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Grupo de Incidencia de la filosofía en la arquitectura



ARQUITECTURA y SOCIEDAD

Julio
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 08/02/2011

La arquitectura se suele identificar con las grandes obras y edificios emblemáticos, tanto del presente como del pasado. Con los grandes nombres, los creadores de tendencias, los mejores artistas o los que han llevado la tecnología a sus más altas cotas con la construcción de los nuevos e impresionantes rascacielos.

A la arquitectura que más cuenta, la del día a día, que da lugar a las viviendas donde habitamos casi todos nosotros, muchas veces, ni siquiera se la considera arquitectura. Es algo para salir del paso, un trabajo rutinario para ganarse bien la vida y no un campo donde la inteligencia, la brillantez y el esfuerzo del arquitecto se puedan desarrollar en plenitud o tengan una significancia importante.

Un edifico de viviendas plantea sin embargo un reto considerable si lo que se pretende es acercarse todo lo posible a la solución óptima. No es algo que se pueda diseñar de manera aislada de su entorno y su contexto, se ve sometido a múltiples condicionantes, que todo arquitecto digno de ese nombre debe conocer, valorar y aplicar para lograr que el objetivo principal de la obra, viviendas confortables, asequibles, adaptadas a la demanda social y duraderas se consiga con el máximo de eficacia.

La composición de la sociedad ha cambiado radicalmente durante los últimos cuarenta o cincuenta años, del famoso baby boom, en el que casi todo eran familias numerosas, se ha pasado a un entorno donde los componentes sociales se han diversificado, familias de pocos miembros, jóvenes que quieren independizarse, jóvenes parejas, personas divorciadas, parejas o personas mayores que viven solas, mujeres separadas con uno o dos hijos, o también solas, etc.

En la mayoría de las grandes ciudades existen núcleos de viviendas procedentes de los años 50 o 60, grandes, destartaladas y que han envejecido mal, muy deterioradas, pues se construyeron en la mayoría de los casos empleando materiales de baja calidad y acogiéndose muchas veces a subvenciones oficiales que pretendían fomentar la construcción de viviendas asequibles para dar respuesta a la creciente demanda desde los estratos sociales menos favorecidos, clases media baja y obrera principalmente.

Estos núcleos han dado lugar muchas veces a zonas que en la actualidad se pueden considerar marginales aunque tengan un buen emplazamiento dentro de la ciudad, muchas viviendas vacías, ocupadas por los ancianos supervivientes de aquellas familias numerosas, o arrendadas a precios muy bajos y poco rentables para sus propietarios. Todas ellas demasiado grandes, con distribuciones extrañas, deterioradas e inadecuadas a los tiempos actuales.

Mi pregunta sería, ¿Cómo afrontar estos problemas y qué tipologías de vivienda serían las adecuadas para la sociedad actual?

Mauricio Valencia Arriola
Licenciatura, maestrías distintas univ...
Escrito por Mauricio Valencia Arriola
el 09/02/2011

Julio:

Desde antes les presento mis disculpas por no participar más en este Grupo, pero actualmente realizo mi tesis doctoral, y esto me ha tenido un tanto apartado.

En verdad lo que expones es una realidad latente en la mayoria de grandes ciudades, y estas cambian según lo hacen sus ocupantes. Una ciudad es un organismo que también sufre cambios conforme pasan los años, áreas se envejecen y otras nacen según las propias demandas del crecimiento urbano.

Les dejo este artículo que estoy analizando y presenta numerosos asiertos sobre la forma de tratar los aspectos vitales de la ciudad.

"HABITAR" LA CIUDAD

Las acciones humanas todas, oscilan en el péndulo infinito de sus movimientos rítmicos hacia la exterioridad y hacia la interioridad, en eterna sucesión. Más aun, la vida humana en su rítmica danza de construcción y destrucción vuelve el mundo habitable e inhabitable de mil maneras.

La especie humana, como depredadora de la naturaleza, encarna un trágico demiurgo, cuyo esfuerzo vuelve el entorno inhabitable. Es tan hábil el demiurgo depredador que conoce diversos recursos para materializar su entropía. Uno de ellos es esa triste figura de la arquitectura que consiste en la sobre-construcción de la realidad. Construcciones superfluas, cementos innecesarios, excesos de concreto que mutilan la espontaneidad estética de lo natural. En el fondo no es sino una perturbación "frustrante" del habitar.

Otro recurso de la destrucción, más lúgubre aun, si cabe, es el que resulta del desprecio al derecho humano universal de la hospitalidad. El mundo humano es la tierra en su redondez total. Ella nos pertenece, y nos pertenece a todos.

En general, en las ciudades actuales, los que pueden llamarse "lugares insterticiales", con status indeciso entre públicos y privados, son los lugares donde es posible actualmente ejercer cierta hospitalidad. De un lado está la hospitalidad doméstica, muy selectiva y en pequeña escala.

Del otro, la calle, espacio público por excelencia. Este lugar, abierto a todos, comunitario, es democrático y hospitalario por principio. No siempre lo es de hecho. Cuántas calles intransitables en las grandes ciudades, marcadas por las etnias en Nueva York, por ejempo; o por la pobreza, favelas en Rio, México, en general en todas las ciudades; o por las clases sociales, etc.

Entre ambos, los "lugares insterticiales" son los espacios mixtos representados por las grandes tiendas, transportes, galerías comerciales, estadios, centros deportivos, universidades, hospitales, etc.

En la actualidad, estas construcciones proponen una peculiar manera colectiva de habitar, virtualmente, rica, como propiciadora de encuentros humanos, aunque de hecho comúnmente no pasa de ser el lugar de las fortuitas coincidencias de mónadas distraídas. [1]

En el oriente árabe, por ejemplo se propone otro código absolutamente diferente y sectario del habitar. En el mundo árabe, los espacios femeninos y masculinos del habitar están claramente marcados, tanto en los espacios de la ciudad como en los domésticos. Ante todo, en la ciudad existe una división espacial notoria, que separa el lado familiar femenino, correspondiente a los barrios de habitación, y el lado masculino, que admite algo de mixto, pero que corresponde sobre todo a las actividades económicas y a las formas de sociabilidad.


[1] Séminaire Ville (s) et Hospitalité. Séminaire proposé par la Maison des Sciences de l’Homme et le Plan Construction et Architecture. 31 de octubre de 1996.


Espero seguir en contacto con vosotros y continuar estos interesantes debates.

Saludos y cuanto gusto de saber que les parece interesante este grupo.

Mauricio

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 09/02/2011

Hola Mauricio: Bonito artículo, interesante, aunque poco práctico, pues no aporta solución alguna, ni tan siquiera se lo propone, es un poco de literatura, agradable de leer, pero poco más. Mi problema principal para desarrollar el tema de debate, son esas diferencias entre las zonas marginales en núcleos urbanos en los distintos países. La sociedad de cada país es distinta y ha evolucionado de diferentes formas, al igual que la delincuencia. La vida en la calle se hace imposible por el clima y las costumbres en el centro de Europa y en la mayor parte de USA, al contrario que en el Mediterráneo o en Sudamérica. Son mundos sociales totalmente diferentes. Dentro de esos mundos también hay diferencias que yo desconozco. Ignoro si las condiciones que yo he descrito al iniciar el debate se dan también en muchas ciudades de otros países.

No soy persona académica, sino práctica y no tengo muy buen concepto de la formación académica, opinión basada en mi experiencia. Para solucionar problemas hay que plantar los pies en el suelo y valorar y vivir la realidad, analizarla y tomar decisiones basadas en las propias conclusiones que se extraigan de esa experiencia. Por desgracia, muchas de las cosas que se aprenden durante la formación académica, creo que deberían desaprenderse, pues nada tienen que ver con la realidad y sólo aportan confusión.

Antiguamente la arquitectura era un oficio que se aprendía sobre el terreno, de los maestros que eran capaces de construir aquellas maravillosas catedrales y edificios, para una vez que habías aprendido, poder independizarte y construir los tuyos propios.

Hoy en día, se estudia unos cuantos años y ya eres arquitecto, ya sabes diseñar y construir edificios, trazar planes urbanísticos y tomar decisiones acerca de las normas que deben regir el desarrollo de las ciudades, concedes o deniegas permisos de edificación de acuerdo con tus criterios. De este modo, la realidad choca con los arquitectos y los arquitectos con la realidad, en lugar de confluir entre ambos.

No concibo una forma de construir edificios de viviendas de manera eficiente que no provenga de la iniciativa privada. He tenido la oportunidad de ver algunas iniciativas públicas en esta materia y todo ha sido un puro desastre. Algo tremendamente ineficaz con presupuestos desorbitados, mala construcción y pérdidas apabullantes. Las edificaciones se podían llevar a término porque al parecer los fondos públicos son inagotables.

A mi entender, para optimizar el desarrollo de estas zonas de forma progresiva, deberían trabajar conjuntamente las tres partes implicadas, iniciativa privada, arquitectos y técnicos municipales. Por desgracia, al menos en España estas tres partes, al no compartir intereses se encuentran casi permanentemente enfrentadas. Cada uno tira para su lado.

Ese sería el mundo ideal que, por desgracia, nunca existe, por ello debemos encontrar una solución para hacerlo posible sin disponer de una cantidad enorme de recursos económicos y de forma progresiva e inteligente, o al menos intentarlo.

Un saludo

Ruby González
Arquitectura unet
Escrito por Ruby González
el 11/02/2011

Hola.

Yo soy de Venezuela, aqui se ha dado tremendamente la solución habitacional de muy mala calidad, malas distribuciones, poca estetica, poca calidad espacial y por tal, poca calidad de vida. Dinero desperdiciado y alimento a una cultura baja, mediocre, ignorante de las verdaderas soluciones habitacionales de calidad humana y arquitectonica.

Resulta julio que considero que es casi imposible desde la piel de un ser mortal comun y silvestre dar solucion a esto en concreto. Pues existe demasiada demanda de lo dicho, solo un ente muy poderoso podría realmente construir un impacto social que solucione este problema.

El mundo ideal como dices, no existe. Solo queda fluir con lo que se da (si o no?). Desde el titulo o desde la practica el compromiso es el mismo, nisiquiera hace falta estar en el campo de la construcción o la arquitectura para colaborar.

Cuando dices encontrar una solución YO solo vería una. Un estallido en la ciudad, un hueco en la tierra que se trage todo lo que existe, pero en la realidad, las buenas intenciones y el pesar por aquellos menos favorecidos no genera cambios palpable. No desde un foro o desde una mente intelectual que duerme consentido por el sonido de las teclas. Se necesita poder, mucho mucho para considerar siquiera una leve posibilidad.

Tendríamos que hacernos de nuevo como ciudades, como sociedad.

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 11/02/2011

Hola Ruby: ¿Cómo ha evolucionado la composición social en Venezuela? ¿Se parece en algo a lo que yo describo de España? Me refiero a las familias, siguen siendo tan numerosas, hay un índice alto de divorcios, muchos jóvenes o parejas jóvenes, necesitando una vivienda, etc. ¿Se ha producido un cambio tan grande en ese aspecto como aquí? ¿Cómo es el problema de la delincuencia? ¿Hay mucha corrupción?

¿En tu ciudad hay mala edificación en zonas céntricas?, ¿Zonas de viviendas grandes poco y mal habitadas? ¿Hay algo parecido a los guetos en esas zonas? ¿En todas?

¿Hay una clase media más numerosa o los desniveles económicos son muy bruscos? Quiero decir, poca gente con mucho dinero y mucha con poco o está algo más nivelado.

Perdona que te haga tantas preguntas, pero desconozco totalmente Venezuela, háblame de todo lo que pueda afectar a la construcción y venta de viviendas.

¿Cómo son las nuevas viviendas que se construyen? Grandes, pequeñas, buenas, malas, caras, baratas, muchas, pocas, etc. Más o menos, me imagino que habrá de todo, pero en general ¿Qué es lo que más abunda? Promociones grandes, pequeñas, de todo.

¿Hay empresas de promoción y construcción grandes o también medianas y pequeñas? ¿Auxiliares a la construcción, buenos o malos? Empresas pequeñas o grandes de estructuras, carpinteros, albañilería, electricistas, fontaneros, soladores, pintores, etc.

Bueno espero que me cuentes lo que puedas y lo que se te ocurra.

Tal vez sea imposible encontrar soluciones, pero lo que nunca es imposible es buscarlas, conocer lo que hay y pensar en posibles opciones, siempre pensar. Con realismo. Así como poco, se aprende, nunca es perder el tiempo.

Nunca me plantearía hacer una promoción de viviendas con la intención de ayudar a la gente menos favorecida. Para mí, eso es un error, un mal punto de partida. Las promociones de viviendas se hacen para ganar dinero, es el único planteamiento válido y razonable, lo otro es condenarse al fracaso. El beneficio para la sociedad tiene que venir de forma indirecta, creación de puestos de trabajo, posibilitar el acceso a una vivienda de calidad asequible, etc.

Si no te planteas como primer objetivo ganar dinero lo más probable es que lo pierdas y entonces o no acabas el edificio o ya no puedes construir más. El beneficio se puede obtener de forma inteligente, optimizando todo lo posible la promoción, no construyendo y vendiendo basura, como hace mucha gente. Si haces algo mejor, también lo venderás mejor, la gente no es tan tonta. Bueno, no siempre, quiero decir. Pero tienes que hacer algo que la gente quiera y que lo pueda pagar, eso es primordial.

No se trata de tener mayor o menor impacto, sino de empezar poco a poco, para ir creciendo de forma sólida. Eso sería como fluir, pero remando un poco, sin chocar con la sociedad, sino adaptándote a los cambios, proponiendo soluciones diferentes y mejores. No perfectas, ni ideales, sólo mejores.

Las medianas y grandes empresas consolidadas, no suelen ser flexibles, su recurso es casi siempre la baja calidad para ganar dinero, les ha ido siempre bien así, para qué cambiar. Por ahí es por donde se podría encontrar un hueco, para entrar y mejorar las cosas con inteligencia y poco a poco.

Como me dijiste una vez, al mundo no lo vamos a salvar, ni nosotros, ni nadie, pero siempre se puede pensar en hacer algo, en ser más inteligente que la competencia y mejor. Por lo menos pensar con los pies en el suelo, si luego no se puede, pues no se puede, pero que sea luego, después de pensar.

Me he podido dar cuenta de que hay una creencia que impera en el mundo que es muy dañina, siempre se habla de acabar con los ricos, cuando de lo que se trata es de acabar con los pobres. Sólo si hay ricos, los más pobres tienen una posibilidad real, ser rico no significa ser un canalla, o eso pienso, cuando la economía crece, todo el mundo crece. Siempre habrá desigualdades porque no somos iguales, ni debemos pretenderlo, pero si el nivel sube, subirá para todos, eso pasa en todos los países.

En un foro, gracias a Dios, no solo hay intelectuales, son buena gente pero ellos siempre han sido intelectuales, trabajan y viven de eso, escriben muy bien y todo les queda muy bonito, pero si tuvieran que poner un solo ladrillo, se morirían.

Nosotros en el foro no vamos a cambiar nada, pero por lo menos hablamos libremente, nos conocemos y tratamos de aprender los unos de los otros, algo es algo. Dicen que el saber no ocupa lugar, si además te entretienes, para qué quieres más. Quizá entre los dos comprendamos mejor las cosas que intentándolo uno solo.

Por cierto, qué te parece el Eclesiastés, un libro tan antiguo y sabían mucho más que nosotros, creo que es el libro que más me ha impresionado de todos los que he leído. Me estoy planteando poner a debate cada uno de los capítulos en el foro de filosofía, aunque sólo sea para que los que no lo conocen, lo puedan conocer.

Bueno Ruby, esto parece un testamento, un saludo cordial y cuéntame algo pronto.

Julio

Ruby González
Arquitectura unet
Escrito por Ruby González
el 11/02/2011

Julio hola.

Vamos por partes para entendernos.

Evolución social en Venezuela: terrible. No hemos evolucionado, al contrario, cada vez es peor la ignorancia, el ocio y la corrupción. La gente no se preocupa por encontrar una solución que favorezca a la comunidad y en consecuencia a la ciudad, aquí come el más vivo, gana el más vivo y por sobretodas las cosas el que se arrima a las facilidades que alcahuetea este gobierno.

Anteriormente otros gobiernos planificaban en las ciudades urbanismos que se amoldaban a su topografía, a su clima y condición vegetal; ahora? , ahora dan lastima los urbanismos "planificados", solo se basan en una solución mediocre que no plantea la sustentabilidad o la mejora de la perspectiva de estas personas de bajos recursos. Solo se prestan para conseguir otros cuantos miles de votos.

Entonces avanzamos? , hacia donde? , para mí no avanzamos. Para mí nos estancamos.

Divorcios? , creo q eso depende. No todos están hechos para permanecer.

Muchos jóvenes si. Venezuela es un país de jóvenes. Muchas parejas si, muchos solteros también.

Necesidad de vivienda? , la gran mayoría de los venezolanos. Aquí la demanda de vivienda es tremenda, por eso se ven demasiadas invasiones, barrios sin planificación en zonas no adecuadas. Marginalidad y falta de calidad en todo.

Las nuevas viviendas depende de su ubicación y destino. Por lo general así como se ven construcciones de lata vez casas de concreto con piscina y jardines en zonas privilegiadas. Es relativo.

Casas del gobierno, patéticas. De interés social pero sin estética, sin esperanza de cambio para la cara del urbanismo, de la ciudad. Siempre se dirigen a la masa conforme, personas que se recuestan a otras porque llevan en sus mentes por generación el hecho de ser pobres, discriminados, marginales etc. Y lo transmiten, gritan, enseñan a sus hijos, vecinos... Con tal que se hacen un mundo desplazado por voluntad propia. Por pereza mental. Les encanta que otros piensen por ellos, basta con repetir lo dicho y cegarse a la mejora por cuenta propia...

Empresas de promoción y construcción como arroz. Igualmente mucha estafa inmobiliaria y poca solución. Solo algunos pocos son relevantes. Por lo general no tienen nada que ver con el gobierno.

Buscar las soluciones con realismo. Damos al mismo clavo. Por eso sigo sosteniendo la idea de que se necesita mucho poder económico para cambiarle la cara a una sociedad, a una ciudad o vayámonos a algo pequeño, a un sector. Poder de convencimiento bajo la tutela de gente especializada, comprometida y justa. Proyectos factibles, materiales de la zona. Construcción sencilla y garantía. Es imposible pensar que todo esto pueda darse sin corrupción. Que se alimenten los que quieran pero que solucionen y respeten.

Mientras llegan esos tipos pues esperaré el agujero que se abra en la tierra. No mentira, no lo espero. Pero venga! Seré optimista y pensaré en la posibilidad desde el eco de este interesante foro.

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 11/02/2011

Qué tal Ruby

La construcción es una actividad diferente al resto. Si la comparamos, por ejemplo, con la fabricación de coches, apenas ha evolucionado. Bueno, lo ha hecho, pero tan sólo en casos especiales de grandes proyectos, rascacielos, etc. Pero en las obras normales no ha evolucionado nada. Los fabricantes de coches, se adaptan al mercado, con sus nuevos modelos, mejores diseños, más pequeños para la ciudad, menor consumo, más seguridad y fiabilidad, mejores acabados y a buenos precios. Hay una competencia directa entre las distintas marcas y eso les hace espabilarse e innovar. Luchan unos contra otros por un mismo mercado, tienen que mejorar continuamente para sobrevivir.

La construcción normal está, en comparación, en la edad de piedra y en Venezuela, por lo que me cuentas, todavía más.

Si queremos que esto sea un experimento provechoso tienes que conseguir, cada vez que pienses y escribas en este debate, o cada vez que puedas, un cambio radical en tu mentalidad. En tu forma de encarar el asunto. Te tienes que convertir en una capitalista feroz, honrada, pero feroz. Tu único objetivo es construir un edificio de viviendas y ganar dinero al hacerlo. Sin estar bajo la tutela de nadie, ni pensar en arreglar la vida de los pobres o acabar con la ignorancia, o en hacer un urbanismo acorde con la ciudad, ese no es tu problema, ni tu obligación, es la tarea de otros, si la cumplen o no, es asunto suyo.

Nos tenemos que centrar en buscar soluciones para nosotros, que sirvan para lograr nuestro objetivo. Por ejemplo, si hay corrupción, tal vez haya que darle una parte al corrupto, para que no te fastidie. Y así siempre, solucionar tus problemas, sean cuales sean. Los tuyos, no los de otros.

Me has pintado un panorama tan negro en Venezuela, que me cuesta trabajo seguir, pero bueno como sólo es un experimento, vamos allá, dices que hay mucha demanda de vivienda para jóvenes y parejas jóvenes, eso ya es algo. Espero que tengan trabajo y algunos recursos.

Otra gran diferencia que tiene el sector de la construcción con respecto al resto, esta vez a favor, es que las viviendas no son un bien de consumo, puedes comprar una vivienda, vivir en ella un tiempo y al cabo de unos años venderla incluso más cara del precio que pagaste por ella. Es una inversión.

¿Podría tener éxito una tipología de vivienda muy pequeña? Quiero decir para una persona o una pareja. Con muy buena calidad, bien diseñada, un sitio para cada cosa, pero teniendo de todo y a mano, fácil de limpiar, con materiales duraderos, pero sin metros cuadrados de sobra para darse paseos por ella, lo justo para sentirse recogido y confortable, en un entorno de relativa calidad. ¿Qué piensas?

Un joven o una pareja, pueden acceder con mayor facilidad a este tipo de vivienda y luego, si necesitan más espacio, o las cosas les van mejor, pueden venderla y comprar otra más grande, en un proceso gradual de inversión.

Al hacer las viviendas muy pequeñas, aprovechadas y diseñadas al límite, puedes al mismo tiempo reducir el precio y aumentar la calidad. Por los mismos precios de suelo y construcción, a lo mejor puedes hacer dos o tres viviendas, donde antes sólo hacías una.

La gente quiere un sitio agradable para vivir, no para echar carreras. Si hay edificios de viviendas grandes y viejas, de mala calidad, no demasiado habitados, quiero decir no por familias grandes, en relativamente buenas zonas, sería hasta cierto punto fácil acceder a uno. Mucha gente querría simplemente realojarse en un piso nuevo, aunque sea más pequeño, por lo que la cantidad a invertir para adquirir el edificio sería mucho menor. Luego sería cuestión de derribarlo y construir uno nuevo con muchas más viviendas y de mejor calidad.

¿Qué piensas?

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 15/02/2011

Hola instante

¿Has perdido interés en el debate o es que no tienes tiempo? Este debate debería ser como un doble viaje, el mío a través de la realidad de Venezuela y el tuyo a través de la retorcida y malvada mente de un feroz capitalista. No quiero atosigarte, pero un debate entre dos se queda en nada si falta uno. Si no te gusta así, lo podemos cambiar o si prefieres lo podemos dejar. En cualquier caso, lleva tu ritmo.

En estos momentos me lo estoy pasando bastante bien, aunque dando un poco el espectáculo, en el foro de filosofía, en una dura batalla entre las fuerzas del bien (yo) y las del mal (la poderosa secta de los iluminados tocapelotas) Creo que de momento voy ganando yo, pero en cualquier momento los acontecimientos podrían dar un giro fatal.

Si puedes dime algo y si no pues nada, sufriré en silencio que me ignores.

Un cordial saludo

Julio Urrutia Leon
Experto: gestión de promoción inmobili...
Escrito por Julio Urrutia Leon
el 30/05/2011

Este sitio sigue tan tranquilo como de costumbre, es como un jardín apartado del tráfico y el trasiego constante, un extraño remanso de paz, dentro de la marabunta.