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Grupo de Apoyo psicológico y humanitario a usuarios en emergencia



ADICCIONES

Mirta
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

compras compulsivas

Alguien dijo alguna vez que en lugar de tratar de ganar más, habría que aprender a comprar mejor, porque muchos compran cosas que no necesitan y nunca usarán, alimentos que no consumirán, libros que no leerán, videos que no verán, electrónicos que no les servirán, ropa que no se pondrán, etc.

La publicidad se adueña de nuestros recursos y cuando apagamos el televisor ya tenemos una larga lista de cosas que desearíamos comprar, cursos que nos gustaría hacer, tratamientos capilares, dietas adelgazantes, rejuvenecimientos sin cirugía, tener un nuevo modelo de teléfono, programas de vacaciones, etc

Esta es una generación que ha nacido para estar endeudada. La tarjeta de crédito es una fórmula mágica que borra la culpa del comprador, porque le brinda la ilusión de que las cosas que compra no las paga y el deleite de tener el poder de llevarse lo que desea.

El dinero plástico, lejos de ser un elemento para reemplazar los billetes y poder comprar lo que se necesita, se ha convertido en una pesada carga que se lleva todos los ingresos y que hunde a los compradores cada vez más en un océano de deudas.

Lo cierto es que algunas personas, independientemente de lo que ganen, no pueden vivir si no gastan más de lo que tienen y están dispuestos a pagar no sólo lo que compran sino intereses sobre intereses.

La neurociencia está investigando este fenómeno y ha localizado un gen, relacionado con la tendencia que tienen tantas personas a consumir más de lo que pueden pagar, comprando con su tarjeta de crédito.

Existen investigaciones anteriores sobre la posibilidad de la influencia de una base genética en la forma de usar el dinero; pero los estudios actuales, realizados por investigadores de la Universidad de California en San Diego y en la Escuela de Economía de Londres, utilizando datos genéticos de más de dos mil jóvenes entre 18 y 26 años, que participan en el estudio longitudinal nacional de Salud Adolescente (o sea a través de los años); son los primeros en comprobar que existe una diferencia genética en las personas con este problema, que se relaciona con su versión del gen MAO-A, que es la enzima monoaminooxidasa, responsable de fragmentar los neurotransmisores, sustancias químicas que transmiten señales en el cerebro.

Las investigaciones anteriores evidenciaron una relación entre la impulsividad y las variantes que disminuyen la producción de enzimas MAO-A; y el nuevo estudio comparativo demostró que los portadores de un gen MAO-A de baja eficacia, tenían deuda de tarjeta de crédito, con una frecuenca 7,8% mayor que los sujetos con un gen MAO-A de mayor eficacia, teniendo en cuenta este estudio variables intervinientes como la educación y el nivel socioeconómico.

Las diferencias fueron sorprendentes en algunos casos, aunque la interpretación de estos resultados sólo significa la posibilidad de mayor riesgo de tender a endeudarse; porque existen otros factores genéticos y ambientales que también son importantes.

Lo cierto es que sin darnos cuenta, la mayoría de nosotros a la hora de comprar actuamos en función a lo que percibimos, con la creencia de que somos nosotros y no otros los que eligen qué compremos, porque en realidad estamos siendo inducidos de todas formas y maneras a consumir lo que la publicidad nos señala y nos propone, en forma reiterada y sostenida, hasta llegar a convencernos.

El mundo es una gran vidriera que crea necesidades ficticias y nos ofrece ilusiones que creemos nos harán sentir satisfechos, pero la realidad es que lo único que realmente colma nuestras vidas y nos hace sentir más plenos no se puede comprar, porque lo mejor no está en venta, es gratis.

Fuente: “Mente y Cerebro, Investigación y Ciencia”, “Nacidos para endeudarse”, Valerie Ross. , Edic. Enero/febrero 2011.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

mitos y verdades de las dietas

Un mito es una creencia transmitida por tradición, por dichos, hechos, hábitos y costumbres culturales, sin ningún fundamento científico pero que muchos utilizan como criterio de verdad.

La gran cantidad de información sobre dietas y programas para adelgazar, hacen que surjan todos los días, modas, usos, adaptaciones e innovaciones, supuestamente más eficaces para bajar de peso, que se van agregando al ya enorme universo existente, provocando confusión e incertidumbre entre los que están realizando cualquier tratamiento serio para bajar de peso.

Un mito muy enraizado en el imaginario colectivo es el que supone que hacer dieta consiste en privarse de todo lo que a uno le gusta.

En general, las dietas más modernas y efectivas, tratan de no hacer prohibiciones, y ponen el acento en el conocimiento de las propiedades de los alimentos que se van consumir para que cada persona aprenda a tomar absoluta conciencia de qué es lo que decide comer y sea responsable.

El problema más común en la obesidad no es tanto lo que se come como cuánto se come, o sea, la dificultad para controlar la cantidad de comida que se ingiere.

Los flacos en general, comen de todo pero poco, suelen olvidarse de comer, son hiperactivos y tienen muchos intereses; porque comen para vivir y no viven para comer.

Es un mito creer que los productos dietéticos, consumidos en grandes cantidades, no engordan, porque aunque sean poco calóricos, también engordan si se comen sin control.

La clave es comer varias veces al día cantidades moderadas de comida y parar de comer antes de sentirse lleno.

Otro mito es pensar que uno puede bajar muchos kilos sin ayuda, solamente con la propia fuerza de voluntad.

Tal vez algunos puedan bajar unos kilos sin ningún apoyo, pero es probable que al poco tiempo, ni bien comiencen a perder el impulso de la motivación inicial y se queden sin recursos para enfrentar la tentación, cedan a ella y vuelvan a comer como antes.

Sin embargo, el mito de que el efecto rebote debido a un atracón es el fin de la dieta es falso, ya que no existen avances sin retrocesos en todo aquel que inicia un plan de alimentación para bajar de peso.

Un descenso en picada demasiado rápido, sin que la balanza nunca vuelva a subir y sin que se produzca ninguna meseta, que es cuando no se baja ni se sube, no es conveniente, ya que es más eficaz la bajada escalonada que es la que indica la capacidad de ser flexible .

El mito de que la gordura es genética puede ser verdadero en algunos casos, pero en la gran mayoría de las personas obesas es falso.

El que tiene exceso de peso es porque consume más calorías de las que gasta, hace una vida sedentaria, tiende a consolar sus frustraciones comiendo y come cada vez que siente ansiedad aunque no tenga hambre.

El mito de que la voluntad todo lo puede es falso, porque además es necesario tener una buena motivación, porque el motivo es el motor de la voluntad.

Ingresar a un programa para bajar de peso significa estar dispuesto a cambiar, porque solamente el cambio es el que hará que la dieta de resultado.

Cambiar de hábitos de alimentación, cambiar la frecuencia de las comidas, cambiar unos alimentos por otros, cambiar el sedentarismo por el movimiento; cambiar la forma en que nos conectamos con los alimentos y estar dispuesto a cambiar de estilo de vida, aprendiendo a cocinar productos frescos, renunciando al delivery, eligiendo cuidadosamente lo que se va a comer, probando cosas nuevas e incorporando a la vida nuevos intereses.

Para estar delgado no es necesario privarse de lo que a uno le gusta, solamente hay que disminuir drásticamente las cantidades y completar la comida con un mayor volumen de ensaladas, verduras y frutas.

Si la vida de una persona se ha limitado solamente a comer, es una señal de que le está faltando otra cosa, tal vez mucho de todo lo demás que tiene para ofrecerle la vida que no percibe y por alguna razón no intenta desarrollar ni conocer.

Fuente: “Pasaporte al Bienestar”, Dr. Alberto Cormillot.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

Abuso de alcohol en ambos sexos

El abuso de alcohol aunque sea en forma ocasional, en las mujeres jóvenes, puede provocarles graves daños neuropsicológicos tanto cognitivos como de la memoria.

El consumo de alcohol y tabaco es considerado legal en casi todo el mundo, a pesar de haberse comprobado que ambos son factores de riesgo de graves enfermedades y que hasta pueden provocar muerte prematura. Sin embargo, no impide que estas sustancias continúen siendo fácilmente accesibles y que sean aceptadas en la sociedad, que se hayan incorporado a las tradiciones y a los cultos y que sean utilizadas para facilitar las relaciones sociales.

Los hábitos de consumo de alcohol han ido modificándose a través del tiempo, pasando de ser un complemento moderado en las comidas diarias para convertirse en un hábito abusivo en fiestas y reuniones juveniles de fin de semana, como estimulante, para el esparcimiento o como un recurso de desinhibición social.

En España las estadísticas del Plan Nacional sobre drogas muestran que más de doscientos mil jóvenes se embriagan todos los fines de semana; que uno de cada ocho adolescentes se ha emborrachado más de veinte veces en su vida y uno de cada seis ha abusado del alcohol casi todos los fines de semana del último mes antes de la encuesta.

El aspecto preocupante de este fenómeno es la consecuencia que tiene el abuso de alcohol sobre el sistema nervioso central.

Una borrachera o un consumo elevado durante todos días pueden provocar degeneración neurológica en algunos circuitos cerebrales y producir alteraciones cognitivas.

El alcohol es un tóxico que principalmente provoca un déficit de memoria y de las funciones cerebrales relacionadas con la planificación, la abstracción, la capacidad de anticipación y de decisión, etc.

Los resultados de las investigaciones sobre los efectos del alcohol en animales coinciden con los que se producen en humanos en estado de ebriedad.

Por ejemplo, los roedores que han sido sometidos a la toxicidad del alcohol durante cortos períodos de tiempo sufren daño cortical límbico, sin necesitar una exposición prolongada para que su sistema neurológico o cognitivo quede dañado.

En la adolescencia, los efectos del alcohol son mayores, ya que es en esta etapa cuando se producen en el cerebro importantes cambios fisiológicos y madurativos, que el uso abusivo de estas sustancias puede alterar.

Además del riesgo de caer en la dependencia, estar alcoholizado aumenta el nivel de agresividad, favorece la violencia, los ataques sexuales y los accidentes.

Desde hace veinte años, las mujeres ocupan buena parte de las estadísticas relacionadas con el alto consumo de alcohol.

El Instituto de la Mujer de España, revela que desde los catorce años, cerca de 850. 000 mujeres españolas abusan del alcohol y que las jóvenes de 19 a 24 años son las que registran el mayor índice de consumo.

Lo inusual es que el perfil de las mujeres que abusan del alcohol son personas que pertenecen a un medio sociocultural alto y de buen nivel de educación que habitan las grandes ciudades.

La mujer es más sensible al alcohol que el hombre y más vulnerable a su toxicidad, porque las enzimas femeninas para metabolizarlo son menos activas causando mayor intolerancia con menos cantidad de alcohol ingerida, por lo que puede provocarles los mismos efectos neurodegenerativos que produce en los hombres aunque consuman menos alcohol que ellos.

Los expertos consideran aceptable que los jóvenes sólo consuman hasta dos unidades de bebida standard por semana como máximo, para evitar problemas neuropsicológicos graves que son de muy difícil recuperación.

Una unidad de bebida equivale a una caña de cerveza o a un vaso chico de vino, mientras las bebidas combinadas equivalen a dos unidades.

Fuente: “Mente y Cerebro”, “Mujer y Consumo de alcohol”, María Dolores Escarabajal y Vanesa Franco. Ed. No. 42/2010

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

Adictos a los juegos de ordenador

En Bélgica, en 2008, un joven entró en estado de coma debido al agotamiento sufrido por haber estado jugando sin parar, tres días y tres noches a un juego de rol por ordenador.

Cada vez son más las personas que acumulan más de 2000 horas de juego al año.

Los adictos al juego juegan muchas horas, pero no todos los que juegan mucho son adictos.

La diferencia es la compulsión, la necesidad irresistible, el impulso incontenible, cuando deja de ser una diversión para un individuo y no se siente capaz de hacer otra cosa.

Un adicto al juego de rol en la red pierde la noción del tiempo, se enfurece si se lo tratan de impedir, descuida su trabajo o su estudio, pierde a su pareja y a sus amigos, se aísla y el juego se convierte en el centro de su vida.

Esta adicción provoca trastornos en los ritmos biológicos de sueño y vigilia, desórdenes en la alimentación, sedentarismo y obesidad.

La atracción de estos juegos de rol on-line, según el psicólogo alemán Klaus Wölfling, responsable del equipo de psicólogos de la unidad móvil de adicción al juego, de la clínica Johannes Gutenberg de la Universidad de Main, en Berlin; es que los sujetos tienen la oportunidad de adquirir prestigio social y reconocimiento, independientemente de su condición real y les brinda un sentimiento de pertenencia a un grupo, porque exigen la colaboración de un equipo para cumplir con un propósito.

El que se siente frustrado, enojado e inseguro en el mundo real, puede refugiarse en el mundo virtual donde puede olvidar sus problemas; y cuando esta forma de enfrentar las emociones negativas es la única, se transforma en otro problema.

El juego de ordenador puede ser eficaz para superar la depresión y la fobia social.

Todavía no hay datos sobre estudios relacionados con este tema pero en Alemania ya tienen algunas cifras que muestran, entre otras cosas, que la mayoría de los jugadores regulares son varones y que la tercera parte de los adictos al juego de red, antes de conocerlos, no tenían síntomas de esa clase.

Más que prohibiciones lo que resulta más eficaz es proporcionar más información y educación sobre las posibilidades que existen de caer en una adicción.

Un potencial grupo de riesgo son las personas que sufren el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, porque consiguen estar más tranquilos cuando juegan. Sin embargo, los padres deben tener el control de la situación, si son menores, para evitar que caigan en la dependencia.

Estos juegos funcionan las 24 horas del día y consisten en un mundo virtual donde el que juega elige un personaje y lo va desarrollando a través del tiempo tratando de elevar su nivel mediante el cumplimiento de determinadas misiones.

El hecho de exigir la colaboración de otros para cumplir con su propósito les crea un compromiso con ellos, que los obliga a permanecer on-line cada vez más horas.

Lo mejor es que los padres hablen con sus hijos de este problema y conozcan las necesidades que le aportan los juegos para poder recurrir a otras estrategias que les brinden los mismos efectos.

Poner límites de tiempo, 6 horas como máximo, y acordar el respeto de los horarios de comida y de sueño, puede ser eficaz en niños menores.

Pero lo más operativo es que la persona tenga una motivación propia para modificar su conducta; porque el adicto tiene que encontrar una forma personal más constructiva de obtener lo mismo que le brinda el juego.

El objetivo de la terapia para esta adicción es que aprendan a manejar el uso del ordenador en forma saludable, descubrir qué función desempeña el juego en la vida del individuo y encontrar la forma de satisfacer las mismas necesidades por otros medios.

En cuanto al juego preferido, lo mejor será abstenerse.

La terapia de grupo de no más de ocho personas con problemas homogeneos, es la más indicada.

Fuente: Mente y Cerebro, “Adictos al mundo virtual”, entrevista realizada por Christiane Gelitz a Klaus Wölfling, Berlin, Alemania.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

adictos al trabajo

El adicto al trabajo tiene una estructura de personalidad obsesiva, totalmente sometida a las obligaciones, que le impide ser él mismo.

Expresan con su forma de actuar, el deseo profundo de martirizarse para defenderse contra los impulsos instintivos, sexuales o agresivos.

Desde el punto de vista psicoanalítico, la personalidad obsesiva evidencia una regresión a la etapa sádico anal del desarrollo psicosexual.

Las obsesiones son simbólicas y representan complejos arcaicos relacionados con las primeras relaciones afectivas de la primera infancia.

Este trastorno se caracteriza por el carácter forzado de las conductas, que obligan al sujeto a cumplirlas; y lo llevan a una lucha interminable, plenamente consciente, que él mismo considera irrisoria.

En el caso del adicto al trabajo, esta obsesión representa su preocupación exclusiva en desmedro del resto de sus intereses.

El yo, sin embargo, se defiende de esta conducta con otras estrategias y trucos, como la obsesión por el orden, la limpieza y el cuidado por los detalles; pero los pensamientos obsesivos invaden al sujeto en forma compulsiva y se le imponen a pesar de él mismo.

Puede experimentar una tendencia a cometer los actos que más teme, o no desea, como cometer errores irreparables, provocar que lo despidan del trabajo, llevar a la quiebra su propio negocio , perder clientes, etc. , y realizar conductas repetitivas simbólicas.

De esta manera, el obsesivo se construye barreras con sus propias defensas.

En estado de tensión o fatiga, los pensamientos no deseados, repetitivos molestos y repudiados, son comunes en muchas personas, de modo que se puede tener una idea de lo que significa el pensamiento compulsivo, por su intensidad, sus exigencias y su permanencia , que hacen que esta diferencia de grado de la alteración, no sea un fenómeno aislado sino un desequilibrio instintivo afectivo de la psique que empobrece notablemente la calidad de vida.

El pensamiento obsesivo del adicto al trabajo, es inquisitivo, tiene manías de perfección y simetría, presagios, necesidad de control y de ir más allá de las cosas, de verificar todo y de asegurarse de que no exista ninguna equivocación ni deficiencia en su tarea.

Sufre todas estas cuestiones y pierde mucho tiempo en cosas redundantes, chequeos innecesarios, pruebas, verificaciones, revisiones, controles, tareas que le demandan un tiempo adicional que excede el horario normal de trabajo, por su necesidad de estar seguro de todo, de despejar cualquier duda y por el temor de una equivocación impensada.

El obsesivo rechaza lo que le atrae pero se entrega a lo que teme. Toda esta infinidad de estratagemas, teorías, ambigüedades y manipulaciones, hace que aumenten sus dificultades para tomar decisiones y para actuar, debido a la lucha paralizante que provocan las compulsiones que surgen como expresión de la necesidad contenida de accionar.

El adicto al trabajo teme lo que no se debe hacer pero siente profundamente la necesidad y el deseo de hacerlo.

Sin embargo, casi nunca logra hacer lo que tanto teme, pero sí puede tener una descarga impulsiva, como por ejemplo estallar con una catarata de insultos o amenazas desopilantes, contraria a su sumisión habitual.

El trabajo para un adicto es un ritual y las distracciones son también obligaciones rígidas y estructuradas, generalmente con pautas o reglas fijas que lo hacen sentir gratamente esclavo de su implacable mecanismo interno.

En el plano emocional tiene sentimientos depresivos, la adaptación social es difícil, las decisiones imposibles y la expresión de los afectos rara.

El obsesivo es dueño absoluto de su propia esclavitud y dedica su vida a las fuerzas de sus pulsiones sadomasoquistas.

El carácter obsesivo tiene, con respecto a la neurosis obsesiva, una diferencia importante de grado y también distinto pronóstico.

El psicoanálisis se recomienda como la terapia más adecuada para la neurosis obsesiva, además de los psicofármacos adecuados.

En cuanto a las formas simples relacionadas con las tendencias obsesivas del carácter, puede resultar operativa una terapia cognitiva.

Fuente: “Tratado de Psiquiatría”, Henry Ey.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

el juego compulsivo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el trastorno de la adicción al juego; y desde 1980 es considerada una patología psiquiátrica por la Asociación de Psiquiatría de los Estados Unidos.

El juego compulsivo es una adicción que provoca graves problemas tanto familiares, como laborales y sociales; así como también violencia, suicidios, estafas, robo y hasta homicidios por el afán del jugador de conseguir dinero a toda costa para apostar.

Un jugador empedernido puede llegar a vender su propia casa, su auto, y todas sus pertenencias y quedarse sin absolutamente nada, destruir su hogar y quedarse en la calle.

Este trastorno, también llamado ludopatía, en otras épocas afectaba exclusivamente a los hombres, pero actualmente afecta también a las mujeres, que pueden pasarse todo el día frente a una máquina tragamonedas.

El adicto al juego es una persona inmadura, con carencias afectivas que puede haber experimentado abandonos o traumas en la niñez y el juego, para ellos, representa el intento fallido de recuperar lo que han perdido.

Estos enfermos no creen que sufren una adicción, porque están convencidos de tener el control de sus actos, sin embargo sus apuestas son cada vez más grandes y su concurrencia a las salas de juego cada vez más frecuentes.

Para un apostador, jugar por dinero le produce gran excitación, es la oportunidad de experimentar un desafío que le da el placer de sentir correr adrenalina por su sangre y que él puede considerar tanto o más eficaz que el placer del sexo.

Una investigación realizada en Argentina por un equipo de neurólogos del Instituto Fleni, presentado oportunamente en la Academia Americana de Neurología, mostró que los patrones cerebrales de los jugadores compulsivos que participaron en la prueba, eran similares al que se registra en los alcohólicos y los drogadictos; y además se pudo observar también una alteración en la corteza prefrontal que se relaciona con la capacidad de abstraer, planificar, organizar y aprender de la experiencia. Pero aún no se sabe si esta anormalidad es la que genera la disposición al juego o si la ludopatía es lo que la produce.

Para un jugador compulsivo, perder dinero significa la oportunidad de seguir jugando y de vivir al límite, que es la sensación que no se quieren perder.

Generalmente es su familia la que lo lleva a realizar un tratamiento, pero si no existe una intención personal genuina y es otro el que lo incita a rehabilitarse, es común que tengan recaídas, porque se necesita su decisión y su propio compromiso para el cambio. Sin embargo, la asistencia a los grupos de apoyo puede motivarlo a modificar su comportamiento.

Recuperarse significa tener el dominio de si mismo para poder cambiar, y para elaborar otro proyecto para vivir y ser capaz de cumplirlo.

Aunque los adictos al juego se pueden recuperar con el tratamiento adecuado, no se curan y su recuperación depende no sólo de su voluntad sino también del apoyo que le brinde su familia.

En Argentina este problema afecta a casi el 3% de la población adulta; y este porcentaje continúa aumentando.

En los últimos cinco años fueron habilitados en este país 22 casinos, muchos de ellos próximos a los centros más densamente poblados.

En Rusia, para tratar de disminuir el avance de la adicción al juego, fueron trasladados los casinos lejos de las grandes ciudades, interesante propuesta que sirve para fomentar el turismo y obstaculizar la posibilidad de caer en esta trampa.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011


el-desenfreno

¿Puede un ser humano ser más feliz cuando no tiene ningún tipo de inhibición y se permite todo, viviendo solo para sí mismo y no teniendo en cuenta a los demás?

¿Se puede vivir así sin afectar a las personas que se quieren?

El afán actual de pasarla bien a toda costa, hace a las personas insensibles y las convierte en seres humanos aislados que para llenar su vacío interior adoptan conductas adictivas y fóbicas.

Los consultorios de los psiquiatras y psicólogos están llenos de gente hedonista que sólo piensa en si misma y que con esa actitud han desarrollado severas neurosis.

Es necesario saber que existe un recurso para cambiar la necesidad imperiosa de buscar constantemente algo nuevo y calmar la ansiedad, cuando el estado de ánimo se vuelve insatisfecho y al mismo tiempo inseguro. Hay que liberarse de los malos pensamientos y no pensar, porque son los malos pensamientos los que dañan el alma.

Se llega a ser dueños de los propios pensamientos cuando se aprende a tener el dominio de si mismo, por lo tanto se puede hacer lo que se quiere con ellos, como desplazarlos, olvidarlos, ignorarlos, cambiarlos y hasta reírse de ellos.

Cuando los pensamientos negativos dominan a una persona, ésta queda a merced de sus impulsos, que toman la forma de una sed insaciable y de una necesidad de huir de si misma.

Si todos actuáramos respondiendo únicamente a nuestros impulsos nos mataríamos unos a otros, y lamentablemente eso es lo que está pasando, porque aceptar la realidad tal cual es no es conformismo es simplemente supervivencia.

El que se conforma y puede disfrutar de la vida no impide los cambios, porque el cambio es inevitable en todos los aspectos de la vida; pero si no se distingue el bien del mal, la verdad de la mentira, no se puede confiar en nadie y tampoco amar, y la vida sin amor no vale la pena.

Si pudiéramos vivir sin los demás, como seres aislados, como muchos aspiran, no podríamos sobrevivir mucho tiempo. Esto no es posible, porque el hombre es un ser gregario que necesita estar acompañado y ser comprendido, ayudar y ser ayudado y amar y ser amado.

Los animales viven en grupos, y el que se aleja y queda solo perece.

Somos humanos cuando podemos relacionarnos con los demás y lo más grandioso en la vida es tener fe y poder confiar.

El desenfreno aísla a las personas, no las deja madurar ni cumplir sus destinos como seres humanos, conduce al vacío interior y a la depresión.

El intento de llenar la vida con sustitutos, lejos de permitir lograr la plenitud y la felicidad hunde a la gente cada vez más en la desesperación.

En este momento los dos temas más buscados en Internet son el sexo y la pornografía. Este fenómeno nos revela la generalizada chatura intelectual y emocional que impera en todos los ámbitos.

Al mismo tiempo crecen el consumo de drogas, el alcoholismo, la tasa de suicidios, principalmente en países altamente desarrollados, los casos de depresión, fobias y ansiedades difusas, la disgregación familiar y los delitos aberrantes.

La soledad es la peor calamidad de esta época y la que directamente conduce al desenfreno.

Pero aunque estemos solos, sin nadie alrededor que nos importe, no podemos huir de nosotros mismos, nuestro más severo juez interior que nos hará pagar cara cada trasgresión. Porque la necesidad de castigo hace que el desenfreno, la maldad y el odio se vuelvan contra uno mismo.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011


dependencia-a-las-drogas-y-otras-sustancias

Existen distintas sustancias tóxicas cuyo consumo generan adicción. Estas drogas son ciertos componentes psico activos que pueden ser de origen mineral, vegetal o animal, y que se emplean en medicina, en la industria o en las actividades artísticas, con efectos que pueden ser estimulantes, deprimentes o narcóticos.

La comercialización de la mayoría de estos productos sin la debida receta médica está prohibida y penalizada por ley en casi todo el mundo.

Sin embargo, la nicotina, a pesar de ser la sustancia más adictiva, está al alcance de cualquier persona y es la más difundida. Tiene una acción inmediata, estimulante y sedante del sistema nervioso central, al producir una descarga de epinefrina de la corteza suprarrenal que estimula también algunas glándulas endocrinas que liberan glucosa.

La dependencia al tabaco es muy alta cuando se fuman más de diez cigarrillos diarios, produciendo la abstinencia una sensación de nerviosismo y ansiedad que se manifiestan con un estado anímico de enojo y agresividad.

El tabaco además es uno de los factores de riesgo de infartos y de cáncer de pulmón, más relevantes.

El alcohol es absorbido inmediatamente por la sangre, y narcotiza las células nerviosas del cerebro entorpeciendo las conexiones entre ellas; y una vez que la intoxicación está instalada produce la pérdida de la coordinación psico motora y la capacidad de atención.

Al adicto al alcohol, cuando comienza a beber, le resulta muy difícil detenerse, por lo que sigue bebiendo sin parar hasta estar completamente ebrio.

La abstinencia al alcohol puede producir alucinaciones, estados de intensa ansiedad y nerviosismo.

La marihuana es una sustancia psico activa que también afecta directamente el cerebro produciendo cambios en la capacidad de razonamiento y en la percepción.

Cuando se combina con el alcohol o con opiáceos (componentes del opio) crea tolerancia, es decir que para conseguir el mismo efecto se necesita aumentar la dosis. Se considera adicto a esta droga el que consume un cigarrillo por día.

Los barbitúricos son drogas que se utilizan para disminuir la ansiedad que pueden crear dependencia si se ingieren durante mucho tiempo todos los días. Los efectos de estas drogas varían de acuerdo a la sustancia que contienen, pudiendo producir episodios de disminución de la conciencia, desorientación y hasta alucinaciones.

Los inhalantes son sustancias utilizadas en la industria para la fabricación de productos. Al inhalarlas son absorbidas por los pulmones produciendo un efecto tóxico inmediato. La sensación de euforia inicial se transforma luego en perturbaciones, que pueden ser graves, de la inteligencia y la percepción. Sus efectos sólo dura unos pocos minutos lo que lleva al adicto a inhalar en forma frecuente.

Estos inhalantes producen dependencia psíquica y la abstinencia ocasiona ansiedad y desesperación.

La cocaína es una droga muy adictiva de rápido efecto. Estimula las zonas del cerebro relacionadas con el placer y es vasoconstrictora y anestésica. Como crea tolerancia, los adictos deben consumirla varias veces al día en cantidades cada vez mayores.

La abstinencia produce sudoración, palidez, insomnio, nerviosismo y severa ansiedad.

La heroína es un derivado del opio que tiene una acción muy rápida. Se obtiene de la morfina que se encuentra en forma natural en la bellota de algunas variedades de amapolas. Se administra por vía intravenosa y genera dependencia a partir de las primeras dosis.

La abstinencia provoca nerviosismo, abundante sudoración, alucinaciones y gran malestar general.

El problema de las adicciones se manifiesta generalmente en personas que presentan un trastorno de la personalidad con poca tolerancia a la frustración y poca resistencia a la crítica, con una tendencia depresiva, una débil estructura de carácter, baja autoestima y problemas de identidad y con la predisposición a calmar la ansiedad oralmente.

La adicción encubre el deseo de la autodestrucción, mediante el uso y el abuso de cualquier sustancia tóxica o los excesos en la alimentación.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

Las adicciones calman la ansiedad pero se pierde la libertad


Trastorno de Ansiedad y adiccion

La ansiedad es un estado emocional que expresa temor a lo desconocido, el miedo a la vida, a aburrirse a desesperarse y manifiesta la imperiosa necesidad de lograr la paz interior.

Los trastornos de ansiedad pueden ser una señal significativa de depresión, de falta de sentido e interés por la vida.

Detrás de la ansiedad está la baja autoestima, la frustración, el sentimiento de fracaso y una visión negativa de la existencia.

La droga se convierte en el sentido de la vida de un adicto que se convierte en su esclavo, porque ha elegido perder la libertad. Ha decidido aferrarse a una sustancia química que lo destruye lentamente para poder seguir viviendo una vida miserable.

No puede prescindir de la droga porque ya ha adquirido la tolerancia o acostumbramiento, que le exige aumentar la dosis para obtener el mismo resultado.

Como todo depresivo el adicto es dependiente de la droga, y al igual que todos los vínculos que crea, también tiene una relación simbiótica con ella.

El síndrome de abstinencia puede impulsar a un adicto a cometer delitos graves para obtener la droga, porque su condición a nivel neuronal, le impide razonar.

Actualmente la medicina cuenta con recursos para atender adecuadamente el síndrome de abstinencia, que dejó de ser un obstáculo para el tratamiento de las adicciones.

La sensibilización que producen las drogas que se incorporan en forma habitual, producen en el cerebro un circuito de recompensa característico, a nivel de los receptores dopaminérgicos.

El cerebro humano tiene una gran capacidad de adaptación y puede aprender todo tipo de experiencias, de modo que puede también desaprender lo aprendido y adoptar conductas menos destructivas.

No obstante, el enfoque para tratar las adicciones tiene que ser multidisciplinario.

La drogadicción es una enfermedad de origen múltiple. Existen factores genéticos evolutivos que predisponen a un individuo a esta enfermedad, pero para que se active esta condición, como pasa con casi todas las demás enfermedades, debe estar presente el agente externo que es la que las desencadena.

La adicción a las drogas es una enfermedad que se puede prevenir, se puede controlar y se puede tratar.

Los drogadictos no se curan por ahora, por lo tanto no se puede hablar de curación sino de recuperación; pero las nuevas terapias genéticas abren un nuevo camino y ofrecen una esperanza de curación total del drogadicto en el futuro.

Cuanto más joven es el consumidor de estupefacientes, más fuerte es el registro de las sustancias en los receptores dopaminérgicos.

Actualmente, conseguir que un adicto acepte abandonar las drogas en forma total es difícil, prefieren transferir su adicción a otras sustancias menos dañinas y que no sean ilegales, como el alcohol y el tabaco, pero también estas sustancias producen el mismo efecto en el cerebro en el área de recompensa, haciendo que los riesgos de recaídas sean constantes.

La droga representa el deseo del adicto de huir de la realidad; es la fuerza que él naturalmente no posee para seguir adelante, por lo tanto es su bastón en la vida y se transforma en algo imprescindible para poder seguir viviendo.

La terapia cognitiva con hipnosis, específica para modificar hábitos que afectan la salud, combinada con el tratamiento psiquiátrico correspondiente, puede ayudar a los drogadictos a cambiar su condicionamiento al consumo de sustancias químicas dañinas, y a elaborar un proyecto de vida en lugar de seguir aferrados a un proyecto de muerte.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 20/07/2011

Dejar de Fumar

Un mal hábito expresa un estado de ánimo.


El tabaco es una hierba perenne de hojas grandes, de origen americano, que actualmente se cultiva también en zonas tropicales del Sur de Europa y Oriente.

Esta especie es tan antigua que no se conoce su forma silvestre; existiendo distintas variedades que son características de cada zona de producción.

La parte de la planta valiosa son las hojas que deben ser sometidas a un proceso de fermentación y secado para obtener su característico aroma.

El tabaco contiene principalmente un alcaloide llamado nicotina en proporciones variables. El que se utiliza para fumar contiene generalmente del 1 al 3% de esta droga; y de ella derivan sus efectos sedantes.

Las hojas de esta planta debidamente curadas y preparadas, pueden adecuarse para distintas formas de consumo .

Con el molido de las hojas secas se produce el polvo para inhalar y con las hojas curadas, según las distintas especies y cualidades de la planta, se elaboran cigarro de hebras, de hoja, de mascar, habanos y tabaco para pipa.

Para los cigarrillos de papel se utiliza la picadura que se obtiene de las venas y tallos de la planta; y para su aprovechamiento como componente en la elaboración de fertilizantes e insecticidas se usan los deshechos.

Desde tiempos remotos los indios americanos cultivaron el tabaco como planta medicinal y como tóxico, utilizándolo en ceremonias religiosas con significado mágico.

Los conquistadores españoles llevaron el tabaco a Europa desde donde se difundió a todo el mundo..

Esta sustancia produce efectos en el sistema nervioso, la actividad cardiaca y las vías respiratorias. Hoy en día se ha comprobado que existe una relación significativa entre el consumo de tabaco y el infarto de miocardio y el cáncer de pulmón.

Antiguamente se consumía el tabaco en forma de cigarros o mediante el uso de una pipa; como una práctica placentera para disfrutar en reuniones sociales o en el hogar como forma de esparcimiento. La vida moderna acelerada incrementó el uso de cigarrillos como una adicción.

La adicción es un hábito adquirido que calma la ansiedad producida por trastornos emocionales difíciles de enfrentar. Cada situación en la vida que afecta emocionalmente produce un desequilibrio psíquico que muchos intentan aliviar con el cigarrillo. La asociación que se produce entre el consumo de tabaco y el alivio de la ansiedad crea la adicción.

Todas las adicciones relacionadas con la boca tienen su raíz en una etapa del desarrollo muy temprana, la etapa oral, durante la lactancia. Las fijaciones a esa etapa, por exceso de gratificación o por exceso de frustración, producen traumas que se calman en ese momento, con el pecho materno. Se aprende así una forma de satisfacción que posteriormente se puede transformar en adicciones orales, al cigarrillo, al alcohol, a la comida o a las pastillas.

Cuanto más arcaica en el desarrollo sea la fijación más difícil es el tratamiento.

Todas las adicciones reflejan distintos grados de depresión, encubierta por el hábito.

Lo más indicado para la erradicación de este hábito es concurrir a un grupo de autoayuda para dejar de fumar. Existen distintas entidades sin fines de lucro que organizan el funcionamiento de estos grupos con resultados óptimos.

Es necesario llegar a darse cuenta de cuál es el problema emocional que no se puede lograr resolver y que los obliga a fumar.

Gloria Monzón
3º fp2 administrativo centro formacion...
Escrito por Gloria Monzón
el 13/08/2011

Buenísimo Mirta te doy la razon.
quien no ha comprad alguna vez algo que.... Luego quedo en el armario.
un saludo.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 13/08/2011

Gracias Gloria, generalmente, las adicciones provienen, queriendo ocupar otros vacios que no somos capaces de enfrentar.

bendiciones.