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Grupo de Dependencia Emocional



Alcoholismo en los adolescentes

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Escrito por ______
el 03/03/2010

La mayoría de los adolescentes han consumido alcohol por lo menos una vez en su vida y, quizá, haya tomado de más en alguna ocasión.

Esto puede ser normal, pues el que un adolescente tome bebidas alcohólicas son caracteres típicos de su edad, al igual que lo son los conflictos generacionales, la confrontación de ideas y actitudes, y todo lo típico de esa edad.

Pero cuando el joven lo hace con frecuencia y sin medida, y su vida se ve afectada en términos de su desempeño y calidad, entonces el muchacho ya es un alcohólico.

Las características de un alcohólico adolescente, además de todas las comunes a todas las personas, son:

· Rápida baja en las calificaciones.

· Altibajos emocionales.

· Separación notoria de las actividades familiares o de sus quehaceres.

· Cambio negativo en su higiene y aspecto personal.

· Deseo de aislamiento.

· Actividad defensiva y una tendencia a responder agresivamente a la menor provocación.

La lista podría ser interminable, por lo que es recomendable que los padres estén alerta y agreguen mucho sentido común y suspicacia para saber detectar un comportamiento anormal de una rebeldía juvenil.


¿Por qué consumen?

La creencia más compartida entre los diferentes grupos de adolescentes y jóvenes, tiene que ver con la asociación, según su opinión, entre el consumo de alcohol y las "consecuencias positivas" que este proporciona. Entre estas destacan, según ellos indican, una potenciación de la actividad psico-física ( alegría, euforia, superación de la timidez y retraimiento, mejoría del estado de ánimo, etc. ), posibilidad de diversión e integración dentro del grupo de amigos donde la mayoría consumen.


En la medida que el alcohol proporciona a los jóvenes una serie de efectos o consecuencias positivas, y el joven los interpreta como un beneficio, dichos efectos se convierten en motivos de consumo. La juventud, como regla general, no asocia el consumo de alcohol con los problemas que de él pueden derivarse, ellos esperan del alcohol cambios positivos globales (facilitador de expresividad emocional, desinhibidor y potenciador de las relaciones sociales, etc. ), y a la vez no creen que dicha sustancia tenga consecuencias negativas, influyendo considerablemente en un mayor consumo durante el fin de semana, donde las relaciones interpersonales se intensifican. Por eso anticipar los "efectos positivos" y no las verdaderas consecuencias negativas, conlleva a que se produzca un mayor consumo social.


Esta consideración positiva hacia el alcohol, hace que se considere al mismo como una droga socialmente aceptada y de amplia difusión, lo que hace que los adolescentes, en un amplio porcentaje, no valoren el alcohol como una droga y no consideren su consumo como puerta de entrada hacia la adicción a otras drogas, sin embargo hay varios estudios que demuestran todo lo contrario y según los cuales es muy poco frecuente el uso de cocaína o heroína, sin haber consumido anteriormente tabaco, alcohol o cannabis.



En resumen, los motivos principales que el mundo adolescente o juvenil usa para explicar el consumo de bebidas alcohólicas son:


■Es un modo de "ponerse alegre", "alcanzar el punto".

■Forma de búsqueda de afiliación, con imitación de conductas, con consumo que a veces se impone desde el propio grupo de amigos en el que se participa.

■Presión social, a veces producida desde la publicidad.

■Desinhibición, superación de la vergüenza.

■El consumo actuaría como un modelo de imitación y expresividad de la edad adulta.

... (Juan Carlos Valderrama Zurián
María Purificación de Vicente Manzanaro
Unidad de Conductas Adictivas.)...

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Escrito por ______
el 04/03/2010

Qué, cuanto y cómo consumen... (Continuacion)

Las pautas de consumo en el mundo adolescente y juvenil han sufrido una serie de cambios durante los últimos tiempos, y además, se han ido configurando unas características peculiares, propias de este grupo de edad, alejadas del modelo adulto y tradicional de consumo.

Así podemos destacar como características principales de este grupo de edad en su relación con la adicción alcohólica:

■Búsqueda de nuevos motivos para el consumo, destacando sobre todo la afectación en la esfera psicoactiva de la personalidad. Evasión de lo cotidiano, conseguida mediante la embriaguez, bebiéndose más alcohol y de más graduación.

■Concentración de los períodos de bebida durante el fin de semana o períodos festivos, con incremento de "borracheras", y lo que ello conlleva como alteraciones del orden público o accidentes de tráfico.

■Progresivo descenso de la edad de inicio de consumo de bebidas alcohólicas, que según algunos estudios, se localiza sobre los 12 años, aunque es en torno a los 16 años donde se produce una modificación de las pautas de consumo.

■La cerveza (entre semana) y las bebidas de alta graduación "combinados" (los fines de semana) encabezan el ránking de bebidas preferidas entre los jóvenes.

■En el entorno adolescente y juvenil el consumo de alcohol se suele producir fuera de casa y en espacios donde se producen las relaciones sociales de los jóvenes. Así mientras el consumo se produce en lugares donde hay relaciones entre iguales, hay una ausencia de consumo en el contexto familiar.

■Las creencias predominantes sobre el alcohol siguen destacando sus "efectos positivos" como hemos visto anteriormente, dejando los aspectos negativos "para los demás"("eso no me pasará a mí").

Al analizar los efectos producidos por el consumo de alcohol es probable que el joven elija la estimulación agradable, cierta e instantánea proporcionada por el mismo. De este modo se construyen pensamientos propios ("no todos los que beben alcohol tendrán una dependencia física o psicológica" "no todos tienen accidentes de coche", "el alcohol afecta a los otros, que no controlan, pero no a mí"... ) que contribuyen a reforzar los efectos o ideas positivas.

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Escrito por ______
el 05/03/2010

Como actúar sobre el problema... (continuacion)

Es importante no considerar de forma aislada a los jóvenes del contexto social en que se desenvuelven, sino a ambos conjuntamente, para tener siempre presente los respectivos elementos del sistema: jóvenes, familia, escuela, y barrio o municipio y actuar conjuntamente sobre todos ellos.

Así podíamos considerar diferentes actitudes o pautas de actuación frente al problema, entre los que destacarían:

■Diseñar programas de educación, en los que se incida no sobre los efectos negativos del consumo alcohólico, sino sobre los efectos positivos del no consumo, este pequeño matiz, haría que las medidas tuvieran una mejor acogida general y una mayor eficacia.

■Orientar las actuaciones en el nivel educativo cuestionando y delimitando los efectos positivos del alcohol, que es el conjunto de creencias más desarrollado. Se debe partir de una información realista, que sitúe en su término más justo los "efectos reforzantes" del alcohol, pero que también muestre sus límites. Además existen una serie de creencias erróneas respecto al alcohol (aumento de la potencia sexual, modo de combatir el frío, o como utilidad terapéutica), transmitidas de generación en generación que necesitan ser desmontadas.

■Desarrollar programas de entrenamiento en habilidades sociales, para actuar principalmente en la preadolescencia, antes de que se instaure el consumo habitual de alcohol, para ayudar a esta población a hacer frente a la enorme presión que el grupo ejerce sobre aquellos que no beben. Para ello se debe formar a profesores del sistema educativo, educadores de calle, animadores sociales, etc.

■Hay que utilizar medidas eficaces que no tienen porque ser las más costosas. Hacer más baratas las bebidas no alcohólicas, ya que actualmente es más barato consumir una bebida alcohólica que un refresco, así como potenciar bebidas exóticas con menor o nulo contenido alcohólico pero "que entren por los ojos" a los jóvenes.

■Conseguir imponer líneas de trabajo que logren que la edad de inicio del consumo habitual de alcohol se retrase lo máximo posible, lo cual tendrá una incidencia importante en la prevención de los consumos problemáticos del alcohol.

■Formular objetivos para evitar la desconexión de los adolescentes de los sistemas de contexto, sobre todo educativo, modificar las creencias de adolescentes y jóvenes sobre el alcohol, trabajando fundamentalmente sobre las motivaciones de consumo, o diseñar estrategias para reducir lo máximo posible el dinero que los jóvenes llevan encima los fines de semana.

■Actuar sobre los espacios físicos por donde se mueve la juventud, revisando su diseño. Así podemos:

■Ceder lugares donde creemos espacios lo más parecidos a los bares y ponerlos en manos de grupos o entidades no controlados por la Administración, que les dé más libertad.

■Estimular programas que comporten la presencia de educadores en lugares que ellos frecuentan.

■Obligar a los bares a crear espacios alejados de la barra y con un volumen de música reducido que permita la comunicación y la organización de actividades atractivas que concentren el tiempo de ocio y diversión.

■Incidir en la importancia de la familia como factor regulador del consumo y como medio de información.

■Por último, estimular el debate entre las diversas fuerzas políticas para la creación de diversos programas juveniles de control y prevención de las adicciones.

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Escrito por ______
el 07/03/2010

Los adolescentes que comienzan a beber a temprana edad corren un grave riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, sufrir accidentes, depresiones y suicidios.

Yo aguanto mucho, a mí no me pasa nada, Qué ¿Le sacas o tienes miedo? , si no te lo tomas no te aceptamos en el grupo...

El consumo de bebidas alcohólicas por adolescentes y casi niños o niñas, ha aumentado considerablemente y esto se refleja en las estadísticas, que nos revelan que los accidentes son las primera causa de muerte en jóvenes entre los 10 y los 19 años de edad.

Entre las muertes accidentales están las que se producen en la vía pública, al manejar o transitar bajo los efectos del alcohol. Pero también ocasiona otro tipo de accidentes mortales, como las intoxicaciones por alcohol, los ahogamientos, el suicidio, la muerte por violencia o por quemaduras, entre otros.

Y es que además de las características de esta etapa de la vida en las que predominan la rebeldía, los retos, el gusto por acudir a los antros y a fiestas, la confusión en el proceso de desarrollo físico, de identificación personal, de adaptación a la familia, a la escuela y a la sociedad y otras, una de “las pruebas” que los jóvenes sienten que deben pasar ” para demostrar que ya son “grandecitos” es la ingerir bebidas alcohólicas.

El problema es que además de que no comprenden el riesgo que esto significa para su vida, su salud y su integridad física y emocional, ya que pueden llegar a perder la vida y hasta la libertad, tampoco comprenden que el alcohol, no los va a hacer mejores, ni les va a solucionar ningún problema, al contrario les va a generar otros muchos más y aquellos que los retan a que lo consuman, no son sus verdaderos amigos, ya que cuando estén en problemas o enfermos, ellos no van a tomar su lugar para evitar lo que se puede pasar o sufrir.

Otro problema es que generalmente los adictos jóvenes al alcohol, también desarrollan adicción por otras drogas.

Así, para evitar que un joven se convierta en un alcohólico:

- Debe informarse bien sobre sus efectos y consecuencias en el consumo.

- Debe evitar tomar en grupos de “amigos”, por cualquier motivo.

- Debe valorar su condición individual y en cuanto sienta los primeros síntomas como mareo, dejar de tomar.

- Debe estar en comunicación con sus padres y estos no deben promover que sus hijos aprendan a tomar.

Pero en caso de que los jóvenes presenten los siguientes signos, es conveniente solicitar ayuda profesional para controlar a tiempo el problema:

- Cuando han perdido interés en sus actividades y aficiones normales.

- Cuando quieran aislarse, alejarse de la familia y estar solos todo el tiempo.

- Cuando estén irritables y manifiesten mucha ansiedad.

- Cuando sin motivo disminuyan sus calificaciones escolares.

- Cuando tomen dinero de los padres o las botellas de alcohol desaparezcan de la despensa.

- Cuando lleguen tarde durante varias veces y con aliento u olor a alcohol.

- Cuando descuiden su higiene y presentación personal.

- Cuando comenten y presuman por su aguante al tomar bebidas alcohólicas.

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Escrito por ______
el 08/03/2010
El alcoholismo ocasiona diversas y graves enfermedades y muchos problemas familiares, emocionales, laborales y legales, gastos innecesarios y hasta impotencia sexual

Los efectos que ocasiona el alcohol en la salud pueden ser inmediatos, debido a que su absorción se produce desde el estómago y pasa directamente a la sangre, llegando al cerebro y al sistema nervioso en pocos minutos o a largo plazo por favorecer el desarrollo de enfermedades como la cirrosis o la encefalopatía hepática.

Sus efectos inmediatos son:

  • Euforia y desinhibición, conductas que promueven su consumo sobre todo en jóvenes y adultos con baja autoestima, inseguridad o que suelen ceder a los retos de los compañeros.
  • Mareos con sensación de “bienestar”.
  • Náuseas y vómitos cuando se han excedido los niveles tolerados por cada persona.
  • Después de haber ingerido 2 o 3 copas te afectan los centros motores del cerebro y se inicia una marcha incierta con torpeza en otros movimientos.

A las 3 o 4 semanas de su consumo habitual, se inicia una degeneración grasosa del hígado provocando una hepatitis alcohólica, que ocasiona insuficiencia hepática con graves consecuencias nutricionales.

Si este tipo de intoxicación continúa, la degeneración del hígado se hace fibrosa y se presenta cirrosis hepática, enfermedad crónica que provoca una insuficiencia hepática gradual que provoca trastornos mentales severos como es la encefalopatía hepática, conductas violentes y puede conducir a la muerte.

Si la persona sigue bebiendo, como el alcohol ya no puede ser metabolizado por el hígado pasa al cerebro provocando daño permanente, convulsiones y delirios.

El alcoholismo además ocasiona gastritis, indigestión, úlcera estomacal, trastornos hormonales e impotencia sexual.

La ingestión sistemática de alcohol, disminuye el hambre e interfiere en la absorción de nutrimentos importantes como la vitamina B, E, A, K y C, así como de proteínas, por lo que el alcohólico tiende a sufrir de desnutrición y avitaminosis.

Por si fuera poco, la falta de defensas en el organismo ocasiona el desarrollo de enfermedades infecciosas frecuentes, entre ellas la neumonía.

Otros daños son la esofagitis, la pancreatitis con graves daños en las células productoras de insulina, dermatitis inespecíficas, dolores en varias partes del cuerpo, pérdida de la visión en uno o ambos ojos.

También se puede desarrollar una alteración sexual, ocasionando disfunción en la erección del pene en el hombre y una desaparición de la menstruación en la mujer. El consumo de alcohol durante el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del feto, produciendo el llamado síndrome fetal del alcohol.

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Escrito por ______
el 09/03/2010
La sociedad, las costumbres familiares, los retos de los amigos, la baja autoestima y otros factores contribuyen al desarrollo del alcoholismo

No hay una causa definida de porqué ciertas personas desarrollan adicción al alcohol, lo que sí se sabe, es que este problema va en aumento, sobre todo en los jóvenes y con mucho énfasis en las mujeres.

Sin embargo hay algunos factores que juegan un papel muy importante en su desarrollo:
- El pertenecer a una familia en la que el consumo de alcohol es permitido y hasta promovido.
- El convivir o tener familiares o amigos alcohólicos.
- El no orientar y vigilar adecuadamente a los adolescentes, desconociendo a sus amigos o permitiendo el consumo de alcohol en sus reuniones.
- El tener a la mano bebidas alcohólicas cuando se sabe que hay una cierta inclinación hacia su consumo.
- El no saber solucionar o enfrentar los problemas y buscar al alcohol como un escape para la ansiedad, la tristeza, las depresiones, las decepciones o los conflictos en las relaciones personales.
- El tener una baja autoestima que promueva el consumo de alcohol como un medio para cambiar la personalidad, para agradar a los demás o para desinhibirse ante alguien o ante algo.
- Los mitos relacionados con el “machismo”, el poder, la simpatía, la desinhibición, la sexualidad, la fuerza, la aceptación social y otros.
- Los retos de los amigos o familiares, sobre todo durante la adolescencia.

También existen otros factores de riesgo para que una persona se convierta en alcohólica y que tienen que ver con la personalidad, como:
- Responder a las bebidas alcohólicas de forma que sienten relajación, alivio, euforia, alegría o desinhibición.
- Que tienen ciertas características que les impide enfrentar con éxito los estados depresivos, la ansiedad o la depresión.
- Pertenecer a culturas que fomentan el alcoholismo.

Entre los factores sociales que favorecen el consumo de alcohol, están: la facilidad de su adquisición y consumo, la promoción y aceptación social de su consumo, los estilos de vida y el estrés.

Mauro Oteiza
Analista programador computacional duo...
Escrito por Mauro Oteiza
el 10/03/2010

Gracias angela, la verdad es que me impacta ver como cada vez es a mas temprana edad el consumo en los jovenes tanto de droga, alcohol, cigarros y la vida sexual... Todo esto sin duda un joven inexperto en la vida no tendra limites para su consumo... Ojala exista un mayor interes de parte de ellos para estar mas informados...


Saludos

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Escrito por ______
el 14/03/2010

Alcoholismo en los adolescentes.

¿Una enfermedad o un entretenimiento?

El consumo de bebidas alcohólicas ha sido siempre fuente de graves problemas, pero en la época actual sus efectos negativos se han agravado por circunstancias nuevas. Una de ellas es que las bebidas alcohólicas se han popularizado rápidamente entre los adolescentes y cada vez son más jóvenes las personas que beben. Las causas que llevan a consumir alcohol a la juventud son múltiples y variadas.

Para algunos, significa el falso atractivo de entrar en el mundo de los adultos y romper con las pautas que marcan el universo de la niñez. Para muchos más, en cambio, no hay verdadera diversión sin alcohol de por medio, y ello porque el alcohol, aun consumido en pequeñas cantidades, estimula la corteza cerebral y vuelve a las personas más desenfadadas y ocurrentes. El problema es que tras esos primeros efectos de euforia aparece una pérdida de autocontrol y las personas asumen conductas que sin el catalizador etílico no serían capaces de adoptar.

Hasta hace algún tiempo, y no sin cierta condescendencia, esta nociva costumbre fue considerada una moda temporaria que más tarde o más temprano -como tantas otras-, terminaría por extinguirse. Esa actitud permisiva tuvo graves consecuencias: la afición por el alcohol se ha convertido en un hábito que tiene hondo enraizamiento en las franjas más jóvenes de la sociedad.

Cualquier transeúnte puede presenciar el desalentador espectáculo de menores que beben en la vía pública, en algunos casos refugiándose en los umbrales y en otros a la vista y paciencia de los demás. ¿Cómo obtienen las bebidas a pesar de las reglamentaciones vigentes? Éstas son reiteradamente violadas porque nadie se preocupa por hacerlas respetar. A ello se suman otros dos factores: el cuidado despreocupado de los respectivos núcleos familiares y el desmedido afán de lucro de ciertos comerciantes a los cuales tiene sin cuidado el daño que provocan.

Al traspasar los límites de una ingesta moderada y esporádica, los bebedores de alcohol -tanto más cuando se trata de jóvenes- se arriesgan a transformarse en adictos.

Las cifras del consumo juvenil comienzan a ser preocupantes por su progresivo asentamiento y, sobre todo, por las pocas barreras capaces de contrarrestar su incidencia.

Las estadísticas nos indican que la droga está presente en muchos ámbitos antes incontaminados, sobre todo en los juveniles, donde el camino de introducción es preparado por el consumo desmedido del alcohol.

El alcohol representa una droga "lícita" con la cual se inician los jóvenes en el vicio adictivo porque es barato, accesible y socialmente aceptado. Las organizaciones criminales lo utilizan como una puerta a nuevas experiencias dado que trabaja abriendo brechas en las que se infiltra, gradualmente, el concepto de iniciación en el consumo.

El exceso en el consumo de alcohol suele ser el primer paso antes de probar la marihuana o la cocaína. El alcohol es, en muchos casos, el camino a la droga y muchísimos jóvenes han comenzado a transitarlo.

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Escrito por ______
el 16/03/2010

¿Culpas de la sociedad...?

Las bebidas alcohólicas suelen aparecer asociadas con el éxito social, en los negocios o en el deporte. Los momentos más románticos se acompañan con vino o champagne. La cerveza patrocina al seleccionado nacional de fútbol... Y la lista podría seguir indefinidamente.

Muchas cosas generan que el adolescente beba, entre ellas la presión de los grupos de adolescentes. A menudo, el consumo de alcohol es exaltado como un reto que convierte el abuso en un falso valor.

Hay, además, una cultura que favorece el consumo del alcohol. Además, muchos de los espectáculos deportivos, que tienen por mayoría de público gente joven, tienen como publicidad marcas de conocidas bebidas alcohólicas.

Conclusión

Muchos de nosotros recordamos aquellas estrofas del poeta cuando evocaba: "Juventud, divino tesoro. Te vas para no volver..."

La juventud es una etapa muy importante de la vida en la que hombres y mujeres se van descubriendo en forma espontánea y rápida a ellos mismos. Algunos lo hacen sin grandes tropiezos, avanzando en la formación de la personalidad que les permitirá ser, ya mayores, gente útil a la sociedad de la que formarán parte.

Otros, en cambio, no tendrán tan feliz destino y se verán acorralados por circunstancias poco favorables y a veces tristes. Entre ellos están los alcohólicos predispuestos tempranamente a que esta terrible enfermedad los atrape en esa etapa jovial de sus vidas.

Los caminos que los llevan a vivir experiencias tan desgraciadas son muchas y variadas. Pero actualmente el mundo que nos toca compartir está demostrando que el alcoholismo ya se ha instalado con vigor en la juventud, sumiéndola en cruentas circunstancias que, años atrás, estaban reservadas a gente de mayor edad.

También estamos asistiendo a la triste evidencia de que el alcoholismo ya ha dejado de ser una cosa propia y casi exclusiva de los hombres. Hoy son muchas las mujeres que lo padecen y, entre ellas, la franja que incluye a las jóvenes se muestra sin ningún disimulo.

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Escrito por ______
el 18/03/2010

El alcohol al conducir

Los accidentes de tránsito representan un grave problema de salud pública y son motivo de preocupación de las autoridades sanitarias de todo el mundo.

En efecto la falta de educación vial tanto del conductor como del peatón, la inobservancia de las reglas de tránsito, el exceso de velocidad y el consumo exagerado de bebidas alcohólicas por conductores y peatones hechos a veces en forma desaprensiva y otras con total ignorancia del riesgo que ello implica. Son las causales más frecuentes de la gran cantidad de casos que se registran en todo el mundo.

Los accidentes de tránsito causan más muerte de jóvenes que los homicidios y suicidios. En estas situaciones, el alcoholismo es la mayor causa de muerte entre los 18 y los 30 años, representando el 32,5% mientras que el 14,8% de las víctimas tiene menos de 17 años.

Sin embargo, la ebriedad no es lo peor. Lo peligroso aparece cuando una persona ha consumido suficiente alcohol para pensar que se encuentra bien, aunque en realidad no sepa bien qué está pasando a su alrededor: es, por ejemplo, cuando alguien cree que está en capacidad de conducir un vehículo o de jugar con un arma. Las estadísticas demuestran claramente la incidencia que tienen las bebidas alcohólicas -cuando son consumidas en exceso- en los accidentes de tránsito o de otro tipo. Además, la relación entre alcohol y enfermedades de transmisión sexual es innegable, pues una persona alcoholizada pierde las inhibiciones y el sentido de la realidad y es capaz de llevar a efecto acciones que de otra manera nunca ejecutaría.

Muchos han sido los intentos ensayados para disminuir y controlar el consumo de alcohol entre los jóvenes, sin demasiado éxito hasta el momento. Normas que prohíben el expendio de bebidas alcohólicas a menores de 18 años o en espectáculos deportivos o en estaciones de servicio son algunas de las disposiciones que se han transformado en letra muerta no sólo porque casi nadie las acata sino, lo que es peor aún, porque nadie las hace cumplir.

Vivimos en una sociedad en la que sobran las excusas para beber. El trabajo educativo tendrá que contribuir a fortalecer la autoestima de los adolescentes y a que comprendan los efectos reales del alcohol y los peligros a que se exponen. Es necesario desechar la comodidad que lleva a no enfrentar el tema con decisión y a dejar las cosas como si se tratara de "travesuras juveniles", cuando en realidad está de por medio, en muchos casos, la vida de los adolescentes.

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Escrito por ______
el 23/03/2010

Con el objeto de establecer el número de conductores que han hecho consumo de bebidas alcohólicas antes de guiar su vehículo y cuántos entre ellos lo hacen en un estado de alcoholización tal que representa un serio riesgo de accidente, se ha desarrollado un programa de investigación estadística...


Este sistema permita, en forma directa, evaluar con cierta aproximación la alcoholemia del sujeto investigado pudiendo obtenerse distintos resultados que se expresan de la siguiente manera:



NEGATIVO Alcoholemia 0 ó menor de 300 mg/l

POSITIVO + Alcoholemia entre 300 y 700 mg/l

POSITIVO + + Alcoholemia alrededor de 700 mg/l

POSITIVO + + + Alcoholemia superior a 800 mg/l

Luego de la primera etapa, los resultados en adolescentes son fueron por demás significativos en los casos de alcoholización peligrosa. Así comprobamos que del total de las pruebas tomadas en adolescentes, el 21% de as practicadas los días hábiles, el 27% de las de los días sábado y el 22,8% de las de los días feriados dieron niveles de alcoholización POSITIVO + + y + + +, lo que implica un serio riesgo de accidente.


Cuando el adolescente manifestaba haber tomado alguna bebida alcohólica se le requirió obre el tipo de la misma y las respuestas fueron las siguientes; vino 39,2% ; whisky 25,4% ; cerveza 6,7% ; otras bebidas 6,1% y mezcla de bebidas (la mayor de los whisky y vino) 22,6%.

A su vez, otro dato a tener en cuenta en cuanto al alcohol, es el horario.

Miriam Parra
Puebla, México
Escrito por Miriam Parra
el 25/04/2010

Ola!
ahorita estuve checando la informacion de alcoholismo
estoy realizando una investigacion sobre alcoholismo en la prepa que estudio, no se como empezar a realizarlo!

necesito ayuda porfavor!

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Escrito por ______
el 25/04/2010

Hola Miriam, en realidad no se si te pueda servir pero aqui hay mucha informacion, creo que lo basico es empezar a definir el alcoholismo como una enfermedad y de alli desglosar la manera como afecta hoy en dia a la sociedad, incrementando el consumo en los jovenes, las mujeres y como afecta a la familia en general el convivir con un alcoholico.
Luego puedes hablar de la manera como crees que se podria prevenir el consumo en especial en la juventud que seran los adultos de manana y la importancia de la educacion en esto.
Como te digo aqui tienes en los documentos bastante informacion y en el foro de alcoholismo yo subi un video de la experiencia de un alcoholico recuperado, que seria bueno que vieras, asi aprenderias a lo que se enfrentan muchos enfermos alcoholicos cuando caen en la adiccion y lo que son capaces de hacer para conseguir la bebida.
Te deseo suerte y espero te sirva...

Saludos, Angela

______
Escrito por ______
el 06/09/2010





El Alcoholismo Podría Asociarse a Cáncer de Seno

Las adolescentes que beben regularmente alcohol tienen un riesgo más alto de contraer una enfermedad benigna del pecho en su juventud, un factor de riesgo importante en el desarrollo de cáncer de mama, asegura un estudio.


La investigación "Consumo de alcohol en adolescentes y riesgo de enfermedad benigna del pecho en mujeres jóvenes" fue realizada de 1999 a 2007.

Este trabajo fue realizado por especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard entre más de nueve mil jóvenes de 50 estados de la Unión Americana, inicialmente de nueve a 15 años.

Los investigadores, encabezados por Catherine S. Berkey, interrogaron a las jóvenes en 2003, ya de 16 a 23 años, sobre el consumo de alcohol en años previos.

Y dos o más años más tarde, un total de seis mil 899 mujeres, de 18 a 27 años fueron diagnosticadas con una enfermedad benigna del pecho.

La cantidad de alcohol consumido a temprana edad fue asociado con el incremento del riesgo de confirmación por biopsia de una enfermedad benigna en el pecho, y las jóvenes que bebían más tuvieron un riesgo mayor.

Las participantes que divulgaron el consumo de alcohol de seis a siete días por semana tenían más de cinco veces el riesgo de registrar este mal que las jóvenes que nunca bebieron o lo hacían una vez por semana, mientras que las que consumían alcohol de tres a cinco días por semana presentaron tres veces el riesgo.

Los resultados de la investigación son alarmantes, aseguran los autores, debido al creciente consumo de alcohol entre personas cada vez más jóvenes en Estados Unidos.

Recordaron que esta práctica entre mujeres adultas es uno de los pocos factores de riesgo conocidos para el cáncer de seno.

Las conclusiones del estudio sugieren retrasar el inicio del consumo de alcohol y reducir las cantidades ingeridas como forma de prevenir algunos casos de enfermedades benignas y cáncer de pecho.

Una declaración de la Academia Americana de Pediatría indica que aunque la edad legal mínima requerida para beber alcohol es de 21 años, la violación a esta disposición entre la juventud continúa siendo un problema grave en Estados Unidos.

Agregó que el consumo de alcohol puede no sólo interferir en el desarrollo del cerebro de las adolescentes, sino que el temprano consumo está asociado con problemas en su futuro.


( Alfonso Delgadillo/Agencia Reforma- IMPR E. COM Impresiones Latinas)