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Grupo de Neurociencias



CÓMO SE DESARROLLARON LAS EMOCIONES

Fanny Vanessa
Ingeniería industrial universidad yaca...
Escrito por Fanny Vanessa Verano Hidalgo
el 29/08/2010


A finales del siglo XIX, Charles Darwin comenzó esta investigación tratando los hechos diferenciales y los hechos comunes. Comparó las expresiones faciales de gran número de mamíferos, incluido el hombre, y sugirió que todas las expresiones humanas primarias podían remontarse hasta algún acto funcional primitivo. El gruñido de furia, por ejemplo, puede provenir del acto animal de enseñar los dientes antes de morder.


La sonrisa tendría el mismo papel que el gesto defensivo que observamos en gran cantidad de monos al verse amenazados. La sonrisa es una mueca defensiva en situaciones en las que es aconsejable pacificar al otro. Nosotros emitimos, también, esta sonrisa ‘primitiva-defensiva’. Por ejemplo, cuando hemos empujado a alguien sin querer y debemos disculparnos vivamente para aplacarlo, emitimos este tipo de sonrisa. La sonrisa de auténtico placer, cuyo extremo sería la risa, es una manifestación de sorpresa, abriendo y ensanchando la boca.


Existe la idea de que nuestra expresión es muy distinta a la del resto de los primates, pero los etólogos nos han demostrado que los animales se comunican a través de expresiones faciales, que son básicamente las nuestras, y lo hacen con mucha mayor precisión de lo que tendemos a admitir.


En un experimento realizado por Miller y sus colegas, se puso a dos monos que se veían el uno al otro a través de un cristal, uno podía oír un pitido, mientras que el otro no. El mono que no podía oír este ruido sí podía apretar una palanca, que cesaba el pitido. Cada vez que el pitido sonaba, si tras unos segundos no se accionaba la palanca, ambos recibían una inofensiva pero desagradable descarga eléctrica.


Los animales aprendieron a evitar el shock en un 89% de las ocasiones. El análisis de sus expresiones faciales en el video, demostró, posteriormente, cómo el mono que podía oír dicho sonido alertaba a su compañero activando los músculos de la cara de un modo peculiar, en concreto tensando la boca.

Fanny Vanessa Verano Hidalgo
Ingeniería industrial universidad yaca...
Escrito por Fanny Vanessa Verano Hidalgo
el 29/08/2010

DETERMINANTES SITUACIONALES
DE LAS EMOCIONES


Se han hecho varios experimentos relacionados con la excitación fisiológica y la calificación de una emoción, utilizando, por ejemplo, unainyección de adrenalina, que no produce en la gente una auténtica emoción. Recibida una inyección de ese género, habla la gente de un ‘como si’ , es decir, dicen que se sienten como si tuvieran miedo o como si estuviera a punto de acaecerles algo sumamente agradable.


Stanley Schachter (Schachter and Singer, 1962; Schachter, 1964) ha llevado a cabo una serie de experiencias usando inyecciones de ese tipo, pero al mismo tiempo ha ideado la situación de manera que pudiera el individuo interpretar su estado de excitación como una auténtica emoción. Bajo estas condiciones, creen los sujetos experimentar emociones y obrar emocionalmente.


Por ello sugiere Schachter que, para que tenga lugar una emoción,es preciso que se dé un estado de excitación y una manera de interpretar dicho estado en términos emocionales. La interpretaciónviene de la situación. Formulación ésta que no requiere, por supuesto, distintas pautas de excitación para emociones cualitativamente diversas: un único estado de excitación, o un estado sumamente similar podrá ser interpretado como una u otra emoción, según la situación en la que uno se encuentre.


En uno de los experimentos realizados por Schachter y Singer se les decía a los individuos que era preciso someter a prueba su vista a fin de determinar los efectos de un suplemento de vitamina llamado Suproxina . A dichos individuos se les inyectaba con su consentimiento Suproxina y se les pedía que esperaran junto a otro individuo un lapso de unos 20 minutos para que entrara la droga en la corriente sanguínea. Y que se les mediría la vista una vez transcurrido ese tiempo.


De hecho, a algunos de los sujetos se les inyectaba adrenalina, al paso que otros recibían una innocua inyección de solución de sal(Placebo). Por otra parte, los sujetos que recibían adrenalina quedaban divididos en los siguientes tres sub-grupos.


A los de uno de ellos se les decía qué síntomas iban a experimentar como efectos secundarios de la Suproxina , efectos éstos que eran los que de hecho produce normalmente la adrenalina. Este grupo es el grupo informado.


A los de un segundo grupo no se les decía nada sobre los efectos de la inyección: este grupo es el grupo ignorante.


Finalmente el tercer subgrupo quedaba informado de manera falsarespecto de los efectos de la inyección, el grupo mal informado. Se les decía que podían sentir un dolor de cabeza no muy agudo, o sentir sus pies como entorpecidos, y que experimentarían un hormigueo. Ninguno de estos efectos es normalmente producido por la adrenalina, cuyos efectos son más bien el temblor, las pulsaciones violentas del corazón y el calor en el rostro.


Por supuesto que el grupo informado contaba con una explicación adecuada de los síntomas que iba a experimentar, al paso que el grupo ignorante no tenía explicación alguna, y el mal informado había de experimentar de hecho síntomas totalmente diferentes de los que se les había anunciado. A los dos últimos grupos se les presentaba, por consiguiente, un problema de interpretación de sus reacciones.


Schachter ideó condiciones sociales que permitieran a los componentes de estos dos grupos el que dieran una interpretación emocional de aquéllas.


A una serie de grupos se les pidió que esperaran bajo condiciones diseñadas para evocar euforia o un sentimiento de bienestar. La persona tenía que esperar 20 minutos, con un individuo determinado que era de hecho un cómplice del experimentador. En la condición de euforia, el cómplice decía que se sentía bien y realizaba diversos actos que daban testimonio de su bienestar, tales como lanzar tacos de papel a una cesta o echar a volar aviones de papel que él mismo había construido.


En otra serie de grupos, en cambio, el cómplice actuaba como si estuviera enojado, enojo que, al parecer, se hallaba provocado por la petición que se le había hecho de que él y junto con él el otro individuo rellenasen un cuestionario totalmente personal (en esta condición de cólera no se daba grupo alguno de los mal informados). Una vez transcurridos los 20 minutos, se le pedía al sujeto, bajo un pretexto cualquiera, que rellenase unas escalas de evaluación, incluidas algunas relativas a su estado de humor. Además, el sujeto había sido observado a través de una mirilla invisible durante el período de espera, a fin de fijar en qué medida se había unido al cómplice en la expresión, bien sea de euforia, bien de enojo.


En general los resultados confirmaron las expectativas. El grupo informado mostró pocos cambios hacia el talante del cómplice yninguna tendencia a obrar como él, al paso que los grupos ignorantes y falsamente informado obraban de manera opuesta a la del primer grupo.


Aun cuando los resultados obtenidos con el grupo al que se inyectó el placebo no diferían de los grupos ignorantes y mal informados tanto como se había previsto, otros análisis de los datos, que incluían la eliminación de individuos de los dos últimos grupos que habían atribuido sus reacciones a la inyección, indicaban una más intensa reacción en los grupos de ignorantes y falsamente informados que en el grupo de los que habían recibido la solución de sal (placebo).


En otro experimento realizado con Suproxina , se pidió a los sujetos que presenciasen un pasaje de una comedia burlesca, y se observó y evaluó sus reacciones ante las situaciones de humor. En esta ocasión se establecieron tres grupos: uno que recibía el placebo, otro que recibía adrenalina, y finalmente un tercer grupo que recibíaclorpromazina, una droga que hace disminuir la actividad del sistema nervioso simpático. Una vez más los resultados confirmaron las esperanzas. Es decir, se daba una mayor reacción al humor en los que habían recibido adrenalina que en los del placebo, así como éstos, a su vez, reaccionaban de una manera más viva que los que habían recibido la droga. De aquí que pudiera concluirse que una situación externa idéntica provocaba reacciones diversas en personas cuyo estado de excitación fisiológica variaba.


Los experimentos de Schachter indican el papel importante y crucial que en la determinación de la emoción subjetiva tienen nuestras interpretaciones de por qué nos sentimos excitados. Así, podemos decir que la emoción es un producto conjunto de una excitación fisiológica y de una evaluación cognoscitiva de la situación en que tiene lugar la excitación.

Maria Garcia
Magdalena, Colombia
Escrito por Maria Garcia
el 25/03/2011

Necesito con urgencia como se desarrollan las emociones