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Grupo de 8 de marzo e igualdad de género

Manuel Morales
De todo un poco autodidacta 100% y est...
Escrito por Manuel Morales
el 04/03/2011 | Nivel Medio

Hola.


Parece ser que no le habia prestado la atencion necesaria al debate... Lo siento.


Hoy me llego notificacion de participacion en el mismo.

Quise tratar de re captar su contenido y esto me llamo la atencion:


"Al Sr Guzmán, no recuerdo perseguirlo por sus grupos, sus debates y sus publicaciones, "


Me pregunte: ¿Quien es el Sr. Guszman?.... Me regrese una pagina, y lo encontre.

Empeze a leer uno de sus mensajes.

Y esto capto mi atencion:


"Sin embargo, la perspectiva de género se ha convertido en un concepto tan totalizante, que ya no es un término más en la lista de la jerga del feminismo antivida"


"feminismo antivida"


Y a mi me parecio algo agresivo.

Pero... Segui leyendo. Y mas delante en el escrito lei :


"Y así, por ejemplo, el concepto de familia es vaciado de su contenido tradicional (como intentaron hacer sin éxito los activistas antivida en la Conferencia de El Cairo), para dar pie a "uniones" de homosexuales y lesbianas, con los mismos derechos que las familias normales. Esto se percibe claramente en la inclusión del término "orientación sexual" (=homosexualismo, lesbianismo y bisexualismo)"

Mas abajo...


Pero en el caso de falsos "derechos", como los son varios de los que propone CLADEM, la afirmación se convierte en la tutela de la perversión, no sólo ante el Estado, sino también ante instituciones como las iglesias u otras asociaciones, las cuales caerían bajo la categoría de "grupo". Ni las iglesias ni nadie podrían expresar su oposición, por ejemplo, al "derecho a la orientación sexual" (artículo 5), a los "derechos reproductivos" o a la "interrupción voluntaria del embarazo" (artículo 6), que no significan otra cosa que homosexualismo, anticoncepción, esterilización y aborto.


Y ya para concluir con mi observacion; pobremente conluyo que "hay muchisima musica de fondo"

Muchos los buenos deseos muchos los malos... ; politica haciendose y formandose estados de derechos con sus respectivos exclusivos pequeños poderes.

" Rio revuelto... , ganancia de pescadores"


Es casi imposible el precindir de un tono agresivo, debido a las frustraciones e impontenicias que emergen al ser testigos de las malversaciones del poder politico.

"Cada quien describe la Feria de acuerdo a como se divirtio o no "


Les leo con agrado ya que me sigo educando en todas las cosas obscuras, que mas y mas salen y salen mas a la superficie.


Un abrazo.


Manuel.

Juan Francisco Arroquia
Ciencias economicas y empresariales un...
Escrito por Juan Francisco Arroquia
el 09/03/2011 | Nivel Medio

La ideología o perspectiva de género, contrariamente a lo que pretenden aparentar sus adalides, no se propone reivindicar la igualdad legal y moral de los sexos. No pretende la perspectiva de género la igualdad moral, legal, civil y laboral entre sexos; reivindicaciones clásicas y justas, por cierto, del feminismo histórico o de equidad.
Lo que propugna la ideología o perspectiva de género, por sorprendente que pueda parecer, es suprimir los sexos. Para la ideología de género, por disparatado que parezca, los sexos no son realidades objetivas, no responden a naturalezas diferentes del ser humano. Por el contrario, aún a despecho de la verdad genética, para los ideólogos del género el sexo no es otra cosa que una construcción cultural (obsérvese el engarce evidente con el concepto de superestructura del materialismo histórico).
No existe, para los ideólogos del género, un hombre natural o una mujer natural. No existe una conjunción de características o de conductas exclusivas de un sexo, ni siquiera en la vida psíquica. No existe una esencia femenina ni masculina. En definitiva, no existe una forma natural de sexualidad humana.
"Cada niño se asigna a una u otra categoría en base a la forma y tamaño de sus órganos genitales. Una vez hecha esta asignación nos convertimos en lo que la cultura piensa que cada uno es -femenino o masculino-.
Aunque muchos crean que el hombre y la mujer son una expresión natural de un plano genético, el género es producto de la cultura y del pensamiento humano, una construcción social que crea la verdadera naturaleza de todo individuo."
(Lucy Gilber y Paula Wesbster “TheDanger of Feminity. Gender diferences: Sociology o Biology?).

La finalidad de la ideología de género no es, como equivocadamente pueda pensarse, la causa de la mujer; sino que, en palabras de la ideóloga de género Heidi Hartman, “se dirige a las causas de la desigualdad sexual entre hombres y mujeres, del domino masculino sobre la mujer”.
Contrariamente al feminismo de equidad, no propugna la igualdad moral y jurídica de los sexos, sino la supresión de los sexos.
Para los ideólogos del género, conforme a una interpretación neo-marxista de la historia, la lucha por la liberación de la mujer se plantea como una nueva lucha de clases enfrentadas en la que la “clase” opresora es la integrada por los varones y la oprimida la integrada por las mujeres. Una lucha de clases, no económicas sino sexuales, que ha de concluir necesariamente con el triunfo de la clase oprimida y la implantación de una sociedad sin clases y, por consiguiente, sin sexos.
“Asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños. Y, así como la meta final de la revolución socialista era no sólo acabar con el privilegio de la clase económica sino con la distinción misma entre clases económicas, la meta definitiva de la revolución feminista debe ser igualmente –a diferencia del primer movimiento femenino- no simplemente acabar con el privilegio masculino sino con la distinción de sexos misma: las diferencias genitales entre seres humanos ya no importarán culturalmente”. En estas palabras de Shulamith Firestone (The dialectic of sex. Bantan Books. New York, 1970) encontramos diáfanamente expuesto una parte sustantiva del programa de la ideología de género:
La propiedad sobre el propio cuerpo, el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños, con la finalidad última de liquidar la misma distinción de sexos.

La estrategia para la consecución de aquellos objetivos y este fin no es otra que la denominada “des-construcción social”.
Sobre la tesis de que toda diferencia entre el varón y la mujer responde a unos roles socialmente construidos, la liquidación de tales diferencias exige su des-construcción.
Una des-construcción que no se arredra ni frente a las diferencias naturales ni, por supuesto, frente a instituciones sociales tan profundamente arraigadas como la familia y el matrimonio, ni frente a valores tan íntimamente ligados a la dignidad del ser humano como el respeto a la vida y a su integridad.
Así, la ya citada Shulamith Firestone no tiene empacho alguno en afirmar: “Lo natural no es necesariamente un valor humano. La humanidad ha comenzado a sobrepasar a la naturaleza; ya no podemos justificar la continuación de un sistema discriminatorio de clases por sexos sobre la base de sus orígenes en la Naturaleza. De hecho, por la sola razón de pragmatismo empieza a parecer que debemos deshacernos de ella” (se refiere… a la naturaleza).
El progresivo éxito de implantación social de este planteamiento delirante, dejando a parte las impagables connivencias de Organismo internaciones como la ONU y la propia UE, sólo es posible si entendemos el Sistema de pensamiento en que la ideología o perspectiva de género surge y prospera; la postmodernidad. Un sistema de pensamiento que, sobre la negación de toda certeza, se afirma en la mera expresión de la voluntad como origen único de toda, ya que no categoría, circunstancia.

Verdaderamente acertado resulta el análisis realizado al respecto por, el entonces, Cardenal Ratzinger:
“La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura.
Con el ateísmo, el hombre moderno pretendió negar la existencia de una instancia exterior que le dice algo sobre la verdad de sí mismo, sobre lo bueno y sobre lo malo.
Con el materialismo, el hombre moderno intentó negar sus propias exigencias y su propia libertad, que nacen de su condición espiritual.
Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo”.

No sorprende la inquina de los ideólogos del género contra el matrimonio, contra la familia, contra la Iglesia católica y contra los valores de respeto a la vida y a la dignidad e integridad del ser humano profundamente arraigados en los pueblos de tradición católica e indeleblemente escritos en el alma de los hombres.

Claudia Carlotti
Barcelona, España
Escrito por Claudia Carlotti
el 03/02/2016 | Nivel Medio

Participo en este debate :)

Tengo interés en esta materia y me gustaría profundizar más... Pero tengo dudas sobre el camino que debo tomar para recibir formación profesional

¿Me podrían asesorar sobre masters, oposiciones, postgrados, carreras universitarias u otras formaciones oficiales, cursos superiores o subvencionados?

¿Cuál es la mejor que puedo optar? ¿Alguna escuela en partícular?

Sobre todo busco Masters educacion genero e igualdad

PD: España o formaciones a distancia u online