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Grupo de Seguridad Pública y Personal



ARGENTINA SEGURIDAD PÚBLICA¿ porque no funciona?

alberto clemente
Diplomado en seguridad pública-resoluc...
Escrito por Alberto Clemente Petrucci
el 08/09/2010

Estimados, la seguridad pública en mi país no tiene arreglo, esto lo manifiesta la población, que a diario sufre asaltos, violaciones, secuestros, y un largo etc.

El estado no tiene respuesta, en el congreso no hay quorum para tratar las salideras de bancos, delitos muy comun en nuestro país.

En el país esta lleno de profesionales, pero nadie soluciona nada, ¿Serán tan profesionales?

Camaradas que se deberia hacer.

Les comento que quize presentar un proyecto de seguridad pública en un municipio, las respuesta que me dieron fue que no hay recursos disponibles, ¿Será porque no soy politico?

Que opinan, ¿Que se deberia hacer?


Jose Castro
Buenos Aires, Argent...
Escrito por Jose Castro
el 20/10/2010

Amigos: Nunca ha existido un plan de seguridad. Ningún político es tan tonto para hacer un plan y publicarlo. Van saliendo las cosas de acuerdo a la presión de los medios de publicidad o propaganda, y se van rotando los medios técnicos y recursos humanos. No hay plan que aguante a los medios. No dan tiempo, ni lo darán, para que el plan se desarrolle. Ademas, se ha corrompido la moral del personal. Tiene todo esto nombre y apellido.......... León Arslanián. Manejó a la Policía mas importante de Sud América, como a los acusados de genocidio en el juicio que él dirigió. Se quedó en el tiempo y rompió el sistema de Seguridad PUBLICA Y PRIVADA por un tiempo que superará los 10 años.......... Regalo de los K a la gran provincia.

Alberto Clemente Petrucci
Diplomado en seguridad pública-resoluc...
Escrito por Alberto Clemente Petrucci
el 28/10/2010

Entonces, que tenemos que hacer, dejar que pasen las cosas, que barbarie, el trafico de influencias sin castigos, en cualquier país se hacen proyectos de seguridad por que es lo que el estado tiene que garantizaar en cualquier país normal, difundido en las constituciones del estado nacional, a donde llegaremos camaradas

Marcela Viviana Villar
Licenciatura en creatividad educativa ...
Escrito por Marcela Viviana Villar
el 03/01/2011

Es cierto lo que planteas. Lo que yo pienso que tenemos que tomar conciencia de esta terrible realidad y empezar a participar con compromiso ciudadano. Los foros de seguridad en aqui est´´an dando muy buenos resultados. No estoy a favor de ningún color político, quiero que lo sepan. Debemos ppromover la participación ciudadana en nuestra gente, la idea del no te metas ya no funciona.

Andres Penachino
Electrotecnico enet n 1 del palomar pr...
Escrito por Andres Penachino
el 04/01/2011

Seguridad, solidaridad y participación


El problema de la inseguridad es uno de los reclamos fundamentales del pueblo Argentino.
La inseguridad no es un tema puesto de moda. Al igual que la pobreza y el desempleo, la inseguridad se quedará entre nosotros en tanto y en cuanto los ciudadanos todos nos involucremos en este asunto.

La Seguridad, refiriéndonos al aspecto interno, como hemos esbozado en la nota anterior, esta sustentada sobre cuatro pilares: la Justicia, el Servicio Penitenciario, la Policía y la Población.

Como integrantes de este último basamento, no podemos intervenir activamente en: la planificación, organización, dirección, coordinación y control de los tres primeros. La Constitución es muy clara al respecto, el pueblo no gobierna ni delibera sino por medio de sus representantes, que son los encargados de: establecer las leyes, de su organización y los órganos de aplicación. Solo podemos sugerir, recomendar, o elevar propuestas, como única forma de colaborar.

Sin el apoyo de la población, muy poco pueden hacer los poderes encargados de velar por nuestra seguridad, las pruebas están a la vista y a diario.

En principio por que el gran debate sobre una política de Estado en materia de seguridad no se ha dado. Para algunos se trata de un acuerdo súper estructural entre los partidos mayoritarios, entre los representantes que carecen de la capacidad técnica que el momento exige de la información necesaria para interpretar una realidad, que no puede basarse solamente en estadísticas y de un divorcio total entre la población y su investidura.

Es por ello que cuando se plantea la necesidad de enfrentar una situación de excepción, resulta imprescindible adoptar medidas adecuadas y consensuadas con la Población.
Y ésta, -totalmente desacostumbrada a ser consultada-, no participa y cuando tiene que definir alguna situación, lo hace en forma inorgánica, sin ideología, carente de representantes y por ahora “pacífica”.
El problema que nos ocupa, ha desplazado a la población a una situación de indefensión, que la ha replegado a buscar la seguridad propia blindando su hábitat.
Es la típica actitud del “no te metas”, del “sálvese el que pueda”, pero ni así alcanza, porque ha cedido el entorno de su casa a la delincuencia. La calle, las plazas, el barrio, la ciudad toda es territorio liberado para la delincuencia, por lo tanto, están vedados para su uso a la población….

¿Cuál es el camino?

- ¿Enfrentar a la delincuencia con sus propios métodos y transformar nuestra ciudad en una nueva Beirut?.
- ¿Dotar al brazo armado de la sociedad, con armamento sofisticado y “meter bala”?.
- Incrementar las penas, es una ilusión cuándo los imputados de ilícitos en la mayoría de los casos no son aprehendidos.

La defensa es legítima cuando se ejerce en la conservación del bien más preciado que es la vida, o en salvaguarda del bienestar general. Pero también es cierto que cualquier medida que se adopte para su defensa debe analizarse en función de la emergencia. Y para ello las medidas pre-emergentes, son las que mejores resultados dan. La prevención en consecuencia es la mejor defensa. El mejor de los delitos es el que no se comete.

La solidaridad es uno de los valores que garantizan la convivencia dentro de nuestras sociedades

Desde nuestra sencilla posición de ciudadanos, no solo “podemos”, sino que “debemos” comprometernos en esta lucha por el bienestar común, por la seguridad.
Ya no vale escudarse en el “no sabe, no contesta”, “no me incumbe, no te metas”. La delincuencia no discrimina, no separa en rubios o morochos, de River o de Boca, azules o colorados, unitarios o federales, todos podemos ser víctimas de su latrocinio. Y si hasta hace muy poco la perdida se podía justipreciar en tal o cual valor. Hoy una vida vale menos que un estéreo.

Que la recuperación de su geografía, hoy en manos de la delincuencia, que cuenta con sus propios santuarios, corredores y sistemas de comercialización, con expresiones seudo culturales, de su accionar que modifican nuestra tradicional cultura de respeto a nuestras instituciones deben recuperarse y mantenerse.

Para ello el valor del barrio, del pueblo, como la Patria Chica, el reconocimiento al afecto de los vecinos, como los parientes que elegimos para convivir, la confianza en los encargados de nuestro cuidado, deben recobrarse a toda costa. Porque el riesgo de perderlos es el fracaso del Estado Nación.

Y por eso es necesario crear una política de seguridad, que esté más allá de un efímero mandato, de un mezquino interés político o de una apetencia sectorial o corporativa.
La primera premisa en consecuencia es la defensa común, la solidaridad como herramienta fundamental del que hacer cotidiano. Donde una ofensa, un ataque, una tropelía cometida contra cualquier integrante de la sociedad, es un ataque a la comunidad.

La participación

Este espíritu de cuerpo imprescindible para la prevención, conlleva el intercambio de ideas, sugerencias y planes de contención que hacen más efectiva la protección colectiva. Un frente unido ante la delincuencia, ofrecerá también un bloque de opinión para peticionar ante las autoridades, exigir a nuestros representantes y apoyar a quienes son nuestro brazo armado.
Es la sociedad toda la que debe enfrentar a la actual ola delictiva y asumir la cuota de responsabilidad que le corresponde.

La solidaridad es uno de los valores que garantizan la convivencia dentro de nuestras sociedades.
Esta es una acción efectiva para revertir la sensación de riesgo y comenzar a despertar inseguridad en los delincuentes, dado que el control de los ilícitos por parte de la ciudadanía, evita la constante repetición de hechos de esta especie….

Prevenir no es curar

La Prevención del Delito comprende todas aquellas acciones tendientes a impedir, evitar y obstaculizar la comisión de los mismos. Para poder prevenir el crimen debemos buscar métodos para reducir el accionar delictivo atacando con éxito las causas que lo promueven, a saber:

- Reducir las oportunidades de cometer delitos, volviendo los potenciales blancos, mas riesgosos, y menos beneficiosos para el accionar delictivo…

- Reducir a los factores sociales y culturales que predisponen a los ciudadanos a convertirse en delincuentes.

En el primer caso, estudios realizados en las últimas décadas han demostrado que a mayor presencia policial en las calles, y los operativos policiales específicos en lugares donde el crimen azota con mayor rigor, han generado resultados positivos obteniendo una notable disminución de delitos en la comunidad afectada.

Siguiendo esa lógica, también se comprobó que la integración de las entidades intermedias (ONGs), escuelas, clubes, servicios de salud, iglesias etc. , son elementos importantes en cuanto a la formulación de políticas específicas para la reducción del crimen.
En tal sentido, las organizaciones de la sociedad civil tienen en nuestro país cada vez mayor protagonismo en lo referido a desarrollo y ejecución de programas sociales. Se trata de instituciones que se han convertido en interlocutores válidos y legítimos.
Hoy para ellas, hay innumerables funciones que pueden realizar en el Estado, ya que por su participación hace que sean voceros y también colaboradores al instalar y resolver temas que preocupan a la sociedad.

Las organizaciones del Tercer Sector comparten con la iglesia el máximo nivel de credibilidad. La ciudadanía ha vuelto a confiar en las organizaciones cuya transparencia ha sido su mejor inversión.
Un ejemplo concreto es la Red Solidaria que lidera Juan Carr, la última donación masiva de órganos organizada por el Incucai en las elecciones pasadas, o la donación masiva de elementos varios a nuestros hermanos de Salta, en la últimas inundaciones.

Hoy las entidades intermedias deben poner todo su empeño, tanto, para atender a sus beneficiarios, como en darle transparencia a sus acciones. Siendo esta última pauta el basamento para esta verdadera revolución solidaria.

Imaginar y constituir nuevos modelos de gestión mancomunada que apunten al fortalecimiento de la sociedad civil y la creación de nuevos vínculos entre los distintos actores sociales implica un nuevo proceso de aprendizaje.
En este sentido, un modelo posible es el de la cooperación que supera el dilema entre lo publico y lo privado.
Entre los barrios podremos encontrar ONGs. Formales e informales, orientadas a diversos fines, con pocos o muchos miembros, pero fundamentalmente con lideres con poder de influencia sobre ellos.
Las Ongs. Locales, han sido formadas por ciudadanos de un lugar determinado, para intentar cubrir determinadas funciones, generalmente en búsqueda de solución de diferentes demandas de la zona de influencia.
Así las cosas, los lideres de estas organizaciones, saben cuales son las demandas de la zona, tienen poder de comunicación pues hablan “el mismo idioma” que los residentes del lugar, saben perfectamente cuales son sus necesidades, como influenciar sobre ellos, definir pautas de acción, y entre otras cosas “quien es quien” dentro del barrio. Dato por demás significativo.
La organización en redes de acción; las ONGs y sus redes constituyen nexos vitales entre la población y la política social. Cuando las organizaciones se coordinan, las acciones adquieren mayor fuerza para que las soluciones sean implementadas; se puede consensuar y fortalecer proyectos de gestiones asociadas entre sectores (Estado y sociedad civil).
Además, a través de sus acciones colectivas van formando verdaderos movimientos de solidaridad y cooperación civil siendo un enfoque diferente del presente modelo sobre el ordenamiento de las relaciones
Un conjunto de organizaciones con relaciones estables es más fuerte e influyente que una mayor cantidad de ellas aisladas.
Las redes consolidan una mayor sostenibilidad en los proyectos, especialmente de aquellos que necesariamente deben trascender la duración de cualquier mandato, porque al existir mayor cantidad de integrantes interesados en la realización de aquellos, se garantiza una mayor continuidad.

Ventajas de las redes

1- Aunar esfuerzos;

2- Asegurar mayor profesionalidad;

3- Lograr mayor eficacia;

4- Obtener mayor influencia en la sociedad.

Roles de mantenimiento

- Ofrecer apoyo;
- Facilitar la participación e implicación de todos;
- Reconciliar desacuerdos;
- Establecer compromisos;
- Reducir tensión;
- Facilitar la comunicación entre los miembros;
- Evaluar el clima emocional del grupo;
- Observar el proceso;
- Escuchar efectivamente;
- Crear confianza;
- Resolver problemas interpersonales;
- Mantener la satisfacción del grupo…

El rol de la Policía:

A partir de una nueva política de prevención, su misión no será solamente la de actuar como medio disuasivo por presencia de sus efectivos en las calles, sino también buscar estrechar contactos con las entidades intermedias en particular, y con los vecinos en general.
Cada integrante de la fuerza debe convertirse en interlocutor valido ante la población, y debe ganarse la confianza del ciudadano..
Esto no es más ni menos que convertirse en el policía del barrio o policía de proximidad, que, al ponerse en contacto con el ciudadano común, pueda escuchar sus reclamos y sugerencias.
Esto sugiere bajar al policía de los patrulleros y comenzar a “caminar la calle”, pues, la rutina de patrullaje sobre un móvil, hace que el policía vea la ciudad a través del parabrisas de la patrulla y escuche los sucesos por la radio policial,
Asumiendo este nuevo rol, estará brindando un servicio policial básico en correspondencia al conjunto de los problemas circunscriptos al ámbito local y que no tienen trascendencia para la seguridad del Estado.
Debe inspirar confianza, la que se logra con una labor constante, silenciosa pero efectiva, de cada día.
El jefe de la dependencia deberá concienciar a sus subalternos de la importancia del trabajo metodológico sobre los residentes locales para ganar respeto y afecto, despojado del idioma propio de la fuerza (negativo, afirmativo, Natalia Natalia, masculino, etc. ) utilizando el idioma propio y apropiado del ciudadano común…
De esa manera entraran en relación con la comunidad y podrán saber cuales son sus necesidades básicas en relación a su seguridad.
Muchas gracias por participar

Andres Penachino.


Alberto Jorge Silbersztein
Tecnicatura superior en seguridad priv...
Escrito por Alberto Jorge Silbersztein
el 06/12/2012

CABA, 06/12/2012.-

Estimado Sr. ANDRÉS PENACHINO:

Desde lo FORMAL, su exposición es amable, serena y metódica, pero adolece de algumos defectos de FONDO, a saber:

1º) todos los vecinos PADECEN la inseguridad, lo que -en modo alguno- los habilita a proponer cómo combatirla.

2º) las ONG'S SOCIALES están para aquello que saben (si es que saben de algo), pero metidas en temas de SEGURIDAD CIUDADANA han demostrado ser nulas.

3º) si el policía se desenvuelve de a pié o dentro de un móvil, no hace a la diferencia... El problema es que nuestra SEGURIDAD CIUDADANA está sólo circunscripta a AGENTES, CABOS Y SARGENTOS, pues los JEFES y OFICIALES nos resultan invisibles... Ellos no salen de sus cómodos escritorios, ni de los NEGOCIOS y SOCIEDADES que -no pocos de ellos- mantienen con el hampa local.

4º) está el poco simpático tema de los juzgados con PUERTAS GIRATORIAS.

5º) que existen buenos y comprometidos PROFESIONALES en temas de SEGURIDAD CIUDADANA... , pero los políticos no los convocan pues la ESCASEZ DE SEGURIDAD se ha demostrado como "buen método" para contener a las gentes dentro de sus casas... , y de ese modo evitar tenerlos concentrándose y marchando por las calles en pos de otras lógicas reivindicaciones, todas las cuales hoy se ven "postergadas" por el acusiante PROBLEMA DE LA INSEGURIDAD. O sea, que se hace uso del MIEDO, control eficaz método de CONTROL POBLACIONAL.

Entonces... , la teoría es buena, pero la práctica diaria está conformada por "hechos visibles", y otros que no tanto. De hecho, son éstos últimos la principal falla del sistema, en lo que respecta a la SEGURIDAD CIUDADANA en la República Argentina.

Atentamente.

ALBERTO JORGE SILBERSZTEIN

Técnico Supeiror en Seguridad Privada - IFPS

Consultor en Protección Empresarial