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Grupo de Sucesos económicos. Análisis e interpretación



¿Deben los inversores privados compartir las pérdidas en las futuras crisis de deuda soberana?

Rafael
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 25/11/2010

Justa o injusta, hay una percepción colectiva de que esta crisis es netamente financiera, causada por financieros, a los que ahora tenemos que sacar las castañas del fuego, pagando los platos rotos, desde los Estados hasta el último de los particulares.

Cada vez se abren más frentes a todos los niveles ante el clamor de que los causantes de la crisis rehusen cualquier intento de reconocimiento de culpa, y pago, desde la imposición de tasas, a cualquier otra solución viable y lógica que produzca en la gente una mínima percepción de que se hace algo de justicia.

Ahora se está acusando desde muchos sitios a Angela Merkel de soliviantar los mercados con sus declaraciones exigiendo a los políticos europeos que tengan "el coraje de hacer compartir a los inversores privados las pérdidas en los casos que se produzcan descuentos en el valor de la deuda de los países que no puedan pagar.

Para Merkel se trata de "la primacía de los políticos y de los límites de los mercados", si bien reconoció que esto provoca el nerviosismo en los mercados. La canciller ha sido culpada de haber desencadenado la crisis de la deuda irlandesa, al manifestar su intención de que los titulares de bonos de deuda soberana, en su mayor parte bancos, deberán también sufrir recortes en sus inversiones cuando un país no pueda pagar su deuda y tenga que practicar una quita a los acreedores" (Andreu Missé. El País. 25-11-10).

El objeto específico del debate sería si consideramos que los grandes causantes de esta crisis son los agentes financieros y si deben asumir algún tipo de culpa y compartir de alguna forma con Estados y particulares el coste de la crisis.

Erasmo Rodrã­guez Rivera
Maestría en teoría económica y maestrí...
Escrito por Erasmo Rodrã­guez Rivera
el 25/11/2010

Tomemos el ejemplo argentino, quien en 2003 reestructuró su deuda externa, haciendo una quita de 65% sobre el valor nominal de su deuda. Los tenedores de bonos eran en su mayoría extranjeros, los habían pequeños invesrionistas (italianos, alemanes, franceses, algunos españoles, y por supuesto estadounidenses) , igualmente habían fondos de pensión y fondos de inversión.

En un caso hipotético de reestructuración de la deuda pública, reestructuración con quita, creo que nadie puede imaginar la hecatombe que se produciría sobre los países de la zona europea. Si hoy día los mercados, es decir los inversionistas, hacen ya la diferencia entre la deuda alemana y la española, como de la portuguesa, lo que se ejemplifica en los 300 y más puntos de base que pagan estos últimos respecto a los alemanes, me atrevería a decir que si mañana el gobierno español decidiese poner una quita a su deuda, simplemente España vería una fuga capitales, sería incapaz de levantar préstamos del mercado y se generaría una fuga generalizada de capitales hacia los mercados considerados como seguros. Es decir el ganador, si ganador habría sería Alemania, Austria, Luxemburgo. Y España sería puesta al márgen de los mercados por buen tiempo.

A la inversa, quienes serían los afectados?

Los pequeños y medianos inversionistas.


Qué hay de los agentes financieros? El problema es de definir quiénes son y de indicar los responsables. Por ejemplo, el caso de un fondo de pensión español que invirtió en la deuda española, en nada es responsable de la crisis immobiliaria que vive España o del sub prime USA.

Menudo problema la de socializar el coste de la crisis!




Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 25/11/2010

Ah, si?

Yo " imaginaba " que la pasta gorda vuela hace tiempo a paraisos escondidos, sin esperar a que ocurra lo que todos sabemos que ocurre ya. Hasta imagino que el que no envia eses xxx, queda muy mal, si llega a oidos de sus amiguetes. Todos recordamos que el dinero de ciertas estafas (? ) estaba en eses lugares privilegiados de los que es dificil salir.

Y no dicen, en los medios de comunicacion, como cobran sus ingresos los que llevan, con orgullo patrio, el nombre de España a todos los podiums deportivos?


Hasta mañana.

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 26/11/2010

Francamente, Erasmo, yo creo que el mensaje de Merkel es más serio, más técnico y más profundo de lo que parece a primera vista.
No me puedo imaginar a la Merkel "socializando el coste de la crisis" o propugnando "recetas a la argentina".

Entiendo que su mensaje de fondo es "tú la hiciste; tú aportas a la solución". Y la mejor prueba es que se está intentando todo (con escasa fortuna, no sé si por inviable o por presión del lobby financiero): intento de imponer una tasa a los bancos; intento de algún impuesto específico que no pague la clientela de la banca; etc.

El tema de fondo, nada demagógico ni revanchista, es que todo el mundo señala al culpable, pero nadie consigue atraparlo. Y eso da rabia; sobre todo si eres mujer, y alemana.

Erasmo Rodrã­guez Rivera
Maestría en teoría económica y maestrí...
Escrito por Erasmo Rodrã­guez Rivera
el 26/11/2010

Vale Rafael,

El problema es el siguiente : el origen de la crisis como bien la dices fue financiera. El afán desmesurado de aumentar la tasa de rentabilidad en el sector financiero llevó a instituciones bancarias, cajas de ahorro, mutuales, y otros intermediarios financieros a crear productos y venderlos por doquier. Haciendo esto comprometieron sus capitales propios y los fondos de sus clientes, pero si esto hubiera así, que bueno hubiera sido. Hoy día nacionalizábamos todo el sector financiero y haciendo tripas corazón, y sobre todo reduciendo el tren de vida de todo el país, podría esperarse en dos o tres años salir de la pesadilla.


El problema es que la crisis ya no es más financiera, se ha transformado en crisis economica, generalizada. Nuestros agentes financieros han logrado infectar al resto de los operadores económicos, que en el caso español tenían una salud resquebrajada, y terminó enviando a todos al hospital, mató a muchos, otros están bajo perfusión, esperando que la muerte los coja yotros vivirán años en esas condiciones.


En suma : el coste de la crisis financiera supera en varios múltiplos la talla financiera de los que lo originaron.


Comprendo la furia de Maria Teresa, la tuya, y la de mi mujer. Cómo es posible que un fragmento de la economía haya podido (disculpa la grosería) joder el mundo, y lo peor de todo: hoy día, una parte de las instituciones que ayudaron a crear tal bordel, y que fueron salvadas gracias a nuestros impuestos, nos dan lecciones de lucidez (de gobierno económico) y con desfachatez se atribuyen cuantiosos dividendos, se pagan bonus astronómicos. Esta fin de año, Wall Street se repartirá 144 billones de dólares en 2010!

Y la gran mayoría de los mortales perdiendo sus casas, perdiendo el trabajo, sin tener que para satisfacer las necesidades de sus pequeños.


Qué hacer?


Totalmente de acuerdo con el principio, que quien ocasionó el incendio pague. Por lo tanto las instituciones que jugaron con fuego debe pagar, el problema es que jurídicamente ellos pagan a altura del tort que cometieron. Así, si un cliente (inversionista) perdió la vida (es decir quebró) consecuencia, en parte, de la pérdida ocasionada por el producto tóxico que compró y de la mala salud que tenía (pésima administración, baja rentabilidad, pésima eficiencia como empresa, etc, etc), nadie podrá exigir que nuestro agente financiero pague por la totalidad de los platos rotos. Y ese es el fondo de la cuestión:


Nuestros genios financieros no tan sólo fundieron sus propios capitales, fundieron la de sus clientes, y lo peor gracias a la cupidez de otros, que no tenían buena salud, terminaron por infectar al resto de la comunidad económica. El coste de la crisis supera en múltiplos de 5, 6, 7 veces la talla del sector financiero.




Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 27/11/2010

Sí. Eso es cierto; pero la mayor parte de esos nuevos múltiplos están producidos por la ausencia de financiación para el sostenimiento de la actividad económica "normal". Es decir, no sólo paso lo que dices, sino que ahora los nuevos fondos que deberían aplicarse a ese sostenimiento, se aplican a sustituir a los fondos "quemados" por esos agentes en un intento de hacer frente a los cientos de miles de raclamaciones y reposición de derechos (fondos de pensiones, etc.). Y todo ello sin hablar, una vez vez más, de que ya aquellos fondos quemados estaban dejando de financiar actividades productivas.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 28/11/2010

¿Economia real? ¿Financiacion de actividades productivas?

Erasmo Rodrã­guez Rivera
Maestría en teoría económica y maestrí...
Escrito por Erasmo Rodrã­guez Rivera
el 28/11/2010

Economía real y financiamiento de actividades productivas, como tantas otros nombres propios, o adjetivos, que no deben perturbarnos. Economía real para significar las actividades de producción, de consumir y de invertir en empresas que producen bienes y servicios. No se refiere en nada a la inversión financiera, como por ejemplo la compra de acciones, o la compra y venta de títulos de renta fija.

Actividades productivas se refieren a todo lo que concierne con la producción, distribución, consumo e inversión en actividades relacionadas con los bienes y servicios.

Actualmente, en el caso de muchos bancos (sobre todo de los EEUU, alemanes, irlandeses e ingleses) todavia guardan en sus balances productos tóxicos, los cuales requieren ser "purgados", comprados por terceros si se quiere, para lo cual los gobiernos deben - como en el caso de los EEUU- continuar comprándolos. Esto lo pueden hacer ellos porque el banco central de ese país imprime dólares, el costo es el papel y la tinta de impresión; pero eso no lo pueden hacer los irlandeses, ni los españoles. En Europa, la única entidad que puede imprimir papeles es el Banco Central Europeo, problema : sus estatutos se lo impiden y si se quiere que lo haga hay que cambiar sus estatutos y allí el problema es la posición de la Alemania, de Austria.


No conozco en profudidad el caso español, pero tengo entendido que los bancos españoles, como los italianos, por otras razones, tenían poca actividad en el sector immobiliario, cosa muy distinta ha sucedido con las cajas de ahorro y mutuales que en algunos casos habían comprometido hasta el 90% de los ahorros en el sector immobiliario. Hace poco, el Banco de España estimó en un reciente informe que los préstamos ligados a la construcción y los bienes raíces considerados "problemáticos" podrían llegar a los 165. 000 millones de euros (15% de la producción del país) alrededor de 37% del crédito del sistema español. En los últimos meses, el banco central del país también empezó a exigir que las entidades financieras coloquen más de sus reservas, y que lo hagan con mayor rapidez, para préstamos incobrables y activos de bienes raíces que aún permanecen en sus libros.


Qué imbricación existe entre las cajas de ahorro, los ayuntamientos, las pequeñas empresas españolas? Pienso que por allí se centra el drama en España.

En suma, si los datos del banco central español son ciertos, el problema no sería tanto la reposición de los fondos perdidos, que como vemos aproxima 15% del PIB. La gran cuestión es la creación de empleo en medio de una consumo privado siniestrado, de un sector industrial poco competitivo internacionalmente y con un excedente público inexistente.


Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 28/11/2010

Veo que pese a no conocer a fondo el caso español, tienes excelente información. De todas formas, yo a todo lo dicho por ti añadiría que los bancos españoles están disimulando muy bien su verdadero estado, que considero tremendamente contaminado por su endeudamiento privado, procedente en muchos casos de entidades extranjeras muy afectadas por su propia crisis. Además, creo que su exposición al tema inmobiliario es bastante superior a lo que se airea. Pese a todo ello, mi intuición (que no información, porque no la hay) es que la banca española ha colocado excedentes impresionantes de ahorro privado en productos extranjeros "quemados", con la pérdida correspondiente para sus inversores, que ahora tiene que reponer en lo posible; una de las máximas razones de que no haya dinero para otras cosas.

Pero sigamos con el verdadero objeto del debate, que es en qué medida los agentes financieros y sus inversores privados, deben compartir el coste de esta crisis.

Cada vez son más las voces que se alzan en ese sentido: hoy tenemos dos "perlas" interesantes dentro de las noticias económicas que dan nombre a este grupo.

La bancarrota necesaria


J. FERNÁNDEZ-VILLAVERDE, L. GARICANO, T. SANTOS. Jesús Fernández-Villaverde, University of Pennsylvania y FEDEA. Luis Garicano, London School of Economics y FEDEA. Tano Santos, Columbia University y FEDEA.



EL PAÍS - Economía - 28-11-2010

El escabroso plan de rescate propuesto para Irlanda es un sinsentido. Intelectualmente erróneo, es inútil en sus objetivos, injusto en su reparto de costes y la semilla de futuros problemas. Y lo que es peor, existe una alternativa mucho más sensata.

El plan es intelectualmente erróneo porque, como todos los rescates a los que asistimos estos días, está basado en el efecto Lehman: el convencimiento de que el origen de nuestras desgracias estuvo en haber dejado caer a esta entidad. Esta interpretación es en general incorrecta, pues la caída de Lehman fue un síntoma no una causa, pero lo es particularmente en el caso de Irlanda. Uno, porque el coste del rescate compromete las finanzas públicas más allá de cualquier nivel de prudencia. Dos, porque la experiencia histórica que se cita para justificar esta locura viene de un periodo donde la banca nacional era clave para el funcionamiento de una economía. No es el caso hoy. Las grandes entidades financieras internacionales, muchos de ellas presentes en la isla, estarían encantadas de sustituir como intermediarios a Bank of Ireland, Allied Irish o Irish L&P si estos fueran insolventes.

El plan es también inútil. Primero, porque socava los incentivos del sistema económico en sus cimientos fundamentales. La economía de mercado se basa en la responsabilidad, para lo bueno, las ganancias, y para lo malo, las pérdidas. Por tanto es inaceptable que los acreedores de los bancos irlandeses no sufran las consecuencias de sus malas inversiones. Segundo, peor aún, el plan “condena” a Irlanda a un periodo de ajuste fiscal brutal sin garantía alguna de éxito. El plan será profundamente contractivo y por tanto la más probable es que agudice la recesión y deteriore aún más las cuentas públicas. Recordemos que las intervenciones en Grecia e Irlanda son las primeras en la historia reciente que no vienen acompañadas de una devaluación de la moneda local. En el pasado, los problemas fiscales y bancarios resultaban en una fuerte devaluación que incentivaba la demanda externa precisamente cuando está más se necesitaba. A pesar de que las exportaciones irlandesas han mostrado recientemente un buen comportamiento, dado el tamaño del ajuste no parece este efecto vaya a mitigar lo suficiente la severidad de la contracción.

El plan es injusto porque no existe motivo alguno para que el contribuyente irlandés satisfaga deudas contraídas entre dos partes privadas, incluso admitiendo los errores gravísimos cometidos por su gobierno durante los últimos años. Y no hablamos de pequeñas cantidades: la socialización de las pérdidas va a caer sobre el contribuyente irlandés de forma despiadada. Cuando escribimos estas líneas Irlanda anuncia un sinfín de dolorosas medidas como un recorte de los gastos sociales, un incremento impositivo, una rebaja del salario mínimo de un 12% y una reducción del número de funcionarios. Y aunque algunas de estas medidas por si solas, pudieran ser saludables aplicadas en su conjunto acarrean un coste abrumador. Esto explica el rapidísimo deterioro político en Irlanda y la dificultad en predecir si las medidas se aprobarán o no. Aunque la salud fiscal del tigre celta estaba en gran medida ligada a su burbuja inmobiliaria (como hemos comprobado era también el caso de España), los críticos problemas presupuestarios de Irlanda se derivan, fundamentalmente, de la ilógica asunción pública de la deuda bancaria privada.

Y, por último, el plan es semilla de futuros problemas pues requerirá una enorme voluntad tanto por parte de Irlanda como de los países involucrados en el mecanismo de estabilización (más el Reino Unido). ¿Hay alguna garantía de que los irlandeses ante las perspectivas draconianas que se le ofrecen no opten por “romper la baraja” en cuanto puedan? En el momento que el estado irlandés entre en superávit y no necesite de financiación externa, la tentación de declarar una quiebra estratégica para disminuir la carga de la deuda será casi imposible de resistir.

La alternativa es, creemos, más sencilla: la ayuda financiera ofrecida por el mecanismo de estabilización podría utilizarse para llevar a cabo una restructuración ordenada (por supuesto, con pérdidas para los acreedores) de la deuda bancaria, con una garantía formal de los depósitos individuales (y nada más que los depósitos) para evitar el pánico bancario. Esto permitiría amortiguar el ajuste, calmar a los depositantes, castigar a tanto acreedor irresponsable y devolver Irlanda a una senda de crecimiento sostenida sin la losa de la deuda que el plan actual garantiza.


De la segunda de ellas, aislo una frase:

" La última propuesta de Merkel de implicar al sector privado en los rescates europeos se ha topado con la incomprensión e incluso con la befa de los analistas. Dicen que la propuesta llega demasiado pronto y sin un plan viable de aplicación. Spiegel Online, la web de noticias más visitada del país, advertía el jueves a Merkel de que se está convirtiendo en cabeza de turco para todos los males del continente".

Su texto entero es el siguiente:

Merkel, la incomprendida


JUAN GÓMEZ



NEGOCIOS - Economía - 28-11-2010

"Una pila de escombros" es lo que, para Angela Merkel, resultó del "precipitado" ingreso de Grecia en la eurozona. Así lo dijo en el reciente congreso federal de su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), donde acusó a la oposición de haber permitido aquel ingreso y de haber relajado el Pacto de Estabilidad cuando estaba en el Gobierno. Dos "irresponsabilidades". A ella le toca pagar los platos rotos: los de Grecia hace seis meses y, ahora, los de Irlanda. Pero mientras que el rescate griego redundó en una avalancha de críticas internacionales a Merkel por su reticencia a soltar el dinero, el caso irlandés ha dado la impresión contraria: según se percibe desde aquí, hubo que convencer a Dublín para que aceptase el salvamento.

En Alemania, la operación se ha seguido con más aprensión que apasionamiento. Nada de campañas mediáticas de desprestigio contra los irlandeses, como aquellas que los medios alemanes sensacionalistas dedicaron a Grecia en primavera. Estos tampoco han transfigurado a Merkel en nueva "canciller de Hierro", como cuando se negociaba en Europa el rescate griego.

Se ha repetido una y mil veces que el mayor damnificado por un fracaso del euro sería Alemania. Así lo reconoce Merkel. Sería de esperar que se lo explicase bien a los alemanes. Este año, el crecimiento del PIB alemán está superando las marcas de varios lustros. Se espera que la economía crezca un 3,5% en este año de desastres financieros en el sur de Europa. Alemania coloca entre sus socios europeos la parte del león de sus exportaciones, que son el motor de su boyante economía. Muchos ven un éxito del modelo alemán de capitalismo, que contraponen al denostado modelo anglosajón . Uno de los blancos favoritos de los adalides políticos de lo que aquí llaman "economía social de mercado" es ese 12,5% con que los irlandeses gravan a sus empresas. Igual que en España, el impuesto de sociedades ronda en Alemania el 30%.

"Los críticos maliciosos se han tenido que callar", decía Merkel a su partido. Y se congratulaba de la vistosa recuperación alemana, que, reconocía, "no es ningún milagro". Pero maliciosos o no, los críticos perseveran. En Irlanda acusan al Gobierno alemán de "colonialismo". Mientras que en Europa se espera liderazgo de Alemania, dentro se espera una explicación del Gobierno. Importunados en su ensimismamiento, los alemanes se sienten los paganos de Europa en una crisis que no ha hecho más que empezar.

La última propuesta de Merkel de implicar al sector privado en los rescates europeos se ha topado con la incomprensión e incluso con la befa de los analistas. Dicen que la propuesta llega demasiado pronto y sin un plan viable de aplicación. Spiegel Online, la web de noticias más visitada del país, advertía el jueves a Merkel de que se está convirtiendo en cabeza de turco para todos los males del continente. Destacan que las fotografías de Merkel que eligen los principales diarios europeos suelen presentarla malhumorada y hosca. Poco debe de importarle en estos tiempos en los que los líderes europeos se dan la espalda unos a otros y, todos a una, al progreso de la idea europea.



Respecto de este artículo, y de la "lucha" entre el modelo alemán y el anglosajón, por mi parte no hay ninguna duda en algo: el cobarde capital golondrina, buscando permanentemente rentabilidad a costa de cualquier cosa, ha vuelto a entender que, a la larga, no hay inversión más segura (ahora prima la seguridad) que la aplicada al trabajo y a la producción industrial real; y si es alemana, mucho mejor.

Maria Teresa Perez Alvarez
Profesorado de egb escuela de magisterio
Escrito por Maria Teresa Perez Alvarez
el 04/12/2010
La reactivación económica mundial, lograda por medio de una colosal inyección de gasto público en el circuito económico (de los Estados Unidos a China), es frágil pero real. Un solo continente se queda atrasado, Europa. Encontrar el camino del crecimiento no es su prioridad política. Europa entró en otra vía: La de la lucha contra los déficits públicos.

En la Unión Europea estos déficits son elevados, es verdad -7% en promedio en el 2010-, pero mucho menos que el 11% de los Estados Unidos. Mientras algunos Estados norteamericanos de peso económico superior al de Grecia, California por ejemplo, están cercanos a la quiebra, los mercados financieros decidieron especular sobre la deuda soberana de los países europeos, particularmente los del sur. Europa está prisionera de su propia trampa institucional: Los Estados deben tomar créditos ante instituciones financieras privadas que obtienen liquidez a bajo precio del Banco Central Europeo. Así, los mercados tienen la llave del financiamiento de los Estados. En este marco, la ausencia de solidaridad europea suscita la especulación, tanto más cuanto que las agencias de calificación juegan a acentuar la desconfianza.

Fue necesaria la degradación de la nota de Grecia por la agencia Moody’s el 15 de junio, para que los dirigentes europeos retomaran el término de “irracionalidad” que tanto emplearon al inicio de la crisis de los subprimes. De este modo se descubre que España está más amenazada por la fragilidad de su modelo de crecimiento y de su sistema bancario que por su deuda pública.

Para “tranquilizar los mercados” se improvisó un Fondo de estabilización del euro, y se lanzaron por toda Europa drásticos, y a menudo ciegos, planes de reducción del gasto público. Los funcionarios son las primeras víctimas, incluso en Francia, en donde el alza de cotizaciones de su previsión será una disimulada baja de sus salarios. El número de funcionarios disminuye en todas partes, amenazando los servicios públicos. Las prestaciones sociales, de los Países Bajos a Portugal, pasando por Francia con su actual reforma de la previsión, están siendo gravemente amputadas. El paro y la precariedad del empleo crecerán forzosamente en los años venideros. Estas medidas son irresponsables desde un punto de vista político y social, e incluso en el estricto ámbito económico.

Esta política, que ha calmado provisoriamente la especulación, tiene ya consecuencias sociales muy negativas en numerosos países europeos, particularmente en la juventud, el mundo del trabajo y los más vulnerables. A corto plazo agudizará las tensiones en Europa y con ello amenazará la propia construcción europea, que es mucho más que un proyecto económico. Allí la economía debiese estar al servicio de la construcción de un continente democrático, pacificado y unido. En lugar de eso, se impone por todas partes una forma de dictadura de los mercados, y especialmente hoy en día en Portugal, España y Grecia, tres países que aún eran dictaduras a principios de los años 1970, hace apenas cuarenta años.

Que se la interprete como el deseo de “tranquilizar los mercados” por parte de gobiernos asustados, o bien como un pretexto para imponer decisiones dictadas por la ideología, la sumisión a esta dictadura es inaceptable, tanto ha dado ya la prueba de su ineficacia económica y de su potencial destructivo en los planos político y social.

Un verdadero debate democrático sobre las decisiones de política económica debe, pues, abrirse en Francia y en Europa. La mayor parte de los economistas que intervienen en el debate público lo hacen para justificar o racionalizar la sumisión de las políticas a las exigencias de los mercados financieros. Cierto, en todas partes los poderes públicos debieron improvisar planes keynesianos de reactivación e incluso nacionalizar temporariamente los bancos. Pero quieren cerrar este paréntesis lo más pronto posible. El software neoliberal aún sigue siendo considerado como legítimo, a pesar de sus patentes fracasos. Éste, fundado sobre la hipótesis de eficiencia de los mercados financieros, plantea reducir el gasto público, privatizar los servicios públicos, flexibilizar el mercado del trabajo, liberalizar el comercio, los servicios financieros y los mercados de capitales, aumentar la competencia en todo tiempo y lugar…

En tanto economistas, estamos aterrados al ver que estas políticas siguen a la orden del día y que sus fundamentos teóricos no son cuestionados. No obstante, los argumentos avanzados desde hace treinta años para orientar las decisiones de política económica europea son desmentidos por los hechos. La crisis desnudó el carácter dogmático e infundado de la mayor parte de las pretendidas evidencias repetidas hasta la saciedad por quienes deciden y por sus consejeros. Ya se trate de la eficacia y de la racionalidad de los mercados financieros, de la necesidad de mutilar el gasto para reducir la deuda pública o de reforzar el “pacto de estabilidad”, hay que interrogar dichas falsas evidencias y mostrar la pluralidad de decisiones posibles en materia de política económica. Otras decisiones son posibles y deseables, a condición, primero que nada, de liberarse del dominio impuesto por la industria financiera sobre las políticas públicas.

Hacemos más adelante una presentación crítica de diez postulados que continúan inspirando cada día las decisiones de los poderes públicos en toda Europa, a pesar de los brutales desmentidos aportados por la crisis financiera y sus consecuencias. Se trata de falsedades que inspiran medidas injustas e ineficaces, frente a las cuales proponemos al debate veintidós contra proposiciones. Ellas no cuentan necesariamente con el asentimiento unánime de los signatarios de este texto, pero deben ser tomadas en serio si queremos sacar a Europa del atolladero.

Falsedad N°1: Los mercados financieros son eficientes.

Falsedad N°2: Los mercados financieros son favorables al crecimiento económico.

Falsedad N°3: Los mercados son buenos jueces de la solvencia de los Estados.

Falsedad N°4: El aumento de la deuda pública resulta de un aumento del gasto.

Falsedad N°5: Hay que reducir el gasto para reducir la deuda pública.

Falsedad N°6: La deuda pública le hará pagar nuestros excesos a nuestros nietos.

Falsedad N°7: Hay que tranquilizar a los mercados financieros para financiar la deuda pública.

Falsedad N°8: La Unión Europea defiende el modelo social europeo.

Falsedad N°9: El euro nos protege contra la crisis.

Falsedad N°10: La crisis griega permitió avanzar hacia un gobierno económico y una verdadera solidaridad europea.



https://www.atterres.org/


No se que piensan los entendidos de esto. Esta mañana en RNE, dijeron de este manifiesto y aqui lo pongo yo a debate.

Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz
el 05/12/2010

Seguimos con las teorias sobre la "culpa" de los agentes financieros en esta crisis y aquí tenemos una interesantísima reflexión sobre por qué Islandia está en buena situación por no haberse hecho cargo de los endeudamientos privados y haber dejado quebrar a sus bancos:

Dos islas hundidas por la banca

Islandia saldrá antes que Irlanda de la crisis gracias a que no asumió las deudas del sector financiero

O. VALDIMARSSON (BLOOMBERG) - Londres

EL PAÍS - Economía - 05-12-2010

Islandia apuesta por que su decisión de hace dos años de obligar a los tenedores de obligaciones a sufragar el hundimiento del sistema bancario puede ayudar al país a recuperarse más deprisa que Irlanda.

Los contribuyentes de Islandia tienen que cargar con una deuda menor que la de sus homólogos de Irlanda, donde la garantía del sistema financiero ofrecida por el Gobierno en 2008 no ha dado los frutos deseados este año, en el que los bancos han llegado a estar al borde de la insolvencia. El déficit presupuestario de Islandia será del 6,3% del PIB este año y desaparecerá en 2012, en comparación con el déficit del 32% de Irlanda.

Aunque los analistas prevén que la recesión de Islandia se prolongará hasta el año que viene, los exportadores del país se están beneficiando de una devaluación de la corona del 28% respecto al dólar desde septiembre de 2008. Este descenso podría ayudar al país de 320. 000 habitantes a reequilibrar su economía más deprisa que Irlanda, cuyas normas de pertenencia a la eurozona impiden una devaluación. El economista y premio Nobel Paul Krugman afirma que Islandia puede ser un ejemplo de cómo "arruinarse a uno mismo hasta recuperarse".

"La diferencia es que, en Islandia, dejamos que los bancos quebrasen", señala el presidente de Islandia, Olafur R. Grimsson, a Bloomberg. "Se trataba de bancos privados, y no les inyectamos dinero para mantenerlos a flote; el Estado no compartió la responsabilidad del fracaso de los bancos privados".

La deuda bancaria de la isla sigue estando en manos de las entidades crediticias en quiebra, cuyos acreedores todavía tienen que recuperar 85. 000 millones de dólares (unos 65. 000 millones de euros). Decidir quién debería asumir el coste de las quiebras de los bancos se está convirtiendo en una pregunta "apremiante" en Europa, según Grimsson.

Irlanda e Islandia presumían de unas tasas de crecimiento superiores al 5% entre 2005 y 2007, cuando abrieron sus economías a la inversión internacional. Luego, ambas sucumbieron ante un sector financiero recalentado que crecía más rápido que su economía. La recesión de Islandia será más profunda este año que la de Irlanda, aunque aquella adelantará a la que forma parte de la eurozona en 2012, según datos proporcionados por la OCDE.

En 2009, había un chiste que decía: ¿Cuál es la diferencia entre Islandia e Irlanda? Respuesta: dos letras y unos seis meses. "Casi dos años después, a los que hacían el chiste les ha salido el tiro por la culata", afirmaba Krugman en un artículo reciente. "En estos momentos, Islandia parece estar realmente un poco mejor que Irlanda".

El plan de rescate de 85. 000 millones de euros después de varias semanas de negociaciones durante las cuales la canciller alemana, Angela Merkel, se vio obligada a suavizar sus exigencias de que los tenedores de obligaciones asumiesen parte del coste de los futuros rescates, en vez de echar toda la carga sobre los hombros de los contribuyentes.

Los bonos de los bancos subieron el 29 de noviembre, un día después de que se anunciara el rescate del país, cuando a los inversores se les libró de la perspectiva de compartir las pérdidas con los contribuyentes. Mientras que las obligaciones de los bancos irlandeses subían, el euro caía nada menos que un 1,3% respecto al dólar, su valor más bajo desde el 21 de septiembre.

El presupuesto de Islandia registrará un superávit en 2012, comparado con el déficit de Irlanda del 9,1% del PIB, según la Comisión Europea. El paro en el país miembro de la eurozona seguirá siendo del 13,6% este año y el que viene, en comparación con un máximo del 8,1% en 2011 en Islandia, con datos de la OCDE.

Islandia, que ha iniciado el proceso de integración en la UE este año, está experimentando una "recuperación duradera" que "se prevé que cobre impulso" el año que viene, según afirmaba el FMI en un informe de octubre. El Gobierno de Islandia afirma que no tenía otra opción que permitir que las entidades crediticias quebrasen. Antes de su hundimiento, los bancos tenían unas deudas que equivalían a 10 veces el PIB islandés, de 12. 000 millones de dólares.

"Tratar de rescatar un sistema bancario que es demasiado grande supone una carga tremenda", explicaba el ministro de Economía Steingrimur Sigfusson en una entrevista en Oslo. "Ni siquiera nos planteábamos rescatar los bancos; eran excesivamente grandes".


Jean Luc
Barcelona, España
Escrito por Jean Luc
el 04/03/2016

Muy buenas, tengo interés en los temas que se están dando en este debate y me gustaría formarme, aunque tengo algunas preguntas sobre que camino cursar para recibir formación profesional. Veo que por este Grupo hay gente experimentada ¿Me podrían asesorar sobre masters, doctorados, oposiciones, postgrados, carreras universitarias u otras formaciones oficiales, cursos superiores o subvencionados? ¿Alguna experiencia personal sobre estas opciones de estudio? ¿Algún centro de formación en partícular?

Sobre todo que me podéis decir de Cursos gratis subvencionados de Mercados financieros

PD: España (zona de Barcelona y alrededores para presencial) o formaciones a distancia u online :)