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Foro de Ecología



"BUSCANDO LOS PASOS PERDIDOS DE LOS ARRIEROS"

Eduardo Maximiliano
Ingeniero zootecnista universidad naci...
Escrito por Eduardo Maximiliano Narrea Huamaní
el 12/06/2010


"BUSCANDO LOS PASOS PERDIDOS DE LOS ARRIEROS, en las tres regiones del Perú"

Autor : Ing. Zootecnista Eduardo Maximiliano Narrea Huamaní. “Chifú, El Cacique de los Andes” Desde La ciudad espacial de Houston, Texas. Correo electrónico: eduardonarrea@hotmail. Com

Dedicatoria: A mi madre Catalina Huamaní Alata viuda De Narrea y a mi abuela Luisa Alfaro San Miguel (QEPD). Por el día de la madre. Mayo 09, 2010.

Introducción:

Al escribir estas crónicas es mi deseo seguir por las huellas y encontrar los pasos perdidos de esos indomables llaneros, para ello con paso acelerado los invito a ingresar por la puerta del tiempo llevándolos a conocer la grandiosidad ecológica del Perú, al observar las verdes campiñas desde lo alto de los cerros miraba como los caminos se perdían como hilos en el horizonte, estos son los recovecos y vericuetos de los caminos Incas. Cuando era estudiante universitario transité por sus tres regiones, costa , sierra y selva, fuimos enviados por la Universidad Nacional Agraria de La Molina, trabajamos muchos condiscípulos en los departamentos de Huancayo, Arequipa y Cuzco, hicimos trabajos de campo e investigaciones, aproveché estos viajes para buscar los pasos perdidos de los arrieros y al recorrer por los mismos caminos de ellos, siempre me encantó querer conocer los testimonios reales de otras personas que vieron a estos indomables llaneros a quienes en mi lugar de origen siempre veíamos con beneplácito por ser ellos quienes en sus andanzas transportaban, comestibles y mercancías exóticas, odres de vino, licores y con ello abastecían a los más apartados caseríos y distritos del país. Al caminar por senderos y horizontes inhóspitos observé los paisajes y las campiñas nunca tocados por el hombre, esos paisajes naturales y cumbres nevadas sirvieron después de apoyo a mis sueños para hacer nacer desde las cenizas a mi abuelo, el arriero Víctor de Oyolo y que está escrito en el libro “Víctor, El arriero de los Andes” , que como el ave Fénix de la mitología, vuelve a nacer desde sus cenizas para llevarnos a conocer sus aventuras por los diversos pisos de la pradera peruana. Cuando me hallaba en esas regiones me gustaba subir hasta lo más alto de los cerros y desde allí miraba al horizonte, el verdor de los minifundios que parecían las cuadriculas de una alfombra cuzqueña de alpaca, y en la soledad de las llanuras, cerca de los valles, me parecía ver pasar al abuelo, y lo imaginaba en el horizonte en medio de la neblina y la evapotranspiración de las plantas llevando sus piaras de mulas cargadas de hojas secas de coca en un caminar cansino, lento pero seguro. Este trabajo comenzaba en la ceja de selva del Quilla-bamba hasta la ciudad imperial del Cuzco que es el ombligo del mundo, -definido así por los Incas-, de allí a la sierra de rocosas montañas para finalmente llegar a los inmensos arenales desérticos costeros frente al imponente “Océano Pacifico” -como lo llamó el explorador portugués Fernando de Magallanes cuando viajaba explorando las costas de América para la corona española-. En los tiempos del incanato este mismo escenario no era diferente, frente al mar se sentían las húmedas brisas marinas, y siempre un coro de gaviotas hambrientas alborotaba el ambiente ejecutando su sinfonía a orillas del mar frente a los abundantes cardúmenes que acercándose a orillas de la playa saltaban como invitándolos a sacarlos y muchos pescadores Incas sacaban los frutos del mar con sus tarrayas tejidos a mano con hilos de alpaca y los arrieros de llamas circulaban a lo largo de los caminos del Inca, y de trecho en trecho se hallaban los tambos que eran lugares de descanso con agua fresca y abundantes alimentos y por esos caminos hacían también sus travesías los jóvenes y veloces chasquis, que eran el correo y la voz del imperio.

1. 0 Recorrido por el distrito de Ahuac, provincia de Chupaca, departamento de Junín.

Huancayo es la “capital ferial del Perú”, es la más grande y progresista ciudad de la sierra andina, es capital del Dpto. De Junín y se encuentra ubicada en el hermoso valle del Mantaro a 3,249 msnm. El pueblo de Ahuac está ubicado a 3,275 msnm y a 18 Km. De la ciudad de Huancayo , allí conocí la idiosincrasia del poblador huancaíno de Ahuac y sus atractivos turísticos más importantes como son: la Central hidroeléctrica de Huarisca, las ruinas de Arhuaturo y la laguna de Nahuinpuquio con sus patos silvestres, estuvimos trabajando por quince días ayudando a un profesor de Sociología de la Universidad que hacía una tesis de grado de su tierra natal, recorrimos el distrito haciendo unas encuestas que servían para recoger datos del pueblo de Ahuac, era una tesis de grado del Ing. Agrónomo M.S. Carlos Samaniego, - “Huancha”-, como le decíamos de cariño , estaba terminando un doctorado, un Ph.D. En sociología que lo tenía que sustentar en Inglaterra, su segunda patria, por haberse casado con una dama inglesa. Trabaje a las orillas de la laguna Nahuinpuquio, que significa “ojo de agua” en el idioma quechua, al encuestar a los comuneros pude conocer el temperamento del poblador Huanca, el negocio más grande de ellos, la ganadería vacuna y el comercio de hortalizas. Logré apreciar las ferias dominicales de los diferentes pueblos vecinos y el movimiento económico de sus zonas mineras y logré gozar por primera vez de lo que es una lluvia torrencial con rayos, relámpagos y truenos, parecía que los cerros se derrumbaban y rodaban las rocas desde las cumbres de los cerros. Nos hospedamos en una Escuela rural del pueblo de Ahuac y esa primera noche el grupo de trabajo no pudo dormir por los ruidos estrepitosos y fuertes que ofrecía la madre naturaleza.

En los días que se acercaban las nubes negras cargadas de granizo, muchos comuneros que también eran trabajadores de las minas vecinas hacían explotar cartuchos de dinamita para que sus ondas expansivas chocaran con esas nubes y los alejaran de sus parcelas y cultivos que estaban próximos a cosecharse, otros gritaban muy fuerte para espantar a las nubes de granizo que malograrían sus cosechas, este clima no es como el de Lima que solo tiene lloviznas muy tenues, allí llueve muy fuerte - el agua cae a cantaros- y cae unas bolitas muy duras llamadas granizo que normalmente quema los tallos y raíces de las plantas. Los comuneros no usaban sombrillas, se ponían unas bolsas de plástico sobre su poncho tejido de alpaca y casi todos usan sombrero de alas cortas y el piso después de terminada la lluvia esta húmedo, barroso y es difícil transitar, allí se utilizan botas de jebe para protegerse de la humedad y del fango del piso, los caminos de tierra parecían calaminas ondulantes y los vehículos tenían que tener muy buenos amortiguadores.


2. 0 Trabajos de campo en las campiñas del departamento de Arequipa.


Arequipa es la segunda ciudad más importante del país, el majestuoso volcán Misti con sus 5,825 msnm es su distintivo más importante, es muy bella sus campiñas en sus diferentes paisajes agricolas y ganaderos, con sus parcelas bajo irrigación y praderas cultivadas de alfalfares, montañas empinadas, valles interandinos, y en la costa sus desiertos de arena frente al mar, las lomas y los valles desérticos costeros con sus ríos de avenida en los meses de verano. Nuestro excelente profesor de Anatomía Comparada de los Animales Domésticos el Médico Veterinario Dr. Germán Rodríguez Franco y un grupo de alumnos fuimos en ómnibus hasta la tierra natal de Germán y allí estuvimos destacados en el campo en contacto con los ganaderos arequipeños. Recorrí los litorales de los mares del sur en Arequipa, ya que estuve viviendo por 30 días en el balneario de Mejía cerca de Mollendo en la provincia de Islay, allí pude ver lo que ahora es el aristocrático balneario de Mejía en Arequipa con sus casitas de madera y pude visitar la inmensidad del mar de Grau con su flujo y reflujo de sus aguas tranquilas y su paisaje ecológico “Moody Garden” en la Ensenada y la hacienda cañera de Chucarapi.

La zona ganadera arequipeña en su región costa presenta sus alfalfares cultivados para las vacas lecheras y sus pastizales de lomas para la recría de terneros destetados, vaquillonas y toretes. Las vacas lecheras overo-negras que son vacas fuertes y rusticas ideal para el de pastoreo y se adaptan muy bien a los alfalfares cultivados y son muy lecheras, fueron traídas desde Frisia Holanda, ellas ahora son llamadas de raza Holstein. Recogíamos en un camión Chevrolet-350 unos cilindros llenos de suero de leche de una quesería llamada “Quesos madurados Mejía”, y luego lo descargábamos en un criadero de cerdos que utilizaba el suero en la alimentación de los puercos, el suero son los destilados sin sal de la producción de quesos. Un ganadero arequipeño de apellido Núñez del Carpio nos pago el alojamiento por treinta días en el balneario de Mejía y de allí salíamos todos los días a visitar las campiñas y ayudarle en sus tareas ganaderas. No todo era trabajo también habían momentos de distracción y estando en el distrito de Mejía visitamos al Mayor del puesto policial el grupo de alumnos llevados por el ganadero y allí confraternizamos con las autoridades del pueblo, era el cumpleaños de la autoridad policial.

3. 00 REMEMBRANZAS DE MI RECORRIDO Y ESTADIA EN EL VALLE SAGRADO DE LOS INCAS

En mi tercera salida al campo me dijeron que escoja entre ir al norte del país y visitar las Cooperativas Agrícolas de Producción (C.A.P. ) Cañeras o visitar el Cuzco, escogí conocer la ciudad imperial que es la capital arqueológica de América del sur (UNESCO 1986) y por primera vez volé en un pequeño avión Foquer de Aero-Perú y la universidad nos destaco por un mes al Cuzco, nos pago el pasaje y nos asigno una pequeña bolsa económica para nuestra manutención y pude gozar en la Ciudad Imperial con la fiesta del aniversario del Colegio Nacional de Ciencias del Cuzco, conocido como el Cienciano del Cuzco, ellos son conocidos por el apodo de los burros, una gran caravana y el corso salía a las calles vestidos de burros y los acompañe por algunas calles. Estuve tres semanas en la Cooperativa Agrícola de Producción “CAP José Zúñiga Letona” en el valle del Urubamba en el distrito de Calca y allí puede conocer la historia de los cuzqueños y pude beber de la misma fuente la historia cuzqueña y sus diversas teorías como la leyenda del Paititi, todavía un paraíso perdido en medio de la selva. Los caminos empedrados que nos llevan a la selva virgen que está bloqueado el paso por la espesura del monte y sus alimañas montaraces, arañas y serpientes venenosas que no permiten el paso de las expediciones a la espesura virgen del monte selvático. Saborear el famoso mote cocido del maíz blanco Urubamba que por su tamaño me parecía ver en cada grano de maíz el grano de una uva Italia y aprecie la siembra del maíz blanco Urubamba – el grano blanco amiláceo más grande del mundo-. Este germoplasma nativo lo trabajaron genéticamente los Incas hasta hacerlo homocigoto por selección, durante muchos años de mejoramiento genético, ya que siempre sembraban las semillas más grandes y así perennizaron sus genes que contiene gran cantidad de almidón, color blanco de su cutícula y gran tamaño. Pero habiendo tanta mano de obra de los campesinos se utilizaba el tractor como una herramienta lo cual me pareció una contradicción al pensamiento socialista de sus dirigentes, y allí estaban pintados en la pared de la casa hacienda de la cooperativa las figuras de Túpac Amaru , el general Juan Velasco Alvarado y Carlos Marx , y algo que me llamo la atención era que todavía no le habían pintado la cara al general Juan Velasco y cuando les pregunte a los dirigentes ellos me contestaron era porque todavía no se define políticamente. -Su plan Inca fue el mamotreto más importante del gobierno del general que lo elaboraron en el SIN (Sistema Inteligencia Nacional) los militares con ayuda los más preclaros pensadores socialista del país para gobernar el país y sacarlo del subdesarrollo-.

Asistí a su asamblea comunal de campesinos por su aniversario en el mes de Agosto y estuvimos reunidos sobre un piso empedrado, se sirvió la patasca como plato principal y se sirvió chicha de jora como refresco, converse con algunos de los dirigentes cuzqueños y otros líderes que solo hablaban en su Asamblea Comunal en el idioma de los Incas -el runa simi, que es el quechua sofisticado de los Cuzqueños- y pude escuchar de boca de los campesinos la leyenda del Paititi en donde todavía se encuentran nativos Incas que guardan tesoros en medio de la espesura de la selva. Posteriormente llegue a recorrer todo lo largo del valle sagrado de los Incas hasta el valle de la Convención y Lares. Al terminar nuestro periplo por las campiñas del valle sagrado de los incas regrese a la ciudad del Cuzco y de allí aproveche para viajar en tren y conocer la ciudad Imperial de Machu pichu , llegamos a Aguas Calientes y de allí subimos caminando hasta la ciudadela que fue un lugar de descanso para el Inca y sus generales después de una largas travesía por el Imperio o después de conquistar nuevas tierras, allí en ese paraíso el Inca y su corte eran atendidos por las vírgenes del sol, que eran las más hermosas mujeres del Imperio. Después por la tarde el tren nos llevo hasta Quillabamba y allí nos quedamos por dos días para conocer sus campos de cultivo de coca y, -estuvimos en té Huyru una Cooperativa Agraria de Producción que fue bastión de las guerrillas en ceja de selva. Y allí en esa cooperativa del valle de la Convención y Lares conversamos con un dirigente agrario que se llamaba Don Avelino Mar Arias, y nos dijo que necesitaba ingenieros jóvenes y que ellos los formarían con ideas socialistas para cambiar el país, después él llego a ser ministro de estado del gobierno facto del general Juan Velazco Alvarado. El regreso lo hicimos en un camión de carga porque el tren regresaría dentro de dos días, y estando en la tolva del camión al cruzar las cordilleras podíamos visualizar los inmensos nevados y a piel descubierta poder sentir el frio inmenso de las punas y sentir el frio más intenso aún porque el camión en su recorrido nos helaba hasta los huesos, al cruzar las montañas a un joven cuzqueño le dio soroche o mal de altura manifestándose algunos síntomas característicos como dolor de cabeza, vómitos y le salía sangre por la nariz, a nosotros no nos paso nada porque habíamos estado 30 días aclimatados en la altura.

CONCLUSIONES:


Estas crónicas son el inicio de un tema apasionante sobre los arrieros, que cabalgaron en un país de geografía arrugadísima, es necesario describirlo porque es de difícil comprensión para los lectores de otras latitudes, no es igual vivir en terrenos de llanura que en terrenos de montaña . Y al buscar los pasos perdidos de los arrieros encontré crónicas inéditas del sur y centro del país, contadas por los mismos aborígenes, que despertaron aun más mi curiosidad, quedando pendiente la región norte para otros autores. Como Uds. habrán podido apreciar en estos recorridos por la pradera peruana, mi país no tiene una geografía de planicie, es más bien un mosaico de pisos ecológicos de diversos y diferentes climas separados por la geografía en donde en el medio del territorio destaca la Cordillera de los Andes que atraviesa el país con sus rocas macizas, los ríos nacen en los picos nevados y de allí enrumban hacia la costa o la selva , apareciendo en medio de las montañas, cañones y profundos valles de difícil acceso, y en la costa existen inmensos arenales desérticos, su formación se debe a las aguas frías de la corriente marina de Humboldt que modifica todo el ecosistema de las costas de Chile y Perú, apareciendo vapores de agua en forma de neblinas formandose las lomas costeras con su ctividad silvopastoriles con baja precipitación, cayendo solo lloviznas.










Autor: Ing. Zootecnista Eduardo Maximiliano Narrea Huamaní. "Chifú, El cacique de los Andes". Desde La ciudad espacial de Houston, Texas.

Dedicatoria : A mi madre Catalina Huamaní Vda. De Narrea Por el día de la madre. Mayo 09, 2010.

Introducción : Al escribir estas crónicas es mi deseo seguir por las huellas y encontrar los pasos perdidos de esos indomables llaneros, para ello con paso acelerado los invito a ingresar por la puerta del tiempo llevándolos a conocer la grandiosidad ecológica del Perú, al observar las verdes campiñas desde lo alto de los cerros miraba como los caminos se perdían como hilos en el horizonte, estos son los recovecos y vericuetos de los caminos Incas. Cuando era estudiante universitario transité por sus tres regiones, que son costa , sierra y selva, enviado por la Universidad Nacional Agraria de La Molina, trabajamos muchos condiscípulos en los departamentos de Huancayo, Arequipa y Cuzco, hicimos trabajos de campo e investigaciones, aproveché estos viajes para buscar los pasos perdidos de los arrieros, al recorrer por los mismos caminos de ellos, siempre me encantó querer conocer los testimonios reales de otras personas que vieron a estos indomables llaneros a quienes en mi lugar de origen siempre veíamos con beneplácito por ser ellos quienes en sus andanzas transportaban, comestibles y mercancías exóticas, odres de vino, licores y con ello abastecían a los más apartados caseríos, villorrios y distritos del país. Al caminar por senderos y horizontes inhóspitos observé los paisajes y las campiñas nunca tocados por el hombre, esos paisajes naturales y cumbres nevadas sirvieron después de apoyo a mis sueños para hacer nacer desde las cenizas a mi abuelo, el arriero Víctor de Oyolo y que está escrito en el libro “Víctor, El arriero de los Andes” , que como el ave Fénix de la mitología, vuelve a nacer desde sus cenizas para llevarnos a conocer sus aventuras por los diversos pisos de la pradera peruana. Cuando me hallaba en esas regiones me gustaba subir hasta lo más alto de los cerros y desde allí miraba al horizonte, el verdor de los minifundios que parecían las cuadriculas de una alfombra cuzqueña de alpaca, y en la soledad de las llanuras, cerca de los valles, me parecía ver pasar al abuelo, y lo imaginaba en el horizonte en medio de la neblina y la evapotranspiración de las plantas llevando sus piaras de mulas cargadas de hojas secas de coca en un caminar cansino, lento pero seguro. Este trabajo comenzaba en la ceja de selva del Quilla-bamba hasta la ciudad imperial del Cuzco que es el ombligo del mundo, -definido así por los Incas-, de allí a la sierra de rocosas montañas para finalmente llegar a los inmensos arenales desérticos costeros frente al imponente “Océano Pacifico” -como lo llamó el explorador portugués Fernando de Magallanes cuando viajaba explorando las costas de América para la corona española-. En los tiempos del incanato este mismo escenario no era diferente, frente al mar se sentían las húmedas brisas marinas, y siempre un coro de gaviotas hambrientas alborotaba el ambiente ejecutando su sinfonía a orillas del mar frente a los abundantes cardúmenes que acercándose a orillas de la playa saltaban como invitándolos a sacarlos y muchos pescadores Incas sacaban los frutos del mar con sus tarrayas tejidos a mano con hilos de alpaca y los arrieros de llamas circulaban a lo largo de los caminos del Inca, y de trecho en trecho se hallaban los tambos que eran lugares de descanso con agua fresca y abundantes alimentos y por esos caminos hacían también sus travesías los jóvenes y veloces chasquis, que eran el correo y la voz del imperio.1. 0 Visita al distrito de Ahuac, provincia de Chupaca, departamento de Junín. Huancayo es la “capital ferial del Perú”, es la más grande y progresista ciudad de la sierra andina, es capital del Dpto. De Junín, se encuentra ubicada en el hermoso valle del Mantaro a 3,249 msnm. El pueblo de Ahuac está ubicado a 3,275 msnm y a 18 Km. De la ciudad de Huancayo , allí conocí la idiosincrasia del poblador huancaíno de Ahuac y sus atractivos turísticos más importantes como son: la Central hidroeléctrica de Huarisca, las ruinas de Arhuaturo y la laguna de Nahuinpuquio con sus patos silvestres, estuvimos trabajando por quince días ayudando a un profesor de Sociología de la Universidad que hacía una tesis de grado de su tierra natal, recorrimos el distrito haciendo unas encuestas que servían para recoger datos del pueblo de Ahuac, era una tesis de grado del Ing. Agrónomo M.S. Carlos Samaniego, - “Huancha”-, como le decíamos de cariño , estaba terminando un doctorado, un Ph.D. En sociología que lo tenía que sustentar en Inglaterra, su segunda patria, por haberse casado con una dama inglesa. Trabaje a las orillas de la laguna Nahuinpuquio, que significa “ojo de agua” en el idioma quechua, al encuestar a los comuneros pude conocer el temperamento del poblador Huanca, el negocio más grande de ellos, la ganadería vacuna y el comercio de hortalizas. Logré apreciar las ferias dominicales de los diferentes pueblos vecinos y el movimiento económico de sus zonas mineras y logré gozar por primera vez de lo que es una lluvia torrencial con rayos, relámpagos y truenos, parecía que los cerros se derrumbaban y rodaban las rocas desde las cumbres de los cerros. Nos hospedamos en una Escuela rural del pueblo de Ahuac y esa primera noche el grupo de trabajo no pudo dormir por los ruidos estrepitosos y fuertes que ofrecía la madre naturaleza. En los días que se acercaban las nubes negras cargadas de granizo, muchos comuneros que también eran trabajadores de las minas vecinas hacían explotar cartuchos de dinamita para que sus ondas expansivas chocaran con esas nubes y los alejaran de sus parcelas y cultivos que estaban próximos a cosecharse, otros gritaban muy fuerte para espantar a las nubes de granizo que malograrían sus cosechas, este clima no es como el de Lima que solo tiene lloviznas muy tenues, allí llueve muy fuerte - el agua cae a cantaros- y cae unas bolitas muy duras llamadas granizo que normalmente quema los tallos y raíces de las plantas. Los comuneros no usaban sombrillas, se ponían unas bolsas de plástico sobre su poncho tejido de alpaca y casi todos usan sombrero de alas cortas y el piso después de terminada la lluvia esta húmedo, barroso y es difícil transitar, allí se utilizan botas de jebe para protegerse de la humedad y del fango del piso, los caminos de tierra parecían calaminas ondulantes y los vehículos tenían que tener muy buenos amortiguadores.2. 0 Trabajos en el Departamento de Arequipa. Arequipa es la segunda ciudad más importante del país, el majestuoso volcán Misti con sus 5,825 msnm es su distintivo más importante, es muy bella en sus diferentes paisajes ganaderos, con sus parcelas bajo irrigación y praderas cultivadas de alfalfares, montañas empinadas, valles interandinos, y en la costa sus desiertos de arena frente al mar, las lomas y los valles desérticos costeros con sus ríos de avenida en los meses de verano. Por encargo de la universidad, el profesor de Anatomía Comparada de los Animales Domésticos el Médico Veterinario Dr. Germán Rodríguez Franco y un grupo de alumnos fuimos en ómnibus hasta la tierra natal de Germán y allí estuvimos destacados en el campo en contacto con los ganaderos arequipeños. Recorrí los litorales de los mares del sur en Arequipa, ya que estuve viviendo por 30 días en el balneario de Mejía cerca de Mollendo en la provincia de Islay, allí pude ver lo que ahora es el aristocrático balneario de Mejía en Arequipa con sus casitas de madera y pude visitar la inmensidad del mar de Grau con su flujo y reflujo de sus aguas tranquilas y su paisaje ecológico “Moody Garden” en la Ensenada y la hacienda cañera de Chucarapi. La zona ganadera arequipeña en su región costa presenta sus alfalfares cultivados para las vacas lecheras y sus pastizales de lomas para la recría de terneros destetados, vaquillonas y toretes. Las vacas lecheras overo-negras que son vacas fuertes y rusticas ideal para el de pastoreo y se adaptan muy bien a los alfalfares cultivados y son muy lecheras, fueron traídas desde Frisia Holanda, ellas ahora son llamadas de raza Holstein. Recogíamos en un camión Chevrolet-350 unos cilindros llenos de suero de leche de una quesería llamada “Quesos madurados Mejía”, y luego lo descargábamos en un criadero de cerdos que utilizaba el suero en la alimentación de los puercos, el suero son los destilados sin sal de la producción de quesos. Un ganadero arequipeño de apellido Núñez del Carpio nos pago el alojamiento por treinta días en el balneario de Mejía y de allí salíamos todos los días a visitar las campiñas y ayudarle en sus tareas ganaderas. No todo era trabajo también habían momentos de distracción y estando en el distrito de Mejía visitamos al Mayor del puesto policial el grupo de alumnos llevados por el ganadero y allí confraternizamos con las autoridades del pueblo, era el cumpleaños de la autoridad policial.3. 00 REMEMBRANZAS DE MI ESTADIA EN EL CUZCO En mi tercera salida al campo me dijeron que escoja entre ir al norte del país y visitar las Cooperativas Agrícolas de Producción (C.A.P. ) Cañeras o visitar el Cuzco, escogí conocer la ciudad imperial que es la capital arqueológica de América del sur (UNESCO 1986) y por primera vez volé en un pequeño avión Foquer de Aero-Perú y la universidad nos destaco por un mes al Cuzco, nos pago el pasaje y nos asigno una pequeña bolsa económica para nuestra manutención y pude gozar en la Ciudad Imperial con la fiesta del aniversario del Colegio Nacional de Ciencias del Cuzco, conocido como el Cienciano del Cuzco, ellos son conocidos por el apodo de los burros, una gran caravana y el corso salía a las calles vestidos de burros y los acompañe por algunas calles. Estuve tres semanas en la Cooperativa Agrícola de Producción “CAP José Zúñiga Letona” en el valle del Urubamba en el distrito de Calca y allí puede conocer la historia de los cuzqueños y pude beber de la misma fuente la historia cuzqueña y sus diversas teorías como la leyenda del Paititi, todavía un paraíso perdido en medio de la selva. Los caminos empedrados que nos llevan a la selva virgen que está bloqueado el paso por la espesura del monte y sus alimañas montaraces, arañas y serpientes venenosas que no permiten el paso de las expediciones a la espesura virgen del monte selvático. Saborear el famoso mote cocido del maíz blanco Urubamba que por su tamaño me parecía ver en cada grano de maíz el grano de una uva Italia y aprecie la siembra del maíz blanco Urubamba – el grano blanco amiláceo más grande del mundo-. Este germoplasma nativo lo trabajaron genéticamente los Incas hasta hacerlo homocigoto por selección, durante muchos años de mejoramiento genético, ya que siempre sembraban las semillas más grandes y así perennizaron sus genes que contiene gran cantidad de almidón, color blanco de su cutícula y gran tamaño. Pero habiendo tanta mano de obra de los campesinos se utilizaba el tractor como una herramienta lo cual me pareció una contradicción al pensamiento socialista de sus dirigentes, y allí estaban pintados en la pared de la casa hacienda de la cooperativa las figuras de Túpac Amaru , el general Juan Velasco Alvarado y Carlos Marx , y algo que me llamo la atención era que todavía no le habían pintado la cara al general Juan Velasco y cuando les pregunte a los dirigentes ellos me contestaron era porque todavía no se define políticamente. -Su plan Inca fue el mamotreto más importante del gobierno del general que lo elaboraron en el SIN (Sistema Inteligencia Nacional) los militares con ayuda los más preclaros pensadores socialista del país para gobernar el país y sacarlo del subdesarrollo-. Asistí a su asamblea comunal de campesinos por su aniversario en el mes de Agosto y estuvimos reunidos sobre un piso empedrado, se sirvió la patasca como plato principal y se sirvió chicha de jora como refresco, converse con algunos de los dirigentes cuzqueños y otros líderes que solo hablaban en su Asamblea Comunal en el idioma de los Incas -el runa simi, que es el quechua sofisticado de los Cuzqueños- y pude escuchar de boca de los campesinos la leyenda del Paititi en donde todavía se encuentran nativos Incas que guardan tesoros en medio de la espesura de la selva. Posteriormente llegue a recorrer todo lo largo del valle sagrado de los Incas hasta el valle de la Convención y Lares. Al terminar nuestro periplo por las campiñas del valle sagrado de los incas regrese a la ciudad del Cuzco y de allí aproveche para viajar en tren y conocer la ciudad Imperial de Machu pichu , llegamos a Aguas Calientes y de allí subimos caminando hasta la ciudadela que fue un lugar de descanso para el Inca y sus generales después de una largas travesía por el Imperio o después de conquistar nuevas tierras, allí en ese paraíso el Inca y su corte eran atendidos por las vírgenes del sol, que eran las más hermosas mujeres del Imperio. Después por la tarde el tren nos llevo hasta Quillabamba y allí nos quedamos por dos días para conocer sus campos de cultivo de coca y, -estuvimos en té Huyru una Cooperativa Agraria de Producción que fue bastión de las guerrillas en ceja de selva. Y allí en esa cooperativa del valle de la Convención y Lares conversamos con un dirigente agrario que se llamaba Don Avelino Mar Arias, y nos dijo que necesitaba ingenieros jóvenes y que ellos los formarían con ideas socialistas para cambiar el país, después él llego a ser ministro de estado del gobierno facto del general Juan Velazco Alvarado. El regreso lo hicimos en un camión de carga porque el tren regresaría dentro de dos días, y estando en la tolva del camión al cruzar las cordilleras podíamos visualizar los inmensos nevados y a piel descubierta poder sentir el frio inmenso de las punas y sentir el frio más intenso aún porque el camión en su recorrido nos helaba hasta los huesos, al cruzar las montañas a un joven cuzqueño le dio soroche o mal de altura manifestándose algunos síntomas característicos como dolor de cabeza, vómitos y le salía sangre por la nariz, a nosotros no nos paso nada porque habíamos estado 30 días aclimatados en la altura.

CONCLUSIONES:

Que e stas crónicas presentadas sean el inicio de un tema apasionante sobre los arrieros que cabalgaron en un país de geografía arrugadísima, es necesario describirlo porque es de difícil comprensión para los lectores de otras latitudes, no es igual vivir en terrenos de montaña que en terrenos de llanura. Y al buscar los pasos perdidos de los arrieros encontré crónicas inéditas del sur y centro del país, contadas por los mismos aborígenes, que despertaron aun más mi curiosidad, quedando pendiente la región norte para otros autores. Como Uds. Habrán podido apreciar en estos recorridos por la pradera peruana, mi país no tiene una geografía de planicie, es más bien un mosaico de pisos ecológicos de diversos y diferentes climas separados por la geografía en donde en el medio del territorio destaca la Cordillera de los Andes que atraviesa el país con sus rocas macizas y los ríos nacen en picos nevados y de allí enrumban hacia la costa o la selva , apareciendo en medio de las montañas, cañones y profundos valles de difícil acceso, en la costa existen inmensos arenales desérticos y que su formación se debe a las aguas frías que trae el mar llamada la corriente marina de Humboldt modificando el clima y la precipitación cayendo solo lloviznas.