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Grupo de Orientación para la vida



Cinco minutos con JESÚS SACRAMENTADO para pedirle por nuestras necesidades:

Marcelina
Lic. en educación con especialización ...
Escrito por Marcelina Cáceres
el 07/01/2011
¡Oh, Jesús, que no contento con morir crucificado después de haber sufrido la más cruel de las pasioanes por amor a los hombres, has querido permanecer siempre cerca de ellos y voluntariamente te constituyes prisionero en el Santísimo Sacramento.

Vengo a ti y me acerco como un hijo al hogar paterno. Vengo a decirte de mis quebrantos y miserias, a exponerte con la sinceridad con que se le confía al mejor de los amigos, mis infortunios, mis necesidades. Tú estas allí para oirme; los ojos de mi fe te ven realmente; creo que tú percibes los latidos de mi corazón; que Tú me miras, que estás presto a consolarme. Creo que como en tu vida terrena lo hiciste sobre tantos que imploraron tu clemencia, tenderás ahora sobre mí tu santa mano para alejar de mí y de los míos las intranquilidades que nos mantienen en zozobra.

Eres todopoderoso. Nada se oculta a tus ojos. Lees en el fondo de mi alma la acerba pena; sabes sin que te lo digan mis labios, todo cuanto quiero y todo cuanto necesito. Conoces las congojas de mi espíritu y no ignoras las tristeza y preocupaciones que lo embargan.

Señor, ten piedad de mí. Como en el Tiberiades, extiende tu diestra y calama las tempestades de mi alma. Tú que a tu paso por el mundo fuiste alivio, remedio y auxilio, no me abandones, sigue derramando sobre los necesitados el copioso raudal de tus bendiciones, indigno soy yo de pedírtelos, Señor, pero eres mi Padre y por grande que sea mi indignidad, mayores son tu clemencia y misericordia, por eso me acojo con amplia confianza en tu regazo. No en balde eres el más abnegado de los Padres: no me rechaces, si he tardado en llegar a Ti; olvida mis pasados yerros y acógeme bondadoso.

Dame tu divina gracia para apartarme del pecado: tengo los mejores propósitos de una vida nueva, pero soy muy frágil. Nada podré sin tu ayuda. Otórgamela, Señor. Robustece mi fe, arranca de mí la simienta del mal.

Quiero ser otro; sinceramente deseo dejar los malos hábitos que me hacen esclavo de las pasiones. Sé Tú Señor, el que rompa esas cadenas que atan mi alma, esa alma que te pertenece, que Tú redimiste y que cuesta el sacrificio de tu vida y de tu sangre.

Padre, escúchame. Mira mis necesidades: te pido el remedio de ellas, no me desoigas; envía tu piadosa miradas sobre mi casa, sobre mi familia, sobre mis bienes; consérvanos la salud del cuerpo y más que ésta, la salud del alma. Ampara a todos los que hubiesen hecho algún bien. Líbrame de todo daño. Vela, Señor, sonbre todo lo que es mío. Tú que enseñaste a perdir el pan de cada día, oh, Padre Celestial, procúrame ganar el sustento de lo que tu voluntad ha confiado a mi protección; consígueme el remedio necesario para la subsistencia. Que en mi hogar reine la paz, la tranquilidad y el bienestar bajo tu santa sombra. Bendice y protege, Señor, mis trabajos, mis proyectos, mis empresas y todos los de aquellos que de mi dependen ó que me pertenecen. Bendice todo lo que piense y anhele.

Afirma cada día más en mí la fe que tuve la dicha que me enseñaron mis padres. Destierra de mi mente y de mi corazón, las ideas y sentimientos malsanos; préstame los medios para socorrer cuando fuera solicitado. Alcánzame conformidad y resignación en la adversidad y fortalece mi espíritu; dadme serenidad y enterza para sobreponerme a las contrariedades de la vida; ilumíname en mis dudas; en mis momentos de vacilación auxíliame. Dadme acierto en mis determinaciones y las fuerzas, condiciones y posibilidades para efectuarlas bajo tus Santos y eficaces auspicios.

Guía y protege, Señor tambien a los míos ausentes, que están expuestos a los peligros y contingencia del mindo, No olvides así mismo, a los amados seres con quien unidos en la vida contemplamos su dolorosa desaparición en la tierra. Solamente nos consuela la grata y firme esperanza de que, fieles a Tí como lo fueron, no les debes haber abandonado en el trance de la muerte. Apiádate de ellos y llévalo a gozar de una eterna gloria.

Amén...
Escrito por Asess.plomeria@hotmail.com Tapia Sánchez
el 08/01/2011

Feliz año

Gracias por compartir conmigo esa oración tan hermosa.

Me alegra que todavía se acuerde de mi persona.

Espero verla este año en escuela para padres. Ahora no ire sola, creo que tendre otra

Compañia para presentarles.

Marcelina Cáceres
Lic. en educación con especialización ...
Escrito por Marcelina Cáceres
el 09/01/2011

Hay que bueno noticia, trato de recordarme me las personas que han dejado huellas y un aprendizaje en mi vida. Estoy para servirle. Gracias por sus comentarios. Nos vemos pronto.

Mirian Gonzalez
Licenciada en educacion mencion orient...
Escrito por Mirian Gonzalez
el 13/03/2011

Hola que mensanje tan fortalecedor y lleno de muchas esperanzas y bendiciones. Que Dios te cuide y bendiga por siempre.