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Grupo de Arqueología



Antropología canaria (2ª Parte)

Bernardo
Administración de empresas la laguna
Escrito por Bernardo García
el 06/09/2010

... Un triángulo no nos sugiere nada, es decir, que nos es difícil hacer una vinculación entre un triángulo y un rito que le fuera constitutivo, y más difícil aún nos sería intentar saber la incidencia del plano inconsciente en el consciente, y hacemos esta diferenciación de planos o estudios porque no podemos elucidar ningún rito o creencia que guarde una relación directa con la estructuración geometrista del tipo de figura que sea. En el caso canario, por su asidua presencia, sólo no es posible evidenciar su esencialidad cultural, pero por falta de más datos no podemos recurrir a interpretar esas figuras.


Para ir haciéndonos una idea de lo que podría ser el significado de una de estas figuras, y teniendo en cuenta que estos arquetipos o representaciones simbólicas tendrían como motivos básicos para su posterior presencia (y emergencia a la conciencia del individuo, tranferida, por ejemplo, en una manifestación plástica) los sucesos o acontecimientos esenciales a la humanidad en general o en culturas determinadas en particular. Así, como ejemplo tan sólo para aclarar y tratar de comprender mis exposiciones anteriores y posteriores, en el triángulo podríamos tener representada una imagen arquetípica de la procreación, siendo a su vez ésta la finalidad de la Naturaleza, como la perpetuación de la especie humana y el placer (del climax como un elemento de apoyo a la hora de que esta representación geométrica se produzca. Así , como ejemplo hipotético tendríamos:( Representación formal subjetivada del contenido inconsciente= triángulo= hombre + mujer= descendencia= triángulo). Con base en lo dicho anteriormente, nos encaminaremos a realizar una construcción estructural de una evidencia que tenemos y que sería la procreación cuyo aspecto desconoceríamos, ya que es el significado inconsciente y la esencia del símbolo. Esta esencia inconsciente, al emerger a la conciencia, pasa por un proceso de transformación, pero que en su manifestación consciente sigue guardando una relación de identidad y reciprocidad en su contenido o esencia originaria e inconsciente.


Por transformación tendríamos que entender un paso de un estadio al otro. Nosotros representamos un triángulo motivado por presiones internas colectivas cuyo origen y causa casi desconocemos, y éste guarda una relación de identidad con los contenidos psicológicos que han sido ordenados por la conciencia en una imagen triangular. Una vez que esta ordenación adquiere carácter de símbolo por su esencialidad y las atribuciones subjetivas que hacen los individuos, se transfiere a un objeto (pintadera); por lo tanto, adquiere una primordialidad en la cultura en que se manifiesta y, por lo tanto, un rito o una creencia le es consustancial a estas representaciones triangulares, y este rito podría ser elaborado con muchos contenidos conscientes, producto de las vivencias colectivas a las que se ven influenciados los individuos por la interpretación que hagan de su realidad inmediata, cosa que se puede traducir en una creencia de más o menos arraigo colectivo y ésta, a su vez, inherente a una concepción religiosa de la realidad , o no. Todas estas elaboraciones y concepciones de los individuos es la realidad cultural o cultura que los incluye.


En este proceso de elaboraciones rituales o creencias se producen diversificaciones de símbolos, unos con más esencialidad que otros. Así, todos esos simbolísmos para los individuos tienen un significado sexual, pero muy vago, y de ahí todas esas elaboraciones conceptuales posteriores que ellos hacen de estos símbolos.


A) Muchas atribuyen a los ídolos canarios una alusión a la fertilidad, ya que algunos poseen formas asexuadas. Esta cuestión no atañe a nuestro tema, pero se podrían considerar como elaboraciones conceptuales posteriores, producto de la valoración de la realidad sexual. Sería la forma figurativa que mejor expresa esta realidad.


B) Otro elemento representativo es esta realidad (?)


Muchos arguyen que el triángulo pudiera ser un simbolísmo sexual. Si lo fuera, es evidente de que su estructura está relacionada, como ya he citado, con la ordenación geométrica de los elementos concernientes a la naturaleza humana, que, ordenados, forman ese símbolo. Y para que esa ordenación triángular exista, es obvio que la disposición de todos los puntos o factores que forman esa imagen triangular tengan que diferir -para que se establezca una relación de reciprocidad- de alguna forma, para que concluyan con esa imagen. Y esa ordenación responderá a factores o motivos que han sido ordenados por los elementos psíquicos en esa forma geometricista.


En la ordenación triangular de todos los elementos que evidencian esa imagen tendría que existir un grado de diferenciación mínimo entre todos los puntos o factores que lo integran. Y esa ordenación tendría que responder a elementos de naturaleza diferente, pero con un mínimo grado de conexión e interdependencia entre ellos para que dicha estructuración concluya con esa imagen.


Es evidente de que un simbolísmo como es el triángulo se ha producido un desplazamiento de lo que expresa, con un contenido psicológico; en dicha imagen, y ésta a secas, no sugiere nada, cosa que no ocurre con muchas imágenes arquetípicas.

El triángulo:


PINTADERA CANARIA

https://t2.gstatic.com/images?q=tbn:hiFq-tdl3xLlrM:https://www.canariastelecom.com/personales/almogarenguanche/pintadera.jpg&t=1


En las representaciones canarias, éste y su evocación, como podría ser la línea quebrada, es el que más abunda. ¿Podría ser la línea quebrada una representación triangular menos elaborada por su falta de total proyección entre todos sus puntos, o tan sólo una representación física de un contenido psicológico subjetivamente inspirado en el triángulo y que ha sido posteriormente objetivado por motivaciones netamente plásticas?


Hay muchos autores que le atribuyen un simbolísmo sexual; la naturaleza intrínseca del porqué, la ignoramos. Ya antes intentamos explicar en el ejemplo de la procreación el proceso de transformación de este símbolo. De todas formas hay evidencias de que le atribuyen este significado, y no sólo en culturas prehistóricas, sino también en comunidades simples o primitivas modernas. Y en muchas de estas comunidades existen figuras geométricas a las que se les atribuye significados concretos.


Pasando otra vez a las concepciones psicoanalistas del símbolo como un punto de apoyo en lo que expongo, tenemos que, para Freud, el número tres, según él: "es un comprobado símbolo de los genitales masculino"(3). Lo interesante de esta afirmación radica: primero, en que le atribuye un simbolísmo concreto y esencial, por así decir, en la psiquis humana, como podría ser de alguna manera su alusión en la líbido. Freud, simplemente comprobó que el número tres aparecía como un simbolísmo sexual corroborado por los contenidos oníricos de los sueños que interpretaba. Y, en lo segundo, tenemos que este simbolísmo es inherente a un proceso de elaboración más desarrollado y concreto que el de la cuaternidad (cuadrado), puesto que este último recurre generalmente, a varios elementos accesorios para formar dicha imagen, y debe ser identificado por la distribución simétrica de alguno, o todos los simbolísmos que integran el contenido onírico. Y, en cambio, en el número tres tenemos algo específico representado en el tres, producto de una elaboración inconsciente, inherente a un contenido psicológico de origen sexual que ha recurrido a un elemento de identificación.


Entonces tenemos que la representación física del triángulo podría estar relacionada de alguna manera con el número tres, de contenido sexual, y la representación física del cuadrado un proceso similar al de la cuaternidad. Pero en la cuaternidad no tenemos una idea concreta del significado de este arquetipo, y en el triángulo sí hay posibilidades de que la tenga. Así podríamos concluir que, para Freud, el número tres simboliza los genitales masculinos y para otros autores es, el triángulo posiblemente un símbolo sexual, sin concretar. Así, podríamos concluir, que entre tres y triángulo podría existir una relación de reciprocidad y que ambos, de alguna manera, podrían hacer alusión a la líbido, y ésta sería de naturaleza arquetípica.


(3) FREUD: La interpretación de los sueños, 2


NOTA: Cuando digo más arriba que el tres, al manifestarse en los sueños, no ha recurrido a elementos accesorios, me refiero a elementos concernientes a la naturaleza concreta de ese simbolísmo y no a otros que acompañan al tres en el sueño.