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Grupo de Lenguaje corporal



¿Por qué será?

Jorge
Lic. sistemas computacionales
Escrito por Jorge Álvarez
el 02/03/2013

Hola amigos

Les cuento, es relativamente común que al conocer por primera vez a alguna persona, con el simple hecho de verla como que no cae bien.

Algo tiene, algo dice que muchas veces no se puede identificar a simple vista ni rápidamente pero que contribuye a que no haya esa química como para congeniar.

Los invito ahora a que contribuyan al debate, ¿Por qué será que alguien no nos cae bien de buenas a primeras?



Jorge Alvarez



Tere Catalano
Maestra normal superior escuela normal...
Escrito por Tere Catalano
el 02/03/2013

Muy lindo tu debate Jorge porque esto es algo real que escuchamos todos los dias. Hay personas que tienen en cuenta un montón de cosas cuando recien conocen a otras. Por ejemplo la manera de vestir, si es demasiado llamativa o apocada, si es extremadamente tímida o simpática, su olor corporal. Todo esto aporta a veces mas que la parte verbal. No es mi caso , yo no me dejo llevar por el aspecto exterior de las personas, a mi me caen mal las que apenas conocés y te empiezan a contar su vida privada o sus problemas. Las que critican a otras personas, pero las que mas me molestan son las que no te dejan hablar y solo hablan de si mismas. Hace unos años atrás hice un curso de perfeccionamiento docente en relaciones públicas y me quedó grabado lo que dijo el escritor Dale Carnegie al respecto ; “ Si quiere usted que la gente lo eluda y se ría de usted apenas le vuelve la espalda, y hasta lo desprecie, aquí tiene la receta: Jamás escuche mientras hablen los demás. Hable incesantemente de sí mismo. Si se le ocurre una idea cuando su interlocutor está hablando, no lo deje terminar. No es tan vivo como usted. ¿Por qué ha de perder el tiempo escuchando su estúpida charla? Interrúmpalo en medio de una frase.
¿Conoce usted a alguien que proceda así? Yo sí, desgraciadamente; y lo asombroso es que algunos de ellos figuran destacadamente
en la sociedad

Francisco Marcelino
Ciencias agricolas y desarrollo rural ...
Escrito por Francisco Marcelino
el 03/03/2013

TERE,me uno a tu debate,en la vida nos hay cosas que hombre o la mujer

Pueda de custionar la formas de los demas,es necesario saber que cada

Persona tiene algo particular que permite valorar positiva o negativammente,

GRACIAS.

María Cristina Aliaga Luna
Orientadora del hogar universidad de c...
Escrito por María Cristina Aliaga Luna
el 03/03/2013

A veces sucede que a una persona no la aceptamos de inmediato, porque no la conocemos de antes, y nos entran dudas y de pronto descubres un excelente ser humano, que o tiene nada que ver con lo fisico o material.

Hay un secto sentido que nos pone en la vanguardia, solo eso. Pero generalmente, en mi caso,no se da eso.

Eydi Daher Maynez
Lic. en derecho itesm
Escrito por Eydi Daher Maynez
el 03/03/2013

Jorge gracias por tu invitacion al debate.
Es bueno tocar este tema, precisamente yo tiendo a caer mal a las personas, no se por que,
algunas me dicen yo pensaba que tu eras muy presumida, o antipatica o asi, pero en realidad, no... Y hasta que no platicamos y me conocen caigo bien, es la verdad.
Pero asi me pasa la mayoria de las veces que parezco alguien que en realidad no soy, no se a que se deba, llega un momento en que te acostumbras y dices ya me hicieron mala cara, pero ya se que su opinion sobre mi cambiara. (esta compu no tiene acentos)..

Laura
Escrito por Laura
el 03/03/2013

Yo siempre he mantenido una teoría(acertada o erronea)es la mía...


Muchas veces tenemos una animadversión hacía alguien,porque de una manera u otra refleja algún rasgo de nosotros mismos que odiamos...


Ahí lo dejo....

Gracias Jorge por la invitación.

Laura
Escrito por Laura
el 03/03/2013

También tengo otra teoría por ignorancia...

Jorge Álvarez
Lic. sistemas computacionales
Escrito por Jorge Álvarez
el 03/03/2013

Hola amigos

Es común y a todos nos puede suceder, recién nos presentamos con alguien y no sentimos afinidad en absoluto, es más, nos cae mal con tan solo verlo.

Puede ser su presentación, lo que dice, lo que hace, como lo dice y como la hace.



También -como se comenta- puede ser por desconocimiento, prejuicio o temor.



Son situaciones muy comunes.



Jorge Alvarez

Maria Elcy Quintero De Marin
Gerencia empresarial, secretariado com...
Escrito por Maria Elcy Quintero De Marin
el 05/03/2013

¿Por qué algunas personas caen mal?
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Por qué una persona nos puede caer bien o mal

A menudo, después de conversar un par de minutos con alguien que acabamos de conocer llegamos a la conclusión de que esa persona tiene algo que no nos gusta sin saber explicar el motivo. Pues bien, eso que llamamos primera impresión resulta tener más valor del que creemos.

Cuando hablamos con alguien, sólo una pequeña parte de la información que obtenemos de esa persona procede de sus palabras. Los investigadores estiman que entre un 60% y un 70% de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal. Es decir, gestos, postura, apariencia, mirada y expresión. Todo esto hace que una persona acabe cayendo bien o mal en un primer contacto.



"La información no verbal de una persona nos dice muchas cosas: la manera de vestir, si es apocada, convencional, extremadamente tímida, sosa, excesivamente simpática, su olor corporal… todo eso nos aporta más que la parte verbal", explica María Dolores Avia, catedrática de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Por este motivo, es muy importante cuidar este aspecto a la hora de conocer a alguien.

Aun cuando no se conoce personalmente a un individuo –es el caso de las personas famosas– la mayoría de la gente tiene una opinión formada sobre si le caen bien o mal. Victoria Beckham , Fernando Alonso o Paris Hilton son personajes que tienen cierta fama de antipáticos. Más allá de sus rasgos físicos, que pueden agradar o desagradar más o menos, los medios de comunicación han torpedeado con muchísima información sus imágenes públicas, lo que ha ayudado a crear un personaje antipático a ojos de la mayoría de la población.

Una primera impresión muy fuerte de desagrado o atractivo es muy difícil de borrar. "Esto ocurre porque surge del aspecto físico (rasgos físicos, olor corporal, gestos, manera de vestir) y de la parte psíquica (el cerebro reconoce si nos quieren engañar)", sostiene Gerardo Pastor, catedrático de Psicología Social de la Universidad Pontificia de Salamanca. Además, asegura que las mujeres son mucho más intuitivas que los hombres y por lo tanto aciertan más con las primeras impresiones; en cambio, los hombres son más sagaces y mejores en el largo plazo.

La gente que cae mal, además de causar una primera mala impresión, acostumbra a ser poco hábil socialmente. La psicóloga María Dolores Avia pone varios ejemplos: caen mal las personas que de buenas a primeras empiezan a contar su vida privada o sus problemas, las que cotillean o critican a terceras personas, las que sólo hablan de ellas mismas, las que son excesivamente simpáticas o bromistas, las indiscretas, las que hablan todo el rato sin dejar hacerlo a los demás, las que pretenden tener siempre la razón o las que se creen superiores al resto… Por suerte, todos estos defectos pueden corregirse.

"El problema es que la mayoría de la gente que cae mal no es muy consciente de ello", añade Avia. Por su parte, Gerardo Pastor considera que es muy importante el autoanálisis: " ¿Cómo me ven a mí desde fuera y por qué caigo mal?". En su opinión, las personas inteligentes que causan rechazo se dan cuenta. "Reflexionan, se arman de coraje y practican para mejorar", afirma. Esta visión la comparte la psiquiatra Xaro Sánchez, que anima a los afectados a ponerse delante del espejo y "hacer como un actor de teatro, para ver así si tus facciones son demasiado rígidas o tu rictus es desagradable". Avia añade que una buena manera de reconducir esta situación es que los amigos se atrevan a decirle a la persona afectada de una manera diplomática que debe corregir ese defecto. Pero claro, normalmente, las personas que nos causan rechazo ya no son amigas nuestras. Pero no pasa nada como dice María Dolores Avia, "es imposible caer bien a todo el mundo y siempre habrá alguien que no te caiga bien; por lo tanto, lo importante es no perder el tiempo y relacionarte sólo con quien tú crees que vale la pena".

Afortunadamente, es posible aprender carisma e intentar corregir determinados defectos. Algunas de las soluciones que proponen los expertos son cuidar la imagen y el aseo personal, que la persona en cuestión pregunte a sus allegados por qué creen que causa rechazo a la gente y que se grabe en vídeo para verse y oírse. "Muchas veces, cuando te ves desde fuera te das cuenta de tus errores", asegura Avia.

Muy a menudo son pequeños defectos que pueden corregirse, y a veces "es tan sencillo como callarse un poco o cambiar el tono de voz, que puede resultar demasiado imperativo", resume. El problema es que los hay que no se dan cuenta de sus fallos y entonces no saben por qué caen mal. Sólo en ocasiones se trata de un problema genético. Según un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, existe el síndrome de Williams, que se produce por la ausencia de un fragmento de un cromosoma. Este síndrome afecta a una de cada 20. 000 personas y uno de los síntomas que provoca es que el cerebro actúa de forma excesivamente sociable, sin identificar el rechazo o la aceptación.

Otra de las tácticas que pueden llevarse a cabo para agradar es anticiparse a lo que le gusta a nuestro interlocutor y crear semejanzas y puentes comunes porque "cuando percibes que la otra persona puede compartir tus creencias, valores o es de tu mismo equipo de fútbol, por ejemplo, nos resulta más atractiva", describe Pastor. También es importante desarrollar la capacidad de empatía, la de ponerse en el estado de ánimo del interlocutor. Para Xaro Sánchez la empatía es lo más importante porque los individuos detectan instintivamente si pueden contar o no con la persona que acaban de conocer y eso causa agrado o rechazo.

Un estudio británico descubrió algo curioso. Las zonas cerebrales de los humanos que se activan ante estímulos que provocan asco o miedo son las mismas que se activan cuando alguien nos cae mal. "El cerebro detecta de manera instintiva, sólo por el aspecto físico, si una persona nos da buenas vibraciones o no, es una cuestión de supervivencia, al igual que rechazamos ciertos alimentos o situaciones que nos provocan miedo", analiza Sánchez.

Con todo, el catedrático Gerardo Pastor afirma que, con mucho esfuerzo, las personas que caen mal pueden mejorar en un 75% su imagen, modales o tono de voz, pero el 25% restante seguirá invariable y no se puede disimular. "Todo el comportamiento debe parecer auténtico porque si no se corre el riesgo de no resultar creíble y causar aún peor impresión", añade. Un buen aspecto físico, transmitir credibilidad y tener pericia, es decir, mostrarse conocedor del tema del que se habla, son, según Gerardo Pastor, las mejores maneras de caer bien.

Las personas que, sabedoras de que no conectan bien con el resto, se ven incapaces de solucionar el problema pueden llegar a desencadenar enfermedades o patologías. Es el caso de la ansiedad social, que se trata de una timidez extrema en la que el afectado padece miedo a quedar o relacionarse con otras personas. También pueden darse fobias y trastornos depresivos. En este punto, los psicólogos apuntan que en muchos casos de bullying las víctimas son niños o niñas que, por su físico o por ser empollones, caen mal a un grupo de compañeros que acaban metiéndose con ellos.

En el otro extremo están las personas que ya de entrada caen muy bien. Los expertos aseguran que hay gente que tiene un encanto natural, intrínseco, que hace que los que están a su alrededor se sientan bien porque son personas alegres, simpáticas y positivas.

En este apartado, las personas guapas tienen ya una parte importante ganada porque la primera impresión que causan acostumbra a ser buena, aunque luego con el tiempo nos demos cuenta de que es estúpida. "Es injusto pero los guapos, sin abrir la boca, ya caen mejor de entrada que los feos", dice Sánchez. Un ejemplo de este instinto básico o primitivo es el caso de los bebés. La psiquiatra explica que un recién nacido "se ríe y pasa más rato observando una cara bonita con una expresión amable que una cara que no le resulte agradable".

Pastor explica que hay personas con sex–appeal, un encanto innato muy ligado al instinto sexual. "El sex appeal no se aprende, se nace con él", explica. "También hay individuos que han aprendido a explotar un carácter amable y se comportan de una manera atenta, sutil, aunque hay veces que se les nota demasiado falsos y por eso mismo hay gente que no se fía de ellos", añade Avia.


Fuente:

Jorge Álvarez
Lic. sistemas computacionales
Escrito por Jorge Álvarez
el 07/03/2013

Hola amigos

Sin duda que todos nuestros comentarios no hacen sino enriquecer el debate y aumentar el conocimiento del tema.

Definitivamente todos nos sentimos atraidos por alguien sonriente, amable y limpio, lo contrario es absolutamente cierto.

Nos repelen las personas sucias, mal encaradas y rudas.


Jorge

Bernardo Fernandez Palazón
Teologia y profesor de religión la mer...
Escrito por Bernardo Fernandez Palazón
el 07/03/2013

Gracias Tere Catalano por tan Amable Invitación y a Jorge Alvarez por Su Interesante debate y por Supuesto a los Importantes Aportes del Grupo, Muy Bien Documentados, la Diferencia y Diversidad de Aspectos, Culturas y Educación nos Refleja Gustos y desagrados hasta el Punto de que una Imagen nos Puede recordar algo Agradable o desagradable, Prejuicios o Preconceptos, que después del trato se Puede con Intuición y Empatía Cambiar de Opinión y Sentimiento, con Cariñoso Respeto, Ser Auténtico Es Comprender y Disculpar que la Perfección en la Tierra es Muy Dificil, que DIOS AMOR nos Ayuda a Través del Buen Espíritu y las Buenas Personas, con Cariñoso Respeto al Grupo y Agradecimiento, Saludos del Abuelo Niño, Bernardo.

Jorge Álvarez
Lic. sistemas computacionales
Escrito por Jorge Álvarez
el 14/03/2013

Hola amigos

Saber algo y no compartirlo no sirve de mucho, sigamos aprendiendo y compartiendo.

Sonia Leiva
Educacion infatil educanet
Escrito por Sonia Leiva
el 22/03/2013


  • 1 La mirada.

    El contacto visual frecuente muestra un interés de la persona hacia lo que decimos y una actitud abierta y positiva. La mirada de negocios se focaliza en el triángulo que forman los ojos y el centro de la frente; la mirada social se centra en el triángulo entre los ojos y la boca; y la mirada íntima recorre el triángulo formado por los ojos y el mentón, pero además puede dirigirse a otras partes del cuerpo.


  • 2 La sonrisa.

    Es el gesto universal por excelencia. La sonrisa sencilla de baja intensidad transmite debilidad de carácter, falta de confianza y timidez; la sonrisa sencilla de alta intensidad da una sensación de confianza, amabilidad y calor; en la sonrisa superior de baja intensidad se enseñan los dientes superiores y se transmite una mayor carga expresiva de cordialidad y amistad, mientras que en la sonrisa superior de alta intensidad se abre más la boca y puede significar, ante amigos de confianza, alegría o una sorpresa agradable; la sonrisa amplia enseña todos los dientes y es la máxima expresión de la alegría, el placer y la felicidad.



  • 3 Las manos.

    El frotarse las manos denota una expectación positiva; las manos con los dedos entrelazados es un gesto con el que se intenta disimular una actitud negativa; cogerse las manos por la espalda indica un alto grado de seguridad. Colocamos la palma hacia arriba cuando queremos persuadir a otra persona de nuestro mismo status para que realice algo que deseamos, mientras que la palma hacia abajo implica una mayor autoridad.

  • 4 El apretón de manos.

    Si ofrecemos la mano con la palma hacia abajo significa que queremos hacernos con la dirección del encuentro, si ofrecemos la mano con la palma hacia arriba estaremos cediendo el control de la situación a la otra persona; si el apretón de manos va acompañado de un apretón de brazos o de hombro se intensifica el sentimiento de simpatía y cooperación, pero sólo debe aplicarse con personas de mucha confianza.

  • 5 Los brazos, las piernas y los pies.

    Tanto el cruce de brazos como el de piernas demuestran una actitud defensiva y, por tanto, negativa. El cruce de pies puede reflejar cierta timidez.

  • 6 La manera de sentarnos.

    Si nos sentamos en el borde de la silla con la espalda recta estamos en una posición de máxima atención pero también puede indicar subordinación y servilismo; si nos sentamos en el borde, con el cuerpo hacia adelante y la cabeza y las manos caídas demostramos malestar e inseguridad; si utilizamos el brazo del asiento para sentarnos pareceremos dominantes, abiertos y seguros de nosotros mismos.

  • 7 El movimiento.

    Una persona que camina con las manos apoyadas en las caderas es decidida, eficaz y rápida; el caminante abatido anda con las manos en los bolsillos y con los ojos bajos; aquel que camina con pasos cortos es alquien preocupado por los detalles; los pasos grandes indican energía e inmediatez, pero si van acompañados de unos brazos poco dinámicos demuestran poca disponibilidad para actuar, reserva y pasividad; el caminante preocupado anda lentamente, con la cabeza inclinada y las manos en la espalda.

  • 8 La verdad y la mentira.

    Demostraremos sinceridad con los brazos y las manos abiertas o con una mano en el pecho. Gestos que delatan a un mentiroso pueden ser tirar del cuello de la camisa, los dedos en la boca, la mirada de soslayo, colocar los pies o el torso hacia la salida, tocarse la nariz o un ojo.


  • Escrito por Julian Herrera Santiago
    el 22/03/2013

    Hola a todos:



    ¿Caer bien?.. ¿Caer mal?

    Creo que esas cuestiones tienen que ver con lo aprendido desde que nacemos. Vamos acumulando estímulos que nuestro inconsciente asimila según el montante anteriormente almacenado.

    La primera relación surge con nosotros mismos en el útero materno.. ¿Nos gustan nuestras manos?... ¿Cómo nos desplazamos en ese medio?.. Quizá de ello dependa el modo de relacionarnos, más adelante, con el espacio.. Así habrá torpes que no sabrán llevarse el pulgar a la punta de la nariz, y hábiles que, con sólo ver Matrix, acierten a dar una paloma (salto mortal en el suelo).

    Luego el amnios hace de diapasón para la comunicación con la madre.. ¿Y sus manos?.. ¿Las sentimos?.. ¿Escuchamos su voz?.. ¿Nos gustan?.. ¿Cuál es el balance gusto - disgusto?.. Tal vez , dependa de eso que, en el futuro, podamos sentir atracción hacia maneras y formas que enlacen con lo guardado de esas primeras experiencias.. ¿Por qué me gusta tanto X.. Con lo puñetera que es?


    Cuando aparece un señor, con o sin bigote; el padre, abriremos otra carpeta a la que pondremos el rótulo "Mis primeras impresiones con los tíos".. A ella acudiremos cuando no sepamos resolver cualquier conflicto que surja de un defecto de drenaje en el aluvión vertido en ese otro aprendizaje. Si el saldo de la relación con mi padre no está en números rojos, será más fácil aplicar el cuento en el momento en el que aparezcan nuevos " COMOYOS ".. ¿Tolerancia, empatía, aversión,.. Envidia, celos?..

    Lo mismo, pero bizqueando el género, o sea; el sexo, puede pensarse con respecto a las " COMOELLAS "

    Y ahora que sale el SEXO.. ¿Nos llevamos bien con él?.. ¿Sí, no?, ¿No sabe.. No contesta?.. ¿Soy hetero u homo.. Non sapiens?..

    En fin: Mu bonito EXTEDEVATE que creo que plantea una cuestión que da para mucho, y que unos, los más IN, la sortean colocando el luminoso FEELING al otro lado del PORQUÉ del introito.. Explica POCO pero queda mu güay ..

    Para que no se haga de noche, y como a Jorge le gusta lo multidisciplinar, acabaré este rollo diciendo que biológicamente la causa de esa inquietud podría simplificarse con la expresión de una reacción de neutralización QUÍMICA:

    Ácido + Base = Sal + Agua


    Güenas noches

    Jorge Álvarez
    Lic. sistemas computacionales
    Escrito por Jorge Álvarez
    el 22/03/2013

    Hola amigos

    La verdad es que existe lo que se llama incompatibilidad que no es sino la falta de "caerse" bien uno al otro y la incapacidad de convivir juntas personas con diferentes formas de ser.

    Jorge