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Grupo de Filosofía, ciencia y sabiduría en simbiosis: Nuevo Pensamiento

charo
Escrito por charo
el 23/07/2011

Meditar, creo yo, que se puede meditar oyendo jazz, rock o lo que más te guste, porque no podemos meditar con música de nuestro agrado?
Si somos tan precisos, meditar es concentrarnos en aquello que estemos haciendo, es disfrutar de ello, entender lo que se hace, analizar lo que se siente en esos momentos, tomar contacto con nuestras emociones, con los sentimientos que nos asaltan en esos instantes, entonces........................... Porque no meditar con jazz?
No podemos ser más papistas que el papa y tenemos que entender que no solo de una manera es la correcta si no que hay tantas maneras como persnas existimos.
FELICES VACACIONES, hasta pronto
Un abrazo

Juan Rull Llobet
Practica del raja yoga durante varios ...
Escrito por Juan Rull Llobet
el 23/07/2011

Gracias Charo por traernos un soplo de libertad y aire fresco, tienes mucha razón cuando dices que se puede "llevar la atención a cualquier cosa para meditar, pero la practica de esta disciplina (hay varias ramas las cuales todas tienen sus propias técnicas y una filosofía de vida, para alcanzar el estado de sanación que se desea obtener. Las escuelas de yoga por ejem: tiene su propia música para las series de movimientos, que realizan.

Siento mucho si he molestado algún alma con mi lenguaje de universidad callejera - soy conciente de ello y pido disculpas, disculpad también mi énfasis, no puedo evitarlo… jejeje.. buenas vacaciones y raudales de felicidad.


Escrito por Paulino Iñigo Sánchez
el 07/08/2011

Estimado Fredy

¿Y para qué sirve una paz que no sirve para nada transcendente, real?

De todos modos no critico eso, sino que buda no supo encontrar el camino del medio, por eso se convirtió en un negador de Dios y del alma humana personal-permanente. Eso demuestra que buda no se iluminó, su concepto de reencarnación carente de alma y por tanto contradictorio con el hindú, refuerza lo dicho. Luego no hago afirmaciones sin fundamento sino precisamente bien lúcidas y acertadas. No estoy negando las muchas virtudes y logros de buda sino que jamás se iluminó y que el budismo es un camino con muchas cosas buenas pero que desvía de la iluminación que es su problema principal.

Otra cosa, Fredy.

En Dios verdadero y no en vanas imaginaciones, sólo creen aquellos que se portan y comprenden como es debido; no aquellos que utilizan a Dios en vano y para sus fines demenciales y manipulaciones.

Sagrario Miranda
Bachiller santo tomas de aquino (pampl...
Escrito por Sagrario Miranda
el 08/08/2011
Gracias Charo por invitarme a este debate, considero que la mayor aportación que puedo hacer a él es mandarles un articulo escrito por Denkô mesa Maestro en Meditación Zen. Es muy instructiva y despeja algunos errores sobre lo que llamamos meditación.
¿Es la salud un estado exento de dolor?
¿Es lo mismo dolor que sufrimiento?
¿Qué similitudes y diferencias hay entre el zen y las neurociencias?
¿ Qué es el zen?

Son preguntas importantes que hacen que tenga este foro de encuentro donde acuden especialistas de medicina y veterinaria, científicos, investigadores, psicólogos y psicoterapeutas, industriales o informáticos…, seres humanos reunidos bajo un mismo propósito: ayudar a otros a ser más felices, en definitiva a estar sanos, pero no sé si todos estamos hablando de lo mismo cuando abordamos o definimos el estado de salud.

Hemos visto y seguimos asistiendo al hecho de que multitud de prácticas de meditación han sido estudiadas por distintas ramas como la psicología e incorporadas por distintas especialidades médicas en beneficio de una mayor salud integral. Muchos profesionales de la medicina recomiendan alguna técnica o diseñan las suyas propias, a menudo inspiradas en las tradiciones espirituales. Sienten que la meditación puede ayudar para aliviar el estrés, la ansiedad y otros síntomas físicos, además de que produce cambios cognitivos que pueden ser aplicados en la auto-observación, el manejo conductual y para la comprensión de los patrones limitantes o autodestructivos.

Tal y como se concibe en la tradición budista, la meditación es una experiencia vivencial que se fundamenta en el cultivo sistemático de la atención . Es un entrenamiento consciente del estado de alerta justa, a través del cual la mirada se enfoca hacia el propio cuerpo, las emociones o los pensamientos, sin hacer una elucubración de ellos, fomentar la preferencia, seleccionar, hacer comentarios, censurar, emitir juicios tales como “esto está bien, esto está mal”, en definitiva, dejar de interpretar subjetivamente lo que está aconteciendo. Hablamos de una práctica contemplativa no manipuladora. Gracias a esa mirada atenta y estable, todo se manifiesta tal cual está siendo. Desde esta base, el practicante puede observar con ecuanimidad cada uno de los distintos fenómenos que surgen, se desarrollan y desaparecen ante el campo de su conciencia. Si la estabilidad y la apertura se dan, la comprensión y la sabiduría emergen de una forma natural y tras ella deviene el discernimiento justo. Integrar adecuadamente esta sinergia y traducirla en la vida cotidiana en actos, palabras y pensamientos consecuentes, son la clave para vivirnos bajo un estado de salud integral.

Este autoconocimiento permite ajustar la imagen que tenemos de nosotros mismos donde el yo no es únicamente el pensamiento y este hallazgo, a la vez que es esencial en los procesos de crecimiento personal, podría ser una de las puertas de entrada a la experiencia de otras formas de conciencia. A esto puede añadirse que la transformación se da en muchos aspectos de la persona: en lo moral, psicológico y, como veremos, incluye el aspecto corporal y neurofisiológico.

Filológicamente hablando, encontramos que la palabra «meditación» viene del latín meditatio , que originalmente indica un tipo de ejercicio intelectual, esto es, la capacidad que tenemos para extraer, interpretar, o reflexionar sobre algo y que conlleva la capacidad de juicio y discernimiento. La palabra japonesa zen es una transliteración fonética del vocablo chino chan’na que a su vez derivó del antiguo sánscrito dhyana y que podemos traducir simplemente por ‘meditación’, si bien el sentido popular de ‘cavilar, proyectar o considerar algo’, no resulta ser una buena traducción. Creo que una interpretación más acertada sería ‘acceso y desarrollo de un estado pleno de absorción de la mente y el cuerpo’ o bien simplemente ‘reunir las cosas’.

Meditar es volver a la condición natural de la conciencia humana. ¿Cómo conseguirlo? , se preguntará más de una de las personas aquí presentes. Pues practicando, simplemente practicando y haciéndolo de la manera correcta. De no hacerlo así, se cae en el peligro de la auto-referencia y de optar por esta tradición espiritual como si fuera una simple técnica de relajación o autoayuda.

El mejor conocimiento del cerebro permite comprender y tratar mejor las enfermedades que afectan al sistema nervioso, tanto psiquiátricas como neurológicas. ¿Qué son la conciencia y la mente humana? ¿Por qué experimentamos emociones? ¿Por qué aparecen las enfermedades psiquiátricas o neurológicas? Estas son algunas preguntas básicas que la neurociencia intenta contestar en beneficio de la humanidad, un mismo objetivo que persigue la meditación zen. Adentrarse en las raíces del sufrimiento para objetivar sus causas y disolverlas a la luz de la atención, es nuestro común propósito. Para lograrlo, utilizamos distintas herramientas de trabajo, pero estamos todos reunidos bajo un mismo espíritu: ayudar al otro a ser feliz, en definitiva, a sentirse sano. Vías espirituales y científicas dándose la mano, ambas necesarias para comprender el origen de las funciones nerviosas, particularmente aquellas más sofisticadas como el pensamiento, las emociones y los impulsos más sutiles.

Denkô Mesa
(Fragmentos de la conferencia impartida en el VI Congreso de Neurociencias y Salud Mental celebrada el miércoles 6 de abril en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza)
Escrito por Paulino Iñigo Sánchez
el 09/08/2011

Fredy

Hay muchas clases de santos y virtuosos; pero no se puede andar negando el alma humana personal e inmortal permanente. Y por tanto, contradicciendo a Jesucristo, el concepto de reencarnación hindusita, yogui, teosofista, etc.

Por eso el resultado de la meditación budista sigue produciendo:

maestros que jamás recuerdan sus reencarnaciones y que tienen que recurrir a métodos indirectos para determinar quién es quien el supuesto maestro reencarnado; resultado de tal ignorancia-desiluminación, hoy hay tres Karmapas (Papas) que son una total contradicción para ellos, pues sólo puede haber Uno. Lo cual demuestran que esos maestros no son iluminados, que esos métodos no producen la iluminación.


La Meditación sólo es válida para aquellos que casi al final de la madurez han conseguido vivir la vida, y a TRAVES DE LA ORACION Y DE SU ESFUERZO, dominar sus contradicciones internas y por ello reunificar y superar sus antagonismos hemicerebrales; ahora sí Pueden y deben por tanto tratar de encontrarse con su yo espiritual y acercarse a Dios, ahora sí a través de la Oración y de la Meditación.

Quien medita antes de su madurez, antes de haber superado sus antagonismos hemicerebrales; no hace otra cosa que desarrollar "extraordinariamente" el cerebro y alejarse del espíritu; de ahí las contradicciones señaladas en el budismo y el esterismo en general.

Escrito por Paulino Iñigo Sánchez
el 09/08/2011

Bienvenida, Sagrario, y gracias por tu interesante aportación.