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La Donna È Mobile (Rigoletto)

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de 2 miembros

Fecha: el 29/05/2010 Nivel: básico Categoria: Video Reproducciones: 48
La donna è mobile (La mujer es voluble) es una aria de la ópera Rigoletto de Giuseppe Verdi (1851). Es una de las arias más famosas de la lírica universal compuesto a último momento por Giuseppe Verdi ante la exigencia de un tenor que necesitaba un aria de lucimiento en el último acto de Rigoletto. Quizás el aria para tenor más célebre del compositor ha sido interpretada por todos los tenores de relevancia desde su estreno, entre ellos: Enrico Caruso, Miguel Fleta, Beniamino Gigli, Jussi Björling, Giuseppe Di Stefano, Franco Corelli, Fritz Wunderlich, Nicolai Gedda, Carlo Bergonzi, Plácido Domingo, Alfredo Kraus, Luciano Pavarotti, Juan Diego Flórez, Andrea Bocelli, etc. Opinar

2 opiniones

Isabel L M
Madrid, España
Escrito por Isabel el 01/06/2010
La Donna è mobile de Guiseppe Verdi
Una opera de las más conocidas entre los neofitos. Una maravilla de obra musical. Gracias Julián por ofrecernosla y tambien dejarnos la letra.
Julian Herrer...
Escrito por Julian el 29/05/2010
La Donna È Mobile (Rigoletto
La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensiero.
Sempre un amabile, leggiadro viso,
in pianto o in riso, è menzognero.
La donna è mobile, qual piuma al vento,
muta d'accento, e di pensier
e di pensier, e di pensier
È sempre misero, chi a lei s'affida,
chi le confida, mal cauto il core!
Pur mai non sentesi felice appieno
chi su quel seno non liba amore!
La donna è mobile, qual piùma al vento,
muta d'accento e di pensier,
e di pensier, e di pensier!

La mujer es cambiante, cual pluma en el viento,
cambia de palabra y de pensamiento.
Siempre su amigable, hermoso rostro,
en el llanto o en la risa, es engañoso.
La mujer es cambiante, cual pluma en el viento,
cambia de palabra y de pensamiento.
y de pensamiento, y de pensamiento.
¡Siempre es mísero quien en ella confía,
quien le entrega, incauto el corazón!
Por nunca se siente del todo feliz
si de su pecho no bebe amor,
¡La mujer es voluble, como una pluma al viento,
cambia de palabra y de pensamiento
y de pensamiento, y de pensamiento!