En este grupo En todos

Grupo de Rincones plácidos

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011


Dormía y soñaba que la vida no era mas que alegría. Desperté y vi que la vida no era mas que servir. Serví y vi que servir era la alegría.


Autor: Rabindranath Tagore


Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011


La verdadera alegria nace de la buena conciencia.


Autor: Erasmo de Rotterdam


Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

Hasta una falsa alegria suele ser preferible a una falsa tristeza.


Autor: René Descartes

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011


Siempre que hay alegria hay creación. Mientras mas rica la creación, mas profunda la alegria.


Autor: Herni Bergson

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

A veces tu alegría causa tu sonrisa, pero también hay veces en las que tu sonrisa puede causarte alegría.


Thich Nhat Hanh



Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

No poseo nombre: pero nací hace dos días. ¿Cómo te llamaré? Soy feliz. Me llamo alegría.


William Blake

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

Esa marometa que da el chiquillo en el aire expresa en un solo acto toda la alegría y la magnificencia de vivir.


Doménico Cieri Estrada

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

Frío y calor, otoño o primavera, ¿Dónde... Dónde se encuentra la alegría?

Rosalía De Castro


Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/02/2011


El tesoro de Madi


Madi era una medusa curiosa que durante uno de sus paseos por el fondo del mar, descubrió una cueva muy escondida, en cuyo interior había un cofre brillante y misterioso. A su lado, un cartel decía "no podrás llevar joyas más valiosas". Aunque el cofre era pesadísimo, Madi lo llevó a su casa, convencida de haber encontrado un gran tesoro.

Una vez en casa, lo abrió llena de nervios y emoción. Pero no contenía joya alguna. Tan sólo un bonito y sencillo vestido que brillaba con ese tono especial que tienen las cosas mágicas. Cuando se recuperó de la desilusión, Madi decidió probarse el vestido y salir a dar un paseo.


No era el vestido más bonito que había visto, y era un poco pesado y difícil de vestir, pero le sentaba muy bien, y al momento se sintió más alegre y animada que nunca. Sentía ganas de hablar y saludar a todos, de gastar bromas y contar chistes, y todos cuantos se cruzaban con ella la encontraban realmente encantadora...


Pero Molvorón, el terrible y gigantesco pulpo malvado, tenía que fastidiarla, y sólo unos dias después, en el fondo del mar todos corrían a esconderse al enterarse de su llegada. Madi se quedó allí sola, tan contenta, pues con su vestido mágico sólo sentía alegría.


- ¡Hola, pulpito! - dijo alegre y divertida - ¿Quieres jugar conmigo?


Molvorón se sintió bastante contrariado al ver que la pequeña medusa no huía como los demás


- ¿Es que no tienes miedo? - dijo con una voz terrible


- ¿Por qué iba a tenerlo, si te tengo a ti para defenderme? - respondió confiada.- ¡Venga, vamos a jugar!


El malvado pulpo mostró sus tentáculos amenazadores, moviéndolos ligeramente a un lado y otro. A Madi aquello, más que asustarle, le recordó una danza india.


- ¡Qué buena idea! ¡Vamos a bailar!


- GRRRR!


Molvorón, furioso al ver que la niña no hacía caso de sus amenazas, se inclinó hacia adelante sobre la niña, con su gran boca abierta, los ojos rojos de sangre y las ventosas echando burbujas de ira... Era el aspecto más fiero que nadie recordaba haber visto en aquel pulpo malvado, cuyo nombre bastaba para sembrar el terror en aquellos mares. Un gran silencio se hizo mientras Madi observaba el terrible aspecto del pulpo.


- ¡Guapo! ¡Más que guapo! ¡Anda que no tendrás novias! - respondió finalmente.


Molvorón, deprimido por la falta de miedo de la pequeña, no dijo nada. Sólo se quedó escuchando sus palabras, palabras y palabras. Era tanta la alegría de aquella pequeña, que se contagiaba; y el pulpo comenzó a sentir, por primera vez en su vida, ganas de estar alegre. Y se marchó de allí, dispuesto a conseguir que dejaran de llamarle "pulpo malvado".


Cuando el pulpo se había alejado, todos salieron de sus escondites y fueron a felicitar a Madi por su valentía. Ella, comprendiendo lo que había pasado, contó los poderes que tenía aquel vestido para alegrar a quien lo llevaba... Y pensó que era el vestido quien la había salvado. Pero entonces varios peces saltaron a la vez.


- ¡Pero si hoy no llevas tu vestido nuevo!...


Y era verdad. No lo llevaba; estaba tan alegre que se le había olvidado en casa.


Así que Madi, la pequeña medusa, se había enfrentado a Molvorón llevando únicamente su sonrisa y su alegría. Y ya nunca más necesitó aquel vestido, al comprender que una sonrisa tenía tanto poder como su vestido mágico, pero... ¡¡Era mucho más cómoda y fácil de llevar!
!


Autor.. Pedro Pablo Sacristan

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 26/02/2011

Belleza pura

Regalo del cielo

Sonrisas de la vida

Vibraciones maravillosas

Entrego desde las manos

Contemplo para tus ojos

Solo porque te amo

Amor para tu días.


Gil


Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 26/02/2011



En las voces de avecillas

Las melodías naturales

De cantos sublimes

Con seres bellos

De la naturaleza

De las luces

El arrullo

La vida.

Gil

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 26/02/2011


Que bella suena la música

De tu alma a la mía

Se hace de risas

De maravillas

De sola vida.

Gil


Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 28/02/2011



Sigo en la senda

De la alegría nacida

De las esencias solas

Ya no encuentro caminos

Solo sigo el que me la procura

Y doy gracias mientras celebro la vida.


Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 02/03/2011

Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 07/03/2011



Gilda Noemí
Escrito por Gilda Noemí
el 08/03/2011





Miguel Angel
Escrito por Miguel Angel
el 08/03/2011

imagen