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Grupo de Estudios de la Biblia

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
el 24 de Noviembre

“El que tenga oídos, que oiga lo que el espíritu les dice a las congregaciones: al que venza le concederé comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios’ “APOCALIPSIS 2:7

Debemos prestar atención a lo que ahora nos enseña Dios mediante su Hijo, en el cual sigue operando Su fuerza activa, (dicho con otras palabras su espíritu santo). Dirigido por esta, Jesús prometió lo que acabamos de leer –Rev. 2:7

¿Qué significa “comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios”?

Puesto que estas palabras fueron dirigidas a cristianos ungidos, quienes obedecen lo que dice el espíritu, esto significa inmortalidad en el paraíso y el paraíso del que aquí se habla debe referirse al cielo, a la mismísima presencia de Jehová. Este es, sin duda, un lugar paradisíaco. Los ungidos que permanezcan fieles podrán comer “del árbol de la vida”, es decir, recibirán inmortalidad (1 Cor. 15:53).

Cristo Jesús está hablando a los que vencen, a aquellos que no ‘recibirán daño de la muerte segunda’ (Rev 2:11), a quienes se dará “autoridad sobre las naciones” (Rev 2:26), se hará una “columna en el templo de mi Dios” (Rev 3:12) y que se sentarán con Cristo en su trono celestial. (Rev 3:21.)

Por lo tanto, el árbol o los árboles no pueden ser literales, pues los que venzan y coman de dichos árboles son participantes del llamamiento celestial (Heb 3:1) y tienen lugares reservados para ellos en el cielo. (Jn 14:2, 3; 2Pe 1:3, 4). De modo que deben simbolizar la provisión de Dios para vida ininterrumpida, en este caso, la vida celestial e inmortal que se concede a los fieles como vencedores con Cristo.

En el capítulo 7 : 9 muestra que en estos últimos días habría “una gran muchedumbre” de todas las naciones. “Estos son los que salen de la gran tribulación”. – Rev. 7:14. Tales personas sobreviven al período más angustioso de la historia humana (Mateo 24:21). Y tendrán la perspectiva de vivir para siempre en la Tierra, sin haber experimentado la muerte.

(El que se la vea “de pie delante del trono” de Dios no exige que esté en el cielo. La expresión significa que se halla a la vista de Dios (Rv. 7:9 ; Salmo 11:4)

En Revelación 22:1, 2 se habla de “árboles de vida” en un contexto diferente al de Rev. 2:7. Se muestra que las naciones comen las hojas de los árboles con propósitos curativos. Estas personas se encuentran a lo largo del río que fluye des el trono de Dios y del Cordero . Mediante estas provisiones simbólicas, “las naciones”, o grupos familiares de la humanidad, serán curadas por completo de la imperfección heredada de Adán. Verdaderamente, las cosas anteriores habrán pasado. Ese cuadro aparece después de verse establecer el nuevo cielo y la nueva tierra y oírse la declaración de que “la tienda de Dios está con la humanidad”. (Rev 21:1-3, 22, 24.)

A todo el mundo se extiende la invitación para que beba de este río. “Cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida. ” (Revelación 22:17.)

Esta simbólica agua de vida representa las provisiones de Dios para la vida eterna. Cualquiera de nosotros puede empezar a beber de ella ‘adquiriendo conocimiento del único Dios verdadero y de aquel a quien él envió, Jesucristo’ (Juan 17:3).

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 15 días

“Y vi entonces un caballo blanco. Su jinete tenía un arco. Se le dio una corona, y salió venciendo para completar su victoria”. APOCALPSIS 6:2

¿Quién es este jinete?

La clave para identificarlo está en el mismo libro de Revelación. Unos capítulos más adelante dice que a este jinete se le llama “La Palabra de Dios” (Revelación 19:11-13). Ese título, “la Palabra”, corresponde a Jesucristo, ya que él es el portavoz de Dios (Juan 1:1, 14). También se le llama “Rey de reyes y Señor de señores” y se dice que es “Fiel y Verdadero” (Revelación 19:11, 16). Sin duda, tiene autoridad para actuar como un rey guerrero y, además, no es ni corrupto ni abusa de su poder. Pero surgen otras preguntas.

¿Quién le da a Jesús autoridad para salir a conquistar? (Revelación 6:2).

El profeta Daniel tuvo una visión en la que el Mesías, asemejado a “un hijo del hombre”, recibía “gobernación y dignidad y reino” nada más y nada menos que de parte del “Anciano de Días”, Jehová Dios

(Daniel 7:13, 14 “”Seguí mirando y en las visiones de la noche vi venir con las nubes de los cielos a alguien parecido a un hijo del hombre, y le dieron acceso al Anciano de Días y lo llevaron ante su presencia. 14 Y recibió dominio, honra y un reino para que gente de todo pueblo, nación e idioma le sirviera. Su dominio es un dominio eterno, que nunca acabará, y su reino no será destruido”).

Así, el Dios todopoderoso es quien le otorga a Jesús el poder y el derecho para gobernar y ejecutar sentencia. El caballo blanco es un símbolo apropiado de la guerra justa que pelea el Hijo de Dios, ya que en las Escrituras se suele relacionar el color blanco con la justicia (Revelación 3:4; 7:9, 13, 14).

¿Y cuándo fue coronado Rey en el cielo?

No fue al regresar al cielo después de morir, porque la Biblia muestra que en ese momento comenzó un período de espera (Hebreos 10:12, 13). Jesús les explicó a sus seguidores cómo podrían saber que esa espera habría terminado y que él habría comenzado a reinar en el cielo. Dijo que al comienzo de su reinado, la situación mundial daría un vuelco a peor. Habría guerras, escaseces de alimentos y enfermedades (Mateo 24:3, 7; Lucas 21:10, 11). Poco después de que estalló la Primera Guerra Mundial en 1914, se hizo evidente que había llegado ese momento y que la humanidad había entrado en lo que la Biblia llama “los últimos días” (2 Timoteo 3:1-5).

Entonces, ¿Por qué las condiciones mundiales han empeorado en vez de mejorar desde que Jesús fue coronado en 1914?



Porque en esa fecha, Jesús comenzó a reinar en el cielo, no en la Tierra. Allí estalló una guerra, y el Rey recién nombrado, al que también se le llama Miguel, expulsó a Satanás y sus demonios del cielo (Revelación 12:7-9, 12). Desde que fue confinado a la Tierra, Satanás ha estado furioso porque tiene los días contados. De hecho, falta poco para que Dios lleve a cabo lo que se propone contra Satanás aquí en la Tierra (Mateo 6:10). Ahora veamos cómo los otros tres jinetes permiten confirmar que, en efecto, vivimos en los problemáticos “últimos días”. A diferencia del primer jinete, que claramente representa a un individuo, los otros tres jinetes representan condiciones mundiales que han plagado a la humanidad.

NOTA

(Lea por favor , Salmo 45:3. ) Jehová ordena a su Rey que se ciña la espada sobre su muslo. De ese modo lo autoriza a guerrear contra todos los que rechazan su soberanía y aplicarles la sentencia divina (Sal. 110:2). Como Cristo es un Rey Guerrero invencible, se le llama “poderoso”. Se ciñó la espada en 1914 para derrotar a Satanás y sus demonios y arrojarlos del cielo a la Tierra (Rev. 12:7-9).

Ese fue solo el comienzo del victorioso cabalgar del Rey, ya que todavía debe “completar su victoria” (Rev. 6:2). Aún tiene que ejecutar la sentencia de Jehová contra todos los elementos del sistema de Satanás en la Tierra, así como eliminar la influencia del Diablo y sus demonios. Primero le tocará el turno a Babilonia la Grande, el imperio mundial de la religión falsa. Jehová usará a los gobernantes de este mundo para aniquilar a esa malvada “ramera” (Rev. 17:16, 17). A continuación, el Rey Guerrero avanzará contra el sistema político de Satanás y lo borrará de la existencia. Cristo, al que también se le llama “el ángel del abismo”, completará entonces su victoria arrojando al abismo a Satanás y sus demonios (Rev. 9:1, 11; 20:1-3).

Mañana si Jehová Dios nos lo permite analicemos el Salmo 45 y veremos como el Rey (Jesús) cabalga “ en la causa de la verdad y la humildad y justicia”




Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 14 días

“En tu esplendor, avanza hacia la victoria; cabalga a favor de la verdad, la humildad y la justicia, y tu mano derecha logrará cosas impresionantes” SALMO 45:4

(Compare por favor con Rev. 6:2 ; 19:11)

¿En qué sentido cabalga “en la causa de la verdad” Jesucristo?

En el sentido de que defiende el Rey Guerrero la principal verdad que debe defenderse: que Jehová tiene el derecho a ser el Soberano Universal. Satanás puso en duda ese derecho a gobernar cuando se rebeló contra Dios. Desde entonces, esta verdad principal ha sido cuestionada tanto por los demonios como por los seres humanos. Ha llegado la hora de que el Rey ungido por Dios cabalgue para dejar sentada, de una vez por todas, la verdad en cuanto a la soberanía de Jehová.

El Rey también cabalga “en la causa de [... ] la humildad”. Siendo el Hijo unigénito de Dios, ha dado un magnífico ejemplo de humildad y de sumisión leal a la soberanía de su Padre (Is. 50:4, 5 “El Señor Soberano Jehová me ha dado la lengua de los instruidos, para que sepa responder al cansado con las palabras adecuadas.

Él me despierta mañana tras mañana; despierta mi oído para que escuche como los que reciben enseñanza.

5 El Señor Soberano Jehová me ha abierto el oído, y yo no fui rebelde.

No me volví en dirección contraria”.

Juan 5:19 “Por lo tanto, Jesús les dijo: “De verdad les aseguro que el Hijo no puede hacer ni una sola cosa por su cuenta, solo hace lo que le ve hacer al Padre. Porque todas las cosas que hace el Padre, el Hijo también las hace de la misma manera”).

Todos los súbditos fieles del Rey deben seguir su ejemplo y someterse humildemente y por completo a la soberanía de Jehová. Solo quienes hagan eso podrán vivir en el prometido nuevo mundo de Dios (Zac. 14:16, 17).

Además, Cristo avanza “en la causa de [... ] la justicia”. La justicia que el Rey defiende es “la justicia de Dios”, la norma divina de lo que está bien o mal (Rom. 3:21; Deut. 32:4). Isaías profetizó sobre el Rey Jesucristo: “Un rey reinará para justicia” (Is. 32:1). El reinado de Jesús traerá los “nuevos cielos” y la “nueva tierra” prometidos, donde “la justicia habrá de morar” (2 Ped. 3:13). Esto significa que todos los habitantes de ese nuevo mundo tendrán que obedecer las normas de Jehová

(Is. 11:1-5 “Del tocón de Jesé crecerá una ramita, y un brote de sus raíces dará fruto.

2 Y el espíritu de Jehová se asentará sobre él, el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y de poder, el espíritu de conocimiento y del temor de Jehová.

3 Y él se complacerá en el temor de Jehová.

No juzgará por las apariencias ni reprenderá simplemente por lo que oiga.

4 Juzgará a los desfavorecidos con justicia, y reprenderá con rectitud por el bien de los mansos de la tierra.

Golpeará la tierra con la vara de su boca y ejecutará a los malvados con el soplo de sus labios.

5 La justicia será el cinturón de su cintura, y la fidelidad, el cinturón de sus caderas”).

Cuando Jesucristo cabalgue para ejecutar la sentencia divina en el Armagedón, hará “cosas inspiradoras de temor” contra sus enemigos. No sabemos exactamente qué medios empleará para destruir el sistema de Satanás, pero sus actos aterrorizarán el corazón de quienes no hayan hecho caso de la advertencia divina y no se hayan sometido a la autoridad del Rey

(Salmo 2:11, 12 “Sirvan a Jehová con temor y alégrense con temblor.

12 Honren al hijo; si no, Dios se indignará y ustedes morirán en el camino, porque su furia se enciende rápidamente.

¡Felices todos los que se refugian en él”)

*SALMO 45:5 “Tus flechas son afiladas, hacen que pueblos caigan ante ti; atraviesan el corazón de los enemigos del rey “.

(Compare por favor con: Rev. 17:14 ; 19:19; 2 Tes. 1:7,8)

En un tono poético, el salmista profetiza que las flechas del Rey serán agudas, que atravesarán el corazón de sus enemigos y harán que los pueblos caigan ante él. Será una matanza a escala mundial, pues la profecía de Jeremías declara: “Los muertos por Jehová ciertamente llegarán a estar en aquel día desde un extremo de la tierra hasta el mismísimo otro extremo de la tierra” (Jer. 25:33).

Y en una profecía paralela, Juan dice así: “Vi también a un ángel que estaba de pie en el sol, y clamó con voz fuerte y dijo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: ‘Vengan acá, sean reunidas a la gran cena de Dios, para que coman las carnes de reyes y las carnes de comandantes militares y las carnes de hombres fuertes y las carnes de caballos y de los que van sentados sobre ellos, y las carnes de todos, de libres así como de esclavos y de pequeños y grandes’” (Rev. 19:17, 18).

Después de destruir al malvado sistema de cosas de Satanás en la Tierra, el glorioso Rey Jesucristo “[seguirá] adelante al éxito” (Sal. 45:4). Completará su victoria arrojando a Satanás y sus demonios al abismo, donde tendrán que permanecer durante todo el Reinado de Mil Años (Rev. 20:2, 3). Como si estuvieran muertos, el Diablo y sus ángeles no podrán hacer nada. Así pues, los habitantes de la Tierra estarán libres de su influencia y podrán obedecer completamente a su victorioso Rey.

SALMO 45: 6 “ Dios será tu trono para siempre jamás; el cetro de tu reino es un cetro de rectitud”.

(Compare con Sl. 89:29; 89:36)

Como se predijo y de acuerdo con la posterior aplicación de Pablo en Hebreos 1:8, el trono de Jesús, su puesto o autoridad como soberano, se origina de Jehová: “Dios es tu trono para siempre jamás” dicho con otras palabras , Jehová es el fundamento de su gobierno

SALMO 45:7 “ Amaste la justicia y odiaste la maldad.

Por eso Dios, tu Dios, te ha ungido a ti con el aceite de alegría más que a tus compañeros”.

(Compare por favor con Isaías 61:1; Hechos 10:38; Hebreos 1:8,9;)

Jehová lo ungió como Rey del Reino mesiánico. Lo ungió con “el aceite de alborozo” más que a sus “socios”, es decir, los reyes de Judá de la línea de David. ¿De qué maneras?

Para empezar, fue Jehová mismo quien lo ungió, y no solo lo ungió como Rey, sino también como Sumo Sacerdote (Sal. 2:2; Heb. 5:5, 6). Por otra parte, Jesús no fue ungido con aceite literal, sino con espíritu santo. Además, su reinado no es terrestre, sino celestial.

Ayer vimos lo que representa el caballo blanco del Apocalipsis y hoy hemos vistos algunas de las profecías del Salmo 45 que Dios había inspirado que Jesús cumplió y sigue cumpliendo.

Mañana si Jehová Dios nos lo permite investiguemos que representan los otros tres jinetes del Apocalipsis.

NOTA

El corazón del salmista se hallaba “agitado debido a un asunto agradable” relacionado con el rey mesiánico de Dios, y por eso dijo: “Sea mi lengua el estilo de copista hábil”. (Sl 45:1-5. ) Su deseo era disponer de una lengua elocuente que estuviera a la altura del tema excelso de su composición inspirada por Dios. El salmista deseaba que su lengua fuera atinada, como un estilo en las manos de un copista hábil.

El Salmo 45 se atribuye que fue escrito por “los descendientes de Coré” o “la casa de Coré”.

No puede haber duda de que el libro de los Salmos es parte de la Palabra inspirada de Dios. Está en completa armonía con el resto de las Escrituras. Muchas de sus ideas se encuentran reflejadas en otros libros de la Biblia

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 12 días
Escrito por Dolores Muriel
A las 17:05

“Y salió otro caballo, de color de fuego. A su jinete se le concedió quitar la paz de la tierra para que sus habitantes se mataran unos a otros, y se le dio una gran espada.

5 Cuando el Cordero abrió el tercer sello, oí decir al tercer ser viviente: “ ¡Adelante! ”. Y vi entonces un caballo negro. Su jinete tenía en la mano una balanza. 6 En medio de los cuatro seres vivientes, oí lo que parecía una voz, que decía: “Un litro de trigo por un denario y tres litros de cebada por un denario; no desperdicies el aceite de oliva ni el vino”. APOCALIPSIS 6:4-6

A diferencia del primer jinete, que claramente representa a un individuo, (Jesucristo)estos tres representan condiciones mundiales que han plagado a la humanidad.

EL JINETE DEL CABALLO ROJO (Rev. 6:4)

Este jinete representa la guerra. Como se ve, quita la paz no solo de algunas naciones, sino de toda la Tierra. En 1914, el mundo entero entró en guerra, algo que nunca antes había sucedido. Luego estalló la Segunda Guerra Mundial, que fue más destructiva que la primera. Según ciertos cálculos, la cantidad de personas que han muerto debido a guerras y conflictos armados desde 1914 asciende a más de 100 millones. Y muchos otros millones sufrieron heridas que les dejaron secuelas de por vida.

¿Qué protagonismo han llegado a tener las guerras en el presente?

Por primera vez en la historia, la humanidad parece tener el poder de exterminar a la raza humana. Ni siquiera las organizaciones que supuestamente promueven la paz, como las Naciones Unidas, han podido detener el avance del caballo rojo y su jinete

EL JINETE DEL CABALLO NEGRO (Rev.6. 5,6)

Este jinete representa el hambre. La escasez de alimentos que aquí se describe es tan grave que “un litro de trigo” (0,7 kilos o 1,54 libras) se vendería por un denario, que era el salario de un día en el siglo primero (Mateo 20:2). Eso mismo es lo que costarían “tres litros de cebada” (2,1 kilos o 4,63 libras), un cereal considerado de menor calidad que el trigo. ¡Qué poco sería eso para una familia numerosa! Luego se insta a la gente a racionar el aceite de oliva y el vino, alimentos básicos de la cultura de aquella época.

¿Existen pruebas de que el caballo negro esté galopando desde 1914?

Pues bien, en el siglo veinte, unos 70 millones de personas murieron de hambre. Un informe estima que cerca de 805 millones de personas en el mundo --1 de cada 9-- padecieron hambre en el período comprendido entre el 2012 y el 2014. Y otro estudio declara: “El hambre mata a más personas cada año que el SIDA, la malaria y la tuberculosis juntos”. A pesar de todas las iniciativas para combatir el hambre en el mundo, el jinete del caballo negro continúa cabalgando.

EL JINETE DEL CABALLO PÁLIDO (Rev. 6:8)

El cuarto jinete representa la muerte por epidemias y otras causas. Poco después de 1914, la gripe española acabó con la vida de decenas de millones de personas. Se estima que se contagiaron unos 500 millones, alrededor de 1 de cada 3 personas de la población mundial de entonces.

La gripe española fue solo el principio. Algunos investigadores calculan que, en el siglo veinte, cientos de millones murieron a causa de la viruela. Incluso hoy en día, millones de personas mueren prematuramente por culpa del sida, la tuberculosis y la malaria a pesar de todos los avances en la medicina.

El resultado es el mismo: ya sea por las guerras, el hambre o las epidemias, la gente se muere. El implacable Hades, la tumba de la humanidad, sigue acumulando víctimas, sin darles ninguna esperanza.

Hace unos días escuché en las noticias de TV. Que en España mueren por suicidio, tres veces más que los que mueren por accidente de tráfico.

¿Por qué se llega a ese punto?

Hay diversas razones por las que alguien querría quitarse la vida. Para empezar, vivimos en “tiempos críticos, difil de manejar”, que ejercen mucha presión en las personas (2 Tim. 3:1-5 ; Sal. 90:10). Además, muchos sienten que no valen nada debido a los errores que han cometido y que nada en este mundo merece la pena (Romanos 7:22-24). A veces sucede que han sido víctimas de alguna clase de maltrato o abuso. Otros incluso piensan en suicidarse a causa de un trastorno emocional o de otro tipo. Tristemente una gran cantidad de personas sufren angustia emocional. Muchas pierden las ganas de vivir.

No importa cuáles sean las pruebas que afronten o afrontemos, si se esfuerza en hacer voluntad de Dios , él promete apoyarlos y consolarlos. En el libro de Isaías, dijo:

“Ustedes ciertamente mamarán. Sobre el costado serán llevados, y sobre las rodillas serán acariciados. Como un hombre a quien su propia madre sigue consolando, así yo mismo seguiré consolándolos a ustedes” (Is. 66:12, 13). Estas palabras pintan una escena muy tierna: la de una madre que lleva a su bebé en brazos o juguetea con él. De esta manera, Jehová ejemplifica el profundo amor que siente por sus siervos. Nunca dudemos de que somos muy valiosos a sus ojos (Jer. 31:3).

¿Cómo nos da fuerzas el amor de Jesús?

Los cristianos verdaderos tenemos otra razón para estar seguros de que Jehová nos ama. Juan 3:16 dice:

“Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna”. Y cuánto amor nos mostró Jesús al dar su vida por nosotros. La Palabra de Dios nos promete que ni siquiera las dificultades o la angustia podrán separarnos “del amor del Cristo” (Rom. 8:35, 38, 39).

¿Verdad que este amor nos motiva a seguir adelante?

Cuando afrontamos pruebas que nos agotan física, emocional o espiritualmente, recordar el amor que nos tiene Cristo puede darnos las fuerzas para aguantar

( 2 Corintios 5:14, 15” El amor del Cristo nos obliga, pues esta es la conclusión a la que hemos llegado: que un hombre murió por todos; de modo que todos ya habían muerto. 15 Y él murió por todos para que los que viven no vivan ya para sí mismos, sino para el que murió por ellos y fue resucitado”). Este amor nos motiva a seguir viviendo y sirviendo a Jehová

Estos problemas pronto acabarán. No olvidemos que Jesús “salió venciendo” en 1914 y expulsó a Satanás del cielo, pero ahí no completó su victoria (Revelación 6:2; 12:9, 12). Muy pronto, en la guerra de Armagedón, Jesús hará que Satanás no pueda ejercer influencia en la Tierra y eliminará a los humanos que apoyan al Diablo (Revelación 20:1-3). Jesús no solo acabará con el cabalgar de los otros tres jinetes, sino que reparará los daños que han causado.

En vez de la guerra, reinará la paz. Jehová “hace cesar las guerras hasta la extremidad de la tierra. Quiebra el arco y verdaderamente corta en pedazos la lanza” (Salmo 46:9). Las personas pacíficas “hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz” (Salmo 37:11).

En vez de hambre, habrá alimentos para todos. “Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia” (Salmo 72:16).

En vez de epidemias y muerte, todo el mundo tendrá salud perfecta y vida eterna. Dios “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor” (Revelación 21:4).

Cuando Jesús estuvo en la Tierra, ofreció un reconfortante anticipo de cómo será la vida bajo su gobierno. Fomentó la paz, alimentó milagrosamente a miles de personas, curó a los enfermos y hasta resucitó a muertos (Mateo 12:15; 14:19-21; 26:52; Juan 11:43, 44).

NOTA

Tal vez conozcas a alguien que, cansado de tanto sufrir, haya expresado su deseo de quitarse la vida. ¿Puedes hacer tú algo para impedirlo?

Si es un amigo tuyo el que quiere poner fin a todo, anímalo a buscar ayuda de inmediato. Y sin importar lo que él te diga haz algo al respecto. Olvídate de si eso arruinará la amistad o no: la vida de tu amigo está en juego.

Pero ¿Y si eres tú el que quiere suicidarse?

No calles lo que sientes. Habla cuanto antes con un amigo u otra persona, alguien que se preocupe por ti, que esté dispuesto a escucharte y que te tome en serio. No perderás nada por hablar de tus problemas. Al contrario, tienes mucho que ganar.

Está claro que hablar de tus preocupaciones con alguien de confianza no las hará desaparecer. Sin embargo, tener la opinión de otra persona te ayudará a ser más objetivo. Incluso puede que te dé ideas prácticas para resolver algunos aspectos del problema.

Recordemos que la oración es más que una simple forma de desahogarte. Es el medio que tienes para comunicarte con tu Padre celestial y abrirle tu corazón, como él tanto desea (Salmo 62:8). Así pues, no olvides lo siguiente:

* Jehová sabe qué circunstancias te angustian (Salmo 103:14).

* Te conoce mejor que tú mismo (1 Juan 3:20).

* Se interesa por ti (1 Pedro 5:7).

* Promete eliminar en el futuro todo lo que te hace llorar (Revelaci ó n 21:4).

No olvidemos que los sentimientos suicidas a veces pueden ser consecuencia de algún tipo de enfermedad. Si crees que ese es tu caso, no temas pedir ayuda. El propio Jesús recomendó que los que lo necesitaran fueran al médico (Mateo 9:12). Hay tratamiento para muchas de estas enfermedades y, si lo sigues, puedes llegar a sentirte mucho mejor

Información :

* Las cosas pueden cambiar

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102014125? Q=suicidio&p=par#h=1

*Puede encontrar ayuda

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102014131? Q=suicidio&p=par#h=2

* ¿Por qué no poner fin a todo?

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102008170? Q=suicidio&p=par#h=2

*Disponemos de ayuda

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102001763? Q=suicidio&p=par

*Recobrar las ganas de vivir

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102000122? Q=suicidio&p=par#h=1

*Los síntomas de la depresión

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102001642? Q=suicidio&p=par#h=1

*Mi hermano se ha suicidado, ¿Qué puedo hacer?

“El suicidio de un hermano puede provocar en ti un sentimiento de culpa aplastante.

... Si te atormenta el sentimiento de culpa por el suicidio de un hermano, pregúntate: “ ¿Qué ser humano posee el control absoluto sobre las acciones de otro? ”.

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102008207? Q=suicidio&p=par

*Se avecina un mundo sin desesperación

No obstante, la verdad de la Palabra de Dios ha enseñado a muchas personas

que el suicidio no es la manera adecuada de resolver las dificultades.

... En un instante llegó a la conclusión de que el suicidio era preferible a una muerte humillante, y quizá lenta, por causa de su error.

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2000681? Q=suicidio&p=par

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 10 días

“Alrededor del trono había 24 tronos, y en estos tronos vi sentados a 24 ancianos. Llevaban ropas blancas y una corona de oro en la cabeza.

{…}. 6 Delante del trono había una especie de mar de vidrio, parecido al cristal” Apocalipsis 4:4,6

En medio del trono y alrededor del trono había cuatro seres vivientes llenos de ojos por delante y por detrás” APOCALIPSIS 4:4 y 6

¿Qué representan los 24 ancianos y los 4 seres vivientes?

Juan sabía que había sacerdotes nombrados para servir en el tabernáculo antiguo. Por eso, puede haberle sorprendido ver lo que describe el versículo 4, en vez de sacerdotes hay 24 ancianos, en tronos y coronados como reyes. ¿Quiénes son estos ancianos?

Son nada menos que los ungidos de la congregación cristiana, ya resucitados y ocupando el puesto celestial que Jehová les prometió. ¿Cómo sabemos eso?

Ante todo, llevan coronas. La Biblia dice que los cristianos ungidos adquieren ‘una corona incorruptible’ y alcanzan vida eterna... Inmortalidad. (1 Corintios 9:25; 15:53, 54. ) Pero, puesto que estos 24 ancianos ocupan tronos, en este contexto las coronas de oro representan autoridad real. (Comparemos con:

Revelación 6:2 “Y vi entonces un caballo blanco. Su jinete tenía un arco. Se le dio una corona, y salió venciendo para completar su victoria”.

14:14 “Entonces vi una nube blanca, y había alguien parecido a un hijo del hombre sentado en la nube; llevaba una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano”.)

Esto apoya la conclusión de que los 24 ancianos representan a los discípulos fieles de Jesucristo, ungidos -- sus hermanos espirituales ya en su puesto celestial, pues Jesús hizo un pacto con ellos para que se sentaran en tronos en Su Reino.

(Lucas 22:28-30 “Ahora bien, ustedes son los que en mis pruebas se han mantenido a mi lado. 29  Y yo hago un pacto con ustedes para un reino, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi Reino y se sienten en tronos para juzgar a las 12 tribus de Israel ”)

Esos ancianos no podían ser únicamente los apóstoles, pues estos solo eran doce. Por lo tanto, deben representar a todo el cuerpo del “sacerdocio real”: los ciento cuarenta y cuatro mil (representados por las veinticuatro divisiones sacerdotales que servían en el templo) en sus posiciones en los cielos, como reyes coronados y sacerdotes.

(1Pe 2:9 “Pero ustedes son “una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo que es una propiedad especial, para que anuncien por todas partes las excelencias” del que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa”

Rev 7:4-8 “Y oí el número de los sellados: 144. 000 sellados, de todas las tribus de los hijos de Israel. […]”

20:6 “Feliz y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la muerte segunda no tiene autoridad sobre ellos, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo, y reinarán con él por los 1. 000 años”)

Solo de Jesús y estos 24 ancianos, y de nadie más --ni siquiera de los ángeles--, se dice que gobiernan en el cielo en la presencia de Jehová.

Esto armoniza con la promesa de Jesús a la congregación de Laodicea: “Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono”. (Revelación 3:21. ) Pero la asignación celestial de los 24 ancianos no se limita a un puesto de gobernante. En la introducción del libro de Revelación, Juan dice de Jesús:

“Hizo que fuéramos un reino, sacerdotes para su Dios y Padre”. (Revelación 1:5, 6.)

Estos son tanto reyes como sacerdotes. “Serán sacerdotes de Dios y del Cristo, y reinarán con él por los mil años. ” (Revelación 20:6.)

Juan ahora observa otro rasgo. Escribe: “Y en medio del trono y alrededor del trono hay cuatro criaturas vivientes que están llenas de ojos por delante y por detrás”. (Revelación 4:6b.)

¿Qué representan estas criaturas?

Una visión informada por otro profeta, Ezequiel, nos ayuda a encontrar la respuesta. Ezequiel vio a Jehová entronizado sobre un carro celestial, al que acompañaban criaturas vivientes que incorporaban en sí características semejantes a las que describe Juan.

(Ezequiel 1:5-11, 22-28 “Y dentro de él había algo parecido a cuatro seres vivientes, y todos ellos tenían el aspecto de un ser humano. 6 Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas. 7 Sus pies eran rectos, y las plantas de sus pies eran como las de un ternero. Estos brillaban como cobre pulido. 8 En los cuatro lados tenían manos humanas bajo sus alas, y los cuatro tenían caras y alas. 9 Sus alas se tocaban unas a otras. Cuando ellos avanzaban, no giraban; cada uno iba hacia adelante. 10 Este era el aspecto de sus caras: cada uno de los cuatro tenía una cara de hombre con una cara de león a la derecha y una cara de toro a la izquierda. Y cada uno de los cuatro tenía una cara de águila. 11 Así eran sus caras. Sus alas se extendían por encima de ellos. Cada uno tenía dos alas que se tocaban y dos que cubrían sus cuerpos. ”

22-28” Sobre las cabezas de los seres vivientes había una especie de plataforma que brillaba como el hielo y era impresionante. Esta se extendía por encima de sus cabezas. 23 Debajo de la plataforma, sus alas estaban rectas, una frente a la otra. Cada uno tenía dos alas para cubrir un lado de su cuerpo y dos para cubrir el otro lado. 24 Cuando oí el ruido de sus alas, sonaba como el ruido de aguas caudalosas, como el sonido del Todopoderoso. Cuando ellos se movían, el estruendo era como el de un ejército. Cuando se detenían, bajaban las alas. 25 Se oía una voz sobre la plataforma que estaba por encima de sus cabezas. (Cuando ellos se detenían, bajaban las alas). 26 Sobre la plataforma que estaba por encima de sus cabezas, había algo así como una piedra de zafiro, que parecía un trono. Sentado en el trono, en lo alto, había alguien que parecía un ser humano. 27 Vi algo reluciendo como el electro, como un fuego que salía desde lo que parecía ser su cintura y hacia arriba; y, de su cintura hacia abajo, vi algo parecido al fuego. Alrededor de él había un resplandor 28 como el del arcoíris en las nubes de un día lluvioso. Así era la luz brillante que lo rodeaba. Se parecía a la gloria de Jehová. Cuando lo vi, caí rostro a tierra y empecé a oír la voz de alguien que hablaba”.)

Después, Ezequiel de nuevo vio aquel carro-trono acompañado por las criaturas vivientes. Esta vez, sin embargo, llamó --querubines a las criaturas vivientes--.

(Ezequiel 10:9-15 “ Mientras miraba, vi cuatro ruedas al lado de los querubines, una rueda al lado de cada querubín , y las ruedas parecían brillar como el crisólito. 10 En cuanto a su aspecto, las cuatro eran iguales; era como si hubiera una rueda dentro de otra rueda. 11 Cuando se movían, podían ir en cualquiera de las cuatro direcciones sin girar, porque iban hacia donde estaba orientada la cabeza de los querubines , sin girar. 12 Su cuerpo entero, su espalda, sus manos y sus alas, así como las ruedas, las ruedas de los cuatro, estaban llenos de ojos todo alrededor. 13 En cuanto a las ruedas, oí una voz que les gritó: “ ¡Ruedas! ”. 14 Cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era la cara del querubín, la segunda cara era la cara de un hombre, la tercera era la cara de un león y la cuarta era la cara de un águila. 15 Y los querubines se elevaban —eran los mismos seres vivientes que yo había visto junto al río Kebar— .)

Las cuatro criaturas vivientes que Juan ve posiblemente representen a los muchos querubines de Dios... Criaturas de alto rango en Su organización celestial. Para Juan no sería raro ver a querubines tan cerca de la persona de Jehová, puesto que en el arreglo del tabernáculo de la antigüedad había dos querubines de oro desplegados sobre la cubierta del arca del pacto, que representaba el trono de Jehová. De entre estos querubines la voz de Jehová emitió mandamientos a la nación.

(Éxodo 25:22” Me presentaré ante ti allí y hablaré contigo desde encima de la cubierta. Y desde allí , entre los dos querubines que están sobre el arca del Testimonio , te comunicaré todos los mandatos que tienes que transmitirles a los israelitas”

Salmo 80:1” Oh, Pastor de Israel, escucha, tú que estás guiando a José como a un rebaño. Tú que estás sentado en tu trono sobre los querubines , resplandece”).

NOTA

¿Qué significado encierra el número 24, para que Juan vea a 24 ancianos alrededor del trono?

En muchos respectos, estos fueron prefigurados por los sacerdotes fieles del antiguo Israel. Un dato interesante es que aquel sacerdocio judío de la antigüedad llegó a estar dividido en 24 divisiones. A cada división se le asignaban sus propias semanas del año en las cuales servir delante de Jehová, de modo que el servicio sagrado se efectuara sin interrupción. (1 Crónicas 24:5-19. ) Por eso, es apropiado que se diga que hay 24 ancianos en la visión que tiene Juan del sacerdocio celestial, porque este sacerdocio sirve a Jehová continuamente, sin cesar.

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 9 días

“ Pero uno de los ancianos me dijo: “No llores más. Mira, el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido. Así que él puede abrir el rollo y sus siete sellos”. APOCALIPSIS 5:5

¿Por qué lloraba Juan?

Lemos en el versículos 1-4 acerca de una visión inspirada, dada al apóstol Juan, en la visión , el que estaba sentado en el trono sostenía en su mano derecha un rollo que tenía siete sellos, los cuales impedían descubrir el contenido , da a entender que él lo ofrece sobre la mano abierta. Pero parece que nadie en el cielo ni en la Tierra es digno de aceptar ni abrir ese rollo. Ni siquiera debajo de la tierra, entre los siervos fieles de Dios que han muerto, hay quien califique para este elevado honor. ¡No es raro que Juan, obviamente, se perturbe y llore muchísimo!

¿Quién es digno de abrir el rollo y desatar sus sellos?

En el texto que estamos analizando hoy, nos dice que si hay alguien que puede abrir el rollo. “ ¡Mira! El León que es de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el rollo y sus siete sellos’”.

¿Por qué a Jesús se le llama “el León de la tribu de Judá”?

La Biblia dice que el león “es el más poderoso entre las bestias, y que no se vuelve atrás de delante de nadie” (Proverbios 30:30). Así de valeroso es Cristo.

(Jesús ha demostrado un valor como el del león: al defender la verdad, al promover la justicia y al afrontar oposición).

Volviendo a la pregunta, ¿Por qué a Jesús se le llama “el León de la tribu de Judá”?

Según la profecía de Jacob en su lecho de muerte, la tribu de Judá tenía que producir al heredero real permanente, Siló (que significa “Aquel de Quien Es; Aquel a Quien Pertenece”). (Gé 49:10. ) Por consiguiente, antes de que se acabara con el reino de Judá, Jehová le dirigió las siguientes palabras a Sedequías por medio de Ezequiel:

“Remueve el turbante, y quita la corona. Esta no será la misma. Póngase en alto aun lo que está bajo, y póngase bajo aun al alto. Ruina, ruina, ruina la haré. En cuanto a esta también, ciertamente no llegará a ser de nadie hasta que venga aquel que tiene el derecho legal, y tengo que dar esto a él”. (Eze 21:26, 27.)

Jesucristo, es el descendiente carnal del patriarca Abrahán y del rey David de la tribu de Judá. (Gén. 49:9, 10; Mat. 1:1-6)

El que se le llame “el León que es de la tribu de Judá” significa que él era el “Silo” que había de venir y a quien “pertenecerá la obediencia de los pueblos. ” Esto significaba que él sería el Rey (como lo había sido su antepasado David) de un verdadero gobierno al cual todos los pueblos de la Tierra tendrían que someterse para su propio bien. Tal como David había sido ungido para ser rey y por lo tanto fue un ungido, así su Descendiente real sería un ungido, al cual los hebreos llamaban “Mesías” pero al cual los judíos de habla griega llamaban “Cristo. ” Por eso tenemos la expresión “Jesucristo” (Jesús Un Ungido) o “Cristo Jesús” (Ungido Jesús).

El que tiene el derecho legal, como lo indicó en su anuncio el ángel Gabriel a la virgen judía María unos seiscientos años después, no es otro que Jesús, el Hijo de Dios. (Lu 1:31-33. ) Por lo tanto, es apropiado que Jesucristo lleve el título: “el León que es de la tribu de Judá”. (Rev 5:5.)

NOTA

Las criaturas celestiales proclamaron a Jesús “digno de recibir el poder y riquezas y sabiduría y fuerza y honra y gloria y bendición”, al ser como un león a favor de la justicia y juicio, y al mismo tiempo, como un cordero, al sacrificarse a sí mismo para la salvación de otros. (Rev 5:5-13. ) Había cumplido con su propósito principal de santificar el nombre de su Padre. (Mt 6:9; 22:36-38.)

Honrar a Jehová y a Cristo no es opcional. Nuestra vida eterna depende de que lo hagamos. Lo que dijo Jesús en Juan 5:22, 23 lo deja claro: “El Padre no juzga a nadie, sino que ha encargado todo el juicio al Hijo, para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo envió”

Leamos por favor Salmo 2:11,12

Sirvan a Jehová con temor y alégrense con temblor.

12 Honren al hijo; si no, Dios se indignará y ustedes morirán en el camino, porque su furia se enciende rápidamente.

¡Felices todos los que se refugian en él! ”

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 8 días

“Después de esto vi a cuatro ángeles de pie en los cuatro extremos de la tierra. Estaban sujetando los cuatro vientos de la tierra para que no soplara ningún viento ni sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol”. APOCALIPSIS 7:1

¿Qué representan los “cuatro ángeles de pie en los cuatro extremos de la tierra” y “los cuatro vientos”?

Esos cuatro ángeles creemos que representan a cuatro grupos de ángeles, a quienes Jehová utiliza para retener la ejecución de juicio hasta el tiempo señalado.

¿A qué están esperando?

Un suceso clave es el que describió el apóstol Juan: el sellado final de “los esclavos de nuestro Dios”, es decir, de los cristianos ungidos. Cuando ese sellado final se haya completado, los ángeles soltarán los vientos de la destrucción

¿Quién dice a los ángeles que retengan los cuatro vientos, y para qué da tiempo esto?

Aunque no se da el nombre de ese quinto ángel, toda la prueba indica que es nada menos que el glorificado Señor Jesús. Además, cuando se desatan los vientos, Jesús es quien conduce a los ejércitos celestiales para ejecutar juicio en las naciones. (Revelación 19:11-16. ) Por eso, lógicamente sería Jesús quien ordenaría que se retuviera la destrucción de la organización terrestre de Satanás hasta que se sellara a los esclavos de Dios.

La visión dada al apóstol Juan, registrada en Revelación, concuerda con estas palabras de Jesús, pues, después de ver a los 144. 000 “sellados”, Juan vuelve sus ojos a “una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar”. Se dice que estos “han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”, indicando así su fe en el sacrificio de rescate de Jesucristo, el Cordero de Dios. (Rev 7:9, 14). La visión sigue diciendo que esta “gran muchedumbre” sirve a Dios día y noche y que Él la protegerá y cuidará. (Rev 7:15-17.)

De ahí que debamos en primer lugar buscar a Jehová y así conseguir su aprobación. Para buscarlo tenemos que estudiar con atención su Palabra, rogarle que nos guíe y estrechar nuestra relación con él.

Sofonías dice: “Antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra [...]. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová” (Sofonías 2:2, 3)

¿Cuál sería su destino?

Saldrían indemnes “de la gran tribulación” para disfrutar de vida eterna en una Tierra paradisíaca. (Revelación 7:1-4, 9, 14.)

Cuando los ángeles sueltan esos vientos de la ira divina para que vengan a la misma vez desde el norte, el sur, el este y el oeste, la devastación será tremenda. Quizás se asemejará, pero en escala tremendamente mayor, al uso de los cuatro vientos por Jehová para esparcir a los elamitas de la antigüedad, desbaratándolos y exterminándolos. (Jeremías 49:36-38. ) Será una gigantesca tempestad de viento mucho más devastadora que la “tormenta” mediante la cual Jehová aniquiló a la nación de Ammón. (Amós 1:13-15. ) Ninguna parte de la organización de Satanás en la Tierra podrá estar de pie en el día de la furia de Jehová, cuando Él vindique su soberanía para siempre jamás.

(Salmo 83:15, 18” persíguelos con tu tormenta y aterrorízalos con tu tempestad de viento.

18 Que la gente sepa que tu nombre es Jehová, que solo tú eres el Altísimo sobre toda la tierra”.

Isaías 29:5, 6” La multitud de tus enemigos será como el polvo fino, la multitud de los tiranos será como la paja que se va volando.

Y sucederá en un instante, de repente.

6 Jehová de los ejércitos te dirigirá su atención con truenos, terremotos y un gran estruendo, con vientos de tormenta y tempestades, y con las llamas de un fuego voraz”.)

La Palabra de Dios revela que aquellos “que no obedecen las buenas nuevas” --y que por ello son ejecutados en Armagedón-- sufren “destrucción eterna”

(2 Tes. 1:7-9 “Pero ustedes que están pasando sufrimientos recibirán alivio, al igual que nosotros, durante la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 entre llamas de fuego, cuando ejecute venganza contra los que no conocen a Dios y los que no obedecen las buenas noticias acerca de nuestro Señor Jesús. 9  Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna, siendo así eliminados de delante del Señor y de su gloriosa fuerza”)

Dicha destrucción, así como la supervivencia de quienes adoren de verdad a Jehová, serán pruebas convincentes de que él es el único Dios verdadero

NOTA

Los cristianos ungidos han recibido una invitación para ir al cielo, y no la confirmación definitiva. Como su recompensa todavía no es segura, Satanás intenta engañarlos usando falsos profetas (Mat. 24:24). La verdad es que nadie puede decir a ciencia cierta si un ungido irá al cielo o no hasta que Jehová le dé su aprobación final. Esto puede suceder poco antes de que muera o de que estalle la gran tribulación (Rev. 2:10; 7:3, 14).

¿Cuántos son sellados?

El apóstol Juan escribió: “Oí el número de los que fueron sellados, ciento cuarenta y cuatro mil” (Revelación 7:4)

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 5 días

“Después de esto vi una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar. Eran de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, y estaban de pie delante del trono y delante del Cordero. Iban vestidos con túnicas largas blancas y llevaban hojas de palmera en las manos. 10 Y estaban gritando con voz fuerte: “ ¡La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero! ”. REVELACIÓN 7:9-10

Tras contarnos Juan sobre los 144. 000 a quienes se sella, Juan nos informa una de las revelaciones más emocionantes de todas las Escrituras. Informó con estas palabras:

“Después de estas cosas vi, y, ¡Miren! , una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos”. (Revelación 7:9.) Si, la retención de los cuatro vientos permite que se salve a un grupo que se distingue del de los 144. 000 del Israel espiritual (los hermanos de Jesús): una gran muchedumbre internacional que habla muchos idiomas. (Revelación 7:1.)

¿Quiénes componen esta gran muchedumbre?

La respuesta del Apocalipsis constituye buenas nuevas para los habitantes de la Tierra. Leemos:

“Estos son los que salen de la gran tribulación, y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”.

Gracias a la fe que tienen en la sangre derramada de Cristo, se les protegerá durante “la gran tribulación”. Cristo “los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos” (Revelación 7:14 - 17).

El que una gran muchedumbre ‘salga de la gran tribulación’ muestra que sobreviven a ella. La expresión similar de Hechos 7:9, 10 confirma esta idea: “Dios estaba con él [José], y lo libró de todas sus tribulaciones”. El decir que se libró a José de todas sus tribulaciones no solo significaba que se le ayudó a aguantarlas, sino también que sobrevivió a las aflicciones que experimentó.

Así es: millones de personas que viven en la actualidad pueden llegar a formar parte de la innumerable multitud que sobrevivirá al fin del presente sistema perverso de cosas. Dado que serán súbditos del Rey Jesucristo durante Su Reinado Milenario, él los guiará para que alcancen vida eterna en la Tierra. ¿No son estas buenas nuevas?

Esto plantea la siguiente pregunta: Si la “gran muchedumbre” está compuesta de personas que consiguen la salvación y permanecen en la Tierra, ¿Cómo se puede decir que están ‘de pie delante del trono de Dios y delante del Cordero’? (Rev 7:9.)

Esta posición, ‘estar de pie’, a veces se emplea en la Biblia para indicar que se tiene una posición favorecida o aprobada a los ojos de aquel ante cuya presencia está de pie la persona o grupo en cuestión. (Sl 1:5; 5:5; Pr 22:29; Lu 1:19. ) De hecho, en el capítulo anterior del mismo libro de Revelación se representa a los “reyes de la tierra y los de primer rango y los comandantes militares y los ricos y los fuertes y todo esclavo y toda persona libre” intentando esconderse “del rostro del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, y ¿Quién puede estar de pie? ”. (Rev 6:15-17; compárese con Lu 21:36. ) De modo que la “gran muchedumbre” debe estar formada por aquellas personas que sobrevivan a ese tiempo de ira y que hayan podido “estar de pie”, en una posición aprobada, ante Dios y el Cordero. El hecho de que el Cordero los guíe a “fuentes de aguas de vida” halla un paralelo en Revelación 22:17, donde dice:

“El espíritu y la novia siguen diciendo: ‘ ¡Ven! ’. Y cualquiera que oiga, diga: ‘ ¡Ven! ’. Y cualquiera que tenga sed, venga; cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida”.

Las Escrituras identifican con claridad a esta “novia” como la congregación cristiana ungida que está prometida al novio celestial, Cristo Jesús. (Ef 5:25-27; 2Co 11:2; Rev 19:7-9; 21:9-11. ) La invitación que hace la clase celestial de la “novia” para que se “tome gratis el agua de la vida” obviamente está abierta a un número ilimitado de personas, a “cualquiera que desee”. La “gran muchedumbre” es también innumerable, por lo que la visión registrada en Revelación 7:9 concuerda con la de Revelación 22:17.

Por lo tanto, en vista de lo antedicho, la “gran muchedumbre” representa a todas aquellas personas que no son de la clase celestial de la “novia”, o los 144. 000 sellados, pero que están de pie, en una posición aprobada, cuando llega la “gran tribulación” y, como consecuencia, se las conserva vivas para permanecer en la Tierra.

NOTA

¿Cómo sabemos que el que estén “de pie delante del trono” no significa que la gran muchedumbre está en el cielo? Hay mucha prueba clara de ese punto. . Por ejemplo, la palabra griega que en ese pasaje se traduce “delante” (e·nó·pi·on) significa literalmente “a [la] vista [de]” y se usa varias veces respecto a humanos en la Tierra que están “delante de” o “a la vista de” Jehová. (1 Timoteo 5:21; 2 Timoteo 2:14; Romanos 14:22; Gálatas 1:20. ) En cierta ocasión, cuando los israelitas estaban en el desierto, Moisés dijo a Aarón: “Di a la entera asamblea de los hijos de Israel: ‘Acérquense delante de Jehová, porque él ha oído sus murmuraciones’”. (Éxodo 16:9. ) Los israelitas no tuvieron que ser transportados al cielo para estar de pie delante de Jehová en aquella ocasión. (Compárese por favor, con Levítico 24:8. ) Más bien, allí mismo en el desierto estuvieron de pie a la vista de Jehová, y él dirigió su atención a ellos.

Además, leemos: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, [... ] todas las naciones serán reunidas delante de él”. La raza humana entera no estará en el cielo cuando se cumpla esta profecía. Desde luego, los que “partirán al cortamiento eterno” no estarán en el cielo. (Mateo 25:31-33, 41, 46. ) En vez de eso, la humanidad está de pie en la Tierra a la vista de Jesús, y él dirige su atención a juzgarla. De igual manera, la gran muchedumbre está “delante del trono y delante del Cordero” en el sentido de que está a la vista de Jehová y de su Rey, Cristo Jesús, de quienes recibe juicio favorable.

*Por cierto la idea de que en esta visión se pretende hacer una distinción entre judíos cristianos y gentiles cristianos está diametralmente opuesta al comentario inspirado de Pablo respecto a lo impropio de las diferencias carnales en el ámbito de la congregación cristiana, cuyos miembros son todos iguales y están en unión con Jesucristo. (Ro 10:12 “Porque no hay diferencia entre judío y griego. Todos tienen el mismo Señor, que es generoso con todos los que lo invocan. ”

Gál 3:28 “No hay ni judío ni griego, no hay ni esclavo ni hombre libre, no hay ni hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en unión con Cristo Jesús”)

Si Jehová ha ‘reconciliado plenamente a ambos pueblos [judíos y gentiles] consigo mismo, en un solo cuerpo, mediante Cristo’, sería difícil esperar que luego ---en la visión dada a Juan-- los presentase como dos grupos separados, de una parte los judíos naturales y de otra los gentiles. (Ef 2:11-21; Hch 15:7-9. ) Cuando se toma en consideración el principio divino que Pablo cita, está mucho más claro aún que no se puede concebir por separado a ambos grupos, pues el apóstol dijo:

“Porque no es judío el que lo es por fuera, ni es la circuncisión la que está afuera en la carne. Más bien, es judío el que lo es por dentro, y su circuncisión es la del corazón por espíritu”. (Ro 2:28, 29.)

Además, ¿Por qué no se dice en esta visión que los supuestos cristianos gentiles habían sido “sellados”? ¿Por qué eran incapaces de aprender la nueva canción que los 144. 000 cantaban? (Rev 14:3.) En consecuencia, parece que está claro que los 144. 000 sellados constituyen el Israel espiritual, no el natural, y, por lo tanto, quedan englobados en él tanto los cristianos de procedencia judía como los gentiles. (Gál 6:16.)

Esto me recuerda lo que dice :

Salmo 97:11” La luz ha resplandecido para los justos, la alegría, para las personas de corazón recto.)

Proverbios 4:18: “La senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido”

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
hace 2 días

“Sobre ellas tienen un rey: el ángel del abismo. Su nombre en hebreo es Abadón, y en griego es Apolión”. APOCALIPSIS 9:11

¿Quién es “el ángel del abismo”?

La expresión “ Apolión” en griego y en hebreo “Abadón” se usa como nombre del “ángel del abismo”. El nombre griego correspondiente, “Apolión”, significa “Destructor”

Durante el siglo XIX se intentó demostrar que este texto aplicaba proféticamente a hombres como el emperador Vespasiano, Mahoma e incluso Napoleón, y por lo general se creía que este era un ángel “satánico”. No obstante, ha de tomarse en consideración que en Revelación 20:1-3 se presenta al ángel que tiene “la llave del abismo” como un representante de Dios procedente del cielo, y, más bien que ser “satánico”, ata a Satanás y lo arroja al abismo.

En un comentario sobre Revelación 9:11, The Interpreter’s Bible dice: “Sin embargo, Abadón no es un ángel de Satanás, sino de Dios, que ejecuta su obra de destrucción según ordena Dios”.

En los textos de las Escrituras Hebreas, el término ʼavad·dóhn se usa en paralelo con Seol y muerte. En Revelación 1:18 , Cristo Jesús declara:

“Vivo para siempre jamás, y tengo las llaves de la muerte y del Hades”, y en Lucas 8:31 se muestra su poder con respecto al abismo.

El hecho de que tiene poder para destruir, incluso a Satanás, se expresa en Hebreos 2:14 “Por lo tanto, ya que estos “hijos” son de carne y hueso, él también llegó a ser de carne y hueso, para que mediante su muerte pudiera acabar con el que tiene los medios para causar la muerte —es decir, el Diablo—“

Dice que Jesús participó de sangre y carne para que “por su muerte redujera a nada al que tiene el medio para causar la muerte, es decir, al Diablo”. En Revelación 19:11-16 se le representa claramente como el Destructor o Ejecutor nombrado por Dios.

Y Juan nos dice :

“Y el quinto ángel tocó su trompeta. Y vi una estrella que había caído del cielo a la tierra, y a él le fue dada la llave del hoyo del abismo”. (Revelación 9:1.)

Más tarde se dice que el que tiene esta “llave del hoyo del abismo” arroja a Satanás “al abismo”. (Revelación 20:1-3.) Y en el texto que analizamos hoy Rev. 9:11 Juan nos dice que las langostas tienen “un rey, el ángel del abismo”. Ambos versículos tienen que referirse a la misma persona, pues el ángel que tiene la llave del abismo sería lógicamente el ángel del abismo. Y la estrella tiene que simbolizar al Rey nombrado por Jehová, Cristo Jesús, pues los cristianos ungidos reconocen a un solo Rey angelical, a Jesucristo. (Colosenses 1:13; 1 Corintios 15:25.)

Resumiendo : ¿Quién es “el ángel del abismo”?

Jesucristo, él es el rey, el que tiene las llaves del abismo , y sus nombres Abadón (en hebreo) y Apolión (en griego) significan “Destrucción” y “Destructor” respectivamente.

NOTA

El término hebreo ʼavad·dóhn significa “destrucción”, y también puede referirse a un “lugar de destrucción”. Aparece en el texto hebreo original un total de cinco veces, en cuatro de las cuales se usa en paralelo con “sepultura”, “Seol” y “muerte”. (Sl 88:11; Job 26:6; 28:22; Pr 15:11. ) En estos versículos la palabra ʼavad·dóhn alude a los procesos destructivos que siguen a la muerte humana, y los textos indican que la descomposición o la destrucción tienen lugar en el Seol, el sepulcro común de la humanidad.

Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel
ayer a las 13:42

“Haré que mis dos testigos profeticen 1. 260 días vestidos de tela de saco”. REVELACIÓN 11:3

¿Quiénes son los dos testigos mencionados en Revelación 11?

El propio relato nos ayuda a identificarlos. En primer lugar, dice que están representados “por los dos olivos y los dos candelabros” (Rev. 11:4). Esto nos recuerda el candelabro y los dos olivos que aparecen en una profecía de Zacarías. Allí se indica que los dos olivos representan a “los dos ungidos”: el gobernador Zorobabel y el sumo sacerdote Josué, de quienes se dice que “están de pie al lado del Señor de toda la tierra”

(Zac. 4:1-3, 14 “El ángel que había estado hablando conmigo regresó y me despertó como se despierta a alguien que está dormido. 2 Entonces me preguntó: “ ¿Qué ves? ”.

Respondí: “Lo que veo es un candelabro, todo de oro, con un tazón encima. Tiene siete lámparas, sí, son siete; y las lámparas, que están encima, tienen siete tubos. 3 Y junto a él hay dos olivos, uno a la derecha del tazón y otro a su izquierda”.

14 Él dijo: “Estos son los dos ungidos que están de pie al lado del Señor de toda la tierra”).

En segundo lugar, el relato muestra que los dos testigos hacen milagros parecidos a los que hicieron Moisés y Elías (compare Revelación 11:5, 6 con Números 16:1-7, 28-35 y con 1 Reyes 17:1 y 18:41-45).

¿Qué tienen en común la profecía de Revelación y la de Zacarías?

Ambas se refieren a hombres ungidos que dirigieron al pueblo de Dios en momentos de prueba. Por consiguiente, en el cumplimiento del capítulo 11 de Revelación, los que predicaron durante tres años y medio “vestidos de saco”, es decir, con tela áspera (ver*) , fueron los hombres cristianos ungidos (libres de Babilonia la Grande) en 1914, cuando se estableció el Reino de Dios en los cielos.

Cuando terminaron de predicar “vestidos de saco”, a estos ungidos se les mató en sentido simbólico al arrojarlos en prisión por un plazo de tiempo más corto: tres días y medio. Sus enemigos creyeron que habían acabado para siempre con su obra, así que se pusieron muy contentos (Rev. 11:8-10).

Sin embargo, tal como indicaba la profecía, al final de los tres días y medio (estuvieron muertos con relación a su predicar) los dos testigos volvieron a la vida: aquellos ungidos salieron libres de la prisión. Y se pusieron de pie una vez más como proclamadores del Reino (Rev. 11:11, 12).

(Estuvieron en prisión, no por matar, robar, por motivos políticos , etc. Sino por proclamar el Reino de Dios. Las iglesias y el clero estuvieron originalmente detrás del movimiento para acabar con los Estudiantes de la Biblia. Cuando las noticias sobre las sentencias de veinte años llegaron a los editores de la prensa religiosa, prácticamente cada una de sus publicaciones, grande o pequeña, se regocijó por lo sucedido. Con el tiempo, sin embargo fueron liberados y exonerados completamente para desilusión de Satanás y sus títeres)

Es interesante que Revelación 11:1, 2 enlace estos acontecimientos con un período en que el templo se mediría, o inspeccionaría. El capítulo 3 de Malaquías menciona una inspección parecida del templo espiritual, seguida de un período de limpieza

(Mal. 3:1-4” “ ¡Miren! Voy a enviar a mi mensajero, y él despejará el camino delante de mí. Y, de repente, vendrá a su templo el Señor verdadero que ustedes buscan. Y vendrá el mensajero del pacto que esperan con alegría. ¡Miren! De seguro vendrá”, dice Jehová de los ejércitos.

2 “Pero ¿Quién resistirá el día de su venida y quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque él será como el fuego del refinador y como la lejía de los lavanderos. 3 Y él se sentará como el que refina y purifica la plata, y purificará a los hijos de Leví. Los refinará como al oro y como a la plata, y ellos serán para Jehová personas que presentan una ofrenda con justicia. 4 Y la ofrenda de Judá y de Jerusalén de veras agradará a Jehová, como en los días de hace mucho tiempo y como en los años de la antigüedad”).

¿Con qué se encontró Jesús cuando comenzó su inspección después de haber sido entronizado 1914?

Había muchos grupos (iglesias) que afirmaban ser cristianos. Durante esa inspección, la cristiandad --la parte más reprensible de “Babilonia la Grande”-- fue hallada culpable de haber derramado ríos de sangre y haber cometido adulterio espiritual con los gobiernos del mundo (Rev. 18:2, 3, 24).

Encontraron por decirlo así , la existencia de un grupo formado por verdaderos cristianos que no eran parte de la cristiandad. Que demostraron un profundo amor por Jehová y su Palabra. Por supuesto necesitaban pulirse en algunos aspectos, pero humildemente se dejaron moldear durante un breve período de prueba y limpieza (Mal. 3:2-4). Necesitaban ser purificados en sentido espiritual, tal como había anunciado (Mal. 3:3)

Malaquías señaló lo que sucedería a continuación: “Ustedes ciertamente verán de nuevo la distinción entre [un hombre] justo y uno inicuo, entre uno que sirve a Dios y uno que no le ha servido” (Mal. 3:18).

Juan escribió: “Vi, y, ¡Miren! , una nube blanca, y sobre la nube alguien sentado semejante a un hijo del hombre, con una corona de oro sobre su cabeza y una hoz aguda en su mano”, listo para comenzar a cosechar (Rev. 1:10; 14:14). Además, escuchó lo que un ángel enviado por Jehová le decía al Rey: “Pon dentro tu hoz y siega, [... ] porque la mies de la tierra está cabalmente madura” (Rev. 14:15, 16).

Jehová y Jesús estaban seguros de que sus siervos fieles saldrían de esas difíciles pruebas refinados, purificados y más capacitados que nunca para servir al Rey.

¿Cuánto tiempo tomó dicha labor de inspección y limpieza?

Creemos que se extendió desde 1914 hasta principios de 1919. Este plazo incluyó los dos períodos mencionados en el capítulo 11 de Revelación: tanto los 1. 260 días (42 meses) como los simbólicos tres días y medio.

En resumen ¿Quiénes eran esos dos simbólicos testigos mencionados en Revelación 11?

Son los seguidores o discípulos fieles del Señor Jesucristo se les llama “mis dos testigos,” y se les mata porque predican un mensaje sombrío, impopular, a las naciones, cuando se estableció el Reino de Dios en los cielos.

NOTA

El profeta Daniel hizo la siguiente predicción acerca de nuestros días: “Los que tengan perspicacia brillarán como el resplandor de la expansión; y los que traigan a los muchos a la justicia, como las estrellas hasta tiempo indefinido, aun para siempre” (Dan. 12:3). ¿Quiénes son estas personas que resplandecen con tanta intensidad?

No pueden ser otros que los cristianos ungidos, el trigo de la parábola de Jesús. Por otro lado, una creciente gran muchedumbre de otras ovejas se ha dado cuenta de que se está sacando a la mala hierba, los cristianos falsos, y ha decidido apoyar el resto del Israel espiritual. Estos futuros súbditos del Reino, en unión con los ungidos, también dejan brillar su luz en este mundo de tinieblas (Zac. 8:23; Mat. 5:14-16; Fili. 2:15).

(*)La tela de saco parece indicar el aguante humilde con que anunciaban los juicios de Jehová. Además, eran cristianos que proclamaban su día de venganza, que traería duelo a las naciones.