reconocimiento de esta realidad constituye el antídoto contra el
racismo, la xenofobia y la intolerancia en todas sus formas. De acuerdo
con ello, debería constituirse en principio rector de las discusiones,
deliberaciones y resultado final de la Conferencia Mundial contra el
Racismo.
Comprender este hecho de forma cumplida permitiría impulsar a la humanidad
no sólo más allá del racismo, el prejuicio racial y étnico, y la
xenofobia, sino también superar las nociones intermedias de tolerancia o
multiculturalismo -conceptos importantes y que constituyen pasos
importantes hacia la meta tan ansiada de que la humanidad alcance a
construir un mundo pacífico, justo y unificado, pero que son insuficientes
para la erradicación de tan arraigados flagelos como son el racismo y sus
acompañantes.
El principio de la unidad de la raza humana toca una fibra sensible en lo
más hondo del espíritu humano. No se trata de una forma más de plantear el
ideal de la hermandad o de la solidaridad. Tampoco de una consigna o de
una vaga esperanza. Antes bien, refleja una realidad eterna espiritual,
moral y física que ha adquirido mayor relieve con la llegada colectiva de
la humanidad a su madurez en el siglo XX. Emerge de manera tanto más
visible cuanto que, por primera vez en la historia, resulta posible para
todos los pueblos del mundo percibir su interdependencia y volverse
conscientes de su totalidad.
La realidad de la unidad humana está plenamente avalada por la ciencia. La
antropología, la fisiología, psicología, sociología, y, más recientemente,
la genética, con su decodificación del genoma humano, demuestran que
existe una sola especie humana, si bien infinitamente variada en sus
aspectos vitales secundarios. Asimismo, las grandes religiones mundiales
sostienen este mismo principio, por más que sus seguidores, a veces, hayan
prestado oídos a las ideas falaces de superioridad. Todos los Fundadores
de las grandes religiones mundiales han prometido que habrá de llegar un
día en que la paz y la justicia prevalecerán y en el que toda la humanidad
quedará unida.
La actual toma de conciencia de la unidad colectiva de la humanidad ha
cobrado cuerpo tras un proceso histórico en el que las personas se han
fundido en unas unidades mayores. Tras el tránsito habido desde el clan,
pasando por la tribu, la ciudad-estado y la nación, el siguiente paso
inevitable que ha de dar la humanidad lo constituye la creación nada menos
que de una civilización global. En esta nueva civilización global todas
las personas y pueblos son partes integrantes de un solo gran organismo:
la propia civilización humana. Tal como afirmó Bahá'u'lláh hace más de 100
años, "la Tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos".
Además, tal como se explica en los escritos bahá'ís, la unidad de la
humanidad "implica un cambio orgánico en la estructura de la sociedad
contemporánea, un cambio tal como el mundo jamás ha experimentado (...)
requiere nada menos que la reconstrucción y desmilitarización de todo el
mundo civilizado y, un mundo orgánicamente unificado en todos los aspectos
esenciales de su vida, su maquinaría política, sus aspiraciones
espirituales, su comercio y finanzas, y su escritura e idioma, y no
obstante infinito en la diversidad de las características nacionales de
sus unidades federadas".
Al considerar los temas de la Conferencia Mundial contra el Racismo, el
hecho de plantear correctamente la realidad de la unidad de la humanidad
conlleva numerosas repercusiones.
Comporta que cualquier ley, tradición o constructo mental que confiera
derechos o privilegios superiores a un grupo de la humanidad sobre otro no
sólo es un error moral, sino algo que está reñido con los mejores
intereses incluso de quienes en cierta forma se consideran superiores.
Conlleva que los estados-nación, en tanto elementos de construcción de la
civilización global, deben guiarse por pautas de derechos comunes y dar
pasos activos para purgar de sus leyes, tradiciones y prácticas cualquier
forma de discriminación basada en la raza, nacionalidad u origen étnico.
Conlleva que la justicia deba ser el principio rector de la organización
social, principio derivado que requiere amplias medidas por parte de los
gobiernos, de sus organismos y de la sociedad civil destinadas a afrontar
en todos los ámbitos las injusticias económicas existentes. Los escritos
bahá'ís hacen un llamamiento en favor de las aportaciones voluntarias y de
medidas oficiales, tales como "la nivelación y la asignación" de la
riqueza excesiva, de modo que las grandes disparidades entre los ricos y
los pobres se vean eliminadas. Los escritos bahá'ís también prescriben
medidas específicas, tales como el reparto de beneficios y la equiparación
del trabajo con la adoración, que promueven la prosperidad económica
general entre todas las clases.
Los temas relacionados con la xenofobia y con los problemas contemporáneos
de las diásporas minoritarias, la aplicación desigual del derecho de
ciudadanía, y los asentamientos de refugiados admiten igualmente un
tratamiento más acorde si se examinan a la luz de la unidad de la
humanidad y, tal como Bahá'u'lláh indicaba, el concepto de ciudadanía
mundial.
Más aún, el principio de la unidad de la humanidad expone como artificial
y equívoco cualquier intento que se realice en la actualidad por
distinguir entre "razas" o "pueblos". Aunque la herencia racial, nacional
o étnica pueden considerarse fuentes de legítimo orgullo e incluso un
motor para el desarrollo social positivo, tales distinciones no deberían
aducirse como fundamento de nuevas formas de separación o superioridad, no
importa cuán sutiles.
A lo largo de los años y en declaraciones dirigidas a Naciones Unidas, la
Comunidad Internacional Bahá'í ha prestado su apoyo o instado a que se
adopten medidas específicas que respalden la unidad de la humanidad en la
lucha contra el racismo, incluso:
- La promoción extendida de campañas educativas internacionales que
enseñen la unidad orgánica de la humanidad, instando específicamente a que
Naciones Unidas misma facilite tales esfuerzos, contando con los gobiernos
nacionales y locales, así como con las organizaciones no gubernamentales.
- La ratificación más amplia o la adhesión a los tratados internacionales
que representan la conciencia colectiva de la humanidad, afín de que
contribuyan a la creación de un amplio régimen legal con el que combatir
el racismo y la discriminación racial, especialmente el Convenio
Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
Racial.
- La promoción mundial de la educación en derechos humanos, con vistas a
crear una "cultura de derechos humanos".
La Comunidad Internacional Bahá'í también ha copatricinado o participado
extensamente en actividades encaminadas a la erradicación del racismo y la
discriminación racial. Trabajando sobre todo a través de sus filiales
nacionales, las cuales ascienden actualmente a 182, la Comunidad ha
patrocinado, por ejemplo, numerosas reuniones públicas, conferencias,
programas educativos, artículos de periódico, programas de radio y
exposiciones encaminados de forma específica a combatir el racismo.
Por otro lado, valiéndose del espíritu creativo de la participación de las
bases, los bahá'ís de cierto número de países han establecido comités de
unidad racial, compuestos por personas de diferentes razas, gracias a los
cuales se han desarrollado programas destinados a combatir el prejuicio
racial y a crear lazos de respeto mutuo entre los pueblos de diferentes
razas de entre sus comunidades locales. Dichos comités se han esforzado
por ayudar a los propios bahá'ís a zafarse de sus propios prejuicios
raciales y, por encima de ello, a eliminar el prejuicio racial en el
conjunto de la sociedad mediante una intensa colaboración con las
autoridades gubernativas, educativas y religiosas. De modo más concreto,
las comunidades bahá'ís de todo el mundo han patrocinado numerosos
talleres juveniles que promueven la unidad racial, han organizado miles de
actividades de "día de unidad racial", han lanzado campañas de televisión
y vídeo para promover la armonía racial, han patrocinando diálogos de
unidad racial entre vecinos, y han participado en varias comisiones
nacionales para combatir el racismo.
Quienes deseen comprender más en detalle cómo la unidad de la humanidad
puede llevarse a la práctica quizá encuentren útil examinar la experiencia
de la Comunidad Internacional bahá'í, la cual ofrece un modelo de avance
continuo en cómo personas tan diversas pueden convivir en armonía y
unidad. Con sus más de 5 millones de miembros, la comunidad mundial bahá'í
está compuesta de personas procedentes prácticamente de todos los
orígenes. Más de 2100 grupos raciales y tribales diferentes están
representados en ella, al igual que personas procedentes de prácticamente
todas las nacionalidades, antecedentes religiosos y clases sociales.
Pese a su gran diversidad, reflejo del conjunto de la población de la
tierra, la comunidad mundial bahá'í constituye uno de los conjuntos más
integrados de población de la tierra. Dicho sentido de unidad va más allá
del hecho de compartir una misma teología. Las personas de estos múltiples
orígenes han contraído matrimonio entre sí, por ejemplo, algo que
promueven las enseñanzas de la Fe bahá'í, o bien trabajan en estrecho
contacto en sus respectivas comunidades locales bahá'ís, sirviendo
conjuntamente en las instituciones de gobierno de ámbito local y nacional.
Un examen detenido de la comunidad mundial bahá'í revelará la existencia
de un cuerpo sorprendentemente diverso y, pese a ello, singularmente
comprometido, un conjunto de personas que se esfuerzan por crear
conscientemente una cultura global, un conjunto en el que priman la paz,
la justicia y el desarrollo sostenible, y donde no se sitúa a ningún grupo
en posición de superioridad.
Los bahá'ís creen que su propio éxito en la construcción de una comunidad
unificada se debe únicamente a su inspiración en las enseñanzas
espirituales de Bahá'u'lláh, quien abordó ampliamente la importancia de la
unidad, la realidad de la unidad y la necesidad imperiosa de crear una
civilización pacífica mundial. Hace más de cien años escribió las
siguientes palabras que constituyen una piedra angular de las creencias
bahá'ís:
" ¡Oh hijos de los hombres! ¿Acaso no sabéis por qué os hemos creado a
todos del mismo polvo? Para que ninguno se enaltezca a sí mismo por encima
de otro. En todo momento ponderad en vuestro corazón cómo habéis sido
creados. Puesto que os hemos creado a todos de una misma substancia os
incumbe ser como una sola alma, caminar con los mismos pies, comer con la
misma boca y habitar en la misma tierra, para que mediante vuestros hechos
y acciones se manifiesten los signos de la unicidad y la esencia del
desprendimiento desde vuestro más íntimo ser".
UN Document #: A/CONF. 189/10/Add.2

BIC Document #93-0401S

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(Comunidad Internacional Baha'i, Una misma sustancia Crear conscientemente una cultura mundial de unidad)