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ADICCIONES

Mirta
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 04/09/2010

ADICTOS AL TRABAJO.


www.identidadpm.org. Ar - Tratamientos breves para adicciones (011) 4717-2672 / 4836-3771


adictos al trabajo

El adicto al trabajo tiene una estructura de personalidad obsesiva, totalmente sometida a las obligaciones, que le impide ser él mismo.

Expresan con su forma de actuar, el deseo profundo de martirizarse para defenderse contra los impulsos instintivos, sexuales o agresivos.

Desde el punto de vista psicoanalítico, la personalidad obsesiva evidencia una regresión a la etapa sádico anal del desarrollo psicosexual.

Las obsesiones son simbólicas y representan complejos arcaicos relacionados con las primeras relaciones afectivas de la primera infancia.

Este trastorno se caracteriza por el carácter forzado de las conductas, que obligan al sujeto a cumplirlas; y lo llevan a una lucha interminable, plenamente consciente, que él mismo considera irrisoria.

En el caso del adicto al trabajo, esta obsesión representa su preocupación exclusiva en desmedro del resto de sus intereses.

El yo, sin embargo, se defiende de esta conducta con otras estrategias y trucos , como la obsesión por el orden, la limpieza y el cuidado por los detalles; pero los pensamientos obsesivos invaden al sujeto en forma compulsiva y se le imponen a pesar de él mismo.

Puede experimentar una tendencia a cometer los actos que más teme, o no desea, como cometer errores irreparables, provocar que lo despidan del trabajo, llevar a la quiebra su propio negocio, perder clientes, etc. , y realizar conductas repetitivas simbólicas.

De esta manera, el obsesivo se construye barreras con sus propias defensas.

En estado de tensión o fatiga, los pensamientos no deseados, repetitivos molestos y repudiados, son comunes en muchas personas, de modo que se puede tener una idea de lo que significa el pensamiento compulsivo, por su intensidad, sus exigencias y su permanencia, que hacen que esta diferencia de grado de la alteración, no sea un fenómeno aislado sino un desequilibrio instintivo afectivo de la psique que empobrece notablemente la calidad de vida.

El pensamiento obsesivo del adicto al trabajo, es inquisitivo, tiene manías de perfección y simetría, presagios, necesidad de control y de ir más allá de las cosas, de verificar todo y de asegurarse de que no exista ninguna equivocación ni deficiencia en su tarea.

Sufre todas estas cuestiones y pierde mucho tiempo en cosas redundantes, chequeos innecesarios, pruebas, verificaciones, revisiones, controles, tareas que le demandan un tiempo adicional que excede el horario normal de trabajo, por su necesidad de estar seguro de todo, de despejar cualquier duda y por el temor de una equivocación impensada.

El obsesivo rechaza lo que le atrae pero se entrega a lo que teme. Toda esta infinidad de estratagemas, teorías, ambigüedades y manipulaciones, hace que aumenten sus dificultades para tomar decisiones y para actuar, debido a la lucha paralizante que provocan las compulsiones que surgen como expresión de la necesidad contenida de accionar.

El adicto al trabajo teme lo que no se debe hacer pero siente profundamente la necesidad y el deseo de hacerlo.

Sin embargo, casi nunca logra hacer lo que tanto teme, pero sí puede tener una descarga impulsiva, como por ejemplo estallar con una catarata de insultos o amenazas desopilantes, contraria a su sumisión habitual.

El trabajo para un adicto es un ritual y las distracciones son también obligaciones rígidas y estructuradas, generalmente con pautas o reglas fijas que lo hacen sentir gratamente esclavo de su implacable mecanismo interno.

En el plano emocional tiene sentimientos depresivos, la adaptación social es difícil, las decisiones imposibles y la expresión de los afectos rara.

El obsesivo es dueño absoluto de su propia esclavitud y dedica su vida a las fuerzas de sus pulsiones sadomasoquistas.

El carácter obsesivo tiene, con respecto a la neurosis obsesiva, una diferencia importante de grado y también distinto pronóstico.

El psicoanálisis se recomienda como la terapia más adecuada para la neurosis obsesiva, además de los psicofármacos adecuados.

En cuanto a las formas simples relacionadas con las tendencias obsesivas del carácter, puede resultar operativa una terapia cognitiva.

Fuente: “Tratado de Psiquiatría”, Henry Ey.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 04/09/2010

EL JUEGO COMPULSIVO.


www.fundamentoweb.com. Ar - Atención psicoanalítica. Responsabilidad y experiencia.

A.P.T.A. Salud
www.aptasalud.com. Ar - Tratamiento de las adicciones ¡Podemos ayudarte! 4797-7613


el juego compulsivo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el trastorno de la adicción al juego; y desde 1980 es considerada una patología psiquiátrica por la Asociación de Psiquiatría de los Estados Unidos.

El juego compulsivo es una adicción que provoca graves problemas tanto familiares, como laborales y sociales; así como también violencia, suicidios, estafas, robo y hasta homicidios por el afán del jugador de conseguir dinero a toda costa para apostar.

Un jugador empedernido puede llegar a vender su propia casa, su auto, y todas sus pertenencias y quedarse sin absolutamente nada, destruir su hogar y quedarse en la calle.

Este trastorno, también llamado ludopatía, en otras épocas afectaba exclusivamente a los hombres, pero actualmente afecta también a las mujeres, que pueden pasarse todo el día frente a una máquina tragamonedas .

El adicto al juego es una persona inmadura, con carencias afectivas que puede haber experimentado abandonos o traumas en la niñez y el juego, para ellos, representa el intento fallido de recuperar lo que han perdido.

Estos enfermos no creen que sufren una adicción, porque están convencidos de tener el control de sus actos, sin embargo sus apuestas son cada vez más grandes y su concurrencia a las salas de juego cada vez más frecuentes.

Para un apostador, jugar por dinero le produce gran excitación, es la oportunidad de experimentar un desafío que le da el placer de sentir correr adrenalina por su sangre y que él puede considerar tanto o más eficaz que el placer del sexo.

Una investigación realizada en Argentina por un equipo de neurólogos del Instituto Fleni, presentado oportunamente en la Academia Americana de Neurología, mostró que los patrones cerebrales de los jugadores compulsivos que participaron en la prueba, eran similares al que se registra en los alcohólicos y los drogadictos; y además se pudo observar también una alteración en la corteza prefrontal que se relaciona con la capacidad de abstraer, planificar, organizar y aprender de la experiencia. Pero aún no se sabe si esta anormalidad es la que genera la disposición al juego o si la ludopatía es lo que la produce.

Para un jugador compulsivo, perder dinero significa la oportunidad de seguir jugando y de vivir al límite, que es la sensación que no se quieren perder.

Generalmente es su familia la que lo lleva a realizar un tratamiento , pero si no existe una intención personal genuina y es otro el que lo incita a rehabilitarse, es común que tengan recaídas, porque se necesita su decisión y su propio compromiso para el cambio. Sin embargo, la asistencia a los grupos de apoyo puede motivarlo a modificar su comportamiento.

Recuperarse significa tener el dominio de si mismo para poder cambiar, y para elaborar otro proyecto para vivir y ser capaz de cumplirlo.

Aunque los adictos al juego se pueden recuperar con el tratamiento adecuado, no se curan y su recuperación depende no sólo de su voluntad sino también del apoyo que le brinde su familia.

En Argentina este problema afecta a casi el 3% de la población adulta; y este porcentaje continúa aumentando.

En los últimos cinco años fueron habilitados en este país 22 casinos , muchos de ellos próximos a los centros más densamente poblados.

En Rusia, para tratar de disminuir el avance de la adicción al juego, fueron trasladados los casinos lejos de las grandes ciudades, interesante propuesta que sirve para fomentar el turismo y obstaculizar la posibilidad de caer en esta trampa.

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 04/09/2010

EL DESENFRENO.



el-desenfreno

¿Puede un ser humano ser más feliz cuando no tiene ningún tipo de inhibición y se permite todo, viviendo solo para sí mismo y no teniendo en cuenta a los demás?

¿Se puede vivir así sin afectar a las personas que se quieren?

El afán actual de pasarla bien a toda costa, hace a las personas insensibles y las convierte en seres humanos aislados que para llenar su vacío interior adoptan conductas adictivas y fóbicas.

Los consultorios de los psiquiatras y psicólogos están llenos de gente hedonista que sólo piensa en si misma y que con esa actitud han desarrollado severas neurosis.

Es necesario saber que existe un recurso para cambiar la necesidad imperiosa de buscar constantemente algo nuevo y calmar la ansiedad, cuando el estado de ánimo se vuelve insatisfecho y al mismo tiempo inseguro. Hay que liberarse de los malos pensamientos y no pensar, porque son los malos pensamientos los que dañan el alma.

Se llega a ser dueños de los propios pensamientos cuando se aprende a tener el dominio de si mismo, por lo tanto se puede hacer lo que se quiere con ellos, como desplazarlos, olvidarlos, ignorarlos, cambiarlos y hasta reírse de ellos.

Cuando los pensamientos negativos dominan a una persona, ésta queda a merced de sus impulsos, que toman la forma de una sed insaciable y de una necesidad de huir de si misma.

Si todos actuáramos respondiendo únicamente a nuestros impulsos nos mataríamos unos a otros, y lamentablemente eso es lo que está pasando, porque aceptar la realidad tal cual es no es conformismo es simplemente supervivencia.

El que se conforma y puede disfrutar de la vida no impide los cambios, porque el cambio es inevitable en todos los aspectos de la vida; pero si no se distingue el bien del mal, la verdad de la mentira, no se puede confiar en nadie y tampoco amar, y la vida sin amor no vale la pena.

Si pudiéramos vivir sin los demás, como seres aislados, como muchos aspiran, no podríamos sobrevivir mucho tiempo. Esto no es posible, porque el hombre es un ser gregario que necesita estar acompañado y ser comprendido, ayudar y ser ayudado y amar y ser amado.

Los animales viven en grupos, y el que se aleja y queda solo perece.

Somos humanos cuando podemos relacionarnos con los demás y lo más grandioso en la vida es tener fe y poder confiar.

El desenfreno aísla a las personas, no las deja madurar ni cumplir sus destinos como seres humanos, conduce al vacío interior y a la depresión.

El intento de llenar la vida con sustitutos, lejos de permitir lograr la plenitud y la felicidad hunde a la gente cada vez más en la desesperación.

En este momento los dos temas más buscados en Internet son el sexo y la pornografía. Este fenómeno nos revela la generalizada chatura intelectual y emocional que impera en todos los ámbitos.

Al mismo tiempo crecen el consumo de drogas, el alcoholismo, la tasa de suicidios, principalmente en países altamente desarrollados, los casos de depresión, fobias y ansiedades difusas, la disgregación familiar y los delitos aberrantes.

La soledad es la peor calamidad de esta época y la que directamente conduce al desenfreno.

Pero aunque estemos solos, sin nadie alrededor que nos importe, no podemos huir de nosotros mismos, nuestro más severo juez interior que nos hará pagar cara cada trasgresión. Porque la necesidad de castigo hace que el desenfreno, la maldad y el odio se vuelvan contra uno mismo.


Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 04/09/2010

DEPENDENCIA A DROGAS Y OTRAS SUSTANCIAS.



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Existen distintas sustancias tóxicas cuyo consumo generan adicción. Estas drogas son ciertos componentes psico activos que pueden ser de origen mineral, vegetal o animal, y que se emplean en medicina, en la industria o en las actividades artísticas, con efectos que pueden ser estimulantes, deprimentes o narcóticos.

La comercialización de la mayoría de estos productos sin la debida receta médica está prohibida y penalizada por ley en casi todo el mundo.

Sin embargo, la nicotina, a pesar de ser la sustancia más adictiva, está al alcance de cualquier persona y es la más difundida. Tiene una acción inmediata, estimulante y sedante del sistema nervioso central, al producir una descarga de epinefrina de la corteza suprarrenal que estimula también algunas glándulas endocrinas que liberan glucosa.

La dependencia al tabaco es muy alta cuando se fuman más de diez cigarrillos diarios, produciendo la abstinencia una sensación de nerviosismo y ansiedad que se manifiestan con un estado anímico de enojo y agresividad.

El tabaco además es uno de los factores de riesgo de infartos y de cáncer de pulmón, más relevantes.

El alcohol es absorbido inmediatamente por la sangre, y narcotiza las células nerviosas del cerebro entorpeciendo las conexiones entre ellas; y una vez que la intoxicación está instalada produce la pérdida de la coordinación psico motora y la capacidad de atención.

Al adicto al alcohol, cuando comienza a beber, le resulta muy difícil detenerse, por lo que sigue bebiendo sin parar hasta estar completamente ebrio.

La abstinencia al alcohol puede producir alucinaciones, estados de intensa ansiedad y nerviosismo.

La marihuana es una sustancia psico activa que también afecta directamente el cerebro produciendo cambios en la capacidad de razonamiento y en la percepción.

Cuando se combina con el alcohol o con opiáceos (componentes del opio) crea tolerancia, es decir que para conseguir el mismo efecto se necesita aumentar la dosis. Se considera adicto a esta droga el que consume un cigarrillo por día.

Los barbitúricos son drogas que se utilizan para disminuir la ansiedad que pueden crear dependencia si se ingieren durante mucho tiempo todos los días. Los efectos de estas drogas varían de acuerdo a la sustancia que contienen, pudiendo producir episodios de disminución de la conciencia, desorientación y hasta alucinaciones.

Los inhalantes son sustancias utilizadas en la industria para la fabricación de productos . Al inhalarlas son absorbidas por los pulmones produciendo un efecto tóxico inmediato. La sensación de euforia inicial se transforma luego en perturbaciones, que pueden ser graves, de la inteligencia y la percepción. Sus efectos sólo dura unos pocos minutos lo que lleva al adicto a inhalar en forma frecuente.

Estos inhalantes producen dependencia psíquica y la abstinencia ocasiona ansiedad y desesperación.

La cocaína es una droga muy adictiva de rápido efecto. Estimula las zonas del cerebro relacionadas con el placer y es vasoconstrictora y anestésica. Como crea tolerancia, los adictos deben consumirla varias veces al día en cantidades cada vez mayores.

La abstinencia produce sudoración, palidez, insomnio, nerviosismo y severa ansiedad.

La heroína es un derivado del opio que tiene una acción muy rápida. Se obtiene de la morfina que se encuentra en forma natural en la bellota de algunas variedades de amapolas. Se administra por vía intravenosa y genera dependencia a partir de las primeras dosis.

La abstinencia provoca nerviosismo, abundante sudoración, alucinaciones y gran malestar general.

El problema de las adicciones se manifiesta generalmente en personas que presentan un trastorno de la personalidad con poca tolerancia a la frustración y poca resistencia a la crítica, con una tendencia depresiva, una débil estructura de carácter, baja autoestima y problemas de identidad y con la predisposición a calmar la ansiedad oralmente.

La adicción encubre el deseo de la autodestrucción, mediante el uso y el abuso de cualquier sustancia tóxica o los excesos en la alimentación .

Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 04/09/2010

TRASTORNOS DE ANSIEDAD Y ADICCION.


Las adicciones calman la ansiedad pero se pierde la libertad

Trastorno de Ansiedad y adiccion

La ansiedad es un estado emocional que expresa temor a lo desconocido, el miedo a la vida, a aburrirse a desesperarse y manifiesta la imperiosa necesidad de lograr la paz interior.

Los trastornos de ansiedad pueden ser una señal significativa de depresión, de falta de sentido e interés por la vida.

Detrás de la ansiedad está la baja autoestima, la frustración, el sentimiento de fracaso y una visión negativa de la existencia.

La droga se convierte en el sentido de la vida de un adicto que se convierte en su esclavo, porque ha elegido perder la libertad. Ha decidido aferrarse a una sustancia química que lo destruye lentamente para poder seguir viviendo una vida miserable.

No puede prescindir de la droga porque ya ha adquirido la tolerancia o acostumbramiento, que le exige aumentar la dosis para obtener el mismo resultado.

Como todo depresivo el adicto es dependiente de la droga, y al igual que todos los vínculos que crea, también tiene una relación simbiótica con ella.

El síndrome de abstinencia puede impulsar a un adicto a cometer delitos graves para obtener la droga, porque su condición a nivel neuronal, le impide razonar.

Actualmente la medicina cuenta con recursos para atender adecuadamente el síndrome de abstinencia, que dejó de ser un obstáculo para el tratamiento de las adicciones.

La sensibilización que producen las drogas que se incorporan en forma habitual, producen en el cerebro un circuito de recompensa característico, a nivel de los receptores dopaminérgicos.

El cerebro humano tiene una gran capacidad de adaptación y puede aprender todo tipo de experiencias, de modo que puede también desaprender lo aprendido y adoptar conductas menos destructivas.

No obstante, el enfoque para tratar las adicciones tiene que ser multidisciplinario.

La drogadicción es una enfermedad de origen múltiple. Existen factores genéticos evolutivos que predisponen a un individuo a esta enfermedad, pero para que se active esta condición, como pasa con casi todas las demás enfermedades, debe estar presente el agente externo que es la que las desencadena.

La adicción a las drogas es una enfermedad que se puede prevenir, se puede controlar y se puede tratar.

Los drogadictos no se curan por ahora, por lo tanto no se puede hablar de curación sino de recuperación; pero las nuevas terapias genéticas abren un nuevo camino y ofrecen una esperanza de curación total del drogadicto en el futuro.

Cuanto más joven es el consumidor de estupefacientes, más fuerte es el registro de las sustancias en los receptores dopaminérgicos.

Actualmente, conseguir que un adicto acepte abandonar las drogas en forma total es difícil, prefieren transferir su adicción a otras sustancias menos dañinas y que no sean ilegales, como el alcohol y el tabaco , pero también estas sustancias producen el mismo efecto en el cerebro en el área de recompensa, haciendo que los riesgos de recaídas sean constantes.

La droga representa el deseo del adicto de huir de la realidad; es la fuerza que él naturalmente no posee para seguir adelante, por lo tanto es su bastón en la vida y se transforma en algo imprescindible para poder seguir viviendo.

La terapia cognitiva con hipnosis, específica para modificar hábitos que afectan la salud, combinada con el tratamiento psiquiátrico correspondiente, puede ayudar a los drogadictos a cambiar su condicionamiento al consumo de sustancias químicas dañinas, y a elaborar un proyecto de vida en lugar de seguir aferrados a un proyecto de muerte .


Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles
el 04/09/2010

DEJAR DE FUMAR.



Dejar de Fumar

Un mal hábito expresa un estado de ánimo.

El tabaco es una hierba perenne de hojas grandes, de origen americano, que actualmente se cultiva también en zonas tropicales del Sur de Europa y Oriente.

Esta especie es tan antigua que no se conoce su forma silvestre; existiendo distintas variedades que son características de cada zona de producción.

La parte de la planta valiosa son las hojas que deben ser sometidas a un proceso de fermentación y secado para obtener su característico aroma.

El tabaco contiene principalmente un alcaloide llamado nicotina en proporciones variables. El que se utiliza para fumar contiene generalmente del 1 al 3% de esta droga; y de ella derivan sus efectos sedantes.

Las hojas de esta planta debidamente curadas y preparadas, pueden adecuarse para distintas formas de consumo.

Con el molido de las hojas secas se produce el polvo para inhalar y con las hojas curadas, según las distintas especies y cualidades de la planta, se elaboran cigarro de hebras, de hoja, de mascar, habanos y tabaco para pipa.

Para los cigarrillos de papel se utiliza la picadura que se obtiene de las venas y tallos de la planta; y para su aprovechamiento como componente en la elaboración de fertilizantes e insecticidas se usan los deshechos.

Desde tiempos remotos los indios americanos cultivaron el tabaco como planta medicinal y como tóxico, utilizándolo en ceremonias religiosas con significado mágico.

Los conquistadores españoles llevaron el tabaco a Europa desde donde se difundió a todo el mundo..

Esta sustancia produce efectos en el sistema nervioso, la actividad cardiaca y las vías respiratorias. Hoy en día se ha comprobado que existe una relación significativa entre el consumo de tabaco y el infarto de miocardio y el cáncer de pulmón.

Antiguamente se consumía el tabaco en forma de cigarros o mediante el uso de una pipa; como una práctica placentera para disfrutar en reuniones sociales o en el hogar como forma de esparcimiento. La vida moderna acelerada incrementó el uso de cigarrillos como una adicción.

La adicción es un hábito adquirido que calma la ansiedad producida por trastornos emocionales difíciles de enfrentar. Cada situación en la vida que afecta emocionalmente produce un desequilibrio psíquico que muchos intentan aliviar con el cigarrillo. La asociación que se produce entre el consumo de tabaco y el alivio de la ansiedad crea la adicción.

Todas las adicciones relacionadas con la boca tienen su raíz en una etapa del desarrollo muy temprana, la etapa oral, durante la lactancia. Las fijaciones a esa etapa, por exceso de gratificación o por exceso de frustración, producen traumas que se calman en ese momento, con el pecho materno. Se aprende así una forma de satisfacción que posteriormente se puede transformar en adicciones orales, al cigarrillo, al alcohol, a la comida o a las pastillas.

Cuanto más arcaica en el desarrollo sea la fijación más difícil es el tratamiento.

Todas las adicciones reflejan distintos grados de depresión, encubierta por el hábito.

Lo más indicado para la erradicación de este hábito es concurrir a un grupo de autoayuda para dejar de fumar . Existen distintas entidades sin fines de lucro que organizan el funcionamiento de estos grupos con resultados óptimos.

Es necesario llegar a darse cuenta de cuál es el problema emocional que no se puede lograr resolver y que los obliga a fumar.