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Foro de Relato



¿quien decide cuando morir?

lluvia
México
Escrito por Lluvia Paula Pacheco Rodrìguez
el 14/01/2008

 

Lo recuerdo bien, tan bien, como si estuviera pasando ahora, era un día gris, justo como me sentía en ese momento, un dolor laceraba mi corazón, su ausencia me dolía mas que nunca, ¿Por qué? Me preguntaba ¿Porque me dolía tanto si ya habían pasado dos años de su ausencia? ¿Seria acaso su foto que por morbosidad busqué para recordarlo? Eso debía ser, esa bendita foto donde abrazado a mi, besaba mis labios y rodeaba mi cintura, como queriéndose fundir en mi cuerpo ¿Porque la conservaba pensé? Si solo daño me hacìa verla, la tome y fije mi mirada en ella, las lagrimas salían de mis ojos de tal manera que no me permitían ver nada, un temblor se apodero de mi cuerpo, y un dolor tan fuerte me hizo caer en la cama, ¡No puedo mas! En verdad ¡Lo necesito tanto! Mi llanto que en un principio era leve se torno tan fuerte, como si quisiera que él escuchará mis ruegos de que regresara a mi, mis palabras eran: ¡Regresa por favor! ¡No quiero vivir sin ti! Y no es que no quiera ¡Es que no puedo! No tengo el valor de seguir así, si ti, sin tu compañía, ¡Regresa cariño! Y dame la paz que tanto necesito, sin ti ¡Yo solo quiero morir! En ese momento vi un frasco de pastillas, que por prescripción medica debía de tomar media cada noche en caso de no poder dormir, si, dormir pensé, eso era lo que debía de hacer, ¡Dormir y no despertar ya mas! Puse en mi mano todas las pastillas, y justo al momento de querer llevarlas a mi boca, una dulce voz me dijo “mami, tengo hambre, quiero mi lechita” sí, parado junto a mí estaba mi hijo viéndome con una mirada tan tierna, y extiendo sus brazos para que yo lo cargara, tire las pastillas y comprendí que en ese momento mi hijo me estaba devolviendo la vida, si esa que un día yo le di, lo tome en mis brazos y lo bese tanto,   tanto como queriendo pedir perdón en esos besos, ahí comprendí que lo milagros si existen, y que DIOS en su infinita bondad me lo demostró con ese ángel llamado “mi hijo” mí razón de vivir y mi alegría desde ese día.

 

Ya pasaron muchos años de eso, volví a decepcionarme y también a enamorarme, pero nunca mas paso por mi mente la idea de ya no querer vivir, porque todos de cualquier manera tenemos una misión en esta vida, y solo DIOS es el único que tiene el derecho a llamarnos cuando ya sea   el momento de nuestra partida.

 

lluvia

Escrito por Gustavo
el 19/06/2008
Que tal mi querida lluvia tu imaginacion es ilimitada pues se perfecto que esto si es solo un relato no te imagino comentiendo una acciòn tan terrilble un beso en tus mejillas