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Grupo de Formación continuada en Urología, y Medicina Sexual



Apuntes sobre Radiología Urogenital: Respuestas

KHALIL
Medicina valencia
Escrito por Khalil Ahmad Samhan
el 08/02/2014

1-C.

La infusión de medio de contraste hiperosmolar produce los efectos siguientes: aumento del volumen total en más del 16%, aumento del gasto cardíaco (Katzberg: Urol Rad 1972; 10: 421), disminución de las resistencias vasculares periféricas, y efecto negaivo sobre la contractibilidad del miocardio, bajo umbral para la fibrilación ventricular ( Sunnegardh et al: Acta Rad, 1990; 31: 297. Bonnemain et al: Invest Rad, 1988; 23: 478).


2-D.

El medio de contraste inhibe la coagulación y bloquea la generación de trombina, así prolonga parcialmente el tiempo de tromboblastina, protrombina y trombina (Parvez & Patel: Invest Rad, suppl 1, 23: S182, 1988; Mamon et al: Radiology, 1991; 179: 399. Stormorken et al: Invest Rad, 1986; 21: 348)..


3-A.

La administración de medios de contraste conduce a alteraciones de las plaquetas y produce una trombocitopenia (Chang et al: AJR, 1989; 152: 947), alteraciones de los eritrocitos (Dawson,: Invest Rad, suppl 1, 1985; 20: S84).


4-B.

Los riñones responden después de la administración de medio de contraste mediante una curva de perfusión renal bifásica (Katzber: Urol Rad, 1988; 10: 6. Forrest et al: J Urol, 1981; 125: 147. Katzberg et al: Invest Rad, 1983; 18: 74), disminuye la tasa de filtración glomerular y de la fracción de filtración similarmente (Katzberg: Urol Rad, 1988; 10: 6. Ebb: Brit J Rad, 1984; 57: 387).


5-B.

Los medios de contraste de baja osmolaridad (agentes no iónicos) son más seguros que los contrastes hiperosmolares. Todos los efectos sistémicos atribuidos a la hiperosmolaridad se reducen con los nuevos agentes, la expansión de volumen plasmático y la vasodilatación periférica disminuyen (Dawson: Invest Rad, suppl 1, 1985; 20: S84. Higgins et al: Radiology, 1982; 142: 681. Bettman & Morris: Rad Clin N Amer, 1986; 124: 599. Morris et al: Invest Rad, 1989; 24: 294), tienen escasos efectos sobre la coagulación y la agregación plaquetaria, proteínas afines y calcio, y muy raramente efectos sobre los enzimas y proteínas de la membrana celular (McClennan: Radiology, part I, 1987; 162: 1).


6-A.

Las dos reacciones adversas más alarmantes causadas por el medio de contraste iodado son la nefrotoxicidad y episodios anafilactoides.


7-A.

-La insuficiencia renal producida por la administración de contraste en una angiografía en pacientes con una función renal previa normal, alcanza el 2% (Hou et al: Amer J Med, 1983; 74: 243).

-La insuficiencia renal previa a la administración de contraste es un predictor de nefrotoxicidad (D´Elia et al: Amer J Med, 1982; 72: 719. Davidson et al: Ann Intern Med, 1989; 110: 119. Berns: Kidney Int, 1989; 36: 730), e incrementa el riesgo de la misma (Parfrey et al: N Engl J Med, 1989; 320: 143; Teruel et al: Arch Intern Med, 1981; 141: 1271; Gomes et al: AJR, 1985; 145: 1249; D´Elia et al: Amer J Med, 1982; 72: 719; Davidson et al: Ann Intern Med, 1989; 110: 119; Berns: Kidney Int, 1989; 36: 730).


8-C.

Varios factores de riesgo predisponentes a la nefropatía han sido propuestos en la literatura biomédica para contraindicar el uso de medios de contraste: diabetes, mieloma multiple, hepatopatía. Hipertensión, deshidratación, dosis múltiples repetidas de contraste, edad avanzada, uso de diuréticos y digitalis, proteinuria, hiperuricemia e insuficiencia renal pre-existente.


9-D.

La incidencia de insuficiencia renal inducida por contraste yodado en pacientes diabéticos con niveles séricos normales de creatinina es baja, y afecta a pacientes entre 0 y 10% de los casos (Parfrey et al: N Engl J Med, 1989; 320: 143. VanZee et al: Ann Intern Med, 1978; 89: 51. Harkonen: Nephron, 1979; 24: 268. Shieh et al: Kidney Int, 1982; 21: 739).


10-D.

Los cálculos que no son ópacos (radiotransparentes) a rayos-X son de uratos, cistina y exantina, sólo se observan como un defecto de replección en la urografía intravenosa o, si la imagen no es clara en la pielografía retrógrada.


11-A.

El estudio radiológico de la via seminal, por razón de la técnica, comprende tres tipos de exploración: Deferento-vesiculografía, epidídimografía y uretrografía.


12-B.

En el acto de una epididimectomía por infección crónica tuberculosa del órgano, la inyección de contraste por el cabo distal de la sección del deferente, permite visualizar la permeabilidad de la via seminal hasta la vejiga, lo que equivale a una deferento-vesiculografía con paso de líquido a la vejiga.


13-E.

La pielografía retrógrada fue introducida en 1905 por Voelker y Von Lichtenberg, al inyectar una solución de colargol a través de un catéter ureteral en la pelvis renal


14-A.

La mayor presencia de divertículos vesicales es en: Insuficiencia vesical contractil y obstrucción urinaria.


15-D.

Las vejigas irregulares indican: inestabilidad vesical, obstrucción urinaria, hipertrofia vesical secundaria a obstrucción del cuello, o a la infiltración de colágeno.


16- A.

Entre la quinta y octava décadas de la vida, la longitud renal en la urografía i.v. Decrece 2 cm.


17-A.

Imágenes ecográficas del cancer renal son:

Masa bien definida, pared posterior no reforzada y con bordes irregulares e imprecisos, estructura interna ecogénica, amputación del parénquima, y ecos pielocaliciales en la zona de desarrollo tumoral.


18-D.

Los tumors renales necrosados dan las imágenes siguientes en la ecografía:

-Formaciones de contenido transónico.

-Delimitadas por una pared irregular.

-Con pared engrosada.

-Amputación del parénquima.


19-B.

El angiomiolipoma renal presenta en la ecografía las imágenes siguientes:

Masa bien definida y bordes regulares, formaciones ecogénicas intensas, aspecto algodonoso, amputación del parénquima y ecos pielocaliciales en la zona del desarrollo tumoral.


20-B.

Oncocitoma renal presenta en la ecografía:

-Imagen parecida a la del adenocarcinoma renal: Masa bien definida, pared posterior no reforzada y con bordes irregulares e imprecisos.

-Amputación del parénquima

-Estructura estriada y piramidal.

-Líneas débiles radiales desde el centro hacia la periferia.

-Zona transónica central de 1 cm de diámetro.


21-E.

Imágenes ecográficas de los tumores pielocaliciales:

-Estructura interna ecogénica.

-Bordes irregulares e imprecisos.

-Amputación del parénquima.

-Ecos pielocaliciales en la zona de desarrollo tumoral.

-Intensidad inferior a la producida por el sistema excretor normal.


22-C.

Imágenes ecográficas de los linformas renales:

-Densidad poco ecogénica.

-Bordes bien definidos.

-Ecos internos dèbilmente perceptibles.

-Pared posterior no reforzada.


23-A.

Antes de la era pre-TAC, fueron descritas las calcificaciones en 4 a 10% de todas las masas renales (Daniel et al, 1972; Phillips et al, 1963).


24-D.

Administrando corticosteroides (metil-prednisolona) o hidrocortisona de 12 a 48 horas antes de las técnicas radiológicas que requieren medio de contraste disminuye sustancialmente la incidencia de reacciones (Greenberger et al: J Allerg Clin Immunol, part I, 1984; 74: 540. Lasser eta al: N Engl J Med, 1987; 317: 845).

Otros fármacos como difenhidramina, prednisona (de 30 a 150 mg) y una dosis única de efedrina de 25 mg protegen contra las reacciones (Greenberger et al: J Allerg Clin Immunol, parte I, 1984; 74: 540).

25-B.

Las reacciones anafilactoides se pueden reducir usando un medio de contraste hipo-osmolar que es más inerte, y menos tóxico para el miocardio, menos perjudicial a las células endoteliales, mejor tolerado por los pacientes y asociado con menos ansiedad (Dawson: Invest Rad Suppl I, 1985; 20: S84. Bettmann & Morris: Rad Clin N Amer, 1986; 24: 347).


26-A.

Aunque la baja osmolaridad del medio de contraste disminuye las reacciones anafilactoides:

-No evita la nefrotoxicidad en pacientes con función renal normal (More et al,1992; 182: 649).

-Pacientes con insuficiencia renal crónica se pueden beneficiar del uso del medio de contraste de baja osmolaridad.

-En otros estudios, se demostró un aumento de la nefrotoxicidad después del uso de medio de contraste en pacientes de alto riesgo (Berns: Kidney Int, 1989; 36: 730. Schwab et al: N Engl J Med, 1989; 320: 149).


27-E.

La incidencia de reacciones de moderadas a severas después de la urografía intravenosa varía de 0. 175 (Ansell et al: Invest Radiol, 1980; 15: S32-S39) a 1. 78% (Shehadi: Am J Roentgenol Radium Ther Nucl Med, 1975; 124: 124-152).

Las reacciones severas se definen como aquellas que requieren una terapia urgente: Shock hipotensivo, edema pulmonar, detención respiratoria y convulsiones (Lowe & Brendler, 1992).


28-C.

Puede aparecer una trombocitopenia severa después de la exposición al medio de contraste (Chang et al: AJR, 1989; 152: 947). Puede aparecer también una disminución del índice de la filtración glomerular y de la fracción de filtración (Katzberg: Urol Rad, 1988; 10: 6. Ebb: Brit J Rad, 1984; 57: 387).


29-D.

La pre-existencia de insuficiencia renal aparece como la única predictora de la nefrotoxicidad (D´Elia et al: Amer J Med, 1982; 72: 719. Davidson et al: Ann Intern Med, 1989; 110: 119. Berns: Kidney Int, 1989; 36: 730). Los pacientes diabéticos con insuficiencia renal son claramente sensibles a los efectos nefrotóxicos del medio de contraste.


30-A.

La incidencia de la insuficiencia renal inducida por el medio de contraste en pacientes diabéticos con niveles séricos de creatinina normales es baja, variando de 0 a 10% (Parfrey et al: N Engl J Med, 1989; 320: 143. VanZee et al: Ann Intern Med, 1978; 89: 51. Harkonen: Nephron, 1979; 24: 268. Shieh et al: Kidney Int, 1982; 21: 739).


31-C.

Imagen radiográfica de la Vejiga en la Sífilis: Vejiga dilatada y trabeculada.


32-A.

Imagen radiográfica de la Vejiga en Esclerosis Múltiple: Vejiga retraída y trabeculada, piriforme y se acompaña con reflujo vésico-ureteral.


33-D-

Imagen radiográfica de “Uretra en Trompo”: Se observa en niñas (es una variedad normal).


34-E.

Imagen radiográfica de las Uretritis: Estrechez de la luz uretral y muescas de ulceraciones en la forma aguda, estenosis única o múltiple en la uretra y trayectos fistulosos e irregularidades de la pared uretral en la forma crónica.


35-A.

Imagen radiográfica de molde ureteral con aspecto apolillado: se observa en ureteritis quística.


36-C.

Imágenes radiográficas de la tuberculosis urinaria son: Cavernas, cálices amputados (cáliz apunta a la lesión) o apolillados, retracción piélica, uréter rígido, uréter arrosariado por las múltiples estenosis, microvejiga (retracción extensa de la vejiga), reflujo vesico-ureteral, y riñón mástic.


37-A.

Imagen radiográfica de “flor marchita”: Se observa en la duplicación ureteropiélica.


38-E.

Imagen ecográfica de pielonefritis supurada polar: riñón aumentado de tamaño, parénquima transónico y engrosado, impulsando los ecos pielocaliciales.


39-D.

Imagen ecográfica de abceso frio tuberculoso: una masa llena de ecos esponjosos o ecos lamelados.


40-B

Imagen radográfica de “cáliz roído”: Se observa en tuberclosis renal. Son erosiones caliciales.